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Full text of "Diccionario de Aztequismos, ó sea catalo de las palabras del idioma mahuatl, azteca ó mexicano, introducidas al idioma castellano bajo diversas formas (contribución al diccionario nacional"




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ICiAElO OE AHEilSiOS 

ó SEA 

CATALOGO 

de las 

palabras del idioma náhuatl, azteca ó mexicano. 

introducidas al idioma castellano 

bajo diversas formas. 

(Contribución al Diccionario Nacional) 

Por «l Lie. 



tdlía i. nútU, 



Miembro honorario de la Sociedad de Geografía y Estadífctica 

y Correspondiente de la Academia Mexicana 

y de la Sociedad Científica 

«Antonio Álzate.» 







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CUERNA VACA (CUAUHNAHUAC) 

Imprenta del Autor. 
1904 




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T. 



Horacio. 



Después de treinta años de investigación v estudio, he concluido la 
laboriosísima tareadeformar el DICCIONARIO DE AZTEQUISMOS 
ó sea el Catálogo de las palabras del idioma náhuatl, azteca ó me- 
xicano, introducidas al idioma castellano bajo diversas formas. 
La importancia de esta clase de diccionarios la demuestra el empeño 
que han tenido varías naciones de América en formar un glosario de 
las palabras del idioma indígena dominante en su territorio, y de ello 
han dado gran ejemplo lus Estados Unidos, Chile, Perú, Uruguay y 
Nicaragua, que han presentado al mundo de las letras, magníficas 
obras sobre la materia. México no se ha substraído de ese empeño, y 
desde el último tercio del siglo pasado empezó á dar á luz algunos glosa- 
rios, comosonlosdeOrosco y Berra, Eufemio Mendoza, Jesús Sánchez, 
Rafael Zayas Enríquez y' Agustín de la Rosa; pero, aparte de que contie- 
nen muchos errores, son tan exiguos, que apenas sí comprenden los az- 
tequismos más familiares, y excluyen, casi en su totalidad, los relativos 
á la riquísima flora y á la extraña fauna del Anáhuac, que tan vasta 
inñuencia tienen en la alimentación y en la terapéutica de los pueblos 
de la República, 

La obra que yo he formado comprende más de dos mil palabras, de 
suerte que por solo este hecho, puede considerarse como un suplemen- 
to alDiccionario Castellano ycomo unacuantíosa contribución alDiccio- 
nario Nacional, pues sin el conocimiento de los Aztequismos nunca 
podrá ser completa en las escuelas la enseñanza de la lengua patria. 

Después de examinar y, en muchos casos, discutir la etimología de 
cada vocablo, he ilustrado la obra con notas que comprenden pasajes 
relativos de historiadores y cronistas, como Sahagún, Hernández, Go- 
mara, Clavijero y otros muchos, con lo cual he obsequiado la recomen- 
d.ición del sabio Icazbalceta, de que en las obras de este género se siga 
un método que permita explicaciones y observaciones que no caben 
en ]:■: estrechez de la definición de las palabras, y que se preste asi- 
H: -■ á dar'cierta amenidad á un trabajo árido de suj'O, con lo cual 



11 



se logra mayor número de lectores y la difusión del conocimiento de 
muchos hechos históricos. 

Contiene además la obra los refranes y locuciones familiares que se 
han formado con los aztequismos, que hasta hora ño se han registra- 
do en ningún libro; y en las notas se ha registrado el nombre técnico 
latino de innumerables' plantas de las que foiman la rica flora del Aná- 
liuac. 

Kn muchas de las lecciones se han puesto los nombres de pueblos 
de la República, para dar una ligera idea de la estructura de los nom- 
bres geográficos y su relación con muchos de los aztequismos. — Se ha 
procurado que tales nombres geográficos sean los que ofrezcan algu- 
na particularidad íilológica, histórica ó hagiográfica. 

Las personas cultas encontrarán en este libro variadas enseñanzas y 
grata recreación; y favorecerán, comprándolo, no tanto el interés perso- 
nal del autor cuanto el medro de las letras nacionales, que se enriquece- 
rán con una nueva obra, que, siesta lejos de ser perfecta, no carece 
de grande utilidad. 



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III. . 



IN. MEMORIAM 

VV. PP. 

MOLINA. SAHAGVN. XIMENEZ. ET. CLAVÍGERO 

EX. QUORVM. LIBRIS 

TERTILIBVS. AGRIS 

COPIOSAM. SUMPSIMUS MESSEM 

HOC. ARIDVM. SED. VTILE. OPUS 

IMPLENDVM 

LABOREM INGENTEM 

QVAM 

AMORE- VIRTVTE. ET. REUERENTIÁ 

EISDEM 

CONSECRAMVS 






Queda asegurada conforme a la ley, 
la propiedad de esta obra. 



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' — LECCIÓN I. — 

Atl, agua, bajo la forma A. (i). 

Acacalote (A-cacalotl: a¿/, a^ua; cacalotl^cwev- 

vo; «Cuervo de agua»). Somorgujo, 
ave anfibia parecida al cuervo. 

Ácagliíll (A-cahuallt: atl^ agua; cahualli^ de- 
jado ó abandonado: «Agua dejada ó 
abandonada;» « lo que deja el agua»). 
Especie de gira sol ó gigantón. Esta 
yerba nace espontáneamente en los 
campos luego que llufve ó se riega; es, 
pues, lo que deja el agua. (2). 

ACill (A-CALLi: flf//, agua; ca//¿, casa: «Ca- 
sa del agua», esto es, para andar ó vi- 
vir en ella). Nombre que algunos cro- 
nistas é historiadores del siglo XVI 
dan á las canoas. (3). 

Acó vil (A-cuiTziLLi: atl^ agua; cuitziUi ó 

cotzilli^ que se retuerce). Especie de 
camaroncillo, que vive en los lagos de 
México. (4). 

AfOCOÍe? (A-cnco'ri.i: fitl^ agua; rorotli^ es( " 

íago, gargüero, tragadero). Calabazo 
ó guaje largo, hasta de una vara, aguje- 
reado por anibos extremos, que se usa 
para extraer por succión el aguamiel de 
. los magueyes. (5). 



Aciiaclii 



Arl3; 



Acuciijilclií 



Aciieciieye. 



Achicliieles 



AdiicMncle 



(A-COA-TZIN: atl, ü-o^im; coat!, cule- 
bra; ízvdli, expresión -de diminutivo: 
«Culebrita del agua). En sentido fiíju- 
rado, se llama a aiachi, entre los léperos, 
al compañero de aventuras. (6). V. 
■Acuate. 

(A-coATL: at!, :i¡iu3.;'coatl, culebra:* 
«Culebra del agua».) Culebra -acuática 
de cerca de veinte pulgadas de largo y 
una de grueso; sus dientes son peque- 
ñísimos; la parte superior de la cabeza 
es negra; las laterales azuladas, y la in- 
' íerior amarilla; la espalda listada de ne- 
gro y azul, y el vientre enteramente 
azul. (7). 

(A-cuecueya-tzin: atl^ agu»; cuecne- 
yr^, .plural de cacyatJ^ raña; tzintlU 
expresión de diminutivo: «Ranillas del 
agua.») Especie de sanguijuela que se 
cria en las entrañas de los caballos, va- 
cas y otros animales, y que les causa la 
muc'rte. 

(A-(;UECUEY-E: a//, a^ua; cue.c.ucyji^ 
plural de cueyail^ rana; e que tiene: 
«El que ó la que tiene ranas de agua»). 
Planta medicinal, carminativa, diurética 
y'^afrodísiaca, que nace en las riveras de 
•los ríos di* Tierra caliente, y en cuyas 
hojas viven ó anidan unas ranitas. 

(ACHiCHiPicTLi:''ír/'/, agua; chichipic- 
/*//, gota: «Gotas de agua»). Especie 
de estalactitas que se forman en las mi- 
nas, secretándose el agua gota á gota. 

(A-ciiiciiinq'ui: atl^ agua; chichiii- 
q/íi, el que chupa: « El que chupa 
agua.») Operario que en las minas 



traslada á las piletas el a^jua que sale de 
los veneros subterráneos. || En sen- 
tido figurado, el que anda siempre con 
fotro en clase de servidor oficioso; ó 
el que rodea, adulándolo, á un perso- ' 
naje. (8). 

Aguaiicle (A-huautli: atl^ agua; ñuautll^ ble- 

des, semilla de la alec^na, p-oducción 
V <4i'amínea de pequeñísimos y abundan- 

tes trranos: «Bledos del af^ua»). Hue- 
vecillos que alumnos moscos (como el 
axayacAitl^ V.) depositan en Ijis la((unas, 
y que enjutos son, comestibles. (9)- 
^ Almeliuete.. .. (A-^huéhue: «//, agua; huehue. vie- 
' p: «Viejo del ai^ua») (10). Árbol 

de la familia de las coniferas, origina- 
rio de xA^mérica, de madera parecida 'á 
la del ciprés, y de altura hasta de veinte • 
metros, (ii)- 

Aliaejote (A-huexotlI atl, agua; hiiexalL 

sauz: «¡Sauz del aííua») Árbol sem^ 
jante al sauz, que crece á la orilla de 
los ríos, ó cerca de los manantiales d ■ 
a^^ua. (12)- 

Aliulzote....-.,. (A-nuTTzr ', agua; AmV^oí/, c.;- 

-p'n : «Ei espinoso del agua.») 
iNombrc de uno de los reyes de Méxi- 
co, que se hizo célebre por sus cruelda- 
des. II' -En sentido fíc^urado, persona 
,que molesta, hostiga y acosa á a^- 

. ^^ ííuno. (13), 

A He fvV-iLiTL: ^/Z/, agua; 2/7/'/, aliso, abe- 

dul: «Aliso del agua») Árbol de la 
familia de las rosá(íeas que crece en las 
orillas de las acequias y, en los campos 
aneeadop- 



— 4 



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I— Las minas como las grandes grutas y cavernas, tienen sus estalactitas; 
I'tro llevan el nombre particular de arlilcJiicleft. 

11 — Los Mexicantjs tienen unaesiiecie de sauz, i^ue no tiene nombre cas- 
tellano, y que lla?namos ahv.ejnie. » 

III — El nombre oa/ioa, que los Españoles trajeron de las Antillas á Méxi- 
• ■'. se propagó tanto, que ya no se generalizó el aztequismo acal, que sólo usa- 
II 'II algunos cronistas é historiadores del siglo XVI para designar las pequeñas 
eiiil)arcaciones. 

IV — Entre las aves .•raT)ullidoras está el. acacalote, que sólo es conocido en 
las playaí! del mar y en las riveras de los ríos, que es donde vive. 

V — Entre los crustáceos que servían de alimento á los indios, y que come- 
mos hoy todavía, llama mucho la atención el acoeJl, por gus movimientos vi-^ 
.bratorios en el agua y fuera de ella, y por el color rojo que toma despulís de 
cocido en agua hirvientje, . » 

VI^JNIuchos animales del ganado caballar y del vacuno mtteren víctimas 
del acuan/ach I, por las aguas impuras de los abrevaderos. • • 

VII — Sólo la geute del campo le da el nombre de acagual á la planta lla- 
mada gigantón. 

VIII— La industria moderna no ha sustituido con otro utensilio el acocote 
(•(■n que los elachiqvcroH extraen por succión la aguamiel de los magueyes. 

IX — Todavía hoy emplean lc)S indios la yerba ucuecucije como diurética, 
y algunos como afrodisiaca. 

X — El f/nfo/í abunda mucho en las acequias que usan como vallados en 
el Valle de jVIéxico. 

XI — Así cVmio los huevecillos del esturión han dado d los pueblos del li- 
toral del, mar Casjtio el sabroso caviar, así los huevecillos del axayacail han 
dado á los moradores de los lagos del Valle de México el insípido «(/tfOMc/í'. 

XII— Eg difí(!il averiguar entre los léperos de IMéxico quien sea el autor 
de un delito, porque casi todos son aci«ic/íís. - 

XIII — Con el uso de las bombas absorventes de vapor casi ha desapare- 
cido en las minas el penoso servicio que* hacen los achichinques de trasladar á 
las jiilctas el agua que sale de los veneros subterráneos. 

^^y — Losse('ular(!S ah'aehuclcs que sombrean el hermoso bosque de Cha- 
pultepec, en México, nos traen á la memoria álos sangrientos emperadores de 
Tenochtitlán. 

^^' — L'i mayor parte de los que rodean á los altos personajes de la polí- 
tica, son miserables achichincles cjue andan en busca del medi'o })ersonal. 

X VI— Bordan las orillas de las calzadas que conducen á la ciudad de Mé- 
xico,^ desmid<)s ailes^, que infunden más trlstezaV][ue los sauces llorones. 

AVII— El emperador Ahnizotl, de México, y el emperador Nerón, de 
l\onia, han tenido el triste privilegio de que su nombre liava pasado á la pos- 
teridad como sinónimo de maldad, pues del hombre oue molesta, hostiga v 

acosa, se dice que es lili (///ío':v./.'. como <!,.!,.rn.>I V vpií.'ativo, se dice v,vv v-^ 
un nerón. 



— 5 



DERIVADOS. 



AcP.gualera Campo en que crece el acagual. 

Acagualero, ra . El que ó la que junta y acarrea varas 
secas de acagual^ para usarlas como 
combustible. 

ACJ'gualillo Especie de plantas herbáceas, anua- 
les ó subfrutescentes, que nacen como 
el acagual en los campos de labor, ó 
en las orillas de los ríos. — Se le da tam- 
bién el nombre de té de milpa. (15). 

Título que dierojji los periódicos «El 
Ahuizote » y «El Hijo del Ahuizote* 
á la sección destinada á las críticas du- 
ras y crueles que hacían de algunos 
personajes. 

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Almizotfulas.. 



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JllfS 1 



Estar como un aCO- 

cil. 

El que desde chico 
es í^uaje hasta a( 0- 
COtO no p^ra. 



Se aplica á la persona que se 
pone miuy colorada por el calor 
del sol, ó por fatiga. 

El que es tonto desde niño lo 
' será más cuando sea adulto. 



Ser acuachis Se dice de los que habitual- 

mente andan juntos en malos 
pasos. 

Fulano es mi aliuizote. Se dice del que molesta, hos- 

^ tioa y acosa á uno. 



NOTAS. 



(1) 

Atl, como todos los nombres terminados en iT, al entraren composición, 
precediendo á otro vocablo, pierde las finales ti y queda convertido en a; 
ejemp. ; acaUiatl-calli; xal-a-pan. xalli-afl-pnn. Las excepciones de esta re- 
gla se verán en la nota única de la lección V. 

• ^ [2], 

El P, Molina, en su "Vocabulario Mexicano,-)» dice: "Amualli. Yerbas se- 
cas y grandes para encender hornos," El insigne íranciscano se concretó ú 
dar esta significación, tal vez porque observó el uso frecuente que hace la cla- 
se índigena del aragval seco, como combustible, en sustitución del rozo. 

LosSres. Ram/rfzy Alcocer traen las siguientes especies: 

'Acahual — Heliuvív-o amnift L. 

A cah ual — Encella m.e.i icav a , 

Acahuale — Tthonía tuhoe^onvifi. 

Acahuale blanco — Bidens Imcantha Willd. 

Acahuatl — Heterothaeca inuloides Cass. 

Los naturalistas Se^é y Mociño colocan el acalniaJU en el genero Dorcni- 
cum, especie Pardialanches. 

(3), • 

No es exacto, como dice la Academio española, que esta palabra sea un 
mexicanismo, pues no se usa entre nosotros, ni la usaron los conquistadores, 
porque habiendo traído de las Antillas los españoles la palabra Canoa, con la 
que desie naban ias embarcaciones pequeñas, no hubo necesidad de emplear 
la mexicana, adulterándola. 

Motolinía, hablando de los paseos oue daba Motecuzoma, cuando lo tenia 

preso Cortés dice:» iba en Canoas grandes, que en cada una 

cabian sesenta hombres. * 

El mismo Motolinía, describiendo las Canoas, dice: Acaüi en esta lengua quie- 
re decir casa hecha sobre el agua; con ('stas navegan por los grandes ríos, co- 
mo son los de la costa, y para sus pesquerías y contrataciones; y con éstas sa- 
len á la mar y con las grandes de estas acallis navegan de una isla á otra, y 
se atreven á atravesar algún golfo pequeño* Estas «caZfe ó barcas cada una 
es de ima sola i)ieza de un árbol tan grande y tan grueso como lo demanda la 



— 7 — 

longitud, y conforme al ancho que le pueden dar, que es de lo grueso del ár- 
bol de que se hacen.» 

En este pasaje se advierte que Motolinía usa la palabra mexicana con su 
]ir()})ia ortografíív y que sólo le da plural castellano irregular; y si hubie- 
ra usado el vocablo acol, hubiera eniplcatlo el jilural aralen, 

Gomara, describiendo los lagos del Valle de México, dice: «Andan en estas 
lagunas doscientas mil barquillas, que los naturajes llaman acalléis, que quiere 
decir casas de agua, porqua atl es agua, y calli casa, de que está el vocablo 
compuesto. Los españoles las dicen canoas^ avezados á la lengua de Cuba y 
8to, Domingo. 

El Lie. Borunda dice: «El tratamiento de Canoas que hasta hoy sedaá las 
Barcas Mexicanss de figura de Arteza, fué introducido por los españoles que 
usaban ásu llegada á este Continente, de varios del Idioma Aytmo (de Hai- 
ti) ó de la isla Aiiti significativo de país boscoso, después Española, ó de Sto. 
Domingo, como los de Barbacoa, Hamaca, Cazique Macana, ete. El mexica- 
no de tal Barca es Acall't, casa caUi, en agua atl, como que sus Remeros viven 
y duermen en ella » 

Sólo Bernal Diaz del Castillo empleó el aztaquismo acal. Al referir una 

conversación entre H. Cortés y el Caciqueóle Cempoala, dice: » les dijo 

que él haría de manera que fuesen desagraviados; y porque el iba á Ver sus 
acales (que enlenguade indios así llaman á los navios) » 

(4). 

Pertenece al género Ca)tiharns, Los indios lo comen cocido y tostado. 
Después de cocido se pone rojo como algunos crustáceos. De esta circiinstan- 
cia se deriva la expresión familiar: í-Wflr crwíorm acocil, que se aplica á las 
jersonas que tienen la cara roja por el calor del sol, ó por la fatiga. 

El P. Sahugún dice: «Hay unos animalejos en el agua due llaman acocili, 
son casi como camarones, tienen la cabeza á modo de langosta, son pardillos 
y cuando los cuecen páranse colorados como camarones, son de comer pocidos 
y también tostados.» 

Se carece en castellano de una palabra ]: ropia para traducir el vocablo ná- 
huatl. Sería necesario formar un nombre como el de semoviente, y decir el 
setorciente del agua. • 

El Sr. Jes'ís Sánchez, siguiendo, al Sr. Herrera Pérez, dice que acocil, os 
una corrupción de acozolli, comps. de atl, agua y de cozolli, amarillo. Si exis- 
tiera la palabra acozolli y se compusiera de los elementos que le da el Sr. He- 
rrera, significaría «agua amarilla», nombre impropio para un animal. Cozolli 
significa «Cuna de niño.» 

(5). 

Molina dice en su Vocabulario: «A venenc/a para sacar miel de los mague- 
yes.» — El Sr. Jesús Sánchez dice: «Cuando el fruto ha llegado á su mayor 
crecimiento, cerca de un metro de longitud, se le ahueca extrayendo la pul- 
pa por aberturas circulares practicadas en sus dos extremidades, y en este es- 
tado se emplea, á la manera que los químicos la pipeta, para sacar el agua 
miel depositada en la planta» (del maguey). 

Latín^ técnico: Lagenaria vulgari.'^, var. Beta de Lineo. — Arracada afro- 
purpurea B. y H. 

"El que desde chico es guaje hasta acocote no para.» Kefrán oue da á 
entender qua el que es tonto cuando niño, lo será más cuando sea adulto. 



(6). 

■ Tal vez ]-)orque esta<í culebras audan juntas ó apareadas, se dio sn nombre 
á los que andan junt< s en malos pasos. 

(7). 

('la\ ijeru dice de esle reptil: « Entre todas las especies de culebras que se 
liallan cu los bosques, poco frecuentados de estas regiones, no sé que hasta 
ahora se haya dcsculiierto otra especie vivípara, sino el acmfl ó culebra acuá- 
tica, á la cual sé atribuj'e aquel carácter aunque no con certeza. 

(8). 

Laíf significaciones de nchlchinclc. son figuradas porque los servidores ondo- 
sos y los que andan con los grandes manifiestan la misma presteza que los 
acliir.liiuqac)^ al extraer el agua de las minas. 

(9). 

El Sr. Jesús Sunches, hablando del ahumdli dice: — «Masa alimenticia forma- 
da por una gran cantidad de huevos muy pequeños de moscos insectos he- 
ñí ípteros, Coriza mercenaria y C femorata, muy abundantes en los lagos próxi- 
mos á la ciudad de México.- Los indígenas disponen hacecillos con las largas 
hojas del tule, lliypha logifolia, sobre los cuales depositan las hemliras sus 
huevos en inmensas cantidades; se preparan para comerse cociéndolos en ho- 
jas de maíz,» 

El Sr. Orozco y Berra, hablando de los alimentos délos mexicanos, dice: — 
i'Dis/íonían los naturales unos hacecillos de tules, sobre los cuales veníala 
heml^ra del axo;:ac'ítl á i)oner los huevos; este es el ahua.atl.i, usailo todavía, )'• 
tiene el color del caviar: Su aspecto es como de arena; visto con el microsco- 
pio presenta la forma de un verdadero huevo, proporcionado al animal que lo 
jiroduce ofreciendo la mayor parte la abertura por donde salió la larva, y to- 
dos xma depresión producida en el punto de apoyo; de manera que propia- 
mente no se aprovechan los huevos sino el cascarón. La larva salida del 
huevo es un gusanillo blanco, tirando á amarillento; recogido en grandes can- 
tidades, se prepara entero cocido en hojas de maíz ó molido; redncido á pas- 
ta, se le pone igualmente en las hojas. Entonces se llama ¡mxi, reputándole 
como muy alimenticio.» 

Clavijero, hablando del fl7í)(a?(íZ/, dices.— "Cogían tan gran cantidad, que 
tenían para comer, para cebar muchas especies de pájaros y para vender en 
el mercado, Amasábanlo, y con la pasta hacían una especie de panes que po- 
nían a cocer en agua con nitro, en hojas de maíz.« — Ahuauflea mexicana. 

(10)< s . ■ 

T^a etimología de este noml)?'e ha sido muy discutida. D. IManuel Taino, 
siguiendo á Xiinénez, dice que viene de a-hueJiuefe, cotnp. de atl, agua, y de 
lim'lnu'll, tambor ó atambor, y que significa: « atambor de agua.» Este error 
j)roviene de creer que ahuehuete es corrupción de ahuekae'l, error en que per- 
sisten hoy muchos autores. 

Algunos creen (¡ue se compone de a no, y de htielme, \'iejo, y que signi- 
lica: " no viejo,» esto es, (¡ue no envejece. ^A\ frondosidad y lozanía de estos 



árboles, durante piglos, justifica hasta cierto punto esta intprijretaei'in, pero no 
es de admitirse, jiorque a no se usa como privativa sino ijue siempre se em- 
plea el adverbio amo, no, de manera (^ue el vocablo correcto sería amoJiueltue. 

YA P. Ximénez, de quien tomó Taino su etimología, sin discutirla, dice 
lo siguiente: «No por otra razón llaman los mexicanos á este árbol akmhuetl, 
sino porque suele nacer cerca de 1<)S ríos, donde más corren las aguas, y 
l)orque hacen del los atambores que en su lengua llaman Imehmily teponaztli 
aunque otros dicen que no es esta la causa porque se llamó así, sino porque 
• nace cerca de las aguas, y en hiriéndole el viento hace notable ruido como los 
atambores que uzan los yndios (los cuales), no so hacen deste árbol sino de 
la madera del fluriuJolqtiuhu'dl y del rapolquahuitl. Los españoles cuando en- 
traron en las indias por seer la madera colorada llaman á este árbol Sabina, 
pero ni es especie de lo uno ni de lo otro, antes debe reducirse sin ninguna 
duda al género de auetos (abetos), porque demás de que la fruta y toda la fi- 
gura y forma del árbol faborece á nuestro parecer la madera como auemos di- 
cho, es blanda y lenta » 

Clavijero, hablando de un abeto que hay en Atlixco, dice: «El nombre 
mexicano de este árbol es ahuehuetl, y los españoles del país lo llaman ahue- 
huete, pero loí que quieren hal:)lar con pureza castellana, le dan el nornlire 
de mhina, en lo que se engañan, pues no pertence á esta especie, aunque se 
le parece nmcho, como lo demuestra el Dr. Hernández.» 

Latín técnico:- Taxodlnm mncronafHm, Fen. 

Nosotros creemos que el nombre propio mexicano es ahiiehueto, que se 
compone de atl, agua, y de hvehueU'm, que se pronuncia hveluiefo, vejezvielo, 
diminutivo de huehue, Viejo. — «Vejezuelos del agua» llamaban los nahoas á las 
sabinas, porque crecen en las márgenes de los ríos, ó en la orilla de los_ ma- 
nantiales, viven muchos años, hasta siglos, y el heno que se cría en su^ fron- 
da les da el aspecto de un anciano lleno de canas. En apoyo de esto últinio 
encontramos la muy autorizada palabra del ilustre mexicanista Don Jesús 
Sánchez, que dice:-^«Es muy común el que la cima de esta planta se cubra 
con la falsa parásita llamada vulgarmente Jieno [F'dkmdeia, n.vi.eokles), la cual 
sin duda se comparó á la cabeza cana de un anciano. >> Vino á afirmarnos en 
nuestra opinión la del Lie. Borunda, quien, en su singular «Clave general de 
geroglíficos americanos,» últiniajnente dada á luz por el sabio duque Loubat, 

dice:— -« alusivo á la mucha y menuda hebra del Árbol 

conocido por.lí(e;íc, viejo vene, en Agua atl, por su inmeniorial duración en 
ella, aunque escrito equívocamente por algunos del siglo décimo sexto, AJiuc- 
hueil, » 

(10). 

í]l arzobispo Lorenzana hace mención en sus notas á las Cartas de Cortés, 
del abeto ó ahuehuete de Atlixco á que nos referimos en la nota anterior.^ Es- 
te árbol está situado— dice Clavijero— á corta distancia de la población, y 
aun se conserva en todo su verdor, amique, completamente hueco en el in- 
terior, á consecuencia de dos incendios que ha padecido: en el de 1726 hubie- 
ra desaparecido del todo, aLno haber ocurrido multitud de gente á apagarlo. 
FA tronco tiene treinta y nueve varas de circunferencia en el pié á un estado 
de alto de veinte varas, y treinta y siete y tres cuartas de altura. En el hue- 
co interior puede contener catorce hombres á caballo; el Sr. Lorenzana dice 
haber visto entrar más de cien muchachos, y qiie todavía cabían más. 

(10), 
Latín técnico: Tccoma. fíi>F — Sali.r hixloJcrnii, Benth. 



— lO — 

El alndzotl es una especie de perro de agua. — «Cierto animalejo de agua 
como perrillo» — dice el F. Molina. — Nombi-e del octavo emperador de Méxi- 
co. — En sentido figurado, significa malévolo, cruel, y se aplica al individuo 
(lue por costumbre hace mal á otro. — ÍJI animal llamado ahnizaü, como vere- 
mos después, es muy cruel con sus víctimas; y de esta circunstancia pudoba- 
ber tomado la palabra la significación figurada que tiene hoy. Pero lo más 
probable es que, por las crueldades del rey de los mexicanos, Ahuizotl (pues 
en su reinado se sacrificaron muchos millares de víctimas), se haya hecho su 
nombre, como el de Nerón, sinónimo de cruel y malévolo. 

En apoyo de ámVjas opiniones, veamos lo que dicen los historiadores. 

«iClavijero describiendjo el animal dice: es un cuadrúpedo anfibio, que vi- 
ve por lo común en los ríos de los países calientes. El cuerpo tiene un pié 
de largo, el hocico es largo y agudo, y la cola graijde. Tiene la piel mancha- 
da de negro y pardo. Para los mexicanos era un animal fantástico y reve- 
r'iiciado.» 

En otro lugar dice, el mismo Clavijero, refiriéndose al rej' Ahuizotl: — 

sus virtudes fueron oscurecidas por algunos vicios, pues era tenaz, 

vengativo y algunas veces cruel, y tan inclinado á la guerra, que parecía abo- 
rrecer la paz, por lo que el nombre de AhaitzoÜ se usa proverbialmente aun 
entre los españoles de aquel reino, para significar tm hombre que con sus mo- 
lestias y vejaciones no deja ^•ivir á otro. Los españolea dicen: — N; es mi nJivi- 
■ z:ile; hie es el ahuizote de N; á ninguno le falta su almisoie; etc.» 

El P. Sahagún, con una candidez y extravagancia de estilo que encan- 
tan, dice del anfibio lo siguiente: — <tHay un animal en esta tierra que vive en 
el agua, y nunca se ha oido el cual se llama aritzotl, es de tamaño como un 
perrillo; tiene el pelo muy lezne, pequeño; tiene las orejitas pequeñas y i)un- 
tiagudas, así como el cuei'po negro y muy liso, la cola larga, y al cabo de ella 
una como mano; habita este animal en los profundos manantiales de la,* aguas 
y si alguna persiana llega á la orilla, de donde él' habita, luego le arrel>ata 
con la mano de la cola, y le mete debajo del agua y le lleva al pi'ofundo, lue- 
go tur()a á esta y lá hace vertir y levantar olas, parece que es tempestad de 
agua, y las olas quiebran en las orillas y hacen esj)uma; y luego salen mu- 
chos peces y ranas de lo profundo, andan solirelahaz del agua, y hacen gran 
alboroto en ella; y el que fué metido delsajo allí uniere, y de ahí i'i pocos días, 
el agua arroja fuera de su seno al cuerpo del que fué ahogado, y sale sin ojos, 
sin dientes y sin uñas, que todo se lo quitó el avizote; el cuerpo ninguna lla- 
ga trae, sino todo lleno de cardenales. «El Señor Orozco y Berra, después' 
de copiar la descripción anterior, dice: — «kSigue nuestro sabio franciscano re- 
firiendo las consejas recogidas entre los indígenas. Si pasaba tiemi)0 sin que 
el animal hiciera presa, ponía á la orilla de su albergue peces y ranas para atra- 
er á los pescadores, ó bien lloraba como niño. Sólo los sacerdotes podían 
tocar los cuerpos de los ahogados por el ahuitzotl, y eran sepultados con gran- 
des ceremonias en el lugar del teocalH mayor, llamado Ai/aiihcalco (V.); quie- 
nes así perecían eran reputados como bienaventurados y protegido» por los 
dioses tkdoque. En las pinturas, el ahuizotl es un símbolo infausto, présago 
de -calamidades y desgracias.» 

Desi)ué8 de referir el mismo historiador estas y otras consejas y algunos 
ritos, continúa diciendo: — «Cuadró también su nombre al mexicano rey 
(Ahuizote), mostróse tan dañino y calamitoso para ])ropios y extraños, que su 
apellido se hizo sinónimo de vejación y de molestia. Iloy'todavía, como he- 
rencia de los tiempos antiguos, cuando una ])ersona nos molesta, atosigándo- 
nos, de una manera intolerable, acostumbramos decir, fulano es mi ahuizote.» 



— ^11 — 

El Jiiisnio Orozco y Berra, en otro lugar dice: — «Sacerdotes y moldados 
lloraron la muerte áeAhuhoÜ como la de un benefactor; pero las naciones so- 
metidas vieron en el término de a(juel hombre un alivio á las vejaciones que 
suirían. Proverbial se hizo el nombre del emperador y dura todavía entre 
nosotros llamar «/íw/ro/c á la personiMjue nos molesta, hostiga y acosa. Se- 
mejante ti-adiciún, al travez de los siglos trasmitida, es sin duda la reminis- 
cencia del juicio formado por los i)ueblos contemporáneos de aquél molesto 
emperador.» 

(14). 

Latín técnico; AÜKUít uciimlnidd, II. B. K. — AH-vtfi cordlfoHa, Fen. 

(15). 

Los Sres. Eamírez y Alcocer traen las especies siguientes: • 
Acahualillo. — BIdens líelianthoides, H. B. K. 
Acahualillo. — Bidens'felragona.D. C. 
Acahualillo de flor h\a.nva.—B¡deii.<i pilosa, L. 



— LECCIÓN II. — 

Atl, agua; bajo la forma A. 

(Cónliiáiación) 



Ajolote (A-XOLOTL: atl^ agua; Xolotl^ nombre 

de un personaje mitológico, que algu- 
nos traducen muñeco, jui^uete: «Mu- 
ñeco ó juguete del agua.») (i) Lar- 
va que vive en los lagos de México y 
de Pátzcuaro, y que, en circunstancias 
especiales, se transforma, perdiendo 
sus branquias, en Un animal terres- 
tre. (2) 

AlllílííJll (A-MANALLi: atl, agua; 7na7iai/i,ve- 

presa: «Represa de agua,» ó, como 
dice Molina, «Alberca^» «Estanque.») 



Jagüey ó grande excavación que se ha- 
ce en la tierra para depositar las aguas 
pluviales, como se hace en los algi- 
ves. (3). 

AmunalCO (A-manal-co: a-mamdli^ represa de 

agua; ro, en: «En el amanal (V). esto 
es, donde está la alberca, el jagüey, 
etc.) El barrio de las poblaciones 
donde hay una alberca, jagüey, laguna- 
jo, etc. 

Amesquite (A-mizquttl: «//,• agua; mizquill^ 

«mesquite» (V.): «Mesquite del agua»). 
Árbol del género amate (V.). (4). 

Allieyal (A-meyalli: «¿/, agua; wí^.í/t/Z/z, ma- 
nantial: «Manantial ó fuente de agua»). 
Pozo pequeño que s6 cava cerca de los 
amánales (V.), para que filtrándose el 
agua de éstos, se deposite en él menos 
impura. ¡1 Fuente que mana en tie- 
rra llana. (5). 

AllieyalCO... (A-meval-co: a-m^yalU, manantial 

de agua; cí>, en: «En el ameyal^» esto 
es, donde hay ó está el manantial del 
agua. (V. Ameyal) . El barrio de las 
poblaciones donde están uno ó varios 
ameyales. 

Amiscle (A-miztli: atl^ agua; miztli^ león: 

«León del agua ó acuático»). Cua- 
drúpedo anfibio que habita en las ori- 
llas del mar Pacífico y en algunos ríos 
de aquel litoral. (6). 

Amolé (A-MOLLi: atl^ agua; molli, guisado: 

«Guisado (confección) de agua,» «Ja- 
bón»). (7). Producto vegetal que em- 
pleaban los indios en lugar del ja- 
bón. (8j. 



Analco (A-nal-co: atl^ aRua; nalli^ del otro 

lado; co^ en: «Del otro lado del agua,» 
esto es, en la ribera opuesta del río»). 
La parte más pequeña ó barriada de 
las poblaciones que está del otro lado 
del río que las atraviesa. || En la otra 
banda. 

Apa ele (A-pATLi: atl, agua; patli^ medici- 
na: «Medicina del agua,» t), como di- 
ce Ximénez, «Medicina que nace cerca 
de agua»). Uno de los nombres de 
la yerba atlinan. (V. Aclinan). 

Apancle (A-pantli: atl^ agua; /xítjí/z, hilera, 

fila, linea ordenada: «Acequia, caño 
de agua»). El agua encauza en un ca- 
ño 6 acequia, los cuales forman como 
una línea de a^ua. 

Apaste (A-PAZTLi: atl, agua; ;?rí:í/2, ?). 

Palangana, lebrillo. 

Apipisfa (A-pipitzca-tototl: atl, agua; pi- 

pitzqui, que chilla; tota ti, ave: «Ave 
chilladora acuática»). Ave acuática 
que emigra como los patos, y que tie- 
ne un grito ó silbido estridente y como 
quejumbroso. (9). 

Asoyate (A-tzoyatl: atl, agua.; tzoyatl, pal- 
ma: «Palma del agua»). Yerbas que 
tiene propiedades carminativas, hemos • 
táticas y anodinas. (10). 

Atepacle (A-tle patli: ai/, agua; tletl, lum- 
bre; patli, medicamento: «Medica- 
mento de fuego del agua.»). Yerba 
medicinal que emplean los indios con- 
tra la gangrena y "para ayudar á con- 
cebir á las mujeres." (11) 



— 14 — . 

Atepocate (A-tepocatl: atl^ agua, iepocatl,.. 

?). Renacuajo que nace de 

los huevos de unos batracios llamados 
tac.alatl y acaciieyatl, especies de ra- 
nas que íorn^an el género cueyatl, 
rana. (12) 

AteiiipolOCate.... (A-tkm-polocatli ó M^cnÜi-. atl, 
a^ua; tentli^ or'ú\2i\ polocat ¿i 6 polocotl i 

?). Esqecie de atepoca- 

te. (8). 

Atlaiicliana (Atlan-chan-e: atl^ agua; í/an, jun- 
to; chantli, casa, morada; e\ que tiene: 
"La que vive cerca del agua"). Yer- 
ba que usan en Puebla las parteras co- 
mo uñ poderoso corroborante de las 
paridas, untándola íresca en la espalda 
y las caderas, y en tintura alcohólica 
cuando está seca, después del baño de 
temascal (13). 

Atocle (A TOCTLi: atl, agua: toctli, ''porre- 
ta ó mata de m.aíz antes que espigue" 
(Molina): "Tierra gruesa, húmeda y 
fértil" (Molina). (14). 

Atole (A-TOLLi: atl, agua; tolli, ?). 

(15. Bebida que se hace con maíz co 
cido, molido, desleído en agua, quita- 
das las partes gruesas en un cedazo, y 
hervido hasta darle cierta consisten- 
cia. (-16). - 

Atopiuail. Ato- (A-TOP-i-NAN: a//, agua; í^>/^//z, ído- 
pília. lo; z\ su; nanili, madre: "Su (la) ma- 

dre de los ídolos del agua"). Insecto 
pantanoso, de color obscuro, de ocho 
centímetros de largo, y tres ó cuatro 
de ancho. (17). 

Azacán (A-zacani: «í/, agua; r(2f<2«/, acá- 



— 15 — 

rreador: "El que acarrea agua»). 

Nombre que se dio en los primeros 

• años de la Conquista al aguador. (i8). 

AxayacatC (A-xayacatl: atl, agua; xayaratl, 

cara, rostro: «Cara del agua»). Mos- 
ca de los lagos de México, de cuyos 
innumerables huevos, que pone en los 
juncos y en los oladiolos o iris del lago, 
se forman gruesas costras que los pes- 
cadores venden en el mercado con el 
nombre de agiiaucle (V). (19). 



EJERCICIOS, 



I — Sin tener el carácter de foca, hay un león acuático en el litoral del Pa- 
cífico, que llamamos amiscle. 

II — Los frondosos amesquiies refrigeran al fatigado caminante en las lla- 
nuras de Tierra caliente. 

III — El axai/acate cubre con sus huevecillos tan gran parte de los lagos 
que forman su cara ó superficie. 

IV. — El ajolote ha dejado de ser usado como alimento y como medicina. 

V — El jarabe de ajolotes lo ha venido á sustituir la Einulsión de Scot. 

VI — Los agricultores estiman mucho, por su fertilidad, las tierras de 
atocle, 

Vil — El cmaMe, aunque de tosco barro, es tan útil en las casas de lo3i po- 
bres, como los lebrillos de porc(*lana en las de los ricos. 

VIII — Si nuestros médicos estudiaran cuidadosamente el atepacle, tal vez 
encontrarían un remedio eficaz conti'a la gangrena. 

IX — En las poblaciones del Bajío son muy comunes los amánales, porque 
sin ellos no Se podrían al)revar los ganados. 

X — Los ameijales son muy útiles porque hacen potable el agua de lo9 
amánales. 

XI — Los Indios suplían la falta de jabón animal con uno vegetal, que se 
llama amolé. 

XII. — El atole de maíz es todavía el desayuno de ios pobijes y el alimen- 
to de los enfermos graves, 

XIII — Los indios llaman hoy al amijate, por sus i)ropiedades carminati- 
vas, la i/erba pedorra. 

XIV — El barrio que llaman Amavalco en muchos pueblos, es el lugar 
donde está ó ha estado un amanal, esto es, un jagüey ó un depósito de agua 
pluvial, que sirve de abrevadero. 

XV — La haliilidad de los regadores de los campos de labranza, consiste 
en la buena distribución de losaiKinrlen por donde debe correr el agua. 

XVI — El barrio de Analco de Puebla está en la margen izquierda del río 
de San Francisco. 



ló 



XVII — Entre los batracianos ha llamado particularmente la atención de 
'os s-oologistas, el atcpocair, por la metamorfosis que en él han observado. 

XVIII — Según el P. Ximénez, el asuchil "aprovecha lí los cuerpos ofen- 
didos de rayo." Buen asunto para la investigación de los médicos. 

XIX — Azacanes un aztequizmo desusado, pues sólo en los primeros años 
después de la Conquista, se le daba este nombre al aguador. 

XX— Las aptpíscas anuncian las heladas con sus estridentes chillidos. 

XXI — Los indios llaman al ffpacZe "la madre del agua, porque donde 
..', e esa yerba, siejnpre hay agua. 

XXII — Es muy poco conocido el insecto quellaman afnpUia, y se igno- 
ra porque los indios lo llamaron " madre de los Ídolos del agua." 



DEEIVADOS. 



Apanclear.. 
Atolero, ra. 



Atolería. 
Atolillos. 



. Tirar rayas en el terreno que se va 
á sembrar, atravesando los surcos, pa- 
ra que sirvan de rregadera ó af>ancJe. 
. El que ó la que hace ó vende atolp. 
==Lucero atolero. Dan este nombre 
las gentes del campo al lucero matuti- 
no (Venus, ó Júpiter), porque á su apa- 
rición en el oriente, se levantan de la 
cama para preparar el atole del desa- 
yuno. / * 

Lugar donde se hace ó vende ato/e. 

Cierta poción medicinal que se apli- 
ca á los sifilíticos, como diaforético. 



li 



T\ 



Feo como un ajO- Se dice de la persona gorda, cha- 
lote. — Parece ajo- parra y de color oscuro muy subido. 

lote. 



— 17 — 

Chillan más que Se dice de los muchachos que gri- 
una apipisca tan mucho y con vo¿^,aguda. 

Parece atepocate- Se dice de la persona eorda, cha- 
parra y de color negro, r" 

Dar atole con el Engañar á uno ddicadam ente. 

^^d° r^ ^. f\ 

Echar el moco en Hacer mal alguha cosa cuando se 
el atole esperaba de uno lo contrario. 

¡A la culebra atO- Con está exclam.ación se da á en- 
le! tender que no es íácil engañar á uno. 

Le circula atole Se aplica al homxbre sufrido y co- 

por las venas barde. 

Es un pan con Se aplica á las personas de carácter 
atole suave y poco diligentes. 

Si con atolito Con este reh'án se da á entender que 
vamos sanando, no debemos cambiar de conducta cuan- 
fttoliío vámosle do con la que observamos alcanzamos 
dando' buen éxiro. (19). 



NOT. 



D. Eufen.-io Mendoza dice que o,-')loii se deriva del verbo xolochoa, arrn- 
írarpo, pleirarse, y que tal vez porque la piel del urohAl es muy rugosa se le 
llamó arrugado del agua." Sin contradecir eeta etimología sólo haremos 
observar que el participio de xolochoa, de donde del-e derivarse el nombre, 
es xolochtic, arrugado, y el sustantivo derivado debería ser xolochtti. 

El Sr. Jesús Sánchez, sir^aiiendo á Herrera, dice que axololl se compone 
de atl, agua, y de xuloil, glotón. Once palabras trae Molina para designar al 
glotón, en mexicano, y ninguna de ellas es .xlotí, ni tienen 1?* menor analo- 
gía ó semejanza con ella. 



— i8 — 

Lo cierto es que no se conoce la verdadera significación de xolofe, y me- 
nri.« su etimología. El Sr. Orozco y Berra, hablando del primer rey Chichi- 
meca Amacui Xolofl, dice: — "No conocemos el verdadero sentido de esta pa- 
labra segunda. Pretenden algunos, que significa «ojo,» «vigilante,» traducción 
'le no tiene fundamento. Xolotl es aquel dios criminal de Teotihuacan que, 
por medio de transformaciones, resistió cuanto pudo hasta sucumbir ante el 
culto del sol y de la luna (Véase la nota nvímero 2) : el vocabulario de Molina 
traduce la voz Xofo, «paje,» «mozo,» «criado ó esclavo». Los chichimecas 
hablaban lenguas diversas de la nahoa (eremos que no); al traducir los mexi- 
ca á su lengua los nombres de los bárbaros, lo han de haber hecho por medio 
de signos homófonos, aunque no sinóuimos.» 

Para comprender, prescindiendo de su significación, el sentido de la pa- 
labra axolotl y de otras muchas mexicanas en que entra en composición xolotl, 
es necesario dar á conocer al jjersonaje mitológico llamado Xolotl. 

El P. Sahagún trae una larguísima relación para decirnos de como fué 
i!C\LSario que varios dioses obligaran á los dioses Tecuciztecatl y Nanaoatzm ú 
arrojarse en una hoguera en Teotihuacan., para que se convirtieran en astros 
linr.inares del día y de la noche, esto es, en Sol y en Luna; pero sucedió que 
una vez creados, alumbraroncon la misma luz, lo cuai no fué del agrado de 
los dioses, y para modificar, atenuándola, la luz de la luna y conseguir que 
los astros alumbraran con regularidad al mundo, fué necesario un nuevo con- 
cilio de los dioses. Para saber lo qué resolvieron y ejecutaron, oigamos la 

curiosa relación del franciscano: — primero salió el sol, y tras él 

la luna. Y dicen los cjue cuentan f;íbulas ó hablillas, que tenían igual luz con 
que alumbraban, y de que vieron los dioses que igualmente resplandecían, 
habláronse otra vez y dijeron: — ¡Oh dioses! ¿Como será esto? ¿Será bien 
que vayan á la par? ¿será bien que igualmente alumbren? — Y los dioses die- 
ron sentencia y dijeron: — Sea de esta manera. — Y luego uno de ellos fué co- 
rriendo y dio con un conejo en la cara á Tecncizlecail QaLuna), y escureciole 
la cara, ofuscándole el resplandor, y quedó como ahora está su cara. Pespués 
que hubieron salido ambos sobre la tierra estuAÍeron quedos ,*in iiiovor-'^ do 
un lugar el sol y la luna; y los dioses otra vez se hablar .'>n y dijeron: — , Cni o 
podemos vivir? no se menea el eoI, ¿hemos de vivir entre los villanos? mura- 
mos todos y hagamos que resucite por nuestra muerte.— Y luego el aire se encar- 
gó de matar á todos los dioses y matólos, y dicese que uno llamado xolvtlreu- 
saba la muerte y dije á los dioses: — ¡Oh dioses! no muera yo. — Y lloraVia en 
gran manera, de suerte que se le incharon los ojos de llorar, y cuando llegó á 
ti el que mataba, echó á huir, y escondiéndose entre los maizales, y convir- 
tióse en pié de maíz, que tiene dos cañas, y los labradores le llaman xolotl, y 
fué visto y hallado entre los pies del maíz; otra vez echó á huir y se escondió 
entre los magueyes, y convirtióse en maguey, que tiene dos cuerpos que se 
llaman mexolotl; otra vez fué visto, y echó á huir, y metióse en el agua, y 
hízose pez, que se llama axolotl; y de allí .le tomaaon y le mataron; y dicen 
que aunque fueron muertos los dioses, no por eso se movió el sol /..». 

Luego que el pueblo se a])oderó d(í este mito, lo desfiguró multiplican- 
do las transfdrmacines de Xolotl, y lo convirtió en un Proteo mexicano: visi- 
taba á las cocineras, y entonces sé llam&hü íerolot I (tejolote); se meti'a á los 
corrales y se convertía en Jmexolotl (guajolote) ; por último, de una gente bo- 
y)a ó tonta, decían que tenía metido á Xi.'lotl, y la llamaban xolopifli, estúpido. 

Conocido este mito, fácil es comprender el sentido de las palabras en 
(|ue entra en con^posición Xolotl. 

Olvidado ó desfigurado que fué el mito de Xolotl, el pueblo atribuía 
las metamorfosis que sufría á juegos ó cai)richos del personaje, y, dentro de 
este orden de ideas, el nombre de Xolotl llegó á ser sinónimo de «jugete», 
«muñeco», «vigilante», etc. etc. ; según las circunstancias. Fr. Francisco 



— 19 — 

Jiménez, hablando de algunos animales de México, dice:— «De la axololl ó 

<'Íngetede afrua», y después de hacer su descripción agrega: — >> 

pÚ8osele el nombre por la peregrina ligura que tiene.» Habiendo vivido el 
benemérito fraile'Ximénez, desde 1604, en Nueva España, y habiendo escri- 
to su obra Cuairo libros de la NahiraJeza, en 1615, es indudable que tuvo fre- 
cuente trato con indios de las últimas décadas del primer siglo de la conquis- 
ta, y tuvo ocación de oir el idioma náhuatl de los labios de personas que lo 
hablaron en tofla su pureza, y que lo tradujeran fielmente al español, como 
han de haber sido los indios educados en Santiago Tlaltelolco. Es pues dig- 
no de crédito Fr. Francisco Ximénez en la versión que hizo del nombre axo- 



El P. Clavijero hace áelajolo'e la minuciosa descripción siguiente: — "F,l 
nxnlntl ó ajolote — dice — es un lagarto acuático del lago mexicano. Su figura 
es' fea y su aspecto ridiculo. Tiene ])or lo común ocho pulgadas de largo; 
pero hay algunos de doble dimensión. La piel es blanca y negra, la cabeza 
larga, la boca grande, la lengua ancha, pequeña y cartilaginosa, y la cola lar- 
ga. Va en dinúnución desde la mitad del cuerpo hasta la mitad de la cola. 
Nada con sus cuatro pies, que son semejantes á los de la rana. Lo más sin- 
gular de este pez, es tener el útero como el de la mujer, y de estar sujeto 
como ésta á la evacuación periodica de sangre, según consta de muchas ob- 
servaciones de quehablaUl Dr. Hernández. Su carne es buena de comer y 
sana, y tiene casi d1 mismo sabor que la de la anguila. Se cree muy prove- 
choso á los éticos. 1) 

La descripción que hace el lego Ximénez, con vista de la cual ha de ha- 
ber formado la suya Clavijero, es curiosísima. — «De la a.ivlote ó juguete de 
agua. — Hállase un cierto género de pez, en las lagunas de esta Nuex'a Empu- 
ña y en particular en esta de México á donde lo venden los indios á cada pa- 
so en los tianguis, cubierto con un cuero blando; tiene quatro })ies como la- 
gartija de un palmo de largo y como el dedo pulgar grueso, y algunas se h;v- 
llan mayores, tiene madre y muy parecida á las demás mujeres, el vientre 
pintado con unas manchuelas, que de blanco tiran á negras, vase adelgazan- 
do de medio cuerpo para tras, acia la cola, que es larga, y en llegando al ca- 
bo, muy delgada, tiene por lengua cierta t'-rnilla breve y ancha, nada con 
cuatro pies los quales fenecen en cuatro dedos, semejantes á los de las ranaf?, 
tiene la cabeza chata y comprimida la cual es comparación del cuerpo, tiene 
la boca abierta siempre, de un color negro, dale este animal ej o su regla cada 
mes, de la íwisma numera que las mujeres, como muchas y diverí^as vezes se 
á visto ])or experiencia, el qual comido jjrovoca á luxuria, no de otra mane- 
ra que los que llaman escorpiones, ó lagartos, á cuyos géneros ]^ertenec.e que 
se podría reducir, suelen dar saludable y grato mantenimiento semejante á 

la carne de las anguillas púsoselá el nombre ^jor la 

peregrina figura que tiene.» 

El P. Sahagi'm, hablando de los renacuajos, dice: <Tlay unos animale- 
jos en el agua que se "llaman a.roIofJ, tienen pies y manos como lagartijas, 
« tienen la cola como Anguila y el cuerpo tamlñén tiene muy ancha la boca, y 
» barbas en el pescuezo es muy l)ueno de comer, y es comida de los sl ñor'":.» 

Por su extensión no insertamos aquí los artículos que en las pái^inas 12 í 
V 298 tomo I del Aíh-ndlcc, trae el Diccionario Universal «lela m.-Jtovia v (i.-o- 
grafía. (1S54). 



— 20 — 

*» 

Latín técnico: Siredou JlumhohUn el Sircdon Harlunii, . Pura, el Slredun 
D'lsrnerilii, Duges. Las dos primeras especies viven en los lagos del Valle de 
]\Iéxico, y la tercera, en las lagunas de Pátzcuaro; se conoce cerca de allí más 
gencrolmente con el nombre vulgar de achoque de a^riia. La carne de este 
l)atraciano tiene propiedades analépticas, esto es, restSfclece las fuerzas de los 
convalecientes; y al jarabe preparado con el cocimiento de su piel le atribuye 
el vulgo la de curar algunas enfermedades pulmonares. 

3. 

« A las lagunas ó estanques donde se crían espadañas ó juncias, que no 
corren por ninguna parte, y á las que se hacen de agua llovediza las llaman 
amanalli, ó sea agua que está queda » (SaJiagún). 



Tal vez se le da este nomlire para distinguirlo del tepemesquite (V), 
tepcmizquitl, mesquite del monte. 



« Las fuentes que manan en la tierra llana llámanLas arneyalli, que quie- 
« re decir agua que matin; las aguas de éstas son salobi-es, y de mal sabor y olor, 
« y algunas que hacen daño al cuerpo bebiéndolas, y causan enfermedades.» 
{tSahugún). 



í^l cuerpo del awude tiene de setenta á ochenta centímetros de largo, y 
la cola cincuenta. Tiehe el hocico largo, las piernas cortas, las uñas encoi^ 
vadas. La piel es muy estimada por el pelo que la cubre, que es largo \- 
suave. 



Molina, en su Vocabulario, sólo dice — «Xabón. Ainvlli.» — Renii Simeón 
lo descompone en aü, agita, y mnlli, salza, guisado, manjar. Como el jabón 
ó la jabonadura no es manjar ni guisado, creemos que en esta palabra, molí! 
ó inulli debe tomarse en un sentido más lato, esto es, de confección ó prepa- 
ración; y aun haciéndolo así, apenas se percibe el sentido etimológico de la 
palabra. El Sr. Eufemio Mendoza dice que vinlli signitica « guisado,» «espe- 
sar,» y que amnlli es « agua espesa.» Si la idea de los indios hubiera sido la 
de expresar la espesura del agua, ó la acción de esi^esarla, habrían empleado 
las palabras propias, alclzahuac ó atetzalmalU. 



Hay dos clases: amonede raíz y awoíe de bolita. El primero os la raíz 
del maguey; el segundo es el fruto áQlxopalxocotl, Sap'mdus fmíesccm, Aubl. 



i » . = 21 — 

Hoy se upa para lavar los rebozos y tejido de algodón. 

El P. Sahaíiún atribuye el ainole á una sola i)lanta: — «Las clases acomo- 
dadas oran limpias de su persona. No conocían el jabón, más suplían la fal- 
ta con una raíz y un fruto, La ])riniera es de la planta llamada aviolli: tiene 
las hojas como espadañas chicas y el tallo blanco, la raíz de esta yerba es co- 
mo jabón para lavar la ropa, y con las delgadas lavan la cabeza y también 
son coíno morga para emborrach.ar los peces, y si alguno bebe de esta raíz, 
ó muere, ó recibe nuicho bien, y si alguno ha bebido alguna sanguijuela y la 
tiene en el cuerpo, bebiendo la agua de esta raíz la mata.» 

Según la <lescri¡)ción que hace el sabio franciscano del apiole de raíz, no 
es de los magueyes de donde se saca esta especie de jabón, sino de una plan- 
ta especial cuyas raíces son las saponosas. Toca á los técnicos dilucidar esta 
cuestión. 

Kn una nota que pone Don Carlos IMaría de Eustamante al pasaje ante- 
rior de Sahagún, (lice: (lEstá demostrado que cura la rabia: un rabioso de- 
« vorado con la sed. no encontrando agua con que satisfacerla, se echó ú pe- 
<< chos una porción de legía de (nnoHi que encontró á mano; luego que la be- 
« ]>ió le tomó un sueño muy plácido, del que se levantó sano, .••■•;•'' 

Vetancourt sólo describe el amolé de 1)olita; dice: — "El árbol de jabón 
(fruto del copal, copalrocotl), que en la escritura es herra fullonum y de ias 
cuentas, es muy común en Oaxaca y la misteca Alta, y la isla Española y 
Puerto Rico, echa una fruta cofuo avellana que no es para comida sino para 
alal)anza, porque con lo de afuera, jabouan la ropa como se ])udiera con el 
mejor jabón de Castilla, dentro se halla una cuenta negra como garbanzos 
mayores ó menores, de que se hacen infinitos rosarios, que llaman de frutilla, 
que igualan á los de coyolli; dentro de la cuenta tiene una médula tan amar- 
ga como la de durazno, ésta se seca y queda liviana la cuenta y fuerte, por- 
que nunca se quiebra y del tamaño que quieren hacer la cuenta para rosarios, 
tantos que puedan dar abasto á toda España.» 

Más curiosa es todavía la descripción que del amale de bolita hace Fr. F. 
Ximénez, Hela aquí: — ^^Del árbol de las cuentas de jabón» — En la provincia, de 
Oaxaca, y en la ]Mixteca Alta, y en las islas de Santo Domingo y Puerto Rico, 
se crían unos árboles grandes'muy comunes, la oja de los quales, quiere pa- 
recer á la oja de los elechos pequeños, y que en estrenio parecen bien, echan 
una fruta tamaña como avellanas algo menores, y no es buena para comer 
pero sacado un hueso, que tienen poco mayor que garbanzos, redondo negro, 
com'o de una pelota de arcabuz, hechan este fruto en agua caliente, sacando 
el huesso que digo, y con aquello jabonan la ropa de la misma manera, como 
con el beríssimo, y saca la misma espuma tanta y tan grande como el muy 
excogido xabón de í^spaña, y á necesidad puede con facilidad labarse á ^ la 
continua la ropa con ella, de los huesos puestos al sol, se ponen de un finísi- 
mo negro azabachado, y torneándolos y agujerándolos se hacen muy precia- 
dos rosarios casi tan buenos como los que llaman de coydí » 

El P. Clavijero dice del amolé: «No conocían los mexicanos el modo de 
<( hafer el jabón, aunque tenían en abundancia las materias animales de que 
«se saca; pero suplían su falta con una fruta y una raíz. La fruta era la del 

« copalrocotl La pulpa que está bajo la corteza, es viscosa y 

« demasiado amarga; pone blanca el agua, forma espuma, y sirve como jabón 
" para limpiar la ropa. La raiz es la del amolli, planta pequeña y comun- 

" nísima en aquellos países Pero el amolli no se usa tanto pa- 

« ra la ropa, como para el aseo del cuerpo.» En una nota que pone Clavijero 
« á este pasaje, dice: — «Hay una especie de amolli, cuya raíz tiñe los cabellos 
« de amarillo. Vi este singular efecto en un hombre de cierta edad, que ha- 
«bía encanecido, habiendo sido rubio en su juventud.» 



Los Señores Ramírez y Alcocer traen dos especies de amolé. 

Don Melchor Ocampo, hablando del amolé, dice: 

«Planta cuyas hojas nacen del tubérculo que forma la pieza principal de 
PUS raíces; de en medio de aquellas se levanta un tallo de cuatro á cinco pies 
de alto en cuyo extremo están las flores algo semejantes á las del nardo, pero 
mayores y verdes. De sus raíces, maceradas en agua, se hace un grande uso 
para lavar aquellos lienzos pintados cuyos colores se alterarían con el ja- 
bón » 



El Sr. Jesús Sánchez hace observar que por la circunstancia de llegar 
las apipiscas á los lagos del Valle de México, al aproximarse el invierno, los 
españoles les dieron también el nombre de Llama— ^hielos. — Latín técnico: 
Chroicocephalus atricilla, — Baird. El P. Sahagün, hablando de las aves, dice : 
"Hay unas aves en esta tierra, que llaman pipixcan, son blancas y del gran- 
« dor de palomas, y con altó vuelo : críanse acia la mar, y al tiempo de coger 
» maíz vienen acá, porque entienden que ya es tiempo de cogerlo.» 



10 

Los naturalistas Ramírez y Al ocer dicen del atzoyatl que es Mimbilis 
longiflora L., y agregan que el Axoyatic es Ipoma¡a sp? 

11 

Se llama de fuego, tief-, — «-no porque sea de naturaleza de fuego — diceXi- 
ménez — sino por la virtud que tiene en socorrer-á los males de causa fría. — 
Se llama « del agua,» porque nace la planta. cerca del agua. Del atepacle dice 
el P. Sahagún: « Hay otra (yerba) que se llama aílepatU, críase en las orillas 
<( del agua y cerca de las ciénegas, es mortal : el que la come ó bebe de los 
« animales luego muere, hace ampollas como fuego si la ponen sobre la carne, 
« es contra la lepra que se llama xioll » (jiote. V. ). 

12 

El asuchil no ha sido clasificado por los botánicos. 

Ei atepocate entra en la alimentación de los ii d os, que lo comen cocido 
ó asado. I&n cuanto á su etimología, el Sr. Jesús Sanchez dice que se com- 
pone de atl, agua, y de lepocutl, bebedor. De las ocho palabras mexicanas que 
significan » bebedor », ninguna tiene la más ligera semejanza con tepocatl. 
Además, « bebedor de agua », como llama el Sr. Sánchez al atepocall, se dice 
en mexicano, atlini Hablando el P. Sahagún de los renacuajos dice: «Hay 
« renacuajos que llaman ateporai!, unrs ¡^e crían en buena agua y entre las 
« juncias, ovas, y entre las otras yerbas de ésta. También se crían en las 
« aguas, pero no en agua salitrosa: comen cieno y algunos gusanillos del agua, 



— 23 — 

« son negros en el lomo, son barrigudos, tienen el pescuezo metido y la cola 
«ancha como cuchillo, cómelos en esta tierra la gente baja.» 



14 



Con la significación que los diccionaírstas le dan á toctli, que es transla- 
ticia, no se percibe el sentido etimológico de atoctli; pero si se advierte que 
toctli se deriva de toca, enterrar, se comprende que atoctli equivale á « agua 
enterrada,» pues las tierras de esa calidad están húmedas ó coiiio empapadas 
en agua, y por eso Molina traduce: «tierra grueesa, húmida, y fértil.» 

El P. Sahagun dice: » A la tierra fértil para sembrar, y donde se hace 
« mucho lo que siembra en ella, llaman atoctli, que quiere decir tierra que 
« el agua ha traído; es blanca, suelta, hueca y suave; es tierra donde se hace 
<( mucho maíz ó trigo. » 

15 

D. E. Mendoza dice que atolli se compone de atl, agua, y de olli, líquido 
viscoso, y que significa:» agua viscosa.» Olli no significa líquido viscoso, 
sino, como dice Molina, « cierta goma de árboles medicinal, de que hacen pe- 
lotas para jugar con' las nalgas.» De este oZ/ i se ha formado — como se verá 
en su lugar — el vocablo castellano hule, de suerte que atolli significaría "hule 
de agua." Es verdad que el atole frío toma la consistencia de jaletina y pa- 
rece hule blanco; pero la palabra, en su estructura, no obedece á las reglas 
de composición del idioma náhuatl, porque debería ser aoüi, pues antes de 
la 6 siempre pierde atl las finales ll. Sólo que por enfonía se haya dejado de 
pronunciar la /, el vocablo correcto aolli se ha podido convertir en a-t-olli. — 
El Sr. Jesús Sánchez adopta esta etimología sin discutirla. 

No muy satisfecho el Sr. Mendoza con la etimoloaría anterior, agrega: — 
«JíoZ/iesen mexicano aflaolU, comp. de atl, agua y de tlaoli, maíz: agua 
de maízn Esta interpretación si la juzgamos muy desacertada: porque atolli 
no es palabra adulterada, puesto que en esta ortografía la trae Molina en su 
Vocabulario; y no es posible que si la palabra correcta fuera aílaolli, no lá 
hubiera registrado en su diccionario. Además, según las re'as de compo- 
sición, la palabra debería ser tlaolatl, como cacahua-atl, agua de cacao; pinol- 
atl, agua deinai?. tostado 6 de pinole; izquiatl, agua de (Sjúifet!; pues el norr- 
bre de la materia de que se hace la bebida, se antepone al de ésta, que está 
expresada con atl, agua. Atlaolli significaría, según esta regla, « maíz de 
agua. » 

Mf. Remi Simeón dice que atolli tiene por radicales atl y toloa. Así lo 
eremos nosotros, pues tolli es un sustantivo derivado de tolo, participio de 
toloa; pero como este verbo tiene muchas significaciones, no acertamos cual 
pueda ser la apropiada. 

16 

Hoy se hace también atole con otras harinas, desleídas en agua ó en le- 
che. — Los españoles de la Conquista llamaban al afole mazamorra. El Drr 
Hernández distingue hasta diez y siete clases de atole todos diferentes, ' tan- 
to por los condimentos cuanto por el modo de prepararlo.— Clavijero, hablan- 



— 24 — 

do de los alimentos de los indios, dice: — «El atoUi es una especie de poleadas, 
que se hace con la maza del maíz bien molido, cocida, desleída en agua y co- 
lada. Ponen al fuego el líquido después de esta última operación, y lo cue- 
cen hasta darle la consistencia necesaria. Es insípido al paladar de los q^- 
pañoles, pero lo usan en sus enfermedades, endulzándolo con azúcar en lu- 
gar de miel que los indios emplean. Para t'stos es manjar tan grato quqfrno 
pueden vivir sin él. En todos tiempos les ha servido de almuerzo y les da 
bastante fuerza para sobrellevar los trabajos del campo y las demás fatigas 
en que se emplean.» 

El Sr. D. Melchor Ocampo, en su artículo ''Atole, pone dos locuciones 
familiares que á nosotros se nos habían escapado: "Jlacerife atole: se dice de 
la persona ó cosa que por caída ó por presión queda como reducido á pasta 
líquida." — A caldo y atole: estar á dieta." 



17 



Remi Simeón dice que el atop'man es un pez del lago de Tescoco y que 
sirve de alimento. 



18 



La Academia española registra esta palabra como castellana, y no como 
mexicanismo, y dice que viene del árabe azacán. Es muy singular la coin- 
cidencia. 



19 



Clavijero, hablando del axayacatl, dice: — "Es una mosca propia de los 
lagos mexicanos. De los huevos innumerables que ^stas nioscas deponen en 
los juncos y en los gladiolos ó iris del lago, se forman gruesas costras que los 
pescadores venden en el mercado. Esta especie de caviar, Uamtido almaiiíli, 
se comía en tiempo de los mexicanos, y aun en el día es manjar común en 
las mesas de los españoles. Tiene casi el mismo sabor que el caviar de los 
peces. Pero os mexicanos no sólo comían los huevos, smo también las mos- 
cas, reducidas á masa, y cocida esta con nitro." 

20 

Nuestro poeta popular Guillermo Prieto, en su Romancero Nacional, 
pág. XXII, trae el pasaje siguiente: — "Iturbide, á los belicosos que lo azuza- 
ban para que terminase de una vez la guerra, con un combate decisivo, con- 
testaba, según afirma Alamán, con el proverbio familiar de México: — «Si con 
atolito vanioíi sanando atolito vámosle dando." Para censurar el poeta á los que 
quisieron hacer un héroe de Iturbide, agrega: — ' Ahora bien, el sistema del 
alolilo no se prestal)a á la ])oesía heroica. Lo que debe correr por las venas 
de la epopeya nti es alóle, j^ino sangre.» 



— 25 — 
LECCIÓN TIL 

Atl, agua; bajo la forma A. 

( Continúa ) 

NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

AcingO (A-TziN-co: a¿/, agua; tzintli^ ex- 
presión de diminutivo; co, en: « En 
la agüita.» 

Acuecuesí'O A-cuecuech-co: atl, agua; niecuech^ 

travieso y desvergonzado, que se rehu- 
ye y menea mucho; co^ en: «En el 
agua idquieta ó bullidora.» (i). 

Acúleo A-cuL-co: a¿/, agua; ctdtic ó coltic^ 

torcido, da; co, en: « En el agua tor- 
cida, esto es, «Lugar donde tuerce 6 
da vuelta el agua. » 

Acllichilco A-CHicHiL-co: atl^ agua; chichiltir,^ 

cosa colorada; co^ en: « En agua co- 
lorada.» 

AcllicllipiCO A-CHiCHiPicco: atl^ sl^usl; chichipir- 

tli^ gota; CO, en: «En las gotas de 
agua.» 

AJUSCO A-xocH-co: r/¿/, agua; ocochtli^ cosa 

que brota; c^, en: « En el agua bro- 
tante.» (2) 

Analluac A nahuac: «//, agua; ?2a/¿wac, jun- 
to á, al rededor: « Rodeado de agua,» 
ó «Junto al agua » (3). 

Apan A-PAN: a//, agua; jpan. en «En el 

agua.» 

Apisaco A-piTZAC-co: atl^ agua; pitzacdi, co- 
sa delgada ó estrecha; cí), en: «En 



^ 26 — 

agua delgada,» esto es, «Donde corre 
un hilo de agua » 

ApOSOnalcO a pozonal-co: a í^, agua; pozonalli^ 

espuma; co, en: « En la espuma del 
agua,» esto es, « Donde el agua co- 
rriente hace espuma.» (4) 

Ateneo a tek-co: aí^, agua; í^n//;, labio, y 

figuradamente, orilla; co, en: «En la 
orilla del agua.» 

Atotonilco A-TOTONiL-co. atl, agua; totomlli, 

caliente; co, en: « En aguas calien- 
tes,» esto es, «Donde hay aguas ter- 
males.» (5) 

AxomulcO A-xoMUL-co: atl^ agua; xomulli, 

rincón; co, en: « En el rincón del 
agua.» 

Ayahualco A-yahual-co: atl, agua; yahualli, 

redondel; c*<9, en: « En el redondel 
de agua» (6). 

Azuleo A-zUL-co: ai/, agua; zulin ó zolin^ 

codorniz, t'o, en: «En (donde hay) las 
codornices del agua,» 



EJERCICIOS. 



I — Después de la batalla del Monte de las Cruces, en que el Cura Hidal- 
go obtuvo el triunfo, el feroz Calleja encontró á los insurgentes en San-Jeró- 
nimo de Acúleo, en donde los derrotó completamente el día 7 de Noviembre 
de 1.310. 

II — En el Acta de Independencia levantada por el congreso de Chilpan- 
cingo, en 6 de Noviembre de 1813, fué donde por primera vez se dio oficial- 
mente el nombre de Anáhuac á la nación Mexicana. 

III — Los Llanos de Apan son la única región donde se produce el pul- 
que fino, pues cuando se trasplanta el maguey á otra parte, degenera. 



— 27 — 

IV — Los toros que han formado la ganadería de Atengo fueron traídos de 
la provincia de Navarra, de España; y por mucho tiempo fueron los mejo- 
res para la lidia. 

V— En Achichilco el agua toma el color rojo de las tierras que atraviesa 
en su curso. 

VI— No sólo se da el nombre de Acingo á los lugares, porque tengan 
agua en poca cantidad, sino porque el agua sea medicinal, ó muy sana, ó sea 
la única que halla en el lugar, pues el diminutivo tzintli no sólo connota las 
pequeñas dimensiones, ó la corta cantidad de una cosa, sino también sus bue- 
nas cualidades. 

VII — Generalmente se da el nombre de Apozonalcn á los lugares de los 
ríos en que hay rápidas, porque allí hace espuma el agua. 

VIH — En" el pueblo áe Achidüpico, del' Estado de Morelos, hay un cho- 
rro de agua que brota de las peñas y que, al caer sobre una gran piedra, se 
esparce en multitud de gotitas. A este fenómeno debe su nombre el pueblo. 

IX — No hay memoria de la última erupción del volcán de Ajnsco; sin 
embargo ya el hombre existía entonces, pues bajo las lavas se han encontra- 
do sus huellas. 

X — El pueblo de Apizaco debe su prosperidad actual á ser paso del fe- 
rrocarril de México á Veracruz. 

XI — El rey mexicano Ahnizotl se empeñó, contra la opinión de Tzutzu- 
matzin, señor de Coyoacan, en llevar á México las aguas de las fuentes de 
Acuecuechco, que al fin causaron una grande inundación. 

XII — En todos los pueblos que' llevan el nombre de ^¿oíomíco hay aguas 
termales, pues eso significa la palabra. 



NOTAS. 



(O 

Poderoso Ahuizotl, emperador de México, por sus victorias, procuraba 
hermosear más y más la Ciudad. No bastaba ya el agua de Chapultepec, así 
es que se determinó llevar á México el agua de los manantiales de Acuemech- 
ro, inmediato á Huitzilopoehco (Churubusco), entonces abundantísimos. 
Diéronse las correspondientes órdenes á Tzutzumatzin, señor de Coyoacan, 
y este creyó oportuno advertir que á veces rebozaba el agua con furia, lo 
cual le hacía temer que traída á la ciudad la inundase. Ega ligera y funda- 
da oposición bastó para que Ahuizotl mandase al Tlillancalqui, al Tla^or'hcal- 
catl y al Cuanhnochtli que fuesen á ahorcar al irrespetuoso señor. PaitÍ3ron 
aquellos con algunos fegta'/ííta (guerreros valientes): pero cuenta la crónica 
que Tzutzumatzin era encantador y que cuando los ejecutores entraron en la 
sala de su palacio, se tornó en un águila feroz que puso en ellos espanto. 
Volvieron los meisajeros, y entonces se les presentó como tigre enfurecido, 
amenazándolos con los dientes y las garras. Fueron por tercera vez los Tuen- 



— 28 — 

sajerop, y sólo hallaron una gran serpiente enroscada con la cabeza sobre el 
lomo. Acometiéronla los guerreros, y ella enpezó á arrojar fuego J)or la loca 
con lo cual dieron á huir. Entonces Ahuizotl mandó á los Coyohuacas le 
entregasen á su señor, pues de no hacerlo los tendría por rebeldes y acaba- 
ría f>r>n ellos. Tzutzuma se presentó para evitar la destrucción de su pueblo, 
t . lorraJo; pero al morir predijo que muy pronto la inundación de Mé- 
xi o lo vengaría. Inmediatamente Ahuizotl, con muchos obreros mexicanos 
y multitud de enviados por los señores de Tezcoco y Tlacopan, hizo cons- 
truir el acueducto que, á muy poco tiempo (ocho días,) quedó listo. Sol- 
taron el agua poco á poco, de n aiera que su corriente viniese despacio. Cua- 
tro niños de seis años estaban dispuestos para el sacrificio; él primero fué 
muerto al llegar el agua lí Acachinanco, en la mitad de la Calzada, y su san- 
gre y corazón arrojados en la corriente; el segundo lo fué en Xoloc, al entrar 
el a;xua en la ciudad; el tercero frente al tenplo de Huitznahuac; y el cuarto 
cuando llegó al gran Teocalli, en el canal del centro, que se llamaba Pahua- 
can. Allí estaba esperándola Ahuizotl, quien le hizo grandes sacrificios y 
ofrendas. Más sucedió que el agua llegaba en -tan grande cantidad que sus 
derrames fueron llenando poco á poco el lago salado, y al año siguiente, chi- 
cuey iecpatl {ocho -pedernales), 1500, desbordóse éste sobre la ciudad, inun- 
dándola y destruyendo casi todas las casas, al grado que la familia real tuvo 
que ir á vivir á lo alto del Teocalli, y los mexicanos en treinta y dos mil ca- 
noas y balzas. El mismo emperador fué víctima de la inundación, pues ha- 
biendo entrado el agua á su aposento, ^ saliendo él precipitadamente para 
salvarse, se dio contra una puerta baja tan terrible golpe en la cabeza, que 
sus resultados fueron la causa de su muerte. 

El P. Sahagún, refiriéndose á Actiecuechco, dice: — "Acvecuexcatl, es una 
fuente que está cerca de Cmvican, que han probado en tiempos pasados el 
traerla á México para sustento de la ciudad, y reventó tanta agua, que ane- 
gó á la ciudad y á todos los pueblos que están en estos llanos.» 

« Otra vez siendo vizorrey 7). Garitón de Peralta, se probó de traerla á 
México, se hizo arto gasto, y nunca pudieron conseguirlo, dejáronla, y el vi- 
zorrey I). Martin Enriqaez, proveyó de agua á la ciudad de México en gran 
abundancia, de la fuente de Santa Fó, como ahora la vemos muy próvida, en 
éste año de 1576." 

Torquemada, ponderando la antigua grandeza del hoy humilde pueblo 
de Churubusco, dice: 

"No es de menor maravilla lo que se 'dice del .manantial que hubo en el 
pueblo de Huitzilopuchco, el cual los del pueblo de Coyohuacán abrieron 
por mandado de uno de los reyes de este reino, con' cuyas aguas estuvieron 
muy á riesgo de anegarse, y desamparar esta ciudad, del cual dicen ser río 
soterráneo y que por debajo de tierra corre muy caudal, y que va á hacer co- 
rrespondencia con la Sierra, que está arrimada al volcán que llaman Popoca- 
tepec y pasa por medio de ella á la otra parte de Huitzotzinco, y por lo in- 
terior de la misma tierra hace su viaje oculto á otras que no sabemos; y aun- 
que el cao parece dificultoso hácelo fácil de creer saber que cuando en esta 
p trte de Huitzilopuchco lo abrieron, salieron por él muchísimos pescados ó 
peces de más de á palmo (á manera del que llaman en esta tierra blanco que 
es el de esta laguna dulce) y no se vende aquel género en toda e:<ta comarca: 
y dicen más, que en otra ocasión, muchos años después reventó un río muy 
grande por las faldas de la sierra dicha á la otrá*parte de íluexotzinco, por 
parte y lugar donde jainás había habido agua, y que por aquella boca y ma- 
nantial salieron peces de aquel mismo género que en. el Acuecuexatl de Huit- 
zilopuchco, y en tanta cantidad, que más parecían las aguas pescado que 
aguas. Y confirmando esta verdad el P. Fr. Toribio IVIotolinía, dice haber- 



— 29 — 

lo visto, y haber ido él de propósito á verlo para certificarse de aquella ma- 
ravilla de Dios, porque en tiempo de los españoles reventó otra vez. Volvió 
á faltar el agua y cesó esta maravilla, aunque el lugar y boca se ve por donde 
salía el agua, y la han visto todos cuantos han querido. 



El Lie. Borunda, dando la etimología de Ajusco, dice: iiAxuchco: laque 
de lo interno {co), vomita {ixuchtía), agua (atl).» 

Yéaae Ajusco en nuestra obra «Nombres Mexicanos del Distrito Federal.» 



Los Aztecas dieron el nombre de Anahuac á la extensión de territorio 
comprendido en los lagos que ocupa el Valle de México. Era pues el nom- 
bre de una región y no de un pueblo. Cuando tomó incremento el poder de 
los Mexicanos, por haber extendido sus dominios hasta los dos marea, hi- 
cieron extensivo el nombre de Anahuac á toda la comarca que geográficamente 
componía el Imperio mexicano. 

El nombre de Anahuac ya había sido impuesto, mucho tiempo antes 
que los Aztecas á otras regiones. Cuando las terribles catástrofes que deter- 
minaron la ruina del Ippt rio tolteca hicieron necesaria la emigración, las 
familias que fueron á establecerse á las orillas de los mares, llamaron Ana- 
huac á su nueva patria. 

Los emigrantes que se establecieron en el litoral del Pacífico llamaron 
Anahuac Ayotlan á la costa comprendida entre Acapnlco y Guatemala, y le 
dieron el segundo nombre por la abundancia de tortugas que salen al mar á 
poner sus huevos en las playas de esta región. Los que se establecieron en 
las costas del Atlántico distinguieron su Anahuac con el nombre de Xicallan- 
co, por la abundancia de jicaras [xicalli) que hay en aquellas comarcas. 

El P. Clavijero comienza su historia de México diciendo: «El nombre 
« de Anahuac que se dio en los principios sólo al Valle de México, por ha- 
« ber sido fundadas sus principales ciudades en las islas y en las márgenes de 
« los dos lagos, extendido después á una significación más amplia abrazó ca- 
M si todo el gran país que en los siglos posteriores se llamó Nueva España.» 

En una nota que el mismo autor pone á este pasaje, dice: ^^Anah^lac 
es nrobablemente el origen del nombre Anahuatlaca o Nahuatlaca, con el cual 
eran conocidas las naciones que ocuparon las orillas del lago de México.» 

Nos inclinamos á seguir la opinión del ilustre jesuíta, porque los nom- 
bres gentilicios más bien se toman de la región, comarca ó pueblo donde ha- 
bitan, ó de donde emigran las tribus, que del idioma que hablan. Es pro- 
bable que Nahuatlaca sea aféresis de Anahuatlaca. 



Clavijero dice que apozonalotl y aciiecueijotl expresan la hinchazón y va- 
cilación de las olas.— El P. Molina traduce apozonallotl, « espuma de agua;» y 
por eso, al dar la etimología, hemos dado la significación de « espuma.» 



= 30 — 

5 

Hablando Alcedo del Atotonilco que hoy pertenece al Estado de Morelos, 
dice: — « en él permanece un baño que mandó fabricar "Her- 
nán Cortés, todo de bóveda, con tan primoroso arte que las aguas suben y 
bajan como se quiere tan puras y cristalinas, como templadas y saludables, 
para diferentes enfermedades,» Hoy sólo existen ruinas de esas termas. 

Las visitamos en el año de 1885. 

El Lie. Borunda, después de decir que las aguas del Peñón del valle de 
México no habían sido bien analisadas en su tiempo, agreg: « Lo mismo aca- 
ece con otras muchas 'í/ieraia?es, que aunque así distíngí idas por su calor, pero 
no tan clara y circunstanciadamente como el Idioma que en general las trata 
de Atotonilco, dentro co, calentada tonilli. en el camino otli, la agua atl, 



No creemos que en la palabra totoniUi, entra otli, camino, pues Molina y 
todos los diccionaristas traducen a-totonilli 'por « agua caliente.» 



El pueblo de Ayahualco, del cantón de Jalapa, del Estado de Veracruz, 
tomó su nombre, dice un geógrafo, « de un manantial de agua que está ha- 
I' ciendo remolino y brota en el extremo occidental del pueblo.» 



LECCIÓN IV. ' 
Atl, agua; bajo la forma Atl. (i) 

Aclina " (Atl- I -NAN: atl, agua; ?*, su; nantli, 

madre: « Su madre del agua »). Yer- 
ba medicinal antipútrida, que nace cer- 
ca del agua (2). 

Acliclli pican (Atl- i-chi pinga: all, agua; «, su; 

chipinqui, el que gotea: « Su (el) go- 
leador de agua»). Yerba (« que na- 
ce abrazada á las piedras» — Xim) que 
emplean los indios como bebida cor- 
dial. (3). 

Acholóles (Atj.i cHOLOLiz: atl y agua; í, su; 

choLoliztli, huida, salto, chorro: « Su 
huida, salto, ó chorro del agua»). El 
agua que sale de los surcos después de 
regar un campo de labor. 



— 3i — 
, NOMBRES GEOGRÁFICOS. 



Atipa. Atipac... Atl-icpac: «í/, agua; icpac, sobre: 
« Sobre el agua.» (4). 

Atítalaquia ...'...Atl i-calaquian: atl^ agua; i, su; 
calaquian^ entrada: « Su entrada del 
agua,» «Resumidero.» 

Atliaca Atl-iaca-có Atl-yaca-e-. atl, agua; 

yacatl^ nariz, y figuradamente, punta, 
principio, etc; c, en: « En la punta 
del agua,» esto es, donde empieza á 
salir. 

Atlixco Atl-ix-co: ai/, ajfua; ixtli, cara, y 

figuradamente, superficie, co, en: «En 
la superficie del agua. » 

Atlístaca •.... Atl-iztac: atl^ agua; iztac: cosa 

blanca; la c final hace veces de pospo- 
sición: «^n aguas blancas.» 



EJERCICIOS, 



I — Atlixco es una de las ciudades más prósperas del Estado de Puebla, 
por su agricultura y por su industria. 

II — Hay pueblos que sólo tienen por agua potable la infecta de los acho- 
lóles de las haciendas de labor limitrofes. 

III — El Ingenio de azúcar llamado Aüistaca, en, el Estado de Guerrero, 
ha sido el primero fundado, conforme á los adelantos modernos. 

IV. — Los lugares en que nace la yerba Aclina, siempre tiene agua, y por 
esto la llaman » madre del agua. » 

V — El edificio llamado Aticpac en el granteocalli de México, era un ora- 
torio en que se hacían fiestas en honor de las cihuapipiltin, ó sea las mujeres 
que morían de parto. 



— 32 — 

DERIVADOS. 



Achololear Salir los acMoles. \\ Preparar el 

caño en que se reciben los achocóles. 

Achol olera Una raya que limita los carriles en 

las sementeras ó suertes de caña, que 
se le da la íorma de canal, y sirve pa- 
ra recoger los acholóles I 



NOTAS. 



Atl no pierde, al ent'ar en compo^isión, las Anales ti, cuando la palabra 
á que precede empieza por i. Los nombres que forman la lección 4'.' son 
ejemplos de esta regla que es una excepción de la regla general que se dio en 
la nota V^ de la lección 1?. 



Esta planta que se llama también apatli (V. Apacle), no ha sido c^sifi- 
cada. 



Esta planta no ha sido clasificada. 

Este nombre se usa también bajo la formn Aticpac. Así se llamaba el 
58° edificio del Gran Templo de México. 

El nombre de Aticpac que tenía el edificio era una abrevación de AtUc- 
pac cale cihvatl, «La muser que tiene casa encima del agua,» que era la dio- 
sa Chnlchivhicuei/e. Los pueblos que llevan el nombre de Aticpac ó Atlicpac 
bao de haber estado consagrados ¡i esta diosa. 



33 



Lección IV. JEROGIJFICOS. 




— ATirrAf. 




— -ATLITLALACY.'.N. — 




■ATLITLALACYAX- 




— 34 — 

LECCIÓN V. 

Atl, agua; bajo la forma Al. (i) 

NOMBRES GEOGRÁFICOS. 



Alcececa Al-cecec: atl^ agua; cecec^ cosa fría; 

la c final hace veces de posposición: 
« En agua tría.» 

AlCOSauCa Al-cozauh-ca: a¿/, agua; c.ozauhqui^ 

cosa amarilla; ca, en: nEn agua ama- 
rillaii 

AÍCllicllica Al-chichic: atl, agua; chicMc, cosa 

amarga; la c final hace veces de pos- 
posición: « En agua amarga.» 

Almolongíl Al-molon-ca: atl, agua; molonqui, 

' cosa desmeimsada, esparcida; ca, en: 

« En el agua que corre desmenusán- 
dose, esparciéndose en gotas.» ' 

Aímoloya Al-molo-yan: atl, agua; molo, apó- 
cope de molono, mana, voz imperso- 
nal de moloni, manar la fuente; yan, 
seudoposposición que expresa el lugar 
en que se ejecuta la acción del verbo: 
« Lugar en que mana el agua. » 

Alpiiyeca Al-poyec: atl^ agua; poyec, cosa sa- 
lada; la c final hace veces de posposi- 
ción: « En agua salada » 

AltOÍOílga 7\l-t()ton-ca: atl, agua; totonqui, 

cosa caliente; ca, en: « En aguas ca- 
lientes ó tern a' es.» 



-35 - 

NOTA. 



(*) 

En algunas palabras sólo pierde atl la t, y queda en la forma de al. Como 
en log diccionarios de los misioneros se encuentran machas palabras en esta 
forma, no creemos que sean barbarismos del idioma náhuatl, sino una excep- 
ción de la regla general que se dio en la nota 1^ de la lección 1'?, impuesta 
acaso por la eufonía, aunque los gramáticos no hacen mención de ella. Los 
nombres que forman la lección 5'^ son ejemplos de esta excepción. 



4 



LECCIÓN VI. 
Atl, agua; bajo la forma A, 
en medio de dicción (i) 
NOMBRES GEOGRÁFICOS. — 



Á loapan Alo-a- pan: alo^ papagayo; atl, agua, 

6 río; pa7i; en: « En el río del papa- 
gayo.» 

Asoclliíipan Axochi -a-pan: a¿pocA?'¿/,asuchil (V-) ; 

atl, acjua; pan, en: « En agua de los 
asú chiles.» 

Cosamalu^pan... Cozamalo-a-pan: cozamalotl, arco- 
iris; atl, río; pan, en: « En el río del 
arco-iris.» (2). 

Chipagliacapail •• Chipahuac-a-pan: chipahuac, cosa 
dulce; atl, agua, pan, en: «En agua 
dulce.» 



- 36 - 

Escuiliapa... Itzcuin-a-pan: itzcuivtli, perro; 

a//, agua; pan, en: «Enagua del pe- 
rro.» 

H^eyapaH Huey-a-pan: huey, cosa grande; 

ai/, agua; ;?an, en: «En agua gran- 
de,» " Laguna." 

líllicllilaíiue HuiTZiL-A-c: huitziíin. síncopa de 

llulcliilac hmtzitzilin, chupamirto ó colibrí; 

atl, agua; ¿r, en: " En agua de los co- 
libríes." 

Fíipaloapaii Fafalo a ta^: papaloll, mariposa, 

atl, río; pan^ en: "'En el río de las 
mariposas." 

TequISQU^aqne... Tequixqui-a-C: tequixquitl^ teques- 

l'equiSílUJar....... quite (V.); a//, agua; c, en: "En 

agua de tequesquite." 

Tisa^pan Tiza-a-pan: tizatl, tizar ó tizate (.V); 

ail. agua; pan, en: " En agua de tizar." 

Totolitpa ToTOLrA-PAN: totoUn, gallina; atl, 

agua; pan^ en: "En agua de las ga- 
llinas.-' (3) 

Xoí'liiapñ X(^CHi-A PAi^: .vochitl^ flor; atl, agua; 

pan, en:" En ai^aia rosada ó de flores." 
"En río florido." 

Zolajr Zol-a-pan: zolin, codorniz; atl, 

agua;y}rtn, en: "En agua de las co- 
dornices," ó^" En el río de las codor- 
nices." 



{^ i g7f?r^^r^f 



l<dSIl^Ill7l 



I - l']!i c'l Intíar llajiuulo '• Airtia del Perro,» qne boj^ sólo alpunos indios 
Ibinian JC^cuiuapa, fe tral)ó un sorio cotribate, el "O Ce \]m\ de 1K51, éntrelas 
trov)a.s gobiernistas de S. A. S. el Presidente Santa-Anna y las del general 
1). Juan Alvarez, en que fué derrotado aqu(']. 

I — T'na de la?: obras más notables del De.«agüe del Valle de México es 
llarnanda tajo de Te'jiüsfjn'uic. 



— 37 — 

III— En el camino carretero de México á Huichilaque está, según el ba- 
rón de Humboldt, el lugar habitado más alto (3000 metros) de Améric», por 
donde pasan carruajes. 

IV— En Tizapav vivieron los Mexicanos, durante su peregrinación en el 
Valle, desde 1299 hasta 1324, siendo esclavos del señor de Culhdacan. AUí 
eligieron caudillo á Tenocli, el fundador de Tenochtitlan. 

V— El Conquistador Pedro de Aivarado, en el viaje que hizo con Grijal- 
va al Golfo de México, en 1819, descubrió el río l'apaluapan, y d'esde enton- 
ces se llamó " Río de Aivarado,» en honor del conquistador. 



r 



iiLk" 



En estos vocablos que generalmente son nombres de pueblos, cuando en 
el lugar hay un río, atl, se traduce: «río.» 



Todos los etimologistas traducen: « Río de lxs*comadrejas>), y esta tra- 
ducción está autorizada por el jeroglífico que consiste en un anímalejo, coza- 
iit(ifl, solire la seccitn vertical de un caño, apanfli, que 
dael final ajDan. Pero estos elementos dan el nom-' 
bre de Cozumutlcpan 6 Cozamaapan, de suerte que la^^ 
o (pie se encuentra antes de apan no tiene razón para ' 
existir en la palabra. Nosotros creemos que el nom- 
bre es < 'ozamalo-a-pan, que se compone de cozamalotl, 
arco-iris ó « arco del cielo,» como traduce el P. Moli- 
na, y de a-pan; y que significa: « En el río del arco-iris.» Las primeras pala. 
Itras Cozamatlapan y Cozamaapan están conformes con el jeroglífico; la según 
da>, que es la que puso el ilantilo al pié del jeroglífico, Cozamaln-a-pan, lo ex- 
cluye. Expliquen los etimologistas este conflicto, como puedan. ^ 




El P. Sahagún, hablando de ríos y fuentes ,dice: « Hay otro (rio) que se 
"llama íoío/'í//, que quiere decir río donde beben las gallinas silvestres.» 
Estas aguas no siempre forman río, sino lagunas pequeñas, ó arroyos, co- 
mo sucede en el pueblo de Totolapan, del Est. de Morelos. 



P>ernal Diaz dice á este propósito. — « Y navegando nuestra costa adelan- 
<' te el Capitán Pedro de Aivarado se adelantó con su navio y entró en un río 
« que en Indias se \\a.\na Papjalolnnnnia (Papaloapan), y entónce.s pusieron por 
« nombre, río de Aivarado, porque lo descubrió el mismo Aivarado.» 



38 



ILeccion VI. jeroglíficos. 




■ COZAMALOAPAM. 




•TOTOLA PAX. — 




® 




— TEQUIXQUIAC. — 






XOCHIAPAX. 



- 39- . 
LECCIÓN VIL. 
AcATL caña; bajo la forma Acá. 



AcachÍQUigÜite. (Aca-chiquihuitl: acatl^ caña, 

carrizo; chiquihuitl; cesto, canasto, 
chiquigüite (V.): «Canasto ó chiqui- 
güite de cañas.») Canasto tejido con 
carrizos tiernos, cortados longitudinal- 
mente. 

Acapacle (Aca-patli: acatl, caña; patli^ me- 
dicamento: «Caña medicinal»). Nom- 
bre que le dan al dacancuayo. (V.). 

Acapetate Aca-petlatl: acatl^ caña; petlatl^ 

estera, petate (V.): «Petate de caña.» 

Acasuchil (Aca-xochitl: acatl^ caña; xocfíiÜ, 

flor: «Flor de caña.» 

Acasanate (Aca-tzanatl: acatl, caña; tzanati^ 

pájaro tordo, sánate (V.): «Tordo de 
las cañas,» esto es, que anda en las 
milpas de maíz) Pájaro nc^íro, de pico, 
corvo, y del tamaño del estornino. 

Acayote (Aca-vetl: acatl^ caña, carrizo; yetl, 

tabaco: «Tabaco de caña,» esto es, 
• que se fuma en caña ó carrizo). Es- 
pecie de pipa en que fumaban los Me- 
xicanos' el tabaco, antes de la Couquis- 
ta. (I). 

Acazacahuiscle.. (Aca-zaca-huitztli: acatl^ caña; 
zacatl, yerba, zacate (V.); huitztli, es- 
pina: «Grama»). Especie de grama, 
cuyas capas, tomadas en cocimiento, se 
usan como diurético. (2). 

Acazacate (Aca-zac atl: acall^ caña; zacatl, yer- 
ba, zacate (V ): «Zacate-caña»). Es- 



~ 40 — 

pecie de i^ladiolo ó espadaña, de la fa- 
milia de las trídeas. (3). 
AcaZ5UlClc--Aca- (Aca-tzautli: acatl, caña; tzaiitli, 

Cliaillle pegamento, zaucle ó chaude (V.): 

«Chautle ó pegamento de caña»). Pro- 
ducto vegetal que emplean los indios 
como pegamento en la industria de las 
jicaras. {4). 



EJE 



I — La palabra aece>joíc no se emplea en el lenguaje actual, porque des- 
pués de la Conquista se dejó de usar ef3a 'especie de pipa; de suerte que sola- 
mente se encuentra en las obras de Historia antigua de México. 

II — Los acapctales sólo los usan actualmente los indios como tápeseles (V). 

III — Los acamnatea son el terror de los labradores, porque hacen gran- 
des estragos en las mili>as cuando está el maíz en sazón. 

IV. — Los acdcHq'úgl'ñtes, con el simple nombre de rh'ufuihnifa, son usa- 
dos en todas las casas, porG|ueson unos cestos muy útiles. 

V. — Hasta algunos médicos usan el acapae'e como antitifoso. 

VI. — Los tepatianos curan con el acazuhukde los padecimientos de la ve- 
jiga. 



^"■^AS, 



(' los mexicanos distinguían tres especies 

de la planta {del tahuco); el pc'lúe hoja larga y el más estimado; el piciell, de 
hoja menuda; el c/fctu/K/í^'í, poco estimado por ser cimarrón. Fumábase en 
los convites, en los bailes y en ciertas ceremonias profanas y religiosas. El 
aparato en que se fumaba se decía ara ¡/di, caña de ■acU ó tabaco, cuando la 
j»lan1a se colocaT)a en un carrizo; y pociieíl, ijeü (]ue humea, cuando las hojas 
esta))an enrolladas sobre sí mismas; de aquí las dos palabras estropeadas de 
los autores, aaiyotefíy poquie!e:\n — {Orozco y Berra, Hid. antüj. de México, t. I, 



41 



« Estos poquietes ó acayole.s eran unos cañutos de carrizo, de un palmo po- 
00 más ó menos de largo. " Estos los rellenaban de una pasta que hacían, de 
verbas aromáticas, entre las que l»s más usadas eran las del liquidámbar que 
"llamaban xochicozot (sic), y el tabaco que en la lengua náhuatl se llama yetl ó 
pidetló cuauhyetl, según las tres «species de ella que distinguían {Veytia), 
hisl. antig. V. A. III, págs. 49-51: 



La palabra la traduce Molina «grama»; de suerte que los elenaentos ó vo- 
ces que la componen sirven para describir el vegetal. (V. Zacahuizpacle). 

Los Sres. Ramírez y Alcocer traen dos especies, que ellos llaman impro- 
piamente Amxahuiztli, pues este vocablo ni es el correcto mexicano ni el az- 
tequismo usual . 

Cynodon djactylon. Pers. Tnticum repens. I. 



El acazacatl no ha sido bien clasificado. 

4 

Hay dos especies que los Sres. Ramírez y Alcocer llaman impropiamen- 
te Accjtlzauhtli. Cranichis tu bularis Llav. et Lex. y Cranichis speciosa Llav. 
et Lex. 



LECCIÓN VIII. 
AcATL, caña; bajo la forma Acá. 

(Continuación) 

^ NOMBRES GEOGRÁFICOS. — 

AcacingO (Aca-tzin-co:' acatl, caña; tziníli, 

expresión de diminutivo; co, en: «En 
las cañitas.» 

Acaco (AcA-cof Aratl, e\ dios Caña; co, 

en: «En (donde está) Acatl, el dios 
Caña»). Acatl ó ce Acatl erael primer 
día de la 5^ trecena del Tonalamatl, 



42 



ÁCílCllinangO (x\ca-chinan-co: acatl^ caoa; china- 

'¡nitl^ seto vivo, cerca; co, en: « En las 
cercas de cañas»). Pueblo desapareci- 
do que estaba en la calzada de Coyoa- 
cán á México. (í). 

Acahllisotla Acj^-nviizo-Thk-. acati, candi; hiiitzo^ 

cosa espinosa; tla^ partícula abundan- 
cia!: «Donde abundan las cañas espi- 
nosas. » 

Acamilpa. .^. Aca-mil-pa: acatl, caña; müli, se- 

JTientera; pa, en: «En las sementeras 
ó plantíos de caña. 

Acapan (Aca-pan: acatl^ caña, ó Acatl, el 

dios Caña; pan, ení- « En las cañas,» 
ó «En (donde está) Acatl*. Pueblo per- 
dido que estaba consagrado, á juzgar 
por el jeroglífico, á la deidad Acatl. 
(Véase Acaco). 

AcapaíicingO (Acapan-tzin-co: Acapan, pueblo 

de este nombre; tzintli, expresión de 
diminutivo; co, en: «En el pequeño 
Acapan»). Pueblo vecino á Cuerna va- 
ca, del Estado de Morelos, llamado así, 
en memoria del antiguo Acapan. 

Aeapulco Aca-pul co: acatl, caña; p7il ó pol, 

gordo, grueso, vasto; co, en: «En (don- 
de hay) cañas gruesas»). (2) 

AcJlteilipa 7\.CA-TEM-PAN: acatl, caña; tentli, ori- 

Ha; pan, en: «En la orilla de las ca- 
ñas.» 

Acaíitíl (AcA-TiTLAN: acatl, caña; tifian, en- 
tre: «Entre las cañas»). Pueblo del 
Estado de Coahuila, conocido en la 
Historia con el nombre de A cat it a de 
Bn.ján. (Véase Acaltitlaj. 



— 43 — 

Acati tía (Véase Acatita) . Nombre del carri • 

zal donde los Aztecas fundaron Méxic- 
co-Tenochtitlán. (3). 

Acatlipa AcATL-iCPAC: acatl^ caña, ó la dei- 
dad Acatl] icpac, sobre: «Sobre las ca- 
ñas,» ó «Sobre Aeatl.» (Véase Acaco). 

Acacintitláll (Aca-tzin-titlan: acr^í/, caña; ¿"^zW- 

¿/i, expresión de diminutivo; titlan, 
entre: «Entre las cañitas-») 
Nombre que daban los de Colhuacán 
á Mexicalcingo antes de que fueran á 
poblar allí los Mexicanos. 

AcaxOCllic (AcA-xoCHi c: aca¿/, caña; xochitl^ 

flor; ¿r, en: « En las flores de caña,» ó 
" En los acasúchilesi") . El pueblo de 
este nombre, vecino á Tacubaya, se 
llama hov Santa- Fe. 



I — En el pueblo de Acapancingo se conserva la casita de campo que cons- 
truyó el archiduque Maximiliano, para pasar en ella algunas horas cuando 
vivía en Cuernavaca. 

II — El traidor Elizondo hizo prisioneros á Hidalgo, .Aldama y otros hé- 
roes insurgentes, en Acatita de Bajan, el 21 de Marzo de 1811. 

III — El lugar en que los Aztecas encontraron el águila sobre el nopal, y 
donde fandaron á México — Tenochtitlán— se llamaba Acatitla. (3). 

IV — Acajndco era el puerto adonde llegaba, en la época del gobierno co- 
lonial, la famosa Nao de China que mantenía el comercio entre México y las 
islas Mlipinas. 

V — En el pueblo de Acatempa le hizo saber Iturbide á Guerrero su reso- 
lución de abrazar la causa de la Independencia; y convencido el jefe insur- 
gente de la sinceridad de su adversario, se adhirió á sus proyectos, que des- 
pués formaron el Plan de Iguala, y con una abnegación y desprendimiento 
dignos sólo de él, le cedió el mando y se puso á sus órdenes. Este grandioso 
suceso se llama en la Historia el Abrazo de Acatempan. 

VI — AcaxocJiic era el actual pueblo de Santa — Fe, cerca de Tacubaya. 
Hon Vasco de Quiroga, obispo de Michoacán, fundó en dicho puebio mi hos- 



= 44 — 

pital para los indios, y le dio el nombre de Santa — Fe, que después pasó al 
pueblo, y se olvidó el nombre mexicano. 

VII — En Acachinanco reunió H. Cortés á los jefes mexicanos, incluso el 
emperador Cuauhtemoc, después de la toma de la ciudad de Tenochtitlán, 
el 13 de Agosto de 1521. 

VIH — Tal vez en AcaxocMc, cerca de Tacubaya, hoy Santa — Fé, hacían 
las flores que todavía hoy forman los indios con los tallos y hojas de la caña 
tierna, y que llaman acasúchiles. 



NOTAS. 



1 

Tezozomoc dice: — "Acachinanco, que ahora es y está allí una ermita de 
San Esteban.» — El Sr. Orozco y Berra dice que en la copia que consultaba 
de Tezozomoc, había al margen esta apostilla:— «La ermita de San Esteban 
estaba en el camino de Churubusco:» El mismo Sr. Orozco pone, en su pla- 
no de Tnochtitlan, á Acachinanco en la calzada de San Antonio Abad.— En 
la relación que se hace de la conducción del agua de Acuecuechco á México, 
por Ahuizotl, se dice: — "Cuatro niños de seis años estaban dispuestos para el 
sacrificio: el primero fué muerto al llegar el agua á Acachinango, en la mitad 

de la calzada » Este pasaje no deja duda de la situación de Aca- 

cliinango. 



Muchos diccionaristas latinos dicen que Acapulco es Porhts Ácapulctm, 
esto es. Puerto aqux pulchnv., esto es, «de agua límpida y hermosa.» 

El Sr. Mendoza dice que Acapolco se compone, en mexicano, de acatl ca- 
ña; píjloa, hacer lodo; y co, en; y que significa: «Lugar de cañas en el lodo 
(que hacen). 

El jeroglífico de Acapulco, consiste en unas cañas, ocafl, y en dos manos 
que las están partiendo, ó abrazando. El Sr. Orozco y Berra califica el jerog- 
lífico de ideográfico, y, al interpretarlo, dice: « Las cañas acatl, son el mne- 
mónico déla voz; la mano. que las despedaza significa el \erho pdoa, perder- 
se, destruirse, perder ó destruir á otros con guerra ó conquistarlos;, co, final 
de lugar; enjugar conquistado.» Esta etimología ha sido aceptada por todos 
lofí etimologistas; pero tanto ella como la del Sr. E. Mendoza son erróneas. 
( Veáse la i)alabra Huipvlco en nuestra obra « Nombres Geográficos ¿Mexica- 
nos del Distrito Federal.» 



En el Códice Ramírez se lee: «Un Axololma llamado Cuauhcoatl, y 
otros dos, se fueron á examinar los lugares. Fueron á salir al paraje AcaUtht, 
en cuyo centro se halla un Tenochtli sobre cuyo vértice estaba parada un 
Águila » 



45 



Lección VIII. JEROGLÍFICOS. 



wJ^mmB&m' 




D 



cx^xríxrxi 



— ACAPAN. — 




— ACATLICPAC. — 




— ACATZINCO. — 




— ACAPULCO. — 




— ACATZINTITLAN. — 




■ ACAXOCHIC. — 



- 46 - 
LECCIÓN IX. 
Acalli^ canoa, embarcación; bajo la forma Acal. 

(1) 

Acal '. A-CALLi: atl^ agua; cal li,cdiSdi: «Ca- 
sa de agua,» esto es, que está en el 
agua. 

Acalote (Acal-otli: acaU'i^ canoa; o//?', ca- 
mino: «Camino de las canoas»). Las 
lagunas del Valle de México están cu- 
biertas de Ude y otras plantas acuáticas, 
de suerte que es necesario abrirles pa- 
so á las canoas, formando canales cuya 
superficie queda limpia de toda yerba. 
A estos canales se les da el nombre de 
acalotes. 

Acaltetepoil (Acal-tetepon: acalli, canoa; tetf'- 

p(mf.h\ tronco de árbol: « Tronco de 
árbol de canoa»). Especie de lagarto, 
conocido vulgarmente con el nombre 
impropio de « escorpión,» y al que los 
indios, por su grosura, llaman ponde- 
rativamente « tronco de árbol de los 
que se hacen las canoas.» (2). 



— NOMBRES GEOGRÁFICOS. — 

Aculan (Acal-lan: acalli, canoa; Jan, va- 
riante de tla7í, junto á: « Junto á las ca- 
noas»). Lugar perdido en el Valle de 
México, del que sólo hacen mención 
los historiadores. 



— 47 — 

Acalco (AcAL-co: acalli, canoa; co, en «En 

(donde está) la canoa»). Nombre que 
se da á los lugares donde hay una ca- 
noa ú otra embarcación para pasar un 
río. 

Acalhuacáll (Acal-hua-can: acalH^ canoa; hiia^ 

que tiene; can^ lugar: « Lugar de los 
que tienen canoas»). «Este pueblo 
desapareció ó no lo sabemos encontrar 
en el Valle de México,» dice el Sr. 
Orozco y Berra. 

Acalo AcAL-o-c: acalli^ canoa; otli^ cami- 
no; <:, en: « En el camino de las cano- 
as.» (Véase Acalote). 

AcaloteugO Acalo-ten-co: aca/o¿/¿, camino de 

las canoas; teiitli, orilla; co^ en: «En la 
orilla del acalote (V.) ó del camino de 
las canoas.» 

Acalpiscail Acal-pix-Cá: acalH, canoa; pixqui, 

guardián, cuidador; ca en: « En (donde 
están) los guardas ó cuidadores de las 
canoas.» (3). 

Acaltepec (Acal-tepe-c: acalH, canoa; te})eíl, 

monte ó cerro; c, en: « En el monte 
de las canoas»). Nombre de los mon- 
tes donde cortaban los árboles con que 
se hacían las canoas y donde labraban 
éstas. 

Acaltitla Acal-titlan: acalli^ canoa; íitlan^ 

entre: « Entre las canoas. » (4). 

Acalzala Acai -tzalan: acalH^ canoa; tzalan, 

entre: «Entre las canoas.» 



- 48 — 

EJERCICIOS. 



( 

I — Con la desecación de las lagunas de chalen y de Xochiniilco han de- 
íiaparecido muchos de los ocalote.'t que las cruzaban. 

II — La mordedura del acallefepon, conocido impropiamente con el nom- 
bre de "escorpión,» no es venenosa como se cree A-ulgarmen'te. 

III — Sólo se sabe hoy que el pueblo de Acolan existió eñ el Valle de Mó- 
xico, porque el analista Chimalpain dice que el séptimo délos hijos del rey 
Axayacatl, íu6 Matlatzincatzin, quien tuvo por madre á vina noble señora de 
Acallan. 

IV— Los Mexicanos moraron en AcalJiaacán, durante su peregr.nación, 
del 736 al 739. 



NOTAS. 



(■) 



Véase Acal en la lección primera. 



Ximénez, describiendo este animal que llama calírlepnv, dice: — « 

tiene de largo casi dos ttiv ias, la cola larga, las piernas cortas, la lengua, que 
suele menear de un cabo á otro, vermeja, ancha y partida, en dos partes, la 
cabeza corlea y ayrada y espantrsa, es graue y tardo en el andar y está cu- 
l)ierto con un cuero duro variado y pintado, con manchas pintas pequeñas, 
leonadas y blancas, que parecen á la simiente del lito espermum, que llama- 
mos mijo de sol las qtiales pintas se distribuyen variamente desde las puntas 
de los pies hasta lo último de la cabeza, y de allí hasta el cano de la cola con 
ciertas lineas que como anillos le atraviesan el cuerpo á trechos, aunque las 
lineas leonadas son muchas. La mordedura de este animal aunque es daño- 
sa no es mortal, por lo qual se tiene por más orrible á la vista, que no en la 
herida, y nunca suele hacer mal á nadie si primero no es ofendido y proüo- 
cado.» / 

Contamos entro los lagartos al oca/^e/ípo?! y la í^itoHa. Los acaltetepoves 
conocidos de escorpiones, son dos lagartos muy semejantes entre si en el color 
y en la figura pero diferentes en el tamaño y en la cola. El más pequeño tie- 
ne de largo quince pulgadas, poco más ó menos; la cola larga las piernas cor- 
tas, la lengua encarnada, larga y gruesa, la piel ceniceenta y ásperas,salpicada 
en toda su extensión de berrugas cpie parecen perlas; el paso lento y la mira- 
da feroz. Desde los músculos de las piernas traseras hasta: la extremidad 
de la cola, tiene la piel atravesada por listas circulares y amarillas. Su mor- 
dedura es dolorosa, pero no mortal como algunos piensan. Es propio de ios 
I aíses calientes. Del mismo clima es el otro lagarto, pero mucho mayor 
que el que acabamos de describir, ])ucs según los q' e lo han visto tiene cer- 
ca de dos pies y medio de largo y más de un pié de circunferencia en el vien- 



— 49 — 

tre y la espalda. Su cola es corta, y la caV)eza y las piernas grue»aa. Este 
lagarto es el azote de los conejos. — En una noticia geográfica de Tlalnepan- 
tla~Cuauhtenco, leemos lo siguiente: 

« El acaltetepo; semejante á la lagartija y de color amarillento; suele te- 
ner hasta una tercia, y á cierto tiempo cria unas pequeñas alas de la misma 
piel; su veneno es activo y se ha observado que la baba que arroja es bastan- 
te para dañar; es muy ágil, salta de frente para herir, de modo que para ma- 
tarlo se toma la precaución de hacerlo por detras.» Latín técnico. Heloder- 
ma liorridum. 



El Sr. Icasbaloeta dice que Acalpixca se compone de atl, agua, y de cal- 
pixqui, mayordomo, y que significa: «Donde está el mayordpmo del agua.» 
Es posible que tal aea la significación de la palabra, porque la d«scomposición 
de sus elementos es correcta, pues la etimología es ambigua: a-cal-pxxqui ó 
acal-pixqui; la primera significa: «guarda de la caja del agua» y la segunda: 
"guarda de las canoas.» 

La etimología que si es inadmisible, es la que da el Sr. Olaguibel y que 
sigue el Dr. Peñafiel. Dice Olaguibel: — »Acalpixcan. Acalli, canoa; pizca, co- 
83cha; n, esta sola letra es posposición que significa en. « En donde se cose- 
cha en canoas. » 

Pizca no es cosecha ni palabra mexicana. Pixquitl, derivado del verbo 
pixca, es «cosecha,» « lo que se coge de la heredad ó sementera.» (Molina). 
Tampoco es cierto que n sea posposición y que signifique « en.» Para expre- 
sar la significación que el Sr. Olaguibel le atribuye á la palabra, sería nece- 
sario decir: pixcoayan acalco. 

Algunos creen que Acatita ( de Bajan ) es corrupción Aq Acal-titlan, com- 
puesto de acalli, canoa, en el sentido de « Canal para llevar el agua,» y de 
tillan, entre; y que significa: «Entre las canoas ó canales para conducir el 
agua,» ó « Donde hay muchas norias,» como opina el Sr. E. Buelna; pues ha- 
ce observar que el pueblo de Acatita de Bajan, del Estado de Coahuila, se 
llamA también « Las Norias de Bajan.» 



— 50 — 



Lección IX. 



jeroglíficos. 





ACALLAN. 



ACALHUACAN. 



V^3.¿^ 






Y'^i^^i^igN^rNj^y^ 



ACALHUACAN. 




ACALOTKNCO. 



- SI - 
LECCIÓN X. 

AcoLLi, hombro, espalda; bajo la forma AcoL. 

Acolquique (Acol-chichiltic (?): acolH, hom- 
bro, espalda; chichiltic^ cosa colorada 
ó roja: «Espalda roja»). Ave que 
tiene la espalda roja. (i). 

— NOMBRES GEOGRÁFICOS. — 

Acolhuacíin (Acolhuacan: AcolhuayXos Aco\- 

huas; can^ lu^ar: « Lugar ó residen- 
cia de la tribu acolhua.» — Acolhua se 
compone de acolli, hombro, y de hua, 
que connota tenencia ó posesión; y sig- 
nifica: « Que tiene hombros, hombru- 
do,» figuradamente, «hombre fuerte.»). 
Uno de los reinos de Anáhuac antes de 
la Conquista, cuya capital era Tezco- 
co. (2). 

AcoIllUiatOllgO.... AcoLHUA-TON-co: Acolhua^ indi- 
viduo de la tribu acolhua; tontli, ex- 
presión de diminutivo común; cc>, en: 
« En (el pueblo de) los pequeños acol- 
huas,» esto es, fundado por acolhuas 
de poca importancia. 

Acolmail Acol-ma-n: acolH^ hombro; maiíl^ 

mano; n^ equivalente en algunos nom- 
bres á ca7i, lugar: « Lugar de Acol- 
maitl.-* (3). 

. Acolnahuac Acol-nahttac: acol^ apócope de 

acolkua^ la tribu acolhua; nahiiac, jun- 
to á: «Junto á los Acolhuas.» 



— 52 — 

EJERCICIOS. 



I — Al pajaro acolqidque lo llamaban también los españoles el Comenda- 
dor. 

II. — Los Acolhuas, habitantes del reino cuya capital fué Tezcoco, creían 
que su Adán ó sea el primer hombre, había salido de un hoyo que hizo el 
Sol de un flechazo; y á este hombre lo llamaron ^4 co/?/íaíí/, porque no tenía 
más que hombros y brazos, y al lugar de donde salió lo llamaron Ácolnian. 



NOTAS. 

Ningún autor trae la palabra mexicana. Clavijero escribe acolquifjni; 
pero creemos que este vocablo estaba ya corrompido y que no es el genuino 
del idioma náhuatl. Creemos también que el nombre propio puede ser acol- 
diichilitc. 



«Un indio llamado Ghiddrnecatt ató una cinta de cuero ó correa al brazo 
de (¿uetzalcontl, en lo alto cerca del hombro, y por aquel tiempo y aconteci- 
miento de atarle el brazo, aclamáronle Acohuatl, y de éste, dicen que vinie- 
ron los de Oidhua, antecesores de Mcteuczoma, señores de México y de Col- 
huacan » {Fr. F. Moiol'mia.) 

Gomara, aunque da la etimología más probable de acolhua, incurre tam- 
bién en el error de confundir álos Acolhia con los Colhua, esto es, á los me- 
xicanos con los tezcocanos. Oigamos su curiosa relación: 

«Los señores de Tezcuco que verdaderamente son señorea de Acidhna- 
« can, y más antiguos que mexicanos, se jactan de de«cender de un caballero 
« que era más alto que ninguno de todos los de aquella tierra, de los hombros 
« arriba, por lo cual llamaron Arulli, como si dijésemos el hombrudo ó el alto 
« de hombros, que aculli es hombro, nunque también quiere decir el hue.«o 
«que baja del hombro al codo. Alíf ufle que este Aculli fué hombre de gran 
«'^estatura, fué así niÍFÍrio grande en todas sus cosas, especialmente en las gue- 
« rras; que venció de animoso y valiente.» 

« Los señores de México (juc non los mayores, los grandes, y en fin los 
« reyes de los reyes, se ofrecían de ser y de llamar de Calúa, diciendo que 
«descienden de un clñchiinecatl, caballero muy esforzado, el cual ató una co- 
« rrea al brazo de Quezalcoatl por junto al hombro, cuando andaba y conver- 
" saba entre los hombres. Lo que tuvieron por un gran hecho, y decían:» 
Hombre que ató á un dios, atará á todos Ioí^ mortahy, y así, de allí adelante, le 
llamaron Acidhitatli, que como poco ha dije, acnlli es el hueso del codo al 
hombro y el mismo hombro. Valió y pudo mucho después aquél Aculhuatli 



— 53 — 

Ningún antor trae la palabra mexicana, Clavijero escribe afolr/viqul; 
pero croemos (jue este vocablo estaba ya corrompido y que no es el fíenui'io 
del idioma náhuatl. Creemos también que el nombre propio puede ser acol- 
cliichiULc. 



«Un indio llamado Chichimecatl ató una cinta de cuero ó correa al brazo 
de QnetzalcoaÜ, en lo alto cerca del hombro, y por aquel tien^po y aconteci- 
miento de atarle el brazo, aclamáronle Acofivntl, y de éste dicen que vinie- 
ron los de Cnlkiia, antecesores de ^loteuczoma, señores de México y de Col- 
huacán! » {Pr. T. Motolinía.) 

Motolinía incurre en el error de confundir á los Colhua con los Acolhiin. 

Gomara, aunque da la etimología más probable de acolhna, incurre tam- 
bién en el error de confundir á los Acolhna con los Colhua, estoes, á los me- 
xicanos con los tczcocanos, Oigamos su curiosa relación: 

<iLo8 señores de Tezcucoque verdaderamente son señores de AcuUmacan, 
« se jactan descender de un caballero que era más alto que ninguno de todos 
« los de aquella tierra, de los hombros arril)a por lo que llamaron Aculli, co- 
« íno si dijésemos el hombrado ó el alto de hombros, que aculli es hombro, 
" aunque también quiere decir el hueso que baja del hombro al codo. Allen- 
II de que e-te Aculli fué hftnibre de gran estatura, fué asimismo grande en to- 
il das BUS cosas, especialmente en las guerras, que venció de animoso y valien- 
II te. I) 

II Los señores de ^léxico que son los mayores, los grandes, y en fin los 
•I reyes de los reyes, se ofrecían de ser y de llamar de Culúa, diciendo que 
II ilescienden de un cMchi)necatl, caballero muy esforzado, el cual ató una co- 
II rrea al brazo de Quezalcoatl por junto al hombro, cuando andaba y con ver- 
il saba entre los hombres. Lo que tuvieron por un gran hecho, y decían :» 
Hombre que ató á un dios, atura á iodos los mortales; y así, de allí adelante, 
le llamaron Aculhuntli, que como poco ha dije, ocxüli es el hueso del codo al 
homV)ro y el mismo hombro. Valió y pudo mucho despnés aquél Aculhuntli, 
y dio comienzo á sus hijos de tal manera, que vinieron sus descendientes á 
ser reyes de México en aquella grandeza que Motczuma estaba cuando Fer- 
nando Cortés le prendió, así que parece que vienen de Chicltimecatlh, aunque 
por diversos efectos, y dicen que por diferenciarse tienen aquel cuento los de 
Tezcuco, y éste los de México. 

El jeroglífico de Acolhuacán que ae encuentra en el Códice Mendocino, 
confirma la etimología de Gomara, pues consiste en un brazo con el hueso 
del hombro descubierto, y el símbolo de ail, agua, para indicar el sonido ini- 
cial de la palabra. Este símbolo indujo en error á Buchman, quien lo in- 
terpreta diciendo que Acolhua es Colhua ó Culhua del agua. 

El más exacto de los Cronistas en la etimología de AcoUinaran y en la 
historia de los vocablos Acolhua y CoUiua, es Juan B. Pomar, en su Relación 
de Tezcoco. Dice lo siguiente: 

« ocoí quiere decir /)0/yí/>?-o, de m.anera que por 

II acolhuaque se interpreta hombrudos, y así nombraron á esta provincia. nAcol- 
II Jiuacan, que es tanto como decir tierra y provincia de los hombres hombru- 
/ II dos, y por la misma razón al lenguaje que generalmente en toda esta pro- 
II vincia hablan llamaron acolhuncatlatolli; y porque de ddhuaque ó acuUiun- 
u que hay mucha semejanza, y no ee tome lo uno por lo otro, y por esto haya 
« error, se advierte que como se ha dicho, acuUaiaque, son los chichimecos 
« hombrudos, y culhaaques, son los advenadizos del gánefb uiexicano, toman- 



— 54 — 

« do la denominación de su nombre de Ciüliuacan, pueblo de donde vinieron 
« de la parte del poniente.» (V. Colhuacan. ) 

El P. Clavigero, después de narrar la fundación del reino de los chichi- 
mecas, por Xolotl, cuyas capitales fueran sucesivamente Tenayucan y Tez- 
coco, reñere la llegada de las seis tril)us nahuatlacas que precedieron á los 
Aztecas ó Mexicanos, y, por último, trata de la llegada de los AcuUmas,y dice: 

« Pocos años después, llegaron otros tres príncipes con un grueso ejército, 
de la Nación Acolhua, originaria de Teoacolhuacan, país vecino ó no muy 
remoto del reino de Amaquemecan. Llamábanse estos magnates Acolhnat- 
zin, ChiconaimüUli, TzontccomuU, y eran de la nobilísima casadeCitin: su na- 
ción era la mas culta y civilizada de cuantas habían venido á aquellas tierras, 
desjjués de los Toltecas. Fácil es de imaginarse el rumor que produciría tan 
extraña novedad en aquel reino y la inquietud que inspiraría áios chichime- 
cas tanta multitud de gente desconocida. No parece verosímil que el rey les 
pennitiese entrar en su territorio, sin informarse antes de su condición y del 
motivo de su venida. Hallábase á la sazón el rey en Tezcoco, 'á donde ha- 
bía trasladado su corte, ó cansado de vivir en Tenayuca, ó atraído por la 
ventajosa situación de aquella nueva residencia. A ^lla se dirijieron los tres 
príncipes, y presentados al rey, después de una profunda inclinación y de 
a(|uella ceremonia de veneración, tan común entre ellos, que consiste en be- 
sarse la mano, después de haber tocado con ella el suelo, le dijeron en ,sns- 
tancia nHemos venido, ¡Oh gran rey! del reino de Teoacolhuacan, poco dis- 
tante de vuestra patria. Los tres somos hermanos é hijos de un gran señor; 
I)ero instruidos de la felicidad de que gozan los "Thichimecas bajo el domi- 
nio de un rey tan humano, hemos preferido á las ventajas que nos ofrecía 
nuestra patria, la gloria de ser vuestros subditos. Os rogamos, pues, que 
nos deis un sitio en vuestra venturos i tierra en que podamos vivir depen- 
dientes de vuestra autoridad y sometidos á vuestros mandatos.» Quedó 
muy satisfecho el rey menos de la gallardía y de los modales cortesanos de 
aquellos nobilísimos jóvenes, que de la lisonjera vanidad de ver humillados 
á su presencia tres j.-rjK'ipe^ atraídos de tan remotos países por la fama de 
su poder y de su clemei!''ia. Respondió con agrado á sus expresiones, y les 
prometió condecender con sus deseos, pero en tanto que deliberaba sobre el 
modo de hacerlo, mandó á su hijo Nopaltzin que alojase aquellos extranjeros, 
los cuidase y atendiese.» 

«Tenía el rey dos hijas en edad de casarse, y pensó darlas por esposas á 
los dos príncipes mayores, más' no quiso descubrir su proyecto, hasta haber- 
se informado de su índole, y estar cierto de la aprobación de sus subditos, 
cuando quedó satisfecho sobre ambos puntos, llamó á los príncipes, que no 
dejaban de estar iníiuietos acerca dé su suerte, y les manifestó su resolución, 
no sólo de darles Estados en su reino, sino también de unirlos en casamien- 
to con sus dos hijas, quejándose de no tener otraá íin de (pie ninguno de los 
ilustres extranjeros quedase excluido de la nueva alianza. Los príncipes le 
manifestaron su gratitud en los términos más expresivos, y se ofrecieron á 
servirlo con la mayor üdelidad.» 

«Llegado el día do las bodas, concurrió tanta muchedumbre de gente á 
Tenayuca, lugar destinailo jmra la celebridad de aquella grau función, que 
no sipndo la ciudad bastante á contenerla quedó una gran parte de ella en el 
campo. Casóse Acolbuat/in con la mayor de las princesas, llamada Ouella- 
xochitl, y Chiconcuauhtli con la menor. El otro príncipe se casó con 
Coatetl, doncella nacida en Chalco de padres nobilísimos, en los cuales se 
había mezclado la sangre tolteca con la chichimeca. Las fiestas públicas 
duraron sesenta días, en las cuales hubo lucha, carrera, combates de fieras, 
ejercicios análot<os al genio de ellos, y en los cuales sobresalió el princíjie No- 
paltzin. A (íj(íiuplo de la familia real, se fueron uniendo poco á poco en ca- 



— 55 — 

pamiento otros muchos de las dos naciones, hasta formar una sola, que to- 
niando el nombre déla más noble, se llamó Acolhaa, y el reino Acolhuacan. 



« que el primer hombre de quien ellos los Acol- 

tuias) procedían, había nacido en tierra de AcolJiua, que está en termino de 
Te/.cuco dos leguas, y de México cinco, poco más en esta manera. Dicen 
'liie estando el sol á la hora de las nueve, echó una flecha en el dicho término 
V hizo un hoyo, del cual salió un hombre, que fué el primero, no teniendo 
más i'uerpo que de los sobacos arriba, y que después salió de allí la mujer 
entera 

que aquel hombre se decía ^c«/maií¿, y que de aqui tomó 

nombre el pueblo que se dice Acoinia, porque aculli quiere decir hombro, y 
rnaUl, mano ó brazo, como cosa que no tenía más que hombros y brazos, 
porque aquel hombre primero no tenía más que de los sobacos para arriba, 
según esta ficción ó mentira. 

{Fr. Jerónimo de Mendieta, Hist. Ecles. Indiana, pág. SI.) 



LECCIÓN X. 



jeroglíficos. 




VCOLIIUACAN. 




— ACOLNAIIUAC. — 



- 56- 

LECCION XI. 
Ahüatl, encina, ó espina; bajo la forma Ahua. 

Ag'Uapacle (Ahua-patli : ahuall^ encina; patli^ 

medicamento: « Medicamento de en- 
cina»). Yerba medicinal que tiene, 
según Ximénez, las hojas semejantes 
á las de la encina, llenas de espinas. 

Aguate Ahuatl: espina pequeña, fina y 

puntiaguda. 

Aguatóíl (AíluA-TON: ahuatl, encina; tontli, 

diminutivo despectivo: «Encinilla»). 
• Arbusto medicinal, llamado así, según 
Ximénez, porque sus» hojas, aunque | 
menores, son como las de la encina. - 

Aguatomate (*Ahua-tomatl: ahuatl, encina; to- 
rnátil tomate (V.), bellota: « Bellota de 
encino»). El fruto de la encina. 

NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

Ahuacan Ahua-can: ahuatl, encino; r«77, 

lugar:' «Lugar de encinos.» 

Allliacintla Ahuatzin-tla: ahuatzintli, encini- 

^ to; tla^ partícula abundancial: «Enci- 

nal,» ó «Bosque de encinitos.» 

AllUacOCillgO AiiuA-coz-TZiN CO: ahuatl^ encino; 

cnztir.^ cosa amarilla; tzÍ7iíli, expresión 
de diminutivo; co, en: «En el encinito 
amarillo » 

Ahuacuautitlálí. Ahua-cuauh titlak: ahuatl, en- 
cina; cuahuitl, árbol; titlaj], entre: «En- 
tre los árboles de encino.» | 

Ah II acuantia Ahua-cuauhtla: ahuatl, encino; J 

cuauhtla, bosque: «Bosque de encinos.» ^ 
«Encinal.» 



— 57 — 

Ahuacllichilpa... Ahua chichil-pa: ahuatl^ encino; 

chichiltic^ cosa colorada; pa^ en: «En 

los encinos colorados.» 
AhuanUHCO Ahua-noch-co: ahuatU espina; 

nochtli, tuna; co^ en: «En las tunas de 

espinitas » 
Aliuatempa Ahua-tem-pa: ahuatl^ encino; ten- 

tli^ orilla; pa^ en: « En la orilla de las 

encinas.» 
Aliuatepec Ahua-tepe-c: ahuatl^ encino; tepetl^ 

cerro; cen: « En el cerro de los en- 
cinos » 
Ahnatlán Ahua-tlan: ahuatl^ encino; tlan^ 

junto á: «Junto á lo§ encinos. » 



EJERCICIOS. 



I — Hay doB clases de aguapade, el de Tlantongo y el de Yecapistla; 

« el cozimiento de las raheauras (del primero) 

se dize que haze gran provecho á los que tien ytericia, y á los que por dema- 
siada cólera padecen del corazón: el cozimiento (del segundo) haze morir los 
piojos, y 6u humo ahuyenta las chinches,» (Ximénez). 

II — El aguate se encuentra en los tallos de la calabaza, en el epicarpo de 
la tuna, en el mezocarpo de la piña-anona, en los gusanos azotadores, en las 
hojas del chichicaacle (V.), etc., etc. 

III — Al aguatan lo llaman también los indios tlalcapulin, capulín silvestre. 

IV — El mejor alimento para los cerdos es el aguatomate. 

V — En el pueblo de Ahuatepec, vecino á Cuernavaca, hay unas largas ga- 
lerías subterráneas coa profundos tiros, cuyo origen y objeto son desconocidos. 

DERIVADOS. 

Aguatarse Espinarse cí)n aguates. 

Aguatoso-sa Cosa llena de aguates. 



I Leo 



:cioN XI. 



- 58- 
JEROGLIFICOS. 



A-^ 




AHUACÜAUHTITLAK. 




AHUATEPEC. 



LECCIÓN XII. 
Amatl, papel, amate (V ); bajo la forma Ama. 



Amate. 



. (Amatl, abreviación de Amacua- 
huitl: amatl, papel; cuahuitl^ árbol: 
«Árbol del papel.» El aztequismo 
amate sólo se emplea hoy para desig- 
nar el árbol.) Nombre de varias es- 
pecies de árboles pertenecientes á la 
familia de las borragíneas, tribu cor- 
diáccas, género cordia. Las especies 
más conocidas son las que se distin- 
guen con los nombres de « amate blan- 
co,» «a prieto,» « a amarillo» y el lla- 
mado' vulgarmente « anacahuite » (V.). 
Todos producen un fruto Semejante al 
higo; pero sólo es comestible el del 
amate prieto. El amate es conocido 



— 59 — 

también con los nombres de Siricote y 
Trompillo, (i). 

AnacallUita. te--. (Ama-cuahuitl: amatl^ papel; cua- 
huitly árbol: « Árbol del papel») (Véa- 
se Amate). Una de las especies del 
amate. (2)- 

Talamate (Tlal-amatl: Llalli^ tierra; amatl^ 

amate: « Amate de la tierra,» esto es, 
que crece en lugares llanos y no pe- 
dregosos. — Tal vez se le da este nom- 
bre para distinguirlo del tepeamate^ 
que nace en los montes, y del tescala- 
mate, que nace en las piedras). Una 
especie de amate (V-) y una planta 
que tiene semejanza con el amate. (3). 

Tepeamate (Tepe-amatl: tepetl, cerro; amatl, 

amate: « Amate del cerro.») Una de 
las especies del amate. (4). 

Tescalaniate (Texcal-amatl: texcaíH, tescal 

(V.), piedra de lava volcánica; amatl^ 
árbol del amate: « Amate de los tes- 
cales,» esto es, que vegeta en los pe- 
dregales de lava). Una de las espe- 
cies del amate. (5). 



EJERCICIOS. 



I— Las raíces de los amates son tan tenaces que dislocan las grandes pie- 
dras para abrirse paso entre ellas. 

II — Los higos que produce el amate prieto son comestibles. 

III — Grandes médicos han comprobado que son ilusorias las virtudes 
medicinales del anacahuite. 

IV — Las raicee del tescalamate son verdaderas saxífragas, porque aprisio- 
nan gEandes masas de lava y las rompen ^n pedazos. 



— 6o — 

V — El tescal que corre desde Ahuatepec, pueblo cercano á Cuernavaca, 
hasta las márgenes del Anjacuzac, en una extensión de cuarenta kilómetros, 
está poblado de tescalamates. 

VI — Las raíces del talamate, molidas en polvo fino, las emplean loe te- 
patianos como tópico para curar las úlceras. 

VII — La leche del amóte amarillo cura las llagas de les labios y cuales- 
qniera otras antiguas, dice Ximénez. 

VIII — En la plaza de Tlayacapan, del Estado de Morelos, hay un amate 
cuyo tronco está como petrificado y tiene la fronda verde. 



DERIVADOS. 



Alliatl Bosque de flrma/é'5. 

Amatera Lugar donde hay un grapo de ama- 
tes. 
Anacahuitina Alcaloide extraído del anacahuite. 



NOTAS. 



. (1) 

La academia española dice: « Amate, m. Higuera que abunda en las re- 
giones calidas de la República Mexieana. El jugo lechoso de este árbol se 
usa por la gente vulgar como resolutivo. Hay dos espe'cies, el blanco y el 
negro.» Ya hemos visto que hay más de dos. 

Reseña histórica. — «Fabricábase el artefacto (el papel) de divereas co- 
sas. Hácese del metí (maguey) buen papel; el pliego es tan grande como 
dos pliegos del nuestro, y de esto se hace mucho en Tlaxcallan, que corre en 
gran parte de la Nueva España. Otros árboles hay de c^uí se hace en Tie- 
rra caliente, y de estos se solía gastar gran cantidad: el árbol y el papel se 
llaman amatl y de este nombre llaman á las cartas y á los libros y al papel 
amate, aunque el libro su nombre se tiene.» {Motolinia torn. Ill, cap. XIX. ) 

<í Así los principales elementos del papel se tomaban del maguey y del 
amacuahuitl, si bien se empleaban igualmente el algodón, las fibras de la pal- 
ma llamada iczotl y algunos otros textiles'» ( Clavijero tomo I. pao. 367. ) 

«Es digno de notarse que hacia la época en que vino Hernández, á estu- 
diar las producciones de nuestro país, se fabricaba aún en Tepoztlán ( Est. 
de Morelos) el papyí-us mexicano con el árbol del papel, puesto qqe nos da en 
la fabricación de este precioso objeto, esta expresiva y elegante frase: — «7V- 
poztlanicis provenit monlibus, ubi frequenter interpollatur ex eo papiros, ferveique 



- 6i - 

opificum (urha, y hierve la multitud de trabajadores; es decir que aun había 
actividad en ese comercio del pnpi/ruH, que, como el de los egipcios, servía 
para escribir en él la historia de los dioses y de los héroes, para adornar las 
piras funerales y para hacer vestidos y cuerdas; en una palabra, lo emplea- 
ban en los usos religiosos, x)olíticos y econouñcos.» {La Naturaleza periódi- 
co de la Snc. Mex. de Hist. Xat. tomo S pa(j. 151. ) 

Bernal Díaz usa el aztequismo amate en la forma amal. Hablando de 
unos prisioneros mexicanos que envió H. Cortés á Cuauhtemoc, en el sitio 

de México, dice «y demandaron á Cortés una carta, y esta no 

« porque la entendiesen, sino porque sabian claramente que quando envia- 
« bamos alguna mensagería ó cosas que les mandábamos era un papel de 
« aquellos que llaman amales, señal como mandamiento. » 

LATIN TÉCNICO: 

Amate Ficus nimphacifoUa. 

Amate Ficus ¿pf 

Amate amarillo Ficus pet iolaris H. B: H. 

Amate blanco Ficus bonplandiana Miq. 

Amate prieto Ficus tecolutensis Miq. 

«Árbol grande con hojas de manzano, sabor y olor casi nulos, de natu- 
raleza fria y seca» {Hernandez Hist, plantarum Noy Hisp). Vegeta en los 
montes de Tampico. — Se usa por el vulgo como pectoral y en la medicina co- 
mo emoliente. 

«Parece que son ilusorias las virtudes medicinales del anacahuite, pues el 
Dr. Miguel Jiménez estuvo experimentando la planta durante tres años en 
el hospital de San Andrés (México), á fin de conocer su acción terapéutica, 
V de los estudios que hizo dijo que en las enfermedades tuberculosas, para 
las cuales es preconizada, no tiene acción especial. Igual juicio han formu- 
lado otros profesores radicados en las Huaxtecas; lugar donde abunda el 
anacahuite.» {Miguel Macias Diccionario Cubano.) 
, Latín técnico: Cordiaboissieri A. D. C. 

; (3) 

Ximénez describe el talamatc como árbol y Sahagún, como yerba. Ni 
uno ni otra han sido clasificadas. 

[4] 
Latín técnico: Ficus nimphacifolia. (Véase la nota 5. ) 

(5) 

Latín técnico: Ficus nimphacifolia L. — La resina de este amate se apli- 
ca en parches en la cadera, como un poderoso glutinante, cuando las muje- 
res experimentan flujos de sangre, ó propenden á los abortos po/ debilidad 
de ella. Aplicase igualmente, en la misma forma, en las luxaciones de hue- 
sos, sobre las quebraduras ó hernias, tanto en los adultos como en los pár- 
vulos. 



— 62 — 

LECCIÓN XIII. 

Amatl, amate (V.) bajo la forma Ama. 

(continuación.) 

— NOMBRES GEOGRÁFICOS. — 

Amacóatitlán.... (Ama-cqa-titlan: amatl^ amate; 
coatí, culebra; tillan^ entre: «Entre las 
culebras de los amates » ). Nom- 
bre de algunos pueblos situados en 
lugares en que laa raíces de los amates 
salen de la tierra y semejan grandes 
serpientes tendidas, ó enroscadas y 
aprisionando las piedras con sus anillos. 

AniaCOStitláü Ama-cos-titlan: awaa//, amate; costic^ 

cosa amarilla; tillan^ entre: «Entre 
los amates amarillos ». 

Ainacuautitlán-. Ama-cuauh-titlan; amat/, amate; 
cuahuill^ árbol; tillan^ entre: «Entre 
los árboles de amate. 

Alliacueca Ama-cuep-can: amatl^ amate; cuep- 

¿¿¿, vuelta; can^ en,: «En la vuelta de 
los amates.» 

AmaiCUÍtlapilco.. Ama-cuitlapil-co: amatl^ amate; 
ruitlapilli^ cola, y, figuradamente, fin, 
extremidad; c-o, en: «En la cola de 
los amates,» esto es, donde acaban. 

Amacuzac Ama-cuz a-c: amatl^ amate; cuz- 

iic^ cosa amarilla; atl^ agua ó río; c, 
en: «En el río de los amates amari- 
llos. » 

Amapilca Ama-pil-can; ama//, amate; pilli^ 

desinencia diminutiva; ra7i^ lugar: «Lu- 
gar de amatitos.» 



-63 - 

Amatitán Ama-titlan: amad, amate; tillan^ 

Alliatitlán entre: « Entre los amates^» 

Amatan Ama-tlan: amatl^ amate; tlan^ 

Aniatlan jmito á: «Junto á los amates.» 

Amatepec Ama-tepe c: amatl, amate; tepef/, 

cerro; c, en: « En el cerro de los 
amates.» 

Amatlinchan Amatl-in-chan-e-can: amatl.ama- 

te, íw, sus; chant li, casa; ^, que tienen; 
can, lugar: «Lugar de los que tienen 
sus casas de amate»» esto es, forma- 
das con ramas de ese árbol. 

Amayuca Am ayo-can ó Amayu-can: amayo, 

lleno de amatesi, can, lugarí «Lugar 
lleno de amates.» 

AmnsongO Ama-tzon co: ama//, amate; tzontli, 

cabellos, y, figuradamente, cima, cum- 
bre; co, en: «En la cumbre de los 
amates. » 

Amerameca Ama-quem-e-can: amatl, amate; 

ÁniGCll AineCSL-.-guemitl, camisa; é, que tiene; ca7i, lu- 
gar: « Lugar de los que tienen cami- 
sas de amate, » esto es, que las hacen 
con los filamentos de ese árbol. 



EJERCICIOS. 



I — En un altozano del pueblo de Amecameca fingieron los frailes de la 
Conquista la aparición de una imagen de Jesús Nazareno, le edificaron un 
gran templo, adonde acuden millares de romeros, y llamaron al cerro el 
Sacro-MoiUe. 

II — Las márgenes del río de Amacuzac, Morelos, eí^tán sombreadas por 
hermosos amates amarillos. 

III — El pueblo de Amayuca, Morelos, abunda tanto en amates como en 
mujeres bonitas. 



64 - 



Lección XIII. JEROGLÍFICOS. 



C 





AMACOZTITLAN. 




— AMATLAN. — 



LECCIÓN XIV. 

Ayotl ó A\;utl, tortuga; bajo la forma Ayo ó Ayu. 

AyotOSte ... Ayo-tochtlI: apoíl , tortuga ; tochtli, 

conejo: «Conejo-tortuga») (i). Ani- 
mal cuadrúpedo, cuando más de cin- 
cuenta centimetros de largo, de ca- 
beza pequeña, hocico puntiagudo, pier- 
nas cortas y lomo cubierto de esca- 
mas córneas. (2). Este aztequismo 
sólo lo usan los indios. Los españo- 
les llaman á este animal «armadillo» y 
«encubertado» 



• NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

Ayo Ayo-c: ayotl^ tortuga; <:, en: «En la 

tortuga» (3). 



-6s- 

AyocÍntepe€ í\vo-tzin-tepe-c: ayo-tzintli^ tor- 

tuguita; tepetl^ cerro; c, en: « En el ce- 
rro de las tortuguitas »^ 

Ayojalpa Ayo-xal-ta: ayotl^ tortuga xalli^ a- 

rena; pa^ en; «En la arena de las tortu- 
gas, » esto es, en las playas de mar ó 
de río donde ponen sus huevos y hacen 
nido las tortugas. ( 4 ) 
También puede ser: 
Ayo-xal-pa: ayo^ cosa aguada; xalli^ 
. arenaí pa^ en: « En la arena aguada, » 
aludiendo á las playas de mar ó de río 
cuya arena está empapada de agua. 

Ayo tía... Ayo-tla: ayotl, tortuga; tla^ par- 
tícula abundancial; « Donde abundan 
las tortugas. » ( 5 ). 

AyotOSCO Ayo-toch-co: ayo-tochüi, conejo- 
tortuga ó armadillo; co, en: « En 
( donde está ) el armadillo. » 

Ayotosciiitla Ayo toch-cuitla-tla: ayo-toch-tli^ 

conejo-tortuga, armadillo, ayotoste 
(V.); cuitla^ caca, estiércol; ¿/a, partí- 
cula colectiva ó abundancial: «Ester- 
colero de armadillos.» 

Ayutla (Véase Ayotla) 

Teayoc Te-ayo-c: í^//,:piedra; ayntl, tortuga; 

c, en: «En Ja tortuga de piedra. » 



I — El ayotoMe ó armadillo no puede huir de los cazadores cuando lo per- 
sij^úen en una llanura; pero si es en los montes, sí halla cerca agún declive, 
se encoge, se hace una bolaj- y echando.se á rodar por la pendiente, deja bur- 
lado al cazador. 



— 66 — 

II — El general D. Florencio Villarreal, por mandato del general D. Juan 
Alvarez, gobernador del Estado de Guerrero, proclamó el Plan de Ayntla, el 
1. de Marzo de 1854, y de él emanaron la Constitución política de 1857 y 
las demás instituciones liberales que nos rigen. 

III — Cuando los españoles, antes de su salida de México, en la* Noche 
Triste, mataron á Moteuczuma y al señor de Tlaltelolco, arrojaron los cadá- 
veres á un lugar llamado Teayoc. (6). 



Lección XIV. JEROGLÍFICOS. 




AVOTLAN. 




AYOTOCHCO. 





AYOTOCHCÜITLATLA. (v) 



— AVOTZINTEPEC. ^- 



NOTAS. 



(1) 

Segiín el P. Sahagv'm, el primer elemento de la palabra es ayotli, calabaza, 
y no ayotl, tortuga, porque dice: "Hay un animaíejo en esta tierra que se 
" llama aiotochtli, que quiere decir conejo como calabaza, es todo armado de 
" conchas, es del tamaño de un conejo, y las conchas con que está armado, 
*' parecen pedazos de cascos de calabazas, muy duros y recios.» Pero Clavi- 
jero dice: «Los mexicanos le dieron aquel nombre [ayotochtli) por la seme- 



-6; - 

janza, aunque imperfecta, que tiene con el conejo cuando descubre la cabeza, 
y con la tortuga, cuando la oculta en las conchas, pero á ningún animal se pa- 
rece tanto como á la tortuga, aunque se diferencia de ésta en algunas cosas.» 

Latín técnico: Dazijpus novemcinctUK, Duges. 

Nosotros seguimos al P. Clavijero, y por eso pusimos como primer ele- 
mento de la palabra, ayoll y no ayotli, que también lo puede ser. 

(2) 

El P. Ximenez, tratando de las virtudes medicinales de este animal, dice- 

i< dizen que la corteza de este animal, molida y dada a bever en pezo 

de vna drama en cosimiento de salbia, proboca a sudor, y que es gran reme- 
dio para curar el mal francés. El penúltimo hueso de la cola, que está asida 
al cuerpo, hecho polbos muv sutiles, y moxadas, vnas pildorillas con azeyte 
rosado, y puestas en los oydos quando ay zumbido, aprouechan marauillosa- 
mente, y aze oyr a los que están sordos, quando la tal viene de causa cálida, 
la sordedad mía prouiene de causa fría, y ami digo que no me aprovechó.^ La 
concha hechB polvos y amasada con agua, saca las espinas de entre las uñas, 
y de otras partes del cuerpo.» 

Latín técnico; Dasypus novemcinctus Duges. 

(3) 

El Dr. Peñafiel dice que Ayoc y Ayoco son sinónimos; pero esto no es 
exacto, porque Ayoc se compone de ayoü, tortuga, y Ayoco, de ayotli, cala- 
baza; y la posposición c sólo se une á los nombres acabados en tí, y la pospo- 
sición CO á los terminados en tli, Por esta misma razón no se puede decir que 
ayoc se componga de a-y-oiU, canal de agua, pues terminando en tli no puede 
tener por sufijo la posposición c. A-y-otli se compone de atl, agua, de i, su, y 
de otli, camino, y significa: 'Pu camino del agua,» esto es, canal del agua. El 
pronombre posesivo i, su, se convierte en y porque precede á la vocal o. 

(4) 

En mi obra <■ Nombres Geográficos del Estado de Veracruz» combatí la 
etimología que ahora adopto, aunque sin desechar la que allí propuse, por- 
que la estructura del nombre admite las dos interpretaciones. 

(5) 

Borunda dice que Ayotla, pueblo cercano á México, es Ayo-tlan, que se 
compone de ayotli, calabaza, y de tlan, junto, y que significa: Junto á la ca- 
labaza,» aludiendo á un cerro cercano que tiene la figura de calabaza. 

(6) 

El P. Sahagún dice á este propósito: «Después de lo arriba dicho cuatro 
días andados después de la matanza que se hizo en el Cú, hallaron los mexi- 
canos muertos á Mocthecuzoma y al gobernador del Tlatih Ico hechados fuera 
de las casas reales, cerca del muro donde estaba ima piedra labrada como ga- 
lápago que llamaban Teoaioc, y después que conocieron que eran ellos, dieron 
mandado y alzáronlos de allí » • 

Si es correcta la estructura del vocablo mexieano, su estructura es Teo- 
ayo-c, que se compone de Teotl, dios, de ayotl, tortuga; y de c, en, y significa: 
«En la tortuga de dios ó divina.» 



— 68 — 

Aludiendo á la muerte de Moteuczuina, a fuer de iini)arciules, inserta- 
mos el pasaje relativo de Bernal D/az del Casíillo, que es opuesto al del P. 
Sahagún, dice así; 

«Y volvamos á decir de los grandes combates que nos daban, que Mon- 
tezuma se puso á un petril de una azotea con muchos de nuchos de nuestros 
soldados, qué le guardabaii, y les comenzó á haltlar á los suyos con palabras 
muy amorosas, que dejasen la guerra, que nos iríamos de México: y nmchos 
Principales Mexicanos, y Capitanes bien le conocieron, y luego mandaaon 
que callasen sus gentes, y no tirasen varas, ni piedros, ni flechas; y quatro 
dellos se allegaron en parte que Montezuma les podía hablar, y ellos ;t 6\, y 
llorando le dixeron: ó Señor é nuestro gran Señor, y como nos pesa de todo 
vuestro mal y daño, y de vuestros hijos y i)arientes. Hacemos os saber, que 
ya hemos levantado á un vuestro primo por Señor, y allí le nomV)ró como se 
llamaba, que se decía Coadlabacan, Señor de Iztapalapa, que no fué Guate- 
nuiz; el qual desde á dos meses fué Señor. Y mas dixeron, que la guerra 
que le habían de acabar; y que tenían prometido á sus ídolos de no lodexar, 
hasta que todos nosotros nuiriésemos: y que rogaban cada día á su Huichi- 
lobos y á Tezcatepuca, que le guardase libre, y sano de nuestro poder, é co- 
mo saliese como deseaban, que no lo dexarían de tener muy mejor que de 
antes por Señor, y que les perdonase. Y no hubieron bien acabado el ra- 
zonamiento quando en aquella razón tiran tanta piedra, y vara, que los 
nuestros le arrodelal^an con ellos, no daban guerra, se descuidaron un mo- 
mento del rodelar, y le dieron tres pedradas, é un flechazo, una en la cabe- 
za, y otra en un brazo, y otra en una pierna: y puesto que le rogaban que se 
curase, y comiese, y le decían sobre ello buenas palabras, no quiso; antes 
cuando no nos catamos, vinieron á decir que era muerto, y Cortés lloró por 
él y todos nuestros Capitanes, y soldados: é hombres hubo entre nosotros 'de 
los que le conocíamos y tratábamos, que tan llorado fué como si fuera nues- 
tro padre: y no nos hemos de maravillar dello, viendo que tan bueno era: y 
decían que había diez y siete años que reynaba, y que fué el mejor Rey que 
en México había habido, y que por su persona había vencido tres desafíos 
que tuvo sobre las tierras que sojuzgó.)* 

«Puse como vimos á Motezumaque se había muerto, ya he dicho la tris- 
teza que todos nosotros hubimos por ello, y aun al Frayle de la Merced, que 
siempre estaba con él, y no le pudo atraer á que se volviese Chiristiano, y el 
Frayle le dixo, que creyese, que de aquellas heridas moriría, á que el res- 
pondía, que él debía de mandar que le pusiesen alguna cosa. En fin de 
más razones,' mandó Cortés á un Papa, é á un I*rincipal de los que estaban 
presos, que soltamos para que fuesen á decir al Cacique que alzaron por 
Señor, que se decía Coadlavaca, y á sus Capitanes como el gran Montezuma 
era muerto, y que ellos lo vieron morir, y de la manera que murió, y heridas 
que le dieron los su3^os, y dixesen como á todos nos pasaba dello, y que lo 
enterrasen como gran Rey que era, y que alzasen á su primo del Montezuma, 
que con nosotros estaba el Rey, pues le pertenecía de heredar, ó á otros sus 
hijos, é que al que habían alzado por Señor, ((ue no ie venía de derecho, é 
que tratasen paces para salimos de INIéxico, que no se lo hacían ahora que 
era muerto Montezuma, á quien temamos respeto, y que por su causa no les 
destruíamos su ciudad, que saldríamos á dalles guerra, y á quemalles todos 
las casas, y les haríainos mucho mal: y por que lo viesen como era muerto 
el Montezuma, mandó a seis Mexicanos muy principales, y los más Pa]>as 
(jue teníamos presos, que lo sacasen a cuestas, y lo entregasen á los Capita- 
nes Mexicanos, y les dixesen lo que Montezuma mandó al tiempo que seque- 
ría morir, que aquellos que le llevaron á cuestas, se hallaron presentes á su 
muerte y dixeron al Coadlavaca toda la verdad, como ellos pro])ios le mata- 
ron de tres pedradas y un flechazo. Y cuando así le vieron muerto, vimos 



J 



- 69 - 

que hicieron muy gran llanto, que vion oimos las gritas y aullidos que por 
él daban y aun con todo esto no cesó la gran hatería que siempre nos daban 
que era sobre nosotros de vara; y piedra, y flecha, y luego la coro<'nziiron 
muy mayor, y con gran braveza nos decían: ahora pagareis muy de verdad 
la muerte de nuestro Rey, y el desonor de nuestros ídolos.» 

Después de la lectura de estos dos pacajes contradictorios, toca á la cri- 
tica del lector discernir si los españolee mataron ó no á Moteuczuma. 



LECCIÓN XV. 
Ayotli ó Ayutli, calabaza; bajo la forma Afo ó Ayu 

(O 

AyogUfiSCle (Ayo-huachtu: ayo ¿/¿; calabaza;.- 

huachtli^ semilla, pepita de un fruto 
«Pepitas de calabaza») Semillas de ca- 
labaza; (2). 

Ayogüisíe (Ayo-huí STiciavoí// calabaza; huiiz- 

tic, cosa espinosaí «Calabaza espinosa») 
Nombre de tres plantas diversas, cu- 
yos tallos ó frutos son espinosos (3). 

AyOQUilte ....... ( Ayo-QU i ltic: ayotli calabaza, quil- 

tic, íruto ó yerba ya sazona' la para co- 
m.erse, sin estar madura ó en todo su 
crecimiento; derivado de quiliU. que- 
lite (V.), yerba comestible: «Calabaza 
verde ya comestible.») Calabacita de 
hortaliza (4.) 

Ayosonate (Ayo- (?): ayotli, calabaza;... 

(?) ») (5). El Dr. M. Urbina dice que 
la palabra mexicana es ayo-zonaüc^ 
que traduce: «Planta semejante á la ca- 
labaza.» No conocemcs la palabra zo- 
natic^ y Ximénez dice que ayotectli si 
significa: «Semejante á la calabaza,» y 
con este nombre describe una planta 
de la especie de las coloquíntidas. 



— 70 — 

AyoSOte (Avo-tzotic: ayotli^ calabaza; tzoti(^^ 

cosa sucia, fétida; «Calabaza sucia, 
apestosa»). Planta que tiene la figura 
de la yedra, cuyas hojas en infusión se 
emplean para curar los dolores de los 
ríñones, producidos por cálculos uri-. 
narios. (6) . ^ 

AyOSncMqiiClite. (Ayo-xociit-ouilitl: Ai/oíU, cala- 
baza; Xóchitl, flor; quilitl^ quelite (\\), 
yerba comestible: «Flor de calabaza 
quelite,» esto es, cuando está en sazón^ 
de comerse. (7 ) 

Ayotecle'-- (Ayo-tectli: ayotU calabaza; tectíil 

Ayoteíe* • (?); «Planta semejante á la ca-' 

labaza.ii) Planta llamada también Chi- 
chicayote (8.) 

CaMOCliayotQ.. . . '(Camo-chayotl; cainotU camote chcJ^ 
yotl, chayóte (V): «Camote-chayóte»)' 
Uno de los nombres de la raíz del 
chayóte. (V. Chinchayote). 

Cunlmayote (Cuauhavotli: cualnñlJ, árl.ol; 

CíltSyotü ayuili^ calabaza: «Calabaza de árbol," 

Árbol cuyos frutos son unas calabazas 
grandes, y por únicos ramos cuatro'V 
hojas parecidas á las del limón, flores 
grandes y blancas, íruto obíonf,fO con 
carne^ roja comestible. (9). 

CuayogUíiScle.. .. (Citauh-ayohuachtli : cnahuiV, ár- 
bol; ayohuachtli^ pepita de calabaza: 
"Pepita de calabaza de árbol") Árbol 
mediano cuyo fruto contiene tres piño- 
nes guardados en sus .cavidades, muy 
parecidos á los frutos de los pinos. (lO) 
V. Ayoguascle. 

Chayóte (Ch -AY0TL1: Ch (?) ayotli, 

calabaza: "Calabaza (^) " ) — 



/ I 



Planta voluble, muy propia para arro- 
llarse. El íruto es de la forma y tama- 
ño de un huevo grande, de carne blan- 
ca, que encierra una especie de haba 
en forma de almendra y se come co- 
cido, (i I ) 

diayoíescle (Ciiayo-textli:- chayotU^ chayóte 

Cliayoteste (V); textli. harina: ''Harina del chayo- 
te.") Nombre que le dan en Veracruz 
al chinckayote. (V) 

ÍJliililCayoíe (Tz i lac-ayotli : ¿zilac, lizo (?); ayo- 

tli^ calabaza: «Calabaza lisa," esto es, 
que no está surcada de rayas longitu- 
dinales como las otras calabazas, que 
dibujan en su cascara diferentes sec- 
ciones á manera de costillas.) 

(TziLic-AYOTLi: tzüictic^ cosa que 
tiene claro sonido; ayotJi^ calabaza: 
"Calabaza que suena bien.») 

Planta con hojas cortadas en mu- 
chas partes, tallos trepadores como los 
de la calabaza común, íruto semejante 
al de la sandía,. de corteza lisa y man- 
chas blanquecinas y amarillentas, y «i- 
niiente comunmente negra. Su carne 
es jugosa, blaftca y tan ñbrosa, que, 
después de cocida, se asemeja á una 
cabellera enredada, de la cual se hace 
el dulce llamado cabellos de angel'(i2) 

rililicliayoíe....^. (Tzin-chayotli: tzintli, parte pos- 
terior, de abajt); chayotli. chayóte (V): 
''Cnayote de abajo, de la raíz.) 
NombreMe la raiz del chayóte. — Es 
comestible por la fécula que contiene,- 
y, por esío, en Verainiz, lo llaman cha- 
liotexil'u '"harina del chayóte, ^^ (J3.) 



— 72 — 

Istacayota (Iztac-ayotli: iztac, cosa blanca; 

ayoUi, calabazaí « Calabaza blanca») 
Variedad de la calabaza común. 

Soilíiyoíe. , TzoN-AYOTij: tzonlli, cabellos, ai/o- 

tli, calabaza: «Calabaza cabelluda.» 
Calabaza que tiene la carne semejante 
á fibras, inadecuada como alimento, 
las semillas duras y de color variable. 
— Es conocida también con el nom- 
bre de «estropajo!».) "cuauzacamecate» 
(V.), por tener sus fibras formando una 
red tenaz y resistente, usada por esta 
circunstancia como "zacate» para el 
la\'ado, estregándole con jabón. (i6). 

Tamalayoía Tamal- ayotli; tamalU, tamal (V.); 

ayoíli^ calabaza: "Calabaza como ta- 
mal"). Calabaza grande, redonda, de 
, simiente negra, y cuya carne tiene la 
consistencia del tamal. (14.) 

Tlalayote (Tlal-ayotli: tlalli^ tierra; ayi)tü, 

Talayote calabaza: «Calabaza de la tierra» esto 

es, de planta rastrera, y, por esto, Xi- 
ménez la llama «calabaza humilde. n)- 
Planta de una raíz lar<^a, cilindrica y 
fibrosa, con tallos volubles, js^enicüla 
dos y rastreros; las hojas en fií^ura de 
corazón, medianas y acuminadas; 
el fruto es una calabacilla del grueso y 
lar^o de una pul^^ada, con manchas 
cenizas y verdes en la superficie, lle- 
nas de semillas velludas, son comesti- 
bles. — También se da el nombre de 
talayotes á los folículos de alg^unas 
asclepiádeas, y son comestibles coci- 
dos, pues crudos son venenosos. (15) 



— 73 — 

EJERCICIOS. 



i. — El dulce llamado «cabellitos de ángel" se hace con las fibras del chila- 

;<}te; y se le dá este nombre porque eon tan abundantes y amarillas, que 

-¡¡uésde cocidas y almibaradas, semejan una cabellera rubia y enredada. 

II. — Lv ra.Í7. del chayóte, que se Wcíum chincha )/otr, contiene gran cantidad 
de fécula que se puede usar para la alimentación de los niños en sustitución 
del arrow-root- 

III.— ODel chayóte lo mas sabroso es la pepita. 

I\'. — «Las quesadillas de ayoxuchil son tan sabrosas, que no solo las comen 
los indios, sino también las gentes de razón.» (Un escritor español. ) 

V. — Los talayotes son un fruto muy abundante en Jalisco, y los. tapatíos le 
dan también ese nombre á los testículos. 

El chinchayote ó chayotesteea comestible,hervido 6 cocido en agua de teques- 
giiite, pero es más alimenticio, cocido al vapor. 

Al percutir el chüacayote produce un ruido que justifica su nombre. 

YIII. — «El chayóte cocido al vapor presenta una pulpa suave, y si se sumer- 
ge en el agua se endurece y adquiere un sabor detestable.» (A. Herrera.) 

IX. — Mociño y Serse indican que el cuayoguascle tostado, molido y mez- 
clado con chile y tomate, puede servir de condimento para preparar el guiso 
conocido vulgarmente con el nombre de pipián. 

X. — El ayoguascle se usa en emulsión ú orchata para arrojar las lombrices 
«la solitaria; y también son muy apreciadas estas semillas para condimentar 
el guisado conocido con el nombre de «mole verde» ó «mole poblano,» que se 
hace con el guajolote ó pavo de Jtléxico. 

T 



Chayotera La planta que produce el chayóle. 

La que vende chayóles. 

Chay Otilio Nombre que se da al chirhicamoleV . 

CííilHCayotora.... Planta que produce el chüacayote. 

— NOMBRES GEOGRÁFICOS. — 

Ayocfaapa Ayo-tzin-a-pan: ayotU^ calabaza; 

tzintli^ expresión del diminutivo; all., 
agua, y, por extensión, rio; paii^ en: 

r - "■' «En-el lio de las calabacitas.» 

AyociagO.. Avo-tzín-co: ayo-tzintli, calabacita; 

CO, en: «En las calabacitas.» 

Ayosoclliapaíl- . . . Ayo-xoch i -a-pan: ayo-xochitl, ayo- 



-.74 - 

súchil (V.), flor de calabaza; a¿l, acrua 
y, por extensión, rio; pan, en: «En el 
rio de los ayosóchiles ó flores de ca- 
labaza.» 
AyilCan Ayu-can: ayutU, calabaza; can, lu- 
gar: «Lugar de calabazas. n 

Ayiiquila.- Ayüquil-la: ayutli, calftbaza; qui- 

Litly yerba comestible; /«, variante de 
tía, que expresa abundancia: «Donde 
abunda la calabaza-quelite,» esto es, las 
calabacitas verdes ó tiernas que ya 
están en sazón para comerse 

Talayiltitla Tlal-ayu-titlan: tlalayutU^ tlala- 

yote (V.); tillan^ entre: ii Entre los ta- 
layotes.M (V. Talayote.) 



Los nomV^res d(> esta leoci'in y loa de la anterior ee confandon, porque, 
quitadas las finales Ü de Q]\otl y las finales ill de ai¡otll, queda la misma radical 
ayo 6 ayu. 

Tratándose de nomlres de lugar, solo el jeroglífico determina la sig- 
nificación. 

Pepita o semila es addli; pero cuando entra en composición toma la for- 
ma de Imachtli. 



(3.) 

Latín técnico: Solanum cormtum,L,sim. 

El Dr. IJrbina dice que el nombre de una de estas plantas es ayo-huifzlli, 
que significa: «tortuga espinosa,» Si tal fuera la escritura del nombre, bu sig- 
nificación sería: «espina de tortuga.» Sólo bajo la forma a//o-7iia7z/,ic puede sig- 
nificar «tortuga ó calabaza espinoza,» según (|ue ayo sea ayotl ó ayotli. ITuitzíH 
es el sustantivo «espina» y «huitztic» es el adjetivo «espinoso, sa.» 

(4.) 
El Dr. M. Urbina cree que el ayoqxdUic pueda ser el ^fatíüiot foetida. 

(5.) 
El ayosonate no ha sido clasificado. — Tiene muchos usoa medicinales. 



— 75 ^ ^ 

l^n naturalista distinguido, el Dr. M. Urbina, cree que el ayolzolic ¡iuede 
-or la Cucúrbita foetidissima, Hunt in H. B. 

(7.) 
El P. Sahagún dice: «Las flores de las calabazas llamadas aioxochquilit,l c6- 
menlasí cocidas, son muy amarillas y espinosas, móndanlas para cocer quitan- 
do el hollejuelo de encima: los grumos 6 las extremidades de las ramas de la 
calabaza, se comen también cocidas.» 

(8.) 
Latín técnico: Bryonia variegata, Mili. 

(9.) 
Latín técnico: Creacentta aculeata. (?) H. B. K.— Esta calabaza se da en 
Ifíuala. Hay otra que lleva el mismo nombre, que se da en Temimilcingo; 
1 ero no es arbórea y el fruto es parecido al melón. No ha sido clasificada. 

(10.) 
Latín técnico: JatrophacurcaR. Moc. Ses. — Los indios usan estas semillas 
"Hio purgante drástico; pero dice Hernández que en cantidad de cinco ó sie- 
' \ siempre número impar. . 

(11-) 
El dicciowario de la Academia dice que el vocablo mexicano es chaioil, 

lo cual no es exacto. 

El Sr. E. Mendoza dice que chayotli viene de chachacva, áspero, y de 
aifofh; calabaza, Si tales fueran los elementos de la palabra, sería chachncua- 
yoíli, pues no hay razón para que el adjetivo chachacna solo conserve la ch 
inicial, al entrar en composición. 

No es cierto, como dice el Diccionario de la Academia, que el chayóte esté 
surcado de rayas longitudinales que diljujan en su cascara diferentes seccio- 
nes á n;anera de tajadas. Sólo tiene dos rayas pequeñas ó hendiduras cerca 
del pedúnculo, c^ue facilitan su división por la mitad. 

Latín técnico: Seclúum edi'le, S. W. 

El Sr. Alfonso Herrera, estudiando el chayóte, dice: 

"El ciíayote es 'una de las plantas indígenas másj importantes; cosmopo- 
lita como el hombre, vegeta perfectamente tanto en los climas calientes de la 
zona tórrida, como en los templados y frios; su cultivo es fácil y sencillo; es 
'ir.a de aquellas plantas excepcionales de las que el hombre utiliza los tubér- 
culos y los frutos á la vez; el agricultor no tiene que esperar largo tiempo pa- 
ra recojer el fruto de sus afanes, puesto cjue á los pocos meses levanta la cose- 
cha de numerosos frutos; al segundo año aprovecha éstos y el chinchayote; 
pero ¿en que cantidad? Según los informes que he adquirido, cada planta pro- 
duce de.80 á 100 frutos, y de '¿O á25 kilogramos de tubérculos; sus hojas pue- 
den emplearse como forraje, y sus flores son muy buscadas por las abejas. 
Basta sembrarlo una sola vez para aprovechar su cosecha durante siete años, 
sin tener que erogar más gasto que el invertido en levantarla; no se halla ex- 
puesto á esas enfermedades tan comunes en la papa y en otras plantas ali- 
menticias, que con frecuencia originan la ruina de los agricultores, y aun el 
hambre en algunos pueblos miserables de Europa.» 

El P. Álzate, en un curioso estudio acerca del chayóte, dice: 

«El árbol del pan que los naturalistas conocen por Rima, es uno de aque- 
llos vegetables útiles que las naciones poseedoras de colonias en la Tórrida zo- 
na, procuran con grandes fatigas trasportar á sus posesiones; pero en la Nue- 



- 7^^ - 

va España^ aunque no se crie el rima, abunda un fruto que le es muy pareci- 
io; trato del chayóte, de estS, rara y admirable producción, y que presenta ob- 
jetos de muclio interés. Bien sé que Clavijero trata de este fruto, y aun lo es- 
tampó; pero con imperfección: supliré, pues, por una descripción lo que omi- 
tió nuestro ClaA'ijero. El fruto es de la figura de un huevo, de seis pulgadas 
poco mas ó menos en su mayor diámetro: la ciiscara, corteza ó pellejo es de 
luerte consistencia y poblada de espinas de dos líneas (también los hay sin 
ellas): en todo el interior se compone de una pulpa aguanosa y en su centro 
se halla colocada la cimiente, ó como, dicen, pepita, de figura elíptica y como 
de una pulgada de diámetro: su grueso no pasa de dos ú tres líneas, 

Lii planta es particular; así por su fruto y por su hermosura como por ol 
medio conque la naturaleza proporciona su i^ropagaciún: el fruto cocido, por 
lo que infiero respecto á los informes de los que lo han gustado navegando, 
en las islas de los Ladrones, es muy semejante al del rima: la planta, por la 
figura de vastagos y hojas, debe reducirse á las cucúi'bitas ó calabazas, de for- 
ma que una planta de chayóte al tiempo de las aguas, presenta una hermosí- 
sima vista; los tallos se extienden á muchas varas, y siemprq que se le aco- 
moda en un apoyo horizontal que aquí llaman cama, lo puebla de manera que 
presenta un techado impenetrable alas aguas: las hojas muy abundantes for- 
man una especie de cubierta, por que están colocadas como las tejas. 

Logra esta planta la especial prerrogativa de que no solo fructifica en paí- 
ses calientes, sino también en los írios, y que una vez sembrada, como que es 
vivácea, en cada año retoña para ocupar la cama que le preparan, ó las ramas 
de árboles si la siembran en la inmediación de alguno. 

En todos los nudos de las ramas arroja unas fibras, las que le sirven de 
manos para asegurarse, por lo que ascienden á mucha elevación: lo que es 
digno dej reconocer, es, como éstos filamentos, cuando no encuentran apoyo 
en que enredarse forman una espira en que se enreda en ella misma; demos- 
tración evidente de que la naturaleza las destinó á formar una especie de apo- 
yos que sirviesen de instrumento para sostener los vastagos que son muy que- 
bradizos. 

La planta del chayóte es de aquellas que podemos caracterizar por hidró- 
picas. Si se corta un tallo, prontamente se ve destilar grande porción de la 
savia ó jugo, por lo que en sitios resecos no se logra: necesita de mucha hu- 
medad en el terreno para adquirir vigor y extender sus tallos á mucho ámbito. 

(12.) 

Remi Simeón descompone la palabra de esta manera tzilucnil (?) 

a.yotli pero creemos que es mala la descomposición, porque si tales fueran los 
elementos del vocablo, este sería tzilacatlayntli ó tzilacani/otli. 

El Sr. E. Mendoza dice: uXilacayotli, calabaza como jilote ó mazorca tier- 
na de maíz, Etim. xilotl, mazorca tierna de maíz, oyotli, calabaza.» Esta eti- 
mología no es exacta. Todas las calabazas tienen fibras, llamadas vulgarmen- 
te tripas, y aun cuando el chilacayote tiene en más abundancia esas tripas, no 
tienen ninguna semejanza con el jilote del maíz. Además, la palabra no se aco- 
moda, en su estruct'.ra, á las reglas de composición, según las cuales debería 
ser Xilot'ayotli ó Xüoayotli, el cual vocablo no lo trae ningún diccionario, ni 
autor antiguo, mientras que izilacnyotli se lee en Sahagún, Hernandez y Ji- 
menez, 

La Academia dice Cidracayote, y agrega que se compone del castellano 
cidra y del mexicano chaiotl, chayóte. Esto no es exacto, por ((ue el c/n7ocaj/fi- 
/c no tiene semejanza, ni afinidad alguna con la cidra, ni con el chayóte; y 
además, chayóte no es chaiotl en mexicíino, sino chayotli. 



. — 77 — 

Del mismo error de la Academia participó el taxónomo que llamó al chi- 
lacayote citrulhis, esto es, cidrillo, diminutivo de citrus, cidro ó cidra, pues ya 
hemos dicho, y es notorio, que nada tiene que ver el chilacayote con la cidra. 

Es mas curiopo el error del «Diccionario Enciclopédico» pues en el artícu- 
lo Coyote, dice: Adj. prov. Méjico: lo que es del país, como indio-coj/oíe, cidra- 
coyote.* ¡Risum tencatisf 

Don Juan Fernández Ferraz, en sus «Nahuatlismos de Costarrica», dice lo 

siguiente: uChilacayofe. ( ) calabaza boba, 

aunque es voz poco usada, pues corrientemente se llama esa cucurbitácea chi- 
herritzilacayotli, compuesta {aquí va lo bueno) de tzilac&tl, dicción sintética for- 
mada detzilim, sonar como un metal — acatl — caña — ayotli — calabaza. Esta 
designación se originó sin duda de que de la cascara seca de esa fruta {no «s 
fruta) se hacen huacales, con los cuales tal vez hicieron los indios tambores, 6 
acaso de que del pedúnculo de las hojas de esta planta se haceu trompetas.» 
Y antes de que los indios hicieran huacales, tambores y trompetas, ?no tenía 
nombre esta fruta? Sin seguir á Don Juan i^ferraz en sus lucubraciones meta- 
físico-sintético-fllológicas, sólo haremos observar que «calabaza que suena ó 
sonora» se dice en mexicano nahuatinayotli; caquiziinayotli ó tzüicayotli, voca- 
blos compuestos respectivamente, de nahuatini y caquiztini, cosa sonable, de 
tziliciic, cosa que tiene claro sonido, y de ayotli, calabaza. Del último adjetivo 
tzilictic podía formarse el nombre, en la forma tzilic-ayotU, «calabaza que tie- 
ne sonido claro. 

El Dr. Francisco Flores dice.- utzilacayotli («calabaza que suena) hoy Wa- 
rnaásL chilacayote.» 

Como realmente el chilacayote suena mucho, mas que cualquiera otra ca- 
labaza, cuando se le percute, no es inverosímil que los indios hayan tenido en 
cuenta esta propiedad para ponerle el nombre, sin tener en cuenta el tambor 
y la trompeta de D. Juan Ferraz. Pero el nombre debería ser tzilicayotli; y en- 
tonces hay que convenir en que ízilacayotli es un barbarismo que viene desde 
tiempo inmemorial, y que fué consagrado por el uso, tal vez por causa de 
eufonía. 

EIP. Sahagún. al tratar de las plantas, no habla del chilacayote; pero al 
describir las fiestas que los ind.os hacían á los dioses tlaloques, dice: «Hay 
unas calabazas lizas, redondas, pecosas, entre verde y blanco ó manchadas 
que las llaman tzilacayotli, que son tan grandes como un gran melón, á cada 
una de éstas partíanlas por la mitad, y sacábanle las pepitas que tenía dentro, 
y quedaba hecha como una taza, y enchianla del vino dicho (pulque), y po- 
níanla delante de la imagen, ó imágenes, y decían que aquellos eran vasos de 
piedras preciosas que llaman chalchiuitl.» 

Latín técnico: Cucumis citrullus, Ser. 

(13.) 

Las raíces del 5ec/iñ(meáuZe, Sw., producen unos tubérculos mny volu- 
minosos, conocidos con los nombres mexicanos de chinchayofe, chayote.'<tle y 
camochayote; su peso suele ser hasta de tres hilógramos, su forma variable, ya 
algo cilindrica, ya ovoide ó completamente irregular; su corteza hendida irre- 
gularmente; es de un amarillo sucio, y cubierta de multitud de pequeñas pla- 
cas separadas por hendiduras poco profundas; el interior es blanco amarilloso, 
sobre todo hacia la periferia. 

Bajo el punto dé vista industrial, el chayotestle presenta también interés: 
su fécula es de fácil digestión y puede servir para la nutrición de los niños y 
délos enfermos como sucedánea del arroirroít ó de esas otras féculas que paga- 
mos tan caro á los extranjeros, y que con frecuencia se hallan adulteradas; 



78- 



V 



además: puede también aplicarse á los mismos usos industriales y económi 
eos que el almidón de trigo. Véase en la nota 11 de esta lección la msercion 
del artículo del P. Álzate, 

(14.) 

Latín técnico: Cucúrbita maxima. Duch. 

(15.) 

Latín técnico. 1? acep. Gonolubus pedunculatus, Hemsl. 2^ acep. Asclepiae 
linaria, cav. 



(16.) 
Latín técnico: Líiffa cylindrica, Roem. 



Lección XV. JEROGLÍFICOS. 




Ayotzinco. 




Ayoxochiapají. 



LECCIÓN XVI- 



AzcATL, hormiga; bajo la forma AzcA. 

AscaCOyote (Azca-coyotl: azcatl^ hormiga; co- 

yotl, coyote (V): «Coyote-hormiguero,» 
esto es, que se come á las hormigas.) 
• Cuadrúpedo parecido al coyote, que se 

alimenta de hormigas- (i) 

AscasUChíl (Azca-xochitl: azcat/y hormiga; .w- 

chitl, flor: «Flor de las hormigas •"). 
Nombre de una ffor y planta, que des- 



-79- 

pues los españoles llamaron «flor ó azu- 
cena de Santiago.» — Una especie de 
cólchico conocido con los nombres 
. vulgares de «mata- perros,» «quita -me- 
riendas» y «mayos.» (2). 

NOMBRES GEOGRÁFICOS- 

AzcapuzalCO (Azca-putzal-co: azeatV' hormiga; 

putzalli^ tierra levantada, terrero; co, 

en: «En los terreros de las hormigas,» 

esto es, iiEn los hormigueros.' 1) (3.) 

• Hoy pueblo del Distrito Federal , y en 

la antigüedad , capital del reino tepaneca. 

Azcatlán Azca-tlan: azcatl, hormiga, ílan, 

junto á: «Junto á las hormigas.» 

EJERCICIOS. 

I. — Los bulbos del a»casucliü se emplean como emético. 

II. — De Azcapusalco fué rey el tirano Maxtíaton, cruel perseguidor del 
rey-poeta Nezahualcoyotl. 

III. — El ascacoyote no sólo come hormigas, sino abejas; y para conseguir- 
lo, golpea de noche con el hocico los cajones de las colmenas, de donde salen 
espantadas y caen aturdidas en tierra. 

IV. — Destruida la monarquía tepaneca por los Mexicanos y Acolhuas, su 
capital Azcapuzalco, fué convertida en mercado de esclavos. 

' NOTAS. 

El Dr. Hernández hace mención de este animal; pero no lo describe, 
Remi Simeón copiando á Clavijero, escribe aztacoyotl; pero es una errata. 
El P. Sahagún dice: «Hay otro animal de esta especie (la del coyote) al cual 
llaman Azcatlcoiotl, tiene las mismas condiciones arriba cichas (las del coyo- 
te, V.), salvo que se sienta gobre los hormigueros, y por esto se llama azcatl- 
coiotl, y también cuando ahuUa de noche, hace muchas vocees juntas, unas 
gruesas, otras delgadas y otras más delgadaz.» 



— 8o — 

(2.) 

El ascasuchil llamado «azucena de Santiago» es el amarillis formossisima 
de Lineo; el «mata perrcs» es el colchicum alpinum, D. C. 

(3.) 

Sobre esta etimología dice el Sr. Orozco y Berra — Muchos de loB nom- 
bres de lugar se formaron del apellido de los fundadores, y cuando las pala- 
bras no podían ser expresadas con sue propios sonidos, escogían signos que 
próximamente correspondiesen á la voz apetecida ; con el tiempo estos signos 
cambiaron de pronunciación y por consecuencia de significado. Nos informa 
Ixtlilxochitl que la ciudad de que tratamos fué fundada por un señor Ixput- 
zal, y así se llamó aquella al principio; expresóse la denominación por medio 
de un hormiguero, de donde resujtó que el vocablo Ixputzal se convirtiera en 
Azcaputzalco, autorizado por la multitud de gente que en la ciudad vivía, ha- 
ciéndola semejante á un hormiguero.» 

El original Borunda dice de Azcaputzalco y su diminutivo AzcaputzaUonco 
(Escapusaltongo) lo siguiente: 

«Aquel Lugar cercano á esta Ciudad, por erróneamente escrito desde el 
siglo Dézimo sexto Azcaputzalco, entendido como' Hormiguero lo instruie 
Axalpusaualco, dentro co, de lo hinch&do pusaualli, de arena araíZi, con agua 
atl, su situación en la agregada allí antiguamente quando el Rio conocido por 
de los Bemedios tenía por ella su curso, variado después de la conquista, sir- 
viendo hoy su terreno para barro destinado á vasos porosos de Pulque cono- 
cidos por caxetes, que pulverizados facilitan el asierre de cantería; y notán- 
dose otra Población anotada por ixalpusahualtonco, dentro co, de la hincha- 
zoncilla pusaualtontli, de Arena con agua axalli, conocida por S. Pedro Esca- 
pusaltongo adonde ocurre el Rio de la serranía de Cuauacan.^^ 



Lección XVI. JEROGLÍFICOS. 






O^ 



IW. 



^.s--^.?.-- 



-AZCAPUTZALCO. 



LECCIÓN XVIL 

AzTATL, garza; bajo ia forma azta y Az. 

NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

Aztaoalco (Azta-cal-co: a.2¿a//, garza, call\, ca- 

, sa; co, en: «En la casa de las garzas.» 
Barrio de Tenochtitlán, cerca de Cha- 
pultepec (i) 



— 8i — 

AztACin^ll (AzTA-TZiN-CAN: aztatl, garza; tzin- 

tli, expresión de diminutivo; can^ lu- 
gar: «Lugar de garcitas.») Este lu- 
gar se ha perdido. 

Altftma Azta-ma-can: aztatl^ garza; wia, 

cautivado, cazado; can: lugar: «Lugar 
de las garzas cautivas,» esto es, donde 
las cazaban y conservaban vivas para 
diversos usos. 

AztAquemecan... (Azta-quem-e-can: aztatl, garza; 
quemitly camisa, vestido; e, que tienen; 
' can^ lugar: «Lugar de los que tienen ó 
usan vestidos de garza,» esto es, que 
hacían piezas de ropa con las pieles 
emplumadas de las garzas.) Est^ lu- 
gar se ha perdido. 

Aztatoacan (Azta-ton-hua-can: azta-tontli, 

garcita; hua, que tienen; can, lugar: 
«Lugar de los que tienen garcitas » es 
to es, donde hay garzas pequeñas.) Es- 
te lugar se ha perdido. (2). 

Aztlán (Az-TLAN, síncopa eufónica de Az- 

ta-tlan: aztatl, garza; tlan^ junto á: 
«Junto á las garzas»)- Nombre del 
lugar de donde salió la tribu nahuatla- 
ca, que después se llamó mexicana, pa- 
ra su peregrinación hasta tomar asiento 
definitivo en el Valle donde fundaron 
á Mexico -Tenochtitlán. 

Hastanuacán Azta-hua-can: aztatl, garza; hua, 

que tienen; ran^ lugar: «Lugar de los 
que tienen garzas.» 

(¿Quién serta el escribiente eS' 
tupido que escribió este nombre 
con H.?) 



-r- 82 — 

EJERCICIOS. 



I — Los nahoas usaban vestidos hechos con la piel emplumada de kus gar- 
zas, y los artíñces de esos vestidos vivían en Aztaqaemecan. 

11 — Los iüdioa teman viveros de garzas, y al lugar donde estaban lo 1.a- 
maban Azimnacan, que üoy llamamos Aztajt}.-!. 

Ill— Dq Azilán viniaron los Aztecas, que después se llamaron Mexicanos; 
y hoy no se sabe donde estuvo ese lugar; unos lo ponen en Wisconsin (Esta- 
dos Luidos), otros, en California, D. femando Ramírez, en el lago de Chal- 
co, Orozco y Berra y Chavero, on la isla del lago de Mexcala, en Jalisco. 



DERIVADOS. 

Asti,6C» (Az-tecatl: nombre gentilicio da- 

rivado de Aztlan). Dicese del indivi- 
duo de un antiguo pueblo invasor y 
dominador del territorio conocido des 
pues con el nombre de México. || Na- 
tural de Aztlan. ¡| Lo perteneciente á 
Aztlan^ ó á loi Aztecas. \\ Idioma ha- 
blado por los Aztecas, después llama- 
dos Mexicanos. ||| Indio en general. (3). 

Azteqilismo (Formado de azteca y de la desinen- 
cia castellana ismo , que connota imi- 
tación, conformidad, etc.) Vocablo de 
la lengua azteca empleado en la caste- 
llana, más ó menos adulterado en su 
torma. || Empleo de vocablos azte- 
cas en idiomas extranjeros. 

NOTAS. 

(1) 

De este lugar sólo hacen mención los cronistas. Torquemada dice: — «Mote- 
cuhzoQxa Ilhuicaauna, rey de México, conociendo «1 vaior da Qxiihuix eeQor de 



- 83 - 

« Tlaltelolco, ordenó casarlo con la hija de Tef02om<K>tli, hermanado A3»ya«" 
« catl, que reinó después de él.» «Celebróse el matrimonio con gran pompa- 
« dice el Sr. Orozco y Berra dando en dote á la m- ger muchas riquezas y tie* 
« rras en el barrio Aztacalco hacia el bosque de Chapultepec.» 

(2.) 

No suena la n de aztaton, así es que el nombre se pronuncia A:tatohv(X* 
can, y de aquí vino la adulteración Aztatoacan. 

• (3.) 

Entre las diversas tribus nahoas 6 nahuatlacas que, por causas descono* 
cidas, emigraron del Norte al territorio conocido hoy con el nombre de Valle 
de México, deade el siglo VI de la era vulgar, fué la última la tribu de los 
Aztecas, procedente de Aztlan, cuya situación no ha podido determinarse to- 
davía. Esa tribu hizo su larga y difícil peregrinación, en el siglo XII, atra- 
vesando los que hoy son Estados de Sinaloa, Jalisco, Zacatecas y Michoacan, 
v llegaron á Tula en 1196. Cuando pasaron por Colhuacan 6 Teocolhuacnn 
{pueblo que estaba junto al Culiacán actual, de Sir.aloa), encontraron 
los Aztecas otras ocho familias emigrantes: matlatzinca, tepaneca, chichi- 
meca, malinalca, chololteca, xochimilca, chuica y huejotzinca. Estas tribus dije- 
ron á los Aztecas: — Señores y caballeros, ¿á donde os dirigís? Nosotros esta- 
mos dispuestos á acompañaros. — ¿Adonde oe podemos llevar? — contestaron 
los Aztecas. 

— Nada importa, os acompañaremos, iréis con nosotros,— dijeron los ocho 
barrios 

— Vamos, pues, — dijeron entonces los Aztecas. 

Hecho el convenio, se pusieron en camino procesionalmente, según las 
pre -cripciones de su dios. A la cabeza de la columna iba Tezcacoatl cargando 
en un qnhnilli y cesto de juncos í IluitztlopochUi; su dios; eeguianle Cuauhcoatl 
y Apanecatl llevando los paramentos y objetos necesarios al culto; detras iba 
lasacerdotiza Chimabnn: estos cuatro sacerdotes, tlamacazque, arrastraban tras 
8Í al pueblo maravillado. 

Llegados á un grande :irbol, colocaron al pié el tabernáculo del dios el teoir- 
pnlli, silla de dios y pusiéronse los Aztecas á comer sosegadamente, cuando 
oyeron un gran ruido, y quebróse el árbol por medio: tomaron el prodigio 
por mal agüero, y dejando la merienda los jefes de la tribu, rodearon al nu- 
men implorándole con lágrimas en los ojos: Huitzilopochtli les habló dicién- 
doles: «Prevenid á los ocho barrios que os acompañan no pasen adelante, pues 
de aquí se han de regresar.» Aacalt, caudillo de la tribu azteca, se encargó de 
comunicar aquella resolución al jefe de los chololtecas, pasando la conferencia 
hacia la media noche. Al oir esta prevención se pusieron muy tristes los ocho 
barrios y dijeron: «Señores nuestros, ¿adonde nos dirigiremos, pues nosotros 
os acompañamos?» luego les volvieron á decir: «Debéis regresar.» Entonces se 

marcharon los ocho barrios. 

El numen hobló de nuevo á la tribu diciéndole: «Ya estáis apartados de 
los demás, así quiero, como escogidos mios, no os llaméis en adelante azteca, 
sino rnexica,» y mudándoles el nombre, dióles un distintivo para marcarlos 
muy particularmente, púsoles en rostro y orejas un emplasto de trementina, 

oxiíl, cubierto de plumas (Extractado del Texto d^ 

h Plfítura de A UBiy. ) 



~ 84- 



LEcgioN XVII. 



jeroglíficos. 




— AZTAQUEMECAN. — 




^^ 



\^^^^M m \ 




-AZTLAN. — 



-AZTATLAN. — 



LECCIÓN XVIII. 

C. en, dentro» 

Posposición que solo se usa al fin de las palabras, (i .) 

NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

Acajete (A-caxí-c: acaxitl, alberca; c, en: 

«En la alberca.» A-caxitl: at¿, agua; 
caxitl, vasija, cajete (V.), y, por exten- 
ción, receptáculo). Pueblo del Estado 
de Puebla, donde hay una alberca. (2.) 



- 85 - 

llíipultepec CHAPUL TEPE-c: r^a pu/hi . hu^cs'^, 

chapulín (V.); tepet/, cerro; c, en:' «En 
el cerro de la langosta ó chapulín.» (3) 

IlicomoZtOC (Ch:com-ozto-c: chicóme, siete; oz- 

toil, cueva; c, en: «En las siete cue- 
va-»). Lucrar prehistórico, perdido. (4) 

rateP':^C.- Ehfca-tkpe-c: ehecatl, viento, ó el 

dios del aire; í^^/e//, cerro; r, en: «En 
el cerro del aire ó del dios Eheratl» (5) 

Ilicllil- C. Huí- Huitzil-a-c: hnitzüin, síncopa de 

llilaquc huitziz'Jtv , colibrí, chupamirto, aÜ, 

ac^ua; c, en: «En agua de los colibríes.» 

(6)- 
epcite Tepe-iti c: fppell cerro ó monte ; ?¿i«, 

vientre, y, fi (juradamente, en el inte- 
rior, dentro: r, ení «En el interior de 
los cerros ó montes, 11 «Valle.» 



I— Al cerro de ChapiiUerec, de México, se le dio el nombre de chapulín, 
porque abunde en él este insecto, sino porque tiene la figura de unchapu- 
ó langosta. 

II:— El Gran Héroe de nneptra independencia, el cura D. José M. Mo- 
op, fué fusilado en el puebleciüo de Ecoteper, el 22 de Diciembre de 1S15, 

III.— A los vaHecitos que esrán en el interior de las grandes eerranía?, 
llaman los indios Terjeiíic, que nosotros hemos convertido en Tepeiie, y 
! dan ese nombre porque forman como el vientre de las montañas. 

IV. — Xezahualcoyotl fué dueño del monte de'ChapuItepec y él plantó el 
squc que hoy admiramos, y en el reinado de fru tio Itzcoatl delineó el 
ueducto sobre el cual se formó per los esy añolés el que trajo el agua á Mé- 
.•0 por m¡ís de tres siglo?, y que hace pocos años fué derrumbado, 

V. — En el camino carretero dp j\]('xi o á Iluichilac, está, según el barón 
HuTQboldt, el lugar habitado (El (ua'-da) más alto (3,000 metros) de 
•nérica, por donde pasan carn-ajf s : 1 oy pasa un ferrocarril. 

VI.— En Chicomoztoc se separaron los Aztecas de las otras seis tribus na- 
atlaoas, en su peregrinarión ba< ia el \'alle que después se llamó de México. 

VII. — El bosque de Chapu'Jepec sirvió de asilo, durante diez y siete años, 
os belicosos Mexicanos, antes de que fundaran á México-Tenochtithm y, 
1 el transcurso del tiempo fué. aquel bosque objeto de veneración religiosa, 
íníanlo los Mexicí^ios jor cosa deifica — dice Torquemada — lo limpiaban y 
amondaban muv de ordinario v con ¿umo cuidado.» 



__ S6 — 

VIII. — En el pueblecillo de Ecatepec se erigió un monumento en honor 
del ínclito INIorelos, en raeuioria de su fusilamiento en aquel lugar. 

IX. — Moteuczuma II hizo entallar en una peña del cerro de Chapullepcc 
la cara imagen de su padre Axayacatl y la suya propia, que borraron á pico 
los españoles. 

X. — El Palacio de Ciiapultepec fué proyectado por el virrey D. Matías de 
Gálvez, y construido en 1785 por el virrey D. Bernardo de Gálvez: hoy es re- 
eidencia veraniega del Presidente de la República. 



NOTAS. 



La posposición c se usa como sufijo de los nombres acabados en íl, perdidas 
estas finales; ejem. : tepetl, cerro, tepec, en el cerro; oztotl, cueva, oztcc, en la 
cueva. Nunca se une á los monosílabos, sino cuando estos forman parte de un 
vocablo compuesto; ejem.; Huitzilac, que se compone de hvitzüin, colibrí, atl, 
agua, c, en; y significa «En agua de los colibríes. » Los nombres de lugar Bca- 
baios en tepec se pronunciaban generalmente convirtiendo la c en que; v. p. : 
Yautepeque, Jilotepeque, Metepeque; pero hoy se pronuncian correctamente con 
la c final. 

(2f) 

Alcedo en su Diccionario de América, dice: «En su inmediación (del pue- 
»blo) hay una caxa ó arca de agua de piedra de cantería, en que se recojen las 
':que bajan de la sierra, y se conducen á Tepeaca.» 

(3.) . 

El P. Sahagún, hablando de los rios y fuentes dice: «A la fuente que so- 
"lía venir á México, con que se proveía la ciudad de agua a.b antiguo la llaman 
«C/iapoílepec, que quiere decir: monte como cigarra 6 langosta, porque ella nace 
"al pié de un montecillo que parece langosta.» 

(4.) 
El P. Clavijero, refiriendo la pei-egrinación de los Aztecas, dice: «De Haei- 
"colhuaciín, caminando muchos días hacia Levante, llegaron á C'iicomoztoc, 
"donde se detuvieron.» Y agrega: «No es conocida la situación de Chicomoz- 
^oc, donde los mexicanos residieron nueve af^os.- yo creo, sin embargo, que 
debía estar á veinte millas de Zacatecas, hacia el Mediodía, en el sitio en qne 
hoy se ven las ruinas de un gran edificio, que sin duda fué obra de los Mexi- 
canos durante su viaje; porque además de la tradición de los Zacatecas, an- 
tiguos habitantes de aquel país, siendo éstos enteramente bárbaros, ni tenían 
casas, ni sabían hacerlas, ni puede atribuirse sino á los Aztecas aquella cons- 
trucción descubierta por los españoles.» Borundadice que la peregrinación de 
las tribus del chicomoztoc es alegórica, pues pone á dicho lugar en la serranía 
de Ajusco; y lo llama Xícomoztoc, y lo descompone en xictii, orne oztoil, y co_ 
que; según él, significa: «Lo interno en cueva de dos oquedades en centro,» 
que son las cuevas volcánicas del Ajusco. ¡Cuanta extravagancia! 

(5.) 

«Borunda dice que Ecatepec etí adulteración de Icatepec, comp. de icac, pa- 
rada 'óTcn pié; tepetl la sierra; r, en; y que significa: «En la sierra parada 



- S; - 
(tí.) 

A título de rara y confusa insertamos la etimología de Borunda. Dice este 
riginal autor: "La symbólica nacional espina, se cucuentra también alegori- 
ida con cinco figuras translativas, en el ceñido distintivo Uitzilucki, de Pobla- 
ión de Naturales, situada en el extremo meridionaí elevado de la propia fc'e- 
■ani'a intermedia, y que vista desde Cuernavuca, á que fcrma lado septentrio- 
al presenta la Abra donde se halla Uiizilacki, la forma de Arteza ó Canoa, 
os remeros tratan de ilacki á la que se inunda, y de uitztli espina, al Pulque 
e Maguey recien trozado en su penca central que levanta su púa más que 
19 otras. Allí origina continuo trozamiento de tal Planta, la bebida que de 
lia se estrae, supletoria de Agua que produce mui escafa un j equef.o y reti- 
ido Manantial. Con que la metafórica Canoa, omitida por supresión, mir.is- 
-a cbn la metonímic a espina, el antítesis, ó contraposición á la hyperbóiica 
lundación de aquella Planta abundante allí. Por ella distinguen los Natura- 
•s desde este Valle hasta Uitzilacki al \ieuto Sur jtor uüztlampa, en donde jca, 
caba tlanii, la esj ina vilzfli, como que saliendo dulce de allí tal bebida, se 
¿fia quando fa?a ya á temperamento caliente, el qual comienza en Cierra- 
jca, y por el tratan los de Vttiüacki, al Si-r, de unaii(¡r,, en donde de ccnti- 
aoyun, haze calor ¿o/.a.» En otro lugar dice que Huitzilac, según ti liizilccli, 
Jiiel lugar de la metonímica espina de la embriaguez,» aludiendo á losraquí- 
cos magueyes que hay en ese pueblo, y que solo' producen Üacldque. El lu- 
ir metoníinico de la embriaguez debería sor, ó la antigua ciudad de Tula, 
)nde la india Xóchitl descubrió el pulque, ó Los Llanos de Apan de donde lo 
maban los habitantes del Valle- 

/ 

LECCIÓN XIX- 

Ca, en. lucrar de. (i ). 
NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

tlatlauhca A-tlatlauh ca: a//, a^ua; ¿/«//az^A- 

gui, cosa roja, bermeja; ca, lug[ar de: 
«Lugar de agua roja ó colorada. m 

üQUCinga CuAUíixiN ca: cxiauhxinqrU, carpin- 

! tero; ca\ lugar: «Lugar de carpinteros.» 

hctlasguaguan- Cuetlaxhuahuan-ca: ctifílaxhita- 

huanqui, curtidor de pieles; ca, lugar: 

«Lugar de curtidores » 

illKOlonga....... Xal-molon-ca: xalli, arena; molon- 

(jui, desmoronado, molido, etc.; ca, lu- 
gar: «En (donde está) la arena fina ó 
remolida. II 



-. 88 — 

Tq.'OS II. 'a Tk-Coz.vL'H-c/: tdl piedra; cnzauh- 

(¡h)^ cosa amarilla; ca, en: «En las p'e- 
d''ns amarilla^.» 

Tequir;! Te^íUit^ca: teqiiiLpd, que paga tri- 
buto, p.^cherc; ív/, lu;^^ar: «Lugar dp 
pecheios ó tributarios.)» 

V Jv.'-i' >ii-^i Tii- rLAPAN-OA: ///^ pi3c!ra; ////> Í//- 

(7'/2, -el q IK extrae; rv?, lugar: «Luj^ar 
de iacapedreros. 

Tliil liiura. Ti,Ai.-ciiiUii-CA: ¿/^////. tierra r'/< /////- 

-y///, el que hace, tralaja, etc.; c/, lu- 
gar: «Lugar de labradores de la tierra.» 

Tlalpi^Cít Tlal-pix-(Ja: /A////, tierra; pioci/iti^ el 

que guarda, cn^ en: i'En (donde están) 
los (í^ua da tierras, m 

Tlaltotoní;'^' Tlai.-toTi»^ ca: //'///, tierra; /fy/ím- 

qiii^ ralientr: ra^ ( n. "En tierra caliente." 

TLnquilCíl Ti.aquil-ca:^ tlaqnilqiii^ encalador, 

y, por extensión, al bañil; ca^ iu^ar: 
I! Lugar de albañiles.'i 

TlusOinanCíl Tlatzoman ca: f/at:so/;?a)?q?ii, STistre-, 

ca lu_:4ar: «Lu^^ar de castres." 

XalC(;pÍnCa...... * Xal coimn ca: .xalli, arena, rojAiupii^ 

el que saca (copina) una cosa de otra; 
ca, en: 'En (donde están) los que sa- 
can ó copinan (V. copinar) la arena del 
molde," esto es, los fundidores. (2). 

Xanropinca Xa n-coptn ca: .m?;?///, adove; copiív 

SailCOpinca ^/z?, el que saca (copina) una cosa de 

otra; m, en: «En (donde están) los que 
sacan ó copinan (V. copinar) los adobes 
de su molde,n esto es, los adoberos. 

Xoí'llimaííCaS Xocm manca: xocMtl^ flor; vinii- 

Sochi mancas <7''?, el qne ofrece, m, lugar: ''Lugar de 

los que ofrecen flores. ' (3.) 



89 



NOTAS. 



•1.) 

Ca es posposición que tiene varios usos y significaciones; pero aquí eolo ia 
consideramos como sutíjo de nombres de lugar con su eignificaciún propia de 
en y con la de lugar de cnando suple á la posposición can. Los nombres de lu- 
gar acabados en ca se forman de loa nombres y participios acabados en qui, que 
convierten esta sílaba en ea, y ésta suple las posposiciones co y can que les co- 
rresponderían á los nombres de lugar; ejem.: Acalpixca de acalpixqui, que se 
compone de (icalli, canoa, y pix/jui, guarda, cuidador, y significa: «Lugar (don- 
dS" están) de loa que cuidan las canoas.» Para evitar la cacofonía que resulta- 
ría de decir Acapixcaco ó Acalpixcacan, ee suprimen las posposiciones co y can 
y hace sus veces ca. 

(2.) 

Borunda dice: «De Xalcopinca, territorio can, de amoldar copina, en arena 
».raUi, se trata hasta hoy á un pequeño, pero antiguo Barrio del Poblado de 
iíT.aÜculoíulco, en cuio Mercado se contrataba entre otras mercaderías, con figu- 
oras de oro y plata vaciadas á molde en arena, por imbresiones de Aves y otros 
"Animales naturales.» 

(3.) 

5ntre las divinidades de los Aztecas ee hallaba la Coatlicue ó Cohuatlan- 
tona, la de la falda de culebras,» ó «Culebra resplandeciente,» diosa de las flo- 
rea, á la que ofrecían, en el mes Tozoztnníli, ramos de flores, formados con pre- 
cioso artificio. Loa oficiales encargados del cultivo d • osas flores y de formar 
los ramos eran los xochimanque, plural de xochinianqni, y el lugar donde mo- 
raban se llamaha A'oc/iimanca. 



Lección XIX. JEROGLÍFICOS. 




Atl.a^tlauhca. 



LECCIÓN XX. 

Calli, casa, arca, caja; bajo la forma Cal y Calll 

CabalIocalCO (CauAllo-cal-co: üa?m//¿>, caballo; 

caüi, casa; co, en; .*'En (donde está) la 



— 90 — 

casa de los caballos." *'E,n las caballe- 
rizas.)" Nombre que dieron los indios á 
la calle donde estaba la puerta de las 
parroquias foráneas, por donde se entra- 
ba á las caballerizas, (r.) 

Calco. (El) Nombre abreviado que da el vulgo 

á las calles llamadas Cauallocalco en al- 
gunos pueblos, (i.) 

Calmil (Cal- milli: calli^ casa; milli^ semen- 
tera: "Sementera de la casa.") ¡Semen- 
tera Tque está junto á la casa ó en sus so- 
lares. 

Calpan (Cal-pan: caUi, casa; pa7i, en: "En 

la casa.") Nombre que se- daba anti;íua- 
mente al conjunto de habitaciones des- 
tinadas en las haciendas á los trabajado- 
res. Hoy se llama "Real ó "Ranchería." 

CalpiSíjae- ...... (Cal-pixqui: ca/¿i, casa; jñxqui, el 

que guarda: «El guardián de la casa») 
Se daba este nombre al mayordomo -de 
hacienda ó de finca rústica. (2 J 

Chinancal Chinan-cálli: clnnamitl^ seto ó cer- 
ca de cañas; cal/i, casa: «Casa cuyas pa- 
redes son un tejido de cañas,» esto es, 
de carrizos, cañuelas de milpa, varas ó 
ramas, etc.). Ca.sa de zacate, ó de ramas 
de árbol. 

Jacal (Xa-calli: j'finiitl^ adobe; calli, casa: 

«Casa de adobes. n) Choza, casa de za- 
cate, casa humilde. (3). 

Petaca... ". (Petla-calli: peilatl^ estera, petate 

(V.); calli, caja, arca, etc.: iiCaja de pe- 
tate.») Caja de cuero ó de madera forra- 
da de cuero. 1 1 Cajita de bolsillo para 
j^Liardar tabaco, cigarros ó puros, forma- 
da de paja, cuero, metal ú otra substan- 



-^ 91 — 

cia II Fig.: la cadera de la mujer gorda. 
— Las petacas de los indios -eran unas 
cajitas de palma fina ó corriente, tejida 
como los petates, y también cajas gran- 
des forradas de pe'.ate. (4.) 

SailtOSCftli (Sa^tos-calli: santos, plural de la 

palabra castellana sanio; ca/li, casa: 
'I Casa de los santos' 1). Nombre que dan 
los indios á sus oratorios, donde tienen 
un altar con imágenes de santos. 

Temascal (Temaz calli: temaz, (;j 

derivado de tejna^ bañarse; calli ^ casa: 
«Casa de baño.» "Casilla como es- 
tufa adonde se bañan y sudan." Moli- 
na). (5). 

Teocali (Teo-calli: teotl, dios; calh^ ca.sa: 

"Casa de Dios" '"Templo"). Nombre de 
los templos entre los nahuas. 

Tinacal. (Tina-calli: tina, palabra castella- 
na, calli, casa: «Casa de las tinas. m) 
Nombre que dien n los indios á los de- 
partamentos de las haciendas de pulque 
donde están las tiras en que los cla- 
chiqueros (V.) vacían el aguamiel de los 
magueyes para que se fermente y se 
convierta en pulque. 

EJERCICIOS. 

J. — Por mas que los poetaB hayan querido embellecer los Jucaíss de los in- 
dios, llamándolos «'rústicis chosas,» "humildes bohios,» siempre ofrecen un as- 
pecto asqueroso y desagradable. 

II.— 'En las haciendas puZqueras de los Llanos de Apan el departamento 
más importante es el tinacal. 

líl. — En las guerras que tenían entre sí loa puebloB del Anahuac, los ven- 
cedor^o incendiaban el tf">cali, como señal inequívoca de la victoria. 

IV. — Noes raro que los indios, bajo el altar de su «niíoscaíi, oculten un .do- 
lo de s -^ antieuop diose.s. 



vjm..iai. -VJI 



— 92 — 

t 

V. — Todavía hoy las indias, después del parto, toman un hSLÜo de if mas- 
cal pafa reparar íais íüerzt¡s y limpiarse de tod» iniíHindicia. 

VI. — De laa casas de los indios, los chinancales Bon las habitaciones más 
miserables. 

VII.- En el teocali mayor de México hiío el feroz Pedro Alvarado una 
sangrienta matanza de los más nobles Mexicanos, para despojarlos de sus más 
ricas joyas. 

VIII. — Era muy común, en los tiempos del gobierno colonial, usar petacís 
de oro y plata para guardar los cigarros, los puros y el rapé. 

IX. r- Raras son las casas de los indios que no tienen su calmil. 

T 



Calpaflero Nombre que se daba á los indios jor- 
naleros que vivían en el calpan de las 
haciendas, para distinguirlos de los que, 
iban y venían de los pueblos. 

«TaCftlÓn Cobertizo grande hecho con pies de- 
rechos de madera y techo de tejamanil , 
teja ó zacate. || Teatro de madera que 
se levanta en las plazas para dar tran- 
sitoriamente funciones de variedades. 

Teiuascalero El que prepara y aplica los baños de 

temascal. 

Petacona ,, . Se dice de la mujer que tiene ancha 

cadera. 

Tinacalei'O El empleado que cuida del tinacal y 

de recibir á los clachiqueros (V.) el 
aguamiel. 

REFRANES Y LOCUCIONES FAMILIARES. 

¡Hemos visto caer Se aplica á los que no teniendo 
Iglesias, cuanto más valimiento alguno, alardean de po- 
ese j acal der y de estabilidad en la buena po- 
sición que Qcupan. 

En los fandangos cantan este refrán 
en la copla siguiente: 



— yj — 

«Cupido se fué á comer 
«A la punta de un nopal. 
«Y le dijo á su mujer: 
—«Esto si se pone mal; 
«Iglesias vemos caer, 
«¡Y no ha de caer un /ara/! 
En esta copla se refieren los enamo- 
rados á las mujeres bue se les resisten. 
No tener un ja- Expresión con que se deplora no ha- 
r1 donde meterse, ber adquirido una casa en propiedad 

para alojar á su íamilia. 
Echarse con las Descuidar sus oblij^aciones. ' 

otacas 

Sólo tomar pul- Se usa este reirán para ponderar que 
ae puro bebiendo el pulque del comercio . siemipre está 
1 el tinacal mezclado con agua ú otras substan- 
cias que lo hacen impuro 

NOTAS. 

(1.) 

En los puebloa don<le hay parroquia, bay en la casa cural un departauíen- 
deítinado para las caballerizas de los ral-ailos que montan el cuia y los vi- 
rios que salen á decir misa á los pueblos dependientes de la parroquia. A e:f- 
8 departamentoB y á la calle donde se encuentra la puerta de calida y entrada 
8 llamaron los indios respectivamente caualocalii y cavalocolco, «caballeriza," 
"donde está la caballeriza," L'S indios cuando conocieio i el caballo lo Uama- 
n caualo, me.íicanizand() la palabra, sustituyéndolas letras b y //, que notio- 
m en su alfabeto, con la u y la /. El vulgo, en algunos pueblos, por al;reviar, 
caunlocalcn lo llauia simplemente «El calco." 

(2.) 
Veítíi*' la nota lí de la lección 19. 

\iiiiiitl, al entrar en composiciün, pierde las finale.* i.il, y la vi se convierte 
i )/, de í-:uerte que, unido á calli, el vocablo es xancalli; pero como la /> cuan- 
» e-rtá antes de c, se oierde en la pronunciación, se escribe xacaUi, lo que ha 
ido lugar á muchas dudas sobre la eti!no¡o;¿i'a de la palabra. 

(4.) 
Bernal Díaz, ha'blando dt un embajador de MoteuezuüiH ¡ili. Cíortes, c'ice 
le H(jnél le dijo .í «•ste: «Aun aí>f>r^ has lle-ííido y yei le quieres hablar; reí .oe 



• —94 — 

«agora este presente que te damos en su nombre, y después me dirás lo que te 
«cumpliere: — y agrega: — y luego sacó de una petaca, que es como caxa, mu- 

«chas piezas de oro » 

Clavijero, hablando de los hombres de carga entre los Mexicanos, dice: 
"Trasportaban el algodón, el maíz y otres efectos en los petlacalUs, que eran 
«unas cajas hechas de cierta especie de cañas y cubiertas de cuero, las cuales 
«eran ligeras y preservaban al mismo tiempo las mercancías de las injurias del 
«sol y del agua. — Usanlas los españoles, y les dan el nombre de petacas. » 

(5.) 

El P. Clavijero hablando de los Temascallisó «Hipocaustos,»trae lades- 
cr.pc'ón siguiente, que trascribimos porque ha caído en desuso el baño de te- 
mascal, y hoy, casi todos ignoran la estructura y uso de tales baños. Dice el 
jesuíta veracruzano:'! 

iiPoco men^ frecuentes eran entre los Mexicanos y otros pueblos del Ana- 
huac, los baños ae temazcalti, que siendo una de las singularidades mas nota- 
bles de aquellos paisés, no ha sido descrita por ningún autor español:» 

"El temascalli ó hipocausto mexicano se fabrica por lo común de ladrillos 
crudos. Su iorma es muy semejante á la de los hornos de pan, pero con la dife- 
reucia que el pavimento del temazcalli es algo convexo, y mas bajo que la su- 
perficie del suelo, en lugar que el de nuestros hornos que es llano y elevado, 
para mayor comodidad del panadera Su mayor diámetro es de cerca de ocho 
pies, y su mayor elevación de seis. Su entrada, semejante también á la boca de 
un horno, tiene la altura suficiente para que un hombre entre de rodillas. En 
la parte opuesta á la entrada hay un hornillo de piedra ó de ladrillos, ron la 
boca hacia la parte exterior, y con un agujero en la superior, para dar salida al 
huQio. La parte en que el hornillo se une al hipocausto, la cual tiene dos pies 
y medio en cuadro, está cerrada con piedra seca de tetzonlli, ó con otra no me- 
nos porosa que ella. En la parte superior de la bóveda hay otro agujero como 
la hornilla. Tal es la estructura común del temazcalli, como hasta hoy se usan ; 
pero hay otros que no tienen bóveda ni hornilla, y que se reducen á unas pe- 
queñas piezas cuadrilongas, bien cubiertas, y defendidas del aire.» 

"Lo primero que se hace antes de bañarse es poner dentro del temazcalli 
una estera, en lugar de la cual los españoles ponen un colchón para mas como- 
didad, un jarro de agua, y unas yerbas ú hojas de maíz.» 

«Después se hace fuego en el hornillo, y se conserva encendido hasta que 
estén hechas apcua las piedras de que he hecho mención. El que quiere bañar- 
se entra ordinariamente desnudo y solo ó acompañado de un sirviente si su en- 
fermedad lo exige ó si así le acomoda. Inmediatamente cierra la entrada, de- 
jando un podo abierto el agujero superior, á fin de que salga el humo que pue- 
de introducirse del hornillo, y cuando ha salido todo; lo cierra también. En- 
tonces empieza á echar agua en la piedra encendida, de la que se alza nn den- 
so vapor, que va á ocupar la paite superior del temazcalli. Echase en seguida 
en la estera, y si tiene consigo un sirviente, éste atrae hacia abajo el vapor c«n 
las yerbas ó con el maíz, y con las mismas mojadas en el agua del jarro que ya 
está tibia, golpea al enfermo en todo el cuerpo y sobre todp en la parte dolori- 
da. Inmediatamente se presenta un sudor copioso y suave, que se aumenta ó 
disminuye, según conviene. Conseguida la deseada evacuación se defa salir el 
vapor, se abre la puertecilla, y se visto el enfermo, ó si no, bien cubierto lo 
llevan sobre la estera 6 sobre el colchón á una pieza inmediata, pues siempre 
hay alguna habitación en las cercanías del baño.» 

«Siemjire se ha hecho uso del teíaazcalU en muchas enfermedades, espeeial- 
ujeute él. lae calentura* wa^ionadaii por alguna f-onptipación. T'wmlo coman- 



— 95 — 

mente las indias despui's del parto, y los que han sido heridos ó picadua por al- 
gún animal venenoso. Es, además, un remedio eficaz para los que necesitan 
evacuar humores gruesos y tenaces, y yo no dudo que seria útilísimo en Italia, 
donde se padecen tan frecuentes y graves reumatismos. Cuando se necesita un 
sudor mas copioso, se coloca el enfermo algo mas cerca del techo, donde es 
más espeso el vapor. Es tan común aun en el día el ternazcalli, que no hay po- 
blación de indios donde no se vean muchos baños de esta esj)ecie.» 

El P. Sahagún sólo habla del íemazcal para exponer sus usos medicinales 
y dice: «Usan en esta tierra de los baños para muchas cosas, y para que apro- 
veche ú los enfermos hase de calentar muy bien el baño que llaman ternazcalli, 
y háse de calentar con buena leña^que no haga humo. Aprovecha primeramen- 
te á los convalecientes de algunas enfermedades, para' que mas presto acaben 
de sanar: aprovechan también á* las preñadas que están cerca del parto, porque 
allí las parteras les hacen ciertos beneficios para qne mejor paran. También 
aprovechan para las recién paridas para que sanen, y para purificar la leche: 
todos los enfermos reóiben beneficios de estos baños, especialmente los que tie- 
nen nervios encogidos, y también los que se purgan después de purgados; tam- 
bién para los que caen de su pie, ó de alto, ó fueron apaleados, ó maltratados 
y se les encogieron los nervios ap'-ovéchales el baño. Así mismo aprovecha _á 
los sarnosos y bubosos, alli los lavan, y después de lavados los ponen medici- 
nas conforme á aquellas enfermedades: para estos es menester que esté muy ca- 
liente el baño.» 

El miajíio P. Sahagún hablando en otro lugar de las *abusiones de los In- 
dios,» dice: («Decían que si algún mellizo estaba cerca del baño cuando le calen- 
taban, aunque estuviese muy caliente, le hacía enfriarse, y mucuo más si era 
alguno de los que se bañasen; y para remediar esto, repasaban con agua cnatro 
veces con su mano lo interior del baño, y con esto no se enfriaba sino 
calentaba más.» 

LECCIÓN XXI. 

Calli, casa; bajo la forma Cal. 
{Coníinuacion .) 

^ * NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

Oalalpav. Cal-lal-pan: calHs casa; tlalli, tierra; 

parí] en: «En las tierras ó^solares de las 

casas.» (i). 
CalcahualcO Cal-cahual-co: ca//«i/^casa; cahualli, 

cosa abandonada ; ro, en: «En las casas 

abandonadas.» 
Calnepantla Cal nepantla: calli, casa; nepuntla., 

enmedio; «Enmedio de las casas. 



-95- 

I 

ClcalcO Ci-CAL-co: cit/i^ liebre; ca/li^ casa; co 

en! 11 En la casa de las liebres, n 

* 'i-CAL-co: citli, abuela; calli, casa; co, 
en: «Kn la casa de la abuela.» (2). 

Chlliancalco Ch in an cal-co: chinan- ca ¿/i ^ casa de 

cañas; co. en: «En las casas de chinamil 
(V,) ó zacate.» (V. Chinancal.) 

IxtaCalCO Ízta-cal- co: iztati, sal: calli^ casa; 

co, en: "En las casas de la sal, 'i esto es, 
en las oficinas donde se fabrica. 

IzTAC-CAL-co: iztac, cosa blanca; ca- 
tó", casa; co, en: «En casas blancas.» 

Jacala Xa cal-la: o-aca/Ze, jacal (V.), casa 

de adobe; /a, partícula colectiva: nDon- 
de hay muchos jacales. n «Jacalerío» (3) 

Petacalco. Pktla-cal-co: petlaíl, estera, petate, 

(V.); calli, casa; en. en: «En las casas 
de petate » 

pETLA-cAL-ct»: petlacJH, petaca; (Y) 
ce, en: "Kn la petaca ó petacas." (4). 

Pirhucalco F1TZ0-CAL-C0: pitsotl, cerdo, cochino; 

calli, casa; co, en: «En la casa de los 
cerdos» , esto es, «En las zahúrdas ó es- 
tablos de cochinos." 

TeinascalciugO... Tkmaz cal tzincn; iemaz calli, te- 
mascal (V.), tzintli. expresión de dimi- 
nutivo; cu, en: «En los temascalitos » 

XochicalrO Xocui-cal co: xochitl, flor; calli, ca*- 

•sa; a>, en: «En la ras'i de flores. (5.) 



NOl 






(1.) 

(.'oiun la / iiuyufde tiiroiitrarHi'. tiiiiin'dio de du* / /, fiuiudo lüsaccidentt»- 
dtr la coirjpüsscüiii de líw palHt)rus dan lugar ;í esa couibiuación de letra.*, se su- 
prime lu í y ttí jutlaii las , •-, j <>r th(>tf< (\i)>'<il/niii y in' Ciutifl/xiv. 



— 97 — 

(2.) 

El P. Duran adopta la primera significación, el Sr. Orozco y Berra la 
segunda. 

Cuando Moten czma II tuvo noticia de qoe los hombres blancos (los espa- 
ñoles) andaban por el Golfo, creyó que se iban a realizar las profecías de Que- 
tiacoatl, de que el reino de México sería destruido; y como una noche que su- 
biera á los terrados de su palacio descubriese en el cielo un cometa, este funes- 
to presagio rindió su ánimo conturbado, y resolvió huir de los males que le 
amenazaban. El P. Duran, refiriéndose á este suceso dice: «El lugar escogido 
•fué Cicalco, entre IMéiico y Coyohuacán, en un lugar que llaman Atlixucan, 
«donde dicen los viejoa que todas las noches de esta vida salía una fantasma y 
<'se llevaba un hombre, el primero que topaba, «1 cual nunca más parecía, 
«así huian de andar aquel camino de noche.» 

(3.) 

Véate la nota 3 de la lección 20?- 

i-i-) 

El P. Pahagún, describiendo el palacio de los. reyes de México, dice: «Otra 
«isala del palacio se llamaba Fetlacalco: en t?ste lugar posaba un mayordomo del 
«sefior que tenía cargo y cuenta de todas las trojes, y mantenimientos de maíz, 
«que se guardaban para proveimiento de la ciudad y república, » 

Tal vez esas semillas estaban guardadas en grandes petacas, y de ahí le vino 
el nombre al lugar. (Véase la nota 4 de la lección 20. ) 

No transcribimos aquí la etimología que dá Borunda á Petlacoalco, «En el 
sepulcro,» ponjue para entenderla sería necesario insertar varias páginas de su 
obra Clave General de Jeroglíficos Americanos. 

(5.) 

Se da este nombre á las ruinas de un templo-fortaleza que están á seis le- 
guas, al S-0, de Cuernavaca. Tal vez son las ruinas más importantes del Ana- 
huac por su antigüedad. El Sr. Chavero dice que se le dio por los Aztecas (ó 
por los Toltecas) el nombre ce Cam de flores por los prime rosos relieves que es- 
tán labrados en las cuatro caras de la pirámide que formaba el templo. No 
creemos que el nombre de Xochicalco se le haya dado por las razones que- ex- 
presa el Sr. Chavero. El P. Sahagún, descriljiendo los edificios del Teocalli de 
México, dice: «El 66 se llamaba Xuchicalco: éste era un cú (templo) edificado 
«á la honra de los dioses Tiatlanhquicinieutl, y también de la diosa Ailatonan » 

Se ve, pues, que el Xoclñcalco de Cuernavaca puede haber sido un templo 
dedicado como el de México, á los dioses mencionados. 

En otro lugar, tratando de los discursos que se dirigían una persona de la 
familia de lasparturientas y las parteras, pone en boca de a(]uella8 las pala- 
bras siguientes: "Señor, metedla en el baño como sabéis que conviene, que es la 
«casa de nuestro señor llamado XuchicdlvÁn, adonde se arrecian y esfuerzm los 
«cuerpos de losniños, por la madre y abuela, que es la señora diosa llamada 
« YoalticiÜ. Entre pues, esta moza en el baño por vuestra industria, por que ya 
«ha llegado al tienipo de tres ó cuatro meses que ha concebido.» Después pone 
en boca de la partera un largo discurso, y en él dice: «..ahora llamáis y dais voces 
< á la madre de los dioses, que es la de iaa medicinas y médicos, y es madre de 
"todos nusotros. la cual se llama )oa¿/íCií¿ que tiene poder y autoridad sobre 
)dos temascales que se llaman Xochicalli, lugar en qne esta diosa ve las cosas 



98 



«secretas » Aljconcluir el discurso la partera dice : « caliéntese 

«el bañe que es la casa florida (xochicaUi) de nuestro dios, entre en el mi hija, 
«entre en el seno de nuestra madre, la cual se llama YoalticiÜ. » 

Estos pasajes nos dan á conocer que Xochicalco «ra un templo, un dios y 
un temascal que es el vientre de la diosa Yoalticitl. 



Lección XXI. 



jeroglíficos. 






— IXTACALCO. 




-PeTLACALCO' 



Amftqncmecftn... 



LECCIÓN XXII. 

Can, lugar. 

NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

Aciiyucan. .,. .... Acayocan ó Acayu-can: acai/o, He- 
no de cañas, derivado de acatl, caña, 
catty lu^ar: «Lugar lleno de cañas.» 

AMA-QUEM-E-q^ÁN: amaíl , papel, ama- 
te (V.); quemitl^ vestido, camisa; g, que 
tienen; can, lugar: «Lugar de los que 
tienen"" (usan) vestidos de papel ó ama- 
te», esto es, de los filamentos del árbol 
llamado amate. (Véase Amecameca.) 
. Apiz-can: apizt/i, hambre; can^ lu- 
gnr: «Lugar de hambre», esto es, 
estéril. 

CentzoN-may-e-cak: cenzontli^ cua- 
trocientos; maitl^ mano; e, que tiene; 
can, luíjar: u Lugar de los que tienen 
cuatrocientas manos», esto es, lugar de 
cieatopiés ii ( * ) 



Apiscftn 

(ensonmayecan. 



99 - 



Miclioacán. Mrcn-UA-cAM'. wiicAiw, pescado; A?¿íz, 

que tienen; can^ lu^ar: «Lugar de los 
que tienen pescados.» «Lugar de pes- 
cadores. » 

Tecpayocan Tecfayo-can: tecpayo, lleno de pe- 
dernales, derivado de íecpatl, pedernal;. 
can^ lugar: "Lugar lleno de pedernales." 

Tecochcan Tecochcan: tecochtU^ sepulcro; can, 

lugar: ''Lugar de sepulcros" "Campo 
mortuorio. » 

NOTA. 

(*) 

Centzontli, custerocientos, era uno do los números hiperbólicos de los na- 
hots, así como nosotros llamamos aieniopiés á este polípodo articulado, ellos lo 
Uamaban cuatrocientas manos, ¡qué mucho, cuando los naturalistas lo llaman 
diezmilpiés, miriápodo! 



LECCIÓN XXII. 



jeroglíficos. 




— ACAYOCAN — 




-MiCHUACAM — 




-Tecpayocan- 



lOO 



LECCIÓN XXIII. 



Centli, mazorca; bajo la forma Cen y»CENTLi' 

Cacalmacincle... (Cacahua-centli: cacahuatl, cacao; 
(V.); centli^ mazorca de maíz: «Mazorca 
de maíz (que parece) cacao»; porque las 
mazorcas de este maíz parecen pinas de 
cacao.) Maíz blanco y de colores cuyos 
granos tienen la forma de los del cacao. 

Cenciiate.. (Cen-coatl: ceJUH, mazorca de maíz; 

coatí, culebra: uCulebra (como) mazor- 
ca de maíz. »=Debe aludir el nombre 
á las mazorcas de maíz de colores, por- 
que Molina dice que el cencoatl es n cu- 
lebra grande y muy pintada. n También 
puede aludir á que las escamas de esta 
serpiente están imbricadas como los 
gíranos de maíz en algunas mazorcas.) 
(i.) Culebra venenosa (según Clavijero); 
tiene cinco pies poco más ó menos de 
largo, y ocho pulgadas die circunferen- 
cia en la parte más gruesa (2). 

CeDancJe.. (Cen-nantli: cerUU, mazorca de 

maíz; nantli, madre; «Madre de las ma- 
zorcas del maíz.» Ximenez traduce: 
''Madre de la espiga del maíz " (V- 
Cenclina). 

Ceiiclilia. Centli- (Centl-inan: centli, mazorca de 

na maíz; ?', su; nafiíli, madre: uSu (la) 

madrcdc las mazorcas del maíz. » Piñata 
medicinal de las tierras calientes. 



— lOI — 

NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

3ntÍ8pac Centl-icpac ó Cen-t-icpac: cenili, 

mazorca de maíz; t, letra diacrítica; ic- 
pac^ sobre: "Sobre las mazorcas de maíz.' 

ntlalpan Cen-tlalpan: centli, mazorca de 

maíz; tlalli, tierra; pan, en: "En tierra 
de mazorcas de maíz.n 

EJERCICIOS. 

I,— 'El vulgo cree que el cencuate mama la leche délas mnjeres que crian, 
jentras están dormidas; pero un naturalista ha demostraoo que esa operación 
imposible, porque las culebras carecen de órganos de succión. 

II. — La centlina la emplean los indios como un heroico febrífugo. 

III: — El maíz cacahuacincU se emplea generalmente en la repostería fina 
(ibajada con harina de maíz. 

NOTAS. 

(1.) 

Según el Sr. Herrera y Pérez, se compone de cen, uno, y coatí, culebra, y 
nifica: «la primera de las culebras. » 

p. Eufemio Mendoza dice que se compone de centli, maíz, y de coatí, cu- 
fñ, y que significa: « culebra del maíz.» 

Para que tuviera la significación que le da el Sr. Herrera, el nombre debe- 
ser: iccecoatl; v para la del Sr. Mendoza: tlaolcoaü. 

(2.) 

Hablando de culebras el P, Sahagún dice: «Hay otra'culebra que se llama 
ncoatl, es mediana no tiene cascabeles ni muerde, es amarilla, colorada y 
irda obscura: tiene la cabeza ancha y la boca grande, no pare, mas hace nido, 
me huevos, y de allí sata sus hijos; enróscase al cuorpo del que quiere ma- 
r, pica con la lengua y traga no tiene ponzoña.» El P. Clavijero dice que lo 
ñ notable de este reptil es que brilla en la obscuridad; y con este motivo 
•^a: «así es como el próvido Autor de la naturaleza excita y despierta de di- 
ifsos modos nuestra atención prra preservarnos del mal, ora por el oido con 
ruido de les cascabeles, ora por la vista con la impresión de la luz.» Difiern 
icho las descripciones de Sahagún v Clavijero.. No conocemos ninguna de 
muralistas mndornos, así es que ignoramos los verdaderos caracteres de este 
>til. 

Latín tésnico: PUyophis Deppet, Dum y Bibr. 

(3.) ' 

Ximenez, describiendo esta ptanta, dice: « la rayz gruesay lar- 

, de fruta semejante á la.» vaynillas del chile, casi llana de donde le tino el 
nb.e.» A pesar de esta indicación no percibimos la razón del nombre. 



— I02 — 

LECCIÓN :^xiv. 

CiHUATL, mujer; bajo la forma Cihua. 

CihuaCOatl (CihuA-coatl: cihuatl, mujer; coatí, 

culebra ó serpiente: «Serpiente mujer.», 
ó «Culebra hembra»), (i), Nombre de la 
diosa Qui/aztli, madre del faenero hu- 
mano. Creían que esta era la primera 
mujer que había parido, y que paría 
siempre mellizos. Gozaba de alte jerar- 
quía en la clase de dioses , y decían que 
se dejaba ver muchas veces, llevando en 
los hombros "un niño en una cuna. 
II Nombre de un magistrado que era 
una especie de virrey ó lugaríeniente de 
los reyes mexicanos. (2). 

CihUíipatli (CmuA-PATLi: cihuatl, mujer; palli^ 

medicina: ^i Medicina de la mujer».) 
Planta medicinal de la que hay muchas 
especies, y cuyas hojas en cocimiento 
se usan para facilitar los partos. (3,) 

Cihliatlanca (Cihua-tlanqu i : cihuatl, mujer; tlan 

qtñ, derivado de tlami, terminar, aoabar, 
y, por extensión, concertar y concluir 
un negocio: «La mujer que concierta y 
arregla alguna cosa»). Nombre que se 
da todavía hoy, en algunos pueblos de 
' indios, á la mujer que va á pedir en ma- 

trimonio á una joveu. (4.) 

Ixtacihlial (IztAc-chiuaTl: izíac, cosa blanca; 

Ixtlacilllial cihuatl, mujer: "Mujer blanca.") Nom- 
bre del volcán que está juuto al Popoca- 
tepetl. Por su ampia cima cubierta de 
nieve tiene la apariencia de una mujer 
acostada, velada con una sábana blanca. 

(5-) 



103 — 



NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

Cihuatecpan (Síncopa de Cihuacoa-tecpan: Ci- 

huaroatl, nombre de un magistrado me- 
xicano; tecpan, palacio: «Palacio del 
Cíhuacoall»). Edificio en México-Te- 
nochtitlán destinado al magistrado Ci- 
hiiacoatl (2. 

Clhuateopan Síncopa de Cihuacoa-teopan: Ci- 

huacoaél^ diosa llamada así; teopan, tam- 
plo: «Templo de la diosa Cihuacoatl,* 
(I y 2). 

Ciliuatlán (Síncopa de Cihuacoa-tlan: Cihua- 

Zíliuatláll coatl^ diosa llamada así; tlan, junto: 

«Junto á la Cihitacoad.» Lugar situado 
junto al templo de la Cihuacoaíl, ó don- 
de se le tributaba culto. (2 .) 

Zihliatanejo Diminutivo despectivo de Cihuat/án. 

(V.). 



EJERCICIOS. 



I.— El Cihuateopan ó templo de la diosa Cihuacoatl estaba en Tlalmanalco. 

II, — El Iztaccihuatl tiene una altura de 4500 metros pobre el nivel del mar. 

líl. — La diosa Cihuacoatl era venerada con el nombre de Tonantzin (Núes- . 
tra Madre)en el cerro del Tepeyac, donde los frailes espafiolesühicieron apare- 
cer después á la Virgen de Guadalupe. ^ 

IV. — La yerba cihuapade no sófo la emplean como medicamento lae tepa- 
lianas (V.), Bino también losmédicosr 

V.--E1 edificio llamado Cihuatecpan estaba situado, en México, junto ai 
ex-convento de San Francisco. • 

VI. — El Cihuacoatl era tan alta dignidad en la corte, de México, como lo 
han sido y lo son los primeros mlnsstros en las cortes de las monarquías abso- 
lutas de Aeia y Europa. 

VIL — El aztequiznio Ixllacihual sólo es usado por la gente vulgar y por 
algunos gacetilleros. 

VIII. — El Iztacihuatl no es un simpZe Nevado, como se cree generalmente, 
sino un verdadero Volcán, cuyo cráter visitó el sabio P. Álzate. 

IX,- El hoy humilde puerto de Zihuatanejo.serÁ un importante puerto de 
altura cuando el Ferroc írril del Gran Pacifico hava clavado su último riel. 



I04 — 



NOTAS. 



No hay diversidad de terminación en loe nombres aztecas para indicar el 
género. Algunos dan á entender por su misma significación, como oquichtli, 
homhTe,cihuatl, mujer; pero con excepción de éstos, que son bien pocos, todos 
son comunes á los dos sexos. Cuando se quiere quitar la ambigtjedad, se ha- 
ce uso de aquellos dos sustantivos, que equivale» al másenla y femina del latín; 
y así por ejemplo, con coatí se dice oquichcoatl, culebra-macho, cihuacoatl, cu- 
lebra-hembra. A la diosa Quilaztli, que la representaban bajo la forma de cu- 
lebra, como la consideraban «madre del género humano,» tuvieron qué lla- 
marla «Culebra-hembra,» cihuacoatl. 

El P. Sahagún creyó que la cihuacatitl era el diablo. Hablando de algu- 
nos prodigios acaecidos en el reinado de Moteuczoma II, dice: «En su tiem- 
«po del mismo, el diablo que se nombraba cioacoatl de noche andaba llorando' 
«por las calles de México, y lo oían todos diciendo: ¡oh hijos míos! ¡ay de mí! 
«que yo os dejo á vosotros » 

En otro lugar dice: D. Martín Ecatl fué el segundo gobernador de los de 
»TlaUelolco, después de la conquista de los de México, y fué gobernador tres 
«años, y en tiempo de éste el diablo que en figura de mujer andaba y aparecía 
«de día y de noche, y se llamaba Cioacoatl, comió un niño que estaba en la cu- 
«na, en el pueblo de Atzcapotzalco.y» 

(2.) 

El Cihuacoatl era un alto dignatario de la corte de los reyes mexicanos, 
equivalente al primer ministro de las cortes actuales. Llevaba este nombre 
en honor de la diosa cihuacoatl, la Culebra-hembra, porque representaba en el 
Tíatocan (consejo del Rey) á la clase sacerdotal. A esta diosa la llamaban los 
mexicanos, por autonomasiaf, Cihuatl, la Mujer, y por esto á su templo lo lla- 
maron simplemente Cihuateopan, y al palacio del Cihuacoatl. Cihuatecpan. 

(3.) 
El P. Ximénez dice: 

«Hay una yerba medicinal que se llama cihuapalli, es mata, tiene muchos 
^•irgultos tan altos como un estado, tiene las hojas cenicientas, anchuelas y 
puntiagudas, muchas ramas, flores amarillas y blancas, cria semilla como la 
de los bledos, las hojas de esta mata son provechosas cocidas en agua bien her- 
vidas: la muger prendada que va está para parir, bebe f sta agua para facilitar 
su pai to sin pena, y al momento le sale sangre, y es senil que ya quiere nac< r 
la criatuia: lis raíces de esta. mata son delgadas y largas, y muchas en la sobre 
ar son negras y por dentro amarillas, tiene un olor desabrido. Esta raíz mo- 
lida y cocida con agua tibia, es provechosa al que tiene cámaras de sangre: 
puédenla beber en ayunas y también después de comer, y el que la bebiere ha 
de comer cosas templadas; en todas partes se hace esta yerba, en los campos, 
en las montañas, y entre las casas. » 

En otro lugar dice: Llegado el tiempo del parto, llamaban á la partera 
los hijos é hijas de los señores nobles, y de los ricos y mercaderes. Cuatro ó 
cinco día? antes cine ])ari(>He la))reñada; estaba con elío? la comadre aguardan- 



• I o: 



do á que llegase la hora del parto, ellas mifimas segiín dicen, hacían la comi- 
da de la parida, ó para la preñada; y cuando ja eeta sentía los dolores 
del parto, luego le daban un baño, y después la daban á beber la raíz ie una 
llerva molida que se llama cioapuctíi, que tiene virtud de empeller, ó rempu- 
jar hacia afuera la criatura. 

El Dr. Hernández la recomienda también para las mujeres que están de 
parto, diciendo que dos ó tres onzas de su sumo ó de bu cocimiento, Furt^n 
felicísimos efectos; pero debe advertirse que sólo debe usarse en los partos pe- 
rezosos, cuando estos no dependen de una mala posición del feto. 

Latín tácnico : Eriocoma floribunda, K. 

(4.) 
Cuando el hijo llegaba á la edad de poder sostener las cargas del Estado, 
que en los hombres era de veinte á veintidós años, y en las mujeres á los diez 
y siete ó diez y ocho, buscaban sus padres una esposa que le conviniese, pero 
antes consultaban á los adivine^, y éstos, después de haber considerado los 
días del nacimiento de los novios, decían de la felicidad ó la desgracia del 
consorcio. Si por la combinación de los eignoe declaraban infausta la alianza, 



LECCIÓN XXIV. 



JEROGLIFICO^. 




IZTACCIHUATL 




- CIHÜATECPAN. 




CIHUATLAN — 



— io6 — 

se dejaba aquella doncella y se buscaba otra. Si el pronóstico era feliz, se pe- 
día la doncella á sus padres, por medio de unas mujeres, que se llamaban ci- 
huatlunque ó solicitadoras, que eran las más respetables de la familia del no- 
vio. Estas iban por primera vez á media noche á casa de la futura, llevaban 
un regalo á sus padres y le pedían con palabras humildes y discretas. La pri- 
mera demanda era infalibleniente desechada, por ventajoso que fuese el casa- 
miento y por mucho que gustase á los padres, los cuales pretextaban de cual- », 
quier modo su repugnancia. Pasados algunos días volvían aquellas miíjeres.t, 
á hacer la misma petición, usando de ruegos y razones para apoyarla y dando| 
cuenta de las prendas y V)ienes del joven, de lo que podía dar en dote á la don-^ 
celia .y preguntando, en fin, lo que esta poseía. Esta segunda vez respondían»' 
los padres que antes de resolver era necesario consultar la voluntad de su hija , 
y la opinión de los parientes. Las mujeres no volvían más, y los padres en-í 
viaban la respuesta decisiva por medio de otras de su familia. •* 

Todavía hoy se usa esta costumbre en muchos pueblos. ^ 

(5) f I 

Sahagún, hablando de los montes, dice: ^ 

«Hay otra sierra junto á esta, que es la sierra nevada, y llámase iztaclepetl, •'. 

que quiere decir s/írra blanca, eS monstruoso de verlo alto de ella, donde solía"* 

haber mucha idolatría yo la vi y estuve sobre ella. 



LECCIÓN XXV.- 
Co, en, dentro. 

NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

Acúleo A-cLTL-co ó A-coL-co: at/, agua, col- 
tic, cosa torcida; co, en: «En el agua 
torcida, I! esto es, donde tuerce ó da 
vuelta el agua. 

AjllSCO.í. f A-xoH-co: (Véase en la lección 3^.) 

AyaullCalCO (Ayauh-cal-co: ayahuiíl, niebla, caili^ 

casa; co, en: «En la casa de las nieblas") 
Templo que mandó erigir Moteuczuma 
II en la cumbre del monte Huixachíe- 
tecali, en Iztapalapa^(V.), para celebrar 
la fiesta del fueeo nuevo. 



. — lo; — 

ChurubllSCO' Hu i tz i lopocii--co: Huitzilopochtli^ 

dios de la guerra; co, en: nEn donde es- 
tá HidtzilopochUi.w 

México (Mexic-co: Mexiicíli^ nombre del 

dios Huitziiopocktli] c¿7, en: «En (donde 
está) Meñctli^-» esto es, en donde se le 
tributa culto.) Ciudad capital del A na- 
huac. (2). 

Monioluco A-MOMOLo-co: atl^ agua; momoloth^ 

hervidero, derivado d^ momoloca, bullir 
ó hervir y manar el agua en las fuentes 
con la arena; co^ en: «En el hervidero ó 
borbollones de agua,» esto es, n Donde 
mana el agua con fuerza.» 

OmetUSCO (Ome-toch-co: o?ne-tachtli,^ dos cone- 
jos, nombre de un dios y de un sacerdote; 
co^ en: '^En {donde esté.) O me^cc/itlí.'') 
Nombre de una hacienda pulquera de 
los Llanos de Apan. (3). 

Tasco (Tlach-co: t/rtc/////, juego de pelota' 

CO, en: nEn el jwego de pelota.» (4). 

Tlaltelolco (Tlatel-ol co, abreviación ó síncopa 

de Tlatel-olol-co: tlatelli, montón de 
tierra; ololtic, ncosa redonda como bola 
ó pelota» (Molina); co, en: «En el mon- 
tón de tierra redondo como bola ») 
Reino contiguo á Tenochtitlán, forma- 
do por Mexicanos que quedaron des- 
contentos al fundarse la ciudad de Mé 
xico ó algunos años antes. (5). 

XoclliniilcO (XocHi-MiL-co: xochiil, flor; nizY/z, se- 
mentera; co, en: uEn los sembrados de 
flores.») Pueblo íundado por una de las 
siete tribus salidas del Chicomoztoc, en 
la laguna de Chalco. 



— I o8 — 

ZactialOO A-tzacual-co: atl, agua; tzacualn, a- 

pa, derivado de izacua^ tapar ó cerrar; 
C6>, en: «En donde está el tapón ó com- 
puerta del agua.» (6). 



EJERCICIOS. 



I. — Todavía hoy el comercio de flores ee la principal ocupación de los in- 
dios de Xochimilcn. 

ir. — Ni la tradición, ni las crónicas hacen mención alguna de erupciones 
del volcán de Ajunco. 

III. — La ciudad de México fué fundada en 1325, y según Sigüenza y Gón- 
gora, fué el dials de Julio; pero esta última fecha fué un sueñd» del sabio 
Jesuita. 

IV.— El Cura Hidalgo, después de su brillante triunfo en el Monte de las 
Crucf^.»!. fué' derrotado por el feroz Calleja, en Acúleo, el día 7 de Noviembre 
de j 10. 

V. — Por halierse fundado la primitiva Casa de Corrección, de México, en 
un terreno llamado Moinoluco, se dio después á los corrigendos el nombre de 
Momriueos, 

t ya. — La última fiesta del Fuego Nuevo, que celebraron los Mexicanos, 
en Avauhcalco fué el año 1507. ' 

VIH. Al escapar loe Mexicanos.de la servidumbre de Colhuacán, se fue- 
ron á un punto que existe todav/a á orillas del lago de Tezcoco, un poco más 
allá de la Villa de Guadalupe, llamado hoy Zucualco, y &rú&& Atzacxialco, y per- 
manecieron allí 52 años. ^ 

IX. — Tilico, según el barón de Humboldt, es el lugar de clima más benig 
no y saludable de todcs los que había visitado en América. 

X. — Antes de la Conquista, el hoy h- milde pueblo de Churubusco fue un 
gran centro de población, muy frecuentado por los que visitaban el santuario 
de Huitzüopnchtli. 

XI — Tal vez la hacienda de Omehf.fco fué, antes de la Conquista, el gran 
centro de las tierras productoras 4© pulque, y por eso residía allí el gran sacer- 
dote OinftochUi, ministro del dios del vino. 

XII. — Tasco, después de la Conquista, se hizo célebre por la riqueza de bus 
minas de plata, que explotó principalmente el francés La Borde, conocido has- 
ta hoy por Borda. 



NOTAS. 



(1.) 



La puopotíliiún cu, se une á nombres terminados en tli, li, in. perdidas es- 
tas finales. No se junta con nombres monosílabos, exceptuando á tletl que ha- 
ce tleco, en el fuego. 



— 109 — 



(2.) 

Merictli se compone de metí, maguey, v de xictli, ombligo, y significa «Om- 
*blipo del maguey.» Ni la mitología ni la historia ponen de manifiesto porqué 
y cuando se le dio el nombre de ^fexicíli á Huitzüopochtli. 

(3.) 

Ome.tochtli, dos conejos, era el nombre del 41? año del siglo del calenda- 
rlo mexicano, y era también el 2? día de la 3* trecena del Toiíatomatl ó calen- 
dario ritual ó de las fiestas. Los Mexicanos hicieron de esta fecha una divinidad. 
También ee llamaba Ometochili el sacerdote, jefe de los cuatrocientos ministros 
consagrados al dios del vino, Tezcatzoncal. Este ú otro que llevaba el mismo 
nombre, era según Clavijero, el primer compositor de los himnos que se canta- 
ban en las fiestas. 

(4.) 

Los Mexicanos jugaban á la pelota: era ésta de hule, vim, muy grande y 
fuerte. Jugaban en una plaza limpia, barrida y llana. Colocábanse en dos 
cuadrillas, de ocho á diez hombres cada una, á los dos extremos de la plaza, y 
se arrojaban la pelota de cuadrilla á cuadrilla. Era ley del juego no tocar la pe- 
lota con la mano, y el que lo hacía perdía raya, pues sólo se botaba con el 
hombro ó con el cuadril desnudo. La aventaban así con tal fuerza que muchas 
veces no la podían alcanzar los contrarios; otras, cuando la pelota iba saltando 
por el suelo, se tendían y arrastraban con gran ligereza para botarla con el 
cuadril. En las dependencias de algunos temnlos había iuegos de pelota y á 
éstos se les llamaba thchtli, y al lugar donde est iban Tloe^ fo. El Üachili re- 
presentaba ú los movimientos del sol, y entonces se llama^'i TeoÜachco, ó los de 
la luna y entonces se llamaba Te:c tllachco. Eran unas ítalas que tenían de lar- 
go el triple de su anchura, y enel suelo y en el techo había unas piedras empo- 
tradas que tenían un agujero en el centro, por donde debía pasar la pelota. 

(5.) 

Primero sollamó Au/íif/o/co, «Montón redondo de arena.» Torquemada 
dice «El montón de arena es ahora el que está en esta plaza sobre el cual eetá 
puesta la horca délos malhechores,» El jeroglífico de este lugar confirma la 
interpretación que hemos dado, porque consiste en un .?emicírculo que proyec- 
ta un hemisferio ó media bola Al principio, el montón redondo ha de haber 
nido de arena, como dice Torquemada, y lo comprueba la circ nstancia de que 
el semicírculo del jeroglífico tiene unos puntos en toda su extensión, que re- 
))re.sentaba la arena, xalli. Este montón de tierra ó de arena ha ie haber esta- 
do rodeado por las aguas del lago, y por esto Gomara ha de haher dicho que 
Tlaltelolulco significa Meta. 

Borunda, que siempre difiere de la semántica adoptada comunmente para 
el idioma náhuatl, dice: "Para distinción de este o/-denado establecimiento, se 
anotó su coUndante Población Tlaltelolro, TlaKnlolco ó Tlaltolohilco, expresio- 
nes diversificadas por los dialectos del Idioma, la primera con synalefa en la 
i^ylaba inicial o, de olnüi Rollo, la eegunda en la de fetl, piedra, y later- 



— no 



Lección XXV. 



jeroglíficos. 









' TLALTELOLCO. 




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HUITZILOPOCHCO. 



XOCHIMILCO. 



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MEXICO. 



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TLACHCO, 



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cora 8¡n ella en esas aviabas, pero lae tres en la ii de (lallL tierra y todas signifi- 
cativaa de Rollo de tierrní con piedra, indicando el co, lo interno del inisnio 
Rollo, habiéndose anotado á cada uno de dos notables de materia volcánica 
en el Malpaís de nuestro Sur y de figtira caei piramidal, por Teulololco, con que 
hasta hoy los tratan loa Naturales de eu cercanía, equivaliendo á nuestro cas- 
tellano de lo interno co, el Rollo oío/oí/i, de piedra ¿e/¿. Cap. 24, lib. 3? de la 
"Monarquía se escribió erróneo Tlatiluleo, y también Xatilulco, por XaUeololvlco, 
dentro co, del Rollo ololotli, de piedra téü, con arena xaUi.» 

(6.) 

El Sr. Orozco y Berra, interpretando un jeroglífico del Sr. Sigüenza y 
Góngora sobre la peregrinación de los Aztecas en el Valle de México, le da el 
nombre de'^lzacufl/co al lugar que sirvió de morada á los Mexicanos, en 934, 
:1 la orilla del lago de Tezcoco, y que existe todavía al norte de Guadalupe-Hi- 
dalgo. El jeroglífico lo forma un grupo compuesto de una garza, azt'iíl, del 
símbolo del agua, atl, y de una olla, comiü. El Sr. Chavero juzgando pobre la 
iuterpretación del Señor Orozco, forma el vocablo en el siguiente orden: garza. 
az; agua, a; orilla, co; y el final aleo, que no explica. Salvo el respeto que se 
debe á estos dos mexicanÍ8tas,no8 atrevemos á asegurar que la iuterpretación 
es inexacta; los signos del jeroglífico, con excepción del de atl, son puramente 
mnemónicos ó recordativos de las sílabas iniciales de las palabras que forman 
el nombre, y losSres. Orozco y Chavero los toman por ideográficos y f :)néticos. 

(.Véase la nota 217. ) 



LECCIÓN XXXl. 
CoATL Ó CoHUATL, Culebra, bajo la forma Coa ó 

CoHUA y CoATL. 

Acuate. AcoatC. (Véase en la lección i^.) _ 

Canacuate (Canadh-coatl: cajiautU, pato; coatí, 

serpiente: «Serpiente-pato») Serpiente 
sumamente gruesa y larga, hasta de 
diez metros. -(i.) 

Cencuate (Véase en la lección 23^.) 

Citalcuate (Citlal-coatl: citlalin, estrella; 

ceatl, culebra: «Culebra de estrellas.») 
Culebra verde cuyas manchas parecen 
estrellas. (7). 



— 112 — 

Coate. (CoÁTLi. Según Hernández y Clavije- 
ro es apócope ó abreviación de coatl- 
i-NENEPiL, compuesto de coatl, culebra; 
de z, su; y de nenepilli^ lengua: iiSu len- 
gua de la culebra.») Leño ó palo neírí, 
tico, porque se emplea en cocimiento 
para la inflamación de los ríñones. (2.) 

Cogaapocllí (Cohua-pochin: cohuatl, culebra; po- 

ehin, apócope de pochinqiti, cardado: 
«Culebra cardada»). Especie de gusa- 
no, del grueso de un dedo, cuya pica- 
dura, es peligrosa. Los pelos blancos 
que cubren su cuerpo parecen algodón 
cardado, de donde le vino el nombre. 

Cuacamachal (Coa-camachalli: coatí, culebra; 

camachalli, quijadas: «Quijadas de cu- 
culebra»). Cierto árbol «que se llama 
«así — dice Ximénez — por razón de la 
«figura de sus ojas, que son semejantes 
«á las mexillasde la culebra.») 

(^Uamíchi (Coa-michin: coatí, culebra: mic/iin, 

pez: nPez culebraii) Anguila. (6.) 

Cuaneiiepili.-.. - (Coa-nenepilli: coatí, víbora; nene- 
pul i, lengua: ^1 Lengua de víbora.») 
Yerba que se emplea como antídoto y 
remedio de las mordeduras de víbora. 
(Véase Coate.) 

Cu ipacle -.. (Coa-patli: coa¿/, víbora; patti, me 

dicamento: "Medicina de la víbora.» 
Ruda, yerba que se emplea como antí- 
doto de la mordedura de la serpiente. 

Cuapetate (Coa-petlatl: coa¿l, culebra; pdlatl, 

petate (V.): «Culebra- peta te.») nHay 
!'otra culebra que se llama coapetlail, 
«es ancha como un pliego de papel, y 
^^en la una esquina tiene la cabeza y en 



113 



I'la contraria tiene la cola, anda de 
«través como cangrejo, y va haciendo 
n ruido como cuando se arrastra uu pe- 
«icite, raramente aparece esia culebra." 
{Sahagnn.) 

Ciiasoíitecomaso- (Coa-tzontecoma-xochitl: coail^ 

chil culebra; ¿zontecomat/; cabeza (tecoma- 

Cliasotee-OSUCllil te de los cabellos); ¿vockiíl, flor: «Flor 
cabeza de víbora.»). Flor de incompa- 
rable hermosura: compónese de. cinco 
pétalos, morados en la parte 
interior, blancos enmedio, y color de 
rosa en las extremidades; manchados 
además, en toda su extensión, con pun- 
tos blancos y amarillos. (4.) Son las flo- 
res llamadas «Toritos.» 

CllílSOnteCOlliate. (Coa-tzontecüMATL: coatl^ culebra; 
tzontecomatl, cabeza (tecomate de los 
cabellos): «Cabeza de culebra»). Planta 
medicinal cuya raíz, qie es un bulbo, 
emplean los indios para curar las infla- 
maciones de los ojos El bulbo de la 
raíz afecta la forma de una cabeza de 
víbora. 

Cuate. CaatCH... (Coatl: ''Culebra; mellizo, ó lombriz 
del estómago." (Molina) ). Mellizo ó 
gemelo; por' alusión á la culebra vivípa- 
ra, que pare dos viboreznos ordinaria- 
mente. I Fruto vegetal que nace unido 
á otro, como mazorca de maíz, plátano 
etc. II Los Sa7i¿os Cuates, asi llaman las* 
mujeres á los santos Medardo y 
Gildardo (5.) 

Cuicuiicoate {Cu icuil-coatl-. cuiruiltic, ác colo- 
res variados, jaspeado; coatí, culebra: 



— 114 — 

II Culebra de vanados colores»). «Esta 
«culebra — llamada asi por la variedad 
«de sus colores — tiene ocho pulgadas 
«de lar^o, y es gruesa como el dedo 
«pequeño; pero su veneno es tan activo 
«como el de la de cascabel." (Clavij.) 

Chimalcoate (Chimal-coatl: chimaUi, escudo ó 

rodela; coatí, culebra: «Culebra como 
rodela.')). Víbora de cascabel con una 
membrana circular en el lomo. (8j. 

Clioalcoate (Tzoalcoatl: tzoalli, una especie de 

CholcOíite bledos; coatí, culebra: "Culebra de 

{?)"). Serpiente inofen- 
siva, parda oscura. (19). 

EcaCOate (Ehecá-coatl: ehecatl, viento; coatí, 

culebra: n Culebra de vienton. Culebra 
muy larga, de varios colores, y que pro- 
duce viento cuando anda, por la veloci 
d^d de su carrera. (9). 

IstftCOatO (IzTAC-coATL: iztac^ cosa blanca; coatí, 

culebra: n Culebra blancan). Serpiente 
venenosa, blanca, larga y rolliza. (24). 

fiicalcoate (Xiccal-coatl: xiccalU, jicara (V.); 

coatí, culebra: n Culebra como jicara»). 
Culebra acuática de diversos tamaños, 
con una membrana en el lomo, que pa- 
rece una jicara pintada. (10). 

MaquisCOilte (MáQuiz-coatl: maquislU, «axorca» 

TMolina), brazalete; coatí,, culebra: «Cu- 
lebra como brazalete»/ Culebra de un 
pié de largo y del grueso del de- 
do anular, transparente y plateada. Tie- 
ne la cola más grande que la cabeza, y 
S3 mueve indiferentemente por cualquie- 



M 



ra de las dos extremidades, andando 
hacia atrás ó hacia adelante, según le 
conviene. (12). 

MrtSacoate (Maza-coatl: viazatL^ venado; coaf/. 

culebra: «Culebra venado')) Culebra 
gruesa y larga, de color parduzco, no 
venenosa, pero con fuerza suficiente pa- 
ra hacer presa en los rebaños. 1| Un gu- 
sano gordo con cuernos. (11). 

Mecacoate (Meca coatl: mecaíl, cuerda, mecate 

(V.); coatl, culebra: m Culebra como me- 
cate >♦). Culebra delgada y muy larga. 

(13-)' 

Meclapilcoaíe-... (MetlApil coate: metlapMu mecla- 
píl (V.), mano de metate; coatí, culebra: 
"Culebra comomeclapil»). Culebra que 
tiene la torma de una m.ano de metate, 
no ponzoñosa (14). 

Micoate.. (Mi-coatl: mi/l, saeta, dardo; coatl, 

N. culebra: «Culebra saeta j Culebra larga 

y delgada, con la espalda cenicienta y 
el vientre morado, y de la que se dice 
que se arroja como saeta desde los ár- 
boles contra los viajeros (15)). 

Pala!ICSlCí>aí© (Palanca- coatl: palanqui, podrido; 

coatl, culebra: n Culebra podridau, esto 
es, íétida). Serpiente muy venenosa 
qwe exhala un olor íétido. (16). 

Pescoate.- (Petz-coatl: petztic, pulido, luctente, 

brillante; coatl, culebra: «Culebra bri- 
llante»)'. Serpiente muy lustrosa. 

Pelacoate. (Petla-coatl: ¡^etlaíl, estera, petate 

(V.); coatí, culebra: «Culebra como 
petatcti). Conjunto de culebras entrete- 
jidas como petate. (17.) 



iiG 



PetaSOlCUate (Petla-zol-c jatl: pcHatl^ petate (Vj: 

zoltic Q zoUi^ QO^^di vieja, gastada, etc; 
coall^ culebra: nCulebra— petate viejo.» i 
Escolopendra, cientopies. Este animal, 
por su color y por el fleco quo forman 
, sus numerosas patas, parece la orilla de 
un petate viejo. ' 

QnesaiCOate (Quetzal-coatl: quetzalH^ plumaje; 

coitl, culebra: Culebra con pl urnas ii)Ser- 
piente que tiene plumas de varios co- 
lores en diversas partes del cuerpo (18) 

Solcoate (Zol-coatl: zvlin^ codorniz; caatl, cu- 
lebra: «Culebra como codorniz»). Ser- 
piente venenosa, que tiene el eolor de 
la codorniz y que al silvar imütasu 
canto. (^25). 

TesaCOate (Tetzauii-coatl: tetzahuitl, espanto; 

cor/.i'/, culebra: «Culebra de espanto»). 
Culebra mediana, con el pecho y cuello 
muy rojos (20). ^ 

Tesniulcoate...... (^Tetzmol-coatl: tetzmoUi^ encina 

verde; coatí ^ culebra: "Culebra verde en 
cino"). Serpiente vencMCsa, verde con 
manchas pardas. (21). 

^ilcoate. (Tlil-coatl: ill tic, cosa negra, coat!, 

culebra: Culebra negra.!' J Especie d;- 
boa acuático. (22.) 

Tecojtte Tiecoaíe (Tle-coatl: tleil, fuego, lumbre; 

Teguacoate coatí, culebra: nCulebra de lumbre,'i 

.e.áto es, que quema). Serpiente veneno- 
•sa cuya mordedura es quemante. 23. 
:::=:Ti.e-hua-coatl: tleliua, que tiene 
lumbre; coat/^ culebra: «Culebra que tie- 
ne lumbre. II 



— 117 — 

Ulcoate- (Ul-coatl: ?///z, hule; coatí culebra: 

«Culebra como hule»). Serpiente vene- 
nosa, prieta como el hule, y el pecho 
amarillo. (26). 



I. — Los vaqueros f-reen firiuetnente que los c^/?í"'íato amarran con su cola 
á las vacas, coluo cuando la.s van á ordcñur, y que les maman la leche. 

II. — En algunas haciendas de Tierracaliente emplean á los mazacuodes, co- 
mo gatos, para que maten las ratas. ^ 

in. — "El cifawiiii-comcMiicA?'/ solía ser, por su hermoso parecer y lindeza, 
«'grandemente estimada y tenida en sumo precio de los príncipes Mexicanos.» 
{Ximhiez. ) 

IV.- Los Mexicanos creían que los partos gemelares indicaban que del pa- 
dre ó la madre de los cía/e.?, uno de los dos tenía que morir próximamente; 
«por lo que, — asienta un historiador — mataban á uno de los gemelos, para 
conjurar el peligro.» 

V.— En las costas del Pacífico,el^eíasoZcoa¿«, brilla con luz fosforescente en 
la obscuridad; y, por esta circunstancia, es más fácil perseguirlo en medio de 
las tinieblas que en plena luz. 

VI. ^luchas de las propiedades terribles que el P. Sahagún atribuye al 
iikoate, al istacoate, al micoate y á otras serpientes, son falsedades con que lo 
engañaron los indios, pues después no se han observado por ninguno; y por 
eso el P. Clavijero es más circunspecto en sua descripciones de tales serpientes. 

VII, — La zoología moderna no admite la existencia de la maquiscoale ó 
anfisbena. 



DERIVADOS. 

Cuatera La mujer ó hembra que pare cuates'. 

Cencuatera Nido de eencuates. 

Tilcuatera Nido de tilcuates. 

Encuatar Unir dos cosas parecidas ó iguales. 

Encuatador, ra Así llama el pueblo bajo al hombre 

ó á la mujer que, por astucia ó por 
fuerza, logran que hagan buena compa- 
ñía la querida con la esposa, ó el aman- 
te con el marido. 



— ii8 — 
LOCUCIONES FAMILIARES. 

Parecen CUates.... Se dice de dos personas, particular- 
mente si son hermanos, cuando tienen 
gran parecido en la fisonomía. 

Es más mamón que Se aplica á los niños que maman mu- 

un cencuate cho á sus nodiizas. 

Parece masncuate Se dice de las pnrsouas gordas, prie- 
tas y mal conformadas. 



NOTAS. 



(1) 

Clavijero, hablando délas serpientes dice: «La que los Mexicanos llaman 
uQanauhcoatl, parece la más notable por bu volumen. Tiene de largo hasta cinco 
«ó seis toesas, y el grueso es el de un hombre regular. Poco menor era una de 
«las UilcoaK, ó culebras negras, vista por el Dr. Hernández en las montañas de 
<iTepozt'a'i, pues con el mismo grueso, tenía diez y seis pies de largo; pero en 
«el día di ti cil mente se hallan culebras de tanta corpulencia, si no es en algún 
«bosque retirado y muy lejos de la capital.» 

(2) 

Ximénez hace una descripción <an curiosa de esta planta, y encomia tanto 
BUS virtudes medicinales, que no podemos dejar de Insertar algunos trozos del 
capítulo qne le cousagr». Dice el benemérito lego: 

«Llaman Coatí, A una que dizen ser mata, pero yo la he visto mayor que 
«muy grandes árboles, y algunos le llaman Úapalezpaili 6 medizina roja de 
«sangre, es una mata grande que tiene el tronco grueso sin ñudos á manera de 
«peral, las hojas son como las del garuanso, pero menores casi como la ruda, 
«y algo mayores en vn medio destos dos estremoB, las flores amarillas y lacia 

«pequeña, y larguilla compuesta en espigas 

«el agua en que huuiere estado algunas astillas en ynfusión del tronco destá 
«planta qveda con vn color azul, y beuida resfria y limpia loa ríñones, y la 

«bexiga tiempla el agudeza de la orina dizen demás desto 

«qve su goma cura las ynflamaciones de los ojos, y que consume la carne que, 
«suele crecer en ellos, comenzóse á llevar á España muchos años á donde le 
«llaman palo de los ríñones, y preparan el agua desta manera, echan en infu- 
«sión el palo hecho astillas pequeñas, en buena clara agua vna cantidad mode- 
«rada, de la cual beuen de ordinario, y dexanlo estaren ella hasta que beue 
«y se gasata toda el agua, y luego eehan otra encima de las mismas astillas, y 
«aquella acabada echan otra, y así repiten esto todo el tiempo que tomare ce - 
«lor azul el agua, por lo cual yerran muy mucho los que para cada día mudan 
«astillas y mas aquellos que del grueso del tronco hazen vasos para beuer, pues 
«en quince días que á la continua se les heche agua, se le acaba toda la virtud, 
«y después jamas da colcr al agua, porque fcuele en media hora de tiempo to- 
«mar un color azul claro, que ccn el tiempo va creciendo y tomando más color, 
«de manera que parece milagro á los que lo ven, » Dice después lo que un mé- 



— 119 — 

dico español refiere de las virtudes de este palo y agrega: « ror mi auto- 

«ri<iad no quiero en nada se me dé crédito, pero diré deste palo, que en Sevilla 
«le vide near á cierta persona, el cual tenía vn palo como de un paínio de lar- 
«nO. y partido en dos trozos, mandó se lo hechaBen en vna tinaja de agua y al 
«rabo cíe 6 ó ocho dias le vide por mis ojos he har en vn orinal de postema 
«mas de medio cada día, y al cabo de otros quinze, le v de e^tar loueno y sano, 
«V antes padecía de la orina mucaa retemi'm. En las boticas la conrcjn con 
el nombre de Tara)/ de México. Latín t en" co Varenra peli/stachi/n, D. C. — 
Eysenhardia amorphoú'es, H. B. K. Elcoantnepüli tiene otros nombres latinos, 
Boerhaaoia v' eos i, La¿. et. Rod. — Faisljlora sj?PA¿n illa cundiíaiis II. & B. 

(3.) 

Según \&F>irm -opea Mexicana, es \sl yerba del pollo, Commelina tuberosa, de 
H. B. K.; r»ero, según la descripción que hace Ximénez, creemos que es 
distinta. 

, (4.) 

Ximéneu, describiendo esta planta dice: « son (las flores) 

semejantes á cabezas de culebras, de donde le vino el nombre». 
Latín técnico Slanopea, tigrina Batem. 

(5) 

El P. Servando Teresa de Mier, en bu empeño de demostrar, siguiendo 4 
Boranda y á Sigüenza, que (¿tietzalcoatl, «Culebra hermosa,» fué Santo Tomas 
apóstol, que vino á predicar el Evangelio á las Indias, dice: «Es inútil encau- 
sarnos en andar buscando culebras por los templos adoradas como dioses. No 
encontraremos otra que una de palo, la cual llevaban por delante como pendón 
ó bandera, que por eso llamaban Ezpaniztíi, en ciertas procesiones precedidas 
por el sacerdote que representaba á Queizalcohuatl, así como nosotros llevamos 
la cruz. Y como ésta no va en nuestras procesiones sino para indicar que 
aquella ceremonia pertenece á la religión de Jesucristo, la culebra no era sino 
jeroglíflco indicativo de que la que hacían pertenecía ala religión de Quetzal- 
cóhvatl, y por lo mismo gravaban culebias al rededor de los templos; pero 
aquella culebra no era adorada en ningún altar ni capilla, aunque había, dice 
Torquemada, un lugar donde se guardaba. 

"Todo el error proviene del raro empeño de tr&duár cóhuatl o coatí por 
culebra, significando igual v mas usadamente mellizo Esta última palirbra no 
la oiría el varón de Humboldt en N. Eb] aña, sino á algún europeo ó americano 
muy instruido, porque todos los demás no usan sino la palabra coate para sig- 
nificar Gemelo; y ya yo estudiaba Teología, cuando supe que lo miimo signifi- 
caba mellizo; pero nunca damos el nombre de coate* á las culebras; y aunque 
es cierto, que en lengua Mexicana también se llaman éstas así, no se sabe si de 
los mellizos humanos, que son bastante comunes en N.España y debieron nom- 
brar primero, se hizo tal nombre sinónimo de las culebras, porque precisa- 
mente paren mellizos ó al revés. Lo cierto es, que en la lengua mexicana, no 
hay otra palabra para significar mellizos sino coatí. Así lo vierte también el 
diccionario de Molina que es el usual y común, y el mismo Torquemada que 
vierte ci/ma-co/maí/ muger culebra, dice cap. 31 del libo 6?: una de la$ diosta 



— I20 — 
dt que estos naturales de N. Eftpaña hadan mucho caudal era Cihuacohuatl que; 




que parió dos criaturas juntamente, pves á los gemelos ó qne son de un parto los 
Hainan Cocóhua, corno si dijesen: culebras de la miiger culebra, y la daban por ma- 
dre de todas estas gentes, habiendo parido s^in acceso de varón, dejando de hacer 
relaciAn del primer padre del mundo. A vuelta de mil dislates Torquemada apunta 
siempre la verdad, y es que la llamaban virgen nielliza, Coatlantona, madre de 
los mellizos, y Mixcohuatl, pare mellizos; por otro nombre según el mismo en 
otra parte, Omecíhnalt, que él traduce dos mugeres, así como á Quetzalc'ihvatl 
llamaban Oinetúe'tli que él traduce dos hombres. Es dQ.§ij que sus nombres en 
la inteligencia de los Indios, era.'- de mellizo y melliza."'"""^^ 

"Ahora bien ¿qaé signiñca Tomás? Puede significar abismo de prof und'r'i- 
7nas aguas; pero su significado propio y comuupor la raiz íam,_es el de mellizo, 
en griego Dydimus; y este'nombre griego era el que se daba con mus frecuencia 
H Sto. Tomás entre los. cristianos, según el Evangelio: Thomas qui dicitnr Dgdi- 
mi(s. Con que si el nombre de Tomás se éonservó en el Brasil y en otras partea 
de América, y las señas que de él conservaron y de sus operaciones, convienen 
esactamente con las que cuentan los Mexicanos de su Qrietzalc'jhuatl, Cocolran 
ó Cozas t(r. que significa lo mismo que Tomás, esto es, mellizo, ¿por qué no 
hemos de traducirlo por esta palabra, y nos hemos de ir á enculebrinar contra 
el tenor de la historia y del sentido común?" 

Sahagun, hablando de las supersticiones de los indios, dice: "'Decian que 
si algún n)elIizo estaba cerca del baño cuando le calentaban, aunque estuviese . 
mijy caliente, le hacía enfriarse; y mucho más si era alguno de los que se ba- 
ñasen; y para remediar esto, repasaba con agua cua,tro veces con su mano lo 
interior del baño, y con esto no se enfriaba, sino calentaba más." 

".\rpr"r^ rl" l-^ rn>'^''1i ^ne Hor'o-) -mr. ci -'T+r:i^'Hii dorrip t^níin toch/mMl, (ó sea 
. ; ^ , A-.;,u . w..,. . a -.-d. V ■ ;, lo qutí í.e teñía, salía manchado e.-^- 

pvejcili líente decolorado; y para j-omediar esto dábanle á beber un poco de 
agua con que teñían. Así mismo decían que si entraba un mellizo donde se y^' 
cocían tamales, luego los aojaba (ó hacía mal de ojo) y también á la olla, pues 
no ee podían cocer aunque estuvieran al fuego un día entero: y salían ameta- 
lados, en parte cocidos, y en parte crudos: y para remediar esto, hacíanie que 
él mismo pusiese el fuego á la olla, echando leña debajo de ella. Si por ven- 
tura echaban tamales delante de él en la olla para que se cociesen, el misme 
mellizo había de echar uno en la misma, y si no no se cocerían." 

(6) 

El P. -Sahagún, hablando de los peces dice: ■ «Las anguilas ó congrios se 
«llaman coamichi, que quiere decir, culebra-pez, Dícesa culebra porque es lar- 
«ga y tiene cabeza como ésta, y dicese pez, porque tiene la cola como este, y 
«tiene alillas como tal.» 



7) 



El P. Sahagún, hablando de las culebras, dice: fHay otra culebra ó ser- 
«piente que ee llama citlalcoatl ó citlalmichin, es verde y pintada do estrellas, 
«en muy pocas veces aparece, es ponzoñosa, es mortal» 



121 

(«) 

El P. Sahagún, hablando de las culebras dice: «Hay otra que se llama 
«chima Icoatl; es una culebra larga y gruesa, tiene eslabones en la cola, y en el 
«medio del lomo hecha de su misma carne una como á modo de rodela muy 
"pintada: raramente parece esta culebra: los que la ven unos toman de ella 
«mal agüero y otros bueno; los unos piensan que luego han de morir por ha- 
«berla visto, y otros dicen que. han de ser prósperos y valientes en cosas de 
"guerra.» 

(9) 

El P. Sahagún, hablando de las culebras, dice: «Hay otra serpiente que 
se llama ecacoatl, esta culebra es mediana, no es muy gruesa, pero si muy lar- 
ga: llega á tener hasta tres ó cuatro brazas, ei amarilla y colorada, verde y 
blanca por los lomos, y rayada con estos colores: no es ponzoñosa; pero cuan- 
do la hacen mal ó cuando caza, revuélvese á lo que quiere matar, y mátalo 
apretando: llámase esta culebra ecacoatl, que quiere decir culebra de viento 
porque cuando vá á alguna parte, si es tierra llana, yá levantada sobre la co- 
la como volando, y si son matas ó zacatales, va por encima de ellos lo mismo, 
y por donde transita parece que hecha de si un aire delgado. « 

El P. Clavijero difiere mucho del P. Sahagún en la descripción de la «cu- 
lebra de viento.» Dice así: «Esta última, de cuyo género hay muchas especies, 
c'6 la famosa culebra de cascabel. Su tamaño varía, como también eu color; 
jHTO oniinariomente es de tres á cuatro pies de largo. Los cascabeles pueden 
• tinfiideraree como un apéndice ó continuación de las vértebras, y son unos 
aiiilloB sonoros, de sustancia córnea, móviles, enlazados entre sí por las arti- 
culaciones ó coyunturas, y cada uno consta de tres huesecillos. Suenan siem- 
ire que la culebra se imieve, y especialmente cuando se agita par» morder. 
Es muy veloz en sus movimientos, y por esto los mexicanos la llamaron tam- 
bién ehecacuütl, ó culebra de aire Su mordedura ocasiona infaliblemente la 
muerte si no se acude inmediatamente con los remedios oportunos, entre los 
(líales se tiene por muy eficaz poner algún tiempo la parte ofendida dentro 
de la tierra. Muerde con los dientes caninos que tiene en la mandíbula supe- 
rior, los cuales, como en la víbora y en otras especies de culebras, son móvi- 
les, cóncavos y perforados hacia la punta. El veneno, esto es, aquel jugo tan 
¡'oruicioso que es amarillento y cristalizable, está contenido dentro de las 
.glándulas, colocadas en las raíces de aquellos dos dientes. Estas glándulas, 
' ' imprimidas al morder, íanzan el fatal licor por los canales de los dientes, y 
\'OT SUS agujeros lo introducen en la herida y en la masa de la sangre. De 
Duena gana comunicaríamos al público otras observaciones sobre este asunto, 
ei la naturaleza de esta obra lo permitiese.» 

(10) 

El P. Sahagún, hablando de culebras, dice: «Hay otra culebra que se 
llama xicalcoatl, quiere decir, culebra de jicara, hay unas grandes y otras pe- 
queñas, críanse en la agua; cuando son grandes tienen el lomo naturalmente 
como nacida una jicara muy pintada de todas colores y de todas labores. Esta 
culebra cuando quiere cazar personas, llégase á donde pasan los caminantes, 
y demuestra la jicara sobre el agtia, que anda nadando, y ella escóndese de- 
bajo de esta que no parece, y los que pasan por allí como la ven, éntranse á 



122 -- 

tomarla, y poco á poco se va llegando hdoia lo hondo, y el que va á torna-' ' 
vase tras ella, y llegando á donde e*tá hondo, conii;-nza á turbarse el agn.i 
hace olas, y allí se ahoga el que iba á tomarla. Dicen ijue esta cultíira es i.- 
g-a, sola la l)arriga es de diversos colores.» 

111! 

T\\ P. 'Sahagún describe tres clases de ir.asicoates; d!--! uno din : 
una serpiente en esta tierra rjue se llama niazcíruatl, es mity grande y grn< ■ 
d;-> color p*rdo obscuro, tiene eslabones en la cola, y en la cabeza cuéri - 
(•'.lino ciervo, y jior ChO la ilarnau viutac-'-atl: mora en las inonraí.r.*^ itk.s ;'■ 
ras, y cuando llega á edad perfecta, recv')gese ;í algnn lugar ó cueva, y doíd 
allí sin salir atuei'a, atrae, con el aliento conejos, 'tvves, cisrvoí? y persona^ - 
cú'uelos, y de eeto se mantiene estándose queda en su cueva.» 

Del otro dice: «'Hay otra culebra que también fe llama muzaroatl, es < • 
gra, gruesa, y laraa, no tiene eslabones en la cola ni t",mpoco diente?, es i 
rezosa, mati/a y doinéstica, algunos las crían en sus Ciisas rara conies" pii-- i 
Sun muy buí'uas.» ''jjfll 

Del úiti uo dice: «Hay otra culebra que taj\)bi'''n se llama, mazaejuí!', esH| 
pequeña, tiene cuernos, efi prieta y no hace mal, ni tiene eslabones en la r ' 

de ta carn:> da ésta usan los que quieren poseer potencia, para tener cv • 
con i.niich.is iv'.ugeres; los f^ue la usan mucho ó toman demasiado de cantid 
sicir¡¡>ro^íienen erección, ;ienpre desj-idtn simiente y miU( ron de ello.». 

A la segunda-se rene e .■! P. Clavijero cuando dice: «Los ant¡gro3 mci; 
i;:!)n-, iiue se df4eitaban en criar toda especie de animales, y que á fuerza d 
cj'^ri; ai ;-e liabíau j>erdido el miedo natT\ra¡ que idgunos de tlios inspii-au 
•r/.Mviaban eu loa camporf una especie de culebra verde é inoeente, y la criabail 
•<-r¡ ca.-a, donde co" el cuid.ido y el alinricnto llegaba á ser tan gruesa como \-v 
ho-'ilr'-. Guardaba nía en una tina, d> dónde i:'> '.íüm sino ] ■,t^. t-n..ar 
r;¡ .ntii <lc ni ;nos de; amo, suiá 'udole 'á ''los hi.mb;-' ■,-■, u enn.-í-.. ii-l.';-r 



i 



Kl F. Saha*4Ún, hablando de las culebras dice: «Hay unac del)ra en est 
ti; rrj que tiene dos cabezas, una en lugur de i sta, y otra en lugar de <xiiitl 
11 íma?e iriaq't-'ZCorH: en cada u;ia^de las calíe.-'aí dichas-tiene ojos, boca, di rr' 
tps V teti-rua, no tiene' cola nineuna. no fs grande nf la'-f.-a-in-'pf qtief.a, ti n^ 
cuatro ravao negras por el lomo, otras cuntvo coloradas en un lado, y otras 
tantas amarillas en el otro: anda áciaiimbas parí-es, á ve(;es guía la, una cabei 
za, y á veces otra. Esta culebra se liania culebra copain'ipa.^pues rar;ím_en*,i^ 
a-tarev'". A los ("his'-^eros ll.'r.'.ianlos con el nom',--re d'^ ella po •qui"' tMcen tiene 
díif: I'MiT'-iis y ib>s cabe7;is.» 

'."'I ivijeri) di<'e que este r^oti! < -^ el mu" 'o- <rri '^p- •■:■. ll-i'^-iarMH n^ifp!¡i^bi fi::ai 
V c¡iif> 1,(1 Kiiíx) Í1U? !-■!-' Imbiera vi«t" s ; ,(> en el valle de Toluca. 



Kl V. Sahagún, hal)land() de las iuUl>ras, dice: (líav tambi íU utr;tó ty. 
ll:t*nan :-;'r..ic<->'d¡, son gruei^as cou'O i>l r>ul-^ar <'e las 'nanos, pero la lararnr 
■ cilaB no se Ral)e cuanta es, jiorcpie cuando alguno la \é, nunca acaba 



'iM ríe (Ha: rríaso en tierra;-- ralientfl?, en Insare? ri.* 'osog y jarale.s. ;^ 
«a ;ii(iii!añaí- muy es;])ef:as.>i 

Saliascúli en su descripoión de cnlehras, reliric-ndo.'-v á t't-ta, dice: «Hay 
nna cult^bra que se llama rneflnpilrnatl, que quiere dedr, oulei>ra roíli:a, tni'O 
la piedra coa que niueleu las mugero.s. Esta culebra es gruesa, y si se ir>ira 
de lejos, no parece donde tiene la cola ni la l^oea, pues pare<,"e que de u nal: as 
]iarte3 tiene cola; es parda obscura, deleznase cuando anda, á veees va ro dan- 
do como piedra de moler, no es ponzouuba ni hace daño alguno, críar-jc- e n la 
provincia de Toionacapan.>' 



i ! i ero dice que esta culebra es la que Flini'') Han a '"xr:ihnn, y a;rrvu^'. 
(¡u ' !."- iiay en loí inonteH de Cuernavaca y en otras tierras calientes, per.) 
(|ue ¡labiendo estado inuchof años en esto? paisep, jarn^ÍR PUpo que taíof.><cuie- 
1 'ras hubiesen atacado á nadie. Lc'^ i|wi;,,. u, llaman tanihi'ii /- ó^^/.-.-r-'. ■ !h 
que se arroja á la cara de algnuc" 



K'-ririMi'l've el ]'. Sa!iaííñn, á e^ta serjjienttsdice: "Uay oíra cul> ;.i:i ¡¡i:'^ 
se llama /nian'-tiJ^oatl, pohjue hieile ¡I carne po\irílar,- y par-c^ que tiene U&u' 
por todo el •■;^erpo: andra: con tila u;uchasMnoscao condi' mióla, pov uom. 
íi'iiera (iu.',> vi, va hediendo, y las mosca? van. tra«i ella i\iíuband<i; e.s du • 
].(nizonosa, á quien muerde no escapa, no tiene niedicina p '¡<l':es;e, y aiíi iut-ii.r.-' » 

P.in. (darlos M. Eusíainante en una nota al pasaje aiU. rior dice: La "'jay* 
P'T el <ur de Acapulco. Vu infeliz dormía bajo <ltt nn '.r^iol do. -.di e;?ii cule- 
bra estaba enn-dada/^echú •íol;re el s-i '■'■:hn. v en c! :;¡ti;iH':!'' > i- ■',■—', ; ;--;-. 
■.jT.nia;-.-.' v i;;nri-.'...i 



Hablí'ndn de rid^'lríis inoti--'rt!(Siis' di-'e ei 1'. ."••;d\i.ii:!':n; ■ ib-)v o'm pk.i g- 
tnio de crl-bras que í-i llama pet'acoatl: dizque se juntan nnichas culeí)ras y 
se entretejen cr mo pet-ite. y andan de acá y de allá, porque tir-nen ti'ht:^ ia« 
cabezas acia afuera, aquella tela estj cercada de cabeza* ríe culebras. 



F.l P. SahasT'ln, baldando de cuiebr'i« extraña?, (b'^e: 'Hav otra cnl^'bra 
que se llauia Qretxlcuall: hay mucha.-; de ellas en la ti^'rra calientt' de To' ■ 
nacapan, e« mediana del tamaño de l&s culebras del a'^ua: Húmase quetz'ücon: 
porque cría pluma? de la rai.=ma manera d--^- Ir,s plnrnas ricfl.,s que pe llaman 
quetzaUi, y en el pescuezo tiene nnas plumas que se llaman tzínitzcav, y son 



. — 124 — 

verdes claras y pequeñas, y en la cola y eslabones, tiene pluma como el ave 
que Be llama, xtuhfototl, que es azul, y el pecho colorado: raramente aparece 
esta culebra, ni se sabe le que come. Cuando aparece es p^ra picar al que la 
vé, y su ponzoña es mortal, á quien muerde luego muere súbitamente. Esta 
culebra vuela cuando quiere picar, y cuando esto hace, también ella muere, 
porque echa de un golpe toda su ponzoña y con ella la vida.» 

(19) 

Refiriéndose á esta serpiente dice el P Sahagún: «Hay otra culebra que 
se llama tzoalcocUl, ni es muy gruesa ni muy larga, no tiene cascabeles ni dien- 
tes, es parda obscura; no tiene ponzoña ni hace mal á nadie; es bobilla, ándase 
por ahí sin hacer mal á persona.» 

(20) 

Hablando Sahagún de las propiedades monstruosas de algunas de las cu- 
lebras, dice: «Hay una culebra,en esta tierra que se llama tetzauhcoaü ni es 
grande ni larga, tiene el pecho colorado, y el pescuezo así camo brasa, pocas 
veces aparece, v el que la ve cobra tal miedo, que muere de él ó queda muy 
enfermo, por eso la llaman tetzauhcoatt, porque mata con espanto.» 

(21) 

KeíJriéndose á las culebras de propiedades extrañas dice el P. Sahagún: 
"H;iy otra culebra que se llama tetznolcoatl, es de la manera del cuicoatl en gro- 
sura y longitud: es verde pintada de pardo, es muy ponzoños^a, y nrrem^te á 
la gente como volando, enróscase al pescuezo y mata: ajjriets tan recio, que no 
hay quien se pueda valer de ella, ya sea bestia, ya sea persona.» 

(22) 

Con esjianto dice el P. Sahagún, del Hlcoate, lo siguiente: «Hay una cule- 
l)ra en esta tierra que se llama acoatl 6 ílilcoatl, que anda en ei agua y en el 
cieno, es tan gruesa cuanto un hombre puede abrazar y muy Iarg:i: tiene gran- 
de cabeza, y barbas tras de ella, como las de barbo grande: es muy negra y 
hasta reluce, tiene los ojos como brasas, horcajada la cola; mora en las cuevas 
ó manantiales que hay debajo del agua; come peces, y atrae con el aliento 
desde lejos acia sí, y ahoga en el agua lo que atrae, ya sea persona ó animal. 
Para cazar personas tiene esta culebra una astut'ia notable, y es, que hace un 
hoyo cerca del agua del tamaño de un lebrillo grande, toma peces grandes de 
las cuevas como barbos ú otros de otra mauera, traelos en la boca, y échalon 
en el hoyo que tiene hecho, y antes que los arroje, levanta el cuello en alto y 
mira a todas partes, y luego los echa en la lagunilla, y vuelve otra vez por 
otros. Algunos indios atrevidos, entre tanto sale otra vez, tómanle los peces 
de la lagunilla. y echan á huir con ellos. De que sale otra vez la culebra, luego 
vé que le han tomado los peces, y al instante se levanta en alto sobre la cola, 
mira á todas partes, y aunque vaya algo lejos el que lleva los peces, le vé, y si 
no por el olor le vú rastreando y echa tras él tan recio como una saeta, pues 
parece que vuela por encima de los zacates y de las matas, y tan luego como 



— 125 — 

llega al que le lleva los peces, enróscasele al cuello y apriétale reciamente, y la 
cola como la tiene hendida, métesela por las narices, cada punta por cada ven- 
tana, ó se las mete por el sieso. Hecho esto apriétase reciamente al cuerpo de 
aquel que le hurtó los peces y mátale y si aquel es avisado, antes que acc.neta 
á tomar los peces busca 6 hace una concavidad en algún árbol que ést9 por 
allí cerca, y cuando huye vase á acoger al árbol en la concavidad que hizo, 
y la culebra enróscase á el, y apriétase reciamente pensando que está enros- 
cada con el hombre, y lan reciamente se aprieta, que allí muere enroscada 
al árbol, y el que lleva los peces escápase. De otra manera mata esta cule- 
bra á los que pasan por donde ella mora, pues sale á la orilla del agua y arro- 
ja como escupiendo la ponzoña en aquel que pasa, y luego cae tendido como 
borracho, y al instante le atrae á sí con el aliento por fuerza, y va pernean- 
do el que así es llevado, métele en la boca, ahógale en el agua, y allí le come.» 

Don Carlos M. Bustamante, en una nota al pasaje anterior, dice que esta 
serpiente abunda en el río Coatzirnnlcos (Guazacualoos). 

En una descripi'ión geográfica del pueblo de Jantetelco, del Estado de 
Morelos, se lee lo siaruiente: "El ¿i/c?(aíí' culebra anfibia por encontrarse unas 
veces en el agua y otras en la tierra, su color negruzco, eu tamaño hasta de 
vara y media dv. largo y de dos pulgadas de diámetro, y la cola termina en 
una especie de pajuela de chirrión, con la cual azota fuertemente cuando es 
provocada: su vista repentina es sorprendente hasta el grado de causar la en- 
fermedad de los fríos.» 

En otra descripción geográfica del pueblo de Tepalcingo, también del 
Estado de Morelos. se lee lo siguiente: «El tilcuatc de color amarilloso: este 
animal tiene en la punta de la cola dos pajtielas como de c^'atro pulgarias de 
lartío, y es conocido con el nombre de pescador. Se dice que cuando intenta 
matar al hombre, se le enreda en el pescuezo hasta soiocarlo, y que las pa 
juelas se las introduce por los poros de las narices para consumar así más 
pronto su designio. « 

Creemos que estos tilcuates son distintos del que describe el P. Sahagún, 
tanto mas cuanto que eti estos dos lugares no hay grandes ríos, sino barran- 
cas de corriente intermitente, donde pudieran vivir tales serpientes. 

(28) 

De esta serpiente, bajo el nombre de tleoa [tlehua; «que tiene lumbre»), 
dice Sahagún: "Ilay otra culebra que se llama ?/eoa que quiere decir, que 
trae consigo fuego, es gruesa y larga, tiene las condiciones de la de arriba di- 
cha; el lomo es pardo, el pecho colorado y vermejo, tiene la cola de este co- 
lor, es ligera en deleznarse, vuela sobre las matas y yerbas, y cuando esto ha- 
ce, vá levantada sobre la cola, vuela como viento: llamase tleoa, porqué á 
quien hiere ó pica, parece que se quema con fuego, y no hay remedio contra 
esta ponzoña sino que mata.» 

m) 

Dice el P. í^ahaurún: "Hay una culebra muy ponzoñosa que se llama üMc- 
coatl, que quiere decir culeljra hlanca: es larga y i-oHiza, tiene la cabeza gran- 
de, dientes y colmillo, la lengua es horcajadaó hendida, escupe ponzoña, tie- 
'.e eslavones, escamas y conchas, ea ligera en deleznarse, vuela, es brava, aco- 
mete volando á las jiersonas, y enróscase al pescuezo y ahoga. Otras mu- 
chas culebras engendra ésta de diversas maneras, que hacen esto mismo: esta 
culebra es rara.:) 



126 ~ 

(25) 

Dice e] P. Sahagiifi: «Hay otra culebra que se llama zolcoatl, quiere de- 
cir la culebra enemiga de las codornices, porque las en<iaña con su canto y 
las come;- es mediana ni muy gruesa ni muy larga, es pintada como las co- 
dornices, es muy ponzoñoza, á quien pica no tiene remedio: es fraudulenta, 
engaña con su canto á las personas y codornices: canta como éstas aves, y las 
(jue le oyen, piensan que es codorniz, y vanse á ella y arrebátalas y cómelas. 
Algunos indios bobos como oj^en su canto, piensan que es ésta ave, y van acia 
donde ella está y entoces los pica y mata: los/que son avisados, cuando oyen 
que canta esta culebra, escuchan si la responde otra codorniz, y si no la res- 
ponde, ella torna á silvar ó cantar en el mismo lugar que de antes, entienden 
que es esta culebra zolcoatl, y guárdanse de ella: dicen que vuela esta culebra.» 

(23) 

Dice el P. Sahagún: ccHay otra serpiente muy grande y feroz, que llanum 
vlcoatl, gruesa y larga como la que .se llama tec.niiozozaulnf\i¡; es ¡grieta todo el 
cuerpio. excepto que tiene la boca colorada y el pecho amarillo, es ponzoíiosa 
y mata, criase en las montañas v riscos.» 



LECCIÓN XXVÍI. 

COATL .ó Con u.ATL, culebra,. serpiente; bajo la Ibima 
Coa y CoüL'a 

(CONTfNUA0íO^•.) 

NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

(vOíiCjíIcO-.- Síncopa de Coa teocal-nr. Cnaíl^ la- 

dio.sa Cihnacoatl (V .) leocaUi^ templo; 
r(9, en: «En (donde está) el templo de 
la diosa Cihuaciuül.^ 

Tal cual está escrito el nombre, si<j- 
nifica: «En la casa de la culebra.» 

CoavOJimiga Coa-coyom-ca: coatí, culebí a; co- 
y/o??^/;/, a<:(ujerereado; ca, lugar: «Lu- 
gar de la clilebra agujereada.» {Víki- 
se la no! a I ^ de la lecciou ig.'"^) 



/ 



127 — 

Coapi*ll CoA-A-PAN: coalJ, culebra: all agua; 

p(in^ en: «En a^jua de las culebras.» 

CoatcpeC • Coa-tei-e-c: coatl^ culebra; tcpetl, 

cerro; c, en: «En el cerro de la cule- 
^ bra . » ( I ) . 

Coíltilichíhl CoA-T-iN CHAN: coatL culebra; /, le- 
tra diacrítica; in, su; chantli, casa, mo- 
rada, «¡áu (la) casa de las culebras:-™ 
También se dice Coatl-in chan. 

Coatlicamr^C Coatl-i tamac: coatí ^ culebra; v, suj 

camdtl^ boca; í", en: En su (la) boca 
de la culebra. » 

CO' SUC'üil CoA-xocíil-c: coatl^ culebra; xochill. 

ñor; c, en: «En las flores de culebra.» — - 
Es síncopa de Coatzontecomaocochir. 
(V. Coasontecomasuchil). , 

ColillutC})CC CoHüA-TEPE-c: colmatl , culebra; U- 

petl, cerro; c, en: «En el cerro de la 
culebra » (V. Coatepec). 

ColiUílf* CoHUA-c. ,cohuatl, culebra; c. en: 

«En (donde está) la culebra.» — Esta 
culebra era Mixcoatl (V. Mixcoac). 
olüíaíián-— rOíV Cohua-tlan ó Coa-tlan: coJmatl ó 

ílíhl contl^ culebra; í/tw, junto, lui^ar: «Lu- 

oar de la culebra.» (2). 

Mixí'Oíií*... (Mix-C('A-c: Mixcoatl^ nombre de 

*ina divinidad; *", en: «En (donde está) 
Muucoatl». — Mm-coati. niixUl , nube; 
coatí, culebra: «Culebra de nube). Esa 
«culebra de • nube» es la «Vía lác- 
tea». (V. Mixcoad). 

Tcí'Oaí* Ts-coA-c: tetl, piedra; coatL cule- 
bra; f, en: «En (donde está) la cule- 
bra de piedra.» 

TesC;lCOil(' Tezcá-coa-c: tezcatl, espejo; coatí, 

culebra; c, en: «En (donde está) la cu- 
lebra; de espejos.» (V. Tezcacoatl.) 



— I2« — 



NOTAS. 



(I) 

En la sierra de Coatepec ó Cohuafepec — dicen los cronistas — nació Hui 
lopochtli, y allí mismo mató á su hermana Coyolranhq'd y á casi todos st 
hermanos los Cenizonhidtzuahuac. Esta tierra está cerca de Tula (V. Huitzi- 
lopochtli) — Los indios llamaron á la sierra Coatepec porque allí vivía Coalli- 
cue, «Naguas de culebras,» que fué madre de ííaitzilopochJli . — Los muchos 
pueblos que llevan el nombre de Coatepec han de haber tenido por patroua ó 
deidad tutelar á la diosa Coatlicue. 

(2) 

En los pueblos llamados Confian ó Cokuatlán tenían por patrona á ' '";- 
/¿ícwe (Véase la nota anterior), á la que daban el nombre de CuatlantoThn:, 
«Nuestra Madre la de CoatUm,» porque su templo se llamaba así Coa-tlán, «Lu- 
gar (donde está) de la culebra, esto es, de Coatlicue. Sin embargo de lo ex- 
puesto, hay que tener presente lo que dice el sabio Paso y Troncoso, á saber: 
«El vocablo coatí, ó su radical coa, significa multitud y diversidad cuando se 
juntaba como elemento específico á otros vocablos que tenían funciones gené- 
ricas; y por tal motivo al santuario de México, df)nde tenían como presos á 
los dioses de todas las provincias que habían conquistado, le llamaliau Coa- 

tlín ó Coa-ieo-calli, «templo de diversos dioses:i «í^sta exposición del 

Sr. Troncoso no está de acuerdo con lo que dice el P. Sahagún al enumerar 
los edificios del teoealli mayor de INIáxico; pues dice el franciscano: «El 65 
« edificio se Uamoba Coatlán: éste era un cu (templo) donde mataban cautivos 
« á honra de aquellos dioses que llamaban Centzorwitznaoa, y también todas 
« las veces que sacaban fuego nuavo, y lo mismo cuando la fiesta de QuechoUi.o • 
Es verdad que los Centzonhnliza anhvac eran muchos, pues este nombre signi- 
fica «Cuatrocientas biznagas,» pero no eran dioses extranjeros, pues eran na- 
da meno") que hermanos uterinos de Tluitzilopochili, á quien mató poco tiem- 
po después que nació. De esto se desprende que «1 templo llamado Coatlán. 
estaba c imagrado á la Coatlicue y que por eso se honrraba allí á sus hijos los 
Centzonhuitziíahuac. Eyto se confirma con lo que dice el P. Sahagiin al des- 
ci-ibir otro edificio del templo mayor, á sab^r: «El 60 edificio lo llamaban 
« Atlaulico: é'-te era un oratorio donde honraban á la diosa que se llamaba 
« Civateoíl {Cihuuteotl), y cada ario mataban á su honra una mujer que decían 
« era su imagen: matábanla pn el Cú íjue .se llamaba Coatlan, que estaba cer- 
« c* de este oratorio: esto hacían cada año en la fiesta de Ochpavizth.» — ¿Por- 
qué sacrificaban á la víctima en Coatlan y no en Atlaulico que era el templo 
de la Cihunteotl? Esta diosa y la Coailicue eran una misma persona; pero lle- 
vaba este último nombre antes de que pariera á Hmtzilopochtli, y después, 
que fnc deificada se le dio el nombre de C%hva*eotl, « la mujer-Diosa.» .Como 
el sacrificio se hacía en honra de la niajer Coatlicue y no de la diosa, por eso 
pn Vp" ■>. .^-n '"'-)■','•'», riíp e^s "I templo q-io le estaba dedicado, v no en el de 
J;liui,co, >iue i:ia el de ia diosa. Coiiíirna ri,:'.v nuestra idea la circimstancia 
de que el sacrificio se hacía en el jnes Oxpaviz'Ji, esto es, « El camino barrido;» 



— 129 — 

nombre que alude á la penitencia qu* hacía la nuijer Contlicue de barrer la sierra 
de Coatfpec,en uno de cuyos artos concibió á Huitzih/pochfli ( Y ).Los intérpretes 
de los C!ódices Nuttal y Borbónico, al explicar el mes Oxpaniztli no se refie- 
ren, ni en la etimología, ni en el simbolismo, á la Coatlicue, sino á otra dio- 
sa, no obstante que en el Códice Nuttal f pág. 83) está pintada una porción- 
de tierra, elii)tica, cuyos bordes están limitados por dos culebras, roaí/, lo cual 
sindjoliza con toda claridad la sierra de Coatcpec ó Cohuaiepec, que era donde 
barría el camino, otli, la Coatlicue. Además, en el Códice Borbónico (pág. 29, 
lado iz(juierdo) frente á la esclava que va á ser sacrificada, semejanza de Coa- 
Ünnttman, está un personaje de vistoso penacho y adorno de plumas en la es- 
palda, (jue empuña el eoatopü, «bastón en forma de culebra,» y se lo presen- 
ta hacieníio adoración con él á la misma semejanza de la diosa. Pues bien, 
ese personaje es Huitzilopochtll (el sacerdote que lo representa) que hace ado- 
ración á su madre Contlicue presentándole su insignia que era el CoatopilH. 
Pero no siendo este lugar á propósito para discutir las interpretaciones de los 
Cótlices, nos basta con lo expuesto para demostrar que el edificio del huey- 
teocalli de México, llamado Coatlán, estaba destinado á la diosa Coatlicue. 



Lecciox XXVII. JEROGLÍFICOS. 





COACALCO. 





COAAPAN, 



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C3ATEPr (VAPw, 




COATEPEC. 



COATLINCHAN. 



— I30 — 



Lección XXVII. JEROGLÍFICOS. 













COATLAN. 



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COATLICAMAC 



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^SíKjtfWrssi,,^ 



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COATEPEC. 





MIXCOAC. 



TEZCACOAC 



— 131 — 

LECCIÓN XXVIII. 
CoYüTL, coyote; bajo la forma Goyo. ^ 

AsCtCOyote (Véase la lección i6^ 

Coyote (Covotl: coyote, aztequismo que se 

emplea para designar un cuadrúpedo 
propio de México, y que, por lo mismo, 
no tiene nombre en castellaíio). La 
Academia dice: «Especie de adive» (i). 
1 1 Tinterillo, caga-tinta. || Agente de la 
Bolsa de minería, en México. || Mis- 
tela de cerveza y aguardiente. 1 1 Bebi- 
da compuesta de tlachique, miel prieta 
y palo de timbre. 1 1 Juego del Coyo- 
te (2). |¡ Perro de coyote (3). || adj. 
Lo que es del color del coyote: rebozo 
coyote:. \\ Lo que es propio del país: 
indio coyote. 

Coyopacle (Coyo-patli: coyotl^^ coyote; /a///, 

medicamento: «Medicina de coyote»). 
Planta cuya raíz emplean los indios pa- 
ra curar la tos y la ronquera (4). 

Coyopol (Coyo-pollin: coyotl^ coyote; pollin^ 

cierta especie de gusano: No se perci- 
be el sentido de la palabra, pues «gu- 
sano de coyote)* ó coyote-gusano» no 
corresponde al objeto significado por 
ella). «Es un cuadrúpedo de tam.año 
« de una rata; pero tiene la cola más 
« larga, y de ella se sirve como de una 
« mano. En el hocico y las orejas se 
« parece al puerco. Las orejas son 
« transparentes, las piernas y los pies 
« blancos; el vientre de wn blanco ama- 



127 — 

« rillento. Habita y cría sus hijos en- 
« las ramas de los árboles. Cuando los 
«hijos tienen miedo, se abrazan estre- 
« chámente con la madre." — (Clavi- 
jero. 

CoyOSllchll.. '.... (^Coto-xochitl; eoyotly coyote; xo-' 
chitl^ flor: «Flor del coyote.»). Espe- 
cie de cebolla (5). 

Coyotomftte (Coyo-tomatl: coyotl^ coyote; iomatl^ 

tomate (V.): "Tomaje de coyote)" Es- 
pecie de tomate cuyas raíces sumamen- 
te amargas se emplean en los partos (6). 

CuiclaSCOyote.... (Cuetlach-coyotl: cuetlac/UU, lobo; 
coy oil ^ coyote: iiCoy ote-lobo "). Animal 
conocido también con el nombre de 
xoloitzcuintli. — Se distingue del coyote 
— según Clsvijero — en que tiene el cue- 
llo más grueso, y el pelo semejante al 
del lobo. (7). 

Tlalcoyotft (Tlal-coyotl: tlalli, tierra; coyotl, 

coyote: nCoyote de la tierra") " Cierto 
" adive que se esconde debajo de la 
" tierra y la cava como la tuza," — Mo- 
lina. (8). 



NOMBRES GEOGEAFICOS. 

Coyocalco- Goyo- cal-co: coyotl^ coyote; calli^ ca- 
sa; CO, en: «En la casa ó madriguera de 
los coyotes." 

CoyOCingO Coi^o-tzin-co: coyotl^ coyote] tzintli, 

diminutivo reverencial; co, en: "En 
(donde está ó se venera) el coyotito. " 

Ccyuacán Coyo-hua-can: coyotl, coyote; híia^ 

expresión de tenencia ó posesión; can. 



•—133 — • 

lugar: " Lugar de los que tienen (ve- 
neran) al coyote. 'I Acaso en ese pue 
blo le tributaban culto áeste animal. (9) 

Coyoilicthi Coyome-tla: coyome, plural de co- 

yotl^ coyote; tla^ particula abundancia!: 
«Donde abundan los coyotes.» 

CoyoliaCilSCO Coyo-nacaz-cj; coyoil^ coyote; na- 

caztli^ oreja; co^ en: «En orejas de co- 
yote. » 

(JoyotiaiUjUisCO.. Covo-tianqui^-co: coyofl, coyote;- 
tianquizili^ plaza; có», en: " En la plaza 
de los coyotes." 

Coyotepec Covo-tepe-c: a-z/íV/, coyote; tepeü, 

cerro; í, en: " En el cerro de los co- 
yotes.!' 



I. — En Cnyóacán asesino, extrángulandola, á su pri- 
mera espos.1 D"". Catalina Juáre;z la Marcaida,el conquista- 
dor Hernán Cortés. 

ir — Del cruzamiento del coyaíe con los perros que tra- 
jeron los conquistadores, salió el perro ordinario que hay 
en México {y'éase ¿a nota 3*). 

III.=— GoYONACAzco es lugar perdido en el Valle de 
México, del que sólo hacen mención los cronistas (10). 

IV. — Los indios, sin correr y trotando como el Coyote, 
avanzan^grandes distancias 

V — Después de que Cortés tomó á México, celebró 
su victoria en Coyoacan^con una fiesta que degeneró en es- 
candalosa orgía (11) 

VI— Se dice por la gente dei los campos que el Qoyo- 
te aturde con su vaho á sus victimas, y de esta manera las 
sucumbir sin defensa* 



134 



'I 



VII~=En ej palacio de Cortés, en \lsycaacan., se -en 
cucntran hoy las casas consistoriales h Palacio municipal. 

VI II— El Qnyo'ie es el azote de los rebaños y el 7"/:/- 
cayote de los gallineros. ^ 



Coyotera Manada de coyotes. !| Trampa pa- 
ra cazar coyotes* || Conjunte de perso- 
nas que lloran á «ritos. 

C<>yotero. (Perro) Ef que tienen los ¡pastores de reba- 
ño, amaestrado para ahuyentar á los 
coyotes ó perseguirlos si llegan al 
aprisco 




No me llevará otra 
(gallina) el coyote... 

El que tenga galli- 
nas que las cuide 
del coyote. 

Anda como coyote. 

Es más listo que un 
coyote 



Expresión con que se manifiest*'! 
que está uno escarmentado después 
de un fracaso. 

Refrán con que se advierte que el 
que tiene doncellas casaderas, debe 
vigilarlas para ponerlas á salvo de las 
acechanzas de los hombres. 

Se dice del que trota cuando ca 
mina. 

Se dice del hombre astuto y di- 
simulado. 



135 

.7 



rt^» 



Kl P. Fahaííún da una descni>oión curiosísima del coyo?/', de su indole y 
de Ut Cubtumbres. 

"llay en esta tierra un animal que se dice coiotl, el cual algUTiop de lo9 espa- 
ñoles le llanuin zorro, y otroslelhuuan lobo,y pegiin sus propiedades ;i mi ver 
no es lobo ni zorro, sino animal propio de esta tierra, es muy belloso de larga 
¡lana: t¡enq«, cola gruesa y muy lamidí: Jas orejas pe<]ueilas y agudas, el oci- 
co largo, y no 7ii«y grueso y prieto, tiene las piernas ntrvio^as, las uñas cor- 
leadas y negras }• siente nuioho es muy recatado para casar, agazápase y jióne- 
se en acecho, mira á todas partes para tomar su caza: es muj^ sagaz en ace- 
cliar ésta. Cuando quiere arremeter, primero echa su vaho contra olia |)ara 
iníicicnarla, y desanimarla con él es diabólico este aniual: si alguno le quita 
la co^a, nóta'e aguárdale y procura ventearse da él, matándole sus gallinas, ó 
otros animales de su casa; y si no tiene cosa de estos en que se vengue, agyar- 
da al tal cuando vá camino, púnese delante ladrando como que se le quiere co- 
mer por an e< r r¡tarle; tan bien algunas veces se acompaiia con otros tres ó 
cu. Uro de sus compañeros para espantarle, y esto hacen ú de noche ó de día. 
Este animal tiene condicionen^ psquisitas y es agradecido. Ahora en estos t;em-. 
p )S aconte'-i(') una cosa digna de notar con uno de estos animales.» 
«l.'n Caniinante yendo por su camino vio uno de estos animales que le hacía 
señal con la mano para que se llegase á él, espantóse de esto el caminante,y fué 
acia donde cftaba, y como llepfij cerca deéi vio una culebra que estaba enrros- 
cada en el ].escuezo dé aqueF animal, y tenia la cabeza por debajo del sobaco 
de ('ste y estalia muy apretada con él; esta culebra era de las que se llaman 
cincoatl el caminante, como vio este negocio, pensó interiormente diciendo: 
¿á cual do estoi-! ayudinré? y determino ayudar aquel animal, tomó un vardasca 
y comenzó á herir ú la culebra, y ésta se desenrroscó, cayó en el suelo y co- 
menzó ;i huir y meterse entre la yerva y también el aniír alefo se fué huyendo 

>!*- ahí á un rato tornóse á encontí-ar con el caminante en re unos maizales: 
y llevaba dos g Ih s en la boca-por los pescuezos, púsolos delante del cnminan- 
teque le haljía lil)rado de la culebra, é hizole señal con el hocico que los to- 
mase; se fué tras él hasta que llegó á su casa, y como vio donde entraba, fui' 
á buscar una gallina y llévesela á su cana, y dentro de dos días le llevó un 
gallo. I'^ste animal come carne cruda y también mazorcas de maíz secas y 
verdes, cañas, gallinas, pan y miel. Tómanle con trampa, alzapié, lazo, ófié- 
chanle, y también le arman en los magueyes cuando va á beber la miel.» £ 

Clavijero también da una bonita descripción del coyote. Dice así: «Figura" 
semejante al lobo en la voracidad, á la zorra en la astucia, al perro en la for- 
ma, y en otras pro])iedades, al adirc y al chacal; es mas pequeño que el lobo, 
del tamaño á un n)astín, pero más enjuto. Tiene los ojos amarillos y pene- • 
trantes, las orejas pe(]ueñas, puntiagudas y derechas; el hocico negruzco, las 
■jiiernas fuertes y lo« pies armados de uñqs gruesas y curvas, la cola gruesa y 
peluda y la piel manchada de negro, pardo y blanco Su voz participa del au- 

" ilido del lolio y del ladrido del perro. El coyote es de los cuadrúpedos más 
«•omuncs en i\Íéxico y de los mas pernicisos á los rebaños. Ataca una manada 
entera, y si no encuentra un cordero, se apodera de una oveja por el pescue- • 
zo, carga con ella, y golpeándola con la cola, la lleva á donde quiere. Persi- 
gue á los ciervos y suele tambieii acometer á lo? hombres. Cuando huye no 

' hace mas que trotar, pero su trote es tan rápido ,y veloz, que apenas puede se- 
guirle un caballo á carrera tendida.» 

Latín técnico: Canis latrans. Sav 



— i3(> — 

(2) 

El juego del Cot/oiese ejecuta en un taV)lero dividido con lineas diagonales y 
horizontales que forman veinticinco interseccionep, Sobre éstas y en uno de 
los ladoe se colocan doce fichas, c]ue son las gallinas, y en el lado opues- 
to, en cualquiera de las intersecciones se sitúa otra fieha de distiiito color y 
tamaño, que es el Coyote. 




Las gallinas, adelantamio de un })unto ú otí'o en cada jugada, se propi> 
nen encerrara! coyote, y si lo consignen ganan el juego. El coyote, adelaii 
tando ó retrocediendo un sólo punto, procura comerse á las gallinas jiara (]iu" 
no lo encierren y así gana el juego. El coyote puede comerse á la gallina 
(]ue esté en un punto inmediato, siempre que en el punto que sigue en linca 
recta no esté otra gallina. 

(3) 
Rkseíía histórica:- «Dos especies de perros trajeron los españoles al con- 
tinente: los lebreles de combate y los perros domésticos; délos primeros, que 
los emplea])an no solo en las batallas, sino en perseguir y destrozar a los in- 
dios de lo que dieron tan bárbaro ejemplo en Oaxaca, Pedro de Alvarado y 
Pacheco, se extinguió la raza, ]»/ies aunque dice Remesal que cuando ya In-^ 
españoles no tenían en que emplearlos, por no gastar en sus alimentos, Ji"^ 
echaron á los bosciuea, en donde, tan feroces como los lobos, perseguían al ga- 
na.do, no llegaron á propagarse: el perro doméstico so acostumbró muy pron- 
to á vivir con los, indios en los [Mielilos y se cruzó con el coyote formando una 
es(^ecie nueva que es fácil distinguir á primera vista, pero tiene el carácter es- 
' pecial de ijue el jiehxiue le cubre su piel no es un apéndice dérmico sino celu- 
lar, es decir, no nace de la piel como el de los otros perros, eino en el tejido ce- 
lular como en el (^lyote y atraviesa dcsiniés la })iel apareciendo en la superti- 



— K-,7 — 

<'ic. Las gento» del campo, sin ix^Micarso la razón, distinguen á loa i)erro8 que 
llaman finos de ios que nombran cnlinarii>f, levantándolos en el aire, touu.n- 
<loloR de la pk'.l que cubre el cuello; si con esta i»rueba el í)errogritay $e quií- 
ja, lo declaran ordinario, y si no da i: uestra de dolor, lo tienen por ñno; efto 
nuiestra la diferencia de razas, pues ■=«; perro que proviene de cruzamiento con 
el rojioíe teniendo unida la piel con el tejido celular, por medio del pelo, debe 
?ea.tír un dolor que no aqueja en igual circunstancia ai animal de raza pura.» 
( Kiva Palacio. ) 

(4) 

Kisla planta in» iia tido clat-ilicuda. 

(-) 

Latín técnico Bo:narca Inr'iila Ilerh. 

(8) 

í"'al¡aT;''.n, hablando de las yerbas que se comen crudasí, dice: «Hay una yerva 
que !<e llama coio/Vo ,>««//, nace en ella una frutita, que es como loF tomates, 
chiquitos, que se llauían miltomaU tiene la cobertura amarilla son dulces, tra- 
ban un p'oco de la garijanta, son comestibles: la raíz de esta yerba si se bebe, 
no ruucha, si no templadamente es medicinal limpia los intestinos: \&a muje. 
res que crian la beben, purifiíalesla leche con ella." 
Litiu té'-nico: Viie.c mollis H. B. X. 



í^abag in, d"'^pn,'<5 de des'-ribir al CO//OÍÍ' dice: «Otro animal da ' t\ e.-pede, 
1-ay en etta :i '1*1 (jue llaman CuitlachcoInU, y tiene las mismas condiciones., 
arriba dichas, salvo que en el pelo es semejante al oso, y tiene cerviguilio 
gruer-o, y muy l^elloso, y en el pecho y en la cara tiene un re.-ello de pelns 
gr:^de8 que le hace esj)an table.» 

(S) 

íSahagún descril)iendo los cdifotrs dice: «Hay otro animal de esta espe- 
cie al cnal llaman llnh-jiuil, tiene las condiciones arriba dichas; pero no se cria 
en las montaiias como los ctios, si no cerca de los pueblos: ú estos le llaman 
algunos zorro, ó raposo, come gallinas, fruta, mazorcas de rnaíz, cosas muer- 
tas y sabandijas.» 

Clavijero dice de este animal: «El tlalcoyotl, ó tlalcoyote, es del tamaño de 
un ])erro mediano, pero más grueso, y á mi entender, el cuadrúpedo más cor- 
jiulento de cuantos viven en agujeros subterráneos Se parece algún tanto al 
gato en la calveza y al hóíi en el color y en lo largo del i-elo. Tiene la cola 
larga y peluda; se alimenta <le gallinas y de otros animales pequeños que ca- 
za en la oscuridad de la noche » 

O) 

Borunda dice one el nombre es 0*'7f)-</-''«íi; COI/'»/', nlive; all agua: c«,;. 
territorio: «territorio del agu.i del adive ó coyote,» aludienAo-agrega á un es- 



— M^ - 

caFo, y no continuo manantial, que hay en la parte 
í'(!>^ fi agüita del lufj;ar. «1^1 nombre propio es Coyolnia- 
j-^ -^ >, crí7, (jne secomj)one de coyotl, de que se ha formado 
^,j¡ ' J^yf'^ &7Xequ\fmo rollóte, especie de adive, de Jmacqni, 
^/ i^f^J:^ ñaco.» Esta inter} )retación está autorizada por el 
■T ^^ ^/í jeroglífico, que c.oiisiste en un coijoil con pelo erizado 
¿"^C^J^l y ííi lengua de fuera, indicando' un animal flaco v 



^h"'^w'$*C*»>i. ^''"■"Iji^iciito. El nombre propio debe eer Qotjokva- 
/^¿^d^fyj XjvX'JiJ" fcfl porque los nombres terminados en (jm convii 
"^ i^^Jfí^.--^''''^'^ ten el ijvi, en ai, v ya no toman otra posposición... 






(10) 



Hablando de la inundación que sufrió IMóxico 
p.or haber llevado Ahuitzol las aijuas de Acuecuexco, 
dice el Sr. Orozco y Berra: (d^ara atajar el daño, 
Ahuitzotl hizo venir millares de trabajadores, mandándoles reformar la air 
tisíua albarrada, con una eí^tacada rellena de piedra q\ie, ])a8ando detrae 
del Peñol de los baños (Tepetzinco), iba de Coi/onacri zco hasta, Itztapala- 
jtan..) ICri la única mención que hemos visto de este lujíar. , 

(11) 

"Después que se panó esta urande y populosa ciudad, y tan nombrada en 
(-1 univen-o, def-pués de haber (íado muchas gracias á iiueftro Señor y á «-n: 
'endita Madre, ofreciendo ciertas proniesas á Dios nuestro Penor,' Cortés man- 
(i 't hacer un banquete en Covoacan, y para ello tenía ya mucho vino de un 
navio que había venido al j.uerto déla Villa Rica, y t^^nía puercos que 1? tru,- 
jeron de Cuba: y para hacer !a fieí-ta jnandó convidar á todos los cai>itane8 >• 
soldados que le pareció, que era bien tener cuenta con ellos e»todos tres Kea- 
Ics: y (luindo fui^no.s al bauqujty no había mesas puertas, ni aun asientos pa- 
i-a la tercia parle de los Capit:xnes y solda<los ([uefuiino?, y hubo mucho des- 
concierto y valiera mas qu« no se hiciera, por muchas cosas no muy buenas 
(jue en él acafHÜéron, y tairihiéu ponjue esta planta dé Noa hizo á algunos Fta- 
riM-desatinos; y hombres hubo en él, que después de haber comido aiViuvie- 
ron sobre lasj mesas, i|ue no acertalian á salir al patio; otros decían (¡ue haliían 
de comprar ca))allos con sillas de oro, y ballesteros hubo que d(^cían (jue to- 
das las saetas que tuviesen en su aljaba, que habían de ser de oro de las par- 
tas que les habían de dar y otros i van por las gradas abajo rodando. Pues ya 
(;ue habiii^ con los galanes cargados con sus arniiT^, que ern para nñr; y fueren 
las damas pocas, que no había otras en todos los Reales ni en la Nueva Espa- 
ña: é dexo de noud)rarias por sus noml)res, é de referir como otro dia hubn 
sátira; porque quiero decir, one como hubo cosas tan malas en el convite, y 
en los bailes, el l)uen frayle F'. Bartolomé Olmedo lo n:iurmuraba, é le dixo á 
Síindoval lo mal que le parecía, é' que bien dábamos gracias á Dios para que 
nos alindase adelante; é el Pajidoval tnn presto le dixo á Cortés lo qu<' Fr. 
Bartolomé murmuraba é gruñía; y el Cortés que era discreto le mandó liauiar. 
é le dixo: Padre, no escusabr.. solazar y alegrar los soldados, con lo que vues- 
tra reverencia ha visto, é. yo he hecho de mala' gana; alun-a resta que vuesti-a 
Ueverencia ordene vma procesión, y que diga ^íisa, y nos prcdiijue, y diga ;1 
los soldados que no roben hüas de indios, y que no hurten ni riñan penden- 
rias, é ()ue hao'an como Católicos Chvisitianos, para (¡ue Dios nos haga bien: i 
i''\ i Bartolomé se lo agradecí') á Cortés, que no sabía' lo que había íücho Ai- 



I 



—139 — 

iirailo, y j'('nf^:'li'i que salía del buen Cortí^ssaarni;';!): y ci . ■ 'Hja 

rocesión en que iliamos con nuestras banderas lefiantadtti-i, y aí^uuatí t 'races 
i t'cchop, y rantaiido Letanías, >' á la postre, nna Imagen de nuestra Señora; 
;■ otro día predicó Fr. Bartolomf'^ é oomnL";aron muchos en la mina después 
le Cortés y Alvarcdo, é dimos gracias á Dios j)or Ig, victoria.'» — ( Bcrnal Díaz. ) 



LECCIÓN ^XIX. 



CuAiiuiTL, árbol, madero; bajo la íorma Cvaith. 

A Í5 rtí'fi g'ilitíl ( FeV/.'íf' en ¡a hcnv'^n (12^). 

(J.ii^rígüatíí' (CuAUH-ZAHrATic: cnahuHl^ árbol; 

znhitafic^ sarnoso, deriv. á&znhuatl^ sar- 
na: «Árbol sarnoso»). Árbol de tron- 
co.ásp'^ro, que vive en tierras calientes, 
y produce unas flores blancas, ó ama- 
rillas que sirven de pa.-sto á los .vena- 
dos, (i). 

CurtC' y.)l... (CuAUii-coY()LLi: (uinJntitJ, árbol; 

co}¡ol¡T\ cascabel: «Cascabel de árbol»). 
Palma de mediana altura, cuyo tronco 
está armado de espinas la^'Cjas, fuertes 
y agudísimas. Las ramas tienen la íor- 
ma de penacho, del que penden f^ran- 
des racimos de frutos redondos, del ta- 
maño déla nuez común, que, como és- 
ta tienen corteza, pulpa, cascara y m^'^- 
dula ó almendra. Cuando están se- 
cas suenan como cascabel si se les agi- 
ta, y de al;i v'no el nombre (2). 

rUJUiííJiíllá (HuAUH— (?): cm- 

Tn clial'itO /);í//A árbol; ?: <'Arbol.... 

(?) (3) 



— 140 — 

Cuajicote.- (Cuauh-xicotli: cuah'uill, áíbol; . - 

cotli^ jicote (V); abejón: «Abejón ó ji- 
cote de los árboles,» porque los takdrá 
para hacer en ellos su nido). Tábemo 
muy negro, excepto en la cola, que es 
roja. Su a|>"uijón es tan grande y tan 
fuerte, que no sólo atraviesa una cañri 
de azúcar, sino también las raíces <!^ 
los árboles. 

C0Íyll08llí'Ml ■ (t'UAUH-XILO-XOCHITL: CUau/i-r 

lotJ, cuajilote, guajilote (V.); xorhiU', 
flor: «Flor del guajilote ».) Arlv, 1 
cuyas raíces molidas se emplean como 
vulnerario y diurético. (4) . 

Cüfijnote (Cuauh-xilotl: cuahuÁtl^ árbol; xi- . 

Güiíjiloíe latí, cabello, jilote (V.): « Jilote de ár- 
bol»). Árbol, cuyo fruto, que es *^mn\' 
conocido, parece espiga ó jilote de 
maíz (5). 

('ííajllli ílii (CuAUH-xC)NECUii,Li: c;^ft//í<'/í/ árbol; 

.1"", forma que toma Lr'itl, «pié,» eii 
composición; necnüH, torcedura: «Pies 
torcidos de árbol).» Árbol frondoso 
que produce unas grandes vainas mii}- 
torcidas, que encierran las simientrs, 
que son mu}' dulces. ¡¡ El truto de es- 
te árbol. (6). 

Cuíijsote (ClJÁUH-xiOTL: citahuitl, árbol; tÍhíI ^ 

jiote (V.), « empeyne ó sarna » (Mo- 
lina): «Sarna de árbol;» y por eso Xi- 
méñez, al describirlo, dice: «Qi/au/t- 
.z'of/ « palo leproso ó árbol leproso»). 
Árbol mediano, cuyas hojas son redon- 
das y la corteza rojiza. Hay dos espe- 
cies de este vejetal: la una da una go- 
ma blanca que, puesta en agua, la tiñe 
de y.n color de leche; la otra destila ura 



— 141 



goma rojiza; y ambas substancias son 
remedio eficaz de la disenteria (y). 

Cu'tmííCate (Cuauh-mecatl: cua/mül, árbol; 

jifeca/J, mecate (V), cuerda: «Mecate 
de árbol>*). Fulmina: los tallos de es- 
ta planta, que se enredan en los árbo- 
les, perecen cuerdas ó mecates, y de 
ahí vino el nombre. (8). || Zacatón, 
especie de insecto parecido á una ho- 
ja (9). 

Cuapascle (Cuauh-pachtli: aiauhith^ árbol; 

pachtli^ heno: «Heno de árbol») úsase 
este aztequismo, no para expresar el 
vegetal que significa, sino como adjeti- 
vó, para expresar el color leonado, que 
se acerca al rojo, como la lama y heno 
tiernos de los árboles. (10). 

Cliapiliol (Cuaüii-pinolli: ciiahuitl^ árbol; 

pinolli^ harina, polvo: «Harina de ár- 
bol,» «aserrín;» polvo de palo»). 
Árbol que produce unas vainas durísi- 
mas, llenas de un polvo muy sutil, co- 
mo harina, que envuelve las simientes. 
II Resina producida por este árbol 
que es conocida con los nombres de 
ámbar ó succino del país. 1 1 Aserradu- 
ras de madera, ó aseirín (11). 

CUílUlole (CuAUH (?): cuahuítl, 

árbol; (?) No conocertLOs 

este árbol ^ ni lo hemos visto descrito por 
algún autor. (12). 

Cuauíteconiate. . . . (Cuauh-tecomatl: ciiahuitl, árbol; 
tecomatl, tecomate (V), vaso: « Vaso de 
árbol;» se llama así para distinguirlo 
del simple tecomatl, que significa «vaso 
de barro»), «Árbol cuyo fruto es más 
«grande que una manzana, muy « pare- 



— 142 — 

«cido á nuestras calabazas, lleno de una 
«pulpa negra que por su olor, aspecto, 
«semillas, sabor y dulce, es casi igual á 
«nuestra caña fistula-, con las hojas al- 
«go lariijas y an^jostas, y ensanchadas 
«cerca del ápice." (Dr. Hernan- 
dez. (13.) 

CUHya-Cuaiya... (Cuauh-hiyac; cuahuitl, krhoX ^hiyar^ 
cosa hedionda: "Árbol hediondo i'). 
"Árbol grande que biene las hojas como 
"las del naranjo, pero agudas, la corte- 
"za es astringente y echa de si un 
grave olor " (Ximenez). 

Cuayogliascle.... (Cuauh-ayohuachtli: cvahuitl^ ár- 
bol; ayohuachtli^ pepitas ó semillas de 
calabaza: como estos árboles producen 
sus legumbres en frutos que parecen ca- 
labacitas, á dichas legumbres se les ha 
dado el nombre de «pepitas de calaba- 
ze de árbol,» para distinguirlas de la ca- 
labaza rastrera), (14). 

Escagüite (Ez-cuahuitl: eztli, sangre; cuahuill. 

Escuagüil árbol: "Árbol de sangre)". Árbol 

Escagüil que produce la sangre de dragO' (15). 

Guacamote (Cuauh-camotu: cmútAmíí/, árbol; m- 

motliy camote (V.) batata: ** Camote ó 
batata de árbol." 

(CuAUH-CAMoTLi: cuahidtl.^ árbol; ca- 
motli, camote: "Camote de palo ó le- 
ñoso," esto es, que parece un trozo de 
leña). 'La planta que llaman yuca, y 
" los mexicanos quauhcamotlt^ es una 
'' raíz parda leñosa y no muy gruessa, 
*' cuya mata se levanta de tierra lo que 
** es la estatura de un hombre, tiene la 

'' oja semejante á la del cáñamo " 

Ximenez)— Por la descripción que 



— 143 — 

hace Jiménez nos inclinamos á creer 
exacta la segjunda etimolocría, pues la 
planta de que se trata está muy lejos de 
ser un árbol, y el guacamote crudo tie- 
ne la apariencia de un leño. — ^Como 
Molina, en su Vocabulario, escribe va- 
camotli ó nacamotli^ esto induce á creer 
que el primer elemento de la palabra 
es hvacqui^ 'cosa seca," y entonces la 
palabra sería Aí<aca?7i<9í/z, "camote se- 
co." — La verdad es que entre Molina 
y Saha^^ún, ambos peritísimos en el 
idioma náhuatl, no sabe uno por quien 
decidirse:" D. Eufemio Mendoza 
diceí ** Cnauhcamotli, batata del 
*' bosque (silvestre). Etím. cuauhtla^ 
** bosque, cam of ¿í, batata. En algunos 
" Estados la llama camote del cerro, 
*' que es su traducción exacta." — El 
guacamote, cuando es un producto sil- 
vestre, se llaman íepeíamotH, "camote 
del cerro;" pero el comestible, que es 
el que describen los autores, requiere 
cultivo lo mismo que el camote (i6). 
Guanmchil (Cuauh-mochitl ó Cvamochitl-. sig- 
nificación desconocida) Ximénez des- 
cribe dos plantas con este nombre; la 
primera, que es la que crece en tierra 
caliente y da frutos comestibles (17), es 
la que se designa con el aztequismo; la 
segunda (I7) es conocida con el nom- 
bre de « uña de gato.» El naturalista 
Oliva describe la primera, y sin embar- 
go le da el nombre de « uña de gato. » 
La misma confusión hacen otros au- 
tores. 
naXOCOtO . . . . . . (Cuauh-xocotl: CMa/¿?íeV/, árbol; xo- 

cotl^ fruta acida: n Fruta acida de ár- 



— 144 — 

bol») Según Ximénez, es una especie 
de acedera de tallos nudosos, raíz á 
manera de nabo, amarga y algo acida, 
y produce la fruta en granos parecidos 
á los tomates. 

Macuagüil (Ma-cuahuitl: maitl, mano; cua- 

huitl, madero ó palo: " Palo de mano") 
Arma oíensiva de los mexicanos: era 
una especie de bastón, de tres pies y 
medio de largo y de cuatro dedos de 
ancho, armada por una y otra parte de 
pedazos agudos de obsidiana ó de pe- 
dernal, fijos en el bastón y tenazmente 
pegados á él con goma laca, qwe llama- 
ban tzinacanczdila^ "estiércol de mur 
ciélago." (18). 

Macana Nombre que dieron los españoles 

conquistadores al macuahuitl, y que, 
según el Sr- Orosco y Berra, tomaron 
del lenguaje de las islas, en donde los i 
indígenas usaban, según el obispo Las 
Casas, ciertas espadas hechas de ma- 
dera de palmero. Muchos mexicanis- 
tas y aun la ¡Academia Española! re- 
gistran la palabra como aztequismo f 1 9) 

Olcagüite (Ol-cuahuitl ó ulcuahuitl: olin 

Ulcuagüil ó ulin, hule (V.), goma elástica; ctja- 

huitL árbol: "Árbol del hule.") Árbol 
cuya corteza destila goma de que se 
hace el hule (20). 



EJERCICIOS. 



í. Al escagüite lo llamaron los españoles « sangre de 
(Iraíro. 



— 145 — 

II — Los loros y cotorras silvestres rompen con el pico 
Ins durísimas baj'-as del cuapinol para alimentarse con la ha- 
j'ina que contienen. 

Ill — Al cuautecomate lo llaman los tarascos « cirián,» y 
en las Antillas, « güiro.» 

IV — -El cocimiento do la corteza del cuachalalá se usa pa- 
ra afirmar la dentadura cuando está floja. 

V. — El cocimiento de las hojas del guajilote instilado en 
los oídos, aprovecha en la otitis aguda. 

VI— ^a goma del C2¿a/?'oi'é?,pulverizada y disuelta en agua, 
ó vino, se aplica contra el piquete de alacrán. 

VII. — La resina del cuapinol se emplea en la fabricación 
lie barnices y en fumigaciones para combatir el asma. 

VIII- -Los albéitares aplican el polvo del cuachaJalá á las 
lagas de las bestias. 

IX- -El guaxocote es un astringente poderoso que cura las 
• liaj-reas más rebeldes. 

X— Con el cultivo del olcaguite se sustituiría el « cau- 
(hú ventajosamente. 

XI — El polvo de las semillas del guamuchil se usa para 
expulsar los gusanos de las úlceras. 

XII — El guacamote, como succedáneo del arrow-root, sir- 
ve [lara la preparación de la tapioca. 



DERIVADOS. 



CaZrtguaíeríl Campo poblado á& cazaguates. 

Cuajiotera Campo poblado de cuajiotes. 

Ouacamotal Campo s^mhr^áo áe guacamote, 

Guacamotera La vendedora áQguacatnotes. 

G uaj i lotera La vendedora de guajiloíes . 

HnaniUi'llilar.... Campo poblado de huamilchiles. 

Huainu chilera... La vendedora de haamnchiUs. 



146 



NOTAS. 



(1) 

Latín técnico: Pomiea arbórea Don — porrnea murucmdes Rcem. et Schult. 

(2) 

Latín técnico: cocos guacoyule Liebm. 

(3) 
Latín técnico Dioscorea, ¿sp? 

(4) 

Parece que es distinto este árbol del que produce el guajilote. Ximenes 
lo describe así: «Quauhxfloxochitl, quiere decir flor cauelluda el qual es un 
árbol de muy hermoso parecer y naturaleza el qual produze las flores, que sa- 
len de cierta cabezuela como uellotillas muy bien compuestas en forma de ca- 
bellera antes que nazcan las hojas, las quales son redondas y nacen cinco en 
cinco, aunque algunos destos arboles las produzen blancas, y otras coloradas 
tirantea á encarnado. Nacen en muchas tierras calientes de Cuernavaca, y 
en todo el Marquesado « 

(5) 

El Dr. Hernandez lo describe en los términos siguientes: «El Quauh- 
xilotl es un árbol grande que proviene de lugares cálidos como Yautepec, que 
lleva fruto semejante á la espiga de maíz, y crece cerca de las aguas tiene ho- 
jas temadas, semejantes á las del Ocuno, pero mayores y más grandes, y eri- 
zadas de espinas por todas partes; con flores blancas en figura de cáliz; con 
fruto de pepino en forma de hoz, de color verde, pero declinando en amarillo, 
estriado; es comestible rudo ó cocido, muy dulce y se llama (zibethum) al- 
mizclado, por la semejanza de su olor con esta substancia, aunque lo pierde 
con facilidad y no persiste por mucho tiempo. El jugo de las hojas sirve, 
instilándolo en las orejas, para curar la sordera que proviene del frió. Ee de 
naturaleza cálida y seca en primer grado. Vi también otro árbol del mismo 
nombre con el fruto verde, pero careciendo de espinas, con hojas serradas y 
ramos pinados: tal vez no sea especie diferente, snio que varié por la influen- 
cia del suelo ó por razón de edad.» — Latín técnico: Crescentin ar.ulc.nta, Moc et 
Sessé; creaceniia edalis, Moc. et Sessé; Parmenfiera edulis, De Candolle. 

(6) 

A varias cosas daban el nombre de xonecnillé los mexicanos, y lo repre- 
sentaban con un signo parecido á nuestra S. Sahagún dice: "A las estrellas 



— 147 — 



« que están en la boca de la bocina llamaba esta grente, citlal-xunecuüli, pín- 

<• tanla á manera de S revueltas siete estrellas Uamanlas cUlalxunecuitli, 

o ]WT que tienen semejanza con cierta manera de pan que hacen á modo de 
« S. al cual llaman xunecuUle.» También llamaban xunecuüle-segnn Molina ú 
un ]>alo como bordón, con muescas torcido, que presentaba el sac-erdote á los 
ídolos. Xonecuiltic llaman los indios al cojo del pié, no por que le falte éste, 
sino por que lo tiene torcido. De esta significación, que es la primitiva, vie- 
nen todas las demás que son figuradas. — Latín técnico: luga jinicuil, Sehl. 

(7) 

Ximenez sólo describe el cuajiote de goma blanca. Dice así: «El árbol 
que llaman ctiithicopulli, ó «estiércol de copal» suele llamarse también xioqua- 
huitl por que tiene el tronco como ynficionado de lepra, es de mediana gran- 
deza, tiene las ojas casi redondas y pequeñas con unos granos que cuelgai; á 
razimos, muy semejantes á los de la oxicanta, muy olorosos y pegajosos, pro- 
duze la goma blanca y algo olorosa y muy dura, es caliente en el tercero gra- 
do, y de húmida naturaleza. Nace en regiones calientes, como es Yautepec, 
en lugares montuosos y pedregales.» 

Los botánicos describen siete clases de este árbol, cuyos nombres son: 
Cuajiote: Fseudos modóngn pei-nicioum E. ; C. .amarillo 1. — Burseru fugaroi- 
de.t, Eugl. ; C. amarillo 2: — Bnrí<era muüijuga; C. blanco: — P.^endo modinghivs 
pernieio.wm Y,.; C. colorado:— Bnrscru fugaroides Engl.; C. Chino; — Bursera 
íri/uí/a, Ramírez; C. verde: — Bursera apteru, Ram. 

(8) 

Latín técnico Aatigonon hjitupux, Hook. 

(9) 

De este insecto dice Clavijero: <v. terminaré esta ennumera- 

« ción con una especie de zoófitos, ó plantas «animales que vi por los años de 
« 1751, en una casa da campo, distante diez millas hacia el sudeste de la 
« Puebla de los Angeles. Eran de tres ó cuatro dedos de largo; tenian cuatro 
« pies sutilísimos, y estaban armados de dos cuernecillos; pero su cuerpo no 
« era otra cosa que los nervio» de una hoja, de la misma figura, tamaño y co- 
« lor que las otras de los árboles en que estos insectos se crian. Hace men- 
« ción de ellos el Dr. Hernández, con el nombre de cuvuhmccatl cuameca- 
« te), » 

10 

El pnchtli es planta parásita; ya sea el heno ó la lama de los árboles, ya el 
musgo de laí< piedras. La significación de « color leonado » que tiene la pala- 
bra, está tomatla de la lama que se cría en los árboles y que tiene ese color. 

11 

Latin teenier-»: Ilyjnemen conrharll; L. 



— 14^ — 
(12) 

Latin técuico: Heliocarpus americaims, L. Guasuma polyholhrya, Cav. 

(13) 

« El árbol que llaman higuero, es grande, que tiene las ojas casi como las 
del moral de España, y aun todo el árbol tiene la misma forma j grandeza, 
el cual tiene la fruta como calabazas redondas, y algunas prolongadas, de las 
cuales los yndios hacen tazas y otras vasixas para beuer, los quales llaman te- 
comates, y sirven en particular para la benida del cacao, la médula que está 
dentro del fruto suelen comerla los indios en tiempo de nececidad, la qual es 
la misma que la de las calabazas.» El cocimiento de la pulpa y de las semi- 
llas se recomienda como resolutiva para las heridas; siendo muy eficaz para 
eliminar los tubérculos, curando las cabernas ó abcesos producidos por los mis- 
mos. Se recomienda también el cocimiento dicho de la pulpa y semillas, en- 
dulzado con miel de abejas, para la pleuresía. Para los usos económicos los 
frutos son utilizados por los indios, por la corteza tan dura que tienen, para 
fabricar vasos 6 copas, partiéndolos por la mitad, los que usan j.ara beber, y 
1 ! am an tecomates . 

Latín técnico: Crescentiacujete'L.'. Parmentiera alata, Mlers. 

(14) 

Hay cuatro clases de árboles que llevan este nombre. La Farmacopea 
mexicana se ocnpadel que produce la caña fistula, Cassiifisivloides. F. M. T. 
El Dr. Hernandez describe el Cuaiiht/uhnachtli tevcevo, que es el tíkIs usual, 
y dice: " El Quanhayohuaehtli es un árbol de tamaño mediano, con hojas 
grandes, semejantes ,1 las de Bardana, redondas y angulosas; el fruto, algo si-- 
mejante á las ciruelas ó nueces contiene tres piñones guardados en sus cavi- 
dades muy parecidos por la forma, tamaño cascara y almendra á los frutos de 
nuestros pinos, pero muy diferentes por su naturaleza y facultad: tiene mu- 
cho poder para hacer vomitar principalmente, y purgar toda clase de humo- 
res, tanto los mucosos como las flemas. Contra las enfermedades crónicas ú 
angustias se usan mucho en la cantidad de cinco ó siete siempre número im- 
par: ignoro la causa ó motivo de esta recomendación. Suelen hacer mas sua- 
ve su acción tostándolos y mesclándolos algún tiempo en agua ó vino." 

Los Sres. Mociño y Scssé, citados por el Dr. M. Urbina, dicen que las semi- 
llas son drásticas y producen inflamación, pero que su acción, es más suave 
tostándolas, y aun pueden servir de condimento, molidas y mezcladas con clr- 
le ó tomate para preparar el guiso conocido vulgarmente con el nombre de 
pipián. 

(15) 

Clavijero dice: « La sangre de drago ¡-ale de un árbol grande, cuya.'' hojas 
son anchas y angulosas. Este árbol nace en los montes de Quauhchinanco y 
en los de los Cohuixcas. Los mexicanos llaman al jugc ezpalli, es decir me- 
dicina sanguínea, y al árbol, ezquahmü ó árbol de saagre. Hay otro del mismo 
nombre en los montes de Cuauhnahuac, que s-e le parece mucho, pero tiene 
las hojas redondas y áspí-ras, la corteza áspera también y la raiz olorosa.» 

Latín técnico: Crotón gonsy piifolius Vahl. 



I 'It - 



13) 



El P. Sahagnu haljlando de frutas dioo: « otra frutase llaiiya 

« qiKinhcinnotii ( hoy guacamotes) sou unas raíces de árboles: -v. «I>ii 

« otro lugar dice: « Ha_y unos árboles que se llaman (juauhcainotli, las raíces de 
II éstos cnécense y h;ícense como batatas, y son de buen comer.» — El naturalis- 
(I ta üliva dice: HuaJamotc. Planta indígena de la familia de las euforbiácea>', 

« que lleva una raíz comestible «-Exponiendo su sinonimia dice: 

« Mexicano, qnnu]»camoUi, tcpccamotli: » — La i>alal)ra hitalainof<' 

con que comienza su artículo ha de ser una errata, por que en la sinonimia, 
al hablar de lo^nombres que tiene en español, sólo usa la palabra hunlacamo- 
fe; pues ni este aztequismo es usado hoy, y su primer elemento hnald nos os 
desconocido. — Al hablar del fruto, dice lo Siiguiente, que puede ser de mucha 
utilidad el saberlo: « El producto de ésta planta ó part« de ella que se apro- 
vecha es la que es cilindrica, gruesa, de una y dos pulgadas de diámetro, di- 
longitud varia) ¡le, encorvada en diferentes sentidos, cubierta dé una película 
dtíleada de cójor castaño algo oscuro, con tuberculitos diseminados de donde 
jiarten raicillas, su sabor ya cocida es feculento, soso, nosin alguna aunque li- 
gera acritud, llevan aveces al interior algunas fibras longitudinales resistentes, 
ai 'interior son muy blancas. Abundan en fécula, siendo por lo mismo muy 
nutritivos; pero además contienen un princii)io acre que los hace á veces pro- 
<Uicir vómito ó diarrea, lo que se advierte cuando después de cocidos se dejan 
]ior algún tiemj)0 y comienzan á rehacer sus principios, como cuando se comen 
trasnochados. Para usarlos, se cuecen bien y se les quita la jiriniera agua pa- 
ra salvar esos inconvenientes.» — Ximénez después de una largiiísiraa dts rip- 
ciún del (juacamoie y de los casos en que es venenoso, agrega: « üesta rayz ^e 
<i haze fa nosisimo almidón molida y colada, y )o que queda en el paño úrw 
« ¡'¡aa muy sabrosos buñuelos.» 

Latín técnico: Manihot utilisaima, Polil. 

17 

Ximenez dice: « El ij«a?»o''7, >í.' es un- árbol espinosso, que llena la^ ojas- 
cr-mo las del granado, aunque algo mas romas las puntas y unas cábezuelan 
semejantes al h epítimo, puestas en los postreros fines de los ranñllos, ])ero al- 
go mayores, produze unas vaynillas, que de verdes tiran á un color i)nrpure<', 
con uña simiente negra, la ct\al aunque se come y tiene agradable sabor y gu|-- 
to, suele dexar mal -olor de boca. Nace en las regiones calientes como lo es ia 
<le Cuernavaca,» — De ia otra planta dice: « La planta que los de Mecb.oacan 
Uauíají cnhuraqiia, llaman los Mexicanos qunmochii/,, huUzqmthuitl, y los Es- 
•j)añoles Brasil, la qual es una mata espinosa, que tiene blancas y surculosas 
las rayzes, de las quales hacen los troncos que por de fuera tiran á rojo, y i)or 
dentro mas encendidos retuertos, y llenos cíe ojas, y casi de figura de corazón 
y que están pendientes de una punta con muchas entrerrenas, que proceden 
jíor medio de las ojas, orbicularmente acia los dos lados.» El Sr. Oliva dice: 
<i Fruto. — Es una legumbre ordinariamente enroscada, bivalva, dehiscente, de 
un color verde a veces aniai-illentr ,?on manchas, principalmente^ en la parte 
en que corresponden los granos, de un hermoso color rojo vivo ii_ oscuro: su 
cubierta ( xlerior es coriácea, niembranosa, fibrosa, presenta varias articula- 
ciones falsas cjue separan 1(js granos, variables en número y contenidos ó envuel- 
tos en uuii sustancia carnosa, 'nlanca y aveces roja: las se.niihis llevan una cu- 
bierta coriácea, ordinariamente negra, lisa, lustrosa, alniendra amarillenta, 
amarga, las semillas son de una forma lenticulo-orbicular irregular. 



— I.50 — 

Principios. — Lá sustancia carnosa qne recubre las semillas rs onlinaria- 
ijieuíe un yabor dulce, á veces austei'o ó agarroso [entouces se llaman ho'.-fh- 
20s]: aunque inflciona el aliento, no hay duda, pues, que entre sus prin(--¡i>i'>s 
están la fécula, el azúcar mucilago y tanino, y que este último casi desaparee 
por la maturación. 

Phopiedades. — El fruto usado muy comunmente por su dulzura, se con- 
sidera como muy caliente, que aca.rrea íiohres y anginas y se cree que Irií- s •- 
millas echadas á la boca y ruantenidas allí corrigen la fetidez del alienta: > i 
dijíestion es acompañada ordinariamente de desprendimiento de gases, \n ¡i'i' 
origina meteorismo. Desecados al sol su dulce se concentra, pero su di- s- 
tiúii se diíiculta. Son nutritivos.» 

Latin técnico: Pithecolobirem dulce Benth. 

(18) 

í 

Clavijero refiriéndose al macvahuiil dice: « Eran tan cortaiiU::- (¡ne, í-f^un 
« el testimonio del P. Acosta se ha visto con una de a(|uellas armas cortar ia 
i< cal)eza á un caballo de un solo golpe;. jiero solo el primero era temible, i)or- 
<i que las piedras se embotan muy x>ronto. Llevaban esta arma atada al ít.i- 
« zo con una cuerda, j)ara que no se escapase al dar los golpes.» — El Dr. ! i r- 
« nandez— citado por Clavijero — dice que con un golpe de macuahnill se^; ( lía 
partir un hombre de por medio; y el conquistador anónimo — citado taml ; "i 
]>or el jcsuita- asegura que en una ocasión vio á un mexicano sacar de un gol- 
pe los intestinos á un caballo, y á otro que de un goqie dado á un caiíallo en 
la cabeza lo dejó muerto a sus pies. 

(1^) 

Zayus Eniiquez, siguie:id<.) á la Academia t --¡■itridln, dii'e que es adu':-'!,:- 
<¡ó 1 del mexicano ¡n-irimlriiif/; pero Armas, ci'ado por ^lacras, demuestr ■ : ■ 
:ii'i(\n\a es de origen i'/^teilano, pues t-e encuentra en un documento ■' ' ¡i 
1256 — ¡Se wab;") d carbón! dice el Sr. Macías al terminar su erudito artículo en 
^u gran Diccionario Cuhario. 

(20) 

Curuehile. Árbol del hule. Latín te';}iieo: CnstUlnn dasíicu, r. .\' 
tocárpeas. Etim. C'hcííJíc/iíV/í, comp de cuahuitl, árbol y de chilli chi'r 
Se le da este nombre por quo la savia del tronco y hojas de este ¡irbol j>i< > - 
mo chik, de suerte que la traducción propia es» árbol chile» ó «árbol pi< ;; ' 
LoH indios lo llaman taudMén o^í-uo/iíAíV/, árbol del hule. Ximénez en (i "- 

go capítulo que le consag:-a á este árbol, dice «.... la corteza 'i.' '' 

vna goma que los yndios llaman hoU!, y los Españoles corrupto el nouilw 
ia ([ual es al princijño de color de Idche, y se va poniendo amarilla y vi; .- 
;;ieute negra, conuiene á saber después que se aplican y vntan con clhi 
j)ués de averia cogido, y de tal manera salta esta goma qup aderezada y ¡ - 
ta eu figura de pelota redouda, comunmente se usa della en lugar 'de \ •• ;:i 

de viento, demás desto, es vtil para muchas cosas •. me^ i- 

dola con aquellos gusanos que llaman arin, y tragando en pelotillas si 
(jue engendra en quien le toma cierta ligereza extraordinaria con vna i 
titud maravillosa para dar vueltas y relwjluer y doblar el cuerpo admi>\ 
mente, y que ablándalos huesos, de manera que con mucha facilidad s'' < . • 
de doblar á vna y otra ¡¡arte y mouer el cuerjuí como lo hacen los trejia' ' - 



— I5Í — 

;)'jnGeta es aquella tan colohradagor.ia, con quo los yndiop solían 

I xt-mlar aquel juego de jielota tan admirable de veer que ellos solían usar, el 
'jual se vido algimoí" años en Es};aña, jiroeurandolo Don Hernando Corté/. 
Marques del Valle, las oja." di?l árbol *]ue jiroduze esta goiua secai y molidas 
-p dize que matan á los Leónef, tií^res, y ;í los otros ainmales fieros.» Clavije- 
ro dice: « l>a resina elástica llamada }><''r los Mexicnos < lin ú olí y j^or los es- 
pañoles del pais, Imle, sale del (/lijualnnll, árbol elevado, de tronco liso y ansa- 
rillento. Sus hojas son grandes, las flore* blancas y el fruto amarillo, redon- 
do, anguloso. Dentro se encuentran unas almendras del tamaño de las ave- 
llanas, blancas, i)ero cubiertas ■de una película amarilla. La almendra es de 
.-^al)c:r amargo y el fruto nace siempre pegado á la corteja. El hule, cuando 
sale del árbol, e*- blanco, liquido y viscoso, después amarillea, y finalmente 
toma un color de plomo negruzco, que conserva siempre. Los que lo reco- 
;ea, le dan por medio de moldes, la forma conveniente al uso á que lo desti- 
1 a-i. Esta resina, cuando está condensada, es la sustancia mas elástica de to- 
i'as las conocidas. Con ella hacían los ^lexicanos balones, que aunque nías 
¡•es idos que los de aire, tienen mas ligereza y bote. Hoy, además de este 
uso, lo emjilean en sombreros, zapatos y otros objetos, impenetrables al agua. 
Derretido al fuego, el hule da un aceite medicinal. El árbol nace en las tie- 
ins calientes, como en las de Ihualajian yMecatlan, y es muy común en Gua- 
temala. En Michuacan hay un árbol llamado Ummlaca por los Tarasceos, que 
ts de la misma especie que el olqualvuitl, pero se diferencia en las hojas.» 
Latín técnico: CadUloa eláfiiea Cero. 



LEcciox x:^x. 

Cr.MiuiTL, árbol, madera; bajo la forma Cu.'>>uii. 
NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

CríZiihnatián Cuauuzahua-tl.an: cuduhzahifatk, 

cazahuate (V.); tlaii^ junto: « Junto á ios 
cazahuates.» 

risaco^/iiíii Cuauiicoyul-la: miaíilicoiiuUi] cua- 

coyul ó cuacoyol (V.); la, variante de 
//<7, que expresa abundancia: « Donde 
abundan los arboles de cuacoyol,» 
« Cuacoyular.» 

('«aeilicllflioia... CuAun-CHicHiKOL-LA: ctiahuid^ ár- 
bol; ckii'hinolli^ muy quemado; la, va- 
riante de tía, que expresa abundancia: 
« Donde abundan los árboles quema- 
dos. » 

CliajIIoíUlaií CuAUXx i lo-titlan: cuauhoñlotl , 

cuajilote ó guajilote (V.) titldn, entre: 
« Entre los árboles de cruajilote.» 



— 152 — 

Cllfíjinialpa (Cuauuximal pa: cuanhj:ima/H, 

acepilladufas, ó astillas menudas de ma- 
dera; jt?a, en: «'En e] astillero.»— "C//(;'- 
uh-xirnalli'. cuahidtl, madera; ximaUi^ 
astillas:). Pueblo que está en el cam i 
node Mexico á Toluca, donde, desV 
\ el tiempo de los aztecas, se corta y la- 
bra madera del monte, que despiíés se 
ha llamado el Monte de las Cruces {\\. 

CuajiniCUilapa... Cuauhxonecuil-a-paíí: maíih.r - 
necuilli, cuajinicuil (V.); atl, agua, y. 
por extensión, río; pau, en: « En el río 
de los cuajinicuiles.» 

Caajomulco Cuauh-xomul-Co: cualmitl, árbol; 

xomulli^ rincón; co^ en: « En el rincí' 
de los árboles ó del bosque.» 

Cuaplliola Cüauh-pjnol-la: cuaah-pinolíi, cv. 

pinol (V.); Ici^ vanante de tAa, que < 
presa abundancia: « Donde abund.^ii 
ios cuapinoles.» 

CliaíetelCO CuAUH-TETEL CO: C7¿a¡ní2t/,{{rhc\ () 1 

madera; teielli, moníón; co, en: « En el ' 
monrón de madera.» — Como en el j-- 
roglífico el tetelli^ « montón,» está i. - 
presentado poruña pirámide cscalcí;- 
da, que era la forma de los tem'pios .■ 
los Aztecas, ietdli puede si^mificar a- ■ í 
« pirámide ó templo,» y el nombre s: ;- 
niñeará: « En el templo de mader:. > 

Cliaimacasíla.... Cuauh-nacaz tlA: cnaxiknacazi::. 
oreja de árbol, nombre de una enreda- 
dera de flores rojas y moradas, que aU ( - 
tan la forma de una oreja humana; //</, 
que expresa abundancia: « Dor. de 
abunda el ciiauhnacaztli.^^ — Cuauhn'i' 
cazlli: ¿-uahrifl^ árbol; nacnzfli^ orcja:_J 

I 



.— 153 — 

<> « oreja de árbol.» 
CuíllipanOíiya. ... Cuauh-panoavax: cvahuitl, arboló 
ó madera; panoat/an^ pasadero de río*, 
puente: « En el puente de árboles 
ó de madera.» 

CuautOCOinaílán Cuauh-tecoma-tí-an: ruauh-tecomaf/^ 
ctíautecomate (V ); ^A^w, junto: «Junto 
á los cuautecomatcs.» 

('uautecoma' ill- Cuauh tecoma-tzin-co: cuauh-tec.o- 

gO riia-tzintli^ cuautecomatito; co, en: « En 

los cuautccomatitos » (V. Cuauteco- 
mate). 

GuailtcpeC Cuauh-tepe-c: cuahuitl^ árbol; te- 

petl, cerro; ít, en: «En el cerro de 
árboles ó arbolado.» 

Cuaiihtitlán Cuauh-titlan: cuahuifl^ árbol; titla?i, 

entre: « Entre los árboles.» 

Cuaiiyacac Cuauh yaca c: cuahuitl, árbol; ya- 

r.all^ nariz, y, figuradamente, punta, 
principio; c, en: « En donde empie- 
zan los árboles» 

Cl3auyocan Cuauh- yo-can: mmih-yo, arbolado; 

can, lugar: « Líigar arbolado » ó « lleno 
de árboles.» 

Cuernayaca Cuauh-nahuac: n/a/imV/, árbol; na- 

huaCy junto, ó cercado ó rodeado: « Jun- 
to á los árboles, ó rodeado de árbo- 
les.» (3.) 

HuauehinangO... Cuauh-chinan-co: cuahuitl^ árbol, 
madero; chinamitl^ seto ó cerco, co, en: 
« En los setos ó cercados de árboles, 
ó maderos.» (V. Chinamil). 

Olcuatitlán Ol-cuauh-titlan: ol-cuahuitl, árbol 

del hule, olcahuite (V.); titld?i, entre: 
« Entre los árboles de hule») 



— 154 



I. En Huauchinango se descubrieron, en tiempo del em- 
perador Maximiliano, unas ruinas prehistóricas de grande im- 
portancia, en un lugar llamado Metlatoyuca. 

II. En la ciudad de Cuernavaca edificó Hernán Cortés 
un palacio, donde vivió con su esposa segunda y con su madre; 
y, que, aunque muy trasformado, existe toda via. 

III. La capital del reino Tlaliuican fué Cuauhnahuac, 
hoy Cuernavaca, y fué conquistada por Hernán Cortés, el 2 de 
Abril de 1521. 

IV. El hoy humilde pueblo de Cuautitlán fué residen- 
cia de los reyes chichimecas, mucho antes que los Aztecas 
fundaran Tenochtitlán. 

V. En la ciudad de Cuernavaca fué elegido, en ISr^f), 
Presidente interino de la República, Don Juan Alvarez, con- 
forme á las bases propuestas en el Plan de Ayutla. 

KOTAS. 
(1) 

El Sr. Eufemio Mendoza dice que el verd.idero nombre es Cnauhdiimalpa, 
y que se compone de cnauhtla, bosque, de clñmalli, e?cudo, y de yaii, pobre, 
y que significa: « Escudo de bosque.» Este disparate corra impreso en el 
Boletín de la Sociedad de Geografía. 

El Dr. Peñaflel dice « La escritura consta de un hacba de cobre encima 
de un árbol tirado al suelo, comenzado d labrar y con astillas debajo: el j' m- 

gífico es ideográfico de la acción de labrar n i- 
dera, de Cnmihxhnaloyan, « Carpintería ó 1 'H- 
rrio de carpinteros» (Molina), derivado lie 
cuanhoAmalli, astillas pequeñas, y de la termi- 
nación verbal yan; sin enabargo no está expre- 
sado por medio de la huella humana ú otros 
medios de que disponía la escritura mexicana.. 

Cnaximulpa 

significa, «sobre las astillas de madera,» en el 
lugar en que se labra madera, que viene á ser, 
por metonimia, sinónimo de carpintería ó de 
Cumihximaloyan. » 

No creemos que haya tal sinonimia, por 
que Cuaiihximaloyan, como dice muy bien el 
Di. Pefiafiel, cignifica: •< lugar en (lue se labra madera,» mientra que Cumih- 
ximal-pa sólo significa: «En las astillas de madera;» y por eso nosotros tradu- 
cimos: « En el astillero.» Puede suceder que un lugar donde se corta made 
preta este jeroglífico por "Cerra del Iwnque ó en la orilla d« la arboleda." 




^^D 

r«, quede abandonado, por qne pe hayan acabado loe arbolea fjiie allí se la- 
braban, ó por cualquier cti-a causa, y que pulo queden allí astillaíi de laraade- 
'3. que pe labraba; y en este caso, eso lu^Mr «crii aianhximali, astillas de ma- 
lera y geográficamente Cuauhximaljia. Por eso en el geroglífico de este 
nombre no hay huellas humanas que indiquen la acción verbal de labrar, 
que tanto extraña el Dr. Peñaíiel. Por esta razón no creemos que la ten;,'a 
el Sr. Olagui bel, cuando, al tratar de éste nombre, dice: «Según nuestra 
opinión, la palabra debe traducirse en sentido ñgurado de este modo: «Lu- 
<¿,ír donde se corta madera; Lugar de leñadores.» 
Esta traducción convendría ú CuauJixhiialoyan.. 

(2) 

Dice el Dr. Peñafiel quo (delli es abreviatura de tlaleteW, pero esto no ea 
exacto, por que lelelü es una palabra simple que significa « montón,» y que en 
composición con otras toma diversas significaciones, como tlnlietelli, montón 
de tierra; cmnüitelelli, montón de árboles ó de maderos; tapalcatetelli, montón 
de tiestos ó tepalcates. 

Algunos creen que Cuauhtetelco, Mgnificat «En el árbol aetringente» 
compuesto de cnahuiü, árbol, de tete.Upñ, cosa a-spera al gusto, y de co, en. 
Los elementos de esta palabra se prestan á esta significación, pero su estruc- 
tura debería ser Cnaiúdetelquic, y entonces la pirámide del jeroglífico tetelU, 
f-ría un medio mnemónico ó recordativo, por homofonía de tetelquic. 

Otros dicen que el nombre propio mexicano es Coatetdco, que se compone 
de coatí, culebra de iclella pedregal, y de co, en; y que significa: « En el pe- 
tiregal de culebras.» E?ía etimología la rechaza el jeroglífico, por que en sus 
eiemi. ntoa no hay nada que se refiera ni á culebra ni á piedras. 

Los moradores de aquel pueblo, apoyados en una tradición, pretenden 
que signifique: « En la culebra de piedra;» pero es inaceptable, porque para 
Mue el pueblo tuviera tal eigniflcación, debería ser Tfcoac, compue^tA de (cll, 
piedra, ctatl, culebra, y c, en. 

(3) 




CcKRNA Vaca. Este es uno de lop nombrep m.exicanos 
que mas desfigurados nos dejar m los eB{ añoles. El voca- 
blo correcto es Cuauhnahvac, que se compone de cuahuiíl, 
árbol, y de nahvac, cerca de, junto á; y significa « Cerca 
de los árboles » ó «Junto al bosque.» Hay dos jeroglí/c >s 
de este pueblo. El primero consiste en un árbol {cualnid) 
cuyo tronco tiene una abertura bucal de la que sale una 
vírgula, símbolo de la p)alabra ó lenguaje (nahvutl). El 
sabio Don Gumesindo Mendoza interjiretó este jeroglífico 
por <■ el hombre que habló,» tomando por indeográfico el 
signo nahual, que en este caso es puramente fonético, pues 
solo ea mnemónico de la posposición nahuac. 



El segundo jeroglífico, que está en el anáglifo de Aubin, con- 
siete en una cabeza de cuadrúpedo con tres cuernos formados de 
' ramas de árbol, y una vírgula cerca de la boca del animal. Los 
cuernos representados por ramas de árbol, dan el elemento 
euahiitl, y la cabeza delammal hablando, sienifica nahualli, bru- 
jp (nahual ó nagual ), queen éste caso, es fonético de la pospo- 
sición nahuac, segundo elemento de la palabra, Aubin inter- 



TT* 




- 156- 

Algunos han interpretado el jeroglifico de Auliin diciendo que significa: 
" Lugar de buenos brujos." Es verdad que en Cnauhnahuac había hechiip- 
ros ó brujas muy inteligentes, como lo dice el Sr. Orozcoy Berra en au Hi-^to- 
ria de la Conquista de México, tomo IV, púg, 134'- "• desean- 
do (Moteuczuma) evitar una entrevista (con los españoles que estaban en 
Veracruz) ponía todos los medios para retener á los extranjeros lejos déla 
corte ó hacerlos volver por donde habían venido. Recurriendo de nuevo á 
las artes mágicas, hizo venir á los nigromantes y hechiceros de Caauhnahiiac, 
Yautepec, Huaitepec, etc., diestros en comer los corazones á los hombres vi- 
vos y mudarles las intenciones, apoderarse de noche de los dormidos para 
despeñarlos por hondonadas y barrancas, atraer las sabandijas ponzoñosas, 
poner enfermedades en los sanos y tornarse en leones, tigres y otros animales 
bravos." Pero á pesar de esto no es exacta la interpretación, por que la es- 
tructura del nombre debería ser Cual-nahual-can ó C'ual-nahual-la, compues- 
tos de cualli, bueno, de nahualli, brujo, y de can, lugar ó de la, variante de 
thi, que expresa abundancia; y significarían respectivamente: " Lugar de bue- 
nos brujos" ó " Donde abundan los buenos brujos." 

La etimología que hemos dado al principio de este artículo: " Cerca, de 
los árboles" ó ''Junto al bosque " es la genuina por que la trae el P. Molina 
en su Vocabulario y por que corresponde á la fisiografía del lugar, pues Cuer- 
navaca se halla situada en la falda meridional del Huitzilac, montaña cubier- 
ta por espesos bosques de encino, de ocote y de oyamel, que antes de la inmo- 
derada tala que han sufrido, se extendían hasta las primeras calles de la ciu- 
dad. 

Don Ignacio Ramírez en una composición poética humorística refirién- 
dose á la etimología de Cuernavaca, dice: 

Robóse Hernán Cortés á cierta hermosa 
Mujer de un hombre apellidado Vaca; 
El cornudo va al rey ; y no reposa 
Hasta que daños y perjuicios saca 
En un terreno, y recobrar la esposa: 
E.sta historia dio nombre á Cuernavaca; 
Hoy disputan el pueblo y su gobierno, 
Sobre guardar la vaca v dar el cuernr. 



— 157 



LECCIÓN XXX. 



jeroglíficos. 







CUAUHTETELCO. — 




Cr^X.^ 






w^^^ 






^,.,1 



CUAUlIXIMALrA. 









CIJAUHXIMALPA. 




CUAUHXOMULCO. 



- 158 



LECCIÓN. XXX. 




CUAUÍINAIIUAO 




CUAUHPANOAYAN. 



JEROGLIFICO. 




CUAUJINAHUAC. (VAK.) | 




CITATTHTECOMATLAN. 



LECCIÓN XXXI. 
CUITLATL, mierda; bajóla íorma CUITLA. 

Cuick, Cuita,,... Ciutlatl. Mierda, caca, suciedad. 

CiiUla 

CíiidflCOCllC....... (CuiTLA-cocHiN: aiitlatl, suciedad, 

^JflicIacocílO mierda; corhini, que duerme: « Ma-, 

zorca de maíz degenerada y diferente 

de las otras » ( Molina ). 



( CüiTi.A-juciiTLi: CU it I at I, mierda, 
etc; wr//í//, dormido: « Maíz, ó tri^^o 
añublado (Molina). Ambos voca- 
blos sií:^fnifican literalmente « suciedad 
(]ue duerme ó dormida.» esto es, parte 
del vegetal que no vivió como debía 
sino que se adormeció. ¡ Preciosa me- 
táíora! ). Tizón de maíz, ó sea un hon- 
lio parásito que se cría en algunas ma - 
. zorcas (i). 
.JÍtilSOtO. (CuiTLA-zoTL: czdtlrrtl^ caca, zotl^ su- 
ciedad: « Suciedad de caca, ó como 
caca»). Planta medicinal, cuya raíz — 
dice Ximénez— hi'iele á pólvora de ar- 
tilíería. — Tal vez á este mal olor deba 
su nombre 

(/Uitlacopal (CuiTLA-coi'ALLi: cuitlatl, suciedad, 

inmundicia; cnpalli, goma, resina, co- 
pal (V.): « Goma inmunda,» ó, como 
dice Ximénez, «estiércol de copal») 
Cierta especie de copal. (2). 

'''^OCílItlíí (Te cuitlatl: tp.tL piedra; c/ititJatl, 

T^iCUitate suciedad: '• Suciedad de las piedras"). 

Especie de aguaucle (V.) que se cría 
adherido á las piedras los lagos. (3) 



NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

Cllitiacalco Cuitla-cal-co: mitlatl^ caca; calli, 

casa; co, en: « En la casa de la caca,» 
esto es, en las letrinas, en los comunes. 

Cnitlaluiac Apócope de Cuitla-huac-a-pan: 

cuitltítl, caca; huacqni, co.sa seca; atl^ 
agua; pan, ení « En agua de caca se- 
ca,» esto es, donde s'obrenada la caca 
seca (4). 



— i6g — 

Cllitlapán CuitlA-pan: cuitlatl^ caca, inmun- 
dicia; paw, en, sobre: « En ó sobre la 
caca,» esto es, en el basurero, en el 
muladar. Como estos lugares están 
generalmente detrás de las casas, y co- 
mo el lugar natural de la cuitlatl, en su 
significación natural de " caca " " ex- 
cremento, es la parte trasera del hom- 
bre y de los animales, de ahí es que en 
el diorria náhuatl se formó la posposi- 
ción cuitlapan, que sionifica " detrás," 
" á la espalda " y entra en composición 
en algunos nombres geográficos, como 
Acuitlapan, " Atrás del agua;" Tepe- 
cuitlapan, '' Detrás del cerro." 

Cuitlasala Cuitla-tzalan: cuitlatl^ mierda; 

tzalan^ entre: '' Entre la mierda." 

CllU!a'";enangO.... Cuitla-tenan-co: cuitlatl^ suciedad, 
caca; tenamitl, muro, pared; co^ en: 
" En el muro ó vallado de caca." 

Cllitlatáll Cüitla-tlan: r.v.itlatí^ caca, inmun- 

Cuitatáli dicia; tlan^ junto: " Junto á la inmun- 
dicia." 



NOTAS. 



(1) 



/ 



Latín tócnico: SpJiacelia ftegetun, Laveille. — Estos hongos son comestibles, 
fritos en manteca; pero dañosos hasta la intoxicación. ^ 

(2) 

« El !Írl)ol que llaman eniilacopaUi, ó estiércol <le copal suele llamarsí^ 
también xiotiuahutl por (jue tiene el tronce como ynficionado de lepra es de 
mediana grandeza tiene las hojas casi redondas y pequeñas con vnos granos 
(jue cuelgan ú razinios, muy semejaiitee á los de la exicantB. muy oloroüos y 

pegajosos, produce la goma l)lanca y algo olorosa, y muy dura 

Nace en regiones cal lentes (íonio es Yautepec (X imó- 

ni'z) No aparece clasificaila. 




— iGi — 
(8) 

El p. Saha^ún, lialilandn (le las paVtamlijas iiiKVromíau los indios, <lico: 
« Hay linas vrwnas quo so crian Robre el H'^un (|no se llaman U'cn'ditfe„ son de 
« colfir de azul claro, dt'Sjniés que está bien es})eso y t»rneso: cógenlo, tiéndon- 
w lo, en suelo sobre ceniza, y después hacen unas tortas de ello, y tostadas las 
« comen.» 

. El I*. Clavijero despulas de hablar del agnnvde, dice; « Hacían también 
M uso de una sustancia fanjíosa que nada en las aguas del lago, seciaidola al 
« sol y conservándola para comerla, A guisa de queso, al que se parecía mu- 
" cho'en el sabor. Dábanle el nombre de tecuUlulI, 6 sea excremento de pie- 
« dra. 

Todos los historiadores y cronistas convienen en (]ue T'ahnac es afresis 
úe C'uitlafntac. Este nombre tal cual eftá escrito, se 
compone de cvithül, suciedad, caca, y de hiincqni, ñeco, 
((ue pierde la silaba final qid y toma la c de liunc por 
})osposicii'n; y significa: «Ésta interpretación, por 
mas que reinigne á ciertos mexicanistas putil)undos, 
est.! fundada en el jeroglífico, que se compone do un 
niojoncito de caca, signo figurativo de cvi'Infl; sección 
vertical de un caño de agua, sisíuo figurativo de apantli, que da la terminación 
c'i'íH, de suerte que la lectura debe ser CnitUihvucapnn, « Ek agua de caca seca 
ó dura," esto es, donde sobrenada la suciedad. Este jeroglífico excluye las va- 
riantes que dan algunos autores, como Caiflahnacan, Culílapan, Tecnithitonco, 
por que en estos nombres no entra el elemento atl, agua, que es uno de los 
d'4 jerofrlífico. 

El Dr. Peñafiel se inclina á creer que Cuitlntl no significa el excremento 
humano sino el tevnitlatl, especia Je ahuaiitli que se cria adherido á 1 is piedras 
o-[ los lagos; pero tal aseveración no es admisible por tpie en el jeroglífico se 
hubiera imesto el signo figurativo de tell, piedra, que hubiera dailo el elemen- 
t > fónico fe, V que hubiera restrin^^ido la signiñcación de Cuitlatl, siendo la 
1 ctnra Tecnillapan 6 Teciñtlaap m. 

Borunda, en. sus í-xtravagautes interpretaciones de loa nombres geográ- 
de Mexico, refiriéndose a Cvdlahnac, dice: « La expresión translativa de la 
planta por imiuundicia del Señor, ee juntamente de synecdo(]ue por fonnada 
de Azufre, yiroducción atri1)uida al Sol, y acorde con la anotación (Jüüldhuac, 
alusiva á las antiguas corridas de Azufre vohíánico, cubiertas con las aguas de 
la Laguna hasta la Población así distinguida situada dentro de la propia La- 
guna, y cercana tí la Población Tobjavalco, ó material conservado dentro de 
las mismas aguas en consistencia semejante á la que se conoce por cei*a de 
Can'peche; y permaneciendo en una de las cumb.res de su serranía frontera 
de Norte, ó de Tlaltenco, el distintivo OcuiÜaxoclico, el que de lo interno en, 
vomitó íjixvcJi, inmundicia nilfJatl.it 

De lo expuesto se infiere que dnillaJniao es apócope de Cuitlahvacapan, 
por ser esta la lectura (jue da el jeroglifio<">. 

(3) 

Borunda dice: « En el distrito jurisdiccional de Tlapn hay Población 
vulgarmente tratada de Cmtlamla, siendo TfornitíafzdJnn la abra de la Sierra 
tznhtn, es de plata teocuitlatl, como que en ella perman'.Te veta y IMina de- 
rrumbada, y de una de sus cuevas extrajeron en nuestros días figuras de oro 
vaciadas á estylo de la Gentilidad.» •• 

Tal vez sea exacta la interpretación de Bornixla, pues Cuiilat~alan puede 
ser aféresis de Trn-ciñtl'i-lzdlttn. 



— 1 62 — 

LECCIÓN XXXII. 

Cf lALCHIHUITL, esmeralda, piedra preciosa; bajo 
la forma CHALCHIUH. 

• 

Clialclliliuite ( Chalchihuitl. «Esmeralda bas- 
ta» (Molina). Esmeralda del país 

(O- 

^ NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

ClialclllCOmula-.. Chaechiuh-comul-la: chalcMhuitJ ^ 
esmeralda; comuUi^ pozo; la, partícula 
abundancial: « Donde abundan los 
pozos de esmeraldas,» esto es, criade- 
ros de ellas. (2). 

Chalchihuapan.. Chalchiuh-a-pan: chalchihuitl^ es- 
meralda; atl, agua, y, por extensión, 
río; pan, en: « En agua, ó río de las 
esmeraldas.» 

Clialcui Japan Chalchiuh-xal pan: chalchihvitl , 

esmeralda; xaili, arena; pan, en: « En 
ó sobre arena de esmeraldas,» esto es, 
donde hay arenas verdes. — Puede ser 
también adulteración del nombre ante- 
rior Chalchiuhapan, porque se aspire 
demasiado la h hasta convertirla en J. 

ChalclliuCUa Chalchiuh-cuahuac-Can: chalchi- 

huacán kuitl, esmeralda; cuahuac, cosa dura; 

can, lugar: « Lugar de esmeraldas du- 
ras,» ó, como dice Borunda, « Territo- 
rio de piedras preciosas duras » 

Chalí hiciiecail... (CHALCHiuH-crE-CAN: Chalchitih- 

Clialchiucuecan.^w^^^, la diosa del agua; can, lugar: 

« Lugar de la diosa del agua» ó donde 

^ se adora á Ckních:iucueye (v). Nombre 

que daban los Mexicanos á la isla de 



— i63 — 

* 

San-Juan de Ulúa.— Nombre de la cos- 
ta de Veracruz. 
(.'lialt'llilltepec. .. Chalchihuitl. esmeralda; /^/?^//, ce- 
rro c, en: « En el cerro de esmeraldas. 



■NOTAS. 



(1) 

El P. Sahagim, con su candidez característica, hablando de las piedras 
preciosas, dice:. <' Las piedras preciosas no se hallan así como están ahora en 
])oder de los que las tienen ó que las venden, así herniosas, pulidas, y res- 
plandecientes; mas antes se crian en unas jñedras toscas que no tienen ningu- 
na apariencia ni hermosura, pues están por esos campos ó en los pueblos, las 
traen de acá para allá, y otras de estas muchas veces tienen dentro de si pie- 
dras preciosas, no grandes sino pequeñas, algunas las tienen en el medio, otras 
en las orillas ó costados. Hay personas que conocen donde se crian las pie- 
dras preciosas, y es, por que cualquiera de estas donde quiera que esté, está 
hechando de si vapor ó ecshalación como un humo delicado, y este se aparece 
cuando quiere el sol salir, ó á su salida, y los que las buscan y conocen, pú- 
nese en lugar conveniente cuando quiere salir y miran acia donde sale, y pí 
ven salir un humito delicado, luego conocen que allí hay piedras preciosas, ó 
que ha nacido, ó que ha sido escondida, y al instante van á aquel lugar, y ha- 
llan a'guna piedra de donde salía aquel humo, entienden que dentro de ella 
esta alguna piedra preciosa, y quiébranla para buscarla, y si no hay nada don- 
de sale aquel humito caban en la tierra y hallan alguna caja de piedra dondí^ 
están algunas de ellas muy preciosas escondidas, ó por ventura está en la tie- 
rra misma escondida ó perdida. También hay otra señal donde se crian pie- 
dras, especialmente las que se llaman chalchivetes: en el lugar donde están ó 
se crian, la yerba que esta allí nacida, siempre está verde, y es por que estas 
piedras continuamente echan de si una ecshalación fresca y húmeda, y donde 
esto está, caban y hallan las piedras en que se crian estos chalclüvdeR. 

Hay otro género de piedras que se llaman rjuetzalcJialchiritl, díceseasí, por 
que es muy verde y tiene manera de chalchmll; las buenas de éstas, no tienen 
mancha ninguna y son trasparentes muy verdes: las qne no son tales, tienen 
rayas y manchas mezcladas: lábr*nse estas piedras, unas redondas y ahuge- 
radas, otras trianguladas, otras cortadas al sesgo, y otras cuadradas. Hay 
otras piedras que llaman calchivites, son verdes y no trasparentes mezcladas 
de blanco, úsanlas mucho los principales, trayéndolas á las muñecas atadas en 
hilo, y aquello es señal de que es persona noble el que las trae; á los Mace- 
guales no les era lícito traerlas.» 

Don Lucas Alaman afirma que no había esmeraldas finas en México; ha- 
blando de las piedras preciosas, dice: 

« De todas las piedras preciosas ninguna ha sido tan frecuentemente con- 
feíndida con otras piedras verdes como la esmeralda, ó por mejor decir este 
nombre se ha dado á muchas substancias minerales y aun artificiales que tie- 
nen aquel color. En nuestra república no hay esmeraldas y las que se tenían 
por talos en tiempo de la conquista eran jade ó serpentina cuyo color tiene al- 



— ID4 — 

cuna semejanza con el de aqnellus. El Iltmo. Sr. Arzobispo Dr. ,D. Manuel 
(le Posadas, posee un idolil]o de la jtrimcra de estas materias de seis pululadas 
t\Q alto que halin'a «ido tenido i)or esmeralda eg aquellos tiempos, en los cua- 
les por no tenerse conocimientos ningunos de mineralogía, y creyendo <|ue to- 
das las piedras preciosas son resistentes, la prueba f|ue hacían en el Perú<lon- 
de las esmeraldas abundan, para conocer si lo eran, consistía en darles un 
fuerte golpe con un martillo, y como son quebradizas, todas se rompían, de 
suerto (|ue tomatjan por esmeraldas la*^ que no lo eran y destruían las verda- 
deras. Este error era común también en Europa: mucha fama tenía en Ita- 
lia // .sacro nUíao, el sagrado platón, que se conserva en la catedral de Génovn., 
y con el que so decía haberle celebrado la cena pascual por el Divino Salva- 
dor: el rey D. Alons'^ lo diú ;í la república, del despojo de la Ciudad de Al- 
mería en premio del auxilio de naves que le prestó para la toma de aquella 
jdaza y se creía que era de esmeralda. Transladado á París cuando la Italia 
fué despojada por Napoleón de todas sus preciosidades, se analizó por los 
químico» de aquella capital y resulto ser de vidrio común, tenido con cobre. 
Así pues todas estas esmeraldas de extraordinario tamaño de que se habl.i en 
tiempo de la conquista, no lo eran, sino otras piedras verdes de diversas cla- 
ses.» ]\tuy diver-'a de la anterior es la opinión de uno de los con(¡uistadores. 
Bernal Diaz del Castillo, hablando de los regalos que Moctezuma envió á (/or- 

tt's cuando estaba en la Veracruz, dice: * vuelve Tendile con 

nuichos indios, y después de haber heciio el acto que suelen entre ellos, de 
zahumar á Cortés, y á todos nosotros, dio diez cargas de mantas de pluma 
muy fina y ricas, y quatro chalcliv'de.^, que son unas piedras verdes de muy 
gran valor, y tenidas en mas estima entre ellos, mas que nosotros las esmeral- 
das, y es color verde; «En ot'-o pasaje dice: « '. 

y que aquellas ricas piedras de dicdckaiteíí, que las envía para 

el gran Emperador, por que son tan ricas, que vale cada una dellas una gran 
carga de oro, y que en más estima las ten, 'a » 

(2) 

Un Señor Andrés Iglesias, en una descripción historico-geográfica de 
CliaJcliieomiila, (\\ce: « Se sabe que la existencia de ésta pnl)!ación es post^c- 
" rior á la Conquista y que, alUl en su origen, era una humilde congregación 
" de indígenas, quienes le dieron por nombre Xalchicomulco, que, en mexi- 
" cano, que es el idioma desús naturales, significa Rhicón de aroia aludiendo 
<i á la mucha que contiene.» — Si tal fuera la significación del nond>re, éste de- 
bería ser Xal-xomid-co, pues idéntica estiuctura tiene A-.r<»md-co. << En cd 
rincón del agua;» Cnauh-koiind-co, « En el rincón de laarlioleda.»- Borunda, 
en su estilo extravagante, dice: «Así se señaló en la serranía conocida i)(>r 
" de Orizava al lugar ChalcJncomula, Lugar abundante de la Yerba amulli, 

« a linda, adentro co, lo es de piedra preciosa (!kalch,ihvül, ó Diamante, » 

Auncjue no estanios conformes con los elementos y estructura c(ueda Borunda 
al vocablo, pues « lugar abundante en la yerba oj/mí//í .°e dice (¿itUaiuulln, sin 
embargo, lo citamos para apf)yar nuestra aseveración de que clialcItiliuiU es el 
primer elemento de la palabra. 



.^^^^^^^'^^^ 



— i65 — 
LECCIÓN XXXIIÍ. 

CHANTLI, casa, morada, madriguera; 
bajo la forma CUAN. 

CílDSpamoclia Capullo en que se oculta la oruí^a, en 

estado de crisálida, para convertirse en 
mariposa. I| Insecto alado que, por 
su estructura y color verde, se contunde 
con las hojas de las plantas. 

No hemos podido encontrar el ori- 
gen de esta palabra. Los mexicanos 
dicen ¿^ campa mochaii^ que significa 
«¿ dónde está tu casa ?» compuesto de 
campa, dónde, de mo, tu , y de chantíi, 
casa. Tal vez haya alguna relación en- 
tre esta frase y el vocablo de que se 
trata. 

NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

Ayotiíh'liali Ayotl-in-chan: ayoü, tortuga; in, 

su; chanta, casa, morada: « Su casa, 
, ó vivero de las tortugas.» 

Coatliudian ^ . ^_ Coatl-in-chan: 

. coatl^ culebra; ir/ y 
su; chantfiy madri- 
guera: « Su madri- 
guera de las cule- 

o 

bras. 
CoATL i-chan: Coat/, la diosa Cihua- 
coatl (V.); ?', su; chantli, casa: « Casa 
de Qoatl ó Cihuacoai/, « ( Véase Coa- 
dán). 
Cuailtilicliail..... Cuau-t-in-chan: cuantli, á^uil^; tj 
letra diacrítica; zn, su; chantli, madri- 
guer: " Su madriguera de las águilas. >^ 




— i66 — 

Cuautinchan: cuautin, plural de 
cuautli, caballero-águila; chantli, casa: 
" Casa de los caballeros ásjuilas." 



LECCIÓN XXXIV. 

CHILLI, chile (V.), pimiento de Indias; 
bajo la forma CHIL. 



Aguachil. 



Chilíiqiailes. 



Chilazote. . . 



Cliílate. 



Yuxtaposición de la palabra caste- 
llana a£-im y del aztequismo c/ii/e, apo- 
copado: « Caldo de chile muy ac^^uado. » 
— No debe confundirse con el agua- 
chirle castellano. 

(Chil-a-quilitl: chil-atl^ caldo de 
chile, chilate (V.); quilitl " Yerbas ó 
quelites en caldo de chile ")• Guisado 
que se hace con la tortilla de maíz, des 
pedazada en pipián, en jitomate, en 
chile verde ó en el mole. || Chilaquil: 
sombrero viejo, despedazado. (1), 

( Chilla -zotl: chil-la^ chilar; zofl, 
suciedad: •' Suciedad de chilar." — No 
se percibe el sentido propio de la si¿" 
nificación). Cierta yerba parecida al 
chicalote (V) — Se emplea como anti- 
reumática; y Ximénez dice, hablando 

de ella: i' la leche de 

II esta planta mezclada con leche de 
II mujer que aya parido hija, y hechada 
" en los ojos, mitiga sus inflamaciones. ii 
. ( Chil-atl: chilliy chile; aiU agua: 
u Aguachil ó agua de axi " (Molina). 
Bebida muy usada en las costas, com- 
puesta de chile, cacao y aj^aa, que tam- 



— 167 — 

bien llaman los indios chilcacahaatl, 
11 bebida dé cacao con chile, ii dice 
Molina. 

Chilcoste (Chil coztic: chilh. chile; eoztic, 

amarillo: " Chile amarillo).!' Especie 

de chile quc-dice Ximénez — i» tiene 

11 seyz ó siete dedos de larj^o, y es nie- 

• II dianamente delgado, tira algunas ve- 
" zes de blanco á rojo, y otras ynclina 
11 á color de passa ii — y añade — u se di- 
" ze chüecoztli por el color de azafrán 
ii que suele dará los potajes y guisados 
11 que con él se aderezan, y por esta 
n misma razón le llaman los españoles 
'I que vienen de Santo-Domingo, aza- 
H trán axi n 

CllilcllOlllole (Cu 1 LCHO- MOLL I : cJiUchotl, chuchó- 
te (V); molli^ guisado, mole (V.): 11 Mo 
le de chilchotesi'). Cierto guisado de 
chiles verdes. 

ChilcllOtíi »Ciiil-chotl: <r/¿zV//, chile; ch.otl^ 

(?); ''AxL ó chile verde " (Mo- 
lina) (2). 

CIIILTC ( Chilli: la radical ádl es de con- 
notación desconocida (3). El fruto de 
diversas especies y variedades silvestres 
y cultivadas del gévítxo capslcum^ íami- 
lia de las solanáceas. — Molina dicf : 
" Axi ó pimienta de las indias" (4). 
11 El miembro viril. 

Chileatole. (Chil-atolli: chilli^ chile; atolU, 

atole (V.): " Atole de chile ó con chile," 
ó, como dice Molina, '' Mazamorra con 
axi »). B'ebida compuesta de chile y 
y atole (5), 

CllÜequelite (Chil-quilitl: cMlli^ chile; ^inliil^ 

i'llU{j[uelÍte yerba comestible, quelite (Y.): " Chi- 



— i68 — 

le-yerba.") Chile herbáceo, llamado 
así, para distinguirlo del arbóreo. 

CllÍiii;uaq[Ue Chil-huacqu i : chilli^ chile; huacgni^ 

cosa seca: " Chile seco ") Cierta espe- 
cie de chile muy usado en Oajaca. 

Cililmecate (Chil-mkcatl: chiílí, chile; mecatl, 

lüccate (V.): " Mecate-chile," o " Chile¿ 
mecate.'') Y'erba de las solanáceas, 
que emplean los indios como eficaz an- 
tiodontálgico. — Las hojas de esta plan- 
ta son parecidas á las del chile^ y los ta- 
llos, que están revueltos con las raíces, 
parecen mecates; y de estas particula- 
ridades ha de haber tomado el nombre. 

Cllillieciiatole. . . . ((/Hil-necu-atolli: chilli, chile; 
necutli^ dulce; atolli^ atole (V.): '' Ato- 
le dulce de chile *' .) Bebida hecha de 
atole con chile amarillo y m.iel. 

Clinote ... (CniL-ocTLi: chile; orí/?, vino, licor 

CllÜOele fermentado: " Vino de chile.'') Bebí 

da muy usada en las costas, que se ha 
ce incorporando en el pulque chile an- 
cho, epazote, ajo y un poco de sal; y 
adquiere tanta tuerza como el aguar 
diente. En los luchares donde no hay 
pulque se hace la bebida con tuba ó te- 
pache. 

Chflpacle- (CiiiL-PATLi: chilli, chile; ;wí/i, me- 
dicamento: " Medicamento de chile.") 
^ l'lanta que sirve para curarlos abcesos, 
el cáncer y la sarna. — Le dieron el 
nombre á^- chile ^ porque produce, se- 
gún Ximénez, " unos granos semejan - 

'' tes á la pimienta negra, 

" es acre y mordaz al gusto, á los prin- 
'* cipios sauc á resina y después mues- 



/" 



— 169 — 

*' tra su virtud y vehemencia y que 
" abrasa " 

Chilpansucllil-... (Chil-pan-xochitl: chilli, chile; 
panlli ó pamiíl^ bandera; xochiil^ flor: 
« Flor de bandera de chile»). Uno de 
los nombres de la yerba chilapandanol. 
— El color y figura de esta flor, que 
parece una flámula purpúrea, colorada 
como un chile, son el ori^jen del extra- 
vagante nombre que lleva la planta. 

ChilpDClo. (ÜHiL-PocTLi: chilly chile; poctH^ hu- 
mo: tal cual está construida la palabra, 
significa: « Humo de chile,» ó « Chile- 
humo,» y no « chile de huma » ó « chi- 
le ahumedo,» porque lo primero se di- 
ce porchilli^ y lo segundo, chilpuchectic 
ó ehilpucheJiualli). Cierta especie de 
chiles verdes, secados al humo y enour- 
tidos en un caldillo de agua y vinagre, 
en partes iguales, sazonado con sal, ajos 
enteros, otros machacados, ramas de 
tomillo y algunas hojas de laurel. 

Clliltepíll (1. CiiiL-TECPiN: chüli^ chile; tecpin^ 

Chiltil^i^iuííl pulga: «Chile-pulga,» ya sea por el 

tamaño, ó por lo que pica, ó por ambas 
cosas— dice la Academia. 

II. Chil-tepiton: chüliy chile; te- 
piton, éii^nytivo despectivo: «Chilillo.» 

II I. Chil tetepitzin: chilli^ chi- 
le; tetepitzintli^ expresión de doble di- 
minutivo:» « Chilito pequeñito.» 

De estas tres etimologías, la prime- 
ra es la que juzgamos cierta, porque, 
aun cuando los Vocabularios no traen 
la palabra chilterpiíi^ la trae el P. Xi- 
ménez, aunque dice: « El segundo gé- 
'< ñero de chile llaman cliilteqñn^ por 



" causa de los mosquitos, á quien pare- 
" ce que imita y parece mucho en el 
" color y tamaño, y otros le llaman 
li tocuiüatl, que quiere dezir estierc ui 

" ce pájaros, por la pequenez " 

En mexicano, " pulga " se dice Uc: , 
y mosquito," moyatl] así es que no com- 
préndemeos por qué Ximcnez dice: 
" por causa de los mofq-itos). Cliile 
rojo que se cría en Papantla y en Jalií-co, 
del tamaño de' una alcaparra, y muy 
picante. 

CldmolC (Chil-molli: c/.iV//, chile; mohi^ mo- 

'^ (y ')•> guisado: « Guisado de chi- 
le.» (6). Actualmente- se da el nom- 
bre de chimóle^ á todo guisado ó caldo 
de chile, mal hecho, q sin muchos con- 
dimentos (7). 

('hll^Okíte (Chil-zolotic: cl.illi, chile; xf/r/Zr, 

CiiIrso!o'G envejecido, deriv. de zoloa^ envejecer 

algo: « Chile viejo »). Salsa hecha 
¡ con chile verde viejo ó pasado. 

Toniacliile (Tonal-chilli: tonal ií^ calor del 

Toriiacliii sol, estío, vJlüH^ chile: « Chile del sol ó 

del calor; chile veraniego,» porque se 
siembra, cultiva y cosecha cuando aun 
no llueve). « Pimiento gordo » — dice 
la Academia. — Molina dice: « Axi de 
« regadío, que se hace en tiempo que 
« no llueve.» — El pueblo le llama chile 
« cuaresmeño.» porque se cosecha en la 
cuaresma. 



EJE 






1,1 claso indígejia. 

II. Los ch'ilaqui'lcs, aunque ])Jato luiwal'.lo, se sucio so'- 
vii- en las mesas de los ricos, poi-que son muy apetit )sos. 

líl. Los chiles capónos se Hernán así, porque no oslan 
^••itos con lluevo como los demás chiles rellenos. 

IV. El chü( afole es el desayuno de los polDrcs. 

V. El cliile estimula á Leber pulque, como el poscadr, 
vino. 

VI. El chimóle lo consumen or linariaínente los jowialo- 
i-os y los soldados. 

VIL Los chiles en vinagre sirven do condimento en mu- 
olios platillos. 

VIH. Algui»os borra cliss se curan la crudeza de cst')- 
mago que los proilucé el aguardiente, comiendo cliilpocles! 

IX. El cJii/hnnque es muy buscado en ^México por los 
oajaqucííos. 

X. La hacienda del Jaral, en el Intoj^ior, es uno do los 
/tados centros productores de chile. 

XI. El chivfíolote es la salsa de los miserables. 

XII. La bebida del chílote se consume por barriles en 
los fandangos de la costa de Acapulco. 

XIII. El chíltepin abura cuando se come. 

XIV. El chile serrano y el chile trompillo son do los 
niás p cantes. 

XV'. Pai-a los chiles rellenos el más propio es el torna- 
ch'l. ^ 

XVI. « Los mercaderes cuando no se vende su merca- 
« derla, á la noche viniendo á su casa, pon?n entre las mantas. 
« dos bainas de cJiile, y dicen que les dan á corner chile, para 
« que lueu'O oti-o día so vendan. »--( Sahagu^.) 



-^^^ 



— 1/2 — 

DERIVADOS. 



Chilar Campo sembrado de chile.''. || Es- 
pantajo de chilar: pelele vestido de an- 
drajos, que se pone en alto en los chi- 
lares para ahuyentar los pájaros. 

'Cllilarajo Vestido andrajoso. || Espantajo de 

chilar ( V. Chilar). 

CllilílZO Fumigación que se hace quemando 

chile, para ahuyentar los ratones ú otros 
bichos dañinos. 

Chiliro... Llámase así, despectivamente, al que 

tiene tienda de comestibles, por ser el 
chile uno de los principales artículos de 
este comercio. 

Chilillo — Se da este nombre á ocho especies 

de yerbas que, por alguna circunstancia, 
tienen semejanza con el chile (V). 

CJíílilIo.. Adorno que usaban los soldados en 

en el chacó ó morrión, que consistía en 
un trozo de madera, de diez á doce 
centímetros de alto, de fif^ura cónica 
invertida, forrado de tela roja, y super- 
puesto verticalmente en la orilla de- 
lantera del chacó. 

Cliiiliolera La que hace ó vende chimóle. 

Enchilada Tortilla de maíz aderezada con chi- 
le. Deriv. de enchilar. 

Enchiladera La que hace y vende enchiladas. 

Enchilado, da.... Vntsíáo de chile. II Color de chile 
ó bermejo: toro efichilado; colérico. 

Enchilar Untar algo de chile. \\ ñg. Hacer 

enojar ó encolerizar á alguno. || v. r. 
Vntarse chile, \\ fíg. Enojarse, enfure- 
cerse. 



— 175 — 

Enclliladuría . .. Tenducho en que venden especial 
mente tortillas enchiladas. \\ En las 
queserías, el departamento en que se 
untan de chile los quesos. 



lefraiis j Lacueloiss famillaii: 



Estar hecho un chi- Se dice de la persona andrajosa 
larajo ó que tiene el vestido hecho pedazos. 

Hacer rllilary me- Hacer destrozos, devastar, destruir, 
dio causar muchos daños. 

Hacer chile con el Se aplica á la persona que, por 
culo respeto, temor, vergüenza ú otra cau- 
sa, no puede hacer explosión de su có- 
lera, sino que se remueve en su asiento, 
como el tejolote en el molcajete cuando 
se muele chile. 

Lo mismo es chile Con esta locución se manifiesta 

que agujas.... que lo que se juzga remedio de un 

todo pica mal, es igualmente malo. 

Lo mismo que chile Con esta locución se da á enten- 
y aoua lejos der que no es fácil alcanzar lo que se 

propone como remedio inmediato de 

aleún mal. 



& 



No le tenga miedo al No amedrentarse con el valor 
chile aunque lo vea aparente de una persona, ó con un 
colorado peligro incierto. 

Ponerse como un Ponerse colorado de fatiga, de ver- 
Chile , güenza, ó de colera. 



1/4 — 



NOTAS. 

(1) 

El guiso de los mexicanos se ha de haber compuesto, como lo indica su 
nombre, de yerbas, quilitl, y de agua-chil ó caldo de chile, chilatl, comp. de 
chilli, chile, y de afl agua. 

(2) 

D. Eufemio Mendoza dice que chilchotl está formado de cJnlli, chile, y de ' 
c^iocAía, hacer llorar, y que significa: « chile picante que hace llorar.» Si tal 
fuera la sÍ2n¡ficaci''>n, el vocablo sería c/iíYíecAoc/i. Además, hay chiles mas; 
picantes que el c'; Ichote, á los quese les podría haber dado mejor ese nombre. 

(3) 

D. Juan Ferraz, en su filología fantástica del náhuatl, die*»: « Esta voz, 
como casi todas las de formación monosilábica ( chile, ) es de dificil análisis. 
La raiz chi implica de venir (?) hacerse, de donde el verbo china, y el elemen- 
to il es de iba, reverencial de i beber, es decir que el chile, que era y ea tan- 
usado por los indios para condimentar sus bebidas, indica una co.sa propia pa- 
ra hacerlas. «¡ Ni Nezahualcoyotl entendería esta lucubración»! 

(4) 

Las principales especies son: 

El pasilla, cnp.ñcutp lomgun; 

El ancho, C. cordiforme; 

El mulato, que parece una variedad del anterior, lleva el nombre de po- 
hlann cuando ha llegado á su madurez; 

El valenciano C. dulce; 

El chincuayo ( to'??«un(/í?/o), C /fndeítcenxf; 

El chiltipiquin de Jalisco, C. microcarpum 

El chiltipiquin de Papantla, C annum; 

El vulgo le 11 Ama también picante, por tener esta propiedad. Loa espa- 
ñoles le llamaron pimiento de Indias. — Es uno de loa condimentos más usados. 

El P. Ximénez, en su curiosa reseña fitográfica, dice lo siguiente: « Del' 
« Chile » 6 pimienta de las indias. — Los mexicanos llaman á esta planta, assi. 
que produze aquellas vaynillas que los de la ysla Española llaman a.ri, y se- 
gún afirman algunos la llamaron los antiguos syliquastra, y los españoles le 
llaman pimienta de las yndias, y aun Antuarto le nombra capsicum, la qua! 
yerna aunque á mucho que se le trasplantó en Es¡)aña donde la siembran y 
regalan, generalmente en los jardines y macetas no menos para ornamento y 
buen parecer, que para vsarla por apetito y condimento, pero porque acen a 
de los yndios se hayan muchos más generosos, y sirue para lagaña de comer, 
y para dar sabor y gusto á los manjares, en tanto estremo que no se hallará 

en las indias ninguna messa sin chile, sean :\ todos muy notorias » 

Sigue Ximénez haciendo la descripción de las diversas plantas de chile, enu- 
mera sus clases, pondera sus virtudes terapéuticas, y acaba su largo capítulo 
diciendo: « del señor chile y sus especies basta lo dicho.» 



— 175 — 
(5) 

El P. Ximénez, hablando de laa bebidas que se hacen con el tlaolK, maíz, 
dice: « El que llaman chilittole, se hace de atole y chile mezclando, como el 
mismo nombré lo dize y hazerse de la piisma manera que los pasados (atole 
blanco y atole agrio), más cuando está á medio cozer, se le hecha el chile 
desecho, en agua aquella cantidad, que al que lo viniere de tomar, diere mas 
gusto, tomase luego por la mañana, contra el rigor y aspereza del frío corro- 
uora el estómago y lo fortifica, expeliendo la flema que en el estar suele ape- 
gada, limpia los ríñones, ebaqua cualquiera impedimento, que en ellos aya.» 

(6) 

El Sr. F. Flórez, en su Historia de la Medscino. dice: » chilchomulU ( entre 
nuestras mujeres chimóle ). « Chilckomolli, significa: «guisado de chile ver- 
de," y cliihnoUi, «guisado de chile» de suerte que chimóle no es corrupción de 
chilchomoUi, como cree el Sr. Flórez. 

(7) 

RK8K5f\ ANECDÓTICA. El Lic. Mota Padilla, escritor del siglo XVIII 
[ 1742 ], en su Historia de la Conquista de la Nueva Galicia refiere el origen de 
la casa del conde de Miravalles, que insei'tamos á continuación porque es 
muy curiosa y porque en su relación nos da á conocer lo que era el chimóle en 
a |uella época. Dice así.- " Había muerto el capitán Pedro Ruiz de Haro, 
" noble como de la casa de loa Guzmanes; dejó en suma pobreza á su viuda 
" Doña Leonor de Arras, con tres hijas, por lo que se retiró ú una labor, que 
" |)or entócea se llamaba Miravalles, cerca de Oompostela; y aunque pobres, 
'■ esta])an ricas de virtudes. Estando, pues, una tarde en un portillo, atrio 
" de su casa, todas ocupadas en su labor de manos, llegó un indio y dijo.- « se- 
" ñoras, ¿ tenéis una tortilla que darme por amor de Dios?» Leonor Aria? le 
" contestó «siéntate hijo; y mando á una de las niñas que moliere un poco 
'■ de nixtamal é hiciese tortillas, y á otra, que hiciese un poco de chimóle, que 
" es un compuesto de tomates y chile, que en España llama»!' pimientos. Comió 
" el indio, al despedirse dijo agradecido.- « Dios te lo pague, señora, y ten con- 
" fianza en Dios, que te ha de dar tanto oro y plata, que te sobren muchos 
"millones." Fuese el indio, y al tercero día volvió con metales ricos, y le 
" descubrió la mina del Espíritu Santo, que fué la primera del reino, cerca de 
" Com postela, de donde salió tanta plata y oro, que á los cinco años dotó á 
" las hijas considerablemente, y las casó con tres caballeros délos más ilus- 
" tres que había en el reino. Fueron las minas en tanto aumento, que como 
" de Centizpac salían las recuá^ cargadas de pescado y sal, se cargaban de 
" plata y oro para México. La choza de Doña Leonor se convirtió en un pt- 
" lacio que ilustraban sus tres yernos, y aun hasta hoy (1742) es el palacio 
" de los condes de Miravalles." 

(8) 

A seis de estas yerbas, conocidas con el nombre genérico de chilillo, les dan 
los naturalistas los nombres siguientes.- Clemutia sérica H. B. K. — Dri/níVme- 
xicana Moc. et Sessé — Plumbago ¡lulchella, Boisa- Poh¡(fonum acre, H. B. K. — 
Polygonum hi/dropiperaides, Michx. — Este líltimo se emplea en baños, como 
antirreumático, y en poción, como diurético — Esta yerba nace en las aguas 



— 176 — 

estancadas y tiene propiedades estimulantes como las del chile; y, por esto, 
los franceses y los ingleses, traduciendo el nombre técnico de la especie, 1« 
llaman « pimienta del agua.» 

Hay otras dos especies: 

Chilillo de la Huaxteca Rovrea oblongifolwf Hook et Arn. 

y Chilillo venenoso que tieae el mismo nombre técnico. 



LECCIÓN XXXV. 
CHILLI, chile, pimiento; bajo la forma CHIL. 

( Continuación. ) 
NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

r 

Chila Chil-la: chilli, chile; la, que ex- 
presa colectividad: « Chilar.» (i) 

Chilac Chil-a-c: cltilli, chile; atl, agua; c. 

en: « En agua de chiles.» 

Cllilacacliapan... I- Chilacach-a-pan: chilacachtli, 
granos de chile; atl, agua; pau^ en: En 
agua de pepitas de chile. > 

IL Chil-acagha APAN: chiUi, chi 
le; acachatl, langosta; atl, agua; pan, en: 
En agua de langostas de chile.» 

El jeroglífico confirma la primera eti- 
mología, pues los tres objetos que so- 
brenadan en el agua no representan 
langostas, sino granos ó pepitas de chi- 
le. — Ponemos aquí la segunda etimo- 
logía porque es la que trae la « Nomen- 
clatura Geográfica de México.» 

Chilapa Chiv-a-pan: chiUi, chile; atl, agua; 

pan, en: « En agua de chiles.» 

ChilCUaloya Chil-cualo-yan: chUU, chile; cualo, 

se come; ya.n, que expresa el lugar 
donde se ejecuta la acción del verbo: 
« Donde se come chile » 



— 1/7 — 

Cllilcuailtla CiTiL-cuAUTLv: r// /'Y/, chile; niaii/i- 

thi, bosque: « Bosque de chiles,» esto 
es, de las plantas arbóreas que los pro- 
ducen. 

( 'llilcllOÍa. Cu I LCiio-TLA: cMlchoÜ^ chuchóte (v), 

cliile verde; tía, que expresa abundan- 
cia: I' Donde abunda el chile verde ó 
cnilchote.il 

CllÜhliacáll Gíiil-hua-can: clúíli^ chile; hufi\ 

que denota pe sesión; can, lugar: " Lu- 
gar de los que tienen chiles," esto es, 
de cultivadores de chile. 

Clliliquititáll C^hil-qüili-titlan: chilquilitl, chile- 
quelite (V); tifian, entre: n Entre el 
chilequelite ó chile herbáceo " 

Cllilixtiftllílíicáll CiiiL ixtlahua-can: chilli^ chile; 
i.vtlahuatl, llanura; can, lugar: « Llanu- 
ras; (sembradas) de chile.» 

Clliltepoe Chil tepec: chilli, chile; tevetel, ce- 
rro; Cy en: '' En el cerro de chiles." 

Clllitepiíítla Chii.tecpin-tla: chiltecpin, chil- 

tipiquin (V ); tía., que expresa abundan- 
cia: '' Chilares de chiltipiquín ó chilte- 
pm." 

ChiítojaC Chii.-atoya r: chilli, chile; ntnyatJ, 

río; c, en: '' En el río de los chiles." 

CliilllCa... Chilu-can: ó Chito can: ¿-//í'/í?, lle- 
no de chiles; ca'n, lugar: '" Lugar lleno 
de chiles," esto es, que los produce tn 
abundancia. 

dlilzapote Chil tza potl: chilli, chile; tzapotl, 

zapote: '' Zapote-chile," esto es, plan- 
ta zapotácea cuyo fruto es picoso.— ^Co- 
mo nombre de lugar debe ser CJnltza- 
¡xAla ó Chiltzapotlari. 



- 1/8 - 

NOTA^. 



Muchos etimologistas dicen que chilla es plural de chilli. Es como si di- 
jéramos que arenal es plural de arena, ó lodazal de lodo, ó arboleda de árbol. 
Los nombres colectivos mexicanos, como chilla, chilar; zalla, arenal, cuauhíla, 
arboleda, son como los castellanos que significan singulares, esto es, denotan 
una sola persona ó cosa, pues la unidad puede ser individual, genérica, ó co- 
lectiva, según que denote un solo individuo, un género ó especie ó una colec- 
ción; v. g. •. este hombre el hombre, ejercito, arboleda, chilar, garbanzal, etc. etc. 

Además, en el idioma mexicano no tienen plural los nombres de cosas in- 
animadas, de suerte que chilli no puede tener plural; y aun cuando pudiera 
tenerlo, no sería chilla su forma plural porque los nombres acabados en li mu- 
dan en el plural esta final en tin, así es que serfa chiltin. Además, hay el re- 
curso de indicar el plural de las cosas inanimadas doblando las dos primeras 
letras de la primera sílaba; v. g, •. cnlli, casa; cacalli, casas; xalla arenal xaxa- 
lla, arenales. Según esta regla, el plural de chilla, chilar, será chichilla, chi- 
lares. » 



LECCIÓN XXXV. JEROGLIFICO- 





CHILAPAN. CHILTEPEC. 



LECCIÓN XXXVI. 

CHINAMITL, cercado de cañas, ó zacate, ó seto vivo; 
bajo la forma CHINAM ó CHINAN. 

Cllinamil.. (Chinamil. " Seto ó cerco de ca- 
ñas " (Molina). Cañas secas; tejido 
de cañas, de ramas, de varas, etc., con 



— 179 — 

que se forman las paredes, techos y cer- 
cas de los pobres. 

Cilinanipa. ( Chinamí'a-fa: chinamitl^ tejido 

de cañas ó de varas; pa^ en ó sobre: 
" Sobre el tejido de varas ó cañas). Te- 
rreno de corta extensión en los lagos 
vecinos á la ciudad de México, donde 
se cultivan flores y hortaliza. — Anti^^ua- 
mente estos huertos ó jardines eran flo- 
tantes (i). 

Chinaucal ( Ch i nán-calli: chinamttl^ seto ó 

cercado de cañas; callt^ casa: '' Casa de 
seto ó cercado de cañas." Casa de za- 
cate, paja, cañas, ó ramas. || Casucha 
miserable (2). 



NOMBRES GEOGRÁFICOS. 



Chinamefa Chinam-meca-c: chinamitl, china- 
mil (V.); mecatl^soga., lazo, mecate (V.); 
c, en: " En los mecates de chinamil," 
esto es, donde usan lazos de zacate, ca- 
ña, etc. 

C;lÍnivni?altengO.. Chinan-cal ten -co: ¿r/zíwawzV/, chi- 
namil (V.); ¿Tí?//?, casa; íentli^ orilla; co, 
en: " En la orilla de las casas de chi- 
namil ó de los chinancales." 

ChínaflgO Chinan-co: r/ziWmzV/, chinamil (V.), 

seto de cañas; co, en: "En los setos 
de cañas." 

Chinantla Chinan- tla: chinamitl, chinamil, 

cercado de cañas; //íz, que expresa 
abundancia: " Donde abundan los cer- 
cados de caña ó chinamil." 



— i8o — 

Chin íi lit! an Chinan-tlan: chinamitl, chinamil 

(V.), cercado de cañas; ilan, junto: 
" Junto á los cercados de cañas ó chi- 
námiles. 



. NOTAS. ^ 
(1) 

"Rksexa FisTOPacA. — « IjOs ]\Iexicano«, en toda la larjía peragrinación que 
lucieron doíide su patria Aztlan hasta el lago donde fundaron á México, la- 
braron la tierra en todos los puntos donde se detenían, y viviaa de fus cose- 
chas. Vencidos después por los colhuas y por los tepanecas, y reducidos áJa» 
miserables islillas de los' lagos, cesaron por algunos años de cultivar la tierra, 
por que no la tenían, hasta que, adoctrinados por la necesidad é impulsados 
j/Or la industria^ formaron cam])os y huertos flotantes sobre laí¿ mismas aguas 
del lago. El modo que tuvieron entonces do hacirlo, y que aun en el día 
conservan, es bastante sencillo. Hacen un tejido dp v;u'n>' y raíces de algnras' 
]>lantas acuáticas y de otms materias leves, pero cajiaces de sostener la tierra 
del. huerto. Sol ¡re este fundamento colocan ramas ligeras de aquellas misn.ias 
plantas, y encima el 'fango que sacan del fonAo del lago. 1.a figura ordina- 
ria es cuadrilonga.- las dimensiones varían, pero por lo común son, si no mé 
engaño, ocho toesas \ oco mas ó menos, de lávgo, tres de ancho, y menos de 
un f)ie de elevación sobre la superficie del agua. E¿tos fueron los yiriuieros 
campos que tuvieron Jos mexicanos después déla fundación de su ciudad, f 
en ellos cultivaban el maiz, el chile y todas las otras plantas necesarias á sa 
sustento. Habiéndose después multiplicado excesivamente aquellos campo*, 
móviles, los huljo tand)ién para jardines de flores y de yerbas aromáticas qii& 
se empleaban en el culto de los dioses y en el recreo délos magnates. Ahora 
sólo se cultivan en ellos flores y toda clase de hortalizas. Todos los di»s <lel 
afio, al salir el sol, se ven llegar por el canal á la gran plaza de aquella capi- 
tal ( México ) innumerables barcos { canoas y chalupas ) cargados denmcha8 
especies de flores y otros vegetales (-riados en aquellos huertos. En ellos jd-os- 
]ieran todas las plantas maravillosamente, ])on|ue el fango <]el lago es fértilí- 
simo y no necesita del agua del cielo. En los huertos mayores suele haber 
arbustos, y aun una cabana para preservarse el dueño, del sol y de la lluvia. 
Cuando el amo de un huerto, ó como ellos dicen, de wwz. chinampa, quiere pa- 
sar ;i otro sitio, ó por alejarse de un vecino perjudicial, ó para aproximarse á 
su fanulia, se pone en su barca, y con ella sola, si el huerto e« pequeño, ó cou 
auxilio de otras, si es grande, lo tira á remolque y lo conduced donde quiere.» 
[ Clavijero.] 

El 8r. L. R. , en el Aprncllce al Dirn'óri. tnir. de iriff. y Gccgr., <lice: 
«Antes de que ios mexicanos se hiciesen dueilos de todo el hermoso vallt de 



— i8i — 

: . iiocliüílan, habital)an en pequeñas islas en medio de los lagos; oran pobres, 
[. ero valientes é indufitriopos, y se mantenían, aunque miserablemente, con 
ii is productos de la caza, de la pesca y de las plantan que escasamente cultivan 
¡ . >r falta de terreno. Entonces fué cuando comenzaron á formar huertos con 

-tacados y cuando la necesidad les sugirió la idea feliz de la bella invención 
lie laa rhijinmpaíi. En ellas y en los huertos cultival)an Hores <iue vendían á 
li),« pueblos comarcanos. ¡Ah! ¡Quién huí )iera podido jtresagi.-ir á aíjuellos 
valientes conquií^tadores de este país, que (jtros conquistadores los arrojarían 
de él á las orillas de lo.s lagos, y que un día sus descendientes, reducidos de 
nuevo :í la miseria, cultivarían berzas y llores i)ara asegurar una escasa sub- 
sistencia!» 

El P. Álzate, hablando de las cJiitiavijxis, que aun existían en su tiempo, 
aunque muy raras, menciona también una isla notante (jue existía en la ha- 
cienda de San Lsidro, situada donde comienza la jteninsula que divide las 
aguas de Chalco y de Tescoco. <( A aquella hacienda dice-])ertenece una grande 
isla flotante, que sirve ¡jara surtir de alimento á las bestias que están desti- 
nadas al servicio: á esta isla flotante la conocen ¡jor el Vandolero, jjorque si 
los vientos soplan por el nordeste, se aleja del territorio de la hacienda, por 
mas de dos leguas, y si reina el viento sur se encamina á unirse con las tie- 
rras ñrmes,» Añade que aquella isla sufría sin sumergirse, el peso de mu- 
chos l)ueyes. El P. Álzate atribuía la escasez de chinampas en su tiempo, á 
haber bajado el nivel de las aguas en los lagos. 

Aun exi.'^tían algunas chinampas cuando el barón de Humboldt vino á 
México: véase lo que dice soV)re su origen y sobre el mérito de su invención: 
«' La ingeniosa invención de las chinampas parece venir desde fines del siglo 
XIV y es muy propia de la particular situación de un pueblo que, hallán- 
dose rodeado de enemigos y precisado á vivir en merlio de un lago que cria 
pocos peces, estudiaba los medios de proveer á su subsistencia. Es probable 
que la naturaleza haya sugerido también a los aztecas la primera idea de los 
jardines fiotantes. A las orillas pantanosas de los lagos de Xochimilco y 
Chalco, el agua agitada en la estación de crecidas fuertes arranca algunas mo- 
tas de tierra, cubiertas de yerbas y entrelazadas con las raíces. Estas motas, 
después de flotar largo tiempo de un lado para otro, llevadas por el viento, 
se reúnen á veces y forman islotillos. Alguna tribu de hombres demavsiado 
débiles para mantenerse sobre el continente, creyó deber aprovecharse de es- 
tas operaciones de terreno que la casualidad les ofrecía, y cuya propiedad no 
les disputaba ningún enemigo. Las mas antiguas chinampas no eran sino 

motas de césped reunidas por los aztecas Se vé, pues, que unas 

simples motas de tierra aiTancadas de la orilla, dieron ocasión á la invenció)i 
de las chinamjjas; pero la industria de la nación azteca ha perfeccionado po- 
co á poco este género de cultivo. Los jardines flotantes de que los españoles 
encontraron ya un gran número y de los caaU-x lioy existeti todaiia algunos en el 
layo de Chalco ( 1804), eran balsas formadas de cañas, de juncos, de raices y 
de ramas de ar1)Ustos silvestre. Los indios cubren estas materias ligeras y 
enlazadas las unas con las otras con mantillo negro, que está naturalmente 
impregnado de muriato de sosa. Regando este suelo con el agua del lago, se 
lo va quitando poco á poco aquella sal, y el terreno es tanto mas fértil, cuan- 
to mas á menudo se repite esta especie de lejía Las chimampas 

contienen algunas veces hasta la choza del indio que sirve de guarda para 
varios de ellos unidos; y ya halándolas, ya empujándolas con largas perchas 
( los remos), las trasladan cuando quieren de una á otra orilla. Al paso que se 
ha ido apartando el lago de agua dulce del salado, las chinampas, hasta enton- 
ces movil>lcs, sp han fijado en un 8Ítio. Así se encuentran varias de esta da- 



— I82 — 

pe en todo lo largo del canal de la Viga, en el terreno pantanoso comprendi- 
do entre el lago de Chalco y el de Tezooco.» 

El autor anónimo de unas Not'icñ as noh.e la fundación de México, publica- 
da!? en 1889, en el periódico k El Sí;í1o XIX,» inspirándose tal vez, en lo es- 
crito por el barón de Humboldt, sobre las chinampas, y estudiando á fondo 
el asunto, nos da el verdadero origen de estos huertos flotantes. « Estas flo- 
ríferas isletas [ las chinampas ] no fueron-dice-como generalmente se cree, dé- 
biles embarcaciones formadas con juncos y carrizos, á modo de balsas, sobre 
las cuales se extendiera en seguida una capa de Jíumns ó tierra vegetal; no, 
la materia yjrima se las proporcionó la naturaleza ya dispuesta; era una espe- 
cie de enfaginado, vegetación peculiar de los lagos meridionales, cuyas raices 
entretegidas é inseparables formaban como un colchón de varios pies de es- 
pesor que podía flotar sobre el agua sin contacto alguno con el fondo; el agua 
desaparecía bajo aquella superficie, y la vista podía espaciarse sobre inmensas 
])raderas, á las cuales se internaron los indios sin que el suelo llegara á mo- 
verse bajo sus pies; en vista de la resistencia del terreno procedieron á cortar, 
valiéndose de grandes co¿ts, diversas porciones de enfaginado, dándoles el ta- 
inaño que reclamaban sus necesidades; generalmente verificaban esos cortes 
junto á los acalotes, que eran los canales que se cruzaban á través de la vege- 
tación del lago, desde donde pudieran remolcarlas al sitio mas adecuado; 
cuando deseaban fijar las chinampas, las conduelan al lugar que les agradal)a, 
y, para darles estabilidad, iban luego sembrando en su contorno estacas de 
árboles que enraizaban muy pronto, y los jardines, aunque flotantes, queda- 
ban firmes; de esta suerte formaron verdaderas calles de chinavipas, dejando 
entre ellas verdaderos canales que tanto servían para limitar las propieda- 
des, como para la irrigación de aquellos admirables huerto;^; la experiencia 
vino á enseñarles que superponendo varias capas de enfaginatlo y recubrién- 
dolas con el lodo del fondo, que era el mantillo producido por la descompo- 
sición de los vegetales lacustres, aumentaba su fertilidad, sin que por eso di; - 
minuyese su duración, pues reconociendo un origen acuático todos aquellos 
elementos no sólo sobrenadaban las chinampas, sino que se conservaban in- 
definidamente. » 

El Sr. Alaraan, refiriendo que el conde de Revillagigedo arregló el paseo 
de la Viga en la forma que está actualmente y que estableció que la concu- 
rrencia fuese en él en la primavera, cuando las chinampas están cubiertas de 
flores. — dice en una nota: <i Las chinampas ó jardines flotantes fué una in- 
vención ingeniosa de los antiguos mejicanos para aumentar el terreno culti- 
vable, ganándolo sobre la lagvma que circundaba la isla que habitaban. Ha- 
cían con juncos una especie de grandes cestones que llenaban de tierra, sn 
que cultivaban plantas alimenticias. Aunque no sean ya flotantes las que es- 
tan al lado de la acequia de la Viga conservan la forma antigua y llenas de 
flores en la primavera, son el mejor adorno de aquel hermoso paseo.» 

(2) 

El Sr. Chavero dice: « Pero si los calpulU de México no tenían tecuili, ca- 
da uno elegía un cldnancalH para su gobierno especial « Y agrega: « Chinunca- 
Ui propiamente quiere decir cerco ó agrupamieuto de casas, ó sea un espacio 
determinado de la Ciudad..) Yaheuios visto que chinancalli es «casa de seto 
ó cercado de cañas.» Los habitantes de los barrios de México, calptdli vivían 
en su mayor i;)arte, en humildes clwazas, esto es, en chinancalli, y nombraban 
un fun(áonario que cuidara de la distribución de sus tierras y de defender su 
proiñedad, y á este funcionarlo lo llamaban Chinancatca'J, esto es, « Regidor 



- i83 - 

bel calpnlli ó barrio, cuyos moradores viven en chinancalli.>i Al agrupamien- 
de chinanralli lo llamaban chwnncalla, al agrupamiento de casap lo llama- 
Min cnfln, y cuando este agrnpamiento formaba un barrio de la ciudad, con 
^iglesia, lo llamaban calpulli. 



N LECCIÓN XXXVII. 

CHIMALLI, escudo, rodela; bajo la forma CHIMAL. 

Chillial (CHIMALLI. « Eodela, adarga 

pavés ó cosa semejante '' ( Molina.) 
Hoy sólo se usa el aztequismo chinnal 
refiriéndose á las rodelas que usaban 
los indios bárbaros, antes de que ma- 
nejaran las armas de fuego (i). 

ChiuiíÜacate ( Chimal acatl: chimallí\ escudo; 

acatí^ caña: " Cañas de escudo," esto 
es, que se emplean para hacer escu- 
dos. — Ximénez, describiendo esta plan- 
ta, dice: — '' tiene un sólo 

tallo redondo derecho de diez, y de 
quince pies de largo, el ramo, ó brazo 
principal, es grueso, redondo y hueco... 

" Con esos tallos hacían los 

indios escudos de varas). La planta 
llamada gigantón. 

CllimalpopOCa... ( Chimalpopoca: chimalli^ escudo; 
popoca^ que humea: — " Escudo hume- 
ante.") Nombre del tercer rey de los 
Mexicanos — Hoy se usa como apellido. 

Chimaltizar ( Chimal-tizatl: chimalíi^ rodela, 

escudo; tizatl^ tizar (V). cierta especie 
de toba blanca: « Piedra blanca'como 
tizar en forma de rodela.») Piedra 



— i84 — 

diáfana, blanquizca, que se divide fácil- 
mente en hojas sutiles, y calcinada da 
un buen yeso, de que se servían los in- 
dios para el color blanco de sus pintu- 
ras. (2). 






NOMBRES GEOGRÁFICOS. 



Chiinalacatlán. 



Cliinialapa 

Cliimalcoyoc... 
Chima lliuacaii. 
Chimalistaca... 
Cliimalpa.... 



( Chimal-aca-tlan: chimal-acatJ ., 
nombre de una planta, chimalacate (V.); 
tían, junto á: « Junto á los chimalaca- 
tes »). Lugar del Estado de Morelos, 
donde se acaban de descubrir unas 
ruinas prehistóricas de mucha impor- 
tancia. 

Ch i mal-a-pan: chimalli^ escudo; ¿7//, 
agua, y, por extensión, río; ;•««, en: 
« En a^ua ó río de los escudos.» 

Chimal-coyoc: chimalli^ escudo; 
coyoctic^ agujerado: « En el escudo 
agujerado.» 

Chimal-hua-can: chimaUi, escudo, 
hna^ que denota posesión; can, lugar: 
, « Lugar de los que tienen escudos.» 

(■niMAL-iZTA-c: cliimalli, escudo; 
iztac^ cosa blanca; c, en: «En los es- 
cudos blancos.» 

Chimal-pan: chi- 
malli, escudo; pan^ 
en ó sobre. « So- 
bre los escudos.» 



.//■ 



mt 



- i85 - 

Clu'inaltepec Chimal-tepe c: chimaUi, escudo; 

tepetl, cerro; c, en; « En el cerro de 
los escudos.» 

Palichillialoo Pan-chimal-co: pantli^ bandera; 

chimalli, escudo; a;, en: « En el es- 
cudo-bandera, ó de la bandera.» — 
'i'al vez algunos escudos servían de ban- 
dera ó pendón", y á éstos se les daba el 
nombre de panchimaUi. 



NOTAS. 



(1) 

Eran variaf= las armas ofení^ivas y defensivas de que se servían los Mexi- 
cano.^ y otraf nai-iones de Análmac, Las defensivas comunes á nobles y ple- 
beyos, á oficiales y soldados, eran los escudos, que ellos llamaban chimallt, 
los cuales eran de diversas formas y materias. Algunos eran perfectamente 
redondos y otros solo en la parte inferior. Los había de otatli, ó cañas súli- 
<las y flexibles, sujetas con gruesos hilos de algodón y cubiertas de plumas, 
y los de los nobles, de hojas delgadas de oro; otros eran de conchas grandes 
de tortuga, guarnecidos de cobre, de plata ó de oro, según el grado militar y 
las facultades del dueño. LTnos eian de tamaño regular; otros tan grandes, 
que cubrían todo el cuerpo cuando era necesaaio, y cuando no, los doblaban 
y ponían bajo del brazo, á guisa de nuestros paraguas. Probal)lemente serían 
ele cuero, ó de tela cubierta de hule, ó resina elástica. Los habia también 
muy pequeños, metios fuertes que vistosos, y adornados de plumas; pero estos 
lio servían en la guerra, sino en los bailes que hacian imitando una batalla. 

(2) 

Piedra diáfana de la que hacían los indios un color blanco, calcinándola. 

Ximenez dice: « es vn mineral blanco, que parece á lasminasque 

los"ant¡guos llamaron especulare, quando se quema parece es- 
pecie de vesso laqual siruede tinta para teñir blanco 

En otro lugar dice: « La piedra que llaman chhnaUozatl es una especie de 
piedra trasparente y blanca y que se parte en láminas tan delgadas como papel 
de donde le vino el nombre.'» — Esas láminas, por su figura, parecerán escudo, 
y, por su color, parecerán tizar; pero en el vocablo no hay ningún elemento 
que signifique papel. 

Clavijero llama á esta piedra qiiinmlttzntl, y la compara con la escayola. 



— i86 — 

LECCIOX XXXVIII 

K, desinencia que denota tenencia ó posesión (i); 
bajo la forma E ó Ye. 

Chalcíliciie ( Chalchiuh-cue-ye: chalchihuitl, 

esmeralda; cueitl, falda, nagua; ye, que 
tiene: " La que tiene íalda de esme- 
raldas ii). La Diosa del agua. 

Censoncle ( Centzon-tlatol-e: centzontU, cua 

Cenzontle. trocientos; tlatolli^ palabra, y, por ex- 
tensión, voz, canto; e, que tiene: " Pá- 
jaro que tiene cuatrocientas voces ó 
* cantos" — "Páxaro que canta mucho " 

— dice Molina.) Pájaro oriundo de 
Mexico, de tres puli^adas de largo, de 
color pardo por el lomo y blanquizco 
por el vientre. — El Sr, Jesús Sánchez 
dice: " Es la magnífica ave canora de 
América ( ? ), que imita embelleciendo, 
cuanto ruido llega á sus oídos." En 
efecto, su canto es muy variado, apren- 
de todos los sones é imita ' la voz de 
muchos animales (2). 

Censonmaye ( Centzon ma ye: centzontU, cuatro- 
cientos; maitl^ mano; y<?, que tiene: " El 
que tiene cuatrocientas manos") El 
cientopies. ( i ). 

Malinehe ( Malintzin-e: Ma/mtzi??, nom- 
bre de la india que sirvió de intér- 
prete á Hernán Cortés, en la Con- 
quista; e, que tiene: " El que tiene á la 
Malintzin"). Nombre que daban los 
Mexicanos y Tlaxcaltecas á Hernán 



i87 - 



Topile Topil 



Cortés, porque, como intérprete, siem- 
pre andaba á su lado la Malinchi ó 
Alalintzin (3). 

. (Toi'iL-K: topilli^ bordón, asta de 
lanza, ó vara de justicia; í?, que tiene: 
" El que tiene bordón, ó lanza, ó la va- 
ra déla justicia "). Indio que desem- 
peña las funciones de alguacil en los 
ayuntamientos y juzgados inferiores de 
los pueblos (4). 



NOMBRES GEOGRÁFICOS. 



(V. 
(V. 
(V. 



la 
la 



lec- 
lec- 



Ainecameca Ama-quem- e-can. 

ción XIII ). 

Aztaqueiiieciin .. Azta queme-can. 

ción XVII ). 

Cent^oumayecan Centzon-ma ye can 

ción XXII ). 

Chalcliiucuecan. Chalchiuh-cue-ye can.(V. 
ción XXXII ). 

Cllinameca Chinam-e-Can: chinamitl 

mil ( V.); e, que tienen; can, lugar 
gar de los que tienen chinámiles." 

Tlacoquemecan.. Tlaco-quem-e-can: tlacotl, vara ó 
jarilla; quemitl, camisa; e, que tienen; 
mn, lugar: " Lugar de los que tienen 
( visten ) camisa de jarilla. " 



la lee- 
la lec- 

china- 
Lu- 



NOTAS. 

(1) 

Algunos autores ponen esta terminación huaran como suüjo; pero en 
nuestro concepto, incurren en una inexactitud, por que la silaba hua ó ua exis- 
te en los nombre? independientes de can. Hay en los idiomas vocablos que, 



-- i88 — 

sin derivarse de verbos tienen la forma y significación de participiof?; así en el 
latín se dice: palliabus, «El que tiene capa,» derivado de paZ/rá/??, capa; y en 
el castellano se dice ío¿fac?o, « El que tiene toga,» derivado de toga, aniliado, el 
que tiene anillos ( especie de animales ) Pues bien, en el idioma náhuatl hay 
muchos de estos participios que los gramáticos llaman aparentes, y se derivan 
de sustantivos perdiendo letras finales y tomando las desinencias /^iwa y e bajo 
las reglns siguientes: 

1^ Los nombres acabados en </ cambian estas en hua; ejem; de cihvntl, 
mujer, se forma cihnahxia, el que tiene mujer, casado; detlatquitl, riquesa, se 
forma tlatqaihua, el que tiene riquezas, rico. 

2? Los nombres terminados en itl precedida de vocal, cambian esta ter- 
minación en í/e; ejem/ de waitl, mano,. se forma maye, el que tiene manos, ceni- 
zonmaye, ( cuatrocientns manos ) ciento-piés. 

3^ Si á los nombres terminados en itl no les precede vocal, se cambian 
unas veces en e ó siguen la regla ant(?rior. Para los efectos de esta regla, hs 
silabas qn y hu se reputan consonantes; de cuacualniitl, se forma cnucvahve. 

4^ En los casos de la regla anterior, son mas comunes los derivados en e, 
tratándose de las partes del cuerpo, y si hay vocal antes de la ti, se suprime; 
ejem.- deicxitl se forma icxe, el que tiene pies; de tzontecumatl sale tzontecoms, 
el que tiene cabeza. 

5'? Lá terminación th, precedida de vocal, se cambia en hva, ejemp. : tÜ- 
matli hace tUmahv.a; si le precede consonante, puede mudarse en la misma de- 
sinencia, pero mas comunmente, en e; ejem. : ?/(/)¡í¿í, hace tlane, el que tiene 
dientes, si la consonante es c ésta se convierte en qu; ejem. : tlalticpatli hace 
tldlticpaqve, el que es dueño del mundo. Dios. 

6^ La final K se convierte en e, con exepción de pilli, hijo, que hace piir 
hua. 

7'? Los nombres acabados en qui mudan esta terminación en cahua; ejera.í 
Hapixqui, guardián, tlapixcahna. 

8^ Los nombres t-n m mudan esta terminncióii en hna ó en e. 

De estos participios ajiarentes dice el P. iMolina, signi- 
fican el dueño ójaoseedor de alguna cosa por el nombre significada.» Con es- 
tos participios aparentes se forman muchos nombres geográficos, que se sufi- 
jan generalmente con la seudoposposición can, lugar; ejem, : ó Mihuacim, « Lut 
gar de los que tiene m.ucbas superficies ó llanos, » Llanuras.» 

(2) 

Cektzonti.i, cuatrocientos, es la tercera unidad de la aritmética rahoay se 
emplea como número hiperbólico ó ponderativo, del mismo modo que noso- 
tros decimos «ciento pies,» y los mexicanos llaman á este animal centzomaye 
« cuatrocientas manos.» Los indios llaman tamliien al pájaro de que se trata 
cevlzviitli, en apocope, que es la palabra que hemos castellanizado. 

VA P. Sahagún, habí indo de « los Pájaros que cantan bi«u,» dice: « Hay una 
aA'ecitaen esta tierra que se llama ccntzontlatak es pardillo, tiene el pecho blan- 
co, las alas ametaladas, unas vetas blancas por la c ira, es larguillo, críase en las 
montañas y en los riscos, canta suavemente y hace diversos cantos, y arremeda 
á todas las aves, por lo cual se llaman centzontlatole; también arremeda á la ga- 
llina, y al perro y gato, cuiudo anda suelto,- canta también de noche, críase en 
jaulas.» 



— 189 — 

D. Gabriol de RoJaf-% Corregidor da Cholula eu 1581, deacn'l)iendo la fau- 
na deesa Ciudad dice; « haj- ta'.nbien una ave qiie Hainan criitzonlldiolli que 
quiere decir cuatrocientas lengua**, y ei<te nombre tiene por que canta de mu- 
chas y diverjas maneras y muy suavemente, del tamuño de tordos con la cola 
larga; alíjuiios meten en jaula y son muy preciados » 

« AdemfÍH de los ruiseñores hay en México veintidós especies á lo menos 
de p/ijai'os cantores, en poco ó en nada inferiores a aquellos; pero exede á to- 
dos los conocidos el ("elebradísimo centzoufli, nuuíbre que le han dado los Me- 
xican(js, para expresar la jiorten tosa variedad de sus voces. Xo es pos^iMe 
dar una completa idea de lá suavidad y de la dulzura de su canto, de la armo- 
nía y variedad de sus tonos, de Ja facilidad con que aprende a expresar cuan- 
to siente. Imita con la iliayor naturalidad, no solo el canto de los otros pá- 
jaroí, sino las diferentes voces de los cuadrúpedos. Es del tamaño de un 
tordo común. EÍ' color de su cuerpo es blanco en el vientre, y en el lomo 
ceniciento, con algunas pla:nas blancas, especialmente cecea de la cola y de 
la cabeza. Come de todo; pero gusta con preferencia de las moscas, que toma 
con demostraciones de placer da la mano de |iuien se las presenta. I^a espe- 
cie de cenzontli es muy numerosa en todos aquellos paises, y á pesar de esto 
tan estimada, que he visto pagar veinticinco duros por uno de ellos. Se ha 
p.'ocuradotnuchas veces trasportarlo á Europa; pero no sé que se haya logra- 
d >, y creo qui> aunque 1 legase -vivo, padecerían gran detrimento su voz y su 
in 'tinto, por las incomodidades de la navegación, y la mudanza del clima.» 
En una nota al i)asaje preinserto, dice el líiismo autor; « timtzo) din tole (pues 
cpte es el verdadero ncnbre, y eí de cetázontli se usa para abreviar), qufere 
d'^cir, (]ue tiene inlinitias voces. Los Mexicanos usan la ])alabra cenizontli 
{ i'uatrocientos), como los latinos usaban las de iiñllr y lexcenla, para txire- 
f-ac una muetiedumbre inde.'inida é innumerable. Conviene con el nombre 
niexi'/ano el griego ¡lolUjhtta, que 1;' dan algunos ornitologistasmo lernos.» 

Korunda, en upa fraseología ininteligible dice del cenizontli lo siguiente: 

« al mismo Pájaro, distinguido también por .se/iíioní/i en alusión 

á la repentina mudanza de su pluma tratada de pelo Izoidlien c^ida una-'^mu', 
esto es en cada Primavera, que se le cae según acaeció á los Naturales con el 
sino desde la memora'ole era, quatrocientos años anterior á la fundación de 
esta ciudad, proyectada pava los fines de restablecer en ella, las antiguas cons- 
tu'.nhres de sus Ascendientes que symbolizan en ei retroceso del Cangrejo, y 
en venganza de la destrucción de su Capita' ."■"''■'•V v "mI^.; v¡,,iip'v-' iM--; y 
Iris incrédulos que á ella sobrevivieron.» 

Latín técnico; Mimna polygh>tixx, S. el. 

Por tratarse de un ])ájaro tan a]ireciado en México, hemos transcrito to- 
llo lo que hemos encontrado referente á él, y á ese título insertaremos, aun- 
que es muy profuso, el artículo relativo del Diccurnario Universal de Historia y 
Geografía, editada en 1855 i)o'r el ^r. Orozco y Berra: ' , 

CaUzoiitie ( Tui-dus poiigio'.ní;) : este género pertenece al orden délos insec- 
tívoros [ Sistema de Femminck. » »^ 

Partes superiores de blanco agrisado, dos líneas l)lancas oblicuas en la.e 
tectrices alares, rectrices negras bordeadas de blanco, una mancha negra en la 
región oftálmica, partes inferiores gris claro, pico y pies negros, talla de seis 
á siete pulgadas. ^ 

Este piíjaro puede llamarse el cantor por escelencia, sin exceptuar al rui- 
señor, pues no sólo canta como él por las modulaciones agradables de su gor- 
geo, sino que reúne también la propiedad de imitar el canto de las otras aves 
[de donde sin duda le viene el nombre], parece que lo imita para embelle- 
cerlo, se creería que aproi)iándose todos los sonidos que hieren su oido, trata 
1'" enriquecer su propio canto variándolo de mil juaneras iiifatigable 

í 



— 190 — 

garganta. Los Mexicanos le llamaron cenztvntl atolle, que quiere decir cua- 
troeiontag lenguas, ,y los naturalistas le han dado el nombre específico de 
IxdyglotuK, que significa más ó menos la misma cosa. 

No solamente este pájaro canta bien y con gusto, sino que canta con ac- ■ 
clon, con alma, ó mas bien su canto es la expresión de sus sentimientos, se- 
' anima su propia voz y la acomi)aña por movimientos compasados. Su pre- 
ludio ordinario es levantarse poco á poco con las alas extendidas, volviendo 
en seguida con la ca))07,a hacia abajo al mismo lugar donde estaba; y no es-' 
sino des])ués de hal)er repetido algunas veces este extraordinario ejercicio, 
que comienza hi consonancia desús movimientos diversos, ó si se quiere su 
baile, con las diferentes modulaciones de su canto: ejecuta con su vozgurgeoa 
vivos y ligeros, al mismo tiempo que su vuelo describe en el aire multitud de 
círculos que se cruzan, se le ve seguir serpenteando las vueltas y revueltas de 
uua linea tortuosa por la cual sube y baja sin cesar." su garganta forma una ca- 
dencia brillante y á compás acompañada de un inovimiento de alas igualmen- 
te vivo y precipitado, se entrega á la volubilidad de los carpegios y los ejecuta 
a;'ompañándolos con un vuelo desigual y como á brincos. Da esfuerzo á n 
voz en intervalos ex[)resivos cuyos sonidos al ]>rincipio muy brillantes, se •^' - 
gradan después poco apoco y i)arecen perderse del todo en un silencio (j;.j 
tiene tanto encanto como la mas agradable melodía; se le ve al mismo tiem- 
po pasar por encima del árbol en que está su nido, deteniendo gradualmente 
las ondulaciones imperceptibles de sus alas y (juedar en fin inmMjil y como 
suspendido en medio de los aires. 

Esta ave se domestica fácilmente cuando se le coge en la primera edad y 
par .ice no ])erder nada de su alegría natural, pues se le ve constant(?mente 
usar de su?; movimientos acompañándolos ele su voz como en el estado de li- 
b 'rtad, aumentando aun masía riíjueza de su cauto con aeunas tonadas ss-n- 
cillas que aprende con facilidad, proporcionándonos de esta manera el gusto 
de oir^e (n m e -'tras mismas habitaciones. ; 

Tenemos varias espetáes de este género, pero ninguna tan notable como la 
que acHl>auiüS de dv í- i-ihir.» 

(3) 

Bernal Diaz del Castillo, refiriendo el tratado de paz que celebró If. C 
tes con los caciques de Tabasco, ha))la de los ricos presentes que les hiciei 

y agrega; « y im fué nada todo este presente en comparacióji 

veinte mujeres, y entre ellas una muy exeleaie vwjer, que ec dijo DoTia Mor 
rnie oftí ye ilamó deapnéif de vuelta diridiana.n Sigue hablando de la erección 

un altar en el pueblo ie Tabasco, y dice: « y el mismo i'i. 

le (el P. Olmedo] con nuestra lengua [intérprete] Aguilar predicó á l:i 
veinte indias que nos presentaron muchas buenas co.sas de nuestra santa i . 

y que- no creyesen en los Ídolos qup de antes creían y luego -■ 

bautizaron y se puso por nondjre Doña .Marina acjuella india y ¡señora que:;; li 
nos dieron, y verdaderamente era gran Cacica é hija de grandes Cacique-^, y 
señora de vasallos, y bien se ie parecía en su persona; lo cual diré aclelaii r 
como y de (jue manera fué allí traída; y á las otras no me acuerdo bien de i 
dos sus nond)res, más estas fueron las primeras Christrianas que hubo eii ¡a 
Nueva España; Y Cortés las repartió á cada capitán la suya y á esta i'i>i.:i 
Marina, como era de buen parecer y entremetida y desembuelta, dio á Alon- 
so Hernandez Puertocarrero, que ya hemos dic;ho otra vez, que era muy 

buen caballero y después fué á Castilla el Puertocarrero, estuvo 

la I^/ña ]Marina con Cortés, y de allí hulio un hijo que se dijo Martín Corl .-. 
que el tiempo andando fué C'omendador de S;intiago.)) 

I 



— iyi — 

Cumpliendo Bernal Diaz su ofrecimiento de décimo? quien era Doña Ma- 
rina, le cou-sagra un capitulo de su historia, en el que trae el i)recios.si;iio re- 
lato que sigue: 

« quiero decir lo de Doña Marina, como desdesu ni- 
ñez fue gran señora de pueblos y vasallos; y es de esta manera: que su padre 
y su madre eran Señores Caciques de un pueblo que se dice i'ainmala, y tenía 
otros pueblos sujetos á el obra de ocho leguas de k Vilia de Guazacalco, y 
murió el padre (piedando muy niña, y la madre se casó con otro Cacique man- 
cebo, y obieron un hijo, y según pareció, querían bien al hijo que había ha- 
bido,- áconlaron el padre y la madre dalle el cargo después de sus.días, y por 
que en ello no hubiese estorbo, dieron de noche la niña á unos indios de Xi- 
i-alango {)orque n) fuese usta, y hecbaron fama de que se había nmerto, y en 
iKjuella razón umrió una hija de una ludia esclava suya y publicarojí, que era 
la heredera: ]ior manera que los Xicalango la dieron á los de Tal «seo, y 1«-)S de 
Tabasi'o á Cortés; y conocí á su madre, y ¡i su hermano de madre, hijo de la 
vieja que era ya lióuibre, y mandaba juntamente con la madre á 8U puel)lo, 
)M)r que el marido ])ostrero de la vieja ya era fallecido: y después de vueltos 
Chrisiianos se llamó la vieja Marta, y el hijo Lázaro, y esto sélo muy bieis, 
por que en el año de mil y quinientos y veinte y tres después de ganado Mé- 
xico, y otras Provincias, y se había alzado Christobal de Olí en las Higueras 
fué Cortés allá, y pasó por Gua:'.acualco : fuimo-» con el aquel viaje toda la má- 
yi-r parte de los vecinos de aquella "villa, y como Doña Marina en todas Us 
¡guerras de la nueva Es|>aña, Tlascala y México fué tan exelente mujer, y Ime- 
na lengua [ interj)rete ], como adelante diré: á esta cauea la traía siempre Cor- 
tee: consigo, y en aquella sí;z''>ii y viaje se cagó con ella un hidalgo ciue se decía 
Ju.ifrMarsmiilo en un } u bl > que se decía Orizava delante de cieitoí testigos, 
üu uno de filos se decía de Asa ida, y aquel contaba el casamiento, y no como 
fo dice el cronista (jomara; y la J)oña ^Marina tenía mucho ser, y mandaba absc?- 
lutnnioiite entre los ludios en toda la nueva e6i)aña. Y estando Cortea en la \:- 
lla'de Guazati a!co, emvió á llamar átod^s los caciques de aquella provincia, 
y ei.t tuces vino la madre de Doña Marina y su hermano de madre de Lázaro, 
CiMí otros Caciques. Lias había que me habíaVlicho la Doña Mariana, que era de 
■a(juella Provincia, y seáora de vasallos, y bien lo .sabía el Capitm Cortés, y 
Aguilarlalengua.por manera que vino la madre y su hija, y el hermano, y cu- 
nocieron que claramente era su hija, porc¡ue se le parecía n.ucho. Tuvieron mie- 
do de ella, que creyeron que los enviaba ¿ llamar {jara matarlos y lloraban: v co- 
mo así los vio llorar la Doña Marina, los consoló y dixo, que no hulñesen miedo 
que cuando la traspusieron con los de Xicalango. que no supieron lo que hacían,^ 
y st- lo perdonaba, y les dio muchas joyas de oro y de ropa, y que se volviesen á 
p'¡ pue!>lo: y cpie Dios le liabía hedió mucha merced en quitarla de adorar Ídolos 
a;:ora.y serChristi ¡na, y tener un hijo de su amo v señor Cort s, y ser casada con 
un caballero como era su marido Juan Xaranñl o, que aui:CiUe a hicieran Cacica 
de todis cuantas Provincias había en la Nueva Lspaña,-no lo ser.a, que en mas 
tctu'a servir á su marido é á Cortés, que quanto en el mundo hay: y todo esto 
que digo, se lo oi muy certificadamente, y se lo juro amen, Y estome parece 
que quiere remedar a lo que acaeció con sus hermanos en Egipto á Joseph, 

que vinieron á su poder cuando lo del trigo Doña Marina 

sabía la lengua de Guazacualco, que es la propia de México, y sabía la de Ta- 
basco, como (ierónimo de Aguilar sabía la de Yucatán y Tabasco, que es^ toda 
una entendíanse bien, y Aguilar lo declaraba en castellano á Oortés; fué gran 
]>rincipio para nuestra conquista; y aáí se nos liacían las cosas, loado sea Dios, 
muy pro.speramente.» 

Tal fue la famosa india, querida de Cortés, que hoy ceuocemos con el nom- 
bre de yíitHurlii, Veamos el origen de esto nond)re, 



— lyr — 

Como los indios no tienen la letra r en su allabt-to, l.i sustituyen en las jm- ^- 
laliras castellanas con la /, así es que á }fai'iua lo convirtieron en Malina; pero ;í 
como los indios la estimaban graudenieate, agregaron á su nombre la partíoi- 
la tzin, que expresa los afectos de amor, estimación ó respeto, y se convirtió 
el nombre en MallMzin, que, adulterado, ha llegado hasta nosotros en la for- ,. 
ma de MalincM. , j ■ v 

El tSr. Chavero dice lo siguiente; « Los tlaxcaltecas daban toda clase de / 
muestras de amistad al C'on(juistador [ Hernán Cortea.] No le {jodian llamar ' 
por su nombre, y le decían MaUntzin por verce siempre en compañía de esta, 
y en su honur, desde entonces la soberbia montaña Matklcueye apellídase !a 
jiíalh)che,n , 

Debij hacerse una pequeña rectificación á lo que dice el Sr. f'havero, Los . 
tlaxcalte "as y después los mexicanos le de(;íaná C'ortrs, cuando halila'oan con . 
él, maliiitziné, que es el vocativo de Malintzin, y el caso que se emplea cuan- ' 
dose habla con una persona. El mismo Cuauhtemoc, cuando, cautivOj lo 1 la- 
varon á la presencia de Cortés, le dijo.- '>. Malintzinc, pues he hecho cuanto 
cmjnplía en defensa de mi ciudad y de jni pueblo, y vengo por fuerza y preso , 
ante tu persona y poder, toma luego este puñal y mátame con él.» Cuando 
los indios hablal)an de Cortés, le derían Malintzlne, sin acento en la e tinai, 
participio aparente' que significa: « el dueño ó poseedor de Malintzin.» 

A ejeiriplo de los tlaxcaltecas, muchos pueblos dieron, el nonüjre de Míl- ^ 
iiiifziv, hoy Malinche, á varios cerros y inontéij; y siempre se explica el origen 
del noml're con una tradición más ó menos faljulosa. 

El Dr. Peñafiel dice que el vulgo cree que la Llorona, el fantasTiaa blanco .. 
que da prolongados y lastimeros lamentos en tenebrosas noches es el aim:', de ; 
l.i Malinche que. anda en pena por haber traicionado á su patria, ayudáTOlo á / 
los conquistadores cast')lli'uo.v ." - . 

EljDr. Marroquí lia du.-l'O sobre esto alj-'O más: ; 

« I^iiistrii Llorona es la Maiinche,]a SÍMliníülu-de las épocas de la conqnis- -c 
ta,la hermosa joven azteca que vendida al ca(iquu Tabasco, es ofifccida después •' 
á líernan Cortés, quien la seduce y la obliga á servirle de intér})rete y de coi,- ^ 
sejera, y de cuyo discreta aviso se vale para esclavizar á esta tierra.» 

" El conquistador abandona A h que fué juguete ájé sus antojos, le ord( • 
casarse con Juan de Jaramillo y ella muere corroída por el remordimi». i' 
más tremendo; tenía «lueser su castigo como inmensa era su falta, había s> 
traidora á su j)ueblo, á su patria y ú ^u Rey, y por lo mismo, le fué negad 
paz bienhechora de la tumba; cuando á los dinteles de ia eternidad llega' 
un ángel se le a¡iareció, y mostrándole en imponente} visión la perspectiva .'. 
soladora de su patria aherreojada de sus hermanos muertos al lilo de la esj.:; 
del conquistador, de sus aldeas taladas y de los ca,uipos alfombrados por ! 
cráneos y los huesos de los guerreros de la flecha y la macíuia, le previno aq;ii ; 
implacable mensajero que penaría tres siglos, que durante el día las aguas tu i- 
bias del Texcoco serían su sepulcro, y durante la noche abandonaría aquella 
tumba para vagar por la ciudad conquistada exhalando lúgubres gemido-" ipie *. 
habrían de apagarse cuando el tumi,, e\ pájaro de la alborada, gorgease soln-c ' 
los árboles ammciantlo la luz del nuevo día.» 

"La maldición se cumplió, y la Malinche durante largos siglos, al exten- 
der la )ioche su manto de iiniebla.«, salía del lago, y recorría la ciudad lloran- 
do, siempre llorando y sintiendo en su pecho la jiunzada espantosa del ren¡' 
di mien to.» 

«Al fin el ángel de la candida vi>stidura apareció de nuevo, para anunciiir 
á la pobre Malintiún que el cielo se había apiadado de ella, y que podía i^ara 
siempre volver .á su tuuiba.» 

" l)csde entonces, la.-> aguas del lago de Texcoco no volvieron á dar p;. ■ 
al t(Mii':'>i '•^iici-tf. '>i !:!^' "''ics de la ciiniad v ^i"r'>" •' :■- cr'.'iitij' el 'r-vi. ■ - 



— 193 — 

f temido que hacía que las gentes temblaran de espanto, y recordaran acjuella 
eyenda que nos enseña que la traición á la patria es un crimen nefando, sobre 

cuyos fautores se abate la cólera de Dios! ' 

Así, poco m;us ó menos, nos ha descrito el Dr. Marroquí en un bellísimo 
cuento, la leyenda de la Llorona; así nuestro sabio hablista y ameno narrador, 
ha recogido "los detalles de una tradición, que excitó nuestra admiración de 
niños, arrullando los plácidos ensueños de nuestra infancia. 

(4) 

Llegando Borunda hasta el delirio en la interpretación del idioma na/)?/a//, 
ti, refiriéndose á Topile, dice; « Que en la derecha traia [ HuitzüopodilLi ] un 
dardo ó vara larga de color azul. Tal mano es symbólica de la omnii)otencia, 
como la vara de la Justicia; y su color, del que presenta á nuestra vista el 
Cielo; como que de el, tratado de Sion por el Profeta David v. 3. salmo 9, á 
semejanza de aquel Monte por su altura, y según expresaron los antiguos 
Filósofos al Olimpo de casa del Omnipotente, temblará el Señor la vara de su 
virtud, ó poder. Siendo notable, tanto el uso que hazen los Jueces naturales 
Mexicanos de la vara alta señálala en su cima con la Santa Cruz, (juando el 
distintivo de esta insignia de Justicia conque anotan á las que la traen por 
(íijHle, el que tiene lo principal ¡Ale, nuestro io, que era la práctica execución, 
ó exercicio de aquel atiúbiito.» 



LECCIÓN XXXIX. 

HUA, desinencia que denota tenencia ó posesión; bajo la 
forma HUA (i). 

NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

Acalhll«can Acal-hua-can. (V. la lección IX). 

Cojoncáll Covo-HUA-CAN. (V. la lección...... 

XXVIII). 

Culhuacán ( Col-hua-can ó Cul-h^ja-caní Colt- 

Culiai'án 2 w, nombre de un dios; hua, que 

tienen; cow, lugar: « Lugar de los que 
tienen ( adoran ) al dios Coltzin»). Pue- 
blo fundado por la tribu colima^ una de 
% las primeras nahuatlacas que vinieron 

al Valle de Anahuac, que después se 
llamó de México (2). 

Teotiliuacán ( Teteo-hua-can: teteo, plural de 



— 194 — 

teotl^ dios; hua^ que tienen; can^ lu^arí|| 
« Lugar de los que tienen á los di( 
ses.» (3). 



NOTAS, 



(1) 

Vóase la notal? de la lecqión XXXVIII. 

(2) 

El nombre genuino azteca es Colhuacan ó Culhuacan. que se compone <^ 
coUiua ó culhua, y de can, lugar; y significa: « Lugar de los colimas, esto «^ 
habitado por la tribu colfiua.» 

Colhuacan se compone de Coltztn, un Dios de este nombre, el Torcidito 
compuesto de coltic,^ torcido, y Í2i?i, expresión de reverencia, de /^^<a, desinencia 
que expresa tenencia ó pesesión, y de can, lugar, y significa; •< Lugar de los 
que tienen [ adoran ] á Coltzin ]. En el nombre Teocolhuacan está más bien 
expresada la significación, porque el primer elemento teocoltzin ó teocoUic es 
' « el Dios Coltzin ó el Dios torcido. Si alguna duda 
ffí'" mm pudiera caber en la interpretación gramatical, esta 

desaparecería con la vista del jeroglífico; consistjB 
éste en un cerro con una cabeza humana en la cima, 
,^^_ torcida ó muy inclinada hacia adelante: esa cabeza 

/ ^ ^^^ torcida, inclinada, es Coiteín, el Dios que dio nom- 

bre á una tribu nahuatlaca colima, y ésta al pueblo 
de su residencia, Colhuacan ó Teocolhuacan. Véase 
el opúsculo « Colhuacan » ó el artículo « Colhuacan» 
en los Nombres Geográficos Mexicanos de! Distrito 
Federal. 




(3) 



Según la mitología nahoa, en Teotilmacán se dieron la muerte algunos 
dioses para convertirse en Sol y en Luna, pues el mundo estaba ú obscuras, y 
una vez criados los dos luminares les erigieron los hombres un tcuiplu, que es 
el que subsiste hoy, en ruinas, entre Otumba y Chiconauhtlan. Creemos que 
á este mito se debe el nombre de Teteohuacan. — Véase la nota I de la lección 
II, al fin. 



— '195 — 

LECCIÓN XL. 
HUAXIN, guaje; bajo la forma HUAX y HUAXIN. 

Guftje. Hliaje (Huaxin. Árbol indígena muy 

común en la República, sobre todo en 
Ojaca, al que le debe su nombre (V). — 
El fruto, que es al que se aplica el az- 
tequismo, es de estíp, una legumbre li- 
near, bivalva, plana, lisa, estrechada en 
^ ambos extremos, engrosada en sus bor- 

des, foliácea ó cartácea y de un color ro- 
jo oscuro, hasta de veinticinco centí- 
metros en su mayor longitud, y de dos 
á tres de anchura: contiene en su inte- 
rior semillas en número variable, á cu- 
ya presencia corresponden ligeros re- 
henchimientos a lo exterior de la le- 
gumbre: cuando están tiernas son ver- 
des, con una película tierna, acumina- 
^ das, lenticulares, con una costilla lon- 
gitudinal en ambas faces; su sabor es 
herbáceo, dulzacho, nauseoso, de un 
olor repugnante, que comunican al 
aliento . Lo usan los indígenas como 
alimento, mezclando sin semillas con 
sal; pero su digestión es acompañada 
< (le desprendimiento de gases, lo que 
ocasiona meteorismo, (i). 

Guaje. Huaje (Huaxin. Planta herbácea, de las 

regiones cálidas, cuyo fruto es una ba 
ya carnosa indehiscente, en cuyo cen- 
tro se encuentran los granos ó semillas). 
Los frutos de esta planta, que son á los 
que se aplica el aztequismo, son poli- 
niorfcs; pero las formas más conocidas 
son: la calabaza, botella^ de forma alar- 



— 19^ — 

gada, llamada aeocote (8.); la calabaza 
de los peregrinos, que presente un es 
trechamiento 6 cintura en su parte su 
' perior, llamada hule (V.); la calabaz 

trompeta; la calabaza de los nadado 
res; la calabaza sifón; la calabaza pera 
ó guajes^ los que, pintados y barniza 
dos, sirven de juguetes para los ni^ 
\ ños. (2). II Persona tonta. 

Huaxinole. .;■... ( Huax-molli: huaxin, guaje; jnolli^ 
guisado: " Guisado de guajes"). Gui- 
sado de carne de cerdo con pepitas de 
guaje molidas. Platillo de la cocina 
indígena, muy apreciado en Oajaca. 

Huaxquelíte.v ... (Huax-quilitl: huaxín^ guaje; qui 
litl^ yerba comestible, quelite (V.)': 
Jerba comestible ó quelite del guaje.») 
Palmito ó grupo de hojas tiernas de 
donde nace la vaina del guaje, y que es 
comestible. 

Tepeguaje ( Tepe-huáxin- ¿^pé'//, monte; /ma- 

xin^ guaje: « Guaje del monte.») Ár- 
bol de las leguminosas, cuya corteza se 
emplea como astringente, la goma co- 
mo succedánea de la arábiga, y la ma 
dera, dura y resistente, para mué" 
bles. ( 3 ). 



NOMBRES GEOGRÁFICOS. 



Huajintlán Huaxin-tlan: huaxin, guaje; tlan, 

junto á: « Junto á los guajes.» (4.) 

Huajuapan Huax-a-pan: huaxin^ guaje; atl^ agua, 

y, por extensión, río; pan^ en: « En 
agua ó río de los guajes.» 



— 197 — 

lluaxcuautla Huax-cuauhtla: huaxin^ guaje; 

cuanhtla^ bosque: « Bosque de guajes.» 

lluaxtcca (Huaxtkcatl, derivado gentilicio de 

Huaxtla (V.), el habitante de TTuaocÜa^ 
ó lo perteneciente á esa región). Nom- 
bre de una comarca en cada uno de los 
Estados de Veracruz, de San-Luis Po- 
tosí, y de Tamaulipas. 

Huaxtecapail .... ( Huaxteca-pan: huaxteca^ plural de 
de huaxtecatl^ de que se ha formado el 
aztequismo « ¥kiaxtLa\ pan^ en: « Re- 
gión habitada por los huastecos.») 
Nombre que dieron los toltecas ó los 
mexicanos á una región comprendida 
en el territorio que hoy forman los Es- 
tados de Veracruz, Tamaulipas y Potosí. 

Huaxtepec Huax-tepe-c: kuaxin^ gmje; tepetí, 

cerro; c, en: « En el cerro de los gua- 
jes.» 

Hliaxtla Hüax-tla: huaxin, guaje; tía, (\\ie 

expresa abundancia ó colectividad: 
« üonde abundan los guajes.» 

Oajaca Huax-yaca-c: huaxin, guaje; t/acati, 

nariz, y, figuradamente, punta, prin- 
cipio; c, en: « En la punta de los gua- 
jes,» esto es, donde empiezan á crecer 
los árboles de guaje. 

TepellUaxtitláll.. Tepehuax-titlan: tepehuaxin^ te- 
peguaje-*(V.); tifian, entre: « Entre los 
tepeguajes » 



DERIVADOS. 

Guaj ada Tontería; cosa fácil. 

Guajal Campo poblado de guajes. 



— igS — 

Guajaeo. Guaja- Oajaqueño. 
queño 

Huasteco, ca El habitante de la Huaxteca, ó cosa 

perteneciente á ella. * 

Oajaqueño, na... El habitante ó natural de Oajaca, ó 
cosa perteneciente á esa comarca. 

Tepeg'UajaJ Lugar poblado de tepeguajes. 



lifíiies f LmmmmB hmlhmt 

Calbeza de tepegua- Se aplica á la persona necia ó ca- 
je prichosa. 

Decir 6 hacer Decir ó hacer tonterías, ó cosas que 

guajadas no tienen interés. 

El que desde chi- 
co es ^^¿¿zy^ has- 
ta acocote no pa- El niño de pocos alcances será lo 
ra mismo una cuando sea adulto. 

Parece que ha Se dice del que expele ventosidades, 
comido ^íí«;'^6'.. por la propiedad carminativa que tie- 
nen las semillas de este fruto. 

Ser guaje... Se aplica á la persona de cabeza va- 
cía, al necio ó tonto, y generalmente 
en el mismo sentido figurado y fami- 
liar que la palabra calabaza. 



NOTAS. 



(1) 

El Dr. Peñafiel dice que » guaje « e? de origen otomí, en el que se escribe 
Huasni ó G'uaxi; sin embargo, al ocuparse de los vocablos compuestos, como 
Tepe<)iutje Haaxyacan, Hnaxteprc etc. etc. lo admite como nombre mexicano. 



— 199 — 

(2) 

Latín técnico: Jjeucacna cí<culintu, Beiith. — Lagenaria rulgaris, Lum. 

Los indios se sirven de estos frutos como vasos, ya sea aprovechando su 
rnia natural, ó ligándolos artiticialmente para darles las formas mas extra- 
es los hacen hervir en cocimientos de ciertas maderas que los endurecen, y 
los tiñen con diferentes colores, usando sobre todo el negro; después de lo 
cual los pulen y los adornan con dibujos en hueco, muy variados. 

Loa indios también fabrican instrumentos de música, que hacen sonar pe- 
gándoles con los dedos ó la palma de la mano; ó bien los fijan bajo las axilas, 
secos y llenos de aire, sirviendo así para sostenerse en el agua cuando nadan. 

Debemos hacer notar que estas vasijas y utensilios, nuestros indios las 
hacían y hacen todavía, grabándolas y barnizándolas, como se hace con las 
grandes jicaras de madera de Pinabete, en que acostumbran vender la fruta. 

(3) 

Árbol originario de México, se produce en las tierras calientes; su altura 
es de 8 á 12 metros y su diámetro de O "> 90 cents; pero llega en ciertos casos 
á 17 metros de altura y 1 m. 60 de diámetro.— La elasticidad que posee en al- 
to grado, hace que se emplee con frecuencia para las habitaciones en los lu- 
gares expuestos á temblores de tierra. En los ingenios de azúcar se hace 
grande uso de él para los árboles de las ruedas hidráulicas y otras piezas que 
demandan una poderosa resistencia. Humboldt, y Bompland encontraron el 
Tepeguaje en la costa del Pacífico, y lo clasificaron entre la familia de las le- 
guminosas, y en el género de las acacias, con el nombre de Acacia Acapulcen- 
tis. Kunt. 

(4) 

> 

Borunda dice que Ihiajmtlan, pueblo cercano á Tasco, significa.- « Cerca 
del calabazo,» por la figura de tal que representa su más cercano Cerro; y des- 
compone la palabra en ülan, cerca, y en uaxitl, calavazo, guaje. 



LECCIÓN XLI. 

HUIPTLLI, camisa sin mangas; bajo la forma HUÍPIL. 

Huepil. liíaipil... (Huipilli. «Camisa de india,» 
dice Molina). Especie de cotón sin 
mangas que sirve de camisa á las in- 
dias — Hoy sólo usan el huípil las in- 
dias cerreras. 

Escaupil (IcHCA-HUiPiLLi: ichcatl, algodón; 

huipilli^ huipil (V.): « Huipil de algo- 
k don»). Arma defensiva de los mexi- 

canos, propia de los oficiales, que con- 
sistía en una coraza de algodón, de uno 



— 200 — 

á dos dedo» de grueso, que resistía á 
las flechas; y por esto lo adoptaron los 
españoles en sus guerras con los indios. 
« (El nombre ichcahuepilli^ que éstos 
( los mexicanos ) les daban-dice Cla- 
vijero — fué cambiado por aquellos ( los 
españoles ) en el de escaupil.y> 



NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

< 

Huipilail.. Huipil-lan: huipilli^ huípil (V); ¿an^ 

variante de tlan, junto á; « Junto á los 
huípiles.» 

IluipiltepeC HuiPiL-TEPE-c: huijñlli^ huípil (V.); 

tepetl, cerro; ¿:, en: « En el cerró del 
huípil » 



LECCIÓN XLII. 

HUITZILIN. colibrí; bajo la forma HUITZITZIL y 
HUITZIL. 

Güiclliclli. Huí- ( Huitzitzilin, colibrí; derivado de 

chichi huitztli, espina, porque el pico de este 

pájaro, largo, negro, duro y muy del- 
gado, parece una espina). El colibrí, 
chupamirto ó pájaro-mosca, del c]ue se 
cuentan quince especies, que se distin- 
guen por el tamaño y sobre todo por 
el color de su plumaje, (i). 

Iluichlchile ( Huitzitzil-xochitl: huitzitzilin^ 

colibrí; xochitl^ flor: « Flor del coli- 
brí »). Yerba conocida con el nombre^ 
de •' espinosilla.'i Los indios la lia- 



20I 

marón n flor del chupamirto ó colibrí,'' 
porque es una de las que mas liba esta 
avecilla. (2). 
IIuichiloTlOS i H\j iT7.iLO-oPocmLi: /zu¡¿2i/in, co- 
librí; opochtii, izquierdo, siniestro: " Co- 
librí siaiestro "). El dios de la guerra, 
el Marte de los Mexicanos.=Fué uno 
de los nombres mexicanos que más 
estropearon los Conquistadores. (3). 

NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

HuiclliLl.' HuiTziL-LA: síncopa de HuitzitzUla. 

(V. Huitzitzila). 

Huicllílac HuiTziLA-c: hiiitzilin^ colibrí, atl, 

Huicllilaque agua; c, en: « En agua de los colibríes.» 

Huicllí lilla Diminutivo castellano de Huichi- 

la. (V.). 

Huitzilan Huitzil-lan: huitzilm^ colibrí; lan, 

variante de tlan, junto ó cerca: '" lun- 
to á los colibríes." 

Huítzilapan Huitzil-a-pan: huitzilin^ colibrí; 

rtí/, agua;/¿z«, en: "Enagua de los 
colibríes." 

Huitzilluiacan... Huitzil-hua-Can: huitziUn^ colibrí; 
hua^ que tienen; can, lugar: " Lugar 
de los que tienen colibríes." 

Htlitzitzilla ( Huitzitzil-la: huitzitzilin^ colibrí; 

/'í, variante de ¿¿a, que expresa abun- 
dancia: " Donde abundan los coli- 
bríes."). Nombre que dieron los 
Mexicanos á la capital del reino tarasco, 
llamada Tzintzvntzan, por la asombrosa 
cantidad de colibríes que había en ella. 



' — 202 — 

NOTAS. 

(1) 

Las pnncipale'» especies que denominaban lof^ mexicanos son; 

íztítchiii<2itzilin, colibrí blanco; teiiochuitzilin, colibrí: como tuna colorada; 
t JZOicozhuitzifZíUn, colibrí de collar amarillo; xbihiiitzítziUn, colibrí verdioso; 
xochiohuitzitzüin, colibrí de diversos colores y quetzal huitzilin, colibrí de her- 
moso color, que es azul. 

Clavijero dice d"* ^sta av?: » El hiñtzitzilui. es aquel maravilloso pajarillo, 
tan encomia io por tolos los que han esciito sobre las cosas de América, por 
su pequenez y ligereza, por la singular hermosura de sus plumas, por la corta 
do-iis lie alimento con que vive, y por el largo sueño en que vive sepultado 
durante el invierno. Este sueño, ó por mejor decir, esta inmovilidad, ocasio- 
nada por el entorpecimiento de sus miembros se ha hecho constar jurídica- 
mente muchas veces, para convenen- la incredulidad de algunos europeos, 
hija sin duda de la ignorancia; pues que el mismo fenómeno se nota en Euro- 
pa en los murciélagos, en las golondrinas, y en otros animales que tienen fría 
la sangre, aunque en ninguno dura tanto como en el huitzilziUn, el cual en al- 
gunos paises se conserva privado de todo movimiento desde Octubre hasta 
Abril.» — En una nota al pasaje preinserto dice: " Los españoles de México le 
llaman chupamirto, porque chupa particularmente las flores de una planta 
conocida con el nombre impropio de mirto. En otros paises de América le 
dan los nombres de cJiupnflor, picaflor, Umniiejo, colibrí, etc. 

El P. Sahagún, hablando del Chupamirto, al cual llaman írÍHízoíí, su nom- 
bre tarasco, dice: » Hay unas avecitas en est';i tierra que son muy pequeñitas, 
qu'í más parecen moscardones que aves.- hay muchas maneras de ellas, tienen 
el pico chiquito, negro y delgadito, así como ahuja; hace su nido en los arbus- 
tos, allí pone sus huevos, los empolla y saca sus pollos, no pone mas de dos 
huevos; come y mantiéne?e del rocío de las flores como lasavejas.- er- muy li- 
gero, vuela como saeta, es di^" color pardillo, reiniévase cada año; en el tiempo 
de invierno cuélgase de los ¡írluiles por el pico.- allí colgados se sean y se les 
cae la pluma. Cuando el árbol torna á reverdecer, él vuelve á revivir, y tór- 
nale á nacer la pluma, y cuando co'.uicnza á tronar i^ara llover, entonces des- 
pierta, vuela, y resacita: es medicinal para las l.ub.s comiéndo'o, y el que 
los come ní.oíca /ai /¿'ív^/rj, per'i hace estéril al qui( los come. — ílay unas de 
estas avecitas que se llaman quetzalriizUe, tienen las gargantas muy coloradas, 
y los cíKÜIIos de las colas vcrmejos, el pecho verde, las alas y la cola, y se pa- 
recen ;1 los Anos qiictznlix, Otras de éstas avecitas son todas azules, de- un 
azul muy tillo, y es claro á manera de turquesa resplandeciente. Hay otros 
veriles claros ;'i manera de yerva: otros hay que son de color mora lo, y junta- 
mente colorados y mezclados con pardo: hay otros c|ue son resplandecientes 
(-omo brasa: otros que son leonados como amarillo: otros que son larguillos, 
unos de ellos son cenicientos, otros son negros; los ceni(-ientos tienen una 
raya de negro por los ojos, y los necros tienen una raya blanca. — Hay otro» 
que tienen la garganta colorada y resiilander-ieut'- como una brasa, son ceni- 
cientos en el cuerpo, y la cornna de la caheza v la garganta, resplandeciente 
como una braza. -Hay otros que so:i redondillos cenicientos, con unas mota» 
blancas.» 

(^) 

Lat.'n t('cnico: ¡jirf'in cnc.-inc ■. !>on. 



— 203 — 
(3) 

Es muy curiosa la teogonia de Hnitzilopochtli, y los historiadores no ep- 
tán de acuerdo en el origen huniaiuj de este dios. 

En el Códice Ramírez, precioso manuscrito encontrado por el sabio Don 
Fernando Ramírez en la biblioteca del ex-convento de San Francisco, se lee: 

«Traían consigo mi ídolo que llamaban Huitzilopochtli que quiere decir 
ñniesíro, de un pájaro que hay acá de pluma rica, con cuya pluma hacen las 
imágenes y cosas ricas de plumas; componen su nombre de líuilzitzUlin, que. 
así llaman al pájaro ( chupamirto ) y de opuchti.i, que quiere decir siniestro, y 
dicen Huitzilopochtli. Atirman que este ídolo los mandó salir de su tierra 
( á los Aztecas ) prometiéndoles que los haría principes y señores de todas laie 
provincias que habían poblado las otras seis naciones; y así salieron los mexi- 
canos como los hijos de Israel á la tierra de promisión, llevando consigo este 
ídolo metido en un arca de juncos.» 

Chimalpain dice: 

"El ])rimero que organizó su marcha y se puso á la cabeza de la expedi- 
ción fué HnUvÁltou, que mas tarde fué llamado HvitzilnpnrhtH: asumió el man- 
do su¡iremo y murió en Cohuatepec, i'crca de Tulla; había guiado á los mexi- 
canos durante cincuenta y tres años. Luego que murió, los Mexicanos lo pro- 
clamaron su dios, é inmediatameute lo reemplazó Ouauhtlequezqui y tomó el 
mando.» 

También ai)arece en las jiradiciones como un hombre robusto y guerrea- 
dor, esjiantable que echa fuego por la boca; ó como uii nigromántico que se 
trasforma en figura de animales; en ambos casos dice el P. Sahagún, después 
de muerto lo honraron como dios. 

Perdida la memoria del verdadero origen de Huitzilopochtli, los sacerdo- 
tes,^ como Moisés con los israelitas, inventaron una relación propiamente 
religiosa en la que aparece un numen terrible, la deificación de la gue- 
rra, con culto feroz y sangriento que hacía del prisionero una víctima, 
para el sacrificio. Sahagún, de quien extractamos la relación, dice.- « Vivía 
en el pueblo de Coatepec, cercano á Tullan, una devota mujer, llamada Coa- 
tlicue ( F(tlda de culebras ), madre de los indios Centzonhuitznahuac y de una 
mujer llamada Coyolxauqui. Barría el templo una vez C'uatlicue, cuando ca- 
yó del cielo un ovillo de plumas finas, ella lo recogió y se lo puso en el vien- 
tre, debajo de las enaguas. Cuando acabó de barrer buscó (d ovillo, pero vio 
con espanto que había desaparecido, y fué mayor su confusión al sentir los 
síntomas del embarazo. Cuando conoció su estadr), sus hijos, impulsados por 
su hermana Coyolxauqui, acord iron matarla por la afrenta (jue sufría la fami- 
lia con acción tan deshonesta. Cuatlicue, otro de sus hijos, le comunicó tal 
acuerdo, y, al saberlo, lloraba su desventura, y era mayor su aflixión, porque 
se juzgaba inocente; pero una vez oyó salir de su vientre una voz que le dijo: 
«Madre mía, no te acongojes ni recibas pena, que yo lo reme<liaré y te libra- 
ré con mucha gloria tuya y estimación mía,» T^n día se presentaron los Cí^nt- 
zonhuitznahuac y Coyolxauhqui para consumar el crimen. La voz (pie ha- 
bía saüdo del vientre le preguntó á Cuautlicue: » Donde vienen los enemi- 
gos?» y ella le respondió: » porTzompantitlan.» La voz repetía sus pregun- 
tas, y Cuatlicue le iva respondiendo.- «en Cuaxalco, en A])etlac, en la Sierra» 
según se ivan acercando hasta que por fin dijo.- i' \ Ya estau aquí ! » Enton- 
ces nació Huitzilopochtli: Tenía el rostro, los brazos y los muslos pintados de 
azul; la pierna izquierda, delgada y con plumas, en la cabeza pegado un plu- 
maje, estaba armado con la rodela" Tehuehueli y empuñaba un dardo, ambas 
cosas azules. Al lado del dios se apareció el guerrero Tochancalqui con la ser- 
I)iente de '^(.'0// llama la Xiuhcuatl [ í'ulebra azul ]. El guerrero por man- 



— 204 — 

dato del dios, encendió la culebra y prendió fuego á la instigadora CoyolxauL- 
qui, que quedó consumida en un instante. Huitzilopochtíi acometió á los 
t'eatzonhuitznahuac. y, aunque le pidieron misericordia y después huyeron, 
los persiguió por lasmoutañas hasta (jue casi todos perecieron. El dios ven- 
cedor saqueó las casas de los vencidos y puso á los pies de su madre los des- 
pojos. Por esta acción asombrosa del dios en su encarnación, se llamó al nu- 
men Tetzahuitl, que quiere decir espanto, y Uamósele también Tetzauhteotl, 
dios del espanto." 

Según el Sr. Chavero, el dios de los Aztecas, en el comienzo de su pere- 
grinaciÓH, no fué Huitzilopochtíi sino Mexi, el dios planta, pues contestes es- 
lan los testimonios en que el caudillo Huitzilton fué deificado después de su 
muerte y tom i ei nom))re de IluilzIlopocliíH. Esta opinión no esta conforme 
ion iitra del aásmo Sr. Chavero que dice.- "Tenían por dios [ los tarascos], 
entie otros, al colibrí, y de su nombre habían hecho el de la ciudad Tzintzun- 
t/.a, y Larrea dice que es el mismo lIuitzilo})Ochtli, cuyo culto impusieron los 
:iztn-its en el Michuacan. A nosotros se nos antoja que debió ser al revés, 
pues diticil ser.a que los pocos y peregrinos, impusier¿m su dios al vasto im- 
perio en que por algún tiempo moraron. El tli<?s de los aztecas era Mexi, te- 
nían un dios planta, y al llegar ú Michuacan se encoetraron con Tzintz\in, dios 
pájaro, que tenía uu culto sangriento y era el dios de la guerra, pues se tenía la 
creencia de que los guerreros se convertían en colibríes en la región del sol; ios 
valerosos aztecas aceptaron al nuevo dios é hicieron uso de él y áeMex'i; de la 
palaVjraíZíYzM?/i hicieron lo.s aztecas /í»/7/;í7z/7í'», y tomando por guía al nuevo 
dios, decían que los había conducido en su nue^ viaje HmtiUopochtti.n 

Esta teogonia está en abierta contradicción con el testimonio conteste que ha- 
bía invocado el Sr. Chavero de que el jefe de los iztecas desde su salida de Az- 
tlan, hai)ía sido Ihdtzitov á quien deificaron después de su muerte y le dieron el 
nombi-e de ILtit.ilopoclitli. Los aztecas comenzaron su peregrinación el año 04S 
de la en vulgar, estuvieron en Michuacan desde el año 674,Huitzilton murió en 
( 'ohu.it:ípec,ceiTa de Tullan en 701. Ahora bien, por estas tres fechas se viene en 
( onucimieuto de que el nomlire htiit7.itnJiii.\ct conocían los aztecas veintiséis años 
a:ites de que estuvieran en Michuac;in, jnies Lluit zilton no es mas que diminu- 
tivo de Ibii zi'zUin, y se confirma esta aseveración con la pintura de los Aztecas 
pues en la estampa de la pe''egrinación,se ve en C'olhuacan, cerca de Aztlan, una 
gruta ( ozt'.t!, ) en ella un altar de yerbas y sobre el altar al dios Huitzilopoch- 
tíi con cabeza y pico de colibrí, HÜitdtziriiu. Si los Aztecas hubieran cono- 
cidos Huit¿Hu]iochtlien Michuacan, no lo hubieran adorado en Teocolhuacan, 
esto es, al principio de la peregrinación. Además ¿ Como es creíble que los 
Aztecas no conocieran al colibn antes de estar en Michuacan ? Cuando Lluit- 
zilopochtli les cambió el nombre de Aztecas en el de Mexicanos, que fué an- 
tes de que estuvieran en Michuacan, di;e Torquemada, que Huitzilopochtíi 
les ])USo en rostro y orejas un emplasto de trementina cubierto de pluman. 
Pues e,«as plumas eran de colibrí j or que el mismo Torquemada sigue dicien- 
do.- 1' Huitzilopochtíi llevaba la misma señal, » esto es, el emplasto de plumas, 
y ya hemos visto que en su nacimiento y en el jeroglífico tiene plumas de co- 
librí.» 

Si los Aztecas tomaron á Huitzilopochtíi déla religión tarasca ¿que nece- 
sidad tenían de la teofanía de Cohuatepec, ó sea el alumbramiento ie Coatli- 
cué, verificado veintisiete años después de (]ue estuvieron en jNIichuacan? Esa 
teofanía ó parto de Coatlicué no fué sino la deificación del caudillo Huit;iilton, 
pues este murió cincuenta y tres años después de la salida de Aztlan, esto es, 
el año 701, que es el mismo en que se verificó la teofanía Esta explicación 
fundada en cómputos cronológicos, hace im]K)sible el antojo del Sr. Chavero 
de que los Mexicanos adoptaron como diosa 7y.itiini, dios de loe tarascos, dán- 
dole el nnnibro de ffnifzi/np ichHi. 



— 205 — 

En contra de la tradición de que Huitzilopochtli fué el caudillo Huitzilton 
deificado en Cohuatepec, existe la dificultad que surje de las pinturas, en las 
cuales Huitzilopochtli aparece como dios de^de el principio de la peregrinación, 
esto es, antes de la muerte de Huitzilton y de su deificación. Pero este ana- 
cronismo puede explicarse considerando que los Mexicanos empesaron á es- 
cribir su historia ochocientos años después de su salida de Aztlan, bajo el rei- 
nado de Motecuzoma I. « Estando este rey en fjrande magestad-dice el P. Du- 
ran—llamó al anciano primer sacerdote Cihuacoatl para que dijese de donde 
habían venido los Mexicanos pues quería enviar mensajeros que vieran el lu- 
gar.» Este deseo de Motecuzoma revela que se habían olvidado hasta de su 
origen. Envió los mensajeros, visitaron Aztlan, Colhuacan y Chicomoatoc, 
hablaron con Cuatlicue, madre de Huitzilopochtli, quien les dijo que estaba 
muv quejosa de él, y volvieron á Tenochtitlán. Con este material de fábulas 
empezaron :í pintar su historia ¿ Qué extraño puede ser que después de ocho 
siglos hayan creído los historiadores que el dios Mexitzin haya sido el mismo 
HuHzitzitzin, llamado después en la teofanía de Cohuatepec, Huitzilopochtli? 
La mitología griega y latina nos ofrecen anacronismos semejantes; el origen 
de Venus es uno de los mas extravagantes. 

Si vario es el origen de Huitzilopochtli, no lo es menos su etimología. 

El P. Arosta dice que significa: « Siniestra de pluma relumbrante. « Es- 
ta interpretación es un lirismo del cronista. 

Alguien dice que se compone de Huitzilm, Chupamirto, y de Tlahnipnch- 
tli, nigromante ó hechicero que, echa fuego por la boca. El Sr. Orozco y Be- 
rr* hace observar, y con justicia que la lengua no autoriza esta formación. 

El P. Torquemada dice que se compone de huitzilin, chupamirto y de 
opochtli, mano izquierda; y que significa: « Mano izquierda ó siniestra de plu- 
ma relumbrante.» Esta interpretación es arbitraria como la del P. Acosta. 

El P. Clavijero dice: « HaitzüopochtU es un nombre compuesto de dos, 
á saber, Huitzilin, nombre del hermoso pajarillo nombrado chupador, y opoch- 
tli, que significa siniestro. Llámase así, porque el ídolo tenía en el pie iz- 
íjuierdo unas plumas de equella ave. 

Boturini que, como dice Clavijero, no era muy instruido en la lengua me- 
xicana, deduce el nombre de Huitzilton. caudillo de los Mexicanos, y de ma- 
puche, mano siniestra, e interpreta: « Huitzilton sentado á la mano siniestra.» 

El Sr. Chavero dice; « La etimología de esta palabra hadado mucho que 

hacera los cronistas.- le encontramos una traducción sencilla 

y clara; huiizitzihn, es el colibrí, el dios tarasco; opochtli quiere decir sinies- 
tro, es como terrible y lúgubre, sobretodo trat.indoso de un culto guerrero y 
sanguinario, así Huitzilopochtli sígiúñcíi: « colibri siniestro/» 

La etimología que da el P. Clavijero es aceptable, aunque es incompleta; 
por que no hay nada en el vocablo que se reñera al pié. 

La etimología que da el Sr. Chavero es inadmisible por que la palabra 
opochtli, izquierdo, no tiene en el idioma náhuatl la significación figurada qu« 
seda en castellano á 8iV(i>s<ro, como sinónimo de izquierdo; pues siniestro en 
el sentido de avieso, mal intencionado, funesto, aciago, no se dice en mexicano 
opochtli. Para expresar tale.'J ideas se emplean las palabras tlachicochiatli, 
chicoyotl, amo melahuac. 

Nosotros creemos que Huitzilopochtli se compone de huitzilin, sincopa de 
huitzitzilin, colibrí, y de opochtli, izquierdo; y que significa: « Colibrí zurdo. » 
¿Por qué le dieron éste nombre? No alcanzamos ú comprenderlo. 

Sin embargo de lo expuesto no podemos omitir la exposición del sabio 
Paso y Troncoso, sobre la etimología del nombre de este dios, por que expre- 
sa las razones que, en su concepto, tuvieron los Mexicanos para asignar tal 
nombre á su deidad principal UitcilopoxtU. Una tradición expuesta en 
el Códice Fuenleal explica la significación del vocablo genérico, diciendo 



- 2o6 



que le llamaron Opochtb por ser zurdo; y que se dtó el mismo nom- 
bre, Opochtli, á un numen acuático, por Ber también zurdo como el dios 
de la guerra. De los zurdos hacían mucha estimación, sin. duda por tener se- 
mejanza con su dios en esto; y en los combates gladiatorios escogían á los que 
tenían tal cualidad, para que representasen á las 4 auroras (' verde, blanca, ro- 
ja y amarilla ) y pelearan con ios cautivos cuando se cansaban los primeros 
combatientes. En cuanto al vocablo específico Uitcil, radical de iu'ícr? in, ó co- 
librí, lo explican de varias maneras: uno diciendo que por que usaba un bra- 
zalete de plumas de colibrí en el molledo izquierdo le llamaban así.- mientras 
(|ue otro, describiendo su traje de plumas relumbrantes, deja inferir que por 
esta causa le llamarían de tal modo, pues constanteniente su tocado tenía co- 
mo adorno una cabeza de colibrí, hechiza, según lo vemos en nuestra pintu- 
ra, y sus trajes eran de pluma resplandeciente, siendo característico el que 
llamaban uitcitcilkémitl, que quiere decir » manto hecho de plumas de colibrí.'> 
El nombre completo significaría « el zurdo [ con divisas o traje de plumas ] 
de colibrí.» 

Nos hemos extendido al hablar de esta teogonia, más de lo que conviene 
á la índole de este libro, porque, como no hemos de escribir una historia azte- 
ca ni de mitología nahoa, esta es la única oportunidad que se nos presenta de 
discutir el origen del Marte de los Mexicanos. 

Los conquistadores, no pudiendo pronunciar las palabras mexicanas, lla- 
maron á Huitzilopochtli Vichilohos, y á Huitzilopochco, Churvbnsco. Nofue- 
^ ron consecuentes ni en los disparates, por que al pueblo debían haberlo lla- 
mado Uchiloboscu. 



Lecciox XLIÍ. 



Jeroglíficos. 




HUITZILAC, 




TlVLLl» 



fr 



HUITZILAN. 




HUITZILOPOCHCO. 



— 207 — 

LECCIÓN XLIII. 

I 

HuiTZTLi, espina; bajo la forma huitz 

biznaga ( Huitz-nahuac: huitztli, espina; 

nahuar, al rededor: « Rodeado de es- 
pinas »). Planta de uno á tres pies de 
altura, que tiene las hojas muy menu- 
damente hendidas, y cuyas flores, pe- 
queñas y blancas, nacen formando una 
especie de paragua. Los pedunculi- 
Ilos de las flores, secos, por su dureza 
y por su punta aguda, parecen ó son 
unas verdaderas espinas; y por esto se 
emplean como mondadientes, para lo 
cual se preparan con sangre de dra- 

íío (O- 
Hlliscahuite (Hu itz-cvauuitl: huitzt/{^ espina; 

cnahuill^ árbol: « Árbol de espinas ó 

espinoso»). Arbusto de cuya madera 

se hacía un tinte rojo que los españoles 

llamaron « brasil ». (2). 

Huiscolote ( HuiTZ-coLOTL: hiiitztb\ espina, 

púa; colotl^ alacrán: « Alacrán de espi- 
na, » aludiendo al apéndice caudal que 
tiene este animal, que es mucho más 
grande que el del alacrán ó escorpión). 
Una grande araña, ó e^corpionido, co- 
nocido con el nombre de « vinagri- 
llo » ( 3 ). 

Huisquelite (Huitz-quilitl: huitztU^ espina; 

quilitl^ quelite. ( V. ), yerba comesti- 
ble: « Quelite de espinas ó espinoso»). 
Cardo, especie de alcachofa ( 4 )• 

Huistoinatf (Huitz-tomatl: huitztliy espina; 

tomatl^ tomate ( V. ): « Tomate de es- 



— 2o8 — 

pinas ó espinoso. »). Arbusto cuya 
corteza se emplea cortio remedio para 
los OJOS ( 5 ) . 
TellUiscle ...... ( Té-hl itztli: íetl^ piedra, cosa 

Tcgüiste... dura; huüztli^ espinaí « Espina muy du- 
ra como de piedra») Árbol de espi- 
nas muy duras, llamado Uínntzrnahuiil^ 
que crece al sur del Estado de More- 
los, y le da nombre al pueblo llamado 
Jehuititla (6). 

Zaeshllis le ( Zaca-huitztli: ¿r^m//, zacate (V.); 

huitztlí^ espina: « Espina de zacate ó 
zacate espinoso » )■ La planta llamada 
« diente de perros 



NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

Uuicliapan Huitz a pan: hiiiztU^ espina; atl^ 

agua; pnti, en: « En atjua de espinas.» 

Hllipillco HuiTz-puL co: huitztli, espina; pul 

ó pol, desinencia aumentativa despec- 
tiva; ív>, en: « Eri ( donde hay ) espi- 
netas » ( 7 )• 

HuisqilJIucan.... Huitzquilo-can: hwtzfpiilo, lleno 
de huisquelites; can^ lu^ar: « Lugar lle- 
no de huisquelites ó huisquelitoso » 

Hllfstlán... Hlutz-tlan: huitzf/i, espina; t/an, 

junto á: « Junto á las espinas.» 

HllistepCC HuiTz-TEi'ií c: liiiitztli^ espina; te- 

jod//, cerro; r, en: En el cerro de las 
espinas.» 

IluisCO HuiTZ-co: /iintzt/i, espiné; co, en: 

« En la espina.» 

Hllitznahuac ( Huitznahuac-tkopan: Uuitzim- 

hua<\ un dios llamado así, ó sea la «biz 
naga «deificada; ienpan, templo: «Tem- 



~ 209 — 

p!o del dios Huitznahuac »). Además 
del edificio consagrado al dios Wxdtz- 
nfihuac en el Leocalli mayor de México, 
había otro en una calle de la ciudad, y 
á éste se renere el presente artículo (SV 



NOTAS. 



Es bien sabido que los ^Mexicanos, en su sangrienta y lúgubre religión, 
tenían el rito de sacrificarse las carnes sacándose sangre de las orejas, de los 
molledos, de los bmzos y piernas, de las narices y aun de la lengua. Para es- 
tos sacrilicios empleaban las espinas de la biznaga y del metí, maguey; y coa- 
sagrados y aun divinizados estos objetos 6 iu^trumentos de sacrificio, fué ob- 
jeto de culto hi irultznaliitac, y le erigieron un templo, Huitznahuac-teopan. y 
al lugar donde guardal)an las esjjinas, le llamaban Huitzcalco. 

La Academia española, que ignora esto ó lo ha olvidado, dice qneb^znoga 
viene del úraVje bi.cnaca, ó del latín pastinaca. La formación del aztequismo 
es fácil de comprender. ///'íí-urt/mctc se escribía en el siglo XVI, cuando los 
iBisioneros aplicaron el alfabeto castellano ;il idioma náhuatl, del modo si- 
guiente: Yitznauae, de donde se forinó i>or corrupción, Viznagua, Viznaga. 

Todos los etimologistas han hecho una gran confusión, ai explicar la eti- 
mología de biznaga: 

Covarrubias dice que es el latín bi.mota, dos vecef. nacida. 

Dodomarus dice que es el latín bi-t acuta, dos veces aguda. 

Plinio llama bisnaga á una especie de zanahoria; y por esto careen ;dgun(ií< 
que es nuestra biznaga. 

Barcia dice: « Es evidente ijne el español blnanga, biznaga, representa el 
árabe bachnaga, bichnaga, según la pronunciación de los árabes de España, co- 
mo lo demuestra la forma biznach que trae Pedro de Alcalá, significando za- 
nahoria silvestre, planta que corresponde á la pastinaca de los latinos.» 

El Sr. Dr. Peñafiel, dice; «Esta palabra { Biznaga ) en México tiene dis- 
tinta acepción que en Europa,- allá designa una planta con hojas.» La Aca- 
demia, en su definición descriptiva, se refiere á la c.íctea de IMéxico y n() á k 
dicotiledona de Europa; y por eso liemos hecho hincapié en la inevactitud de 
su etimología. 

En nuestro concepto el error de los etimologistas consiste en habei- apli- 
cado el vocablo árabe bichnuga, latino padinaca, á la hvit/.vahvac de INIéxico. 
siendo así que aquellos vocablos signiticnn una especie <1e zanahoria muy dis- 
tinta de la biznaga. 

Latín técnii^o: Maniillaria pu-iilla, D. '.'. — .1/. ■ipht'rira. Dictiáck.— .V. "pi' 
Ei-hino cactus corniserus D C Esta liltirna es llamada biznaga de chilito!'. 



Latín léi-iiic I.- Cr^iilpiniíi ¡■'•¡i'nhila .' Lnn 



2IO — 



(3) 

"El Huiscolote es el Telyphonusgignnieus áe los naturalistas, muy poco co- 
nocido, y que inspira á los indios serios temores, porque, según dicen, es 8U- 
mamente venenoso.» Tiene el escudo del cefalotorax aplanado y granuloso, 
los palpos largos y robuFtos, terminados como los de los alacranes, en gancho* 
diiictilos que le sirven pnra la a¡ rehensiiin de los insectos da que se alimenta. 
El abdomen es ovalado como el de algunas arañas, y tiene como ellas cua- 
tro pares de patas ( apéndices ) algo vellosas. En la parte posterior del ab- 
domen que consta de ocho anillos, tiene un pequeño tubo que remata en dofl 
grandes cerdas ásperas y flexibles á la vez, lo que hace que se conserven siem- 
pre en buen estado. Su color es pardo, pero cuando le hiere la luz, su cuerpo 
y los pelos que lo cubren le hacen tomar un tinte carminoso enteramente sa- 
ijido. 

Asegura-i los indígenas que cuando este animal se irrita, arroja un l.'qói- 
do corrosivo que levanta ámpulas y trasciende fuertemente á vinagre, de doij- 
de proviene el nombre vulgar de este escorpiónido. 

Se han hecho varios experiman tos para averiguar si el « Vinagrillo » es 
venenoso; pero hasta ahora nada se ha descubierno todavía sobre el particu- 
lar. 

A pesar de esto, ese grande arácnido debe ser tratado con mucha ptéf 
caución. 

Nádame consta respecto de sus costumbres; vínicamente sé que es noc- 
turno, que ataca á los alacranes pequeños, y á las arañas con especialidad. 

En una descripción anónima de la fauna de Tejupilco hemos leído lo si- 
guiente: « El vinagrillo, semejante al alacr;ín, aun en color, con la diferencia' 
de que del mismo punto de donde les sale á los demás la cola, á este le sale un 
tubo, por el cual cuando se irrita arroja como con una jeringa, un licor blanquiz- 
co, que á la distancia de media vira desaparece, mas cayendo en la piel del 
hombre le cautju una irritación.» 

(4) f 

El J:*. SahagCln, hablando djg las yerbas que se comen crudas, dice: « Híy 
otra oiizquilitt, son cardos de la tierra, tienen espinas, y las ojas de abajo sor 
cenidentas, y las de arriba son buenas de comer.- lienen dentro hilachas comí 
los cai'dos de Castilla, húcese ii la orilla del agua, y también es verba horten 

se.» 

(5) 

Latín téciiicü; íiolamun her nandczii, ^es(' ei^loc. — En mexicano se llai 
también, huitziom ;(7Án « toniatito espinoso. <■ 

(6) 

Latín técnico.- S^aplnluíf, .s/;? 

(7) , 

En nuestra obra Nombres Geooraficos ]Me.\ic.\nos del Distrito Fk 
DERAL, discutimos la palabra Ihñpulco en los tcrminos siguientes, 

TlriPULCo. El Sr. Olacnübel (lice: " Hur;}; grande; po/na, perder, de"=^truir 
ro, lugar: lugar de gran destrucción ó conquista." Después agrega: PuíKle se i 



— 2 11 — 

tíimbién Tlvipulcc, de Huiztli, espina, pnUal,mrnña. [ ¡aeíim F. Jnarez ], ro, 
Inaar. Espinal embarañado. Espina despreciable. Pero preferimos nues- 
tra primera traducción porque en los " Títulos de Tlalpan " se dice, hablando 
le lodoí los terrenos y corno los ganamos, loque indica conquista. En el je- 
ró<íIifico de Acapulco,' Códice Mendocino, se ven claramente las manos des- 
truyendo el carrizal." 

" Presciiidic-ndo de lo embarañado de los párrafos preinsertos, hay varios 
errores en las interpretaciones que contienen. Seducido el Sr. Olaguibei j^or 
la etiinología que dan de Acapulco los Sres. Orozo y Berra y Mendoza, siem- 
pre que en una palabra mexicana encuentra la sílaba joKÍ, la refiere á poloa, 
perder, de.-truir y le da á la palabra la sigrificución de « destrucción " ó " con- 
quista," y tanto el 8r. Olaguibel como los autores citados y otros ro menos 
ilustres fundan esta errónea interpretación en el jeroglifico de Acapulco, en el 
que ven claramente, como dice el Sr. Olaguibel, unas manos destruyendo el ca- 
rrizal. No hay tal destrucción. Esas manos del jeroglífico están en actitud 
de asir las cañas, pero éstas son tan gruesas que no las pueden abarcar, y por 
eso las manos están separadas una de otra. Esta idea se expresa en mexica- 
no con la desinencia 7Jt>/ ó pul, la cual como dice Molina « acre- 
cienta la significación del nombre á quien se pone. » Según esto, aca-piil será 
"caña gorda, caña grue^-n;" tepe-pul. "cerro grander cerro gordo;" a-p>d, 
"agua =.orda; " y los nombres geográficos que con tales palabras se forman 
Acapulco, Tepepulco y Apaleo significarán.- " En las cañas gruesas," " Ence- 
rró gordo ó grande " y "Enagua, gorda." Pero el Sr. Olaguibel traduciría; 
'' Donde destruyéronlas cañas," " Donde destruyeron el cerro" y " Donde 
deslruyerou las aguas.» Además, cuando un verbo es elemento de una palabra 
mexicana, toma la forma impersonal y va sufijado con la seudoposición yan, 
que expresa el lugar en que se ejecuta la acción del verbo v. g, : Tlapaco-yan 
"Donde la^-an " ó "lavadero,*" " CochUiua-yan, " Donde duermen " ó 
"dormitorio,-" Tla.rcal-chirivalo-yaii, » Donde se hace pan» ó «panadería.» 
Segfln esta regla, la significación que se le quiere dará icapulco se debería ex- 
presar con el nombre Acá pololoyan, » Donde se destruyen las cañas;» y aun 
a.sí será impropio el vocablo, porque estos nombres acabados en yan expresan 
una acción que se ejecuta de presente, y el Sr. Olaguibel y los autores á quie- 
nes sigue se refieren á una acción ¡lasada; « donde destruyeron,» " donde con- 
quistaron.» 

Si inexacata es la interpretación que dan los A A. al elemento pid en la 
palabra Acapulco, lo es mucho más en el nombre Huipulco, asunto de este ar- 
tículo. iS'o se conforma el Sr. Olaguibel con derivar pul de poloa, destruir, 
sino que afirma que la destrucción fué el resultado de una conquista, y como el 
elemento que precede á pul es el adjetivo huey, grande, hace un sustantivo de 
pul, y traduce: « Gran destrucción ó conquista. » No necesitaban los mexi- 
canos de recursos filológicos tan pobres y tan embarañados para expresar esta 
idea. Seis palabras tienen para .significarla con toda propiedad y con ellas hu- 
bieran pedido formar ota-os tantos nombres geográficos; pero los que mas usa- 
ban son los siguientes: Huei'tlalpololizccn 'lugAT déla, gran conquista;» Tlal- 
pololco, «en lo conquista io.n TMpeahco, « en lo conquistado.» 

Huipulco es la adulteración de Iluitzpulco; pero no se descompone, lomn 
dice el Sr. F. Juárez, enJimtztli, espina, v poUal, espina, y polled, baraña [sic], 
ni significa: «Espinal embarañado» ^ sería enmarañado.] Huitzpulco se 
com])One de huitztli, espina, de />?</, desinencia que acrecienta la significación 
del nombre á que se junta, y de co, en; y significa.- " F,n ( donde hay ) espi- 
nas grandes ó gordas.» 

Además, Huiputco es un lugarejo (\o unas cuantas cusas, y no hay noticia 
de que haya sido antes de mayor importancia. ¿ Como, pues, suponer que su 
adquisición haya sido una gran conquista ? 



212 



En nuestra obra ^ío-mbues C-teogkafios del Disthito Federal, discuti- 
mos la palabra Huitznahuac, nombre de una divinidad, en los términos si- 
guientes: 

(( HuiTZNAHCAC. Para discutir la etimología de este nombre, es necesario 
transcribir lo que sobre ella dice el Sr. Dr. Peñafiel: 

K La escritura expre-'a dos nombres: una espina, /n:(72¿?í, cou li termina- 
ción /¡a/eeifíc, una boca con la vírgula, dice Huitznahuac. A la izquierda de 
este signo hay un teopantii ó templo completo, es decir, la casa ó edificio, y la 
pirímide con gradas; la palabra teopantii, perdiendo su final queda convertida, 
según las reglas gramaticales, en nombre de lugar, te >p(iu: Huitznahuacteopan, 

es la interpretación íonótica; « el tem- 
plo de Haitznuhuac » la etimológica.-) 

La espina, hvitztli, con la vírgula 
en una abertura practicada en la n)isma 
espina, símbolo de náhuatl, nombre dei 
idioma mexicano, voz casi homófona 
de nahuac, da el vocablo huitznahuac, 
cuya significación daremos adelante. 
Usta. voz Huitznahuac, unida al ter>pan- 
tli que está en la psirte inferior de la 
izquierda, da el nombre de Iluitznahuac- 
/eoj-ja» « Templo de Huitznahuac.» La íi 
misma voz Huitznahuac, unida al calli 
(pie está en la parte superior de la iz- 
quierda, sobre el templo, da el nombre ^i 
de iímtznaJiuaccaUi, y. ])or abreviación, '/ 
y como nombre de lugar, da el nombre 
KuitzcaJco. Se ve que el jeroglifico da J. 
elementos para dos palabras ó nombre'-, siendo el primero Huitznahuac, que 2^ 
es común á los dos nombres, y por eso está enmedio de los otros dos signos;^ 
ei segundo elemento es teopantii, el terceio es calli. 

De Huitznahuac se ha formado el aztequismo biznaga, planta cáctea, de'^ 
forma semiesférica, con flores eu umbela, cuyos piececiilos son unas espinaa'" 
anchas, duras y puntiagudas, que se emplean como n\ondadientes. La cir-J 
rmistancia de estar rodeaila de espinas esta planta, se expresa en mexicano 
con la posposición nahuac, al rededor, cvciint de suerte que la huiizualiuac es^ 
ó significa: " La rodeada de esjñuas." 

Abrirá bien, es bien sabido que los iMexicanos, en su sangrienta y lúgubre 
religión, tenían el rito de sacrificarse las carnes sacándose sangre de las ore- 
jas, de los molledos, de los brazos y piernas, de las narices y aun de la lengua. 
Para estos sacrificios empleaban las espinas de la hi¿naga y del metí, ma- 
pupy; y este fue el origen del culto ú la huitznaliu-tf; y por eso le erigieron un 
templo, Jíiiit-xnahiuic-teopan; y jior eso también el lugar donde guardaban en 
ese tsmplo las espinas de la líiiit/jiahuac, se llamaba ll:(iís.nahuae-caUi ó Huiíz- 
calco, " En la casa de las espinas." 

• La Academia Española, que ignora esto ó lo ha olvidado, dice que biznaga 
viene del árabe bi.cnaca ó del latín pastinaca. La formación del aztequismo 
es fácil de comprender. liuifznahuac se escribía en el siglo XVI, cuando los 
nñsioneros aplicaron el alfabeto castellano al idioma náhuatl, del modo si- 
guiente.- Vitznauar, de donde se fnr:!!^, ])or corruficii'm, ]'i.7.nngiin. biznaga. 
Sigue diciendo el Sr. Dr. Peñafiel: 

" El templo de Huitznahuac fu '' construido (.-n el i-einado de Motecu/M- 
nta i, en el interior de la misma capitHÍ, en donde está hoy el hospital de .b- 
s is, BcgÁn el Sr. Lie. D. Alfredo Chavero." 




El templo de Fluitznahnac no estaba en donde está hoy el hospital de Je- 
sÚE. Ese templo fué erigido en el actual barrio ée San Pablo, pues Tezozo- 
mof, citado por el Sr. Orozco y Berra, hablando de Hutiznahnac, dice/ <■ Que 
ahora es tianguillo « ( pequeño, mere ido ) de San Pablo en México.» Esto lo 
decía Tezozomoc á fines del siglo XVI [ V. Tianguillo. ] 

Sigue diciendo el Sr. Dr. Peñafiel. 

«... la palabra Hludtznahuae es sinónima de Hvitzcalco, " lugar 

ó casa de penitencia. 

En .sentido figurado si puede decirse que Huitvxalco signifique "Lugar ó 
casa de j>enitencia, " porque en mexicano hay siete palabras para significar 
directamente " ca.<a de penitencia. » 

Concluye el Sr. Dr. Peñafi?) diciendo: . 

« el jeroglífico se refiere a la divinidad y al templo de Huitz- 

nabuBc.n 

Ya hemos visto que el jeroglífico tiene elementos pai-a dos palabras dis- 
tintas: Yiiiitznnhiiac-teopnn v Yluitznnhaac-coUi ó Huitzcalco, de suerte que se 
refiere á las dos cosas. 

En su " Nomenclatura Geográfica Mexfcana» dice el Dr. Peñafiel que 
UúU7.nohii(ttl era el dios de los esclavos destinados á morir, y que se compone 
de /íwto/i, espina, y de náhuatl, hábil. Xo sabemos que idea se pueda ex- 
presar con estas dos palabras. El cactus biznaga fué lo que deificaron los me- 
xicanos, y como á tai divinidad le dieron el nombro de Wiñtj.nahvac v no 
lUlU7.»rilttill. 



LECCIOX XLT\'. 
Ttzcuixtli, perro, perra; bajo la forma Irzt'nx. 

I Escuincle- (Itzcuintli. Cuadrúpedo pareci- 
do al perro, sin pelo y que no ladraba, 
que cebaban los indios para comer ). 
Hoy se da este nombre al perro calle- 
jero, generalmente flaco \' de mal a.s- 
pecto. I' Muchacho. 

EsCUÍniJaele ( Itzctixpatli: itsrvintli, perro, 

patti medicamento: " Medicamento ó 
remedio de perro " ). Planta usada pa- 
ra curar las iilceras. Mata á los perros 
y á los peces. Es conocida con el 
nombre de " yerba de la Tuebla ( i ). 

EscUintepOSOCle l iTZcn.x-TEPozOTLi: itzcu'mtK, pe- 
rro; te/iozotlü jorobado: •' Ferro joro- 



I 



— 214 — 

bado »). '* Era del tamaño de ün pe- 
rro maltes, tenía la piel manchada de 
blanco, leonado y negro. La cabeza 
era pequeña con respecto al cuerpo, y 
parecía intimamente unida á éste, por 
ser el pescuezo grueso y corto. Tenía 
la mirada suave, las orejas bajas, la na- 
riz con una prominencia considerable 
en medio, y la cola tan pequeña, que 
apenas le llegaba á media pierna; pero 
lo más singular en él era una joroba que 
le cogía desde el cuello hasta el centro 
trasero. El país donde más abunda- 
ba este cuadrúpedo era el reino de Mi- 
chuacán, donde se llamaba ahora. (Cla- 
vijero. ) ( 2 ) 

íljok escuincle. ... (Xolo-itzcuintlií Xolod, perso- 
naje mitológico; itzcuintíi^ perro: " Xo- 

lotl-perro.» (V. Ajolote). " en 

algunos individuos el cuerpo tiene cua- 
tro pies de largo. Tiene las orejas de- 
rechas, el cuello grueso y la cola larga. 
Lo más sincrular de este animal es es- 
tar enteramente privado de pelo, pues 
sólo tiene sobre el hocico algunas cer- 
das largas y retorcidas. Todo su cuer- 
po está provisto de una piel lisa, blan- 
da, de color de ceniza, pero manchada 
en parte de negro y leonado." — ( Cla- 
vijero.) ( 2 ). 

Tepescilincle. (Tefe-itzcuintli: lepetl, monte; 

itzr.uintli^ perro: " Perro montes "). 
" lil íeptñtzcuintli, esto es, perro mon- 
taraz, es una fiera tan pequeña, que no 
ex :ede el tamaño de un cachorro; pero 
tan atrevida, que acomete á los ciervos 
y tal vez los mata,' Tiene el pelo lar- 



21 



ll go, larga también la cola, el cuerpo y 

' la cabeza negros, el cuello y el pecho 

blancos." — (Clavijero.) ( 2 )■ 

NOMBEES GEOGRÁFICOS. 

Escuinapa Itzcuin-a-pan: itzmintU^ perro; atl, 

agua; pan^ en: " En a^ua del perro.» 

EsCUinCUitlapil- Itzcl-in-cuitlapil-co: itzrnintli^ 

CO perro; cz'¿V/úr^z7/í, cola; a>, en: «En la 

cola de perro.» 

Escuintla Itzcuin-tla: itzcidntli, perro; tla^ 

partícula abundancial: « Donde abun- 
dan los perros.» 



NOTAS. 



(1) 

Latín técnico Senecfo raninda, Sest? et Moc. 

(2) 

Clavijero dice que el tepoztli ti tepeitv.vnintli y el rulnit/cainlli s<.)ii tres eí"- 
pecies extinguidas, 6 que cuando ni.í.« sólo .«e con«ervan de ellas algunos indi- 
viduos. 



LECCIÓN XLV. 
Ixco, en la cara, en la .superficie, delante, enfrente f i ) 

AtlixCO Atl-ixtc; ati, agua; i.rco, en la ca- 
ra: « En la cara ó superficie del agua.» 

CuautlixCO CuAUTL-ixco: ciumtli, águila; ixco, 

en trente: « En frente de las águilas.» 



Jalisco. . 
Tlalixco 



— 2 I Ü — 

Xal-ixco: xalli^ arena; ixco, en la 
superficie: « En la superficie ó llano 
de arena.» 

Tlal-ixcoí tlalli, tierra; ixco^ en fren- 
te: « En frente de la tierra.» 



1 



NOTAS. 



Ixco. Se ccmipoue de ixtU, cara y de la posposición co, y pignifica: en la 
t.tii a, en la superficie. Los nombres acabados en // no pierden estas finales 
compuestos con ella; ejemp. : Atllxco, « En la suj)erficie del agua.» Los demiís 
siguen la regla general de la composición; ejemp.: Xalivco: «en la superficie 
de la arena;» compuesto de xalJi y de ¡xro. 



Lección XL V. 



Jeroglíficos. 




ATLIXCO, 





XALIXCO. 



XALIXCO. 



J 



T 

— 217 — - 
LECCIÓN XLVI. 
IcPAC, sobre, encima. ( i ), 
NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

Acatlipa... AcATL-icPAC: acatl, caña; icpac, so- 
bre: « Sobre las cañas.» ( 2 ). 

Amatlípa Amatl-icpac: amatl, árbol del 

amate; icpac^ sobre: « Sobre los ama- 
tes. » 

Atipa ATL-iCPAC: at I, agua; icpac, sobre: 

« Sobre el agua.» — Los 
Mexicanos á la diosa Chal- 
» c/iinhicueye ( V. ) la 11a- 




A 



maban A ¿icpac ^ abrevia- 



ijL 2 g ción de la frase Aticpaccale 
* j[ cihuatl, «la mujer que tie- 
— '" ne casa encimadel agua.» 
— Debemos, pues, suponer que los 
pueblos llamados Aticpac ó Atlicpac 
tributaban culto especial á esta dio 
sa. ( 3 ). 

Jültipa...: Xal-t-icpac: xalli^ arena; í, ligadu- 
ra; icpac ^ sobreí « Sobre la arena.» 

Mecatipa- Mecatl- icpac: mecatl^ mecate ( V.); 

icpac, sobre: « Sobre los mecates.» 

Ncstipa Nex-t-icp.vc: nextli, ceniza; í, liga- 
dura; icpac^ sobre: « Sobre la ceniza.» 
También es correcto ^extlicpac. 

Ostotfpac OzT()-T-icPAC: o;2;íoí/, cueva; ^ liga- 
dura; icpac ^ sobre: « Sobre la cueva.» 

Tenestipa Tenex-t -icpac: í^n^;ir//í, cal; /, liga- 
dura; icj^ac^ sobre: « Sobre la cal. » 

Te]ietlipa. Tepetl-icpac: tepetl, cerro; icpac^ 

sobre: « Sobre el cerro.» 

Tetipac Te-t- icpac: ttitl, piedra; í, ligadura; 

icpac ^ sobre: « Sobre las piedras.» 



— 2 I 8 



NOTAS. 



(1) 

Ici'AC. Sisjnifii.a: 8obre, encima; Si se une A uii nombre acabado en tf., no 
se ])ierden estas íinales; ejem.: Tepetlicpac, sobre el cerro. 8in eml)argo hay 
iJoml)re-: en que se pierden la //. Con los demás nombres se junta prece- 
dido de nna t, qne sirve de ligadura; ejem..- Xal-t-icpac, sobre la arena; Tlal- 
t-icpuc, sóbrela ti.n-ra. 

(2) 

Acaf.l, primer elemento del nombre, puede ser una deidad, ó un signo cro- 
nológico, como opina el ür. Peñañel, y entonces la significación del nombre 
puede ser análoga á la que tiene Atlicp; c (V.); pero nada hemos encontrado 
en la mitología nahoa quí autorice una interpretación semejante, y por estO' 
expusimos una opinióu diferente de la del Dr. Peñatiel en nuestra ol)ra NoM- 
liKEs (isaiRAFicos Indiuen.vs uel Est.\do ük Morelos. 

3 ; 

En el IcncaUi mayor de Méxicon el 58° edificio sellamalia Aficpar, y di- 
ce el P. Saliagún que era un oratorio donde hacían íiesta y ofrecían á las dio- 
as q ue se llamaban OUmapipill'm. 



LECCIÓN XLVII. 
IxTLA, llanura; bajo la forma Ixtla. .. 

NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

Ixtlíl Ix-TbA: ixt/i^ cara, superficie; tla^ 

partícula colectiva: « Conjunto de su- 
perficies.» « Llanura.» 

IxílílíniílCíl L\'tla-huacca: ixtla^ llanura;' /fií^p- 

qiiJ^ seco; ca^ en que se convierte el 
(jiii final, lugar: « Lugar de llanos se- 
cos,» ó Llanura seca.» 



219 — 

IxTLÁHUATL, llanura; bajo la forma Ixtlahua. 
NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

Ixtlahliac Ixtlahua-c: ixtlahuatl, llanura; r, 

en: « En la llanura.» 
Ixtlahu<aCíán Ixtlahua-can: ixtlahuatl^ llanura; 

can, lugar: « Lugar de llanuras.» 
IxtlallUatengO... Ixtlahita-ten-co: ixtlaktmtl^W^Lnn- 

ra; tentli, orilla; co, en: « En la orilla 

de la llanura.» 



LECCIÓN XLVIIL 

Malacatl, huso; bajo la forma Malaca. 

Malacate- ( Mal-acatl: mal, deriv. de malina, 

torcer; acatU caña: « Caña que tuer- 
ce.») Instrumento para hilar el algo- 
dón á manera de huso. II La cabria 
que en las minas sirve para subir ó ba- 

__ , jar. ( I ) 

Malaca ( Formado de malacatl, « malacate.») 

Cierta especie de peinado que consiste 
en rodear la cabeza con las trenzas, 
atándolas en la parte superior de la fren- 
te. — Se le dio este nombre porque las 
trenzas se enredan en la cabeza como 
el hilo ó cuerdas en el malacate.» 

3IalacachÓn ( Deriv, de ma/«c«¿'Ao«, dar vueltas 

como malacate.) « Juego de niños que 
consiste en girar rápidamente al rede- 
dor de un centro cualquiera, estando 
asidos de las manos y con los brazos 
extendidos.» — (J. Sanchez.) 

\ 



n 



— - 220 — 



NOMBRES GEOGRÁFICOS. 



MalacatepeC Malaca-tepe-C: malacatl^ malacate 

( V.); tepelly cerro; c. en: « En el ce- 
rro del malacate ó de los malacates.» 

Malacatlail Malaca-tlan: maJacatl, malacate 

{ V.); ¿¿ajt^ junto á: « Junto á los mala- 
cates» 

Tesmalaca Tlach malaca-c: tlachtii^ juego de 

TlrtSmalaca pelota; ma/am//, malacate ( V.); c, en: 

« En el malacate del jue- 
go de pelota.» — Tal vez 
la piedra ó tlach tli de ese 
juego de pelota tendría la 
íorma de malacatl. 




LOCUCIÓN FAMILIAR. 

Parece malacate Se dice de la persona inquieta y que 
siempre está en movimiento. 



NOTAS. 



i 



(1) 



Cuando los Mexiranop y tlaxcalteoas vieron descender á los Españole.<5 al 
foniJo del Popocatepetl á recoger azufre, á la cabría que emplearon para ba- • 
jar la llamaron walaratl, y de aqui vino el aztequizmo «Malacate») conque se 
designó después á los torno.« v cal)ría8. 



J 



r 



221 



(2) 

En Tesmalaca fué derrotado el 3 de Noviembre de 1815, el Cura Moreloa 
por las tropas del jefe realista Concha, y fué hecho prisionero por Matías Ca- 
rranco, antiguo soldado suyo. 



LECCIÓN XLIX. 
Mecatl, cuerda, soga, lazo; bajo la forma Meca. 

Mecate ; Mecatl. Cuerda, soga, lazo de « is" 

cíe » ( V. ). Tal vez se íorme el voca" 
blo de meil, maguey, y de catl, desi " 
nencia substantiva del verbo ca, « es- 
tar,» aludiendo á que el ichtli^ del que 
se hacen los mecates, está en el ma- 
guey. 

Cocolllieca ( Cocol-meca-xihuitl: ¿•¿'¿•¿'//iV, re- 
torcido; mecatl^ lazo, mecate; xihuitl^ 
yerba: « Yerba de soga retorcida,» 
aludiendo á la forma de sus tallos que 
son muy torcidos. ) ( i ). Yerba de 
cuyos tallos el vulgjo hace bastones que 
-^ juzga medicinales. ( 2 )• 

Cozolmera ( Cozol-mecatl: cozolU^ cuna; 7??^- 

cntl^ mecate: « Mecate de cunas.») 
Arbusto del que hacen las indias las 
cunas de sus hijos. || Planta medicinal 
que se usa como diaforética y depura- 
tiva y contra la hidropesía. ( 3 ). Es 
conocida también esta planta con el 
nombre de Raíz de China de México. 

Cuaniecate i ( Cuauh- mecatl: mahuitl^ árbol; 

mecatl^ £Oga, mecate: « Mecates de los 
árboles.») Especie de zarzaparrilla, cu- 
yos tallos, que se enredan en los árbo- 
les, parecen cuerdas ó mecates. — Se 
conoce esta planta con los nombres de 
fulmina y yerba de Santa-Rosa. (4). 



— 222 — 

CliameCcltc 2 ( Cuauh-mecatl: cnahuit/, ■krhoX 

niecatl. cuerda, hilo, mecate: « Hilos 
de árbol.») " Especie de zoófitos ó 
plantas animales, de tres ó cuatro pies, 
sutilísimos ( como hilos ), armados de 
dos cuernecillos; pero su cuerpo no es 
otra cosa que los nervios de una hoja, 
de la misma figura, tamaño y color, 
que las otras de los árboles en que es 
tos insectos se crían. »^=( Clavijero.) 

Mecapaicle ( íMeca-patli, meratl^ mecate; ]>atlu 

medicamento: ^ Mecate medicinal. n) 
— Especie de zarzaparrilla, cuyos tallos 
^'parecen '' mecates, " que se aplica con- 
tra los animales ponzoñosos. (5). j| 
Planta enredadera conocida con los 
nombres de caí-npanilla, manto de la 
V'irgen. quiebra plato y yedra moder- 
na. ( 6 ). 

Mí'Ciipa! ( Mkca-palt.t: niecntl^ cuerda, meca- 
te; palü^ vocablo intraducibie que con- 
nota la itJea de cosa ancha, extendida: 
" Mecate ancho," -i Cinta de meca- 
te.") Especie de faja ó cinta de cuero 
á que van sujetas dos cuerdas, de la que 
se valen los mozos de cordel para lle- 
var las cargas á la espalda, teniendo la 
faja de cuero sobre la frente. — A esta 
faja ó cinta, que, entre los antiguos in- 
dios, era del mismo " inecate," alude 
la radical palli del nombre. 

Mecasuchil ( Mkca-xochitl: mecatí, cuerda, me- 
cate; xocliitl ó ¿nchifl, flor: " Flor de 
cuerdas ó mecates," aludiendo á los ta- 
llos de esta planta, que son " rollizos, 
redondos, retorcidos y li.sos, " — dice 
Ximénez.) Planta cuyo fruto, muy 



A 



I 



— 223 — 

sabroso, se empleaba para perfumar el 
chocolate ó las diversas bebidas que se 
hacían con el cacao. ( 7 ). 

TemOCate ( Te-mecatl: tetl ( ? ), piedra; meca- 

tl, mecate: '■ Mecate de las piedra (?) 
porque nazca entre ellas; ó i' Mecate 
duro como piedra ( ? ), porque los ta- 
llos de esta planta son muy duros.) 
Planta purgante. ( V. ) 

Tenmecate ( Ten-mecatl: tentli^ labio, belfo, bo- 
ca; rnecatl, lazo, mecate: " Lazo de la 
boca.") Bozal, jáquima, freno. 

ZaCainecatC ( Zaca-mecatl: zacatl, zacBte ( V. ); 

mecatl, mecate: " Mecate de zacate.") 
Estropajo hecho con fibras vegetales y 
que sirve para lavar. 



NOMBRES GEOGRÁFICOS. 



Mecacalco Mkca-cal-co: mecatl^ mecate; calli, 

casa; co^ en: " En la casa de mecates." 

Mecapalupa Mecapal- a-pan: mecapalli, mecapal 

( V. ); all, agua; pan^ en: " En agua 
de los mecapales." 

Iflecatán Meca-tlan: mecatl, mecate; tlan, 

junto á: « Junto á los mecates.» 

MecatepCC Meca-tepe-c: mecatl, mecate; tepetl, 

cerro; c, en: '' En el cerro de los me- 
cates." 

Mecatita Meca-titlan: mecatl, mecate; tillan, 

entre: " Entre los mecates." 



— 224 — 

DERIVADOS. 

Mecapalero El cargador de mecapal. \\ El que 

hace ó vende mecapn¿es. 

3IecataZ0 Azote dado con un mecate. \\ Tra- 

tro grande de alcohol. 

Mecatear.. Amarrar á alguno con mecates ó rea- 
tas. 11 Azotar con mecate 

Mecatería Donde hacen ó venden mecates. 

MecaterO-- El que hace ó vende mecates. 

MecalOllM. ( la j. . Nombre que dan los léperos á la co- 
mida. 



A mecatazo lim- A puro azote de ?7?é'¿:a¿^ . 

pió 

Darse un lliecata- Beber alcohol á grandes tragos. 

zo 

¡ Es un mecate!.... Es un lépero, grosero; aludien- 

do á las asperezas de los mecates 
de is de. 

Oler el pescueso á 8e dice de los reos de delitos 

mecate graves, cuya pena probable es la de 

muerte; aludiendo á que en una 
época se les ahorcaba colgándolos 
de un mecate íl cuello, atado á un 
árbol. 

Ponerse á dos rea- Comer y beber con exceso, so- 

tas y un mecate bre todo en un convite. 

Servir por la me- Servir sin más extipendio que 

eatOlia la comida. 



22^ — 



NOTAS. 



(1) 

D. E. Mendoza dice « Cocolmecatl, de cocoUtilizili, á tí ó en tí me confío 
y de iiieciUl, cuerda ó cordel.» Esta etimología es tan extravagante como 
errónea. « En tí me confío » se dice en mexicano, teferh niño temachia, ó chi- 
rnltiia, ó (Uixilia ónatlaniafi ó caaiiln/oliiHi, los cuales verbos no tienen ningu- 
na semejanza con rocidilillzlH, que, además, no es palabra mexicana, pues laíjne 
más se le parece es cocolotilizíli, substantivo que signiñca « &níiaquecimiento.» 

(2) 

n Es una yer])a que tiene las ojns como las de la albahaca, pero nuicho ma- 
yores llenas de esquinas cortadas el tillo jmrpureo y retorcido, tiene las flo- 
res jielosas, y en los postreros raniillos ]>e(iuenas, y que vienen á parar en 
a(|nell(xs Huecos c)ue hacen las flores de los cardos que de blancas se vuelven 
])urpuras, la rayz helirossa. Nace en Yecapichtlau, y en QuauhquechoUan... 

" [ XlMENEZ. ] 

De los tallos de esta yerba el vulgo hace bastones que juzga medicinales. 
Esta yerba ^no ha sido clasiñcada. Los A. A. de la Farmacopea mexicana la 
confimdeii con la cuzolmecafl. 

Los Sres. Ramírez y Alcocer, aunque le dan los nombres de cnrolmecan y 
coeidiiiemtl, le dan el noüd)re técnico de la cozohuecatl, y esta última no la 
traen en su catalogo. 

(sy 

Ximenez encomia tanto las virtudes de esta planta, que dice lo siguien- 
it-: " apenas se ballar.í enfermedad en tan inmenso número y va- 
riedad de enfermedades á quien esta divina planta no sea de jirovecho, de 
manera que se puede con nuicha razón añrmar, que por solo haverse hallado 
esti planta, y dudóse á conocer á la gente de nuestro orbe, han conseguido su 
liti los soberanos yntentos del Rey N. S. y no se han hecho en valde tantas 
cosas y gastos tan ynmensos, ni se ha perdido el traVjaxo, ni el tiempo que en 
ello gastó el Dr. Francisco Hernandez en escrilñr esta historia " 

Latín técnico: Smila.r ps('ndo-clii)ia, Sch.- 

(4) 

Latín técnico.- Anliguniím lr/>to] ni-; Hook. 

(o) 
Latín técnico.- Smilax hona-nox, L. var. 

(6) 

Latín técnico: Tpnmíro pttrpvrea, Lani. 



— - 226 — 

(7) 

Ximénez, describiendo el meraxochUI, dice: '' pronoca la ori- 
na, atrae la regla y la criatura muerta, y con la yerna que llaman tlilmi^hitl 
[ la vainilla ] azelera el parto y haze otroz muy útile.s y semejantes effetos." 

Latín técnico P¡pev aniulagu, L. ? 

(8) 

Latín técnico: Ipoiinra nnrticii, C'hoisy. 



LEC^CION L. • 
MüCATL, desinencia de nombres gentilicios. ( i ). 

MeCO- Meces ( Abreviación popular de r/¿/V/¿m(^.v), 

chichi Nii'cns ( V.). Nombre o en ér ico 
de los indios bárbaros que habitaron en 
la írontera del Norte || Adj. Lo 
que tiene rayas oscuras sobre fondo de 
color, aludiendo á las rayas que se pin- 
taban los bárbaros en la cara y en el 
cu('rj;o: ma>^u y jj/eca^ el que tiene ra- 
yas obscuras á lo lari^o de las pencas; 
toro ihi'co, el que tiene manchas otxscu- 
ras sobre el íondo amarillo del cuerpo; 
di.senteria num. aqu Mía en que las de- 
yecciones tienen estrías ó rajas ob.scu- 
ras. 1 1 Hombre sin educación y de 
modales y lenguaje indecentes. ( 2 ) 

Aí'olincCíl. AcoLMF.CATL, dcHvado de Acolmaii. 

CíjlimcCíl, CO CoLiMECATL, derivado de Colima ó 

Coiiiiian,''==-Hoy se emplea generalmen 
te el adjetivo " colimeño," y, despec- 
tivamente, " colimóte, ta." 

Clialmeaíl, CO .... Chalmiícatl, derivado de Chaimn.— 
Hoy .se emplea generalmente el adje- 
tivo " chalnieño, ña." 



— 227 — 

ChichilHCCíl, CO.. CíiicHiMECATL, derivado probable- 
mente de C/iichiman ó Qhichima., re- 
gión desconocida.) Individuo pertene- 
ciente á la numerosa tribu chichiíneca, 
que pobló el Anahuac después de la 
destrucción del reino de Tollaii^ y fun- 
dó el reino de Acolhuacán, cuya capi- 
tal fué Texcoco. i| Lo perteneciente 
á los chichimecas || Indios que ha- 
bitaban al norte y noroeste de México, 
en el siglo XVI, que se mantuvieron 
rebeldes después de la Conquista, has 
ta que el virrey D. Luis de Velasco, 
auxiliado por los misioneros, con- 
siguió pacificarlos. A los que perma- 
necieron rebeldes, los llamaba el vulgo 
los mecos é indios bárbaros. ( 2 y 3 ) 

UlllKM'íl Ulmecatl, tercer hijo, según la mi- 
tología, de Iztacmixcohu'itl y de II an- 
cneyotl ó llanciieye — Fundó Qvetlax- 
coapmi^ comarca donde lioy e.stá el Es 
tado de Puebla— í//'//í'm// se deriva 
de U Imáu, región hov desconocida. 



NOTAS. 



1 



(1 



Lo« nombres terniina<los en ma ó nvín jn'enlen la (/ ó (tn finales, y toman 
"il, ejemj). : Colima, f'olimeraU, Arolinn'n, AcAmcatll » 

(2) 

Destrnido el reiro de Tula, los Chifhimecas, una nmiierosa tribu venida 
tlel N. O. ocuparon bajo el mando de Xolotl, todo el territorio del extinguido 
reino y fundaron naciones que, como las de los Acolhuas, fueron después muy 
jioderosas. Pero no toda la tribu Chichimeca se rindió á la cÍA-i!ización, pues 
una gran parte quedó diseminada en los desiertos del norte, y haciendo una 



2 28 

vida nómade invadía las poblaciones de los indios pacíficos y vivía á expen- 
sas de ellos por sus depredaciones y deva-taciones sin número. Después dv 
la Ct>n(iuista se mantuvieron indi'nuittjs los chichimecas, y fué necesario fun- 
dan ])ol)laciones, como Aciími)aro, (¿uerétaro, San Miguel el (írande, San Luis 
de la Taz y otras, para reducirlíjs al orden, ó para alejarlos, poniendo una ba- 
rrera entre la civilización y la |jarl)arie. Todavía en el seyíundo tercio del ^^i- 
glo pasado, fueron presa de tales barbaros las ciudades de Chihuahua, Duran- 
fjjo y Zacatecas; siendo necesario, ¡)ara c >ntererlos establecer fortalezas mili- 
tares, que se llamaron presidios, en varios j u nos del desierto para salvar álos 
vi .jeros de 1 .s irrupciones salvajes de tan terribles enemigos. El vulgo que no 
cesaba de hablar de las crueldades que ejercían esos b.írbaros c«n sus vícti- 
mas, para designarlos, acabó por al)reviar el nombre de Chichimecas con que 
hab.au sido conocidos, y los llamó des¡)ués Mros. 

No están conformes los autores en la etimología de la [)alabra cliichitnerntl 
de donde sj formó el azter|ui-uio r7í¿r/(ÍH/í'rv( y c/ííi'í7íí;//''(;>; y son tan varia- 
dos y tan poco fundadas las interpretaciones que se le han dado áeste nombre 
que renunciamos á discutirlas. 

El Sr. Cha vero dice que al invadir los nalioas la religi'tn del Anahuac sr 
fijaron en que tn toda ella existía, aunque de diversa calidad, la planta (¡iic 
elUjs llamaron ined, maguey _v que ])or esta razón á todos los halntantes (j'it' 
euconti-a'"on en la región que invadían, los llamaron tm'cti, de donde viene la 
]>alabra vulg ir con que hoy se designa á los bárbaros, mee >.■■■'. Agrega i)ue es- 
tos ;/í(r« fueron subdivididos des¡iucs por los uahoas en a/ziwa-s » mecas áv\ 
agua; 1 M/y«('aí.s i< mecas del hule," r.ialm.'C'tí «nucas pulidos; ■ y c/¿íc7í¿í/ut /.i, 
» mecas frescos.» 

Todo esto es una fantasía (leí 8r. Chavero. Porque hubiera metí, ma- 
guey, en una región, no podían los nahoas, Ciniforme á .su.s reg.us gnuuatlrali ■ 
(la ■ a loa ¡Mh'dante-i de. em regí >ii ei noinbre paír.nidmco de mec.\, como dice el 
i'T. Chavero. Antes de todo debemos advertir que el nombre no sería patm- 
'lií nie^i, An 1 ge:ttUlci<i. 

Los adjetivos gentilicios se derivan, cu todos los idiomas, del nombre did 
lugar donde naci ' ó vive la persona á qcien se a- lica; español i-e diriva de 
España; francés, di !<' rancia; a!u^■ru•ano; á.t America etc. etc. Ea el nahutuL 
se observa la ndsma r>;gla; y asi se derivatVKaí//í!j(/i'/, de cuaima, huaxieca de 
IIuaxLan; tolfeca de Totiuii, t'tc. eti:. Según esto el nacido en la región del 
maguey inetl, se le llamará ine,ecafl-i en plural me'eca, derivados de Me.kui, (jue 
es el nond)rede la región. Siguiendo el ¡iroct duuiento del Sr. Chavero, á los 
imaxtecuK se les debe llamar htiaxca, poniue moran en la región del ¡tnaxin; .1 
los tultera tolca, i)or que viven domle hay fulUu ( tule ); y á los Izupulera, Izn- 
2> >ca, porque en la r^ígi ón que habitan hay ,znp >'L [ zip )te ]. 

Alguiu)S de cotos no:nbres, gentilicios s )n, c mo dice Voltaire de algunas 
])ali}>ras francesas, son hijos que andan Ijuscaudo á su padre. Se ha {)erdi<lo 
el i)riinitivo de que se <lerivan, y solo por analogía puede suponerse su estruc- 
tura, coaio U.inj'cntí, C ix:li¡inecatl, que acaso se derivan de lÁmaii, < HiícJtiiiiiin. 
cuyas significaciones son dudos iS. 

(-) 

Borunda dice que cJiichimecaÜ se compone de chichiquilli; fircha^ii arpón, 
ydemecatl, cuerdi, y que significa; ii( nenia con Arpón. '.— Sí tales fueran 
los elementos de la ])alabra, sería cJiich'cpiimecaÜ, j)ues no hay razón para <|ue 
el primer vocablo pierda las letras qiútl. 



^^=^^ 



— 229 — 

LECCIÓN LI. 
MiLLi, sementera; bajo la forma Mil. 

Amilpa^ ( A-mil-pa: at/, agua; m lili ^ semen- 
tera; pa, en: '* En las sementeras de 
agua.") Campos ó siembras de riego. 

Gnamil Huamil. (Huac-milli: huacqui, seco; mi/li, 
sementera: f Sementera seca.") Se- 
mentera donde se ha cosechado y que- 
da el zacate seco ó rastrojo. ( i j 

Milapancle ( Mil-apantli: mi/H, sementera; 

apantli, caño de agua, apancle (V,): 
" Apancle de la sementera.») Surco 
que se deja sin sembrar en medio de 
una sementera, que se destina para lle- 
var el agua del riego. 

Milpa ( Mii-PA: m?7/?, sementera; ;; a, en: 

« En la sementera.») Ahora sólo se 
aplica á los sembrados de maíz. 

MiltOIliate ( Mil-tomatl: milli, sementera; io- 

matl, tomate ( V. ): h Tomate de se- 
mentera.») Tomates que se siembran 
en las milpas ó sementeras de maíz. 



NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

Arainilcillgo Aca-mil-tzin-co: arMtl, caña\ miUi, 

sementera; Í£2/i///,*expresión ■ de dimi- 
nutivo; co^ en: «En las siembritas de 
caña.» 

Caculluainilpa... Cacahua-mil-pa: cacahtiatl, cacao 
( V.); milli, sementera; /r, en: « En 
las sementeras de cacao.» 



• — 230 — 

Chamilpa Chian-mil-pa: cUan^ chía (V." 

miUi, sementera; pa^ en: " En las se 
menteras de chía.» 

MilnahuaC Mil-nahttac: milU, sementera; na- 

hunc, al rededor: « Rodeado de se- 
menteras. » 

Milnepailtla Milnepantla: ??¿üli, sementera; 

nfpantla, en medio: « En medio de 
las sementeras.» 

MilyacaC-. Mil-yaca-c: m///?\ sementera; pa- 

call, nariz, y, figuradamente, punta; c. 
en: " En la punta de las sementeras,' 
ó " Donde empiezan las siembras " 

Nanacamílpa.'... ís"anaca mil-pa: 7ianacat¡, hon^o 
mi//¡\ sementera; pa, en: " En la se 
mantera de hont/os." 

XocllilllilcO XoCHI MiL-co: xocldtj^ ñor; niilfi^sc 

mentera; co^ en: " En iai 

fS\ sementeías de Abres." ^) 

" - ' ;í 




DERIVADOS. 






IHilperíO El conjunto de milpas en una re 

tjión. 
Mllpero.... El encargado del cuidado de un; 

miljia. 
Mil pillas... Lugar donde hay pequeñas milpas. 

LOCUCIÓN FAMILIAR. 

Le está lloviendo en Se aplica á la persona que con 

su milpita sigue y conserva un bienestar me 

diano. 



231 — 



NOTAS. 



(1) 

La palabra castiza debe ser huaccamilli, porque los vocablos terminados en 
qui, al entrar en composición, convierten el qui en ca, como se observa en 
cocoxqni, enfermo, calli casa, que forman el nombre cocoscacalli, casa de en- 
fermos, hospital. 

El poeta Ignacio Altarairano ennobleció la palabra « quamil » empleán- 
dola en los siguientes versos. 



En tanto ios cocuyos en polvo refulgente 
Salpican los umbrosos yerbajes del huamil 
Y las oscuras malvas del algodón naciente, 
Que crece de las cañas de maíz entre el carril. 

(2) 

De las siete tribus nahuatlacas que salieron del Chicomov.tor, los xocM- 
?m7<?aji fueron los primeros que llegaron al Valle ( hoy de México ), y desde 
entonces se dedicaron al cultivo de las flores. 



LECCIÓN LII. 
Metl.\tl, w metate; " bajo la forma Metla. 

Metate ( M etlatl ) Piedra cuadrilonga 

y algo abarquillada en su cara superior, 
sostenida en tres pies de la misma pie- 
dra, dos delanteros y un trasero, for- 
mando un plano inclinado, sobre el 
cual, y estando arrodilladas, muelen las 
mujeres con el meclapil el maíz y 
otras cosas. ( 2 ). 

Meclapil. Metla- ( Metla-pill: metlatl, metate; pilU, 

pil hijo: -' Hijo del metate." Lapalcbra 

/)í/¿i, hijo, se usa aquí en sentido figu- 
rado, significando complemento, auxi- 



— 2^2 — 

liar, accesorio de alguna cosa; como lo 
es el '• metlapil " respecto del " meta- 
te," pues aun cuando éste sea la parte 
principal del molino, sin el *' metlapij" 
no serviría de nada). ( i ). Piedra de 
forma casi cilindrica enmedio, y cónica 
en las extremidades, con la que se 
muele sobre el metate. (2). 

Meclapilcoate . . ( Véase la lección X X Yl . 

Temetate ( Te-metlatl: ¿etl^ piedra; wHlatl^ 

metate: " Metate-piedra." ) Metate 
sin pies, que consiste en una simple 
piedra, de superficie superior plana, 
en que se tritura el cacao, el maíz y 
alt:funas otras cosas. 

Tlalmetate (Tlal-metlatl: t/aiU, tierra; metlatl, 

Clalmetate metate: " Metate de tierra " ) Pie- 
dra lisa para moler colores. ( 2 ). 



NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

MetlrC Metla-c: mfftIatL metate; f, en: 

'• En el metate." 

Mí.'tlapiltepPC Metlahil-tepe-c: methpilli^ mecía 

pil ( V.); ippHl, cerro; <;, en: " En el 
cerro de los metlapiles." 

Metlatonoc Metla-ton-co: mellatl^ metate (V); 

tontU, expresión de diminutivo; co, en: 
" En el metatito." 

Metl«itoyü'*a ( Metlatonvo-can: jnetlatonyo^We- 

no de metatitos; can^ lugar: ' Lugar 
lleno de metatitos.") Ciudad prehistó- 
rica, cuyas ruinas fueron descubiertas y 
exploradas durante el Imperio de 
Maximiliano 



233 



Ii©ciekii€S familiaisi. 



Tener comal J 

metate., 



Estar petrada al me- 
tate 



Tener facilidades en alguna ca- 
sa, de comer, dormir, etc., por la 
amistad ó confianza que con los 
dueños se tiene. 

Se dice de las mujeres que, por 
su pobreza, se ven obligadas á 
hacer tortillas de maíz todos los 
días. 



NOTAS. 



(11 

No debe confundirse el Pustantivo/>77/t con la desinencia pUli. El pri- 
mero se deriva del \erho pHora, colgar, y denota la idea de dej endencia, de 
complemento de una cosa; así /)///', hijo, es el complemento de los casados; 
p'úli, noble, es el acompañamiento de los reyes, comes, en latín, conde, en es- 
pmol; pilll, paje, es el criado de honor de los reyes; metlapiUi, el «meclapil,» 
es la piedra que completa el « metate.» En otro lugar se explicará la signi- 
ficación de la desinencia pilU. 

(2) 

Los » tlalmetates » los usan todavía en Olinalau para moler los colores con 
que pintan las » jicaras. » 

El P. Sahagún, hablando de las abusiones de los indios, refiriéndose al 
metate y al meclapil, dice: 'c Decían que el que lamiese la piedra en que mue- 
len, que se llama metlatl, se le caerían presto los dientes y muelas, y por esto 
loe padres y madres prohibían a sus hijos que lamiesen los metates.» 

«El que jugaba á la pelota ponía el me'ate y el comal boca abajo en el sue- 
lo, y el majadero ó. mecZajoíZ colgábalo en un rincón, y con esto decían que no 
podían perder. También cuando abundaban ratones en casa, ponian el me- 
clapil fuera de ella; decían que si estuviese dentro no caerían ratones, porque 
el meclapil los avisaría para que no cayesen.» 

" Decían que cuando se quebraba la piedra de moler, que se llama metlatl 
estando moliendo, era señal que la que molía había de morir, ó alguno de la 
casa.» 

Hoy se conservan casi todas estas abusiones no sólo entre los indios, 
8mo entre muchas gentes que ellos llaman « de razón.» 



— 234 — 

LECCIÓN Lili. 

MizQuiTL, « mezquite;» bajo la forma Mizquí. 

Amesquite ( A-mizquitl: «//, a^ua; mizqidtl^ 

mezquite ( V.); « Mezquite del agua.») 
Árbol del género amate, llamado tam- 
bién « samatito.» 

Mezquicopal (Mizqüi-copalli: rnizquitl mezquite 

( V.); cupalli^ copal ( V.), goma: « Co- 
pal de mezquite.») Goma del mezqui- 
te, succedánea de la arábiga. 
Mezquisiicllico... ( Mizqui-Xochicopalli: mizqnitl^ 

pal mezquite {^ .)'■, xocJúco'palli^ goma 

olorosa: « Goma olorosa de mezqui- 
te ») Árbol que produce goma olo- 
rosa cOmo flor. ( I ) 

Mezquite • ( Mizqui-uuahuitl: mizquitl^ « mpz 

/>^^ '-— >^ quite;» cuahmtl^ 

í e>^ "^ í^i-bol: « Árbol de 

\\ A r mezquite ») Plan- 

I I 1 1 ta de la fan il'a de 

I íj las leguminosas, (U- 

* ^ I y os frutos sen co- 

mestibles, y que 
produce la goma del p u's, de propieda- 
des análogas á las gomas del Senegal y 
arábiga. ( 2 ). 
Tepemezquite... ( Tepe-mizquitl: mizqnill^ mezquite 
( V.); tepeíl^ monte: « Mezquite mon- 
tes.») Árbol del género mezquite. (3). 

NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

MizquiC MizQUi-c: mizqidtl^ mezquite ( V.): 

c, en: « En el mezquite.» —La lectursi 
del jeroglífico de este lugar es Mizqui- 
cal-co^ « En la casa del mezquite; >: 
tal vez algún adoratorio. 



T 

— 235 — 

iMízquipolCO MizQu I -POL-CO: mizquitl^ mezquite 

{ V"); desinencia aumentativa; co, en: 
«En el mezquite gordo.»— El jero 
glífico de este lugar da la lectura de 
i\íizqni-pol-cal-co: « En la casa ( tal 
vez adoratorio ) del mezquite gordo» 

Mizqnititlán Mizqui-titlan: mizquül^ mezquite 

(V.); tul (cn, entre: "Entre los mez- 
quites.» 

Mizquitlán Mizquitlan: nnzqi/.it/, mezquite 

(V.); t/an, junto: « Junto de los mez- 
quites.» 

MizqiliallUalí?.... Mizqui-yahual-la: wizquitl^ mez- 
quite (V.); va/uialli, cerco: la ^ partícu- 
la abundancial: « Donde hay muchos 
cercos de mezquites » 
También puede componerse de yahiial- 
tv\ redondo, y significa: « Donde hay 
muchos mezquites redondos » 



I DERIVADOS. 

' Mezquitíll Comarca pob'a la de mezquites. 

j Mezquiterjl Lui^^ar poblado de mt^zquite.^.^ 

I MCitquilillo Árbol parecido al del mezquite. 

! Mezquitillíl Nombre que puso el farmacéutico. 

! iMizqilitlillíl Lasso de la Vega al alcaloide que 

extrajo de las hojas del mez<itnte. 

EJERCICIOS. 

I — El mezquite vegeta en to 1 s los Estados de la Repú- 
blica, y su abundancia en algunos lunares ha dado origen á 
qu© á éstos se les llame « Mezquital.» 



— 236 — 

II. — El mezquite comienza á florecer en Mayo y continúa 
hasta Julio, 

III- — El P. Ximénez asegura que la goma del wezquife es 
igual á la goma arábiga. 

IV", — La goma del mezquite se disueh^e rápidamente en 
tres partes de agua, dando un excelente mucílago. 

V. — El mezquite produce muy buena madera, que es pe- 
sada, sólida y compacta. 

VI — Un pió cúbico de madera de mezquite, bien seca, pe.- 
sa 47. 69 libras, y su peso específico es 0.7652. 

VII. — La preseneia y desarrollo del mezquite dan indica- 
ciones bastantes aproximadas de la profundidad á que se halla 
el nivel de la agua: cuando es del tamaño de uu árbol, el agua 
puede estar de 12 á 15 metros de la superficie; y cuando crece 
cjmo un arbusto, de 15 á 18 metros. 

VIII. — Los frutos del m.ezquite se consumen en gran can- 
tidad por la gente del })ueblo, que los mastica con gusto, pa- 
i-a saborear la pulpa dulce que envuelve los granos. 

IX. — Según el P. Ximénez, los indios chichimecas toma- 
ban en lugar de pan unos tamales como piloncillos de azúcar, 
hechos con el fruto del mezquite. 

X. — El atole áe mezquite so hace hirviendo las vainas, 
queso muelen en seo-uida -con agua fresca para hacer uua pul- 
pa; después (le cahiría se obtiene una agradable y sana bebida, 
que contiene en suspensión y solución la porción nutritiva del 
fruto. 

XI. — En el Estado de Guanajuato fabrican un licor que 
llaman vino de mezquite, y lo hacen por medio de la fermen- 
tación de los frutos reducidos á pulpa, ó por su maceración en 
aguardiente. 

XII. — Según el P. Ximénez, el lí juidí que se extrae ])i)r 
expresión en que éstos hubiesen estado en infusión, es un aJ- 
mirable colirio para los ojos. 

XIII. — Descourtilz, describiendo el mezquite de Haiti, lo 
llama Arhre de malediction, y asevera que las heridas hechas 
pnr sus espinas ocasionan el tétanos, ó cuando menos la pará- 
lisis. 

XIV. — El Lie, Borunda dice que Quetzalcoatl ó sea el 
apóstol Santo-Tomás, viendo que su predicación del Evange- 
lio en Anáhuac no había pro lucido los frutos que se había 
prometido, al retirarse de la tierra, la hizo estéril, y, entre 



i 



— ^Zl — 

otras cosas, convirtió los ár])olps de cacao on Acacia mizquiÜ^ 
y (juo ])or oso abunda ou el país el vulgar mezquite. 



NOTAS. 

(1) 

Latín técnu.'o: Flcius compUcdta H, B. K. 

(2) 

Ximónez, describiendo el mizqniü dice: «.....■ tiene unas 

vaynillas pendientes que son buenas para comer, largas, dulces y de agrada- 
ble sabor, y llenas de granillos, de donde alárhol se le pitso el nombre 

» En efecto izrjuitl significa «grano de maíz tostado,» y, por ex- 
tensión, se aplica á los griiios de otros frutos; pero la >n que precede á iz(¡nitl 
no tiene significación conocida, aunque algunos dicen que es la inicial de unce, 
muchos; pero no creemos que en el idioma náhuatl haya este género de com- 
posición. 

El P. Sahagún, hablando de las frutas menudas, dice: 

« Hay unos arboles que se llaman mizqnitl, tienen la corteza baza, ó mo- 
rena, y lo interior de ella es muy blanco y correoso, es medicinal, bóbese, y 
liúcese pulcre con ella. Este árbol tiene la madera nmy recia, las hojas como 
el niereH, y éstas y sus grumos son medicinales para los ojos, echando el zu- 
mo en ellos, líl iVuto son unas vainillas redondas que tienen dentro unos 
granos, y estas vainas son dulces y buenas de comer, y si se toman muchas 
hinchan la barriga: para comerlas máscanlas y i;o las tragan, sino solamente 
clmpan el zumo » 

En otro lugar, hablando de la desaparición de Quetzacoatl, dice.- « 

convirtió los árboles de cacao en otros árboles que se llaman viú- 

(¡uUl » El mismo concepto trae el Lie. Borunda; pero lo atribuye 

al apóstol Santo Tomás, por haber apostatado los indios de la religión cristiana 
qne había predicádoles el ai)Ostol bajo el nombre de Quetzalcoatl. El pasaje 
dice á la letra: 

" Que cuando aquel se fué co.ivirtió los Arboles de cacao en los de Aca- 
cia miskitl. Esto fué averse l)ueito tierra de tan pajticular sequedad, como la 
que se nota en aquel País, y en los que abunda el vulgar Mescjiíite, después de 
la Apostasía, ó señales consecutivas de aquella Predicación, que advirtió el 
Evangelista." 

Latín técnico.- Prot^opis dnlrís, H. B. — P. cinerascenK. A. Gr. — P. jvllforr, 
T>c. — /•*. pidiescois, Benth. — Mezquite amarillo y colorado.- luga fp.' — Mezqi.i- 
tilk): Cassia occidentalis, L. 

CS) 

Latín técnico: Prosopis? 



- 238 



1 



(4) 

Todo lo que se ha dicho en estos ejercicios está tomado del " Estudio so- 
bre el ¡írbol y productos del Mezquite," hecho por el distinguido naturalista, 
D. Gabriel V. Alcocer. 



LOCIÓN LIV. 
Miztli, león; bajo la forma Miz. 

Amiscle (A-miztli: atl^ ai<ua; miztli, león: 

« León acuático.») Cuadrúpedo anfi- 
bio que habita en las playas del mar 
Pacífico y en algunos ríos de aquel li- 
toral. El cuerpo tiene de setenta á 
ochenta centímetros de largo, y la cola 
cincuenta. Tiene el hocico largo, la.s 
uñas encorvadas. La piel es muy es- 
timada por el pelo que la cubre, que es 
largo y suave. 

CílCOmiscle (Tlaco-miztli: tlaco^ medio; 7niz ti i\ 

león: « Medio león,» « lleón peque- 
ño ó mediano gato.») Carnívoro noc- 
turno parecido al tejón y á la comadre- 
ja, pero de mayor tamaño; tiene la piel 
de color leonado y en la cola ocho ani- 
llos negros. Vive en las oquedades de 
las tapias y paredes. Hace grandes es- 
tragos en los gallineros, y por esto es 
perseguido tenazmente por la gente del 
campo. ( I ). 

Ziicamiscle (Zaga-miztli: zacatl, zacate ( V.): 

por extensión, zacatal, pradera; miztli, 
león; puma: « León ó puma de las 
praderas.») Cuadrúpedo que vive en 
los alrededores de Panuco. ( 2 ). 



J 



— 239 — 

NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

Acamistla Aca-miz-tla: acatl, caña ó carrizo; 

miztli^ león; tía, partícula abundancial: 
« Donde abundan los leones de las ca- 
ñas,» esto es, el acamiztli, que no he- 
mos visto descrito en ninguna par- 
te. (2). 

Tcniisco ( Te-miz co: ietl^ piedra: miztli^ león; 

c(7, en: « En el león de piedra.») Ha- 
cienda del Estado de Morelos, en una 
de cuyas lomas hay una piedra con un 
' leopardo esculpido. 

ZaCiUIlistla Zac.v-miz tla: zacamiztli^ zacamis- 

cle ( V. ); tla^ partícula abundancial: 
« Donde hay muchos zacam iscles. » 



DERIVADO. 



Caconiisclero El que se ocupa en matar caro- 

mbdes en los pueblos, y pide por ello 
recompensa á los vecinos. || Perro 
adiestrado para cazar cacomtscles. 



LOCUCIÓN FAMILIAR. 



Cacoillisclft de ca- Nombre que da la gente del 

beza prieta campo al ladrón de pollos y galli- 
nas. 



240 — 

NOTAS. 

(1) 

Clavijero dice que no conoce la etimología de este nombre. — El Sr. He- 
rrera y Pérez dice que se compone de tlaco, n)itad, y de ini'/.tli, gato, y que el 
nombre indicant el parecido entrambos animales.- Mr. Remi Simeon, al Ajar 
las radicales de la palabra C(jpio el llama á los elementos de que se compone, 
esrribe: » [ ? ] miztli.» — Molina no trae la palabra ni en el Vo- 
cabulario mexicano, ni en el castellano. — El })rimer elemento caen, es entera- 
mente desconocido el segundo nii'/AlL se ha traducido gato, j>ero no tiene' esta 
significación. Miztli, según Merlina, es " león; " según Kemi Simeon, es " León 
americano, puma, cuguar, del que se distinguen muchas especies.- cnitlaiiii/M.i, 
que tiene de lobo; mazuviiztli, que se parece al ciervo, qnamatli, el que más 
se parece al león ordinario, y tlanñzfli, pequeño de cuerpo, pero muy feroz." 
Como se ve, miztli, ni en composición significa " gato." El gato no fué cono- 
cido por los indios, sino después de la Conquista, y como el cacomiztli, es abe- 
rígene de México, al ponerle el nombre, no han podido referirse al gato en 
ninguna manera. Cuando conocieron el gato lo llamaron miztó, inizton, voca- 
blos apocopados de rniztontli, leoncillo. — D. E. INIendoza dice.- Cacomi.dli, gato 
(le grandes carrillos; compuesto de cácame, carrilludo, y de miztli gato. « Ilay 
que advertir sobre esta etimología que " carrilludo " es cacané, participio apa- 
rente de cacantli carrillos, y que estos participios, al entraren composición, no 
pierden la silaba final, porque es su distintivo característico, conjo se observa 
en imaquemt-can. atlanchané; y en el caso de que se ti'ata, el vocablo sería: 
cacmifmiyML 

El P. Sahagún, describiendo varios animales, dice: « Al gato cerval 11a- 
maiile por este nombre tlacoreloll ( medio tigre,)iUie')ini-tli [ medio león ], por 
que es pequeño, del tamaño de un gato, es pardo, tiene uñas, y manchas oIks- 
curas como el tigre pintado.»— x\unque no sa))emos si el gato cerval es el ani- 
mal conocido hoy con el nombre de cacomiztli, en este pasaje de Sahagún nos 
hemos fundado para adoptar la etimología que hemos dado en el texto. 

El P. Clavijero, describiendo el cacomiztli, dice: 

" El cacomÍ7,tlc es un cuadrúpedo muy semejante ú la fuina en fus prin- 
cipales h;il)itos. Tiene el tamaño y la forma de un gato coiimn; pero el ciier- 
I)o es más grueso, el pelo más largo la pierna mas corta, y el acpecto más sel- 
vático y feroz. Su voz es un grito agudísimo. Se alimonta de gallinas y de 
otros animales pequeños. Habita y cría á sus hijos en los rincones menos fre- 
cuentados de las casas. De día ve jioco, y solo salé de su escondite i)or la no- 
che, para buscar que comer.» 

Latín técnico.- i>a,s-.sam axtuta Wagl. 



El I'. Clavijero, para evitar la confusión (jue algunos hacen del cacomiztli 
con el zacanriztU, dice lo siguiente.- 

" El I)r. Hernández 710 hace mención de este animal. Es cierto que des- 
cribe otro con el nombre de racamiztli; pero este es sin duda un yerro de im- 
prenta ó de los académicos n)manos (|ue cuidaron de 1a edición de Hernandez, 
]>ueFto (jue debe escribirse zaraririztli. Ahora bien, este cuadrúpedo es de 
Panuco, y el cacoiidztli de Méxi(!o. El zacamiztli habita en el cam])0 y el ca- 
coiniztlfi en las casas de la ciudad. El zacamiztli tiene una bra-¿a castellana de 
largo, y el cacomiztle es más ])equeño.» 

El Sr. Muñoz dice que el nombre significa: « Tigre ó león en el carrizal.» 



— 241 — 

LECCIÓN LV. 
Me LLi, salza, guisado, potaje, " mole; " bajo la íorma Mol 



Mole ( MoLLi ó Mullí: salza, guisado. 

Hoy sólo se da "este nombre á los gui- 
sados condimentados con " chile. " 

Amolé (Véase Amolé.) 

Clemolc ( Tle-molli: tletl, fuego, lumbre; 

wolli^ guisado, manjar: " Guisado de 
lumbre,» esto es, hecho al íuego; plato 
caliente.) Caldillo ó salza de chile con 
tomate, en que se guisan todas las car- 
nes y legumbres, al estilo del país. 

dlill O e-- ( Chil-molli: rJiilli^ chile; molli, gui- 
sado: " Guisado de chile 'i ) Hoy se 
da el nombre de " chimóle " á todo 
guisado ó salza de chile, mal hechos, ó 
sin muchos condimentos. ( Véase la 
nota 7'"^ de la lección XXXIV, 

Guacamole ( Ahuaca-mollt: akuacail. aguacate 

( V.); in(i//t\ salza: «Salza de ahuacate».) 
Especie de ensalada de aguacate con ji- 
tomate y chile. 

(íuaxmole ( Véase Huaxmole en la lección XL. 

Molcajete. ( Mol-caxitl: 7nol/í salza, guisado; 

cax'itl, cajete ( V. ), escudilla: " Es- 
cudilla de las salzas ó guisados.") Mor- 
tero de piedra, ó de barro en que se 
muelen las especies, chile, etc., para 
hacer las .sal/as. 



~^^ 



— 242 — 

DERIVADOS. 



CleuiolitO Planta cuyas flores tienen los pétalos 

del color del ^i clemole. " — Fágate^ pa- 
tilla^ L. — WecM/ia hispir/ff., H. B. K. 

Clliraolera La que hace ó vende rliimole \\ Ma- 
la cocinera. 

Molcajetear Moler alf^o en el »/r>/r«/>^/^ |! Darle 

á alí^una cosa la figura de iiinJcajetr. 

Molcajeteado Chile desleído en agua y molido en 

crudo en el molcajete. 

Molerá La que hace ó vende mole. 

i I Casuela grande propia para hacer el 
mole de guajolote. 

Moles ( HueY08 ) Dulce que se hace con yemas de hue- 
vo cocidas en almibar y vino, coloca- 
das en mamón con azúcar y canela.— 
Los indios llamaban tntolfeviolli al man- 
jar ó guisado confeccionado con huevos 
[totolMl^ huevo, molli, manjar) ;nosotros 
sólo empleamos, tratándose de este dul- 
ce, la palabra, 'moUi^ n mole, " manjar, 
pluralizándola para que concierte en 
número con Imecos^ como si fuera ad- 
jetivo. 



LOCUdON FAIVÍILIAR 

Para lliolc su gallo Frase despectiva con que loa 

viejo lidiadores de gallos significan que 

un gallo no sirve para k pelea. 



24- 



LECCIÓN LVÍ. 



Cacahuate, « cacahuate,» « cacao; » bajo la íorma 
Cacahua. 



.'acaliuate ( Tlal-cacahitatl: tlalH^ tierra; ca- 

cahuatl, cacao ( V.): '< Cacao de la 
tierra, » porque el íruto se parece al 
grano del « cacao » y se produce den- 
tro de la tierra.) ( i ). Planta legu- 
minosa, abundante en hojas y raíces. 
Las florecí lias son blancas, pero no dan 
íruto. Este no nace en las ramas ni en 
los tallos, sino junto á los filamentos de 
las raíces, en una vaina blanca ó blan- 
quizca, larga, redonda y arrugada. Ca 
da vaina tiene dos, tres ó cuatro caca- 
huates, cuya figura es semejante á la del 
piñón, pero son mucho mayores que 
éstos y más grandes. Cada uno se 
compone de dos lóbulos y su punto 
germinante. Son de buen sabor, pero 
no se comen crudos, sino cocidos ó un 
poco tostados. ( 2 ). 

( Cacahua CENTLi: caca/¿uaí/, «ca- 
cao; » cetitii^ mazorca de maíz seco: 
« Mazorca de maíz ( que parece ) ca- 
cao.») Maíz cuyas mazorcas parecen 
pinas de cacao. 

acao ( Cacahua-cuahuttl: cacaJinafl^ «ca- 
cao;» ninliujtl, árbol: Árbol del ca- 
cao.» — Habiéndose formado el azte 
quismo « cacahuate » para significar el 
tlalraaahuatl ó cacao de la tierra, fué 



^acaliuaciiicle 
Maíz) 



244 



necesario formar el aztequismo « ca- 
cao » para designar el cacalina ti de ár- 
bol.) Árbol aborigene de Ja Améric 
tropical, de hojas lustrosas, lisas, duni> 
y aovadas; de flores amarillas y encar- 
nadas; y cuyo fruto es una baya lar^a. 
esquinada, de medio pié de larcro y de 
los mismos colores de la flor, que con- 
tiene de veinte á cuarenta semillas. 
II Simiente de este árbol: es una al 
mendra carnosa, cubierta de una cas 
cara delgada, de color pardo, de la cual 
se despoja tostándola. ( 3 ). 

Cíiealmunaiiclli..- (CACAfíUANAN tzin: cacaJmatí, ca- 
cao ( V, ); iHOitli^ madre; tzhitli, ex 
' presión de diminutivo: « Madrecit. 
del cacao.») (4), El árbol llamada 
atliiiaii ( madre del agua ) de las tie- 
rras cálidas, que produce un fruto co 
mestible, que se emplea en la fabrica 
ción del jabón, y del que se hace un li- 
cor por infusión alcohólica, conocid' 
generalmente con el nombre de « licoi 
de nanches.» 

Crcalllllltaclíe-... ( Cacahua ta-tzin: cacnkuatl, ca 
cao ( V.); tatli^ padre; ^^mí//', expresiór 
de diminutivo: « Padrecito del ca 
cao,» ó sea sy protector, porque si 
siembra en las plantaciones del caca' 
para abrigar con su sombra las planta: 
de la sementera ) Nombre que le dai 
en algunas partes al « cacahuananchi 
(V.) (2.) 

Talcacallliate .... ( Tlal-cacaiiuatl: tlalH^ tierra; C'i 
cnhitatl^ cacao ( V. ): « Cacao de 1: 
tierra.» ( Véase Cacahuate). 



— 245 — \ 
NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

/Uf.'llniiiniilpa.... Cacamua-mil-pa: cacaJmatU cacao 
( v.); iJiilU., sementera; fa, en: « En 
las sementeras de cacao. " ( 4 ). 

'llcallUiltlííil Cacahua tlan: cacahvaíl.Q.TXQ.'dS) (V.); 

tlan^ junto á: « Junto á los árboles de 
cacao.» 

.'ilCaílliateilgO.... Cacaiiua-ten co; cacahual!, cacao 
( V); terdli^ orilla; co^ en: « En la ori- 
lla de los árboles de cacao.» 



DERIVADOS. 



(\iCalmntai Terreno sembrado de cacahuate. 

('ílríiílllílíero, r:í. Kl que ó laque vende cacahuates. 

Caraotnl Sitio poblado de árboles de cacao. 

CaCt:(ííí'ro. ..... Árbol que produce el cacao. 



Lgouclones familiares. 



No vale un CllCíl- Equivale á: « No vale un có- 
lmate ". . mino. 

Me importa un ca- Equivale á: « Me importa un 

rahuaíe bledo.» 

Parece del Cnca- Se aplica á la persona indecen 

liUíiíal... te y pendenciera, aludiendo á los 

vecinos del QacaJiuataí. barrio de 
México, donde, en una época, vi- 
vían puros léperos. 



— 246 — 

EJERCICIOS. 



I.— Si se tuestan deinasiado los cacahuates, adquieren un 
olor y un sal3or tan semejante á los del café, que es mu^'- difí- 
cil distinguirlos de éste. 

II. — Comidos con'abundancia los cacahuates, irritan el 
aparato digestivo y desarrollan simpatías del mismo género 
en otros aparatos, principalmente en el génito-urinario y t'ii 
el encéfalo. 

III. Con los cacahuates se hace, por expresión, un acei- 
te parecido al de almendras dulces, que, recientemente sacado. 
es anodino y calmante; pero pasado algún tiempo, se cree qu' 
es dañoso, por ser muy cálido. 

IV. — El cacao, de que tanto consumo se hace hoy en am- 
bos mundos, fué desconocido en el antiguo, hasta el descuhri- 
mienso de América. 

V. — El cacao se cqje princi])almonte en las regiones de 
Centro-América. El de nuestro país" se cosecha en los Esta- 
dos de Tabasco y Chiayjas, siendo rejmtado el de Soconusco por 
el mejor de cuantos se conocen. 

VI. — -El cacao servía de moneda, que corría generalmen- 
te no sólo en el Imperio Mexicano, sino también en los países 
vecinos. 

VIL — Produce el cacao un aceite que se cuaja natural- 
mente, y es conocido con el nombre de « manteca do cacao, > 
por su semejanza con la manteca de leche ( mantequilla). 

VIII. — La manteca de « cacao » gozaba antiguamente df 
gran reputación para curar las heridas, y aun se empleaba 
para guisar. Hoy se usa en la medicina como remedio d» 
grietas, quemaduras, etc., y en la perfumería, ])ara la confer 
cióii fie pomadas y cosméticos. 

IX. — El cacao ha dado al mundo entero la sabrosa y nu- 
tritiva bebida llamada « chocolate. » 



— 247 — 



NOTAS. 

(1) 

El Sr. Jesús Sánchez á este propósito, dice que la voz mexicana tlulli, tie- 
rra; y el nombre específico /í7/;joí7í.íív(, (subterránea), recuerdan la penetra- 
cii'm de los ovarios fecundados de dicha planta en el interior de la tierra para 
madurar en ella. — De tlalcacuhudü, hicieron los españoles taltaraltvaie, Uilcu- 
ealmate, y de^puén cacahuate. — La Acadamia trae también cacahuete, cacahué y 
cncnhiici/, pero estos vocablos son inusitados en México; el primero se usa en 
Valencia, el seg'nndo en Argel, y el último en Sto. Domingo; pero esto no lo 
dice la Academia. 

(2) 

El Dr. Hernández dice que esta planta no era conocida antiguamente en 
México, sino que erapi-opia de las Islas ( Antillas ), adonde llaman el truto 
viniii. Pichardo, refiriéndose al vurnl, dice: « Planta rastrera, originaria déla 
Baja Guinea ( y también nativa de INIéxico). » 

El P. Clavijero, después de hacer la descripción que hemos puesto en el 
texto, agrega: « Con los cacahvatcít se hace un aceite que no es de mal gusto; 
pero (]ne se cree dañoso por ser muy cálido. Produce este aceite una luz her- 
mosa, pero que se apaga con facilidad. Esta planta se siendji-a per marzo y 
abril, y la cosecha se hace en Octubre y Noviembre." 

Latín técnico: Arachis hrpogíjea, L. 

(3) 

Fué el cacao, de que tanto consumo se hace hoy en ambos mimdos, des- 
conocido en el antiguo, hasta el descuV)ri miento del nuevo. Cójese principal- 
mente en las regiones de la América Central, y aun se encuentra silvestre en 
ciertoy lugares. El de nuestro j)aí,s se cosecha en los Estados de Tabasco y 
Chiapas, siendo reputado el de Socomisco por el mejor de cuantos se conocen. 
En tiempo de la Conquista solir^salía por su riqueza en cacao la provincia de 
Izcalcos en la costa de Guatemala, donde, según dice el Lie. Diego García del 
Palacio, ocupaban dos leguas cu?.dradas los plantíos de ese árbol, y producían 
cincuenta mil cargas de fruto que valían quinientos mil pesos de oro de minas 
[ * ] En el día ha decaído allí mucho la producción. 

El árbol del cacao se siembra en tierras muy fértiles, y como suele gastar- 
se con el calor excesivo, plantan previamente al lado otro ái'bol más alto, co- 
nociflo por su especie con el nombre de atlinan, y por el oficio el de cacahna- 
riantli, ó << madre del cacao. » porque tales árboles sirven para preservarle del 
ardor del sol con su follaje, y al efecto cortan las ramas bajas de manera oue 
no estorben al cacao, y dejan las altas para que den la sonibra requerida. Co- 
mo esos árboles pierden las hojas en invierno, dejan penenetrar entonces los 
rayos del sol, y cubriéndose de fcdlaje en verano, los interceptan. En Nica- 
ragua send>raban con este objeto un árbol llania<lo yugnagiiit, muy estimado 



( * ) El valor ii^.trínseco de un peso de oro de minas era 
do S 2.G4 cents. 



T 



— 248 — 

l>or su madera oscura, recia é incorruptible. El írufeo del cacao aparece en el 
tronco, casi desde el suelo, y en las ramas. Es una especie de mazorca, ó cáp- 
sula verde rojiza en figura (le melón, señalados los gajos, y contiene de veinte 
á treinta granos envueltos en una sustancia blanca y dulce que también se co- 
iné.- Mácense dos cosechas: una i)or Junio, que es la principal, y otra por 
Diciembre. Sacados los granos, puestos algún tiempo ú feruientar y secavlos 
luego al sol pasan al comercio. 

Latín técnico.- Theohroma cacao, L. Bitneriáccas. 

J^os moxicanos llamaban al cacao cífC'!//í'(í/¿ (1), y según IIcrnaii<lr/, 
conocían cuatro es[iccÍ3s que emuuera por orden de tamaño, 1 saber: el '/(«/- 
tihcacahuutl, el ¡iiecacahtiat!, el .cocliicacahiiuíl y eltlalcacaltnutl, ó « cacao hu- 
nnlde, » el m;ls pequeño de todos. Tenían además otro árI)ol Uamadn 
ijiiuhpaUarJdlí de género semejaiit^, que á veces sembraban en las huertas de 
cacao. Daba un fruto ])arecido, aunque de inferior calidad, que los indiu^i 
solían njezclar en el cacao verdadero, y también se comía confitado. Todo^; 
ios cacaos tenían las ndsmas propiedades y usos; pero para la bebida enq)lea- 
ban de prefereacia el ¿/«/caca/iíífí//. Los otros servían de moneda que corría 
generalmente en la tierra, no solo en el Imperio Mexicano, sino tandñen en 
los países vecinos. De lo mismo servía el fruto del qiuiuhpat'arhtli, y se daba 
de limosna á los pobres: llamábase <' vacao jxtiiachtli.» Conforme al sistcnia 
líumeral de los mexicanos, la base para contar los cacaos era el número 21): 
así, 400 cacaos [20 j)or 20] formaban un tzonlLi ( 2 ): veinte zontics, ó sean 
SUOO, un xiquipiUi, y tres xiqnipiUi una carga, la cual, por consiguiente, tenía 
24.000 granos. 

C'omo esta cuenta era difícil y daría lugar á abu^.•os, se ]n-ohibió en calnldo 
de 28 (!■» Enero.de 1527 «vender caCiO por cuenta, salvo por medida sellada 
c<n; el sello de la ciudad é colmada;» aunque años después prevaleció otra opi- 
nión y tn 24 de Octubre, de 1530 se mandó vender contado «c no de otra nia- 
uera.i) Los indios falsiíicalian esa moneda, llenando las cascaras vacias i-on 
greda, y en ILo? enviaba D. Antoido dy Mendoza al rey, muestras de esa tal - 
í-iticación. 

«fraque vende cacao hecho, umélelo primero cueste modo, que la pri- 
mera vez quiebra ó machuca las almendras.- la segiuida vez van un jioco mas 
molidas.- la tercera y postrera vez muy molidas, mezclándose con granos de 
maíz eocidos y lavados, y hecho esto les echan agua en algún vaso; si les echan 
poca, hacen lindo cacao, y si mucha, no hacen espuma, y para hacerle bien 
iiecho se hace y guarda la siguiente: conviene á saber, que se cuela, dir, i ~ 
de colado se levanta para que chorree, y con esto se hace la espuma y si- :i - 
cha íí ¡jarte, y á veces espésase demasiado, y mezclase con agua desput.'- de 
mohdo; y el que lo sabe hacer bien hecho, lo vende bueno y lindo, y tal (|ue 
solo los señores le beben; es blando, espumoso, vermejo, colorado y ] i.i". 
sin mucha masa: á veces le echan especies aromáticas y aun nñel de a' > , s. 
y alguna agua rosada: y el cacao que no es bueno tiene mucha masa y agn ', y 
así no hace espuma sirio es^mmarajos.»- [ Ximenez. ] 



( 1 ) No hay que e([uivocar el cacao con el cacahtKife ^ el 
inaiii de las islas ); cosa lacil por la semojanza de los nombres 
Y más porque al cacahuate llamaban tlnleacaJiuate, cuyo nom- 
bre daban también á una de las especies del cacao. 

( 2 ) Tzontli quiere decir en mexicano « cuatrocientos, 
y hasta hoy es c :stuml)ie vondei' q\\ zonÜes la leña. 



— 24y 



Este piU'T)lo e.s notable por<|ne (^n el se enruentra la famosa eayerna cono- 
iMilacoii el iKniihre.de "(iriitade Cacahuainilpa.» Los aiiti<iUos! mexicano? 
rnnofieri'ii hi (•'ruin (fr ('(icíiÍiikiiiiíI/ki, y acAí^o la tenían eonpajrrada como '.in 
L'ran templo ¡í aljíima divinidad, i>ues últimamente se ha de.«cnV)ierto frente ;í 
la entraila un Irnralli, y resto deotro en el pavimento del }>rimer salón. Des- 
piics de la coníjnista l<is indios de los jnieblos circnn vecinos, óal menos losdel 
jiiieblo <le Cacahnamilpa, siofuieron conocienrlo su existencia/pero ocultando- 
la cuidadosamente ií la raza de los conquistadores, hasta que en el año de 1834 
le dieron asilo en ella á D. Manuel Saenz de la Peña, rico proi)ietario de Te- 
tecala. nuiy estimado de ellos, para sustraerlo de la acción de la justicia que lo 
persejíui'a ¡«r haber herido, en un altercado violento, á D. Juan Puyady, 
t'iiando D. ManuelSaenz salió de su escondite comunicó sus exploraciones en 
li finita, corrió la noticia de su existencia, los visit-intes acudieron á porfi'a, 
se hicieron grandes descripciones de sus l^ellezas y de las caprichosas figuras de 
sus concreciones, y alcanzó la celel^ridad que hoy tiene. 

Al S. O. del Estado y al otro lado de la barranca de Santa Teresa, límite 
natural con el Estado de Guerrero, está situado el pueblo de Cacahnamilpa, 
y ií dos kilómetros de este pueTjlo se eleva un nudo de montañas á 1760 metros 
■¡obre el nivel del mar, y en su pié, junto á un arroyuelo que se despeña, hay 
lili enorme boquenm de 21 metros de altura, y 42 de ancho, formando el arco 
las grandes y duras rocas que sirven de base á la montaña, que da entrada á 
la misteriosa gruta. Se baja una pendiente rápida de 24 metros y se llega al 
primer salón, ovalado, de óO metros de longitud, 45 de latitud y otros tantos 
lio altura. Este primer sal Jn se llama del ch¡rn porque entre las estalagmitas 
«|ue hay en él, se encuentra una, de un metro de altura, que remeda la forma 
lie un macho-cabrío, que hoy está muy mutilado. Los indígenas creían que 
pste chivo era un ser encantado que defendía la entrada de la cuera. 

Dirigiéndc-e de este salón hacia el N, 71? O. se entra por otra nueva porti- 
lla á un espacio inmenso, cuyo pavimento esta formado de gradas concavas 
i|ue en la estación de las lluvias están llenas de agua purísima. La roca de es- 
te .salón es de espato calizo, de un color amarillento. Hay en él, y esto ver- 
daderamente la separa del primero, una gruesa estalagmita de 25 metro* de rd- 
to, que por su blancura parece de alabastro, y se remonta en el espacio inmen- 
so de la bóveda, como si hubiese de sostenerle Hay otras muchas estalacmi- 
tas de diversas formas y tamaños, hasta el extremo del salón que tiene 100 
metros. Este segundo salón se llama de los Confiles, por estar cubierto el pa- 
vimento de concreciones esféricas, libres, de un centimetro de diámetro 
próximamente la mayor parte. 

Un arco irregular da entrada á otra nueva galería, cuyas paredes estnii 
cubiertas con figuras caprichosas, que producen la ilusión de una momia ci-- 
bierta de sudario y de un andano con larga barba que sostiene á un niño eu 
sus brazos. Esta sala tiene 25 metros de largo, y termina por una especi ^ de 
anfiteatro, sostenido por una pirámide truncada de 11 metros de base sobre 
-H de altura. Este salón se llama la Aurora, porque al volver del interior d»' 
la gruta se ve la boca o entrada, y la luz solar aparece como los primeros a!- 
Iwres de la mañana. 

Sigue otra galería de 105 metros de lon-jritud, 47 de latitud y 60 de altura. 
En la primera mitad de esta galería hav una estalactita y una estalagmita blan- 
quísimas y brillantes remedando la primen un dosel y la segunda el asiento 
iiue aquel cubre. Por esta circunstaivia debe esta part-- de la galería el nom- 
bre del salon del truno que se le ha dado: En la otra mitad de la galería hay 



— 2 50 - 

bellísimas estalagmitas que parecen obeliscos, de un tamano prodigioso, com- 
parables á los de Clopatra y Poinpeyo, y por esto se le ha dado el nombre de 
el Panteón. 

Dirigiéndose al N. 176.' E. hay un espacio que se estrecha á medida que 
se adelanta en él, hasta que se em])ieza ú ascender con gran difiultad por una 
aglomeración de pedruscos que se han'desprendido de la lx)veda. A esta ga- 
lería se le denomina el pedregal. Llegando ú la cima de la montaña que ti- n í 
70 metros de diámetro se entra a una estrecha galería á cuya izquierda hay 
una fuente de agua cristalina, donde el visitante apaga su sed y calma la fatigí 
de su penosa asceuciún. A este lugar se le llama el (igua bendita 

Junto á la fuente hay una estrecha abertura por donde, casi arrastrándose 
se penet; a ;í la galeríi más espaciosa de la caverna. Tiene de ancho como .^CO 
metros, y de altura entre 50 y 60. El principio de esta galería se llama el sa- 
lón del vnierto porque en el se encontró un esqueleto humano, recostado sobre 
el lado izquierdo; el cráneo, por el lado en que se hallaba inmediato al suelo, 
se veía cubierto de una brillante cristalización. Junto al esqueleto del hom- 
bre se halló el de su perro. La parte media de la galería se llama el salón de 
las ;xí/ma.s, por que las altas y esbeltas columnas que fornmn las estalagmitas, 
semejan los tallos de las palmeras. Al fin de ''^'"^ se asciende penosamente 
])or otro pedregal de enormes mazas, cuyos iut^^t^cios son un constante pe- 
ligro que amenaza al viajero, y donde es muy auicil dejar de caer, pero al fin 
se llega al fondo ó sea al salon de los organoid, llamado así pr r [ue en sus pa- 
redes están de relieve unos cilindros semejantes á los tubos de órganos, y que, 
heridos con una piedra, producen un sonido como el dn este instrumento. Los 
mejores exploradores no han encontrado paso i)ara ir más allá de los órganos: 
así es que deben reputarse infundadas las aserciones de que se llega á un sitio 
donde se ve correr un río, y de que en la margen opuesta sigue otra serie de 
galerías inexploradas. 

Lo que existe basta para llenar de asombro y estupor al viajero mas audaz 
y sereno, y las maravillas (pie alli se contemplan solirepujan á 1 is creaciones 
de la mas fecunda imagitiaciui. 

Uno de los cxplorador(.s [ Don Eugenio Cañas ] en una liriHante descrip- 
ción que hace de la gruta, dice: » desde el primer 

salón venimos dejando un sinnúmero de concreciones enormes, medianas y 
diminutas, pendientes de la bóveda, erigidas sobre el suelo, replegadas en an- 
chftsy delicad)s cortinajes contra las paredes, distintas, confusas, separailas, 
aglomeradas, blancas, anaril lentas, grises, negras, con triste opacidad las 
unas, con brillo refulgente las otras, casi todas de formas indefinibles.» 

En otro lugar dice: « El espectáculo grandioso, la admiración en su úl- 
timo punto, el entusiasmo desbordándose involuntario en el corazó i más in- 
diferente está reservado ])ara el último salón llamado los órganos. En la bi- 
furcación que hacia la izquierda, entrando, existe en ese sitio, hav maravillas 
que pocos de ¡os visitadores han visto; que hacia ese lado es donde arrojando 
cohetes de 110 metros de alcance, no los hemos visto tocar la bóveda, y que 
en las últimas galerías que corren, suben, se inclinan v cruzan entre las crestas 
de esas inconmensurables rocas hay todo un mundo tie monumentos evtraños, 
de edificios abigarrados con todos los ordenes de arquitectura en fantástica 
confusión de vegetación pétrea, de animales mitológicos, de figuras apocalíp- 
ticas, todo eso ve la menos exaltada imaginación, á quien ni los verdaderos pe- 
ligros que se necesita arrostrar para llegar allí bastan á sustraer de la influen- 
cia de lo maravilloso, (!uyo dominio es completo. 

GRUTA (I CARLOS PACHKCO. » Siempre se había creido que la gru- 
ta de Cacahuamilpa era la única que había en el pueblo de este nombre; pero 
en la expedición que hizo el Sr. (.xeneral D. Carlos Pacheco en Octubre de 1879, 



— 251 — 

acoinjiafiando á la comisión científica qne envió el Ministerio de Fomento, loa 
indios le revelaron otra, que solo eraconocida de ellos. 

Esta gruta no astú distante de la grande, pero lo abrupto de aquellos lu- 
gares impide qne se llegue ú ella por la distancia mas corta, así es que, es ne- 
cesario haier un gran rodeo, de cerca de una legua por un camino muy áspero, 
y fjjie pasa por la bóveda de la gran gruta. 

Su entrada es tandúén una gran boca y la pendiente para descender es 
muy nípida. Al pie de la rampa hay una galería de mas de 200 metros de 
largo, cuya mayor extensión está u la injuierda; se llama de los pebeteros: á la 
dereclia está la entrada al primer salón que es el de la dama blanca; el segun- 
do ea el del monje; el tercero el del jxiheÚon; el cuarto, el de la aUla, y el últi- 
mo el de los volcanes El de IslmUu es el mas amplio de la gruta. Los nom- 
bres de los galones reconocen por origen la forma de las estalactitas y estalag- 
mitas, que remedan los objetos que dichos nombres significan. Las cristali- 
zaciones de estos salones se conservan intactas y son más bellas, pero no más 
magestuosas que las de la gran gruta. 

Además de las grutas hay otros espectáculos grandiosos en aquellos luga- 
res: el abra de corralejo, á dos leguas, donde hundida la bóveda se ve correr 
el S. Gerónimo auna profundidad espantosa.- la entrada de este río cerca de 
Chontalcuatlan, con un arco que mide de sesenta á ochanta varas de altura, 
abierto en una pared, que corta la montaña, de doble á triple elevación: las 
bocas, sitio donde salen los ríos.- el hoyanco, gigante depresión circular que no 
es sino cüverna, cuya bóveda se hundió. 



LECCIÓN LVII. 

Necatl, desinencia de nombres j^entilicios. ( i ). 

Apaneco, ca Apanecatl, derivado de Apr/n (2). 

Coapaneco, ca.... Coapakecatl, derivado de Cnapa??. 
<"liainilpanec0,ca Chiamilpanicatl, derivado de 

Qhinmmilpa ( Chamilpa. ) 
Chiapaneco, ca. . Chi apanecatl, derivado de Cliapa 

( hoy Chiapas. V. ) 
OtOllipaneco, ca.. Otompa necatl, derivado de Otum- 

pan ( hoy Otumba ) 
Tepaiieca. (Tepanecatl, derivado de Tepan.) 

Nombre de una tribu que fundó el rei 

no tepaneca^ cuya capital fué Azcapu- 

zalco. 
Tlalpaiieco, <•«... Tlalpanecatl, derivado de Tlal- 

pan. 



— 252 — 

Tuxpaiíeco, ca. .. Tochpanecati., derivado de loch- 
/x.n ó Tiirhpaii ( hoy Tuxpai. ) 

Za(*llilli)a!ieco,<'a i z cua li>ankcai l, derivado de T:a- 
r/iialpan^ ( hoy Zacualpan. ) 

Ziinap.-íllCCO. « a.. C'imapankcatl, derivado de Qiinh- 
pan ( hoy Zimapan. ) 



NOTAS. 



(1) 

Los nombres de pueblos que acaban en pa toman necuíl; éjem. : ChiJapa 
ChUapnnrrall, Chñtpa, CliiaponecaÜ. 

Los terminados en pan toman eyitl; ejem.: Tlalpan, Tlalpavrcafl. 

El aztequismo se ha formado con estos nombres convirtiendo la termina- 
ción callen co para el genero masculino, y en ca para el femenino; y algunos 
comprenden en la ultima terminación ralos dos géneros jiero no se usan to- 
dos en esta forma, pues se han fortnado, como se ven'i en la lección respectiva, 
otros gentilicios híbridos como cJiUd-pe.lo, ña, de Cliilapa; ZncuuW pana, na, de 
Zacualtijian. 

(2) 

La terminación apnveratl es común á todos los lugares, terminados en 
atmn, como Papaloapan, ('napa}), Totolopav, Tlayacapan, etc. etc; pero no to- 
dos los gentilicios derivados de tales noml)rc8, se usan como aztequismos. 



LECnON LVIII. 
Nenetl, muñeco, niño; bajo la torma Nenií. 

Nene, na ( Nfnet^, vulba, 'd )lo, muñeco.) 

Niño chiquito; muñeco, ca; hombre ó 
mujer muy pequeños. 

Nenepile ( NENt-piLLi; 77^7/^//, muñeca, /////, 

que cuelga: " Muñeca que está colf^a- 



da." " La lengua." Se le da este 
nombre, porque [os nahoas, en un sen- 
tido figurado, decían que la lent^ua, por 
su tamaño, por su movilidad y por su 
figura, era un juguete, ó muñeco pen- 
diente ó colgado en las fauces. ) Len- 
gua. Como aztequismo sólo se usa re- 
firiéndose á la lengua guisada de algu- 
nos animales, que, con piltrafas de car- 
ne y tripas, sirve de alimento á la clase 
miserable de las grandes poblaciones, 
Tosneiie ( Toz nenetl: ¿oztli] periquito ama- 
rillo; nenetl^ niño chiquito: " Periquito 
( hablador ) como niñito.) Este azte- 
quismo sólo se usa en los lugares don- 
de nacen esos periquitos. ( i ). 



NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

NenotEÍnCO Nene-tzin-co: nenetL- idolo; ízinill^ 

expresión de diminutivo; co^ en: " En 
( donde está ) el idolito " 

íícnetzintláll. Nenetzin-titlan: ntnetzintli; idoli- 
to; titlan, entre: « Entre los idolitos.» 

IVc-Iietzintlíl. Nenetzin-tla: nenetzintli, idolito; 

//(7, partícula abundancial: « Donde 
abundan los idolitos.» 

ToZlienepail Toznene-pan: tnznerietJ ^Xoñto ama- 
rillo; /n;/;, en: « En Ins loritos amari- 
ll(,)s.» ( V. Tnsnene ) 

Tt'pí'llOlie Tepe NKNE-c: f^petj^ cerro; nenetl , 

Ídolo; <\ en: « Fn ( donde está ) el 
idolo del cerro.» 



— 254 - 

Toztlail Toz-tlan: toztii^ abreviación de 

• tozneuetl^ periquito amarillo; í/íí;/, junto 
á: « Junto ó cerca de donde están los 
periquitos amarillos.» ( V. Tosnene.) 



iXOTAS. 



C) 

« Hay muchas maneras de papagallos en esta tierra, unos de ellos llaman 
iozíunie, tiene el i)ico amarillo y corbado como gavilán, la cabeza colorada, 
críanse en la provincia que se llama Cnextlan, cuando son pequeños que están 
en el nido, son verdes, en el pescuezo, cola, alas y codillos: tienen verdes y 
ainarillaí!, las plumas iiequeñasde las alas que cubren las otras grandes de es- 
tas, las del pecho y las de la barriga son amarillas obscuras: llamánse zolotl: 
las orillas de las plumas de las alas y de la cola, son coloradas, crían y hacen 
nitlo en los riscos muy altos, y en las ramas de los árboles; en estps lugares 
hacen nido, ponen sus huevos y los empol]:in y sacan sus pollos en estos luga- 
res, los toman y los amanzan. — Otra manera de papagallos llaman toztli y son 
estos mismos: cuaudo ya son grandes vuelan y crían, entonces tienen las plu- 
mas muy amarillas y resplandecientes, cuanto más va creciendo en años este 
papagallo, tanto más va amarillecióndose, y por esto le llaman ioztli, quiere de- 
cir cosa niny amanlia.» — (Sah). 



LECCIÓN LIX. 
Nahuac, cerca, al rededor; bajo la torma Xaiiuac 

Biznag'a Huitz-Nahuac. ( Vén^e en Ja lección 

■43^ ) ( I ). 

Huítznahliac- ( Abreviación de Huitznahuac-tko- 

pan: Hnitznahuac, dios de los escla- 
vos destinados al sacrificio; /gopan, tem- 
plo: « Templo de Hiritziíahuar.) Tem- 
plo dedicado al dios Wuifznuluínc. que 
estaba situado en el actual b^arrio de 
San-^'ablo, en México. ( 2). 



-DD 



NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

AliahliaC... AnaiiuaC. ( Véase en la lección S") 

Cuernavaca Cljauh nahuac: ( Véase en la lec- 
ción 30) ( 3 )• 

Tepeualuiac Tepe nahuac: tepetl^ cerro; nnhnac^ 

al rededor: « Rodeado de cerros. » 

Tolnahuac Tolnahuac: toliru tule ( V. ); na- 
huac, al rededor: « Rodeado de tule. » 



NOTAS. 



(1) 

A lo expuesto, en la nota 1') de la lección .^3* agregúese lo siguiente.- Bo- 
riuida, aunque le da á Biznaga un significado simbólico, sin embargo corrobo- 
ra nuestra etimología, al descomponer la palabra. Dice así: 

II Por cerco instruie también -Inannc, la producción tratada por Naturalis- 
tas de Europa, de cardo de las Indias occidentales, ó Cardo de ]Melón, cono- 
cido vulgarmente en Nueva España por \'lsiujgn, y entre Naturales nilznauar, 
cerco ó corona nnuar, de espina nifzUi, como que presenta la más perfecta con 
sus púas, recordando al mismo tiempo la data de aquel undido general ú las 
íjuatro partes de la tierra, por la causa común á ellas, C|ue fué la de la espina, i' 

El Sr. Paso y Troncoso describe la biznaga como objeto sagrado del culto; 
y dice que su nombre mexicano es Ifocíiinitl, (jue significa » olla divina; » jiero 
no es exacto, porque el teocvmitl es el arbusto espinoso, llamado «agracejo," y 
}>or eso Molina, al traducir teocomitl, dice n espino grande,» lo cual no convie- 
iie ú la biznaga. 

t2) 

Para discutirla etimología de esta palabra, es necesario transí ribir lo qm* 
sobre ella dice el Señor I)r. Peñafiel: 

11 La escritura expre.«a dos noinl)res.- una espina, hnifztli, con la tern.iii - 
» ción nahuar una boca con la vírgula, dice Huitznahuac. A la izquierda de 
>i este signo hay un leopanfli ó templo, es decir, la casa ó edificio, y la ]ir.ínii- 
» de con gradas: la palabra leopatit/1, perdiendo su final (|ueda convertida, !-' - 
» gun las reglas gramaticales, en nombre de lutrar, ie<ipair. Huitznahuacteopan 
» es la interpretación fonética: el templo de IJiiHzii'ilni'ieU 'etimológica.» 

\.A espina, liniiztH, ron la vírgula en una abertura pradic da en la misma 



-256- 

espina, símbolo de náhuatl, noinVjre del idioma mexicano, voz cas^i hoinúfona 
de nnJiuar, da el vocablo hvitzriahunr, cnya significación daremos adelante. 
Esta voz Ifiiifziiahiiiir unida al IrojxiDtli que está en la parte inferior de la iz- 
quierda, da el nombre de IIinlziKilninc-fi'opniK «Templo de Huitznahuac.» 
JjA misma voz H.>ii(/.iiahiinf, unida al cnlli que está en la parte superior de la 
izquierda, sobre el templij, da el nombre líuítzvahvacralU, y, pf)r abreviación, 
y como nombre de lugar, da el nombre Htiitzcalco. Se ve que el jeroglífico 
da elementos para dos palabras ó nombres, siendo el primero Huitznahuac, 
(]ue es común á los dos nond^res, y por eso está enmedio de los otros dos sig- 
nos; el segundo elemento es ieopantli; el tercero es calli 

De Huitznahuac se ha formado el aztcquismo biznaga, ])lanta cáctea, de 
forma semiesférica, con flores en umbela cuyos piececillos son unas espinas 
anchas, duras y puntiagudas, que se emplean como mondadientes. La cir- 
cunstancia de estar rodeada de espinas esta planta, se exi)resa en mexicano 
con la posposición nahiiac, al rededor, circum; de suerte que la Jnutznahuac es 
ó significa.' « La rodeada de espidas.» 

Ahora bien, es bien sabido que los Mexicanos, en su sangrienta y lúgu- 
bre religión, tenían el rito de sacrificarse las carnes sacándose sangre de las 
orejas, de los molledos, de los brazos y piernas, de las narices y aun de la len- 
gua. Para estos sacrificios empleaban las esjiinas de la biznaga y del metí, 
maguey; y este fué el origen del culto á la huitznahuac, y por eso le erigieron 
su tein\)\o,Ku!tz)taliu'ac-leopan; y por eso también en el lugar donde guardaban 
en ese templo las espinas de la liuityMahuac, se llamaba HulIznahuac-caUi ó 
Huifzcalco, « En la casa de las espinas. » 

La Acadeniia Española que ignora esto ó lo ha olvidado, dice que biznaga 
viene <lel árabe bi.rnaca ó del latín pastinaca. La formación d'-l aztcquismo es 
fácil de comprender. Hniiztiahuar pe. esc-ribía/t^n el siglo XVL cuando los mi- 
sioneros aplicaron el alfabeto castellano al idioma náhuatl, del modo siguiente; 
Vilziutuac, de donde s;-" form'», por cornin'i.'ni \'i:n nju. i, hizntgu. 
Sigue diciendo el S' ñor l)r. Peñafiel.- 
I' VA templo Huitznahuac fué construido en el reinado de Motecn/oma i, en 
el interior de la misma Cajñtal, en donde hoy e^«t.á el hos])ital de Jesús, según 
el Señor Lie. D. Alfredo Chayero.» 

El templo de Huitznahuac no estalla en donde está hoy el hospital de Je- 
sús. Ese templo fué erigido en el actual barrio de San Pablo, pues Tezozo- 
moc, citado por el Sr. Orozco y Berra, hablando de Huit/nahuac, dice: «Que 
ahora es tianguillo [ pequeño mercado ] de San Pablo en México. » Esto lo 
decía Tezozomoc á fines del siglo XVL [ V. Tianguillo. ] 

Sigue diciendo el Señor Dr. Poñatiel: « la palabra Huit- 

nahuac es sinónima de Huitzcalco, « lugar ó cai^a de penitencia. 

En sentido figurado si puede decirse que íluitzralro signifique « Lugar ó 
casa de penitencia," porque en mexicano, hay siete palabras para significar 
directamente « casa de penitencia.» , 

Concluye el Señor Dr. Peñafiel diciendo: 

« el jeroglífico se refiere ¡t la divinidad, no al templo d(« 

Huitznahuac.» 

Ya hemos visto que el jeroglífico tiene elementos para dos palabras dis- 
tintas: Hudznahnac-teoprn y Huifzuahu(u--mlli ó Huitzcalco de suerte .]ue se 
refiere á las dos cosas. 

En su » Nomenclatura Geogr.lfica Mexicana » dice el Dr. Peñafiel qu<; 
Iluity.nafiuatl era el dios de los esclavos destinados á morir, y que se compone 
de hnitztli, espina, y de náhuatl, hábil Nosibemosipie idea se pueda. expresar 
c(ni estis dos TialabVas. El cactus biznag i fu'' lo (pi'» d(r>ificaron los mexicanos, 
v como ata! divinidad le dieren el nombre <lc Ilnitzuuhuiu- v no fluif/nakuall. 



No hemos podido entender los conceptos de Borunda al explicar la eti- 
mología de Cuernavaca. Dice: 

« Ella ( la serranía de Sur del Valle de México ) es la que se interpone 
entre el de esta nueva, y la antigua Población vulgarizada por Cuernavaca, 
que intentando aquel escritor, qué la mencionaba, ministrar el valor de su ori- 
ginal Ctumnauac, la traducía por cerca de la Arboleda, ó pie de la Montaña; 
por que siendo compuesto de ñauar, y de euautla significativo éste de Monte, 
ó lugar abundante, que denota el tía ¿le Arbor cuauitl, entendió ú nauac por 
adverbio de inmediación, y que en el Diccionario se asentó por Cerca, con 
equivocación notoria en lugar de cerco. Su compuesto, lo instruie al mismo 
tiemj.o, en C, liagua atl, está la mollera nan, symbólica de la memoria de lo 
undido en el Mar y Lagos, en aquella era, y juntamente de la situación de las 
quatro nani ( á que es común en el compuesto ) partes de la tierra, colocadas 
sobre el Mar.» Pocas líneas después el elemento «an lo convierte en nani, y 
ya no significa « mollera » sino « cuatro. » Así es fácil acomodar á una misma 
palabra diversas etimologías Dice así.- 

« Con que permaneciendo en aquella población Cuaunauac, el distintivo 
de una Imágei;, que el mismo concordado con la inmemorial antigüedad de la 
efigie, y circunstancias locales, la instruie Madre de la Sierra de la tierra, con 
Tiaüenanco, resulta el que los Naturales intentaron comunicar á los españoles 
al tiempo del descubrimiento de la misma Imagen, refiriendo su origen por 
Cuaunauac, en c, la agua atl, de las quatro naui, está el Árbol cuauitl, antono- 
mástico del corpulento genealógico, que es el sentido de todo el Compuesto, 
aunque su translación á cercado de Monte sea acorde con el de Vallado con- 
tenido en Tlalienanco, como que las colinas de su circunvalación se hallaban 
pobladas de Arboleda antes de desmontadas por españoles para sus labores; 
pues otras situaciones semejantes no tuvieron estos distintivos por particula- 
res. " 

Clavijero hablando de la conquista de Cuernavaca, dice en una nota: 

« Este nombre es uno de los que más han alterado los españoles. Cortés 
dice Coadnabaced; Bernal Díaz Coadalhaca; Solís, Cnatlahaca. Ha prevalecido 
el de C lernavaca, que es el que se conserva, aunque los indios usan el antiguo 
de Cuauhnahuac. Este pueblo es uno de los treinta que Carlos V dio á Cortés 
y después fué parte de los Estados del duque da M< neleone.como marqués de 
Valle de Oaxaca. » 

Hoy es la capital del Estado de Morelos, 



LECCIÓN LX. 

Nefantla, en medio. 

NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

Nepantla Nepantla, " En medio. " ( i ). 

Aliepantla A-nepAntla: at/, agua; nepantla, en 

medio:, " En medio del agua. '• 



Calnepailtla Cal nepantla: calH^ casa; rif^/xin- 

//úr, en medio: " En medio de las ca 
sas. 'I 

Cliaullliepantla... Ci^ahu-nepantla: mahüitl. árbol; 
nepantla^ en medio: " En medio de 
los árboles, 'i -El P. Molina dice: « En 
medio del desierto ó del monte » 

Milnepantla Mil-nepantla: wi///, sementera; v^- 

pantla^ en medio: " En medio de la 
sementera ó de las sementeras. " 

Texiiepailtla Tenex-nepantla: /^-Wé',/'¿//, cal; ne- 
pantla, en medio: " En medio de la 
cal." 

Tepeiiepastla. . . . Tepe nep antea: tepftJ, cerro; nepan- 
tla^ en medio: ^ En medio del cerro, 
ó de los cerros. " 

Tlalliepailtla Tlal-nepantla: tlalH, úerra-nepan 

tía, en medio: n En medio de la tie- 
rra. 'I ( 2 j. 

Tolnepantla 'Jol-nipantea: tn/?7t ó tvHn, tule 

( V. ); nepantla. en medio: •' En me- 
dio de tules ó del tule. ■• 



^01^' 



(1) 

Xepnntla es un pueblo del Estado de Mi'xico, ciuia de Sor Juana Iiié.« de 
la C'tuz, la Déeinia Musa. 



Sobre el origen del iioiul)re de Tlali¡ej)aiitla. el Sr. OlMüuibel trae la si- 
guiente curiosa noticia. 

« Kí-tablecidos los francipcanos en la ciudad de M(''xico, en 1524, uno de los 
primeros ]»ueblos que visitaron, fueron San Lorenzo y San Bartolo, uno de 
mexicanos y el otro de otoiuíe'-, edificando en ellos pequeñas capillas y dicien- 



— 259 — 

misa un floiiiinfro en el uno y el sif^uiente en el otro, juntándole los veci- 
■ de áiiibiis en aq'.el en f|ue se celebraba; lo que dio motivo á ciertas depave- 
nieias, por lo (jue loí' frailes decidieron form ir iglesia y convento en un te- 
mo colocado en medio de ambos pueblos, edificando la mitad los mexica- 
I.- y la otra mitad los f)tomíes, formándose un poblado al que se le dio el 
iinbre de «Tierra en medio, » Tlalnepmitla. 



LECCIÓN lAI. 
Nextli, ceniza; bajo la forma Nix y Nix ( ? ). 

NEJA- ( Tortilla.) (Nexectic, color de ceniza, deri- 
vado de nnxtli^ ceniza.) A las tortillas 
que no tienen color blanco ó amarillo 
claros, sino que son ali;o cenicientas, 
se les llama « nejes, » que se convirtió 
en « nejas, » para darle la terminación 
femenina que corresponde á tortilla. 

Nej ayote... ( Nex-a^otl: nextli^ ceniza; ayoíl^ 

cosa ai^uada, caldo: — « Caldo ó agua de 
ceniza. » ) Agua con cal en que se ha 
cocido el maíz para hacer tortillas. ( i ) 

Kesticuil ( Nkx-t-()cuilin: iiextic^ ceniciento; 

ociiilin, gusano: « Gusano ceniciento. >^ 
Gusano que habita debajo de la tierra, 
su cuerpo es blanco y la cabeza negn ; 
tiene ocho pies delanteros con uñas y 
seis traseros membranosos; .se alimen- 
ta con las raíces de los vegetales, y sue- 
le destruir las siembras. — Por su color 
no corresponde á la etimología. ( 2 ). 

Niscoillil... ( Nex-C'omiti.: ne.rtli, ceniza; roniiíl, 

olla: « Olla de la ceniza, » aludiendo 
tal vez al nexati. lejía, en que se cuece 
el maíz, ) Olla de barro con agua de 
cal en que se cuece el maíz con que ha- 



— 26o 

cen las tortillas. — Tal vez la palabra 
castiza sería N ex-a coviitl: « Olla del 
agua de ceniza ó de la lejía. » 

Tenejal ( Tenex xallt: tenexlíi, cal, tenex- 

tle ( V. ), xalíi^ arena: '< Arena de 
cal.») Cal en polvo. 

Tonesclacote (Tenex ti.acotl: teuexüi^ cal; tla- 

cotl-, vara: « Vara de cal. » ) Planta 
medicinal cuyas hojas son por un lado 
blancas como cal. ( 3 ). 

Tenescle ( Te-nextli: teü^ piedra; nextll^ ce- 
niza: « Ceniza de piedra;» « Cal. ») 
La cal. 

Tenexte ( Tenex-tetl: tenextlC^ cal; /^//, pie- 
dra: « Piedra de cal» ) La roca de 
que se hace la cal. 



NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

Nejapa Nex-a-pan: nextli^ ceniza; atl^ agua, 

y. por extensión, río: pan^ en: « En 
agua ó río de ceniza.» ( 4 ) 

NejatengO Nex-a-ten-co: nextli, ceniza; all, 

agua; tentli^ orilla; cf>, en: « En la ori 
lia del agua ó río de ceniza.» ( V. Ne- 
japa. ) 

Nexpa Nex-pa: nexüi^ ceniza; ya, en: « En 

la ceniza. » 

Nextipa Nex-ticpac: nextli, ceniza, A ligadu- 
ra; ic,j)ac^ sobre: « Sobre la ceniza. » 

Nextlalpa. Nex-tlal-pan: nextii, ceniza; tla- 

/¿i y tierra.', pan, en- « En la tierra ce- 
nicienta ó de ceniza.»^ 



201 • — 

Teiiejac Tenex-a-pan: ¿enextli^ cal; atl ^ agua, 

y, por extensión, río; pan^ en: « Ln 
a^ua ó río de cal. » 

Tencxcala Tenex-cal-la: tenextU^ cal; calli, 

horno; /a, partícula abundancial: « Don- 
de hay muchos hornos de cal. » 

Tenexcotitlán .. Tenex-com titlan: tenextU^ cal; 
comxil^ olla; tillan^ entre: « Entre las 
ollas de cal,» esto es, las ollas de « nix- 
comil. » ( V. ). 

TenexpA Tenex-pa: tenea^di, cal, pa, en: n En 

la cal. » 

TenextepangO... Tenex-tepanco: tenextli, cal; tepan- 
tli, pared; co^ en: « En las paredes de 
cal, » esto es, blanqueadas. 

Tenextlatíloyan Tenextlatilo-yan: tenexttaúlo, voz 
impersonal de tenextlatía^ calentar un 
horno de cal; yan^ que expresa el lugar 
donde se ejecuta la acción del verbo: 
« Donde se cuece la cal, » esto es, 
« Donde hay hornos de cal. » 



NOTAS. 



(1) 

Creemos que nexayotl es una abreviación de tenexayotl, cump. de (fnextl¡, 
Cal, por que el " nejayote " no se le echa ceniza, sino cal, lo cual si corresponde 
á tenexayotl " tenejayote. " 

El " nejayote" lo usan vulgarmente para combatir la hidrofobia á rabia 
de los perros. 



R. Simeon dice que el nombre es Nextecnilen, comp. de nemtli, ceniza y 
de otuilin, gusano; pero el nombre no obedece :l la* regla? de composición, 
pues conforme áéstn8. debe ser ner-o(^vi¡iv. 



- — 2 02 — 

El P, Sahagún, tratando de gusanos, dice: « Hay unos gusanos que se 
crian debajo de la tierra, son del largo y grosor de un dedo. Cuando no llue- 
ve, roen las raízes del maíz y sécase: tienen pies, y no andan con ellos, sino 
echados de espaldas; y de aqui toman un adagio que los que hacen las cosas al 
revés los llaman aextecvili, que así se llaman ellos.» 

Ksfa plañía no ha sidí» clasiíicada. 

« Hay un r/o que se llama nexatl, que quieie decir legía ó ugua pasada 
por ceniza: de esta calidad está un río entre VexntvJnco y Aaipdlaoacan, que 
desciende de la sierra que humea que es el volcán ( Popocatepetl ) que co- 
mienza desde lo alto de él: es agua que se derrite de la nieve y pasa por la ce- 
niza que echa el volcán: súmese bien cerca de él, y torna á salir abajo por entre 
Ve.vol7.i)icoy Acapetlaonran. Yo vi el origen y lugar donde se sume, que es 
junto á la I ieve, y el lugar donde torna á salir. » — ( Sha. ) 



I 



Pantli, línea, ñla, hilera: bajo la forma Tan ( i ). 

Apártele A-pantu. ( Véase en la lección 2^). 

(2). 

Palíele ( P.KNTLi: hilera. ) hombre que se 

da al conjunto de algunas cosas pues- 
tas en hilera v unas sobre otras, para 
foi-mar un bulto, ó paquete. PaJ?- 

cte de leña: rajas de madera formandíj 
capas superpuestas |¡ V duele de plá- 
tanos: conjunto de plátanos pasados 
formando capas, y envuelto en bolsas 
de palma tejida. 

Tepailfle ( Te pantli: MI, piedra; panili, hi- 
lera: « Hilera de piedras. » Pared ó 
muro de piedra. 

TapanCO (Tla-panco: Üapantlí^ azotea; ro, 

Clapanco .en: « En la azotea » ( Molina ) — 

No .se percibe en este vocablo la si<;í- 



- 20^ — 

nificación de pantíi. ) Maderamiento 
i entablado con que se divide la altura 
de un cuarto, en una parte de él, para 
utilizar aquel espacio. || El enano del 
taptxnco: se llama así al hombre ían- 
tarrón que. por su mala catadura y voz 
ronca, trata de amedrentar á las í;entcf ; 
aludiendo á un enano que la dueña de 
una casa de prostitutas tenía subido en 
un ¿npnnco, y que sólo asomaba su gran- 
deza y amenazaba con voz estentórea á 
los parroquianos que se mostraban re- 
liados en el pago. 

ZollipíUlclc ( TzoN PAiNTLi: tzi-rdll cabellos, y, 

figuradamente, cabellera y cabeza; f>an- 
tli, hilera: « Hilera de cabezas.») 
" Unos maderos hincados,tres ó cuatro, 
por los cuales estaban pasadas unas 
bastas como de Irnza, en las cuales es- 
taban espetadas las cabezas de los que 
mataban " — ( Sahagún.) — Esta descrip- 
ción es la del t8" edificio del templo 
mavor de México. 



NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

Apango Apan-co: opaníli, caño ó aceqni' ; 

w, en: « En el caño ó acequia. » ( V. 
Apancle. ) 

TenestepangO... Tenex-tepan-co. ( Vcase en la lec- 
ción 6i*. ) 

Tepaiicalco Tepan-cal-co: tf^panÜi^ pared; calH. 

casa; r.o, en: •• En la ca.sa ó casas de 
pared. "' 



— 264 — 



Tepaiisulco. 
Zampando. 



Tkpan-zul CO: tepantli^ pared; zulli 
ó 26>///, cosa vieja; co] en: « En las pa- 
redes viejas. » 

TzoMPAN-co: tzompantli^ percha de 
cabezas ó calaveras ( V. Zompancie. ); 
6'(9, en: « En (donde está ) el zompancie 
ó percha de calaveras. " 



Valiente como el 
enano del tapüllCO 

Ser como la muer- 
te de Apango, que 
ni chupa ( íuma ), ni 
va á fandantjo 



@i 



Se aplica á los fanfarrones que, 
por su aspecto, parecen valerosos 

( De origen y alusión desconocí- i 
dos, ) 



NOTAS. 



i 



Fantli significa bandera, estandarte; línea, hilera, hilada, tila etc. etc. 

No debe confundirse con la posposición po?), la cual es una abreviación de 
pantli, bandera, que significa, en, sobre, encina. Fa\ esta lección koIo se trata 
de nombres en que paní/í, significa: «linea, fila hilera é hilada.» En la si- 
guiente van los nombres en que significa bandera, estandarte. » 

(2) 

A lo dicho en la lección 2* sobre A/xtncle, agregamos aquí lo que dice 
I). Melchor Ocampo, (^ue no habíamos visto antes.- " Apantle. Acequia, re- 
gadera y no arcaduz ni manantial como dice el- Sr. M. " — Después, en otro 
artículo en que pone Apantle, da la misma definición y hace la misma obser- 
vación contra el Sr. M., y agrega: " puw el primero [orroduz'] sólo se dice 



- 265 - 

«.•un ]>ropieda(l de los caños compuestos de tubos de barro y que de ordinario 
son subtcrr/meos; y un cuanto á lo segundo ( manantial ), apantle se dice de 
los simples caños de conducción y no de los de producción ó desagües de 
fuentes." >■' os parece justa la obsers-ación del Sr. ücampo. — Ignorábamos 
que en ol Estado de México el azteqiiismo tuviera la forma dfe apantle. 



LECCIÓN LXIII. 

Pantli, Panitl, Pamitl, 
brndera, estandarte; bajo la forma Pax. 

( Véase la nota i* de la lección 62^ ) 

Cllilpau ( Chil-pan: chilli, chile ( V. ); pan- 

.^ i(//", bandera: " Bandera de chile.") 

Planta cuyas flores parecen una flámu- 
la purpúrea, colorada como un chile. 

Chilpjinsilcliil. . . . Cu I L-PAN-XOCHITL. ( Véase en la 
lección 34^) ( 2 ). 

ZOUI pande ( Tzon-pantli: Izontli^ cabellos; 'pan 

tli, bandera: " Bandera de cabellos.") 
Árbol cuyas flores parecen unos cabe- 
Hitos que flamean como bandera, y cu 
yos frutos son los colorines ó patoles 
{ V ). (Véase Zompancle en la lec- 
ción anterior.) ( 3 ). 



NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

CililpailcillgO Chilpan-tzin-co: chupan^ notabre 

de una planta ( V. ); tziníli, expresión 
de diminutivo; co, en: « En el peque- 
ño chupan " ( 4 ). 

Pango. Panco.... F a^- co: pantli^ bandera; co, en: «En 
la bander. » 



2tjü ^ 

Paní'himalco Pan-ch i mal-co: panti, bandera; cJñ- 

malli, escudo; co^ en: « En el escudo- 7 
bandera.» — i" al vez algunos escudos | 
servían de bandera ó pendón, y á éstos'"' 
se les daba el nombre de panclñmalli. ^i. 

PíUltepeC Pan TEPE- c:;wr¿í/'¿, bandera; tepetl^^ 

cerro; c, en: « En el cerro de la ban- 
deras. » 

Píilltitláu Pan-titlan: panü.i^ bandera; iiúan^ 

entre: « Entre las banderas. » ( 5 ). 



aEiicicíos 



r. La madera del zompande ey blanca y liviana, y se usa 
|)ara liacer tapones, esonlturas y algunos otros ohjctos. 

II. En Chilpancingo se instaló el psdiner Cono-reso Me- 
xicanOj^el 14 de Septiembre de 1813. el cual levantó el Act,: 
de Independencia, que so promulgó el 6 de KoA*iemki-e di i 
mismo año. 

III. En PanfiÜán, que estal:)a situado detrás de Tep:'- 
tzinco ( el actual «Peñón de los Baños,» en México ), había un 
manantial á cuyo rededor moraron los Aztecas antes de fun- 
dar México. 

\Y . Los frutos del zompajicle, que son unos granos lla- 
mados vulgarmente colorines ó raonitos, son muy venenosos. 

\^. A Chi pjancingo se le llama de los Bravos, por haber 
sido la cuna y vesidencia do los insurgentrs Leonardo Rravo 
é hijos. 

VI. Las llores del ¿ovipancle. llamadas vulgarmente 
<■■ pitos, » porque suenan al soplarlas, son comestibles. 

VIL En la laguna de Móxico había un resumidero lla- 
mado PantíÜán. y en el arrojaban los Mexicanos muchas víc- 
timas humanas. ( T) i. 



— 26; — 

NOTAS. 

(1) 

(Jiilpan. es abreviación de Chilpan-tlncrAl « Vara de banderas de chile.» Su 
nombre técnico, seu;ún Nutl., es Paif4amoii harbafuí;, y, según Franto, es P. 
unberiis. Deben ser plantas distintas porque estar barbado é imberbe á un 
mismo tiempo e.s imposible. 

(2) 

Latín t/'cniív); Lubflia la ri Hora, H. B. K. 

(3) 

l.utúj t»;i.'nic(i: Eriilhrtna roralloidi'x, D. C. 

(4) 

El 8r. Peñafiel dice que (lillpan significa « chilar, » y que Chilpanlztn sig- 
nilicít « Cnilarcito » « Chilar» se dice chilla, y » Chilarcito, » Chlllaton ó Cld- 
llatzin. Algunos dicen que ■Chilpantziuco significa " Abispero.- » pero es un 
error, porque á la plaxíta cMlpnn es ál?, que llaman «yerlía abispera, » porque, 
como dice Xiiuénez. " los Mexicanos le pusieron es te " nom- 
bre, por ser de color vermeja, de avispas, grandes de tierra caliente " 

(5) 

En el M. S. de Tezozomoc se lee: " En medio de la laguna mexicana, 
detrás de un peñol que llamaban Tepetzinco y echaban en un ojo de agua 
que corre por las- venas y entrañas de la tierra que llaman Paníitlán, que íioy 
día está y parece estacada á la redonda con estacas muy gruezas, y allí echa- 
ban cuando había hambre ó no llovía, ¡1 los nacidos blancos, que de puro 
blancos no ven, y á las personas que tenían señales, como es decir la cabera 
partida, ú dos cabezas, que á estos" llamaban y llaman hoy día los naturales 
ílacaiztaUi yoniecuezcotuayo, cuerpcs inocentes, las plantaban en las XJ^i'^^^ie*^ 
del t^miAo de Iliiitzrlopochtli, en las tres paredes de dentro." 

Cuando el rey Auitzotl sacrificó ochenta mil prisioneros, al dedicar el 
templo al dios Huitzilopochtli [ año 1587 ], los desperdicios de las víctimas 
conUos intestinos fueron arrojados en Pantitlán. 

El P, Sahagún, describiendo una fiesta que se hacía á los Tlaloques, dice 
que mataban á las víctimas, les arrancaban los corazones y al día siguiente loa 
iban á echar á la laguna: — " Llegados con todas sus ofrendas, y con los cora- 
zones de los muertos, metíanse en una canoa grande que era del rey, y luego 
comenzaban á remar con gran priesa: los remos de ella, todos iban teñidos le 
azul y manchados con Ulli. Llegados al lugar donde se había de hacer la 
ofrenda, el cual se llamaba Aíoí/í/íí/í, metían la madera entre muchos made- 



— 26S — 

rus que allí estaban hincados en cerco de un sumidero (jueallí babi'a que lla- 
maban ao:to'\ Entrado entre lo8 maderos, luego los Sátrapas couienz.iV)an ;í 
tocar sus cornetas, y caracoles })ue.sto.s de i)iés en la jjroa de la cano.i, y daljan 
al j)rincipal de ellos la olla con los corazones; echábalos luego en medio de 
aquel espacio que estaba entre los maderos, (jue era aquel que tomaba aquella 
cueva donde el agua se sumía, Dicen, que echados los corazones se alboro- 
taba el agua y hacía olas, y espumas: arrojados los corazones en el agua, echa- 
t»an también las piedras preciosas y los [)apeies de la ofrenda, A los cuales lla- 
maban teteriil: atábanlos en lo alto de los maderos que allí estaban hincados; 
y también colgaban algunos de los chalchivites y piedras preciosas en los mis- 
mos j)apeles. Aca,bado todo esto salíanse de entre los maderos, y luego un 
fS.ítrapa tomaba un incensario á manera de caco, y ponía en él cuatro de aque- 
llos papeles que llamaban tetehuitl, y encendíalos, y estando ardiendo hacía 
un adenián de ofrenda, acia donde estaba el sumidero, y luego arrojaba el in- 
censario: practicado esto volvía la canoa acia tierra, y comenzaban á remar y 
aguijar acia fuera donde llaman Tetainacalco, que éste era el puerto de las ca- 
noas, luego todos se bañaban en el mismo lugar; de allí llevaban la canoa ;í 
donde solían la guardar." 

Como al rededor del sumidero había unos maderos hincados, según dice 
Sahagún, y como los papeles de la ofrenda los ataban en lo alto de los maderos, 
por esto llamaban pantli, bandera, á tales maderos, y por ser muchos los que 
circundaban el resumidero y meter la canoa entre ellos, llamarían al lugar 
PdntUlav, 11 Entre las banderas. » Después se dio el nombre de PantUlan á los 
resumideros. 



i.p:ccion lxiv. 

Pa y Pan, posposiciones que significan en, sobre; bajo la 
forma Pa y Pan. 

NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

PROIERA PARTE. 

Huaxtecapa Huaxteca-pa: hucuteca, plural de 

/maxtecatl, habitante de //iiaMia//, 
huasteco ( V. ); pa^ en: « En la re- 
gión poblada por himnrteca ó huaste- 
cos. » 

Mexicapa.. Mexica-pa: 7;?r,Wca, plural de me- 

.rkatL mexicano ( V. ); ;w, en: « En 
la colonia formada por mexica ó me- 
xicanos. » 



, — 269 — 

ll^tepapa ó 3Iis- Mixtecapa: mixteca^ plural de 

toca...- niixlecnfl^ habitante de MÍJí/an, mis- 

teco ( V. ); ;?a, en: « En la re^íión po- 
blada por viUtf^ca ó mistecos. » 

TotonaCíipn Totonaca-va: toUmaca^ plural de 

tntoiiacatl, habitante de 'Yo¿onacac\ to- 
tonaco ( V. ); p<i^ en: « En la región 
poblada por tofnnaca, 

vSEGUNDA PARTE. 

A^ apail AcA-PAN: aca¿¡^ caña; pan, en: «En 

las cañas. » ( V. A capancingo ) 

Cillpail Cal-pan: f(3;///, casa; ;'a/i,en: «En- 
las casas.» « Caserío. ■» — Se daba el 
nombre de Calpan al conjunto de ca- 
sas de los jornaleros de- las haciendas. 

Cllillialp«a CuTMAL-PAN: chimalli, escudo; 7x¿/¿, 

en: « I^n ó sobre los escudos. » 

EpapifeM...- Epa-pan: epatl^ zorrillo; pan^ en: 

« En los zorrillos. » 

HllOJOpa... Hukxo-pan: kücxotl, sauz; pm, en: 

« En los sauces. » 

Ixtapan.... Izta-pan: iztatl, sal; pan^ sobre: 

« Sobre la .sal.» « Salinas » 

Jall^ail-..:. Xal-pan: xdíli^ arena; pan, sobre: 

« Sobre la arena. » 

Milpa MiL-PAN: milli. sementera; pan, en: 

« En la sementera. » — Hoy se entiende 
por milpa la sementera de maíz. 

Nexpa Nex-pan: iiextli, ceniza, pan, " so- 
bre: " Sobre la ceniza. " 

Oznniba 0-tzom pan: otU, camino; tzoritli, 

cabellera, y, figuradamente, cumbre, 
c\mdi\ pan, en: « En la cima del ca- 
mino." — Antes de la Conquista, el 



— 2/0 — 

punto más alto del camino de Méxi- 
co al Sur era Ozumba. Hoy la cima 
está en A meca ( Amaquemecan. ) 

Fctlapa Petla-pan: petlatl^ estera, petate 

(V. ); jf'^a?/, en: « En Jos petates. » 

Tlal})<ail.... Tlal-pan: tlalli^ tierra; pan, en: 

" En tierra, 'i 

Zoquipan Zoqui-pan: zoquítl, \oáo; pan, en: 

« En ol lodo. " 

tercera parte. 



— Pan precedido de A . — 

Apail A- PAN: at I, 2i^\i2i] pan, en: n En 

agua ó en el agua. " 
Cosamalliapan . . . Cozamalo-a-pan. (Véase en la 

lección 3*. ) 
Cllilapa.... Ciiil-a-pan: ( Véase en la lección 

35^)- 

Escuinapan Pizcuin-a-pan. (Véase en la lec- 
ción 44-^. ) 

Hueyapan Huey-a-pan: huey, grande; a//, 

agua; pan^ ení « En agua grande. » 
« Laguna. » 

Ilainapan. Ilam-a-pan: ilamatl^ especie de 

anona, ilama ( V. ); atl^ agua; y, por 
extensión, río; fan^ en: « En agua, 6 
río de las ilamas. » 

Jalapa Xal-a-pan: .m//¿, arena; «//, agua; 

/?a«, en: 'i En agua de arena ó areno- 
sa. " ( 4 ). 

Mazapa Maza-a-pan: mazatl, venado; atl, 

agua;/'rt7/, ent " En agua de los ve- 
nados. " 11 Abrevadero de venados, n 



— 271 — 

Nahualapau NahuÁl-á-pán: nahaalh, bruja, na- 

hual ( V. ); all, agua; pan^ en: u En 
agua de los naguales ó de las brujas. " 

Oceloapan Ocelo-a- pan: ocelotl, tigre; a¿¿^ agua; 

pan, en: " En agua de los tigres. " 
" Abrevadero de tigres. " 

Papaloapail Papálo-a-pan: fapalotl^ mariposa; 

at I, agua, y, por extención, río; pan, 
en: 'i En el río de las mariposas. " 

QuOi^alapa Quetzal-a -pan: quetzalli, pluma 

verde rica; atl^ agua, y, por extensión, 
úo\pa7i, en: " En el río de quezal " 
( V. ), ó « Río verde. » ( i ). 

Tecuanapa Tecuan-a pan: tecuán},, fiera; atl, 

agua, y, por extensión, río; pan^ en: 
" En el río de las fieras, " aludiendo á 
los numerosos lagartos, ó caimanes que 
hay en este río. ( 2 ). 

Totolírpa-. Totol-a-pan: totolin, gallina; at¿, 

agua, y, por extensión, río; /an, en: 
« En agua, ó río de las gallinas. " ( 3 ) 

Vlapa Ul A-PAN: 7í/¿i, hule; ail, agua, y, 

por extensión, rio; }Kí7i, en: " En el 
río de los árboles de hule. " 

Xochiapan Xochi-a-i^an; xochitl, flor; atl^ agua, 

y, por extensión, río; pan,, en: " En 
agua de flores," ó " Río florido. " 

ZoQUlapail Zo(.¿ui-A-PAN: zoquitl, lodo, cieno, 

zoquite ( V. ); a¿/, agua, y, por exten- 
sión, río; pan,, en: " En agua cena- 
gosa. " ó " Río de cieno ó lodo. " 



-^&- 



2 7 : 



ELCCION LXIV. 



jeroglíficos. 




^ftiwiiiiMi» \m\ I iwLiwiwJf^ 




x\CAPAN 



CIIILAEAN 




CIIILAPAN. 





IZTAPAN. 




TOTOLA L^AN. 




HUE YAPAN. 



<l 






XALAPAN. 



— XALAPAN 



73 



NOTAS. 



(1) 

El P. Sahagún dice; " Hay otro río acia la provincia de los CiiextecaP, 
( I ne se llama 5»f/za/rt¿/, quiere decir, agua como pluma verde rica; llámanla 
así, por que es muy clara y muy buena, y donde está profunda parece verde." 

(2) 

El P. Sahagún dice: " Hay otro río grande que está al camino de Qua- 
uhtiiiutlan donde hay muchos caymanes, y llámanle tequnnatl que quiere de- 
cir, agua en que hay bestias fieras que comen hombres, y porque se crían en 
él aquellos animales fieros. Al río de Tullan llamanle tuUanatl, ó sea el río 
ya dicho, porque pasa por medio del pueblo: es el agua como negrestina, es 
pedroso, cenegozo, y resvaladizo: corre con ímpetu, y muchas veces lleva 
abajo á los que pasan por él. " 

Borunda dice.- Tecuanapa, Río ipa, bravo tecuani qne es el Río Apa de 
oquedad céntrica, ó catarata xictli con que se anotó de xiclapa ( sic ) 

(3) 

El P. Sahagún dice: " Hay un río que se llama" ««ai/ que quiere decir 
legíaó agua pasada por ceniza: de esta calidad está un río entre Vexotzinco y 
Acnpetlaoucan, que desciende de la sierra que humea, que es el volcan ( Po- 
pocatepetl ) que comienza desde lo alto de él: es agua que se derrite de la 
nieve y pasa por la ceniza que echa el volcán: súmese bien cerca de él, y tor- 
na á salir por entre Vexotzinco y Acapetlaoacan. Yo vi el origen y lugar don- 
de ee sume, que es junto á la nieve, y el lugar donde torna á salir. " 

(4) 

El P. Sahagún dice: «A las fuentes que manan de su profundidad levan- 
tando la arena, que parece que ella misma mana, llámanlas xalatl, que quiere 
decir agua de arena: tienen á ésta por muy buena agua. " 



LECCIÓN LXV. 

OcoTL, pino; bajo la forma Oco 

Ocote '... ( Oco-cuAHUiTL: ocotU tea;ciiahuit/,^ 

árbol: " Árbol de las teas. " ) Árbol 



— 2/4 — 

resinoso de la íamilia de las coniferas, 
que crece en las montañas y en los va- 
lles altos; las hojas son sumamente es 
"^ trechas, duras, puntiat^udas, punzantes 

por la extremidad, y persisten durante 
el invierno. || Tea. («i ). 

Jalocote ( Xal-ocütl: xalli^ arena; oc)i¿y 

ocote: " Ocote de arena." ) El pino 
conocido con el nombre de oyameL. 

Ocopetate. ( Oco petlatl: oco¿/^ ocote; petldth 

petate (V. ), estera, alfombra: " Al- 
íombra de los ocotes. " ) Los helé- 
chos forman como estera ó alfombra á 
los pinos ú ocotes en los bosques (3). 

OcOSUChil. .;..,. ( Oco- XÓCHITL: ocod^ ocotc; ücochill^ 
flor: " Flor de los pinos ú ocotes " ) 
Trébol ó planta rastrera, olorosa, qie 
crece en las montañas donde hay oco- 
tes ó pinos. ( 2 ) . 

Ocoxal. Ocoxale ( Oco x allí: í?¿-t>//, ocote; aW//, are- 
na: '• Arena de los ocotes. " Alfom- 
bra que se forma al pié de los ocotes 
con las flores y hojas trituradas por el 
paso de los hombres y de los animales. 

OcOZOl ( Ocozo cuahuitl: OK'02,otl\x ocotzoi, 

resina de ocote; cuahuitl^ árbol: '' Ár- 
bol del ocozol ó trementina." ) Árbol 
de 8 á 10 metros de altura, que tiene 
las hojas divididas en gajos, las flores 
sin hojas, y, por fruto, una caja aovada 
y leñosa, — ( Oco tzotl ú Ocozotl: 
ocotl, ocote; zotl ó tzutl^ suciedad* "Su- 
ciedad del ocote." ) La resina llama- 
da liquidambar. — Llámase también es- 



— 275 — 

ta sustancia: bálsamo copalme, estora- 
que y maripenda. ( 4 ). 



NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

Ocoapail Oco a -pan: ocotl^ ocote; atl, agua, y, 

por extensión, río; pan, en: " En 
agua, ó río de los ocotes. ' ' 

Ocojala.... Ocuxal-la: ^¿r(5¿í?a//í, arena de ocote , 

ocoxal ( V. ); ¿a, partícula abundancial: 
'' Donde abunda el ocoxal." 

OcoeillgO... Oco TZiNCo: ocoit^ ocote; tzintli^ 

expresión de diminutivo; co, en: ' En 
el ocotito ó pinito. ". 

OcopolcO Oco-POL-co ú Oco-PUL-co: ocotl^ 

ocote ó pino ; po¿ ó pu¿^ desinencia au- 
mentativa; CO, en: " En los grandes ó 
gruesos ocotes. " (Véase Acapulco. ) 

Ocotepec Olo-tepe-c: ocoíI ccote; t ptti, ce- 
rro; c, en: '' En el cerro de los ocotes." 

Ocotic Oco-T-iTic: ocotl, ocoiQ', t , letra de 

ligadura; itic^ dentro: — " Dentro de los 
ocotes, " esto es, " Lugar rodeado de 
ocotes ó pinos. '' ( 5 ). 

Ocoyoacac Oco-yaca-c: onotl, ocote; yacaíl^ 

nariz, y, figuradamente, punta; c, en: 
'' En la punta 6 principio de los oco- 
tes. " 

Ocoyahualco Oco-yahual-co: ocotl, ocote ó pino; 

yahualli, cerco ó redondel; co, en: " En 
el cerco ó redondel de ocotes ó pinos.'* 

Ocoyucan... Ocoyo-can ú Ocoyu-can: ocoí/o, 

lleno de ocotes; can, lugar: '' Lugar 
lleno de ocotes ó pinos. " 



— 2/6 — 

OcOZOiCUfiUtla 0(jozo-ciJ.*üHTLÁ: ocúzotl^ ocozol 

( V. ), liquidambar; ruauhtla, bosque: 
" Bosque de árboles de ocozol () liqui- 
dan! bar. " 

Ocotlail...- (Jco-tlán: ^cíW, ocote; í/an, junto 

ó cerca: « Cerca de los ocotes. » 

OcotongO.. .,,... Oco-TON-co: ocotl, ocote ó pino; ¿on- 
tlr. expresión de diminutivo despecti- 
vo; CO, en: " En el ocotillo ó pinillo." 



EJERCICIOS. 



I. — Por incisiones hechas en la corteza del ocote^ se pro- 
duce la trementina llamada de pino A ocote. 

II. — Antes de la Conquista los Mexicanos se servían en 
el interior de sus casas, ó en los patios, de la madera del ocote 
para alumbrado, cortándola en rajas delgadas (^ue, fijas por un 
extremo, se encendían por el opuesto. 

III. — La madera del ocote y del jalocote se emi)lea en la 
c mstrucción de muebles ordinarios y en las puertas y techos 
de las casas. 

IV. — Del árbol ocozol., aborigene de México, se extrae el 
liquidámbar. 

Y. — En el pueblo de Ocotlán, entre Tlaxcala y Puebla, 
se situó un vigilante que seguía y comunicaba á México los 
movimientos del ejército francés, en la guerra de Intervención, 
en 1862. 

VI. — El ocoxal aumenta la fatiga de subir en las monta- 
ñas^ porque el suelo blando que forma no deja afirmar los pa- 
sos. 



DERIVADOS. 

Ocotal Lugar poblado de árboles de ocote. 

Ocotera Lo mismo que ocot i/. 



Ocotillo 
Oiíotito . 



Ocotlaiiii 



Ciertas especies de árboles de <rnfi^. 

(■). 

Diminutivo de oco/c. — ^e da este 
nombre á la persona que enciende ó 
atiza las discordias entre las gentes; 
comparándola á la pequeña raja de 
orot('. con que se encienden las gran- 
des luminarias. 

Nombre muy común entre las muje- 
res de Puebla, tomado de la Virgen de 
Ocotíán que se venera en un santuario 
del mismo nombre, próximo á Puebla. 



iQñii 



w 



Mujer poblana, 

Ocotlana 

No seas OCOtltO.... 



Nunca falta un oco- 
tito 



Para limpia — dien- 
tes: oro, ocote, ó 
popote 



Expresa que en Puebla es muy 
común el nombre de María Oro- 
Üana. 

Frase con que se reprende á la 
persona que enciende ó atiza las 
discordias. 

Frase con que se da á entender 
que nunca falta alguna persona 
que encienda ó'atice la discordia 
entre las geutes. 

El limpia-dientes debe ser una 
aguja de oro, un palillo de ocote^ 
ó un popote ( \ . ), porque cual- 
quiera otra substancia es nociva á 
las encías y á los dientes. 



27S — 



NOTAS. 

Hay varias clases de ocote: 

Jalocote Priononciadium mericamim, Wats. 

Ocote Pinus putula, Schiede. 

Ocote Pinus teocote; Chana. 

Ocote amarillo Pinus sp.^ 

Ocote blanco Pimi¡< ayacalnñte, Ehremb. 

Ocote chino Pimialeiopliilla, Schied. 

Ocote hembra Pinus moniezfimíe. Lamb. 

Ocote macho , Pimis patuUi ¿Sch. 

Ocotillo Cardiospcrmum molle, H. B. K. 

Idejii Yerherina virgaía, Cav. 

ídem Tonquiera spiendens, Eng. 



Latín técnico.- Galu¡i},xp.'' 



(2) 



(3) 



Latín técnico: Cyatea mexicana. 

(4) 

Latín técnico: Liquidambar styraciflna, L. 

(5) 

Itec ó Itic se deriva de itetl ó ititl, vientre. Significa: dentro. Se une 
á los nombres sin la t de ligadura de posposición del número anterior, y los 
terminales en // no pierden estas finales, excepto tepetl, que hace Tepeictic ó 
Tepictic, entre ó dentro de los cerros [ Valle ]; ejemp. : Aílitie, dentro del 
agua; Xalitic, dentro de la arena. 



LECCIÓN LXVI. 



Petlatl, petate, e.stera; bajo la forma Petla. 

Petate Petlátl. Estera tejida con tallos 

de tule ( Y. ) ó espadaña, y que u.san 



— 279 — 

los indios para dormir sobre ella. 
II Estera de i)alma fina, que se usa 
^ como alfombra, ó como cubre-cama. 

jj Estera de palma ordinaria, que se 
usa para enfardelar. ¡j fig. Hombre 
despreciable y que vale poco 6 nada. 

(O 

Petaca Petl.a-calli. {\éasem la lecc on 

26^). 

PetaCOatC Petla-coatl ( Vm.?^ eyi la leccióu 

26^). 

Petasolcoate PetlÁ zol-coatl. {\éase en la 

lección 26^. 

Tepetate ( Te-petlatl: tetl, piedra; petlatl^ 

petate ( V ), estera; « Petate ó estera 
de piedra. ») Roca formada por un 
conj^lomerado pomoso, que, cortada en 
bloques como la cantería, se emplea en 
la fabricación de casas. — Las huellas 
que deja en la superficie de la roca el 
corte de los bloques, le dan la aparien- 
cia del tejido de los petates, y de esta 
circunstancia le vino el nombie. || La 
tierra de mina que no tiene metal. 



Acapetlahliaoán. Acá-petla-hua-can: acatl^ caña; 
petlatl^ petate; hua^ expresión de pose- 
sión; can^ lugar: " Lugar de los que 
tienen petates de caña, " 

Acapetlallliayan. AcAPETLÁ-cniHUA-YÁN: acapetlatl, 
petate de caña; chih ua^ \oz impersonal 
del verbo <'/!í/¿«c/, hacer; jj'ar?, que ex- 
presa el lugar donde se efectúa la ac- 




— 28o — 

ción del verbo: " Lugar donde hacen 
petates de caña ó carrizo. " 

PetaCíllco. r--;^^~3 Petla-cal-co: petlatl^ 

petate, catli^ casa; co, 
en: " En la casa de pe- 
tate." 

Petlacal-co: peflaca//i^ petaca ( V. ), 
arca; co^ en: "En (donde están) 
las petacas. " 

A esta sep^unda significación corres- 
ponde tal vez el VetlacAilco á que se re- 
fiere el P. Sahagún en el siguiente pa- 
saje: " Otra sala del palacio { de Mé- 
xico ) se llamaba ^etlacaUo: en este 
lugar posaba un mayordomo del señor 
que tenía cargo y cuenta de todas las 
trojes, y mantenimientos de maíz, que 
se guardaban para proveimiento de la 
ciudad y república, que cabía á cada 
uno mil hanegas de maíz, en las cuales 
había esta semilla de veinte años sin da- 
ñarle " En esta sala han de 

haber estado guardadas las grandes 
petlacalli { petacas ) de que habla Cla- 
vijero. ( \éúse petaca en la lección 2^) 

PetHlcillg'O Petla-tzin-co: peUatl^ petate; tziii- 

tli^ expresión de diminutivo; ct», en: 
« En los petatitos, » ó « En los peta- 
tes finos. » 

Petatlán Petla-tlan: petlatl^ petate; tlan^ 

Junto: « Junto á los petates. » 

PetlapisCíl Pftla-fix-ca: petlatl^ petate; pixqui^ 

el que guarda; ca, en: « En ( donde 
está ) el guarda-petates. » 



— 2Sl — 

I'etlazillCO Petla-zll-co: jMilatl^ petate: 2?///?' 

ó znJli.^ viejo; ce, en: « En los petates 

viejos. » 
Tt'petlastoque.... Tepepla-ozto-c: tepetlatl. tepetate; 

o.ztotl^ cueva; r, en: ■^^ En las cuevas 

de tepetate. » 
Tepetliiyocan .... Tepetlayo-can: tiyetiayo^ tepetato- 

so; can^ lu^^ar: « Lu^^^ar tepetatoso.» 
Tulpetlaqiie Tul-petla-c: ¿u/m ó toHn, tule; 

/>etlatl^ petaíeic. en: <^ Kn los petates de 

tule. » 



DERIVADOS. 

Empetatado Lienzo de pared formado de /W^/Zf-.v. 

¡I Cosa cuhirta con jietates. 

Empetatar Cubrir el suelo, las paredes, ó el te- 
cho de una casa ó de un cobertizo con 
pdaUf!. ¡I Enfardelar con /;tí^a/i^?. 

Petacona Mujer de anchas caderas. 

Petaquillas Plural diminutivo de petara. — Nom- 
bre de altjunos pueblos. 

Petatazo... Golpe dado con un peía'e. \\ Au- 
mentativo de j'etafe. 

Petatera... Conjunto de peUitPs. \\ Cobertizo 

hecho con petate.^. ¡| T^a mujer que 
vende petates. 

Petatería Casa donde hacen, ó venden petate.'^. 

Petatero El que hace, ó vende pe'mte.s. \\ Pre- 

cidido de la palabra viero, sif^nifica: 
« el primero entre varios. » 

Petatillo.. Dibujo ó grabado que afecta la forma 

del tejido menudo- de un peíale muy 
fino. 



— 282 — 



TepetatOSO Lugar cuyo suelo es de tepetate. 

\\ Tierra que tiene granos de tepetate. 



n 



Asustarse con el 
petate del rnuerto. 

Cofradía del pe- 
tute 



El mero petate- 



ro 



El que ha de mo- 
rir en petate,siem- 
pre anda apestando 

átule 

Echarse uno con 

las petacas 



Hasta levanta el pe- 
te 



Ser de ánimo apocado; miedo- 
so en alto grado. 

Hermandad que había en Mé- 
xico, que se ocupaba piadosamen- 
te de recoger los cadáveres de los 
ajusticiados y de llevarlos en vm 
petate al lugar donde se les daba 
sepultura. 

El supremo jefe de un cuerpo. 
Jl El factotum de un personaje. 
I; El más hábil en un arte, ó 
ciencia. — ( Ei«¿'a expreñón ^ólo la 
usa el pueblo bajo. ) ( 3 ). 

Las malas costumbres de algu- 
nas gentes revelan el mal fin que 
les espera. 

Abandonarse. — Descuidar uno 
sus obligaciones. — No tomar las 
precauciones que aconseja la pru- 
dencia en casos de peligro. — Te- 
ner demasiaeia confianza en las 
personas ó en las cosas. 

Salir el último de una fiesta; 
aludiendo á que los indios levan- 
tan el petate en que muere alguno 
de su familia, después de los nue- 



283 — 



Levantar el petate 



íar el peta te.. 



Llamarada de pe- 

tiile 

No tener ni un 
petate tras de que 
caerse muerto 

¡Sacudirle á algu- 
no el petate 



Ser un petate. 



Tener miedo á 

un toro de petate 



ve días del duelo, y ese día hacen 
una fiesta. ( 4 ). 

Sacar de la habitación, después 
de los nueve días del duelo, el pe- 
tate en que muere al^JÚn nidio. 

Mudar de habitación, y espe- 
cialmente cuando es uno despedi- 
do de la casa en que vive, j' Mo- 
rirse. 

Entusiasmo repentino y de po- 
ca duración. 
Estar en la mayor miseria. 



Asustar á alguno con cualquier 
cosa; aludiendo al estruendo que 
se hace sacudiendo un petate con 
un palo, lo cual produce espanto 
cuando se ignora la causa del rui- 
do. 

Ser un desgraciado, digno de 
desprecio. 

Asustarse con las apariencias de 
un peligro. — P^n una conferencia 
que tuvieron el célebre L). Mel- 
chor Ocampo y D. Ignacio Co- 
monfort, ambos ministros del pre- 
sidente D. Juan Alvarez, el pri- 
mero le dijo al segundo, repro- 
chándole el temor infundado que 
le inspiraba la situación política, 
que se asustaba con un toro de yé- 
tate. El mismo Sr. Ocampo re- 
fiere el suceso en las palabras si- 
guientes: « Recuerdo que entre 



— 284 — 

Otras cosas, dije al Sr. Comonfort: 
(j Cómo, señor, se asiüsta cuando 
le dicen que hay un toro de petate^ 
usted que ha combatido al lobo 
rabioso cuando tenía las garras 
afiladas ? » 
Verseen un petate Llegar á la última miseria. 



NOTAS. 



(1) 

La? significaciunes 2", ci'?, y 4'? que da el DUrioiutriu de fu Avade núa á 
la palabra « petate,» no son usuales en México. 

• (2) 

A lo expuesto en la lección 20'í sol re pe:aco, agregamos aquí losiguien. 
te: El Sr. D. Melchor Ocampo le da á petaca la siguiente significación figura- 
da: "Persona inútil, embarazoza, molesta en un viaje; se dice muy particu- 
larmente de las '^iejas. » — Refiriéndose á la locución Echarle cnn las petacas, 
dice: « tras. fam. y met. que quiere decir abandonarse, no querer adelantarse 
de todo respeto. » Lo último es ininteligible. 

(3) 

Durante la famosa Gnen-u de Tres años, de 1858 á 1860 fusilaron en 
Chalco á un terrible guerrillero, llamado Juan Díaz, y á dos ó tre^ de sus sol- 
dados. El sacerdote que los asistió en sus últimos momentos, después de ha- 
ber confesado á los soldados se dirijió á Juan Díaz, exitándolo para que se 
confesara: pero este le contestó; 

— Yo me confieso con el mero. 

— ¿ Quién es el mero? — preguntó el padre, 

— El mero petatero. 

— ¿ Quien es el mero petatero ? — pregntó con estrañeza el sacerdote. 

— Dios que está en los cielos — contestó con serenidad el guerrillero. 

Creemos que fué la primera y última vez que se ha aplicado á Dios tan 
peregrino epíteto. 

(4) 

siendo juez de prinuia iiiíilancia en Cuernavaca tuve ocación de ver 
tiua cuenta de aibaceazgo en la testamentaría de un indio rico, en la que figu-' 



— 2^5 — 

•'<:\ la parti'la piírnientc: « Para levantar o! jietato '....$50.00» In- 

;r();riK' al all)a('ea sotjre la si^nilicación do tal asiento en la cuenta, y niedi- 
'[iw. ontre los indios ¡lahi'a la costruMlirc, i'nando moria alumno de su íarui- 
. de invitar á los parientes, ainijíos y vecinos á rezardurante nueve noches, 
l.i casa del difunto, por el descanso de su alma, y que durante ese tiempo 
rinanecía en el n/isnio sitio el petate en tpie haliía muerto a'pie!, y eonclní- 
- los nueve día7 levantaban el petate y dal)an una comida á todos los que 

a))ían asistido ai novenario. 



LECCIÓN LXVII. 
Patli, medicamento, medicina; bajo la íoima Patli. 

l*iicle •... (Patli. Medicina, cosa que cura, 

derivado de patia^ curar. ) — Sólo se 
usa en composición. — Kl vuljj^o nunca 
traduce fmüi^ « medicina, » sino « yer- 
ba, » porque casi todas las medicinas 
de los indios son vegetales. 

AcÍ8p¡lclc ( Axix-PATLi: a j'/,2?í/?, meados ú or- 
nes; patli^ medicamento: « Medica- 
mento de la orina. » El vulgo le lla- 
ma « yerba de los orines. ») « .es 

una mata voluble que tiene la rays sur- 
culosa, de la qual hecha los tallos á 
manera de sarmientos de cinco esqui- 
nas, las ojas como de parra de sabor 
amargo su zumo bevido provo- 
ca la orina. »■ — ( Ximenez. ) ( i ). 

AguaCtipilcle ( Ahuáca-patli: ahuacatl^ testícu- 
lo; patli^ medicina: « Medicina de los 
testículos. ») Planta que emplean los 
indios para hacer concebir á las muje- 
res, y con la que curan enfermedades 

de los testículos. Ximénez dice: 

« Yerba que cura los compañones.» {2) 



2^6 

Aguapado ( AnuA-PATLi: aliuatl^ encina: jmll',, 

medicina: « Medicina de encina.» ) 
-Árbol con cuyas raeduras del tronco, 
en cocimiento, curan los indios la icte- 
ricia. ( 3 ). 

AlagMiacapacle... ( Alaiiuaca-patli: alaJma^'.atl^]viX\- 
co; ^¿j://?', medicina: « Medicina de jun- 
co. ») Yerba de la que hay dos espe- 
cies: una produce las hojas como las 
del lino, las flores blancas y la raíz he- 
brosa y letorcida. Esta se emplea co- 
mo laxante. La otra es como especie 
de tuna. ( 4 ). 

Apacle ( A-PATLi: all^ agua; patli^ medicina: 

« Medicina del agua, » ó « que naze 
cerca de agua, >> como dice Ximénez.) 
Yerba que emplean los indios para 
curar las úlceras podridas, cubriéndolas 
con polvo de las raíces y de las hojas. 

(5). 
Apisalpacle ( Apitzal patl i : apüzalU, « cama- 
ras » ( Molina ), diarrea; patli^ medi- 
cina: « Medicina de la diarrea. ») 
Cierta yerba que nace en Malinalco, 
que llaman también tzontelnlotli^ « ca- 
bellos redondos,» para distinguirla de 
otra yerba que tiene el mismo nombre; 
pero cuyas propiedades terapéuticas 
son muy diversas. ( 6 ). 

AtegliapílCle ( Ate-huá-patu: atetl, testículo; 

hna, ? patli^ medicina: 

Ximénez traduce: « Yerba que cura 
los compañones. » Para esta signifi- 
cación basta decir ate-patli; ignoramos 
qué signifique aquí el elemento liua.) 



— 28; — 

A 1 opaclc ( A-TLE-PATL I : (111, agua; flftl, fuego 

ó lumbre; ^M///, medicina: « Medicina 
de íuego ( caliente ) del agua. » — Se 
llama " de fuego, " " no porque sea de 
naturaleza de íuego — como dice Xi- 
ménez. — sino por la virtud que tiene 
en socorreí; los males de causa fría. " 
Se llama " del agua, " porque nace la 
planta cerca del agua. ) Planta con 
que curan los indios la gangrena y com- 
baten la esterilidad. ( 8 )• 

Atopocapaclc ( Atepoca-patli: atq'orall^ atepo- 
cate (V. ); paíh, medicina: " Medi- 
cina del atepocate, 'i ) Planta con cu- 
yo cocimiento de la ( 9 ) raíz, bebido 
á pasto, curan las calenturas. 



NOTAS. 



(1) 

Esta i)l;uita no está dasififada. 

(2) 

Esta, jilanta no está clasificada. 

(3) 

« Es un árbol grande que lleva las ojas semejantes á las de encina, llenas 
de espinas, aunque un poco más largas, la flor pequeña amarilla y redonda, 
el fruto tirante á ne^íro, y el tronco amarillo por fuera. Nace en tierra llana 
de la misteca alta, el cozimiento de las raheduras del tronco, se dize que liazo 
firan provecho á los que tienen itericia, y á los que por demasiada cólera pa- 
decen del corazón.» — ( Xiinénez, cmüro iib.s tkla Natirr. pn^. 6,3.1 

Le dan á este árbol el nombre de agnapacle de Yecapiztla. De este di- 
ce Ximénez: « es una yerba llena de ramillos, que tiene las 

hojiís de encina, y hecha muchos tallos purpúreos, y alcabo dollos las flores 
amarillas y pequeñas, y que no se marchitan ni embejecen, tiene la raíz grue- 



— 288 ~ 

za y larga, y llena de hebras. Nace en tierras calienten algo más de lo mode- 
rado, couio lo es Yacapichtlan su cozimiento hace morir los 

piojos, y su humo ahuyenta las chinches de lo que vsa en la medi- 
cina es de sola la rayz. » 

Esta planta no está clasificada. 

(4) 

Esta planta no csfá clasificada. 

Esta planta no está clasificada. 

(6) 

En Malinalco la llaman también tzaüzin, «glutinosa.» Tiene propie- 
dades astringentes. Latín téciáco: Malva xcoparia. 

No solo tiene propiedades antidiareicas; Ximénez dice.* « es 

muy vtil á los cansados y trauaxados demasiadamente, los Reyes Mexicanos 
y señores principales desta nueua España tenían costumbre de beuer en agua 
sus cortezas, molidas en cantidad de media onza, luego que acabañan de ju- 
gar aquel su tan celebrado juego de pelota, para aliniarse preniniendose por 
esta vía de las enfermedades, que suelen conseguirse ordinariamente déla de- 
masiada lacitud, y cansancio, ( (Jaalro Ubs. de la Natur, 

pág. 162. ) 

(7) 

Esta planta no está clasificada. 

(8) 

El P. Sahagún, hablando de las yerbas que emborrachan, dice.* « Hay 
otra que se llama atlepatli, críase en las orillas del agua y cerca de las ciénegas, 
es mortal.- el que la come ó bebe de los animales luego muere, hace ampollas 
como fuego si la ponen sobre la carne, es contra la lepra que se llama zwll 
( xlotl ).» — No he visto clasiíicada esta planta. 

(9) 
Esta planta no está clasificada. 



•3?^=^^^^í>. 



— 2 89 — 

LECCIÓN LXVÍII. 
Patli. 

('continuación; 

Calaiicapacle ( Cualanca-patli: ranlanqul^ eno- 
jado, encolerizado; patll^ medicina: 
'• Medeziná de hombre ayrado, " tra- 
duce Ximénez. ) n Es vna yerba que 
tiene las ojas de sauce, los tallos retuer- 
tos y Jedondos y delgados dan- 

se sus ojas majadas y desechas en agua 
á los que por estar ayrados y auer re- 
cibido algún enojo, están yndispues- 

tOS. " — (XlMENEZ. ) (l) 

Cacillllispacle-... ( Coacihuiz-patli: coacihuiztli^ ca- 
cihuiscle ( V* ), parálisis, reuma; imtli^ 
medicina: « Medicina de las reumas.») 
Yerba que se emplea para curar la go 
ta, el reumatismo y la parálisis. ( 2 ). 

Cecepacle- ( Cecec patli: cecec^ cosa iría; 'patli, 

medicamento: " Medicamento frío. ") 
Planta que se emplea para curar la di- 
senteria, el derrame de bilis y las he- 
ridas. ( 3 ). 

CigUapacle Cihua-patli:) áhuad^ muJQr ; pafli, 

SiugUíipacie medicina: " Medicina de la mujer." — 

Equivale al ^^riego ^^ine-pharrnacon. ) 
Planta de la cual hay varias especies. 
Se emplea en los partos difíciles para 
provocar las contracciones de la ma- 
triz. (4). 
('Incacispaclo..... ( Tlatlaciz-pátli: tlatlaciztU^ cata- 

Tacacispacle rro, tos; patli, medicina: « Medicina 

del catarro, ó de la tos. " ) Yerba que 



2C,0 

empican los indios para curar la tos y 
el catarro. ( 5 ). 
Claclancapacie... ( Tlatlauhca-patli: Üatlauhqui^ 
rojo, colorado; patli^ medicina: " Me- 
dicina colorada. " ) Yerba cuya raíz 
se emplea para quitar el sarro de los 
dientes y para evitar la exfoliación de 
los labios. (6). 

QaC))pacle ( Tlaco-patu: tlacotl^ vara; paUi^ 

medicina: « Medicina de vara » ó 
« Vara medicinal. ») Planta cuya raíz 
usan los indios como antiespasmódi- 

ca — Xíménez dice: « cura por 

sí la sordera y aprovecha á las eníer- 

medades de los ojos » — El 

vulc^o la llama «Raíz del flato. » ( 7 ). 
Clacayolopacle. . (Tlaca-yollo-patli: ÜarAUl.hom- 
Tacalyolepat*le...bre; yollotli^ corazón; patli^ medicina: 
« Medicina: del corazón del hombre.») 
Planta cuya raíz es muy usada contra 
las palpitaciones del corazón. ( 8 )• 

risílamapacle ( Tlalama-patu: tíalamaü, talama- 

TaLamapacIe te {V.);patli^ medicina: «Medicina 

del talamate.») Yerba que emplean 
los indios para curar los abcesos y las 
quemaduras. ( 9 ) 
-ClaCOtequilizpa- ( Tlaco-tequiliz-patli: tlacotl^\2i- 

ele. TaCOtequi-ra; tf^quiliztli, ? patli^ medicina: 

lizpacle « Medicina de vara.» ) Arbusto 

que crece en las montañas, y se usa pa- 
ra curar los males del estómago. (10). 
Claí'Uatilíspacle ( Tlacuauhtiliz patli: tlacuauh- 
ClaCUalispacle...^?//^///, erección, pe.nis erectio; patli, 
Tacualispacle.... medicina: Ximénez dice: « quie- 
re dezir medezina para el acto vene- 



— 291 — 

reo.») Planta que provoca al amor y 
sirve para curar la diarrea de los niños. 

(11). 

foapacle ( Coa-patli: coatl^ culebra; patli^ 

medicina: « Medicina de la culebra.») 
Se^ún la Farmacopea Mexicana y los 
Señores Alcocer y Ramírez, es la « yer- 
ba del pollo. » — Molina traduce: « Ku' 
da, yerba medie inal. » ( 1 2 j 

CoCOSCapaclC ( Cocozca-patli: cocozqid^ enfermo» 

patli, medicina: « Medicina de enfer- 
mo, » esto es, del atacado de sífilis ó 
mal Itálico,» que entre los indios, era 
el " enfermo por excelencia. I') Espe- 
cie de zarzaparrilla que se emplea co- 
mo vulnerario. ( 13 ) 

C >stipa?le ( CozTic PATíj: coztic^ amarillo; /í7///, 

medicina: '' Medicina amarilla. ") i'^er- 
ba que emplean los indios como diu- 
rético y antioftálmico. ( 14 )• 

Coyopaole ( Covo-pati.i: coyot/^ coyote ( V. ); 

pnfli^ medicina: " Medicina del coyo- 
te." ) Yerba cuya raíz emplean los 
indios para curar la tos y la ronque 
ra. (15). 

Clalpacle ( Ti.ael-patli: tlaelii, flujo de san- 

TalpílCle erre; patli^ medicina: " Medicina del 

flujo de sangre.." ) Planta con que se 
cura la disenteria. ( 16 ). 

Clapalespacle.... ( Tlapal-ez patli, tlapnlli, ^olor; 
eztli, saní:^re; patli, med'C'na: '' Me- 
dicina color de saníjre.) Planta que 
se emplea en los eníermedades de los 
ríñones y de la orina. Es conocida 
con el nombre de *' palo dulce.'' (17). 



— 292 — 

ralp'ilguaspacle ( Tlapal-huax patli: tlapalH, CO- 
Tapalliuaspacle.lor; Jmaxin^ g:uaje; i)aüi^ medicina:^ 
" Medicina color de guaje." Es la 
misma planta Üapalezjpatli. 
Clapaiiquípacle.. ( Tlapánca patli: tlapanqui, roto; 
patli, medicina: Ximénez traduce: 
" Medezina resquebrajada.") (18). 
Planta que emplean los indios para 
'' repeler los tumores y apostemas. "= 
dice el mismo Ximéneií. 



(1) 

TJn naturalista francés describe y clasifica con el nombri de calanca- 
patli al palanc (patli, cuyas propiedades terapéuticas son muy distintas. 

La misma confusión he advertido en las obras de tííuujnimiti Vulgar y 
Científica de Plantas Mexicanas. — Los señores liamírez y Alcocer traen tres 
clases: Bailei/amultirradiata, Haro y Gray. — Solidago mexicana, Linn — <S'oíi- 
gago velutina, D. C. — [ V,. Palancapacle. ] 



Esta planta no la he visto clasificada. 

(3) 

No he visto clasificada eat* planta. 

(4) 

El P. Sahagún hablando de las yerba.? medicinales, dice: j^ 

<( Hay una yerba medicinal que se llama cihuapatli, es mata, tiene mu- 
chos virgultos tan altos como un estado, tiene las hojas cenicientas, anchue-l 
las y puntiagudas, muchas ramas, flores amarillas y blancas, cría semilla comcj 
la de los bledos, las hojas de esta mata son provechosa.^ cocidas en agua bienj 
hervidas.- la mujer preñada que ya está para parir, -bebe esta agua para faci-l 
litar su parto sin pena, y al momento le sale sangre y es señal que ya quieres 
nacer la criatura: las raíces dciesítSjqjO'ata. son delgadas y largas, y muchas en| 
la sobre haz son negrí^s y poT*"^éfí^o amkrdllas, tiene un olor desabrido. Es-J 
ta raíz molida y cocida con agua ti})ia, es provechosa a! que tiene cámaras del 
sangre; puédenla beber en ayunas y tand)ién después de comer, y el que kl 



— 2 03 — 

ibiere ha ile comer cosas templadas: pn todiis partes se hace esta yerba, en 

campos, en las montañas, y entre las casas. 
. El l)r. Ilern.uulez recoiñienda esta planta para las mujeres que están 
; parto, diciendo (¡ue dos ó tres onzas de sn zumo ó de su cocimiento surten 
licisimos efei-tos; pero debe advertirse — dice Calero — que sólo debe usarse 

los )>aitos perezosos, cuando éstos no dependen de una mala posición de 

criatura. 
I). Federico Cota, alumno de la escuela de Medicina de México, en 1S83, 

un estudio que hizo del rihuapatli, después de decir que el vocablo secom- 
me de zilniatl, nuijer, y de patl, yerba [ esto v'ütimo no es cierto ] ajíre.ca que 
'spués de la conquista, los primeros i)obladores del Anahuac, inspirados en 
3 propied.ules de la planta y en su nombre indígena, le llamaron « planta 
erina, » denominación más precisa y adecuada, pues ella indica el órgano 
bre el que principalmente ejerce sus efectos. 

El Dr. D. Juan ]\I. Koilríguez considera al cihvnpntli como sncced;íneo 
íl centeno, y le dijo al mi-ino alumno Cota que en muchos casos de inercia 
al y permanente de la matriz, cuando estaba indicado el centeno había ad- 
inistrado el cihnnpatli bajo la forma de extracto hidro-alcohólico, á las mis- 
as dosis que la ergotina de Bonjean, y que, á los quince ó vtinte minutos se 
bían presentado contracciones en la matriz, suficientes para arrojar el pro- 
loto de la concepción. Nos hemos extendido más de lo debido en esta nota 
ra advertencia á los lectores, porque los médicos aseguran que el polvo de 
'mapailt, es hoy, en manos de las parteras ignorantes que lo usan con prodi- 
lidad, un arma peligrosa que ol)ra de una manera ciega é iinjilacable cau- 
ndo la muerte de muchos fetos y de algunas madres por su intempestiva é 
iprudente aduiinistración. 

Latín técnico.- Montanoa tomentosa, Llav.- — .¥ floribunda, T). C. — Slrr'a 
■coga, Duges, — Eria'iia floribunda, O y B. Cervantes se la dedicó al Doctor 

Luis Montaña, insigne médico y naturalista, de Puebla, como se maniües- 
en el lácele alus secundus ex. Liare et Lexarza. 

No está ciasilicada esta planta, 

(6) 

- No está clasificada esta planta. 

(7) 

El P. Sahagún, hablando de las cerenioniasdelacomagración delosrecien^ 
icidos á Quetzakoatl, dice que los llevaban al Caliuecac, «y en llegando luego 
dos tañían y untaban al muchacho con tinta todo el cuerpo y la cara, y le 

mían unas cuentas de palo, que se llama tlacopatli: «No sabemos si 

as cuentas las producía la planta ile que se trata, ó las hacían de su madera.» 

En el Diccionario Unirersal de Ifislorin y (jCdíj rafia, haljlando de esta 
anta, se dice.- « Crece en la Misteca. Su raíz es de un olor aromático íuer- 
, de la cual se hace grande uso para los dolores flatulentos sin irritación, y 
nto que la piden con el nombre de raíz para el flato. » 

La Farmacología moderna le atribuye a esta planta las propiedades de 
stornutatorio y emei;agogo. 



— 294— 

El P. Álzate dice que esta planta es la llamada Üalpopoloil, y, refiriéndose 
á ésta, dice: 

« IjOs progresos de la cirugía tan solamente se consiguen en virtud de he- 
chos prácticos; un indio del barrio de Santa María [curato de Cuernavaca ], 
de oficio cortador de madera, con la hacha se rajó una canilla.- de esto le re- 
sultó una gauírrena, por lo que fué ])erdiendo la pierna poco á poco; ya el es- 
trago se veriticaba en el muslo, separada la rodilla, cuando un indio curande- 
ro lo libertó de una muerte muy i^róxima tan solamente con aplicarle en j)ol- 
vo el ilalpopolotl un poco tostado. El (Inlpopoloil es lo que los arrieros cono- 
cen por liga ( á causa de que lo* indios cazan pájaros untando varitas que colo- 
can en los sitios correspondientes ) ; con ella curan las mataduras ó llagas Cjue 
se forman en los lomos de las bestias empleadas en cargar. Es una raíz tu- 
berosa que se cría con abundancia en las sienas vecinas á esta ciudad. ¿ A qué 
usos no podrá aplicarse en beneficio de la humanidad ? » 

Latín técnico Aristoloquia mexicana F. M. — lodcphane lie'crophiilla, 
Benth. r—IIeliauihus, sp ? 

(8) 

No he visto clasificada esta planta. 

(9) 

No he visto clasificado este arbusto. 

(10) 

Hernández llama á esta planta medicina incisic audis, « medicina de vai'a 
cortada.» El elemento ^('7!(i7í2/¿t que se halla en la palabra significa «corta- 
dura, » y por eso R. Simeón pone por radical tequi, « cortar; » pero la traduc- 
ción literal es « medicina de cortadura de vara, que nos hemos abstenido de 
poner en el texto porque carece de sentido tal significación. 

(11) 
No he visto clasificada esta planta. 

(12) 

Sí es la « yerba del pollo, » entonces es Commelina luherom de Lineo, ó C. 
palHda de Wild. ; pero según la descripción que de ella hacen Ximénez y Ál- 
zate, creemos que es distinta. 

(13) 

No he visto clasificada esta planta. 

(14; 

Latín técnico.- Thalilrnin hernrnuJczii, Fauscli. 



— 295 



(14) 
Xo he visto clasificada esta planta. 

(13) 
Xí) ))(> vi<!:o clasificada esta planta. 

(11) 
y 

Ximénez, ponderando las virtudes de esta planta dice.- 
'I En estn íiota llena un mercader Yizeayno más de cincuenta palos grue- 
I ara España el qual me dizen sirue para otras muchas enfermedades, que 
iue acá no hauemos hecho.la exj^eriencia porautoridad de ]\íonardez mé- 
de Seuilla diremos lo qne el mismo dize en su libro j)or estas i>alabras, 
üiesmo traen de nueva España vn palo que parece como niadera de peral 
-.-:o y sin ñudos, del qual muchos años a que vsan dello en estas partes 
: passiones de ríñones, y de hijada, y para enfermedades de orina, al pri- 
1 que lo vide vsar fue ahora 25 años, á un piloto que era enfermo de ori- 
\- de ríñones, y despue.s que lo vsana estaua sano y bueno, después acá he 
> que lo han traydo muchos de nueva España, y lo vsan para estas enfer- 
lades y para los que no orin'an libremente, y para dolor de riñones y de 
da, y para los que orinan con dolor, y para los que orinan poco a se exten- 
' el nei^ocio j)ara opilaciones, porque el ai;ua delhis cura y sanaassíde ba- 
nmo de ygado, y esto se han hallado de pocos a:. os á esta parte, y hallan 
1 notable ];rou«cho, y hacen el agua en ei-ta forma toman el palo, y hazeu 
.ñas tajadillas muy delgadas, cuanto es jiosible y no muy grandes, hé- 
ulas en agua clara de fuente que sea muy buena y asentnda, y tienenla.s 
dllí todo el tiempo que dura el agua en leuerse, en hechandolo dentro de me- 
lla hora se empieza á poner de un color azul muy claro, y quanto más va más 
.^zul se buelve, con ser el palo de color blanco, destaagua beuen a la continua, 
y con ella aguan el vino, y hazen n)uy marauiílosos y manifiestos efíetos, sin 
ninguna alteración, ni sea menester mas que buena orden y regimiento, no 
tiene el agua mas sabor que si no se huuiera hechado cosa alguna, por que el 
palo no le yrrita nada, su complexión es caliente y seca en el primero grado, 
hasta aquí es de ^íonardez, por mi autoridad no quiero en nada se me de cn^- 
dito, pero diré deste palo, que en Seuilla^le vide vsar á cierta persona, el 
qual tenía vn palo como cíe vn palmo de largo, y partido en dos trozos, man- 
dó se lo hechasen en vna tinaja de agua, y al caV)0 de 6 ó ocho días le vide 
por mis ojos hechar en un orinal de postema mas de medio cada día, y al ca- 
bo de otros quinze, le vide estar bueno y sano, y antes padecía de la orina 
mucha retención. 

Un Señor A. R. en el Diccionario de Hiatoria y Geografía, dice; « El tal palo 
riefrUico es el coatli ( culebra ) de los mexicanos, aunque algunos le dan tam- 
bién en la misma lengua el nombre de il,<tfa!e-naiU ( medicina de tintura ó co- 
lor ), y es el que conocemos por palo dulcen'— 'Slás adelante dice: 

« Aun en el día usan los indígenas la infusión en caso de tabardillo, y ya 
que estamos tratando esta materia, no debo omitir aquí una especie que me 
han referido, por que puede ser de mucha importancia. De algunos años á 
esta ¡larte se ha observado peste en las gallinas, de cuando en cuando, pero tan 



activa y voraz, que los animales comiendo ó lieliiendo cien muertos y en dos 
ó tres días queda desierto un gallinero de oeirtenares de cabezas. La persona 
que me reñrió estos hechos, veraz y ol)servativa, y que en varias veces había 
sufrido este quebranto, me añadió qne ningún preservativo había probado 
hien, hasta que les ocurrió el palo dulce, que ha tenido los mejores resjiltados, 
pues desde que lo echaron en los bebederos, reuovándola cuando es menes- 
ter, la peste ha cesado y desaparecido de entre sus animales, no obstante que 
en los contornos ha seguido haciendo estragos. Hé aquí un hecho que del^e- 
ría tomarse en consideración y observarlo cuidadosamente cuando se propor- 
cione, por personas idóneas, pues no solo las gallinas, sino que tal vez nuestra 
salud se interesa en que se investigue lo que hav sobre esto. » 
En una notí al pasaje inserto dicen los E. lí. del Dicionario: 
« Por nuestra parte, suplicamos á las personas que se' hallen en el caso de 
poder ilustrar la materia, se dignen hacerlo, pues si íA palo d«?ce preserva de 
la peste á las gallinas, no sería extraño que produjese el mismo efecto en 
nuestra especie.-» 

Latín técnico: Eysenlmrdlia amorplioides, H. B. K. 

(18) 

Heniilndez llama á la yerba /^f;)(7íí7?íí?3fíií/(, pero el vocablo correcto es 
ilapancapalli, por que el (pn final de los vocablos se convierte en ca cuando 
entra en composición. ( Véase la lección 19. ] 

No he visto clasificada esta planta, no obstante que Hernández se ocupa 
mucho de ella. 



LECCIÓN LXIX. 
Patl i . 



(^continuación; 

Cllicllipíicle ( Chtchic-patli: cMchic^ amarino; 

patli, medicina: " Medicina amarga.") 
Yerba que emplean los indios como 
antiperiódico. ( i ). 
Cllicllimecapa- ( ^Yí\Q.\\iu^QK-VK.l\A:chuhimeLa^ los 

ele indios chichimecos; fatU^ medicina: 

II quiere dezir — dice Xi- 

ménez.=^medezina de los chichime- 
cas.ii ) Planta que, mezclada con la 
llamada c.ocoztic^ sirve para hacer un 
excelente purgante.^ (2). 



— - 297 — 

CllipipacI} ( TziPi-í^ATLi: tiipitl^ « la criatura 

que está enferma ó desganada á causa 
de estar su madre preñada «( Molina ), 
chipil ( V ); patli^ medicina: « Medi- 
cina de los chipiles. ») Planta cuya 
raíz se emplea para combatir la diarrea, 
particularmente en los niños. { 4 ). 
riiompiligttispa- ( TzoMi'iLiHi:iLiz-i>ATLi: tzompUi- 
Mi JiuUizW, catarro; patli^ medicina: «Me- 

Soilipilig'üispacledicina d íl catarro.» — Ximénez traduce 
con muc.tia crracia: « bebedora de es- 
tornudos.») Yerba que, provocando 
estornudos, cura el catarro ó romadi- 
zo. ( 5 ). 

Ecapacle . ( Eca patli: ecatl^ aire; path^ medi- 
cina: « Medicina del aire.») Laurel; 
planta medicinal, que tiene muchos 
nombres y diversos usos. ( 6 ). 

EsCllilipacle ( Itzcuin-patli: itzcuintli^ perro; 

patli^ medicina: « Medicina de los 
perros.») Planta con que se mata á los 
perros y se curan las úlceras. ( 7 ). 

Espacie ( Ez I'atli: ezt/i^ sangre; /¿z/A, me- 
dicina: « Medicina de sangre.» ) Es- 
pecie de goma ó licor rojo, llamado 
« sangre de drago, » buena contra la 
disenteria. ( 8 ). 

Estipacle. ( Itztic-p.4tli: itztic^ cosa fría; pa- 
tli^ medicina: « Medicina fría. ») Ar- 
busto cuya raíz cura las calenturas. (9). 

Ispacle ( Ix-PATLi: ixfli^ o']o;patli, medicina: 

« Medicina de los ojos.») Planta que 
sirve de remedio para los ojos. ( 10 ). 

Istapacle Iztac-patu: iztac, blanco; ^a///, 

medicina: « Medicina blanca. ») Plan- 



— 29^ 



Mee a pac le 



Miagiiapacle. 



Micapacle. 



Mispacle. 



Naiiaí^uapacle 



Palaurapacle 



ta de la que hay muchas especies. 
Del iztacpntli de Atotonilco hizo Fr^ 
Juan Cimbrón un purgante y un parch^J 
que todavía se venden en las boticas' 
con su nombre. ( 1 1 )• 

( Meca-patli: ?w^(;a¿/, mecate ( Y. ).- 
soí^a; patli^ medicina: « Medicina dey 
mecate,» ó Mecate medicinal.) Zar- 
zaparrilla. — -"^l « mecapacle » amarillol 
se usa contra la mordedura de las ví- 
boras y de otros animales ponzoñosos. ¿I 

( MiAHUA-PATLi: iniahuatl^ espiga^ [ 
del maíz, patli^ medicina: « Medicinará 
f^picae ?;zí77-3-na llama Hernández, n Me- 
dicina de la espiga del maíz. ») Planta 
que estimula el apetito. ( M )• 

( MrccA-PATLi: mirqui^ muerto; 
patlí^ medicina: « Medicina de los 
muertos. » ) Planta de la cual la varie- 
dad conocida con el nombre de ilztic '-. I 
QniccajMtli ^ « micapacle frío, » es buena 
contra la inflamación de los ojos y con- 
tiene la saní^re de las heridas. ( 14 ). 

( MiCH-PATLi: micliin^ pez, pesca- 
do; ^xí///, medicina: « Medicina de los 
peces, » esto es, contra ellos, pues los 
mata,) Planta cuyas hojas se usan co- 
mo vulnerarias. { 15 )• 

( Nanáhua-patli: nanaJiuatl, bubas; 
patli^ medicina: « Medicina de las bu- 
bas,») Planta antivenérea y vulnera- 
ria. ( 16 ). 

( Pai.anca-patli: palanqui^^oáñáo', 
patti^ medicina: « IMedicina de lo po- 
drido.» ) Yerba que se usa como vul- 



— 299— 

nerario, en polvo, en las úlceras atóni- 
cas, ó su cocimiento en lociones. (17). 

'OStepílcIC ( PozTKC-PATi.i: poztectli^ roto, 

quebrado; paííi, medicina: « Medicina 
de lo quebrado. ») Yerba que se em- 
plea para curar las luxaciones y frac- 
turas. 

}ullllisp¡iclc ( QuiMiCH-PATLi: quimic/ii??,. ratón; 

patlí^ medicina: " Medicina de los ra- 
tones, '1 (?sto es, contra ellos, porque 
los mata. ) Es la yerba llamada tam- 
bién Escuinpacle, (V.) ( 15 )• 

•^♦mtcpacle ( Tzonteca-patli: tzonieqm^ cabe- 
za cortada; patli^ medicina: h Medici- 
na de cabeza cortada ") Planta cuya 
leche cura las heridas. (18). 



NOTAS. 

(1) 

No e.stá t'lasiticada esfa plañía. 

(2) . 

Ximénez dice: « de cuatro onzas desta rayz, y una 

onza de eocoztic, componía el yndi(j medico de Cholnla aquel noble medica- 
niento purgante celebrado, por vtilissimo en toda la nueva España, con el 
(jual se separan casi todas las enfermedades majando estas dos cosas, y mez- 
clándolas entre si, y luego con 4 onzas de azúcar muy molido todo y hecho 
pastillas delgadas puestas al sol treynta días hasta que se enjugue y exsale el 
humor, dase deste medicamento cantidad de una drama, y ser esto assí ver- 
dad consta por testimonios jurídicos, y autorizados. 

No obstante el encomio que hace XimCne.: de esta planta, no está clasi- 
ficada. 

(3) 
No he visto clasificada esta planta. 



— 300 — 

(4) 
No he visto clasificada esta planta. 

(5) 

Ximenez, hablando de esta planta, que también se llama te.rapofla, sa- 
xífraga, dice: « uesevnacosa admirable en esta yerna, lo 

qual yo mismo émnchas veces esperimentado, que fregando con ella vna pie- 
dra mojada aunque sea de dos tercias de gruesso, y poniendo las narizes en 
la otra parte contraria de la piedra, se perciue el olor como si la pro]>ia er- 
bezuela se pusiesse á las narizes, por que es tan grande la fuerza de la natura- 
leza que las flacas y delicadas yernas, penetran y traspassan las durissimas y 
grnessas piedras, como si fuessen blandas ó casi nada. » 

No he visto clasificada esta planta. 

(6/ 

I.,atín técnico: Otnsvi ocddentalis, L. — Se llama también bricho y mez- 
quitillo. 

(7) 

Latín técnico: Senecio canicida, Moc y Sesé. — Se llama también clarín- 
cilio, yerba de la Puebla. 

(8) 

Véase la nota li'^'} de la leccini 29^. 

f 9 ) ' 
No he visto clasificada esta planta se llama también •' tezonquelite.» 

(10) . 

Hay muchas especies, entre otras ÜaJcacahuatl, cacahuate, ó ixtacixpatli, 
Tilipendula trifolia. 

(11) 

Latín técnico: Apocinam ap f 

(Í2) ' 

Latín técnico.- 7/3o»/m yjíí/yiíí/'eff. Lam.- Smilas bona-nox, L. La pri" 
mera es la conocida con los nombres de cam[)anilla, mant) de la S'^irgen, qui^", 
bra-plato y yedra morada. 



— 30I — 

La segunda es la zarza parrilla. 

No he visto clasiñcada esta planta. 

(14) 
Parece que es la Tpomcna murucoides de Roem. y Schult. 

(15) 

Eli la Farmacopea mexicana se confunde esta yerba con la llamada 
Quimichpatli pues se le da el nombre de Qidmixpatli Quimkhin signifi- 
ca-" ratón, » y Michin, pescado. Una yerba mata á los pescados y la otra á los 
ratones y á los perros, y por esta virtud, se le llama también Izcu'uipaih. 

EIP. Sahagun, hablando de los ratones, dice: « Los ratones se toman 
con gatos vivos, y con otros de madera, (ó trampas) y con yerba que se llama 

Íuimichpatli. Hablando de yerbas medicinales, dice: Hay otra yerba que se 
lama quimichpatli, escomo mata, es moral : esta yerba mata á los ratones mez- 
clada con alguna comida que ellos acostumbran: puesta esta yerba en las Uagaa 
podridas, come toda la podredumbre de ellas y descubre la carne viva. » 
Latín técnico: Buddleia vertieillata, H. B. K. 

(16) 

Hay cuatro especies. Latín técnico: Smilaí jalapensis, ¿ Schel.— -^S'. 
mídica, Cham y Schl. — Solidago mexicana, l,.—S. velutina D. C. — Las dos úl- 
timas especies las confunden loe botánicos lastimosamente con el calancapatli. 

Esto depende de que han confundido el calaiicapatli y el palancapatli: 
ésta si es lo mismo que la jmnahuapatU. Hernandez dice: « que cogiendo un 

f)uñito de la yerba, quebrantándola y tomándola con un licor conveniente, 
as veces que fuese necesario, destruye de raíz el mal venéreo y cura las úlce- 
ras y tubérculos que se manifiestan en toda la superficie del cuerpo. » 

(17) 

Los AA. de la Farmacopea mexicana ponen como sinónimos Calarir 
capatli. y Palancapatli. Esta confusión es inexplicable, porque si ignoraban 
la etimología de los vocablos, deben haber leído á Hernández ó á Ximénez. 

Latín técnico: hay cinco especies: Baileya vmltiradiatn, Hariv. — Sene- 
cío vulneraria, 1). C. — Solidago mexica.u&, L. — S. velutina, O. C.—Grindelia 
O. C. — Oríndelia inuloides, Willd. 

(18) 
No he visto clasificada esta planta. 



— 302 — 

LECCIÓN LXX. 
PATLI. 

( Conclusión ) 

Tepacle ( Tec-patli: tec ? pa- 

Ui, medicina: « Medicina de ?») 

Yerba cuya raíz es glutinosa y tiene la 
propiedad de saponificar. Se emplea 
como remedio de las fracturas de los 
huesos así como también para cazar 

pájaros. — Ximénez dice: « y des- 

tá misma rayz se hace muy buena liga 
para coger los simples paxarillos.» (i). 

Tepepacle (Tepe-patu: tepetl^ cerro; patli^, 

medicina: « Medicina del cerro ó mon- 
taña. » ) Especie de zarzaparrilla. (2). 

Tesapacle ( Tezac-patli: tezac. . ? patH, 

medicina: « Medicina de ?») 

Planta cuyas hojas en cocimiento se 
emplean como vulnerario y antirreu- 
mático. ( 3 ). 

Tesmincapacle.., (Teixmincá-patli: teioeminqui^ &\ 
que tiene la cara ó los ojos heridos por 
un dardo; /?a//t, medicina: Ximénez tra- 
duceí « medezina de los ojos.» ) Yer- 
ba antioftálmica. (4). 

TeSOCUilpacle.... (Tzocuil-patli: tzocuii, jilguero; 
patli^ medicina: « Medicina del jil- 
guero. Yerba cuyas hojas en cocimien- 
to curan el dolor de cabeza; y la raíz 
en calilla ó supositorio « purga y limpia 
las tripas» — dice Ximénez. 

Tesompacle ( Tezon-patli; tezontU^ tesoncle (V); 

patli^ medicina: « Medicina de tesón- 



— 303 — 

ele,» — « porque la rayz que es como 
una pera, en la dureza y color, se pare- 
ce mucho á la piedra que llaman tezon- 
tle — dice Ximénez.) íerba medici- 
nal que tiene varias aplicaciones. (6). 

lanoquipacle... ( Tlanoquiliz-patli: tlanoquiliztli, 
laiioq uipacle. . . .diarrea , disenteria; /¿z//z,medicina: « Me- 
dicina de la disenteria. ») Yerba, que 
se emplea ccmo purgante. ( 7 ). 

latlaucapacle... ( Tlatlauhca-patli, Üatlauhqui^ 
colorado; imtli^ medicina: « Medicina 
colorada. ») Yerba medicinal que tie- 
ne varias aplicaciones. ( 8 ). 

.^eCUanpacle ( Tecuan-patlt: ¿í(rw«m, fiera, ani- 
mal carnicero, tecuán ( V. ); patíi^ me- 
dicina: « Medicina de las fieras,» esto 
es, contra ellas, porque las envenena ) 
Bejuco venenoso que emplean los indios 
para matar á los coyotes, machacando 
la raíz de la planta entre dos piedras y 
mezclando el jugo y parte de pulpa con 
carne la que colocan en sitios adecuados 
para que la coman los animales. ( 9 )• 

'eopacle.... ( Teo-patli: í^oí/, dios; j)atli^ me- 
dicina: a Medicina de dios ó divina.») 
Untura que hacían los sacerdotes para 
preservarse de muchos males. (10). 

Olompacle ( Tolon-patli: tolontic^ redondo; 

2Mtli^ medicina: « Medicina redon- 
da.») La raíz llamada de Jalapa. — Sue- 
le encontrarle la raíz de esta planta en 
ruedas de 55 á 80 milímetros de diá- 
metro, y á esta forma alude el nombre 
mexicano. ( 11 ). 



!T 



— 304 — 

Tolpacle ( Tol patli: toUn^ tule ( V.)\patl 

medicina: « Tule medicinal.» L 

yerba llamada « peonía del país.» (12^ 

Tospacle ( Toz-patli: toztli, perico amarillc 

patli^ medicina: « Medicina del peric 
amarillo;») Planta con que se cura; 
los diviesos, panadizos y empeines. (13 

Toloncapatli ( Tolonca-patu: to^onqui ^ csW^niz 

patli ^ medicina: « Medicina caliente.» 
Planta que emplean los indios para cu 
rar los tumores. (14). 

Tospacle ( Toch-patli ó Tuch-patli: toch 

Tuspacle tli ó tuchth^ conejo; fatli^ medicina 

Tuzpacle « medicina del conejo.») Nombre d( 

una de las especies de la planta « con 
trayerba, » llamada « barbudilla. » )i5) 
Yamancapacle... ( Yamanca-patli: yamanqui, suave 
tierno; /a¿/2, medicina: — Ximénez tra 
duce: " medezina templada. " Yerbe 
con que se curan las úlceras podrí 
das. ( 16). , 
Yolniiquispacle. (Yolmiquiliz-pÁtli: yolmiquUiztli 
desvanecimiento, síncope; patli^ me 
dicína: " Medicina del , desvanecí 
miento. » Yerba cuyo cocimiento, en 
poción, emplean los indios contra los, 
desmallos y vértigos. ( 17 ). 

Yolopacle. ( Yolo-patli: yolotli^ corazón, patli^ 

medicina: " Medicina del corazón."- 
Ximénez dice que se le dio este nom- 
bre por la virtud que tiene de confor- 
tar el corazón. ) Yerba de que hay dos 
especies, una que cura el corazón, y 
otra que se usa como febrífuga. (18). 



— 305 — 

7i7'iU^ ioso, viscoso; /M^i?//, vara; M/', medt- 

^' cina: « Medicina de vara peciajosa.- 

Verba que se emplea como diurético, y 
« remedia la mucha clausura de la mu- 
jer que pare » — ^ice 

Ximénez. ( 19 )• , . ,. . 

Zacatepacle ( Zm^atle-patu: .^.< zacate^\^^ 

t'etl,{nt^o]fmth, mediana: «/.acate 
quemante medicinal. »— « medezma 
que quema,»— dice Xzménez.) \er- 
ba vulneraria. (20) 

/•íPaorüisDaclc .. fZACA HUiTZ i'ATLi: zaratl, zacate (V); 

Zaca.UlspaClC.. ^^^^ -^^^^ • ,,pi^^. ^,^,/,; n^edicina: «Za- 
cate espinoso medicmal. »— « Aledezi- 
na de pasto' espinoso,»— traduce Xi- 
ménez.) La yerba llamada «diente de 
perro.» ( 21 )• ^ ^ 

7.ivnlivií»lp (Zayul-patli: zayolm o zayulin, 

^^'^"^^'""^^ Jsca; />.//., medicina: «Medicina 

de mo.scas. ») Yerba de que hay dos 
especies, y que tiene varios usos medi- 
cinales. ( 22 ). 
/oiDJlcle . . ( Zoa-patlí: zoa ^^ path, me- 

^^^*^'^*^ dicina.— Se considera sinónimo de a- 

hanpatlin ( V. Ciguapacle. ) 

ActimpaclO ( Actik patu: acAin ? path, 

medicina.) ( 23 )• 

ATíi^aDacle ( Apitzac-vatli: a/ñtzaca: aguB. 

Apisapacie... . ¿^¿¿^. ^^^^^¿^ medicina: «Medicina 

de agua delgada. ») ( 24 )• 

^ radical muy adulterado; path, medici- 

na ) Es la planta llamada " sensitiva,'' 
li dormilona " y " vergonzosa." (, 25 ) 



— 3C>6 — 

NOTAS. 



' 1 ) 

No h^' vi(<t() clasirtcaila e.^^ta planta. 

(2) 
No he YÍ8tn elasitieaila esta ]>laiita. 

Latin téenieo: Senfcio jnrrar, DC. 

(4) 
No he visto clasificada esta planta. 

(ó) 
No he visto clasificada esta planta. 

No he visto clasifica<la esta ]ilanta. 

(7) 

Latin técnico: (Tfitílana .s;*? 

Latin técnico.- (icraniuin ulcliínrilliAili'x.'' L. 

Ijfiüu tí'cnico: (r(ti)(>!r>(ft(s gpf — Mandiuid zmiapnnica, Hemsl.— Kl Dr. 
Hernandez distingue dos ]ilantas de fecn<iiitji<((l¡ De una, que es la goiiolul/Hü, 
di(>e que mata á los leones, á tigres y a otros animales; y de otra, que cura los 
tumores nialignos. untándola des|>nes ije molida. 

1 10 . 

V.\ V. riavijero, haV)1ando de l;is unciones (jue usalnuí l<is sacerdotes 
dice: 



— .v-V 

A(l<'iiiíís (le lii uiH'ion ortiinaritt iJe tinta usal)iiii otra extraordinaria y 
■ ', ,iuinable,sieuipre que hacían sacrificios en las cimas de los montes y en 
I lias tenebrosas de la tierra. Tomaban una buena cantida<l de insectos 
~.is, como escorpiones, arañas y «rusanos, y aun de culebras pequeñas; 
lillas en uno de los hogares del templo, y amasaban sus cenizas en 
.(■ro con hoUiu de ocotl, con taliaco, con la yerba ololiuhqni, y con al- 
us insectos vivos. Presentaban en vasos pe |ueños esta diabólica confec- 
I á sus dioses, v después se unirian con ella U-''\o el cuerpo. Después arros- 
lan con denuedo lf)S mayores pelijiros, persuadí los de que no podrian ha- 
es ningún mal, ni las lleras dt- ios bos(|ues, ni lo-s insectos mas maléficos, 
naban :i a(|uplla untura teopatli, es decir inedicam?nto divino, y la creían 
iz contra toda especie de enfermedades, por lo que, solían darla á los en- 
108 v á los niños. » 
Toíla\ ía hoy la emplean los indios como medicina. 

(U) 

Latín técnico: Jpoii'ini.pitrgn. St- llama tanibicMi » limoiu-illii. n 

(12) 

Latín técnico: Ci/imtiis f^snilnitiiK L. Llámase también "tulilio. " 

ii;5i 

No he visto clnsiticada esta {dant.i. 

Latin técnico: /^/í</i/(í(/</ í/(//ro//(Oíu. 1 <ene. — Ks la planta conocida con el 
ibre de " lantén " ó "jlantén." 

( 15 ) 

Latín técnico: Dorsfniia ilrakrim ^.. 

(16) 
No he vistn clasilicada esta piaiitn. 

(17J 

No he visto clasificada esta planta. 

No he visto clasificada esta plauU. Acaso lo esté entre las especies del 
rorhiú. [Y. ) 



"^ 



— 308 - • 

(19) 

liatín tí'cnico: Hay dos especies; Sleria .vilicifoUa, Cav., que es la jaril 
ú zazale de olor, y la MenlzelUí lii'<pi<ht, AVilld., que es la pegarropa amarilla. 

( 2Ú ) 

No be visto dasifioada esta plant 1. Acaso lo esté entre las especies' 
tlfjmtfi [ V. Tej)acle. ) 

(21 )• 

No he visto clasilicada esta jilanta. 

( 22 ) 

Latín técnico: tal vez sea la Binllcrja ((inericanu, L. 

( 23 ) 

Latín técnico: Echites cuinclda, ^loc. y Ses. 

(24) ^ 

Latín técnico; Malva sp ? 

( 25 ) 

Latín técnico: Mimosa púdica L. 



LECCIÓN LXXI. 

PiLLi, hijo, niño, muchacho, paje, noble, apéndice, a| 
do; bajo la íorma Píl y Pilli. ( i ). 

Pilí^uanejo (Formado del mexicano pillX 

hijos, plural de />////, hijo; y de líf 
sinencia castellana ejn. ) (criado *J 
convento. || Hombre desprecí 
I fem. Manceba |j Parásito tonl 
al<;una persona ( ¡VI. Ocampo. ) 



— 309 - 

'ilmainn.- ( Pil-mama: pUli, niño,--?il¿'tó5^/Mf- 

7«rí///rt', que carina: « La que carga ni- 
ños. ») La sirvienta que carga y^^t?i-^ 
da á los niños en sus primeros años. 

( M- 

lltoncle.. ( Pil-tonti,t: 7»////, niño; tmitli^ ex- 
presión de diminutivo: « Muchacliito, 
ta. ») Muchacho de poca edad. |¡ Se 
aplica también á los animales pequeños 
por su corta edad; nunca á los objetos 
pequeños, como dice el Sr. Sánchez. 

(■)■ 

ipilol ( Pip I L-OTL: p}¡)Uii^ forma reduplica- 

tiva de/íV/í, niño; o¿/, desinencia que 
connota lo perteneciente á una perso- 
na ó cosa: « Niñada, simpleza, bobi- 
na.») Especie de hojuela de har¿qa^y-{- 
dulce, qne se deshace al tenerla en la 
boca; y que sólo comen los muchachos 
y gente simple. 

ipilOS. Pipilí- (PíFiLPiPiL, muchachuelós. y por 

tos extensión, los hijos de la . hefr^t"^ ideJi^ 

guajolote, á la que los españoles llama- 
ron « pipi.'a » por ;er madre de los 
« pipilitos ó pipilos » ( I ). 

'ipila La hembra del guajolote. ( Yéaae 

Pipiloi?. ) 1 1 La prostituta de la últi- 
mo clase. II Apodo de un insurgente 
de loe que acandillaba el Cura Hidalgo 
en el ataque áJar^hóndiga de Guana- 
juato, que lle^aíih^auna losa en la espal- 
da se acercó, bajo los fjiegos de los si- 
tiados, á lafjiuerta del edificio, le pren- 
dió fuegQ,, y,.4eJ!9hiÍ5afltq^4g#ftfetr4íí fá?'k)s 
sitiador©ííP^''>'>« ,m-.;í.,iñ.¡í. .,4.r''-"a-« •■« ••!-' .-■:!"' ■ 



— ^lO — ■ 



Mcclapil ( Metlá-1'ILli.) Véase en la lección 

52*. 

Nenepile ( Nkne-pilli. ) Véase en la lec- 
ción 58». 



NOMBRES GEOGRÁFICOS. t 

PilCíiya ,.... (Pilca van: pilca^ voz impersonal-^ 

de jdloa^ « se cuelga;» ?/a;/, seudopos- 
posición que expresa el lugar donde se 
ejecuta la acción del yerbo: « Lugar 
en que se cuelga alguna cosa.» ( i ). 

Los indios llamaron tepuztli pilcayan 
á los campanarios, y tal es el origen de 
algunos pueblos que llevan el nombre 
de Vil cay a. 

Pllhuatftpec Pílhuan-tepe-c: pWman, hijos ni- 
ños, pajes, nobles, tepetl^ cerro; c, en: 

« En el cerro de ? » La polise 

mia del vocablo pilhuan impide deter- 
minar la significación. 

TejUpilCO. ( Te-X()I>il-co: tctl^ piedra; xopilli, 

dedos de los pies; co, en: « En los de- 
dos de los pies de piedra») Puede 
referirse el nombre á alguna huella hu- 
mana en una piedra, ó á algún frag- 
mento de pies de un idolo. ( i ). 



NOTAS. 

(1) 

PiLLi se deriva de 7íí/oí7, suspender, colgar, de suerte que dignifica, lo que 
cuelga, esto es, agregado, apéndice, accesorio; y de aquí han venido las signiíi- 



— 311 — 

•acione.a restringida?' de « hijo » é « hija, » que dependpn ó son un apéndice de 
o» padre-! mientras gon pequeños, por eso se extendió la sitrnificacióii á «ni- 
"lO," en la forma diminutiva, p'llzlntli, y á " muchacho.» tamVñíni en la forma 
Vun'umt'wa, piltontli. De tal manera es inherente la signilícación de <• apén- 
Jice» ó "I atíregado » á la palabra pHU, que en otras siguifieaciones concretas 
jue tiene, .«iempre denota la idea de «colgar,» de estar agregado, de ser un 
ipéndice; así //ia;)i7/í significa «dedo de la mano,» xopUU, «dedo del pié,» y 
os dedos no son sino apéndice de las manos y de los pies, y como que están 
f'olgados de estos miembros; metlapilli, la mano del metate, y ¿qué cosa es esa 
nano, pilli, sino un agregado del « metate,» un apéndice necesario de él? PUli, 
,V)ble, paje, conotala misma idea de dependencia, pues los nobles y los pajes, 
lo son mas que criados ó servidores de los reyes ó de los magnates, esto es, 
'st.ln agregaílos á ellos, lo* acompañan, comlíei^, como decian los romanos, de 
londe han venido los condes de las cortes monárquicas. 

(2) . 

« La palabra pilgnanejo: y me parece que con propiedad pilhiíanejo, e? 
m diminutivo de desprecio como tod( s los terminados en ejo y eja, como 
astillejo, corrdlejo, animalejo, librijo, lenteja cazoleja, etc. Los pilhuanejos no 
•ran novicios, legos ni criados, sino unos jovencillos que ñvían dentro del 
■onvento por el cariño de los frailes, quines les daban la comida y el vestido: 
le ellos unos eran estudiantes, que después de cursar gramática latina, filosofía 
.' teología, con la imperfección de toda persona mimada, venían ú ser frailes 
amblen, y otros no tenían ni oficio ni ocupación. 

Los' donados ó criados del convento también tenían unos compañeros 
jue Feijoo, no hallando nombre que darles, les llama medi>s criados, y otros 
lyutlaban ú aquellos en la cocina y en otros quehaceres domésticos.» (Doctor 
\. Rivera) 

Los indios llamaban á esos muchachos de que habla el P. Rivera, te- 
>i¿/iHa», hijos-, por que los concider.ban como hijos del Convento; pero los 
íspañoles, fijándose en que esos muchachos no tenían ocupación fija, y en 
Igunas cosa< eran servidores d? los frailes, los llamaron «pilhuanejos,» haciendo 
iféresis de la palabra mexicana tepilhuan y haciendo uso de la desinencia cas- 
ellana despectiva ejo. Con esta significación despectiva se extendió la pala- 
)ra á las demás significaciones que hoy tiene. 



LECCIÓN LXXII. 

PoL Ó Pul, expresión de aumentativo; bajo la forma 
— Pol ó Pul. — 

(O 

icapulco Aca-pul-co: acá//, caña; ;?w/, desi- 
nencia aumentativa; ro, en: « En (don- 



1 



ó 



12 — 



de hay ) cañas grandes ó «¡gruesas, » c 
« En las cañotas. » ( i ).^=^Arap(ilct 
es lo opuesto á Acai cinco. ( Véase 
Acacingo.) 

ApulCO A-PUL-co: atJ^ agua; ;??//, desinencin 

aumentativa; w, en: « En { donde hay ; 
agua gorda.» — Apulc.o es lo opuesto á 
' A pit zaceo. (Véase Apisaco. ) 

Atla pilleo Atlauh-pul-co: atlauhtii, barranca; 

pul., desinencia aumentativa; ro, en: 
« En barranca grande, » ó « En el 
barrancón.» 

Atlapillco ATLA-ruL-co: atlatl, especie de ba- 
llesta; ;>'//, desinencia aumentativa; co^ 
en: « En ( donde hay ) ballestas gran- 
des. » 

ralpulco... Cal-pul-co: calli^ casa; puL desi- 
nencia aumentativa; co^ en: « En las 
casas grandes,» y, por extensión, « En 
la sala grande, » « En el barrio.» (2). 

Cjllpillalpail Calpul-lal-pan: calpuUi^ iglesia 

de barrio, barrio; tlaüi., que pierde la t 
inicial por estar en medio de dos //, 
tierra; pan.^ en; « En las tierras de la 
iglesia del barrio.») ( 2 ). 

HuipuICO HuiTZ-T'Ui.co; IiiiitUli, espina; ;??</, 

desinencia de aumentativo; co, en: « En 
(donde hay) espinas grandes ó gordas.» 

TepeapillCO Tepe-apul co: tepetl^ cerro; apnJy 

Eosiú] rA i.\p> agua gorda; co^ en: « En agua gorda 
dd cerro.» ( Véase Apulco.) 

TepepulcO Tepk-pul-co: tepetl, cerro; pul^ de- 
sinencia aumentativa; ¿-c, en: « En ce- 
•i^ífíb ,\vn^ ;cií£3 ,^íW>k5iK€®fÍQi^?-Jt)/ >s< En cerro grande.»— 
•rifíMív! « ;.r- ,>v>T-ftpHlíWr'í«*f.r)© f7<>íníe.sto á TepHzmco y 



— 313 - 

'Yepetonco. ( Véanse I'epecintjo y Te- 
petongo. ) 



NOTAS. 



' 1 ) 

'' La deshieiicia pol ó ;)w/-dioe Moliua-acTecienta la sígniticación <lel nom- 
bre a quien 8e pone.» A 1 castellano se traduce empleando expresiones de 
luiiuentativo, ó agregando al nombre adjetivos que expresen aumento, y á 
vrps desprecio; eje-n: ichtetqui, ladrón; ichtecapu', ladronazo; ahulani, puta; 
'ihi'innipul, ramera des^pivciable. 

Estos nombres acabados en pol 6 pul forman muchos de lugar ó geográ- 
ficos, añadiendo la posposición co; ejem: de ucapiil, caña grande ó cañota, se 
íorma Acopnko, <i í^n las cañotas.» Si hubieran sabido esto los españoles, no 
hubieran dicho en sus diccionarios que Acapulco se había formado del latín 
Aquae pidchrie, « Aguas claras.» 

Casi todos los Mexicanistas aseveran que Acaintleo se compone de acatl, 
caña, de pul, derivado de poloa, perder, destruir, y le dan al vocablo la signi- 
ficación de « destrucción » ó « conquista » y, según ellos, Acapulco significa; 
" l>oiide destruyeron las cañas. » [ Véase la impugnación de este error en mi 
obra « NtiMBREs GEooKAFicob Mexicanos dkl Distrito Federal,» en la pala- 
bra Huipulco. ] 

(2) 

El P. .Sahagún. hablando iW una tiesta que hacían los comerciantes al 
dios Yucatec'iíll, dice.' " los convidados reverenciaban gran- 
demente al báculo con que habían ido y vuelto, tenian que era imagen de 

aquel dios Para hacer esta honra al báculo, se ponían en una 

de las casas de oración que tenían en los barrios, que ellos llamaban calpulU, 

que quiere decir iglesia del barrio ó parroquia » Se ye, pues, 

{Mir este pasaje que cidpalli no significa directamente bamo; sino " iglesia " ó 
" templo," por estar tal vez éstos en una n Sala ó casa grande,» que es lo que 
literalmente significa calpv'H. De la misma nwnera entre nosotros los barrios 
llevan el nombre de la iglesia que se encuentra en ellos; así, en México se di- 
ce: « barrio de San Pablo,» « barrio de Santa Ana,» » barrio de San Sebastián, 
» etc. etc, á la parroquia de San Pablo, de Sta. Ana,deSan Sebastián etc. etc. 

En otro lugar dice el mismo P. Sahagiin.- « Ofrecían muchas cosas en 
las casas que llaman calpulli, que eran con)0 iglesias de los barrios donde se 
juntaban todos los del mismo, as' .í ofrecer, como á otras ceremonias muchas 
que se hacían.» • Pero describiendo el 78? edificio del templo mayor, el mis- 
mo padre dice: El 78 edificio se llamaba atlpulli: estas eran unas casas pe- 
queñas deque estalia cercado to lo el patio de dentro: á estas casillas llama- 
ban cnlpidli, y á ellas se recogían á ayunar y hacer penitencia " 

En este pasaje desaparece la comotación aumentativa, pues llama Sahagún á 
los capidli, « casillas. » Tal vez sea por que, comparadas estas iglesias con las 
demás de! templo mayor, eran más pequeñas. 



— 314 — 

LECCIÓN LXXIII. 

QüETZALLi, pluma rica, verde y hermosa; fi^. límpido, 
brillante; bajo la forma Quetzal. 

Ciiesal. Quesal... ( Quetzal-tototl: quetzalH, p\umi 
larga, verde y rica; fig., cosa briílantej 
hermosa, límpida; toíoil^ pájaro: « Pá- 
jaro de plumaje verde, largo y hermo- 
so.» ) Hermoso pájaro que vive en 
Guatemala y Chiapas, de plumaje ver- 
de tornasolado, que empleaban los 
grandes señores en sus insignias y ador- 
nos.— =í2''^'^«/^i, como adjetivo, signi- 
fica brillante, resplandeciente, límpido, 

(O. 

({uesalcoal ( Quetzal-coatl: qtietzalU^ pluma 

verde y rica; coail^ culebra: « Culebra 
de plumas verdes y ricas, » ó « Culebra 
emplumada,» como dicen algunos his- 
toriadores.) Dios del aire, represen- 
tado bajo la forma de serpiente, em- 
blema de los vientos y de los torbelli- 
nos,cubierto con plumas de quetzal- 
iútotl^ que son la imagen de los zéfiros 
y de las nubes ligeras. 



NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

Apanquesaleo... Apan-quetzal-co: apantlí, cono át 
2igMdi\qnetzaUi, límpido, hermoso: co, en; 



— 115 — 

« En los caños de agua límpidos y her- 
mosos." 

(¡nezala Quetzal-a-c: quetzalU, el pájaro 

quetzaltototl ^ cuezal ó quesal ( V. ); ^^A 
agua; ¿r, en: " En agua de los quesa- 
les." — Si quetzalíi se toma como adje- 
tivo, entonces el nombre significa: 
" En agua limpia ó hermosa. " 

Cuezalcuitlapil- ( Quetzal-cu itlapil-co: quetzalli^ 

CO el ave quetzal tototl^ cuesal, quesal ( V.); 

cuitia/'il/i, cola; co, en: " En las colas 
de quesal.") En este lugar deben ha- 
ber trabajado de las colas de los que- 
sales. que era donde tenían las más lar- 
gas y hermosas plumas, los vestidos y 
penachos que de ellas hacían para los 
dioses y los reyes. — También llama- 
ban quetzalcuiUapi¿¿i\ " c( la de que- 
sal." á un colgajo de estas plumas ^ue 
los nobles usaban hacia la espalda. 
Como á los que usaban esta insignia 
los llamaban también Quetzalniitla- 
piUi^ al lugar donde residían y ejercían 
autoridad le daban el nOmbre de Quel- 
zalcuitlapilco^ " Donde está el Quet- 
zalcuitlapillí. " 

Cuetzalan Quetzal lan: qnetzalli^ abreviación 

de quetzal tototl, el pájaro quetzalli, que- 
sal ( V. );//«w, junto á: " Junto á los que- 
sales. " 

Cuezalapan Quetzal-a-pan: quetzalli^ el pájaro 

Quesalapan guetzal-tototl^ cuezal, quesal (V. ); att, 

agua, y, por extensión, río; pan^ en: 
" En el río de los quesales- " 



Qnesalos toque. 
Qnesaltenan^^o. 



- 3r^ ^^ ! 

yuETzAL-OZTu-C: qiietzalH , el pája- 
ro quesa! ( V. ); nztutL cueva; <•, en: 
" P^n la cueva de k>s pájaros quesales.i 
. ( QrETzAL-Ti£NAM-co: quetzal!), el 
ave qaeÁzal-tototl ^ cuesal, quesal ( \'. i; 
tenandtl , muralla, cerco de ciudad; rn, 
en: " En la muralla de los quetzcd- 
tolotl ó quesales.") Ciudad importan-l 
te de Guatemala, que acaba de ser des- 
truida por los terremotos y erupción] 
de un volcán. 

Quesal macan ,... Quetzáf.-ma-can: qudzaW^ el avel 

"'^ quetzal -totot/, q\iQ?^'á\ [Y .)\ rna, cazanl 

cnn^ hi^ar: " Lucfar donde cazan á los 

quesales." 

OuF.r/AL iiua-can: gu.etzalli^ el¿ av( 
quetzal-toiotl. quesal ( V- ); hua, qu< 
expresa tenencia ó posesión; can^ 'lu-íl 
¡Ljar: " Lugar de los que tienen quesí 
les. 'I 



(juesalhiíacán. 



NOTAS. 



n) ■ 

h'l Dr. Hfñiiíifl (iicf (jue (¡atl:.all'i t-s jiluiíil de qittizul, y que estess palen 
tirae deben essoribirjie caetzal y cnetzalh. Las dos aseveraciones son inexactas^ 
Molina, Olmos y todos ios diccionaristas antiguos, y Remi Simeón entre le 
modernos, escriben quetzaUi, y esta palabra no es plural, ni lo admite tampc 
CO. El vocablo entero, qnetzaltototl, si admite plural como cosa animada, y si 
forma es qnetzaltotome. Si quetzalli admitiera el plural, sería. quetzaUi Ji ó quet^ 
zahne. La palal)ra "cuetzal," " cuezal." reviste ya la forma de aztequisnfic 

El ilustre Llave, en una nota ;1 su descripción ornitológica del quetzal^ 
tototl, dice: " frecniof! que la palabra mexicana qiietzalH, viene á ser un aba 
tracto equivalente !Í brilliuite. resi.Umdeciei te. lino, delicado, y nos funda 
mos en que qiielzdli-Juilih'mitl significa piedra preciosa azul ó verde, (^lehól 



— 1^7 — 

zí/í significa la esmeralda, y quetzalhucxotl equivale á eauce fino y de- 
■ai]o," 

El r. Sahagún, hablando de las aves de pluma rica, dice: «Hayuna 

e i>n esta tierra que se llama quetzaltototl tiene plumas muy rii-as y de diver- 

si cñlores, tiene el jñco agudo y amarillo, y los p>ies de este mismo color, 

t iif un tocado en la cabeza de pluma como cresta de gallo: es tan grande 

lint una ave que se llama izaiuill, que es tan grande como una urraca ó pega 

-paña: tiene la cola de forma y composición de estas aves que se llaman 

', ó tenzanatl, que se crian en los pueblos. Las plumas que cria en la co- 

.-. llaman ^ífüe/zíi///; son muy verdes y resplandecientes; s m anchas como 

las hojas de espadañas, dobleganse cuando las toca el alie, resplandecen muy 

•riñosamente. Tiene est.i ave unas plunia? negras en la cola conque cubre 

tas plumas ricas, las cuales están en el medio de estas negras. Estas plumas 

•L'ras de la parte de afuera son muy obscuras, y de la parte de adentro ^ue 

lu que está junto con las plumas ricas, es algo verde obscuro, y no muy an- 

10 ni largo. El tocado que tiene en la cabeza esta ave, es muy hermoso y 
splandeciente; Ih man á estas plumas (zinitzcua. Tiene esta ave el cuello 
pecho colorado resplandeciente, es preciosa esta pluma, y Uámanla í^mi/^cím 

11 el pescuezo por la parte de atrás y todas las espaldas, tiene las plumas 
■nies muy resplandecientes.- debajo de la cola y entre las piernas, tiene una 
i;iiiii delicada del mismo color, clara, resplandeciente, y blanda: en los codi- 

:i' las alas tienen plumas verdes y debajo negro, y las de más adentro de 
son de color de uña, y un poco encorbadas, y están sobre los cañones 
• íjs plumas delgadas del ala, que se llama queízalvitzlh, son verdes claras, 
rgas. derechas y agudas de las puntas, y resplandece s i \ erdura. Habitan 
ta?; aves en la provincia que se llama Tecolotlan, que es acia Honduras ó^ cer- 
, viven en las arboledas y hacen sus nidos en los árboles para criar á sus 

Bernal Diaz del Castillo, hablando de la caza de aves en >?ueva-España, 
e: " También donde hacen aquellos ricos plumages, quo labran de pin- 
as verdes; y las aves destas plumas, es el cuerpo dellas amanera de las pi- 
/.as, que hay en nuestra España: llámanse en esta tierra quezales." 

El P Servando Teresa de Mier, estudiando el mito de Quetzalcoatl, dice: 
\hora entra la explicación de la palabra Quetzal, que compone el nombre de 
■iitzalcóhuatl, Es palabra sincopada ó elididida de Qurtzal-M, especie nueva 
4 gérn:í-o Fsütacus, descrita por el naturalista Lallave, y dedicada con el 
uiijre de Psittncxis Moziño á este otro naturalista Mexicano, su compañero 
i la compí^sición de la Flora Mexicana, el cual trajo aquel pájaro de selvas 
' (Guatemala, donde se cría. Su color es verde esmeralda preciosísimo, y sus 
limas, de que tiene tres muy grandes por cola, eran tan apreciadas, que 
nia pena de muerte quien los mataba. Las damas hoy las estiman muchísimo 
Jando se le coge, piede las plumas de la cola con la pesadumbre. Su nombre 
i un distintivo de aprecio, lo daban á un pajarito de dulce canto que llama 
htzaltotutl, para alabar una doncella honesta y hí rmosa la solían llamar 
nina de Qvetzalli. » La descripción c'antífica de este hermoso pájaro la 
u e el naturalista I^ Llave, en los términos siguientes.- « El Quetzaltotothque 
u'opado vulgarmente suele llamarse quezale, es poco mayor que el trongon 
rtwui, y tiene el pico corto, deprimido, ancho en la base en el ápice de la 
ándibula superior, gin dientes, de color amarillento, y las narices con barbi- 
LS ó mostachos cortos. Tiene una cresta de plumas que recargándose vienen 
s -le las sienes, y forman una especie de casco. La cola consta de doce 
inos, los seis superiores negros y los de abajo la mayor parte blancos, 
ibren esta cola una porción de plumas que van saliendo de dos en dos, alar- 



— 3iS — 

gáiulose gradualmente hasta tener las últimas en algunos individuos cosa de 
una vara, advirtiéndose que estas largas plumas tienen sola cómodos dedos de 
ancho, y que el nervio ó eje es y)astante elástico y flexible. Las plumas déla 
cabeza, las de la mitad superior del pecho, las de todo el cuello, el manto 6 
espalda y las tapas de la cola son de un verde esmeralda dorado, que Fe.;ún la 
exposición de la luz, cambia en violeta y azul de zafiro. Los remos de la ala 
son negros, y las plumas de sus tapas, del verde de que hemos hablado, están 
dispuestas en forma de alfanje mirando la punta hacia el pico, y cul ren toda 
el ala cuando el animal está posado. Por debajo, desde la mitad inferior dd 
pecho hasta el obispillo, es rojo; al principio de un sanguíneo renegrido, qite 
degenera en punzó, y-que se va deskbazando hasta que por la entrepierna 
llega á declinar á veces en rosado. Las plumas que cubren los muslos son 
negruscas y casi del mismo colorios pies, cortos de caña y ion dos dedos de- 
lanteros y dos traseros, pues es de la familia ú orden de los trepadtris. I4 
hembra es más abultada, pero las tapas de la ala y co?a nó son tan grandes, y 
á lo que me acuerdo ( pues hace muchos años qué la vi, y no me quedé con 
la descripción, ) es toda verde dorada, y en la parte inferior carece de rojo; 
pero repito que de esto no estoy muy seguro, por las ra: ones dichas. » 

Latin técnico: Trogon pavoninux, Hern. Fhuroinachras MtjciTio, Llave,- 
Los reyes mexicanos dictaron una especie de reglamento })ara cazar el. 
queizaltototl sin lastimarlo, quitándoles todas las plumas largas, y soltándolos 
para que les nacieran otras. ^ 

El Sr. Mociño dice que la Expedición Botánica, de que él formó part^ 
había mandado una cantidad suficiente de estas plumas para adornar con 
ellas un vestido que se presentó á la reina María Luisa, quien lo conservaba 
como una presea. 



LECCIÓN LXXIV. 

Qi'ECHOL, cierto pájaro; plumaje hermoso de este pájaro; 

fig. hermoso; bajo la torma Quechol. g 

Quechol ( QuECHOLLT, abreviación de tfavh^ 

quecJiol-tototl; tlahuitl^ ocre rojo, qne- 
choUl^ plumaje. hermo.?o; totoll ave, pá- 
jaro: « Pájaro de hermoso plumaje 
rojo. ») Pájaro acuático, muy pareci- 
do al pato, notable por su brillante 
plumaje rojo; vive en las orillas de los 
ríos y del mar y se alimenta de peces. 
— Los españoles le dieron el nombre 
de « flamenco.» (O- 



— 319 — 

TliiuquOí'lK^l Véase Quechol, (i). 

Thiiiqucchol su- (TLAunyuECHOL-xoCHiTi.: tlanli- 

á llil qtieckolli^ cierto pájaro ( V. Quechol ); 

xoi'Jiitl ^ flor: « Flor que parees tlau- 
quechol,*» por su color) Árbol cuyas 
flores, que esparcen un olor suave, tie- 
nen el color del ave llámala tlauque- 
chol. ( 2 ). 



NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

(iuaqiiecliula Cuau-quechol-lan: cumuli^ águi- 
la; quecholli^ plumaje rico; lan^ varian- 
te de tlan, junto: « Junto á las plu- 
mas ricas ó hermosas de águila.» ( 3 ). 

(Jliecliolac QuECHOL-A C: qnecholiU el pájaro 

quechol ( V. ); atl^ agua; c^ en: « En 
agua de los quecholes. » Si quecholli 
se toma en el sentido figurado de 
« hermoso, brillante, límpido,» enton- 
ces significa el nombre: « En el agua 
hermosa ó límpida. » 



NOTAS. 



(1) 

La traducción que hemos dado de quecholli, « plumaje hermozo, » es 
tvaiialaticia. La propia etimológica es la que da el Sr. Paso y Troiicoeo: « Se 



— 320 — 

ha traducido Je varias maneras el nombre. Rectanaente quiere decir «mo- 
vimiento » ( olli ), del cuello ( quechtli, )» denominación equivalente al signi- 
ficado más completo de « ( ave )» de cuello flexible, »por tener cuello largo 
el ave designada con este nombre.» 

También llamaban á este pájaro TeoquecTiol, magnifico, raro, divino. 
Vivia esta hermosa ave en lo región de Totonacupan. 

El P. Sahagün, hablando de las aves de pluma rica, dice: «Hay 

otra ave que se llama thuhqitecliol, ó teuhquechol, vive en el agua y es como 
pato: tiene los pies como éste anchos v colorados, también el pico es colorado 
y como paleta de boticario que ellos llaman espátula: tiene un tocadillo en la 
Cabeza colorado, el pecho, barriga, cola, espaldas alas y los codos de éstas, del 
mismo color muy fino, el pico y los piss son amarillos: dicen que e ta ave ea 
el piíicipe délas garzotas blancas que se juntan á el donde quieía que le 
ven. » 

Don Carlos M. Bustamante, en una nota á un pasaje del P. Sahagún, 
dice: « El Quechotl ó Tluuhqutc'dl es pájaro acuático, grande, que tiene la.s 
plumas de un bellísimo color de grana, ó un blanco sonrosado, menos las del 
cuello que son negras. Habita en ia playa del Mar y margenes de los rios, 
no come mas que peces vivos, sin tocar jamás carne muerta. » 

Los Mexicanos le dieron el nombre de Quecholli ú un mes de su calen- 
dario, que corresponde á nuestro Noviembre, por que entonces empezaban á 
aparecer esas aves, no en los lagos de México, como dicen algunos autores, si- 
no en las playas del mar y en las riberas de los rios cercanos á el. 

El quecholli era símbolo de los amantes, y lo invocaban en los casa- 
mientos con epitalamios, como los antiguos romanos a Himeneo. 



(•2) 
Esta planta no ha sido clasifii ada. 

(3) 

Remi Simeón dice que la primera radical es cunJutitl, árbol. Se cono- 
ce que no ha visto el jeroglífico de CuauquechoUan, que consiste en una coli- 
na, sobre la cual están esparcidas plumas pardas y en cuya cima está un águi- 
la para significar que las plumas son de este animal. 

Los otros dos jeroglíficos de este pueblo ( V. ) manifiestan que su nom- 
bre es hagiográñco, pues los cinco puntos ó circulitos que están á un lado en el 
primero, y en el segundo encima del cerro, nos dan el nu.neral maeuili, cinco, 
y el ave que está junto á los cerros es el cuautli, águila, cuya lectura es Ma- 
cuilcuantU, «cimo águila, » que es el quinto día de la 11? trecena del tunala- 
matl, ó calendario adivinatorio. La figura que corona los do-^ cerros es el 
símbolo del mes (¿udchoUi, y con epte último elemento la lectura ccompleta es 
Macuilcuautli q echolH, esto es, «cinco águila del mes quecholli, » que corres- 
ponde, según el P. Sauagún, al 3 de Noviembre, según León y Cama, al 10 de 
Octubre, y según Chavero al 3 de Noviembre del undécimo año de cada tlal- 
pilli ó sea el periodo de trece años. Como el día cuautli del mes quecftolli es 
el día cinco invariablemente, no es necesario anteponerle el numeral ¡iiacuili, 
y solo lo llamaron los Mexicanos cuaiiqiiecholli, de donde se foruió el nombre 
cuauqaechollan, lugar donde ese día te haría una fiesta en honor del cuautli, 
ó donde habrík algún templo dedicado áesa deidad. 



— 32 1 — 

LCCION LXXV. 

QuiLiTL, quelite, yerba comestible; bajo la torma 
QuiL ó QuiLi. 

(Jlielite (QuiLiTL. « Verdura ó yerbas co- 
mestibles.» (Molina.). Yerbecita comes- 
tible que nace en las sementeras, (i). 

Ayosochiquelito. ( Ayo-xochi quilitl: aiiotH^ ca'a- 
baza; a'ochitl^ flor; guiliil, quelite (V ): 
« Flor de calabaza.» Se agrega al 
nombre la palabra fuilit/^ quelite, para 
significar que esa flor es conestible.) 
Flor tierna de calabaza, que es la co- 
mestible ( 2 ). 

Clachicaquelite. ( Tlachica quilitl: tlachíqui, que, 
en composición, convierte el (]ui en cn^ 
« el que raspa;» quilitl^ « yerba: » 
« Yerba del que raspa,» — Por antono- 
masia üe llama tlackiqni^ « raspador,» 
al que raspa el cajete del maguey des- 
pués de extraer con el acocote la agu: - 
miel. — Como de tlachiqui .se ha forma- 
do el aztequismo « tlachiquero » ó 
« clachiquero,» hoy se llama esta yer- 
ba « yerba del clachiquero.») Yerba 
que se emplea para facilitar la fermen- 
tación del pulque. ( 3 ). 

Chicllioaquelite. (Chiccica-quilitl: chichicatl, 

hiél; quilitt^ quelite (V.): « Quelite 
de hiél,» esto es, « Yerba comestible 
amarga como hiél.») La cerraja, yer- 
ba medicinal y comestible, que se cría 
en las huei tas, y es amarga como la 
achicoria. (4). 



321 — 



Ouauquelite ( Huau QUILitl: /maut/í, bledos 

qnUitl^ quelite ( V.): " Bledos herbá- 
ceos comestibles. I') Ajedrea, bledo» 
que se comen harvidos. ( 5 ) ( 10 ) 

Hllisqiielite (Huitz quilitl: fmitztli^ espina 

giii/iU, quelite ( V. )í " Quelite d 
espinas ó espinoso,") Especie de alca 
chofa cuyas pencas, estando aporcad 
son comestibles. ( 6 ) 

OmequelitC ( Omi-quilitl: o?;////, hueso; pnlzl 

quelite ( V ): " Yerba de hueso.» 
Planta medicinal que se emplea como 
febrífugo, como adorno en las guirnafe 
das y ramilletes. (7). * 

Papaloquclite.-.. ( Pápalo quilitl: papalútl^ maripa 
sa; quilitl, quelite (V.), yerba: " Yerba 
de las mariposas.") YeVba aromática 
y sabrosa, que se come cruda; y, coiuo 
medicinal, se emplea como antirreumá- 
tico (8). 

Quilamole ( Quil-amolli: quilitl, quelite (V ), 

Ainorquelite yerba; amo ¿/i, amolé (V.), jabón: "Amo- 

■^ le ó jabón de yerba.") Planta cuya 

ra?z sirve de jabón. (V. AHiole)._; (9). 
Amol-quilitl' s^ 

Quilhuacal (Quili-huacalli: quilitl, quelite 

(Quiligua (V.), yerba; /maca/U, huacal ( V. ): 

"Huacal de yerbas") Huacal para 
cargar verdura ó legumbres. 

({ullmolc ( Quil-molli: qtñlitl, quelite (V.), 

guisado: " Guisado de yerba.") Cual- 
quier plato de yerbas, que no sea ensa- 
lada. 

Quiltaillill ( Quil TAMALLi: quHUl, quelite (V.); 

tamalli^ tamal (V.): " Tamal de que- 



flí 



— 32g — 

lites.") Tamales hechos con ^^uauque- 
lite- — Los indios los comían en las fies- 
tas después de habei los onecido á los 
dioses, (lo). 

jnintonil. ( Quil-tonilli: quiiitl^ quelite (V); 

tonidi, cesa calentada: « Quelite ca- 
lentado.») Bledo encarnado, de cuya 
semilla hacen los panes dulces llama- 
dos « alegría.» ( 1 1 ). 

juíltotol ( QuiL-TOTOTLi <7<í¿/íV/, quelite (V.); 

/(í/c//, pájaro: « Pájaro como quelite,» 
aludiendo á su color verde.) Periquito 
muy verde y que con dificultad habla. 

^on Quelite ( Tzon-quilitl; izontli^ caliellos; 

quiiitl^ quelite ( V. ); '* Quelite de 
cabellos ó cabelludo.») Una especie 
de quelite- ( 12 ). 

]uail(juelite (Quaith-quilitl: citahuitl^ árbol, 

quilitl, quelite ( V.): « Quelite arbó- 
reo.») La verdolaga. (12.) 

rianepaQlielite.. ( Tlanec-pa qlilitl: tlamcpatli^ 

Jlanepaquelite.. medicina olorosa; qui/'Ul^ quelite (V ): 
" Yerba comestible (que es) medici- 
na olorosa " Planta aromática, esti- 
mulante, que los indios mezclan con 
sus alimentos. Se emplea también co- 
mo remedio contra los dolores flatosos. 
Por su destilación se obtiene un aceite 
esencial. 

NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

Huauquilitla Huau quili-tla: hnauqvUitl, guau- 

quelite (V,); tía, partícula abundancial: 
** Donde abunda el guauquelite," ó 
•• Guauquelital." 



— 32. — 

Huinquilucail.... Huitzquilo-can: hultzqiulo, lleno Á 
huisquelites (V.); cciy}, lu^ar: " \j^ 
gar lleno de huisquelites," esto es, qui 
lites espinosos. 

(¡UÍIamula Quil-amul la: guil-amulU, quila 

mole (V,); /rt, particula abundanciat 
" Donde abunda el quilamole ó la yer* 
ba jabonera." 



DERIVADOS. 



GaailQUelital Lugar donde abundan \os ^uauqúe- 

lites. 
Huisquelital Lugar donde abundan los huisguel^ 

¿es. 

Qlielital... Lugar donde abundan los queliles. 

(Quelitera Lo mujer que vende quelites. \\ Car 

po donde hay quelites. 



% 



líe 




n 



I 'I PAO 



Tener cara de que- Tener la cara verdiosa por enfer- 

lite. medad. 

Poner á uno como Equivale á la locución castellana: 
quelite *' Poner á uno como Dios hizo al pe- 
rico verde." 

Quelites y calaba- Reirán con que se da á entender 
citas, en las pri- que luego que llueve en la primave- 
mcras agüitas ra nacen las calabacitas y los queli- 
tes. 



— J^i — 



NOTAS. 



Hay ranchas clases de quelitfx, 

1. Quelite: AmaranUtH hypochondnaats. \^ 

2. Id: Aiitnrmidii^ palmeri, Wats 

3. id: Cassia bui-illares, L, 

4. id: V he iKipodiaiii album, M.oq 

5. id: apestoso: Ch ftetidum Schrad. 
t). id: cenizo: Ch inexicmiuin, Moq. 

7. id: espinoso: Ainarantus spinosus, L. 

8. id: inorado: ^1. hybridus L. 

9. id: id: Achyrantes uierschaffeÜii,'LexrL i 

10. id: de puerco: Atriplex hortensia, L. 

(2) 

El P. Sahagün hablando de las yerbas comestibles, diea: «Las flores de ca- 
bazas llaman aíOjtoí'/i^iriíííZ; cómenlas también cocidas, son muy amarillas y 
pinosas, móndanlas para cocer quitando el hoUejuelo de encima.» . 

(3) 

No hemos visto clasificada esta planta. 

(4) 

Latín técnico: Soiivhug cíZtaíws, L. Es conocida con lus nombres de 
ichicoria dulce » y de « lechuguilla. « 

No hemos visto clasificada esta planta, 

(6) ' 
Latín técnico: AmaravIuK xpinoiius, L. ' 

(.7) 

Tal vez está clasificada con el nombre de omixorhItL ( V.) 



— 326 — 

(8) • 

i 
Latín técnico; Parophylluin colurutum D C — Es conocida también con] 
el nombre de « chivatiUo.» 

(9) ;¡ 



Latín técnico: Saponaria ninericana.—Michrosechum helleri,Cogn — Ph 
tolacca icosandra, L. — Es conocida con los nombres « congoi-a » y « tarasca í 
los negros. » 

• (10) 

El P. Sahagún, hablando de las yerbas comestibles cocidas, dioe:! 
« Una de las yerbas que se comen cocidas se llama vauhguilitl, que son bledos, esl 
muy verde, tiene las ramas delgadas y altas, y las hojas anchas, los tallos del 
esta yerba se llaman vauhtli, la semilla se dice de la misma manera: esta yerl^ 
se cuece con sal para comer, sabe á cenizos; esprímese el agua: hácense tama 
les de ella, los cuales se llaman qiñltamaUi, y también se hacen tortillas, .| 
muy común y cómenla mucho, es como los cenizos de España. » 

(11) 

El P. Sahagún, hablando de las yerbas comestibles cocidas, dice: 
« Otra yerba se come, cocida llámase quiUonilU, tiene las hojas anchuelas: 
cuando es pequeña esta yerba es comestible, y cuando ya es grande Uá nase 
petzicatl, cuécese con salitre, (es decir tequixquiü) esprímese del agua para 
comerla. » 

Borunda hablando del teocualo, esto es, de la estatua de Huitzilopochtli que 
hacían de una masa de yerbas, dice: «Tampoco deberá hazei novedad que 
formasen su estatua comestible de Uitzlupochtli de varias semillas de las ^ue m- 
troduxo él uso su ascendencia al tiempo de su establecimiento en este Valle, y 
faltaron desde la citada era; pero volviendo pocos años después la lluvias, cesa- 
ron otra vez en los lugares de apostasia de la Religion critiana. Entre aque- 
llas de que se componía la masa, era una la del Bledo encarnado, distinguido 
por Kütonüli, symbólico de aquella esterilidad que ministra su compuesto de 
calentada tonilli la yerba apreciable kilitl y en su profanatoriaalución también 
del oro en que bolvieron á emplear su ardiente solicitud. La estitua se distri- 
buía al Pueblo á semejanza de nuestra sagrada (íomunijn y con ceremonias 
tan alusivas á la Pasión del Redemptor como la de tirar el principal Ministro 
al corazón de la esta,tua un dardo para matarla, y comer después su cuerpo: " 
Latín técnico: Anianinius hypochondriacus. L. Es conocida esta planta 
con los nombres de " alegría, » « quelite de espiga » y «quelite manchado. » 

' (12) 

No hemos visto clasificada esta planta, á no ser que sea la Tzonxochitl. 

(13) 

Latín técnico: Portulaca olerácea, L. 



1 



— 32, 



(Ui 



Latín técnico: Fiper muid inn, Schl Es conocida esta planta con loe noiii- 
l're.s de " acnyo,» « yerba santa y hoja? de ajan. » 



LECCIÓN LXXVI. 
TA^f ALT.r, tamal; bajo la forma Tamal. 

Tamal ( Tamalli: Etim. descon. ) « Es- 
pecie de panecillo hecho de maíz mo- 
lido y cernido que se envuelve en ho- 
jas de las que envuelven el fruto, y se 
cuece al vapor ó en agua con la mezcla 
del maíz, con varias^ sustancias <5 de las 
que contiene como un relleno.» — 
( M. Ocampo ) (i). 

Capilltamal ( Capul-tamalli: ca/m/in, ( V. ); 

tamalli tamal ( V. ): « Tamal de capu- 
lín.») Tamal cuya masa está rellena 
de capulines. 

Cllilltailial ( Tzin-tamalli: tzintli^ « el ojo del 

salvo honor » ( Molina ), íundillo, par- 
te posterior; tamalli^ tamal ( V. ) « Ta- 
mal del fundillo. >* ) Las nalgas, la re- 
gión glútea. 

Nistamal.. ( Véase la lección 6i. ) 

(^lliltai)ial ( Véase la lección 75. ) 

NacatailiaL........ ( Naca-tamalli: naratl^ carne; ía- 

nia/li, tamal ( V. )í «Tamal de car- 
ne » ) Tamal en cuya masa se mezclan 
trocitos de carne. 

Tamalayote ( Tamál-avotli :/«?;?«///, tamal (V.); 

at/oth\ calabaza: « Calabaza como ta- 



— 328 — 

mal,» aludiendo áque es muy masaco- 
tuda.) Especie de calabaza negra, co- 
mestible, cuya pulpa ó mezocarpo es 
muy masacotudo. ( 2 ). 



DERIVADOS. 

Tamalada- Merienda en que el platillo principal 

lo torman los tamales. 

Tamalear Tentar con insistencia á una perso- 
na, particularmente á una mujer, en las 
partes blandas. 

Tamalera La que hace, ó vende tamales. 

Tamalería Donde se hacen, ó venden tamales. 

TamalltO ( El )... Nombre que llevan algunos figones 
donde se venden tamales. 



railes j 



Hacerle á uno de 
chivo los tamales... 

Nada siente una 
tamalera como el 
que se le siente 
otra enfrente 

Ya se acabaron 
los indios que tira- 
ban con tamales... 





Encañar á uno. 

Equivale al refrán castellano: 
« (¿ Quién es tu enemigo ? el de tu 
oficio. » 

Locución metafórica que significa 
que el espíritu humano está hoy ade- 
lantado, esto es, que la ignorante sen- 
cillez de nuestros padres no es ya tan 
crasa. 



— 5-^9 — 

KJEKCICIOS. 



I. 'E\ tamal era J es todavía un alimento muj^ común 
<' los indío-enas. 

ÍI. Enti-e los alimentos (|ne los indios ofrecían á sus dio- 
■staban los tamales, y muy particularmente el quiltamal^ 
i^al de yerh'i'í. " 

[II. J ja cocina mo lerna ha hecho del tamal un manjar 
variado, pies hay tamales de chile, de dulce, de manteca, 
laja la, de carne, de pescado, de ciruela, de capulín, de fri- 
de leche. 

LV^. La conii'la do los indios, en las grandes fiestas reli- 
is, sobre to lo, en la del Día de Muertos, y en sus bodas, 
iste principalmente en " mole verde de guajolote " y en 
•Jes de frij:il, con los que sustituyen el pan. 
V . En las tamaladas se asocia el tamal con el atole de 

\T. Según el P. Ximénez, los indios chichímecas comían 
ii^'arde pan unos tamahs, como piloncillos de azúcar, he- 
con el fruto del mezquite/' 

VII. ün chusco, jugando el vocablo, hizo la siguiente 
íeta: 

El tamal que me mandaste, 

Aunque yo no sé con quién, 

No eíi-támal, porqué está bien, 

y está bien por que es-ta-mal. 



NOTAS. 

(1) 



"lavijero llama al tamal " pasta de maíz hecha á modo de rabióles. " 

Kl P. Sahagún, tratando de las abupíones de los indios, dice: " Cuando se 

■•n los tamulei< en la olla, si algunos se pegan en esta como la carne decían 



— 330 — 

que el qne comía aquel tamal pegado, si era hombre nunca bien tiraría en la 
guerra las flechas, y si muger nunca pariría bien; y si era muger, que nunca 
bien pariría, pues que se le pegaría el niño dentro." 

Los diccionaristas cubanos andan á la greña al discutir la etimología de 
tamalli. Uno dice: " ti>nal,áe ta)no,]^o[\'o, voz á la que acompaña la disinenwi 
colectiva al." Nada de colectivo tiene el tama1,m tampoco tamo, parque las ta- 
ritaleras lo primero que procuran es descabezar los granos de maíz, que es don- 
de está el tamo. Otro deriva tamal del árabe /a/?iar,dátil. ¿ Quien sabe qué pal- 
ma producirá esos dátiles en Cuba? Uu tercero dice:" No sería imposible que 
esta palabra tamal, ó taniar, fuera relacionada con el guaraní tamba, mejillones, 
especie de conchas bivalvas y comestibles, puesto que las hojas de la envoltu- 
ra del tamal son comparables á las conchas que encierran las partes blandas y 
comestibles del molusco" ¡ Qué lejos estaban Moteuczuma y Cuauhtemoc, 
cuando ofrecían á Hnitzilopochtli los tamalli sagrados, deque el totomochtli en 
que estaban envueltos se había de comjiarar con las conchas de los moluscos. 
A otro diccionaristi se le figura que tamalli es un náhuatl falsificado, ó de fe- 
cha reciente, pues que el nombre legítimo es teriamaxtl. Si estos filólogos 
hubieran hojeado el Yocahidano de Molina, hubieran leído : " Tainalli. })an 
de mayz embuelto en hojas y cocido en olla; " y hubieran visto más de trein- 
ta palabras compuestas en que entra tamalli como elemento principal. Decir 
que tamalli es un náhuatl falsificado, es lo misu:io que decir qne pañis, pan, es 
un latín falsificado y que fué introdudo al Lacio por Atila. Si hubieran hojea- 
do á Molina, ó á Oímos, ó a Sahagún, que escribieron á raíz de la Conquista, 
hubieran leido también: " Tenamaztin (no tenwnaxtl ). piedras sobre que po- 
nen la olla al fuego, " 

(2) 

Latín técnico.- cucúrbita maximn, Duh. 



LECCIÓN LXXVII. 

Tecatl, 
desinencia de nombres gentilicios. 

(I) 

Azteca (Aztecatl, derivado de Aztlan. 

(V.) El oriundo ó procedente de Az- 
tlan, ó lo perteneciente á este lugar. 

Comiteco, ca (Comitkcatl, derivado de CowzV/aw). 

El habitante de Comitán, ó lo pertene- 
ciente á este pueblo. 



— 331 — 

ílianteco, Ca... f Cfunantecatl, derivado de Chi- 
nantía.) El habitante de Chinantla, ó 
lo perteneciente á este pueblo. 

CllillteCO, Ca... ( Derivado de Escuintla, adultera- 
ción de [tzcubíüa^ de donde se deriva 
el adjetivo propio Itzcuintecatl.) El 
habitante de Escuintla, ó lo pertene- 
ciente -S. este pueblo 

lateinalteco,.-- ( Derivado de Guatemala, adulte- 

ea ración de Qnanktemallan^ de donde se 

deriva el adjetivo propio Cuauhtemal- 
TECATL.) Él habitante de Guatemala, 
ó lo perteneciente á esa república. 

lasteco, ca ( HuAxtixatl derivado de hlnaxtla 

ó liuaxílan.) El habitante de Huaxtlá 
ó Huaxtlan, ó lo perteneciente á estos 
luí^ares. — Hoy se da el nombre de 
^ Hu'íSteco al habitante de la re,i,nón Ha- 

wiada Huaxteca^ que es apócope de 
Yíun.vtt capan. 
alteCO, ca.... (Derivado de Iguala, adulteración 
de Yoallan^ de donde se deriva el ad- 
jetivo propio Yoaltecail. ) El habitan- 
te de Iguala, ó lo perteneciente á este 
lugar. 

juteco, ca ( Derivado de Jojutla, adulteración 

de ^(hriit/a ó Xowt/a, de donde se de- 
riva el adjetivo propio Xoxuteeatl ó Xo- 
xotecatl) El habitante de Jojutla, ó lo 
perteneciente á este lugar- 

Zuteco, ca ( Mazatecatl, derivado c'e Viaza- 

tlan.) El habitante de Mazatlán, ó lo 
perteneciente á este luí^ar. 

lUteCO, ca ( Nahuatecatl, derivado de NaiíA- 

tla ó Nauktla7i.) El habitante de 



-- 33^ — 



Ocullteco, ca. ... 
Papaiiteco. ca. . 
Quecliulteco, ca 



Socliiteco, ca. 
Juchiteco. . , . 



Tolteca. 



Usuiiiaciiiieco, 



Yucateco, ca 



V, v« 



Nautla, ó lo perteneciente á este li 
gar. 

( O un TECATL, derivado de 
Oruj/n.) El hnbitante de Ocuila, ó lo 
perteneciente á este lugar. 

( Papantecatl, derivado de Faj an- 
i la ) El habitante de Papan tía, ó lo 
perteneciente á este lugar. 
.. ( QuECHULTECATL. derivado de Q)'/<? 
chula ó Quecholla. ) Habitante de 
Quechula, ó lo perteneciente á este lu- 
gar. 

El primero, derivado de Sochitlan, 
.adulteración de Xochit/cui, de donde se 
deriva el adjetivo correcto XorJiücrat/. 
—El segundo se deriva de Juchi'tan, 
JucHiTLAN, adulteración de Sochitlan.) 
El habitante de bochitlán ó Juchitán, ó 
lo perteneciente á este lugar. 

( ToLTECATL, derivado de T vil an, 
hoy Tilla.) El habitante de T olían ^ ó 
lo perteneciente á este antiguo reino. 
— El adjetivo tolteca 5(')lo se usa en las 
historias y crónicas; á los habitantes de 
Tula se les llama hoy Tálenos. 
.. ( Derivado de UhüMAciNTA, adulte- 
ración de Ozo)naizihi/a, de donde se 
deriva el adjetivo correcto Ozoniaízh- 
íecatL) El habitante de Usumacinta, 
ó lo peí teneciente á este lugar, ó al río 
del mismo nombre. 

( Derivado de Yucatán.) No obs- 
tante que esta palabra no es mexicana, 
por analogía, se ha formado el gentili- 
cio yucateco por los españoles, no por 



— 3M> — 

los mexicanos, pues á éstos les fué des- 
conocido el nombre Y.nratan^ el cual 
formaron los Conquistadores. A esa 
re^:on la llamaban los Mexicanos, Ma- 
yapan, « Donde ( están ) los mayas.» 

i 2 ;. 

ilCil t(HM>, (*a ( Zaíjaikc.'vTL,' derivado de 7juatláii.] 

El habitante deZacatlán, ('> lo pertene- 
ciente á este pueblo. ( i ). 



EJERCKIO.S. 



I. Los ^Ai/f'í'íív forma han una numerosa ir¡i)u (¡ue saliw 
Aztlán en el sifj;lo X'l. y que se estableció más tarde en el 

nahuac. y fuud('> el Im])erio ^lexicano. 

II. Hoy se llaman Hum^tecos ó Huaxtecos, no á los habi- 
ntes de Hunxtln, sino á los moradores de la región llamada 
ua.rfeca, apócope dé Haaxtecapan, que significa:' « región Iia- 
tada por kaaxfeca. ó sea los habitantes de la tierra del hua- 
11. guaje.» la cual región se llamó Huax.fla. 

Til. Los (ríinfemalfecost, ñnieíi de la conquista, eran sub- 
ios de los i-eyes Rachíqiieles. 

IV. Los agricultores Jojnteco.^ se de lie an con gran ¡¡ro- 
ícho al cultivo del arroz. 

V. Los Ignalfecos conservan cuidadosaniente la casa en 
le Iturbi le y Guerrero firmaron el Plan de Iguala, con el que 

consumó la Independencia de ^México, 

\^I. , Los Ocuiltecos son unos de los |:ocos indios que ha- 
an el idioma matlatzinca. 

VIL Los Juchiteeos se han distinguido como soldados 
dientes entj-e los pueblos de Oaxaca. 

VIII. Los Tolteeas salieron de Huehue Tlapallan el año 
)8. lleo-aron á finfs do! si^'lo Vil á ToUantzinco ^'l^ilancinQ-oi. 



— 334 — 

y en 703 fiin'Iai-i);i á Tollau iTiihi), capital de su reino. que dn- 
ró hasta 1116. 

IX. Los Toltecas formaron un |)ueI)lo do aficiones j,ací- 
fica>, y se dedica^-on princij)almente á la a-n-ricultura y las ar- 
tes. Su nonihre se consideraba como sinónimo de artista ó de 
hábil artílice. 

X. Los Yucatecos, en 1° de Diciembre, de 1841, erigie- 
ron su península en repúbliua inde])endiente. 

XI. En 19()"2 se erio;ió en Territorio Federal, con el nom- 
bre de Q lintana Roo, una parte del Estado de Yucatán. 

XII. Los indios Zacatecas, del pueblo de Zacatlán. de 
Aguascalientes, fueron los primeros pobladores del hoy EsU» 
do do Zacatecas, y de ellos tomo el nombre su capital. 



NOTAS. 






( 1 ) 

Los iioinbfeis <.le pueblos acabados en i/uit ó lia, y en sus variantes lian ó 
?/a convierten estas silabasen tecali, y forman nombras gentilicios; ejemp: Mif 
zallan mazatecatl; Tuchtla; tochtecatl; Tullan Tolfecatl; Tlaxcalla, flaxcaltecatL 
El plural de estos nombres se forma, en mexicano, perdiendo las finales ti; 
ejemp.: ma/.aíeratl, muzaleca; tíaxcaltcatl, tlaxcalteca. De e.«tos iilurales se han 
formado lo? aztequismos gentilicios, con la significación de singular, con las 
terminaciones masculina y femenina, y el plural castellano terminado ene; 
ejeuip: mazatecatl, pl mazafeca. azteq. ma/.atei'o, maí'ateca; nia;íatecos, maza- 
tecas. Zacatecas, capital del Estado del mismo nombre, no es sino el plural 
castellano de zacatecas, plural mexicano de zacatecatl, el habitante de Zam/Zánj, 
del cual pueblo salieron las tribus que poblaron la capital del Estado de Zaca^ 
tecas. 

Algunos de estos adjetivos gentilicios no toman las dos terminaciones 
masculina y femenina sino que bajo la terminación teca comprende los dos gé- 
neros; como azteca y tolteca. 

En esta lección no ponemos todos los gentilicios, tanto por que son muy 
numerosos, como por que muchos son inusitados. Los que comprende la lec- 
ción só'.o van á guisa de ejemplo. 

(2) 

La interiiretación que hace el Sr. ( 'havero, en México á través de los si- 
glos, del nombre Maijapan, es arbitraria, por que la palabra pan, al fin de dic- 
ción no significa » bandera » ó «' estandarte. » 



— 335 - 

LECCIÓN LXXVIIÍ. 

NTi.i , labio, fii(. orilla, borde; bajo la íorma Ten, ó Tf.m 
antes de />, ó ///. 

rcnCUíl • ..• ( Tiix-CUA: tentli^ labio; ciiallo^ co- 
mido: « Labio comido. ») La per- 
sona que, por defecto de la naturale/a, 
tiene hendido el labio superior. ' La- 
bio leporino. ( * j 

reilipilole ( Tfn-pi i.oLLi: teiiíii, labio; p/7o///\ 

colgajo: « Colgajo: del labio.») Pie- 
drecita que .^e col<^aban los indios del 
labio inferior. 

roiltel ( Tkn-tp.tl: tet/fü, labio; t(H¡, pie- 
dra: « Piedra del labio.») Adorno 
de piedras preciosas, ó de obsidiana, 
abajo del labio interic r, á cuyo electo 
se lo a.i(uj creaban. — El tentel de los re- 
yes mexicanos era una esmeralda. 

remédate ( Tem-mecatl: tei/.f/?, labio, belfo, bo- 

1) Teillliecate ca; vuratl^ mecate (V.), lazo, soga: 

« Lazo de los labios ó de la boca.») 
Bozal, jáquima, freno. 



NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

Acatcmpa- Acaten-pan: aratl, caña; tentJi^ 

orilla; pan. en: « En la orilla de las 

cañas. » 
Ateneo A-TEN-co: a//, agua; /.«'7í//ü', orilla; a>, 

en: « En la orilla del agua. » 
CaltengO Cal-ten-co: calU, casa; tentli, orilla; 

CO, en: « En la orilla de las casas.» — 



oV^ — 



n 



Laf-tenili si_<^nifica también « tachM'l; 
de la casa,» « puerta, entrada de caha,> 
« acera. » -^. 

Gliailtenco, Cíl... Clái h-trn-co: at a/tuífJ, árbol, ieim 
t/i, orilla; ro^ en: « En la orilla cíe h)s| 
árboles ó del bosque. 

JalateilgO- Xalla-ten-CO y Xal ten-co: .raUa^. 

arenal, y ^i'"i¿i, arena; tentli, orilla; ce 
en: « En la orilla del arenal, ó de \í 
arena. 

JucllÍteilí»'0 XocilI-TEN-CO: .roc/iit/^ flor; íniÜiA 

orilla; co, en: « En la orilla de las \\oA 
res. » esto es, de las florestas. 

Milteilg'O MiL-TEN-co. -nrHii^ sementera; ien- 

tli^ orilla; o, en: « En la orilla de la 
sementera ó de los sembrados.» 

TílllteilgO Tlai.-ten-co: thilli, tierra; terdli,^ 

orilla; co^ en: « En la orilla de la tie- 
rra.» 

Xoclníeilg'O ( Véase Juchitenoo. ) 

Sorliiteiiíio 

Zoqiliteilii'O Zc)(,)riTEN-co: zoquitl. lodo; timUi^ 

orilla; co, en: « En la orilla del loda 
ó de la ciéneen. 



EJERCICrOS. 



I, Los toros de la haciendca de Afoigo, del Estado de Mé- 
xico, fueron en una é[)oca los mejores para la lidia. 

IL En la hacienda de rVí//'íí?i//c/, de la municipalidad de 
Tepeji del llío, fué asesinado vilmente por Mániuoz y \\oy Zu- 
loag-a el sabit) reformista JJon IMelclior (Vampo, en J8()l. 

III. En el barrio de Xochi'fe7ic/o, de Cuantía, libró terri- 
bles combates el Cura Moi-elos, durante el sitio que le puso el 
feroz general Calleja. 



— 117 — 

IT. Al ])uehlo de Tlalnepantla, del Estado de -Morelos, 
f se le da el segundo nombre de Cumüitenco, para distinguirlo 
¡Kiel pueblo del mismo nombre del Estado de México. 

y. Con el nombre do El Abrazo de Acatempax se con- 
memora el avenimiento de Guerrero ó Iturbide para procla- 
mar el Plan de lunala. en ^Níarzo de 1821. 



NOTAS. 

(A) 



A D. E. Mendoza no le parece irregular escribir lencoatl, laVjio coiao el de 
la culebra, de tenili lal>io, y de coatí, culebra. Anosotros si nos parece irregu- 
lar, porque según, las reglas de composición, cuando un vocablo se forma de 
dos sustantivos, se pone primero al que hace oficios da regente, y luego el re- 
trido, V. g. de teotl dios, y de colli, casa, se forma teocalli. casa de dios, templo. 
l'n el caso de qne se trata debería decirse coalentli, labio de culebra, y no 
■riafi como quiere el Sr. Mendoza, ^ne significa « culebra de laVño. » 

El Sr. Sánchez dice* que el vocaVjlo mexicano es <g?ícurt/>u/. Es verdad, 
pues Molina dice: « Tencuapul, mellado, falto del labio; » pero la silaba final 
pj'l. le da al vocablo li significación de «labio comido gordo;» porque asi lo 
lieneti los de laVjio leporino, y nosotros sólo le damos la significación vulgar 
lie » labio comido, » que equivole á íencua ó tencuallo. 

Del que tiene efte defecto dicen loa indios, qne se lo comió el eclipse por 
que lo atribuyen á la influencia de la luna; y las indias embarazadas ( y algu- 
nas que no son india» ) toman algunas precauciones prra evitar este daño. 



LECCIÓN LXXIX. 
Teotl, dios, bajo la forma Teo. ( i ). 

¡Teocali (Teo-calli: teotl, á\os\ calli^ casa: 

« Casa de Dios. ») Templo de Ído- 
los. ( 2 ). 

iTeopacle Teopatli: ( Véase en la lección 

I núm. 70.) 

'Teopan ( Teo-fan: teotl ^ á\os\ pan^ en: «En 

( donde está ) Dios.") Templo de Ído- 
los. I i Nombre de un barrio de Me- 



^ 



- 338 



xico, que después de la Conquista s( 
llamó San-Pablo. ( 2 ). 

Teopiscachi (Teo-pixca-tzin: teotl/ dios; pi¿cqui 

guardián, custodio, que, al entrar er 
composición, convierte la final qui er. 
ca, tzin, expresión de reverencia: "E! 
respetable ^íuardián de dios," esto eS; 
" Sacerdote. II j Nombre que daban los 
indios conversos á los sacerdotes cris- 
tianos. ( 3 )• 

TepitO ( Teocal-tepiton: ieocalli^ templo; 

tepiton^ pequeño: « Templo peqi eñe, 
capilla, ermita.» ) En la plazuela lla- 
mada hoy de Tepito^ en México, había 
en los primeros años después de la Con- 
quista, un templo pequeño, que los in- 
dios llamaban TeocaUepiton, y que los 
españoles acabaron por llamar Tepitú. 

TeoSUChil (Teo-xohcitl: teotl^ dios, xochitl^ 

flor: " Flor de Dios ") Planta medi- 
cinal, que, se^^ún Ximénez, " mata la 
la sed, y humedece la lengua, y ablan- 
da y mitiga el demasiado calor, y es 
gran remedio para reparar el hígado ca- 
luroso, y demás desto tiene particular 
virtud contra los venenos, los quebranta, 
y quita la fuerza. » — Por estas preciosas 
virtudes le han de haber dado el nom.- 
bre de « flor de Dios. » ( 4 ). 

Teules ( Plural castellano de íenl^ aztequis- 

mo formado de teotl ó ic7itl, dios). 
Nombre que dieron los Mexicanos á los 
españoles conquistadores desde que los 
vieron desembarcar en Veracruz, por 
que creían que eran dioses. ( 5 ). 






— 339 



NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

TeoacillgO Teo-a-tzin-co: teotl^ dios, el sol; atl^ 

agjua, tzint¿?\ expresión de diminutivo; 
co^ en: « En la aj^^mita de dios ó sa- 
grada.» 

TeocalcillgO Teo-cal tzin-co: teocaJH^ templo; 

tzintli, expresión de diminutivo; r.o^ en: 
« En la iglesita ó pequeño templo. 

Teocalhueyac ... Teo cal huevac: teo-cal H , templo; 
hueyac, largo: « En el templo largo.» 

(10). 

TeoealtiellO Teo oal-titech: teoralli, templo; 

Teocualtiche titech, cerca: « cerca de la iglesia ó tem 

pío. » 

l'eocelo..., Teo-ocelo-c: teotl, dios, el sol; 

ocelotl, tigre; c, en: « En ( donde está ) 
el tigre-dios, ó el tigre de Dios. » 

te-ocelo-c: tftl, piedra; ocelotl, tigre; 
c, en: « En el tigre de piedra. » 

Sólo con vista del jeroglífico del lugar 

podría fijarse la significación de este 

nombre. Nosotros nos inclinamos más 

bien á la segunda, porque hay muchos 

V i nombres que se componen de tetl, pie- 

' dra, y del nombre de un animal. 

Teociocail teo cío-can: teotl^ dios; ció . . . . , . 

(?) V ^^'^« lugar: « Lugvr de 

( ? ); de dios.» ( 7 ). 

TeOCUitlapán Teocuitla-apan: teocuitla^ oro; atl^ 

agua, y, por extensión, río; pan, en: 
" En el río del oro. ( 8 ). 

Teoclliapan Teo chi a-a -pan: ¿^o//, dios. cAía, se- 
milla de la salvia chia (V. ) atl^ agua, 
y, por extensión, río; pan, en: " En 



— 340 — 

el agua, ó río de la chía sagrada ó desj 
tinada al culto. " 

Tcopantlán....... Teopan-tlán: teopan, templo; tlan\ 

junto: "Junto al templo." 

Teotihuíicán ( Tetio-hua-can: teUo^ dioses, plu- 

lal de teotl, dios; hua, expresión del 
tenencia; can, lugar: " Lugar de losl 
que tienen á los dioses," esto es, de los 
sacerdotes ó ministros sagrados) Teo- 
tituacán fué un lugar donde se verifi- 
caron grandes sucesos de la teogonia y 
cosnogonía de los nahoas; y allí se eri- 
gieron dos templos, en la cumbre de 
dos pirámides artificiales, consagrados 
al sol y á la luna. (9). 

Teotltláll Teo-titlan: teotl, dios; titlan^ entre: 

" Entre los dioses. " 

TcotlalcO Teo TLAL-co: leotl, dios; tlalli út- 

rra; ¿^í?, en: " En la tierra de dios " 

Llamaban los nahoas ¿00 -i /allí, " tie~ 
rra de dios,'' á los desiertos, á los luga^ 
res no habitados por el hombre, porque^ 
sólo Dios conocía aquellas tierras. 

Teotli^taca Teotl-izta-c, ó Teotl-iztac.-can: 

teo¿¿, dios; iziac , blanco; <?, en, ó can^ 
lugarí " En ( donde está ) la diosa 
blanca," ó " Lugar de la diosa blanca. 
— Esta dio.sa blanca era Iztadhuail, el 
volcán que está junto al Popocatepetl. 

TeOZaCUalCO Teo-tzacual-co: teotl, áics-, tzacual- 

//, adoratorio piramidal donde se ence- 
rraba un dios: derivado de ízncua, ce- 
rrar; CO, en: " En el adoratorio cerra- 
do de un dios." ( \'éase Zacualco.) 



Ü 



— 341 -- 

Teozapotlan ( Teo-tzapotlan: teotl^ dios; tzopo- 

dan, nombre de una diosa: " La dio- 
sa Tzapotlan ó Tzapotla;<> y como nom- 
bre de lugar, " Junto á la diosa Tzapo- 
tlan 'Veotzopotlan era la capital de la 
región llamada Tezapotecapan, tributa- 
ría de imperio mexicano, que compren- 
día el actual Estado de Oajaca. 



NOTAS. 



(1) 

El P. Clavijero, ponderando las excelencias del idioma mexicano, dice: 
' El P. Acopta í?e maravilla de que teniendo idea los Mexicanos de la existen- 
ia de un Ser Supremo, Criador del cielo y de la tierra, carezcan de una voz 
■'rrespoiidiente ai Dios de los españoles, al Deus de los latinos, al Theosde los 
.'rielóos, al El de los hebreos y al A/ah de los árabes; por lo que los predica- 
liires se han visto obligados á servirse del nombre español. Pero si este autor 
liubiese tenido alguna noticia de la lengua mexicana, hubiera sabido que lo 
luisno significa el IhAl de aquel idioma, que el Theos de los griegos; y que la 
vjí/ón que tuvieron los predicadores para servirse de la voz Dion, no fué otra 
guo SU excesivo escrúpulo, pues así como quemaron las pinturas históricas de 
los Mexicanos, sospechando en ellas alguna superstición, de lo que se queja con 
fzon el mismo Acosta, asi también desecharon el nombre Teotl, por que ha- 
bia servido para significar los falsos númenes que aquellos pueblos adoraban. 

Pero ¿no hubiera sido mejor adoptar el ejemplo de San Pablo, el cual, 
hallando en Grecia adoj.tado el nombre 7!í■^o^',para expresar unos dioses mucho 
i:;rts abominables que los de los Mexicanos, n<; solo se abstuvo de obligar á los 
'jriegos á adorar el El, ó el Adonní de los hebreos, sino que se c4rvió de la voz 
r:a(ional, haciendo que desde entonces en adelante se entendiese por ella un 
Si-r infinitamente perfecto, supremo y eterno? En efecto, muchos hombres sa- 
lios que han escrito después en lengua mexicana, se han valido sin inconve- 
niente del nombre Teotl, asi como se sirven de Ypaliiemoani , Tioque Nahuaqye. 
y otros que significan S(> Supremo, y que los Mexicanos aplicaban á au Dio* 
íu visible. » 

(2) 

El P. Clavijero dice: "Tenían los Mexicanos y los otros pueblos de Aná- 
huac, como tbday las naciones cultas del mun lo', templos ó lugareí? de¿tina- 
doe al ejercicio de su religión, donde se reunían para triVjutar culto á sua dio- 



— 342 — 

see é implorar bu protección. Llamaban al templo Tcocalli, es decir, casa de, 
dios, y Jeopan, lugar de dios; cuyos no.-nbres, después que abrazaron el cris-L . 
tianismo, dieron con mayor propiedad á los templos erigidos en honor del ^it 
verdadero Dios. » 

Borunda, hablando de los barrios de Mexico, dice: " De las quatro Aze- A* 
quias con que figuraron sus Barrios, se acabó de* cerrar eú nuestros dias la que;,4/l 
giraba por los Puentes Quebrado, de Monzón y de Jesús, permaneciendo la ^\ 
del de Solano, y parte ¿e la del Cuervo. Los quatro principales Barrios se «ji 
mencionaron cap. 38, lib. 6^ de la Monarquía el uno por Teopan, con el vicio ^-i 
de n, que aun quitada todavía significarla Yglesia, ó en donde esta pa, el .f^ 
Señor teutli » ¿ 

(3) 

« 

Todavía por los afios de 1850 cuando los indios rivereño» del canal de 
Chalco robaban las canoas trajineras. les preguntaban los ladrones: 
— ¿ Va algún tiopiscacfd.l 

— Si-contestaban ios remeros. ' 

— ¿En que canoa? 

— En tal canoa. 

— Que pase adelante, decian los ladrones, y robaban á todos los deraáa. 
Desde la guerra de li eforma acabó el respeto para el teopiscachi, y hasta hab 

olvidado los indios el vocablo. 

Clavijero dice: <i Alos sacerdotes daban, como hoy dan á los del verdadero 
Dios, el nombre de Teopixqui, es decir, custodio ó ministro de Dios. " Tepiscca» 
tzin de donde se formó el aztequismo teopiscachi, es el reverencial de teopixqiñ. 

No hr'UiOf viffti.i I'lawificada ent* planta. 

(5) 

Bernal Diaz, pondermdo laadmiraci(')n que lea causó á los indios de Cem» 
poala que H. Cortés redujera á prisión á los mensajeros del Gran Moctezuma, 
dice: « E viendo cosas tan maravillosas, é de tanto peso para ellos, dixeron 
que no osaran hacer aquellos hombres humanos, sino Tenles, que asi llaman 
á sus Ídolos en que adoraban é á esta causa desde alíi adelante nos llamaron 
Teules, que es como he dicho, ó dioses, ó d(>moniog, y quando dixere en esta 
relación Teules en cosas que han de ser tocadas nuestras personas, sepan qué 
se dice por nosot.rop. » 

En otro.lugar, hablando, el mismo Bernal Diaz de la recepción que lo 
hizo á H. Cortes, el cacique Colotlán, Olintecle, y de las pláticas que tuvo coa 

61, di<-e: '< y (ligamos que como llevábamos un lebrel de muy gran 

cuerpo, que era de Francisco de Lugo, y ladraVja mucho de noche, j)»rece, 
ser preguntaban a ue'los Caciquea del pueblo á los amigos que traianio?^ de 
Cempoal, que si era tigre ó le(»n, coíia con que mataban los Yndios y respon- 
dieron: traenle para que cuando alguno los enoja los mate. Y también le? 
preguntár<.>n, que aquellas bombardas que traiimos, que haciamos con ellas, y 
res;iondi(''ron, que con unas ])iedrí)s que nietiamos dentro dellas matábamos á 
quien queríamos, y que los caVjallos corrían t;omo venados, y alcanzál)aniüs 
con ellos á quien les mandábamos: y dixo el Olintecle.y lo» demás principales; 



— 343 - * 

iipgo def a manera Teules deben de Ber. Ya he dicho otras veces, que á los 

loins ó FUS Dioses, ó cosas malas-, llamaban Teules, y respondieron lAiestros 

in¡r;os: ¿ pues como ahora lo veis ? mirad que no hagáis cosa con que los eno- 

Ms, que luego lo sabrán, que saben lo que tenéis en el jjensamiento, por que 

stoH Teules son los que prendieron á los recaudadores del vuestro gran Mon- 

ízuma, y mandaron que no les diesen mas tributo en todas las sierras, ni en 

¡iiestro pueblo de Cempoal, y estos sen los que nos derrocaron de nuestros 

>niplü8 nuestros Teules, y pusieron los suyos, y han vencido los de Tabasco 

Cineapacinga. » 

j Un autor anónimo, hablando de las castas que resultaron en Mexico des- 

i'iií's de la Conquista, dice: « Les vencedores rescibieron en los primeros días 

;i calificación de 'eííZ^s.dioses: los misioneros comibatieron aquellas costumbre 

enseñaron á los indios á llamarles cridiayws; palabra que hoy en el lenguaje 

lOrronpido de los mexicanos es reverencial: ellos se decian españoles, caste- 

■'^'^s, blancos. Los que llevaban tiempo de estar establecidos en la tierra, 

ya la miraban como suya y tenian á mal ó veían con envidia qua otros 

ran á introducirse en la colonia, adoptaron una voz para señalar á los 

nvenidos, y les dijeron cachopines ó (jachupines. » 

Al P. Clavijero le repugna qne se crea que los indios llamaron « dioses » á 
'jnquistadores, y á este propósito dica en una nota: « Este acto de incen- 
I los españoles aurque no fuese mas que un obsequio puramente civil, y 
inbre de ietevc'in ( señores ) con que los llamaban, y que es algo seme- 
al de teteo ( Dios. ) les hicieron creer que los mexicanos los creían seres 
riores ú la humanidad, m 

Los pasajes preinsertos de Bernal Díaz no dejan duda de que los indios 

¡ron á los españoles teules, dioses, y no fe'euctin, señores. Asi lo cree 

iñu el historiador Alamán, pues reñriéndo.se al primer pasaje preinserto 

rnal Diaz dice: " La fama del » suceso voló por todos los pueblos de 

Ktonacas, que llamaron Teules, estoes dioses á lo? extranjeros que los 

'han de paear tributos y de tener que entregar sus hijos para que pereciesen 

las aras de las - sangrientas deidades mexicanas. » 

(6) 

TeocaUlche e» un lugar de Jalisco. El mexicano que se hablaba en la re- 
de XalÍ2co, después Nueva Galicia, era muy irregular, y casi un dialecto 
iioma vxihuatl, del que formó una graniática especial el P. Fr. .Tuan Guerra, 
s de extrañarse que t itch sea tú he. 

(7) 

El Dr Peñafiel dice que al nombro debe ser Teo rilo '•an: teotl, el «ol xilotl, 

ii/.'Tca de maíz tierno; can, lugar.- Lugar de sembrados pertenerientes al 

ó templo. » Nada hay en el jeroglífico que connote xilotl, pues sóio te 

one del símbolo de tcotl, el dios sol. — Además' para significar « Bembrados 

necientes á dios ó al i'ulto ó templo, ee eraplen loa nombres: Teonileo, 

ñipan, Teocallalpcn, Te'jcalmilco. 

(8) * 

'-osnahuaH llama.ban á los metale-s prfciosoi» te'> cuitlo. tfiíl, dios; cuitla, 
ia; « mierda de les dioses. " Al oro lo llamaban cotülteocuitla, " mi-erda 
rilla de loi dioses, ■< y á la plata, iztac-íeocuitla, << mierda bkncA de los dioses. 



• -344- i!! 

I ;; 

Al oro, por antonomasia, lo llamaban simplemente teocuüla. Cuando l¿ lí 
mexicanos vieron la sed de oro que tenian los conquistadores, dijeron: Démo: r. 
Ut á comer mucha mierda de los dioses. 

{ 9 ) 

El P. Sahagún, tratando de que lop primeros pobladores de Anahuac lU 
garon á Tamoanchan, dice 

«Desde Tamoanchan iban á hacer sacrificios al pueblo llamado Tenüocaí 
( hoy Tcotihnacaí) seis leguas al norte de México ) donde hicieron á honra de 
sol y de la luna dos montea, y en este pueblo se elegían los que habían de rr 
pir á los demás, por lo cual se llamó Ti'.utiocan que quiere decir Veli'Kxu-nv, ( 
lugar donde hadan señales. Alli también se enterraban los principales y seño 
res, sobre cuyas sepulturas se mandaban hacer túmulos de tierra, que parecei 
montecillos hechos á mano, y aun se notan todavía los hoyos donde sacaron la 
dichas piedras ó peñas de que se hicieron los túmulos; y los que hicieron a 
sol y á la luna, son como grandes montes edificados á mano, que parecen se 
naturales y no lo son; y aun parece ser cosa indecible asegurar que son hecho 
á mano, y lo son ciertamente, por que los que los hicieron entonces eran gi 
gantes, y aun ésto se vé claro en el cerro ó monte de Choüollan, pues maní 
fiesta estar Lecho á mano, porque tiene adobes y encalado, y se llamó Teotio 
acan el pueblo de Teitil que es dios, por que los señores que allí se enterraban 
después de muertos los canonizaban por dioses, y decian que no se morían si 
no que despertaban de un sueño que habían vivido; c,ausa por que, decían L 
antiguos, que cuando morian los hombres no perecían sino que de nuevo c> 
nienzaV^an á vivir, casi despertando de un sueño, y se volbían en espíritus > 
dioses.» Se observa en el pasaje preinserto que el P. Sahagün atribuye do; 
signiñcaciones diversas á la palabra Teutioacan [Teteocan, ó como hoy 'se dir( 
Teot¡huacan),la primera» Veitio a cup, ó lu^ar de señales,» y /asegunda,» Puc 
blo de Tiiuil {/eotí) que os dois.» Ni una ni otra iterpretación corresponde á 1; 
estructura del vocablo. La primera se dice en mexicano, Machiyochihualoyai 
ó Muchiiiocnn; y la segunda, Te'ocmn, ó Te'.ennicca. 

El P. Clavijero describiendo el apoteosis del Sol y de la Luna, dice: «Tonatiuh 
y Me7AU, nombres de! sol y de la luna, divinizados por aquellas nacione.s. 
Decian que reparado y multiplicado el género humano, cada uno de lo? 
mencionados héroes ó semitlioses, tenian sus servidores y partidarios: qut 
habiéndose extinguido e! sol, se reui.ieron todos ellos en Teotihvacan, en re- 
dedor de un gran fuego, y dijeron A los hombres, que el primero de ellos qiu 
pe echase á las llamas, tendría la gloria de ser convertido en sol. Arrojos^ 
inmediatamente á la hoguera un hombre má? intrépido que los otros, llamadn 
Nanaliuatzin, y bajó al infierno. Quedaron todos en expectación del éxito, y 
entretanto los héroes hicieron una apuesta con las codornices, con las langos- 
tas y con otros animales, sobro el sitio por donde debía salir el nuevo sol; y 
y no habiendo podido adivinarlo, aouplloa animales fueron sacrificados. Na- 
ció finalmente el astro por la parte ijue después se llamó Lerante, pero Si? 
detuvo ;í poco r-ato de haberse alzado sobre e! liorizonte; loque observtdo por 
los h;''ro.:><, manílaroü decirle que continuase su carrera, El sol respondió qnn 
no lo haría, hasta verlos á todos mui'rtis; noticia que les ocasionó tanto uiied» 
como pesadumbre: por lo que uno dn ellos, llamado Citli, tomó el arco y trcí 
flechns'., de que le tiró una, pero el sol, inclinándose, 1» evitó. Disparó h^ 
otras dos, pero no llegó ninguna. El sol entonces, irritado, rechazó la últituii 
flecha contra Citli y se la clavó en la frente, de cuya herida murió de alli ^ 
poco: Consternados los otros con la desgracia «le su hermano, y no pudieniio 
hacer frente al no], se determinaron ii morir por tuanos de Xolotl, el cual de*- 



— 345 — 

pies de haber abierto el pecho á todoe, se mató á si mismo. Los héroes, antes 
morir, dejaron sus ropas á sus servidores, y aun después de la Conquista de 
csjiañolos se hallaron unas mantas viejas, y que los indios tenian en gran 
loración, por creer que las hablan heredado de aquellos famosos personajes. 
1.08 hombres quedaron muy tristes por la pérdida de sus señores. El dios 
i-atlipoca mandó uno de ellos que fuese á la casa del sol, y de alli trajese 
isica para celebrar sus propias fiestas, y le dijese que para cierto viaje que el 
) debía hacer por mar, se le dispondría un puente de ballenas y tartngas, y 
i; hombre encargó que fuese entonando una canción que él misino le enseiló. 
Decían los Mexicanos que aquel había sido el origen de la música y de loa 
t liles con que celebraban las fiestas de los dioses; que del sacrificio que hicie- 
ron á los héroes con las codornices, se derivó el que ellos hacian diariamente 
'■ estos pájaros al sol; y del que hizo Xolotl con sus hermanos, los bárbaros 
ocaustos de victimas humanas, tan comunes después en aquellas tierras, 
nejante á esta fábula era la que contaban sobre el origen de la luna, á saber: 
■^ otro de los hombres que ocurrieron en Teotihuacan, imitando el ejemplo 
Nanahuatzin, se echó también al fuego; pero habiéndose disminuido las 
üias, no quedó tan luminoso, y fue trasformado en luna. Aestos dos nú- 
(les consagraron los dos famosos templos erigidos en la llanura de Teotihua- 

En otro lugar, ennumerando y describiéndolos templos de los Mexicanos, 

e: « Subsisten todavía los famosos templos de Teotihuacan, á tres millas al 

rte de aquel pueblo y á mas de veinte de Mexico. Estos vastos edificios, 

e sirvieron de modelo á los demás templos de aquel país, estaban consagra- 

r- uno al sol y otn.):! la luna, representados en dos Ídolos de enorme tamaño, 

■líos de piedra y cubiertos de oro. El del sol tenía una gran concavidad 

el pecho y en ella la imagen de aquel planeta, de oro finísimo. Los con- 

.-tadores pe,ai>rovecharon del metal y los Ídolos fueron hechos pedazos por 

len del primer obispo de Mexico; pero los fragmentos se conservaron hasta 

' s del siglo pasado y aún quizás hay algunos todavía. La base ó cuerpo 

i.iierior del templo del sol, tiene ciento "veinte toesas de largo, ochenta y seis 

ilf ancho, y la altura de todo el edificio corre-ponde á su mole. El de la lur.a 

t ¡ene en su base ochenta y seis toesas de largo y sesenta y tres de ancho. Cada 

i.'.io de estos edificios está dividido en cuatro cuerpos y con otras tantas esca- 

itMas, dispuestas como las del templo m.ayor de México; mas ahora iio se des- 

ren por estar en parte arruinadas y efiteraniente cubiertas de tie^'ra. En 

iedor de aquellas construcciones se veian muchos montecillüS, que según 

■i;'en, eran otros tantos templos, consagrados á diferentes planetas y estrellas; 

\ por estar todo aquel sitio cubierto de monumentos religioí^(js, fué llamado 

' r los antiguos Teotihuacan. » 

(10) 

Borunda, en ?u afán de reftrir todo lo que encuentra en el Valle de Me- 

xiio á la predicación del evangelio por Santo-Tomás, explica la etimología de 

■fnlliueiiacan , en los términos siguientes: < Asimismo del projiio t-erro iecix- 

uuir, tanto por documentos del siglo dézimo sexto, adquisitivos de estan- 

is y heredades de su comarca que trataban á la antigua Población queen el 

ijuv(i, y de (jue conservar vestigios, de Tidhicpanüa TeocaU-.vyacan, cuanto 

( or inscripción pern:anente y gravada cwn \Hn\ en piedra del Arco exterior 

'íe la puerta del costado de la actual Parroquia Tlalnepanüa, situada en ti.rrra 

V.AWá, y con cercanía al Ángulo <lv las colinas tepetatosas, donde se lee Tejcnl- 



I 



346 



"^uyacan, Yglesia año de 1587 por que en esta fha se concluió la trasladada alli, i 
^esulta que de mucha antigüedad fué dedicado aquel pais, á la Yglesia, según 
lo contiene la expresión ieocalueyacan, pais, ó territorio can, á lo largo ueyac, 
de la Yglesia teocalli, según permanecen las paredes de la antigua de aquel 
Cerro corridas Norte Sur, ó Rumbo de la Cordillera; y en medio nepanfla, de 
la tierra llalli, según se nota situado al mismo Cerro. » ( Véase Tlalne- 
pantla. ) 



LECCIÓN LXXX. , 

Tepetl, cerro, monte; bajo la forma Tepe y Tepetl. 

Citlaltepetl ( Citlál-tipitl: dtlalin, estrella; 

tepetl, monte: « Monte de la estre- 
lla.») El volcán de Orizaba, (i). 

Naucainpatepetl. ( Nadh-campa-tepetlí nahui^ cua- 
tro; campa ^ lados, ó ángulos; tepetly 
monte: « Monte de cuatro, lados,» ó, 
como han dicho algunos, « Cerro del 
cofre ó de la caja,» por tener esa for- 
ma la cima del monte.) El monte que 
llamaron los españoles " Cofre de Pe- 
rote." I 

Popocatepetl (Popocatepetl: popocay que hu-' 

mea; tepetl^ monte: « Monte que hu- 
mea ») El volcán de Puebla. ( 2 ). 

Iztactepetl ( Iztac tepetl: iztac, blancoí tepetly 

monte: « Monte blanco.») El volcán 
llamado también Iztaccihuatl. ( 3 ). 

Tepecíll. Tepe- (Tepe-centli: tepetl, cerro ó monte; 

cilicio centli, mazorca: « Mazorca del monte 

ó silvestre.») Yerba medicinal vomif 
pi'irgante, que llaman también « espiga 
de maíz montano. » ( 4 ). 



— 347 — 

Pepecopal ( Tepe-copalli: tepetl, cerro, mon- 
te; copalliy copal ( V. ). « Copal mon- 
tano. ») Goma ó resina de un áibol 
de copal que crece en las monta- 
ñas. ( 5 ). 

Pepecuilo-Tepe- (Tepe-acuillotl: tepetl, monte; 

callóte-. acuillotl^ acuilote (V)., especie de 

mosqueta: « Acuilote ó mosqueta del 
monte .») Planta conocida con el nom- 
bre de « jazmín de las Indias.» ( 6 ) 

fepecuitazote.... ( Tepe-cuitlazotl: tepetl, montc^\ 
cuiílazotl, cuitasote ( V. ): « Cuitasote 
del monte») Planta medicinal. (7). 

JTepeguajC ( Véase en la lección 40*- 

Tepehuejote ( Tepe-huexotl: tepetl, monte; 

huexotl, huejote (V.), sauz: «Sauz 
• del monte.») Sauce montano ó silves- 
tre. (8). 

íopehuíscle (Tepehüitztli: tepetl, monte; huitz- 

repegttlscle tli^ espina: «Espina del monte.»). 

Árbol duro y espinoso, de que se ha- 
cen bolas para el juego de bolos. (9). 

|TepejÍl0SUCllÍl... (Tepe-xilo-xochitl: tepetl^ monte; 
xllú-xochitl^ árbol cuyas flores parecen 
cabellos largos, rojos: « Flcr cabellu- 
da deK monte.» — Y^ilo-xochxih xilotl^ 
cabello del maíz, jilote (V.); xochitl , 
flor: « Flor del cabellito.») Árbol 
muy hermoso de las tierras calientes, 
cuyas flores, rojas, ó blancas, son muy 
delicadas; « á manera de cauellos lar- 
gaos y rojos.» dice Ximénez. ( 10 ). 

iTepejilote ( Tepe xiloti-: tepetl. monte; xilntl^ 

' jilote (V.): «Jilote del monte.») Plan- 

ta, cuya descripción no conocemos, pe- 



— 348 — 

■I 
ro pertenece á la familia de las palma íi 

Tepemezcal ( Tepe mexcalli: tcpetl^ cerro; ttz^.ííI 

ealH, rrfezcal ( V. ), especie de mague-i ú 
« Maguey montano de mezcal») E; j 
pecie de maguey de mezcal que cree 1 
en los cerros de las tierras caliente, 

Tepemezquite.... ( Véase en la lección 63*.) 

Tepepacle ( Véase en la lección 70*.) 

Tepescuincle ( Véase en la lección 44^) 

Tepesquisucllil... (Tepe-izqui-xochitl: tepetl^ mon 
te; üquií/. maíz tostado, esquite ( V 
Xóchitl, flor: « Flor de maíz tostad' 
montano.») Árbol que crece en la 
montañas, que produce el esquisúchi 
' (V.), yerba aromática que mezclan coi 

el chocolate. — El palo de pingüica 

TepetlAjegüíte... ( Tepetla-xthuitl: /^/>^//í?, serranía 
mcntaña; xihuiUy jegüite ( V. ), yerba 
• « Yerba montana.») Planta medici 

nal. 

Tepey ancle ( Tepe-yautu: tepetl, monte; yaiitli 

yaucle ( V. ): « Yaucle montano.» 
Planta medicinal de la que dice Xi 

' ménez: « suelen zaumai 

" los aposentos con esta yerba, hechán 
" dola en las brassas para corregir e 
'I mal ayre y hedor, mayormente el que 
" suele causar el aliento corrupto de 
" los enfermos.» ( 14). 

Tepezalate (Tepe — ...: tej>etl^ montr 

») Planta de las urticá- 
ceas. (15). 



3'49 



NOTAS. 



( 1 ) 

Kl Citlaltepetl es conocido tarnbieji por « Pico de Orizaba, » y sn altura 

>• el nivel del mar os de 5295 metros. Los mexicanos lo llamaban tamlnen 

luhtecatt, el que vive entre las nubes ligeras ó la niebla. «Le llamaron 

illejietl, » Monte de la estrella, " porque la erupción de fuego que despedía 

cia á lo lejos de noche, una estrella. -'* 

Kl P. Sahajíún, liablarulo de las alturas y bajuras, y refiriéndose al Citlal- 

/, dice: « Hay un monte que se llama Poyauhtccatl, está cerca de Arüla- 

:n ( (),rzava ) y de Tecamachalco: há pocos años que comenzó u arder la 

ibre de él, y yo le vi muchos &ños que tenía la cumbre cubierta de nieve, 

lespuf's vi cuando comenzó ;í arder y las llamas aparecían de noche y de día 

I' más de veinte leguas, y ahora co'no el fuego ha gastado mucha parte de lo 

rior del monte, ya no se aparece el fuego aunque siempre está ardiemlo. ' 

editor, en una nota al pasaje preinserto dice: " Hoy volcan de Orizaba 

iase también Citlaltepetl, ó sea cerro de la estrella, por que antiguamente 

rriijaba fuego, y de noche parecía una estrella.» 

El P. ríavijeir», hablando de los montes, dice: « El Poyauhtecatl, lláma- 

"ir k>s españoles volcan de (Jrizava, empezó á echar humo en 1545, y con- 

■ arrojándolo por espacio de veinte años; pero despucs han trascurrido dos 

"í sin que se haya notado en él la menor señal de incendio. Este célebre 

ite, cuya figiu'a es cónica, es sin duda alguna el más elevado de todo el te- 

. .jrio de Anáhuac, y la primera tierra que descubren los navegantes que por 

iiii'llos mares viajan, á distancia de ciento y cincuenta millas. Su aspecto es 

' ! iiiosísimo.pues mientras coronan su cima enormes masas de nieve, su falda 

adornada por bosques espesos de cedros, pinos, y otros árboles no uiénos 

•<os por su follaje qi; -• |)reciosos por la utilidad de sus maderas. El volcan 

'rizava dista de la capital üuís de noventa millas hacia la parte de Oriente. » 

** (2) 

I';i P. Sahagún, hablando.de las alturas y bajuras, dice: « Hay un ( monte ) 
alto que ■■ humea, que. está cerca de la ¡jrovincia de Chalco, " que se llama 
"•((V/jW/, que quiere decir nionte que humt;i, es monstruoso y digno de 
y yo ostuve encima de él. » 

Í>iego de Ordaz, soldado que venia con IL Cortes, in« el primer español 
ascendió ú la ciuia del J'o/Kirdlr/ictl, y por esto el rey de Kspaña.al recom- 
-ario por sus servicios en la Conquista, le concedió un esculn d<^ armas en 
Hstá jnntado el volcan. 

( 3 ) 

El ]*. Sahagún, después de hablar del Popocatepetl, dice; Hay otra sie- 
' jimtíj á ésta que es la sierra nevada, y llamarse iztadeiieil, que quiere decir 
'i liUtm-u es monstruosa de ver lo alto de ell.i, dondft solia haber mucha 
Patria: vo \¿. vi v estuve sobre ella. » 



— 350 — 

(V 

No hemos visto clasificada esta planta. 

''> 

De este copal dice Ximenez. « y cuando la madre se cae, y 

fuera de su lugar la restituye y buelue á el con tanta firmeza que párese qt 

la fijan y clauan alli. » . ?/ 

La madera de este árbol la emplean para hacer carbón y la usan los e^ 

nistas. 

( 6 ) 

Latín técnico: Cornus alba, L.-Cormts e:ecelm, H. B. K. 

* (7) ■ 
-No hemos visto clasificada eí^ta planta. 

(8) 

Latín técnico: Saliíe lamole/m, Benth. 

(9) 

No hemos visto clasificada esta planta. *|, 

( 10 ) 

Latín técnico.- Calliandra grandiflora Benth. ,\ 

(11) 
Latín técnico: Chamedorea íepijilote, Liebm. 

( 12 ) 

Latín técnico: Agave nislkeni. ( ? ) 

( ^n) 
Latín técnico: ArrltistapfñJoít pungeai^, H. B. K. 

(14) , . 

Nu iiemoi' visito (■Iasifica<la esta planta. 

115) 
Latín técnico: Ficussp. ( '.' j 



I 






— 351 — 

LECCIÓN LXXXI. 

Tepetl. 

( Continúa. ) 

NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

ri) 

Aliuatepec Ahua tepe c: ahuatl^ encino; tepetl, 

cerro; c, en: «En el cerro de enci- 
nos. » 

ColotepeC Colo-tepe-c: colotl, alacrán tepetl, 

cerro; c, en: « En el cerro de alacra- 
nes,» ó « En el cerro del alacrán.» — 
La primera significación la tiene el lu- 
gar cuando en el cerro hay alacranes, 
y la segunda cuando el cerro tiene su 
cima aguda y torcida. 

C^iCOntepeC Cm com-tepe-c: chicóme, siete; tepetl^ 

cerro; ¿:, en: « En siete cerros » 

EpatepeC.. Epa-tepe-C: epatl^ zorrillo; Upctl, ce- 
rro; c, en: «En el cerro de los zorri- 
llos. » 

GuajilltepeC Huaxin-tepe-c: huaxin, guaje (V.); 

tepeih cerro; c, en: «.En el cerro de 
guajes.» 

Huaxtepec Huax-tepe c- huaxin^ guaje; tepetl, 

cerro; c, en: 'i En el cerro de guajes " 

Iscatepec Ichca-tepe-c: khcatl^ algodón; tepetl, 

cerro; r, en: En el cerro del algodón. 

Jamiltepec Xami-tepe c: xanútl, adobe; tepetl^ 

cerro; c, en: n En el c^rro de ado- 
bes." — Por enfonia dicen los indios 
Jamiltepec. 



— 352 ~ 

Metcpee Me-tepe-c: mell^ maguey; tepetl ^ ce- 
rro; c, en: " En el cerro de los mague- 
yes." 

NllStepeC... Nuch-tepe-c: nuchtli ó 7iorhtli, tu- 
na; tepetl, cerro; f, en: h En el cerrc 
de las tunas '• 

Ocuiltepec Ocuil-tepe-c: ocnilin^ gusano; lepeth 

cerro; c, en: n En el cerro de los gu- 
sanos." 

PailtepeC ! . . Pan-tepe-C: pantH, bandera; ¿e/>e//. 

cerro; f en: " En el cerro de la ban- 
dera.!' 

(^uiallllitepec Quiauh tepe-c: quialniHl, lluvial 

tepetl, cerro; <:, en: " En el cerro deja| 
lluvia." 

SultepeC... ZuL-TEPE-C: zuUn ó zolin: codornizif 

tepetl, cerro; r, en: " En el cerro de^ 
las codornices." 

Tuxtepec Tuch-tepe c: tnc.hüi^ tnñitli, cone-fc 

jo; tepe.tí^ cerro; r, en: " En el c^rro 
del conejo ó de los conejos." 

Xochitopec Xocin-TÉPE-c: a'üchitl, flor; tepeil, 

Socllitepoc cerro; r, en: En el cerro de flores 'ó 

florido. 

Yailtepec. Yau-tepk-c: ynutlí^ yerba cuyas ii^ 

halaciones producen hilaridad; tejctr, 
cerro; c, en: " En el cerro del yaucte 
ó yautli. " 

Ziliacailtcpec Tzinacantepe c: tzinncan^ murcié- 
lago; tejic.fl^ cerro; <\ en: " En el cerr^_ 
de los murciélagos." 

'1 i:pi;'rL,J)ajo la forma Tki'K al principio de dicción. 

Tcpec Tkpk-c: tepetl, cerro ó monte; r. eti:^ 

'' En el cerro ó monte." ( - )• 









353 — 



'"'pecuacuilco.... Tepe-cu a-cuil -co: tepetl, cerro; 
cuacAiUIi, nombre del sacerdote encar- 
* g^ado, en los sacrificios, de recoger las 

víctimas asiéndolas de la cabeza y de 
llevarlas al lugar donde eran destroza- 
dos los cuerpos; w, en: « En ( donde 
está) el cuacuilli del cerro.» ( 3 ). Oua- 
cuilli se compone de cuaitl^ cabeza, 
cuilli^ deriv. de cui\ coger, asir: « el 
que coge la cabeza,» que era lo que ha- , 
cía el sacerdote al arrastrar la víctima. 

'?pecllicllilc0. ... Tepe-chichil-co, tej>etl^ cerro; chi- 
chilíic, cosa colorada; co, en: « En el 
cerro colorado. » 

't'peite Tepe-iti-c: tepetl, cerro; ititl, vien- 
tre; c, en: « En el vientre de los ce- 
rros. » — ( Véase en la lección 18*. 

' L'peinajalco. .... Tepe-maxal- co: tepetl, cerro; maxal- 
tic, cosa dividida, bifurcada; co, en: 
« En el cerro partido.» 

t'pepa Tepe-pan: tepetl^ cerro; pan^ en, so- 
bre: « Sobre el cerro.» 

epepillco Teí'E-pul-co: tepetl, cerro; pul, o 

pol^ desinencia aumentativa; co, en: 
« En cerro gordo.» ( 5 ). 

opetitláll Tepe-titlaní tepetl^ cerro; titlan^ 

entre: « Entre cerros » 

epetlacalCO Tkpetla-cal-co: tepella-calti^ sepul- 
cro; ¿•(9, en: « En el sepulcro.» — Tepe- 
tlacalli: tepetlatl, tepetate ( V. ); ca//?, 
caja: « caja de tepetate,» esto es, la 
fosa fibierta en la roca tepetatosa, la 
cual servía de sepulcro. ( 6 ). 

t'P^yj^C Tepe-vaca-c: tepetl, cerro; yaeatl^ 



— 354 — 

Tepeaca nariz, y, fig. punta, extremidad; <?, eé 

« En la punta ó principio de los ce 
rros.» ( 7 ), 

Tepezala Tepe-tzalan: tepetl^ cerro, monte; 

tzalan,, apócope de tzallantíi, garganta, 
abra, desfiladero: " Garganta ó que- 
brada de monte. II 



NOTAS. 
(1) 

En los nombres geográficos ó de lugar la palabra tepetl, entra como primar 
elemento del mombre, bajo la fcrma tepe, como en Tepepolco, ó como elemento 
íifial, y entonces toma ])or sufijo la posposición c que es la que se agrega á los 
nombres acabados en ti, como en Yan-tepe-c. 

(2) 

Al interpretar este nombre el Dr. Peñafiel dice: «Las primeras habi- 
taciones en que se reunieron los aztecas, se escavaron en lf)s cerros, á cuyo 
abrigo tenían manantiales para sn sustento, y un lugar de defensa contra sna 
enemigos; por esto en la escritura jeroglífica mexicana, tepec quiere decir lo- 
mismo (]ue pueblo, y se representa por medio de una Tuontaña verde con una 
boca roja en la base, que íu^ la primitiva cueva ó irior'ada de los aztecas. No 
eremos (]ue en la escritura jeroglífica tener qiiiere decir lo mismo que pueblo. 
Los nahoas, no sólo los Aztecns, buscaban para su morada, en las peregrina- 
ciones, un monte oue tuvier.i agua, pues con estos dos elementos podian sub- 
venir á las necesidades mas iirgentes,y :í tales moradas las llamaban Atl iefjetl, 
deput's Altepetl, esto ea n cerro y sigua, » y esta palabía alie/H'tl es la (pie se ha 
traducido por «pueblo» y no teneti ó te¡>ec i\ue., ])nr si solo no bastaría á 
satisfacer laí necesidades del bond)re. 

Remí Simeon escribe el nombre: 

'Jejie-cíU'iiil-cu, \mro el segmido elemento sólo puede derivarse ñA verbo 
cacuia que sicrnifiea usar zapatos, estar calzado, pisotear alguna cosa, y ninguna 
de estas significaciones cuadra con los signos del jeroglífico. 

Además, el jeroglífico de este lugar, cjue consi.ste en una cabecit?. j)intads^ 
de verde, ó de Sepia, en la cima dy un cerro, confirma que el elemento de| 
miriibn^ es ^('(7(7/, cabeza. —101 Kr. Seler, eminente mexi''an¡sta. nos dijo que 
cuociiilli era el nombre de una clase de sacerdotes, y que s-¡gnifica!)a: " cabeza 
escogí lia. M 

(V : 

Los naf'Oas á la ¡'rimera po!.lación ilel lado 8nr, del hoy Valle de Mexicoy, 
situado H sobre la tierra íirme la Humaron Tlulpnn y á la priiriera (¡ue estaba " 
situada, en el mismo rumbo " sobre el cerro, » la llamaron Tepei>an. 



TI 



— 355 — 

Horundt dice: Otra tumorosidad se nota tniiibién con Población sobre 
\' tratada de Tepepau , de sobre pan, la sierra trpefl » 

(5) 

Tepepulco ó Tepepolco era nn monteoillo de la laguna de Texcoco, en cuya 

< i inmolaban los Mexicanos niños de pecho para solemnizar la fiesta que se 

raba al principio de cada año en honor de los dioses de la lluvia. ( Sah). 

( 6) 

''.orunda dice: «Así también advierte la cordillera fepetatasa ó de toba y 
Meridional i\>^\ Valle donde está aquel Corro iehixkmahuac, con el antiguo 
liento de ella, permanente en Población situada á su base orien- 
oonocido por S. Gregorio Tepellaculco, acorde con el que ministran los 

nos iocumentus de la heredad distinguida en ellos, por Sta Monica 7epe- 
distante una legua casi al occidente de aquella, que la misma seria 
raio de la serranía foi'mando sepulcro ú los habitantes como qne en él se 

■sa que adentro co. fue el sepulcro pctlacalli de piedra, de la. sierra tc'l, ó 
lili, de la estera de la sierra iepetlnil. » 

liste nombra no perttaieceá las palabras de esta lección ; pero por que algu- 

;>'en que las dos prinuírap silabas son el elemento tcpe'.l, hemos explicado 

la etimología. 

(7) 

l-'l monteciüo '^n que está situada la Capilla de la Virgen de Guadalupe, al 

• V .4 cuatro Ki!ót;ietros de México, que pleoníísticamente llaman el « Ce- 
del Te.peync, es el i (limero, ó el que hace punta en la serranía que por el 
-O., circunda el Valle d« México. 

'ri ese cerro del 7epe(¡o<\ los Mexicanos tributaban un culto muy cruel á 
-a limada Tunarilzin " Nue: tra madre, » y los misioneros españoles susti- 

■^ 'U ese culto con el de la Virgen ^María, y al effX'to erigieron una capilla 
'■colocaron una imagen de ^í;U:!i, pintada en una tela indí'gena por el 
Marcos, y le dieron el nombre de (üiadalune, el Tnismo de otra imagen 

-■venera en Espana. Un siglo después, Imh fraile-', mintiendo piadoen- 
-, [rero (¡d inaf/are-H Dei ijloriam, inventarui! r.na tTadicción, según la cual 
irgen se le había ¡.vporecido á un indio llamauo Juan Diego y al arzolnspo 

i'''KÍ'-o, Fr. Ju;ui Zuni^lrrnga. Un católico fervieír", pi^ro nuiy instruido 

V historia de la é]»oca colonial, el S.. D. Joaquin Carca Icízbalceta, d"^- 
r'», e:i una carta íVJrigida al arzobispo Labastida, que la jijarición déla 
! ilupe á Juan Dieoo hal)¡a sido una ndstiíicación. 

/'''pmca adultcr.'ii-i 'i!> también de Tepeyacnc, es un pueblo dei IC,-- !;>''. o de 
ui, que los Conqui^íadores llamaron « Segara de la Frontera. « 
\ ovopósito de este y>ueblo, recordaremos una anécdota que nos refirió un 
obispo acerca del .Yíyri'O Poe'a, ese vate ('allejero que improvisaba vel- 
are (-jaltiuicr asunto. 

¡'aseaba por las calles ile Te-iea M, improvisan ^lO, com-) ii.> constum)ire, 
I irtotas y r-'dondillas, y un español después de escachar algunos de sus ver- 
^.-, le agarró una mano, s^;' ia ilev' j .d trasero v le soltó una uiví :\x d-- la cola. 



— 356 — 

Pasado algún tiempo acertó el Negrito á encontrarse con el esapñol en ana ca] 
lie de México, y encarándosele furioso, lo asió de una mano y le dijo: I 

« Gachupín de los demonios 
¿ Quien diablos te traio acá ? 
Tu me peíste en Tepeaca, 
Y el negro fe-pe-acá. » { * ) 

y llevando?» la mano al fundillo le tiró un pedo. 



LECCIÓN LXXXII. 
TiANQurzTLi, plaza, mercado; bajo la forma Tianquiz. 

Tianguis ( Tiánquiztli, plaza, mercado; de-l 

rivado de tianqui^ vender, comerciar, 
traficar.) *' Feria ó día destinado enl 
, cada pueblo ó lugar corto para la ven- 

ta y compra de lo que se lleva de otras 
partes para su abastecimiento y con-| 
sumo.)» — El Pensador Mexicano.) 

TiangUispepetla. ( Tianouiz-pepetla: tiánquiztli^ mer- 
cado, y, por metonimia, plaza, porqme 
el mercado se celebra en las plazas; 
pepetla^ esteras, petates ( V. ), y, por 
extensión, alfombra, forma plural y co- 
lectiva apocopada, de peílatl^ petate, es- 
lera: " Alfombra de las plazas." ( 2 ). ^ 
Planta medicinal de la familia de las' 
amarantáceas, que crece espontánea 
mente en las plazas y otros lugares po- 
co frecuentados, y que los cubre como 
una alfombra. ( 3 ). 

( * ) TE VKE ACÁ. 



— 357 — 



NOMBRES GEOGRÁFICOS. 



oyotianquizco 



altíangiiis. 



coyote 
« En 



arena; 
En el 



iíinguismanal 

(O 



¡anguisnalmac 
íanguissulco.- 
langiiistengo... 



. CoYo-TiANQUiz CO: coyotl^ 
( V. ); tianquiztli^ plaza; co, en: 
la plaza de los coyotes.» 

Xal-tiAnquiz-co: xalli^ 
tianquiztli^ mercado; «ro, en: 
mercado de arena.» 

■ TiANQuiz MANAL-co: íianquizíH, pla- 
za, ó mercado; manalli, ( ? ); 

cí>, en: « En la plaza, ó en el merca- 
do ( ? ) » — Son tan diversas 

las significaciones que tiene el verbo 
mana, de donde se deriva manalli, que 
es imposible fijar la significación pro- 
pia del nombre. Sin embargo es pro- 
bable que tenj^a la misma significación 
que en la palabra Tlal-manal co. ( Véa- 
se Tlalraanalcc.» ( 4 )• 
. TiANQuiz-NAHUAc: tianqttiztlí, pla- 
za, ó mercado; nahxmc^ cerca: « Cer- 
ca de la plaza, ó del mercado.» 

TiANQUiz-zUL co: tianquiztli^ 
cado; znlli^ ó zolli^ viejo; co^ en: 
el mercado viejo ó antiguo.» 

Ti ANQu I z-TEX-co: t/a7/quiztli, 
mercado; tent/i orilla; co. en: 



mer- 
« En 

plaza, 
« En 



la orilla de la 
(5)- 



plaza, ó del mercado.)» 



- 358 - 

NOTAS. 



i 



En México antes de la Conquista, el más célebre tianguis era en Tlaltelí 
CO. Bernal Díaz del Castillo, que lo vio muchas veces antes de la Conqu^ 

lo describe eti los términos siguientes: « y cuando llegamos S 

gran j)laza, que se dice en Tatelulco, como «o habíamos visto tal co'-a, qued 
luüs admirados de la multitud de gente, y mercaderías que en ella había, 
del gran concierto y regimiente), que en todo tenían; y los principales que ibí 
con nosotros, nos los iban mostrando.- cada genero de mercaderías estaban p 
sí, y tenían situados y señalados siis asientos. 

Comencemos por los mercaderes de oro, plata y piedras ricas, y pluma 
y mantas, y cosas labradas, y otras mercaderías, y esclavos y esclava?,; digo qi 
traían tantos á vender á acjuella gran plaza, como traen los portuguesí-s I 
negros de Guinea, é trainlos atados en unas varas largas, como coliarüs á 1 
pescuezos, por que no se les huyesen, y otros dexaban sueltos. ' Luego esti.bí 
otros mercaderes, que vendían ropa más basta, é algodón é otras cosas de hi 
torcido, y cacaguateros, que vendian cacao; y desta manera estaban qnant 
géneros de mercaderías hay en toda la Nueva España, puestos que por su co: 
cierto, de la manera que hay hn mi tierra (pie es Medina del Canipo, donde; 
hacen las ferias, que en cada calle están sus mercaderías por si, asi estaban ( 
esta gran plaza: y los que vendian mantas de nequcn, y sogas y cotaras, q\ 
son los zapatos que calzan y hacen de nequen, y de kia raíces del m.ismo árbc 
muy dulce cocidas, y otras zarrabusterías que sacan del mismo árbol, todoe 
taba á una parte de la plaza en su lugar señalado; y cueros detiare y de leone 
y de nutrias y de adives, y de venados y de otras alimañas, é tejones é gati 
monteses, dellos adol'jados, y otros sin adobar. Estaban en otra {«arte otr 
géneros de cosas é mercaderías. Pastímos adelante, y digamos de los que vei 
(lian irisóles y chia, y obras legumi)res é yerbas, á otra parte. Vamonos hHi 
que vendian gallinas, gallos lie papada, conejos, liebres venados, y anadoiK 
perrillos y otras cosas deste arte, ¡i su parte:de la plaza. Digamos de las fr; 
teras, de las que vendian co-;as cocidas, jnazamorrerias, y mal cocinado, tan 
bien á su parte, puesto todo género de loza h.echa de mil maneras, desde tinají 
grandes, que y jarrillos chicos estaban por si aparte: y también los que vendí» 
núel, y melcochas, y otras golo.'iinas qvie liacian, como nuégado 
Pues los que vendían madera, tablas, cunas viejas, é tajod, é banco 
todo por si. Vamos á los que vendian leña, ocote, .é otras cosí 

destd man?ra. ,;, Que quieren rna» que diga que hablando co 

acato, también vendian canoas llenas de hienda de hombres que tenían eu 1( 
esteros cerca de la plaza, y est(f era para hacer o para (.'urtir cueros, que sin el 
decían que nq se hacían buenos. Olvidndoseine había hi sal, y losqu'e h;^^ 
navajas de ptídemal, y de cojiio las spj-aban de la misma piedra. Pues peía 
deras y otros que vendian unos panecíllo.«, (jue hacen de una como lama, qi' 
cogen de aquella gran laguna, que .«e cuaja, y hacren })aues dellos; que tiene 
un sabor á manera de queso: y vendían hachas de latón, y cobre, y estaño, 
xicaras, y unos jarros nmy pintados, de:iiadera hí^chos. Ya quería haber ac 
bado de decir todo las cosas que allí se vendían, porque eran tantas, y tan d 
versas calidades, que. para (pie lo atiabáramos de ver é iníjuirir, fra necesari 
más espacio; que couio la gran })iaza est.iba llena de tanta gente, y toda ceroi 
da de portales, que en un día no se podía ver. todo, y fuimos al gran Cu, í ) 
qi\c i vamos cerca de sus grandes patios,' é antes de ?alir de la njAn i)laza, esti 
l>an otros muchos mercaderes, que seuúu dixéron, era que tenían á vende^OI 
en ;;rcno como lo sacaban de las niínaf, metido el oro en míos cañiiiillosde 



^ 



— 359 — 

Kado de lo? áe ansarones de la tierra, é a?i bhincoi, porque se y)areciese el oro 
por defuera y por el largor v gordor de los cañutillos, tenían entre ellos se 
cuenta, que fantas mantas, o cpie xiquipi/e.!^ de cacao valía, ó qué esclavrs, ó 
otra cualquier cosa á (jue lo trocaban; é asi dexamos la gran plaza sin más la 
ver. 11 

El P. Clavijero, hablando del comercio de los "Mexicanos, dice: « En to- 
dos los pueblos del inperio mexicano y del vasto pais de Anúhuac, había mer- 
cado diaro, pero de cinco en cinco dias tenian uno general. Los jiueblos poco 
distantes entre si, celebraban este gran mercado en diferentes dias, para no per- 
judicarse unos á otros; pero en la capital se tenia en los dias de la casa del 
ronejo, de la caña y del pedernal, que en el primer año del siglo eran el ter- 
cero, el octavo, el décin)otercio y el decimoctavo de cada mes. 

Para una idea de estos mercados ó ferias, tan célélires en los escritos de los his- 
toriadores mexicanos, bastará decir algo del de la capital. Este,hasta los tiempos 
de Axayacat!, se había hecho en la ]jbiza que estaba delante del palacio del rey; 
poro después de la conquista de Tlaltelolco, se trasportó á este barrio. La 
plaza de Tía Itelolco era. según dice Cortes, dos veces mayor que la de Sala- 
manca, una de las mds hermosas de España, cuadrada y rodeada de pórticos, 
jara comodidad de los traficantes. Cada especie de mercancía se vendía en 
un sitio señalado por los jueces del comercio. En uno estaban las pedrerías 
y las alhajas de oro y plata, en otro los tejidos de algodón, en otro las labores 
(le plumas, y así los demás, no siendo lícito vender nnos géneros en. los pues- 
tos destinados á otros. Como en la plaza, aunque grande, no podian colocarse 
todas las njercancias sin estorbar el paso y la circulación, se dejaban en el ca- 
lmil ó en las calles inmediatas, las mas volmuinosas, como las piedras, las vigas 
•• otras semejantes. El numero de mercaderes que concurría diariainente al 
nier ado, pasaba, según Cortes de cincuenta mil. Los renglones que alli se 
vendian y ¡jermutaban eran tantos y varios, ^ue los historiadores que los vie- 
ron, después d? haber hecho de ellos una larga y prolijia enumeración, con- 
cluyen diciendo íjue era imposible comprenderlos todos. Yo sin apartarme 
tie su relación, procurare abrazarlos en }iocas palabras, á fin de no causar mo- 
lestia ú los lectores. Yl;an á venderse ó cambiarse en aquella plaza todas las 
})roducciones del imperio nu^xicano y de los países vecinos, que pf)dían eei'vir 
á ias necesidades de la vida y á la comodidad, al deleite, á la curiosidid y á la 
vanidad del hombre; innmer<i!>lt' especie de animales muertos y vi%''Os; todas 
clases de comestibles de que usa'.ian; todos los metales y piedras preciosas que 
cc.nocian ;todo3 los simi)les medicin.iles.yorbas, gomas. Tesina:? y tierras minera- 
l<s;í^odos los medicametosqutí salx'an pr-,>parar,comob'íbidas,confecciones,acei- 
te-, emplastos y ungüentos; todo género de manifacturas y trahajo de hilo de 
maguey, de yialma silvestre, de algodón, de pin mas. de pelo de animales, de, 
madera, de piedra, de oro, de plata y de cobre. Vtndianse también esclavos 
}■ barcas enteras de estiércol humano para jireparar ü¡s pieles de los anim.d.es. 
En ün, al mercado se llevaba todo lo (pie se vend .'a en l.\ cuidad, pues no había 
tienda ni se conijíraba nada fuera de aquel sitio, si uo es los co'nestibles. Alli 
coiictirrian los aUareros y los joyistas de Cholula, los plateros le Azc:ipozalco, 
los pintores de Texcn^o, los zapateros de Tenayocan, los cazadoic-' l\^ Xilote- 
JHC, los jiescadoies de Cuitkhuac, los fruteros de los países caliente.-^. ;osfahri- 
cuntt's de esteras y bancos de CuRuhtitl.an y los floristas de Xocliimílco. 

Para inipe<lir los fraudes en !o? contrato^, y el desorden en los negocios, 
liiibía ciertos comisarios (jue gir:i!:)an contin.uamente por el mercado, obser- 
vando cuanto en él paSíí ha; y un tribunal de comercio, conj()uesto de doce 
jueces, (jue tenian sus sesiones eti. una casa de la ]ilaza y se cncargal^an de de- 
cir ¡as <lisputas entre lo.? traficantes, y de entender en todos los delitos come- 



— 36o — 

tidos en el mercado. De todos los efectos que se introducían en él, se paga- 
ban derechos al rey, el cual por su parte se obligaba á que los mercaderes tu- 
vieran la imparcial administración de la justicia y la seguridad de sus bienea 
y personas. Raras veces se veía un robo en el mercado, tal era la vigilancia 
de los empleados, y tan pronto y rigoroso el castigo que «e les imponía. Pero 
¿ que extraño es que se castigase el hurto cuando ni aun se toleraban desór- 
denes mucho menores. ? El laborioso y sincero Motolinia, cuenta, somo tes- 
tigo ocular, que habiendo tenido dos mugeres una disputa enel mercado de 
Texcoco, y habiéndose atrevido una de ellas á poner las manos en la otra y 
hacerle sangre, con horror del pueblo que no estaba acostumbrado á semejantes 
excesos en aquel lugar, la culpable fué inmediatamente condenada á muerte. 
Todos los españoles que concurrieron á aquellos mercados, los celel>ran con 
singulares elogios y no hallan palabra con que describir su bella disposición y 
el orden admirable que reinaba en tan gran muchedumbre de traficantes v 
mercancías. 

Los mercados de Texcoco, Tlaxcala, Cholula, Huexotzinco, y otros pue- 
blos, se celebraban del mismo modo que el de México. Del de Tlaxcala afir- 
ma Cortos que concurrian á él diariamente más de treinta mil vendedores, 
aunque quizás deberá entenderse esto del mercado grande. Del de Tepeyacac. 
que no era ciudad muy conciderable, dice el mismo Motolinia que veinticuatro 
años después de la conquista, cuando ya estaba muy decaído el comercio de aque- 
llos pueblos, no se vendían en el mercado de cada cinco días, menos de ocho 
mil gallinas europeas y que otras tantas se vendían en Acapetlayocan, » 

Los mexicanos celebraban el tíanquiztli cada cinco díis. Despnés de la 
Conquista los Ayuntamientos asignaron á cada pueblo de su jurisdicción el 
día de la semana destinada al tianguis, y á los pueblos grandes les señalaban 
dos díar. Todavía hoy se observa esta costumbre.» 

(2) 

El 8r. Mendoia no admite la anterior etimología, y da la siguiente.- rt(ít>r- 
■iiü, peinadi) dt los inercadm, formando la palabra de tíanquiztli mercado, y de j 
pepepetla, ])einar3e, adornarse. 

Aunque mo-pepetlac significa peinado, y con este sustantivo mejor que con 1 
el verbo pudo formar la palabra el Sr. Mendoza, sin embargo, nos parece muy 
rebuscada la etimología, jjorque una superficie cubierta de yerba sugiere mái 
naturahnente la idea de un suelo alfombrado ó cubierto de esteras ó petates 
que eran las alfombres de los mexicanos, y no la de una cabeza peinada. El | 
Sr. Jesús Sánchez dice que el segundo elemento de la palabra es pepechili, 
colchón ó cosa scnejantc. Sí eso fuera, el nombre sería tianquizpepechtla, y \ 
ningún dircionarista escribe así la palabra. 

(3) , .' 

VA'A yerba tiene \d» hojas oblongas y pequeñas, los tallos cilindricos con 
muchüH iiudo^ tendidos sobre la tierra que la cubren á manera de alfombra 
de donde le viene el nombre. 

.—Molina traduce: « yerba déla golondrina; » pero es un error, porque la 
yerba de la golondrina es una especie de celidonia que Lineo llama euphorbia 
macrdata, y pertenece á las enforbiáceas.— El cocimiento y el jugo de la planta, 
tomados como bebida á pasto, y en lavativas, asi como las cataplasmas hechal 
con ella, gozan de mucha rep\itaciün entre el vulgo para la curación de la fie- 
bre llamada tifo ó tabardillo. 



— 3^1 — 

Los natnralictas llaman Alternanthera achj/rantha al tinvgnispepe'la, que 
también es conocido con los nombres de « tumina » y » verdolaga de puerco. » 
A otra especie que sólo le dan el nombre de tianguis la llaman PUnnhugo puU 
chdla, que es conocida con los nombres vulgares de " cola de iguana, » « cola 
de pescado, » « chilillo, » « yerba del alacrán, » « yerba lumbre, » « jiricua » y 
'• pañete. » 

Tianguismanalco fué un lugar célebre por el gran número de sacrificios 
humano.* que en él se hacían, en honor del dios Tezcatlipoca. 

Borunda, hablando de este lugar, transcribe el siguiente pasaj<í de un 
opiísculo referente á la Virgen de Guadalupe: :< En esta Nueva España tení- 
an también estos Yndios Gentiles tres lugares en los cuales honraban á tres 
Dioses diversos y les celebraban fiestas: el uno de los cuales esta situado en 
las faldas de la sierra grande, y que llaman de Tlaxcala, y los antiguos le lla- 
maron Matlalcueye, en est» lugar hazian fiestas á la Diosa llamada Toci, que 
quiere decir nuestra abuela. Otro lugar está de este ú la parte del medio dia, 
seys leguas poco mas o menos, que se llama Tianquizmanalco, que quiere de- 
zir, lugar llano, o hecho á mano, de los mercados y ferias, en este lugar hazian 
fiesta ú vn Dios qua le llama van telpucbitle. que quiere dezir mancebo, y en 
otro que está una legua de esta Cuidad de México á la parte del JSorte, hacian 
fiesta á otra Diosa llamada Tonan que quiere dezir nuestra Madre: cuya deno- 
cion de Dios prevalecía cuando nuestros frayles vinieron á esta tierra, y á 
cuya festividades concurrían grandísimos gentíos de muchas leguas á la re- 
donda en especial de Tianqnizmanalco, que venían a el en romería; de Gua- 
temala, que son trecientas leguas, y de x^artes mas lexos á ofrecer dones y 
presentes. >• 

Después, criticando la etimologia que el autor del opúsculo atribuye á 
Tianqiazmamúco, dice: « Lo fué también la traduciún de Tiankizmanalco, pues 
6U compuesto lo instruie en lo interno co, está extendido manatli, común á 
cosa ofrecida, la plaza ó Mercado iiunkislli. » 

La etimología de Borunda no es exacta. 

(í5) 

Borunda dice.- » Semejantemente se distinguió á otras antiguas Pobla- 
ciones por Tiankíztenco, en lo interno co, está el labio ú orilla terdli, de la 
Plaza íiankizdi; que es instruir Poblaciones desquiziada? de su primera situación 
anotada en lugar ó parte tan notable de ellas, como en Plaza. » 

No es fácil entender este pasaje de Borunda. 



DERIVADOS. 

Tíangnillo Diminutivo castellano de tianguis. 

— Se daba este nombre en los prime- 



ros años después de la Conquista á los 
mercados ó plazas pequeñas. La ala- 
meda de México fué trazada en el 
tian^uillo de San-Hipólito. 



LECCIÓN LXXXIII. 

Tetl, piedra; bajo la íorma Te. 

TemeCílte. Te-mecatl. ( Véase en la lección 48.) 

Temetate* Te-metlatl. ( Véase en la lección 

52 ). . 

Tecuicla Te-cuitlatl. (Véase en la lec- 

Tecuítla ción 31.) 

Tenamascle (Te-namaztli: /^í/, piedra; namaz' 

tli^ ? ) Cada una de las 

tres piedras que se ponen en el clecuil 
( V. ) ó fogón, sobre las cuales se colo- 
can las ollas, comales etc, en que se cue- 
cen los alimentos. || En plural, « te- 
namascles,» tres criaturas nacidas en un 
parto. ¡i Cabeza de «tenamascle,» 
tonto, 6 caprichudo. { i ) 

Tenescle... ( Te-nextli: U-íI, piedra; neoctU^ ce- 
niza: « Ceniza de piedra.») Cal. 

Tepetate.. Te-petlatl. ( Véase en la lección 

66. ) 

TepOSCle í Te-poztli: tetl^ piedra; poztli^ 

* quebrado ó que se quiebra: « Piedra 
que se quiebra ») Cobre. — Se le dio 
este nombre porque de los metales que 
eran conocidos era el^, más suave. — 
('uando los Mexicanos conocieron 'el 
fierro, lo llamaron ílüíic tepuztii^ « co- 



— 3^3 — 

bre neg^ro;» pero después comprendie- 
ron en la palabra tepoztli ó tepiizili^ el 
fierro, el bronce, y aun el metal en 
general. 

Tepuzque ( TepUztli: cobre.) Moneda de uaja 

ley, usada en los primeros tiempos de 
la dominación española. — Se le dio es- 
te nombre por la gran cantidad de co- 
bre que entraba en la liga de la mone- 
da. ( V. Teposcle. ) ( 2 ). 

TeqUCSquitC ( TE-QUIXQUíTLríé?^/, piedra; qmxqvitU 

brotante, efloresente; derivado de 
quiza, salir espontáneamente: « Pie- 
**dra que sale por si sola, eflorescente. " ) 
Eflorescencias salinas naturales, forma- 
das de sesquicarbonato de soda y de 
cloruro de sodio. ( 3 ). 

Tesoncle (Te-tzontli: tetl^ piedra; tzoniJi^ 

u cabellos: " Cabellos de piedra," alu- 

diendo á que por los peros de esta cla- 
se de piedra parece una maraña de ca- 
bellos petrificada.) 

(Tf-zonectic: í^í/, piedra; zonedic^ 
cosa iota, esponjada y liviana: " Pie- 
dra tosca, llena de agujeritos y liviana." 
( Molina. ) — Nosotros creemos que el 
aztequizmo viene del primer vocablo, 
tetzontli.) Lava volcánica, porosa y 
muy resistente, que emplearon mucho 
los españoles, en forma de sillares, co- 
mo material de construcción en la ciu- 
dad de México. ( i ) 

Tesonclale ( Tetzon-t!.alli: tetzimtíi, tesón- 
cié ( V. ); tUtHi, tierra: " Tierra ó pol- 
• vo de tesoncle. ") Tesoncle triturado. 



— 364 — 

II Nombre de una calle de la ciudad 
de México. ( 4 bis. ). 

Tesoquite ( Te-zoquitl: tetl, piedra zoqiiitl, ba- 
rro, zoquite ( V. ): *' Barro como pie- 
dra," aludiendo á su dura consistencia.) 
Barro con que se hacen varios utensilios 
de loza, como comales, cajetes, platos, 
jarros etcetera. ( 5 ). 

Tecorral Vocablo híbrido, compuesto del 

mexicano teil, piedra, y del castellano 
corral, significando " cerca ó cercado:'* 
'* Cerca de piedra." 



i 



NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

Teacalco Te-acal-co: tetl^ piedra; acalli, ca- 
noa; CO, en: "En (donde está) la 
canoa de piedra," esto es, la que sirve 
de abrevadero. 

Teapa Te-a-pan; /<?//, piedra; at¿^ agua. y. 

por extensión, río; pan , en: * • En el 
río de piedras ó pedregoso." 

Teayo Te- a yo c: tetl, piedra; ayotl, tortuga; 

r, en: "En ( donde está la tortuga 
de piedra." 

Tecajeü Te caxi-c: /é-//, piedra; caxitl^ vasija 

honda, cajete ( V. ); c, en: '' En la 
vasija ó cajete de piedra " 

Tecrlco Te-caL-co: tetl^ piedra; ca/li, casa; 

CO, en: « En la casa ó casas de pie- 
dra » (V. Tecali. ) 

Tecama Te-cama-c: teü. piedra; ramatl^ bo- 
ca; r, en: «En la boca de piedra.» ' 



- 3^5 - 

Tecaniachalco.... Te camachal-co: tetel, piedra; m- 
machaUi^ quijadas, camachal ( V. ); co, 
• en: « En las quijadas de piedra.» 

Tecoac Te-coa c: tetl^ piedra; toaü, cule- 
bra; c, en: « En la culebra de piedra.» 

Tecoine Te-comic: tetl, piedra; comiil, olla; 

c, en: « En la olla de piedra.» 

TeCOngO Te-com-co: tetl^ piedra; comitl, olla; 

co^ en: « En la olla de piedra.» — Te- 
comic , es lo mismo que Tecomco; pero 
la primera palabra es más propia, por- 
que los nombres terminados en ti to- 
man la posposición (' y no co. 

Tecopilco.. Te-copi L-co: tetl, piedra; copilli, co- 
roza y, por extensión, corona real, por- 
que tenía esta figura la diadema de los 
reyes; co^en: « En la coroza ó corona de 
piedra » 

Tecos uat la Te-cozauh-tla: tlet/, piedra; coza- 

iihqui, amarillo; tla^ partícula abundan- 
cial: •' Donde abunda la piedra ama- 
rilla, " esto es, el ocre amarillo. 

Tecllimalco Te-chimal-co: tetl, piedra; chimalli^ 

escudo; or>, en: « En el escudo de pie- 
dra. » 

Techuchulco Te-chtchul-co: íetl^ piedra; cliuchu- 

lli ó chochoUt^ pata de venado; co^ en: 
« En la pata de venado, de piedra. > 

TelmaCctn. Te- hL' a-can; teii^ piedra; hua, par- 
tícula que expresa tenencia ó posesión; 
can, lugar: Lugar de los que tienen 
piedras. » — Aunque esta palabra es 
me i :ana y su significación es propia, 
sin embargo, refiriéndose á la población 
llamada « Tehuacán de las Granadas,» 



^ - 3^^) — 

del Estado de Puebla, creemos coa 
Remi Simeon que es una adulteración 
de Teo hu a-can, « Lugar de « teo- 
huas. » Teohua era un sacerdote "dedi- 
cado al servicio de HítitziLopocJitli^ 
cuya misión especial era, según el P. 
Saha^ún, la de esperar y anunciar la 
llegada de los dioses para la fiesta de 
Teotieco. — Teoiiua se compone de 
* teoU^ dios, y de Jma^ que expresa tenen- 

cia; y significa: « el que tiene á Dios. » 
— Teohua se usa en sentido genérico 
significando « sacerdotes. » .( 7 ) 

Tejalpa Te-xal-pa* te xalli, " piedra are- 
nisca como mollejón para amolar 
herramienta '• ( Molina. ); pa^ en, 
sobre: " Sobre piedra arenisca. » — 
Té xaili: íetl, piedra; xalli ^ arena: " are- 
na de piedra " ó " piedra arenisca. " 

TejUpÜCO Te-xopil-co: Í6^//, piedra; xopil/i^ 

dedo del pié; co^ en: En los dedos de 
los pies de piedra. " — Puede referirse 
el nombre ó á alguna huella de pié en 
una peidra, ó á algún fragmento de 
pies de un ídolo ó á una tradición como 
la de Temarpalco. ( 8 ) 

Tclistac Teti.-¡zta-c: tetl. piedra; ixtac, cosa 

blanca; c^ en: " En piedra blanca, n 
— Se dice también Teliztac. 

Temacpíllco Te macpal co: tei¿, piedra; mdepalli, 

palma de la mano; a\ en: En ( donde 
están Vías palmas déla mano de pie- 
dra. «-'(8) 

Teillíimatla, Te-mam.\tla: tetl, piedra; maviatlall 

escalera; « En la escalera de piedra. » 



— ^^7 — 

TeniisCO Te-miz-co; tetl-^ piedra; miztli, león; 

CO, en: lín ( dpnde está el león de 
piedra. » ( 9 ) 

I Tepujaco Te-puxac-co: ieil^ piedra; imocaciic^ 

cosa íoía ó esponja; cq^ en: " En la 
piedra ó esponja.» Daban este nom- 
bre á la piedra pómez. ( lo). 

TC(iUÍsqil¡aC Tequixoui-a c: /^¿^z/z;i:^z/zV/, teques- 

quite (V.); atU agua; c, ení "En 
agua de tequesquite." 

Tétela Te-te-tla: reduplicativo de Tetla 

( V. ): 'I Lugar ^ pedregoso, ó pedre- 
gal. " ( Molina. ) 

Tetla Te-tla: teil^ piedra; tla.> partícula 

abundancial: " Pedregal. " 

Teyaluialco Te-yahual-co: /<?;?/, piedra; yahualli^ 

cerco, redondel; co, en: « En el cerco 
de piedras. » 

Tesoqilipa Te-zoqui-pA: tezoquitl^ tezoquite (V.); 

pan, en ó sobre: " Sobre el tezoquite 
ü barro duro." 

Tequisquiapall... Tequixqdi-a-pán: tcquix-qidtl^ te- 
quesquite ( V. ); atl^ agua; y, por ex- 
tensión, río; pan^ en: « En agua, ó río 
de tequcsquite. » 



EJERCÍCIO^^, 



I. — En el pueblo do TeJuiacán de las granadas hay unas 
aguas minerales, cuyas virtudes terapenticas en las litiasis, las 
han heclio comparar con las famosas do Karzbaldt, en Europa. 

II. — En las obras del Desagüe de México, en el lugar lla- 
mado Teqmsquiac, en sedimento de origen volcánico, se des- 
cubrió el hueso sacro de un llama fósil, con entalladuras ejecu- 



— 368 - 

tadas por mano humana, y con este hecho quedó probado que 
el hombre vivió en nuestro suelo en una época en que aun se 
desarrollaban con gran intensidad los fenómenos volcánicos. 

III. — El 16 de Noviembre de 1876 venció el general Por- 
firio Díaz, en los llanos de Tecoac^ á las tropas del gobierno 
federal, y quedó derrocado el presidente de la República Don 
Sebastián Lerdo de Tejada. 

IV. — En el pueblo de Temartiatta sufrió un descarrila- 
miento un tren del ferrocarril interoceánico que conducía per 
regrinos al Santuario del Sacro-Monte, y hubo centenares 
de victimas. 

y. — En la laguna de Tequesquítengo, de la hacienda de 
San-José Vista-Hermosa, en el Estado de Morelos, su dueño, el 
espaiiol D. Gabriel Yermo, puso una cria de carabaos, que trajo 
de las islas Felipinas para emplearlos como bueyes en las labo- 
res del campo; pero no pudieron domesticarse, pues al sentir los 
ardores del sol corrían con los arados y carros y se sumergiari 
«I la laofuna. 



NOTAS. 



1. — Kl I*. Sehagúii, hablando de las abusiones de los indios dice: » De- 
cían que los que ponían el pie sobre las trébede», que son tres piedras en 
cerco sobre que ponen las ollas sobre el fuego, que por el mismo caso serían 
desdichados en la guerra, que no podrían huir y que caerían en manos de sus 
enemigos; y por eso los padres y madres, prohibían á sus hijos que no pusie- 
sen los pies sobre el ienainazllí ó trébedes. » 

Borunda da una interpretación simbólica de fenamaztli incomprensible. 
Dice así; « La rosca, ó emboltorio, tanto de este quanto de la cima de Tulya- 
nalcü, y comprehensiva del hilo del tiempo, esta compuesta de Hogar nacional 
para cozi miento de tortillas de Maíz que se haze en la tortera de barro comalli, 
L-on tres piedras tratadas de tenamaxtli, frente ixtli, de la otra vanda de la 
Agua amac, está el labio ú orilla tentli, alusiva á la meridional de la Penín- 
sula de E.'^paña, ó Mar Mediterráneo á que como antediluviano se refiere el 
segundo monumento excavado, siendo aquel Continente oriental respecto del 
de aniórica el predicho á estos naturales como lugar de donde les vendría su 
conversion al Cristianismo según la tradición confesada por su Monarca en la 
l)rimera entrada de su conquistador á esta cuidad, que se concordará. L.ih 
trea piedras levantadas, que se concordará. Las tres piedras lev^antau á la 
tortira del suelo, colocándola sobre ellas, disjjuestas en forma triangular, 
que encierra el fuego.» 



— 3^9 — 

2. — Bernal Diaz del Castillo, hablando de lo que Cortes hizo después de 
ganado México, dice: "Otra cosa también se hizo, que todo el oro que se 
fundióf echaron tres quilates mas de lo que tenían de ley, porque ayudasen á 
las pagas, y también porque en aquel tiempo habían venido mercaderes, y 
navios de la villa Kica, y creyendo que en echarle los tres quilates mas que 
ayudasen á la tierra, y á los Conquistadores, y no nos ayudo » en cosa ningu- 
na, antes fué en nuestro perjuicio, porque ios mercaderes porque aquellos tres 
quilates saliesen á la cabal de bus ganancias, cargaVjan en las mercaderías, y 
cosas que vendían cinco quilates, y ansi anduvo el oro de tres quilates Tepuz- 
que, que quiere decir en la lengua de Yndios cobre, y ansi agora tenemos 
aquel modo de hablar, que nombramos á algunas personas que son preemi- 
nentes, de merecimiento, el señor Don fulano de tal nombre, Juan ó Martin, 
ó Alonso, y otras personas que no son de tanta calidad, los decimos no mas de 
eu nombre, y por haber diferencia de los unos á los otros, decimos fulano de 
tal nomV)re Tepuzque. Volvamos á nuestra plática, que viendo que no era 
justo que el oro anduviese de aquella manera, se envió á hacer saber á su 
Magestad para que se quitase y no anduviese en la Nueva — España, y su Ma- 
■pestad fué servido de mandar que no anduviese mas, é que todo lo que se le 
hubiese de pagar en almoxarifazgo, y penas de Cámara, que se le pagase de 
aquel oro malo, hasta que se acabase, y no hubiese menoría dello, y desta 
manera se llevó todo á Castilla. Y quiere decir que en aquella razón que esto 
pasó ahorcaron dos plateros que falseaban las marcas, y las echaban cobre 
puro. » 

El historiador Alamán, dándole otra form* al pasaje preinserto, dice: 

« Para aumentar la cantidad de oro que había en los primeros años des- 
pués de la Conquista y hacer de esta manera mas crecidas las paga?, se le 
echaron tres quilates de cobre; pero el resultado fué el que produce siem|)re 
la alteración de la moneda, que todas las mercancías encarecieron en más que 
la proporción en que habían bajado la ley de los metales con que se pagaban, 
y fué tal el descrédito de este oro que se llamó de tepuzque, que en mexicano 
sigüiñca " cobre » que en las burlas de los soldados, acostumbraban llamar á 
los que de repente se había enriquecido y querían aparentar una importada 
que no tenian I>. Fulano de Tepvzqne. Una vez abierta la puerta al frande 
con !a alteración de la ley de los metales que servían para el cambio de todo, 
pues tüdovía no hkbía moneda, los particulares se aprovecharon alterándola 
todavía más, como ha sucedido en nuestros días con la moneda de cobre lo 
que dio motivo á que dos plateros que hadan ese trafico criminal fuesen cas- 
tigados con la pena de horca. Para extinguir estas especies alteradas, mandó 
el gobierno epj>añol que no siguiesen en circulación, y que todos los derechos 
que se causasen de almojarifazgo y penas de cámara se pagasen en aquel oro 
adulterado, con lo qne con el transcurso del tiempo todo se recogió y se llevó 
á España. El nombre que se dio á estos metales con liga se conserva todavía 
en Cuanaj'iato, donde se llama plata de tepuzque la de fundición que por ser 
de menos ley que la copella vale generalmente un peso menos en marco. » 

No sólo á la monecla ligada con cobre llamaron tepuzque los conquistado- 
rea y los indios, sino también ú los objetos de fierro. Bernal Diaz, refiriendo 

una expedición de Cortes dice: <( que por la buena voluntad que 

les tenia, que el propio Cortes en persona, con algunos de sus hermanos, que- 
ría ir á hacelles aquel socorro, y a ver aquellas tierras y fortalezas, y que 
luego le traxefen cien hombres Ta.nemes para llevarlos tepuzques que son 
los tiros >• 

3. — El tequesquite, del que hadan mucho uso los mexicanos, tiene hoy 
todavía muchos U60.s eu la industria ven la cocina. Hay de cuatro clases: 



— IJO — 

espumilla, confltUh, caxcarilla y pnhillo. Las dos primeras especies, que son 
las mejores, se forman de la agua detenida en pequeños pozos cuando baja ó 
refluye la laguna de Texcoco. Cuando se evajíora el liquido bajo la influen- 
cia de los rayos solares, queda un sedimento confusamente cristalizado. Las 
otras dos especie? que son menos estimadas, son las eflorescencias producidas 
espontáneamente en el suelo. Se emplea el tequesquite en la colada de los 
lienzos, y los jaboneros lo usan como alcalino para saponificación Je las 
grasas. 

4.— El P. Clavijero, hablando de las piedras, dice: » YjW el mismo Valle 
de México y en otros muchos puntos del xeino, se hallaba la jiit'dra llamada 
Tetzontli, la cual es por lo común de un color rojo oscuro, durísima, porosa y * 
ligera, y por unirse estrechamente con la cal y la arena, es la que se prefiere i? 
en la cuidad de México para construir las casas, siendo aquel terreno panta- | 
noso y poco firme. » 

El misco Clavijero, hablando de la inundación que sufrió México siemio 
rey Ahuizotl, el año 1498, dice: « Apenas libres los Mexicanos de ajuella 
calamidad, tuvieron que sufrir el año siguiente la de la escasez de grano por 
haber.se j erdido el maiz de resultas de la abundancia de agua; pero al mismo 
tiempo tuvieron la fortuna de descubrir en el Valle de México una cantera 
de Idzontli, que fué después un gran recurso para la construcción de los edifi-^ 
cios de aquella gran cuidad. Empezó inmediatamente el rey á emplear 
aquella especie de piedra en los templos, y á su imitación los particulares la 
emplearon en sus casas. » 

El simbolista é incomprensible Borunda, dice: Por estylo semejante se 
anotó otra erupción de lava telzontU: pelo tzonth, de piedra "ó Sierra tetl, por 
dimanada de ella como el natural de la caveza, ó parte encumbrada del cuer- 
po. — « El P. Sahagún, hablai do de las diversas clases de tierra dice.- Hay 
una tierra bien conocida que se \hin\a, tzontlnti, que és y se usa para mezclar 
con la c.il y hácela muy fuerte; véndese mucha aqui en México para los edi- 
ficios. " 

5. — El P. Sahagún, hablando de las tierras, dico' « Hay barro en esta tierra 
para hacer loza y basijas, es muy bueno y muy pegajoso; amásanlo con aque- 
llos pelos de los callos tie las espadañas, y llamase tezoquiíl, y coiitlalli: de este 
barro se hacen (comales, escudillas, platos, y toda manera :le loza. » 

t>. — Algún etimologista dice que el segundo elemento de la palabra es 
chochvl, « áspero, » y traduce: » Lugar de áspero pedregal, ■> chorhol significa 
grosero, zofio, palurdo, y sólo se aplican estos adjetivos á las personas y no á 
las cosas. Aiiemás, <i i)edrey;al áspero » se dice en mexicano Tezcalla y Tete- 
i/oran. 

7. — El Dr. E. Armendaris, en «u " Estudio sobre las aguas de Tehuacárj, » 
después de referir que los habitantes de Coai^an, perseguidos por los belicosos 
de Tcjieji, resolvieron abandonar --u pueblo, y se fueron, unos á Calcahualco, 
y otros á Altepeji, agrega: » Sign'üca: vármmos pronto. » 

Tehuacán no pueile sigiiiii'jar « Vamonos pronto. >> Esto se dice eu 
ujexifiaiKj íidli.ui ó tilnu icinhcd ó ziviiciuhca. 

El P. Clavijero, hablando de la austeridad y ayuros délos mexicanos, dice: 
" En el templo princi])al de Teohuacán, habitaban cuatro sacerdotes celebres 
por la austeridad <ie FU vida. Vestíanse como la gente pobre; su comida se 
r«.ijci.i .í ua pan <!« m.iiy:, .L' djü ouiís, y ¿u bcíbida á un vj.so d¿ aloin, qii 



— 371 — 

era un brebaje hecho corv el mismo grano. Cada noche velaban (los de ellos 
y papaban el tiempo cantando himnos d pus dioseí?, incensando los Ídolos cuatro 
veces en la noche y derramando su propia sanare en los hogares del templo. 
El ayuno era continuo en los cuatro años que duraba aquella vida, excepto en 
un dia de fiesta ([ue había cada mes, y en el cual les era licito comer cuanto 
querían; mas para cada fiesta se preparaban con la acostimibrada penitencia, 

Eerforándose las orejas con espinas de ma^ruey y ])apándose por los ap:ujeros 
asta sesenta pedazos de cañas de diferentes tamaños. Pasados los cuatro 
años, entraban otros cuatro sacerdotes á ejercer la misma vida, y si antes de 
espirar el término moría uno de ellos, lo sustituía otro, á fin de que nunca 
faltase el númeto. Era tan grande la fama de aquellos sacerdotes, que hasta 
los mismos revés de México los vcTieraban; pero, ¡ desgraciado del que faltaba 
á la contineni ia ! pues si de una menuda indagación se hallaba ser cierto el deli- 
to, era muerto á palos, quemado su cadáver y las cenizas esparcidas al vien- 
to. » 

Indudablemente estos cuatro sacerdotes eran los teohua que le dieron 
nombre al pueblo Teohua-cnn. 

En un articulo de Guillermo Prieto, publicado en Puebla, el año de 1855, 
fobre Tehuacán, se lee lo siguiente: 

« En los tiempos anteriores á la conquista, Tehuacán fué un lugar en que 
se veneró un dios de la gentilidad, y algunos etimologistas aseguran que se 
dijo en un tiempo Teocan, es decir la piedra de Dios. 

En una crónica del convento de carnioiitas que existe en aquella población, 
dice asi: « Tehuacán en la lengua mexicana, según dicen, es lo mismo que 
liiffnr de culebras ó sen'e"antes ponzoñosas sabandijas, aunque según ot -a inter- 
pretación significa Vnniox con are'eracion ó vamos preAto, tomando el nombre 
del anticuo terreno que los primeros habitadores ocupaban á la corta distan- 
cia de una Iceua y media, infestado de 'estos animales ponzoñosos ó déla, 
acelerada aci'in ( por lo segundo ) con que se partieron al considerar el nue- 
vo sitio que había des nibierto una floresta, y de laf! granadas por la abundan- 
cia que hay de estos arVmstos en la cuidad. » 

En una nota al arti(>nlo preinserto, dice el articulista; «Hay quienes 
opinen que Tehuacán, que es, como según ellos debe pronunciarse y escribir- 
se, significa piexha porosa. » 

Ninguna de las etimologías á que se refiere el poeta Prieto es exacta. 

Teocan no significa » Piedra de Dios, » sino « Lugar de Dios. » En verdad 
que ios Mexicanos tenian una » Piedra de Dios » ó un » Dios-piedra.- » pero 
esta no so llamaba Teocan. sino Teolefl, que se compone de feofl dios, y de 
letl, piedra; y como nombre geográfico, su estructura sería: Teo-)'ec-c ó Teo-te 
cni ó Tei>-te-iian. — Oi<íamos lo que dice Clavijero sobre Teo'etl c Su principal 
ídolo era de íe iteíl ( j:i¿dra divina ), que es una })iedra negra y reluciente, se- 
mejante al mármol negro, y estaba vestido de gala. Tenia en las oiejas 
pendienfcs de oro, y del labio inferior le colgaba un cañoncillo de cristal, 
dentro del cual haliía una plumilla verde ó azul, que á primera vista parecía 
una joy 1. Stis cabellos estaban atados con un cordon de oro, del que pendía 
una oreja del mismo metal con ciertos vapores ó humáis pintados, y ésto?, 
según su interprct'ií-ion, eran los ruegos de los afligidos. El pecho estaba 
cubierto de oro mnci/o. En ambos brazos ter.ii brazaletes de oro; en el om- 
bligo una e-meralda y en la mano izquierda un abanico, también de oro y de 
hermosas plumas, tan brillante que parecía un espejo, con lo que denotaban 
que aquel dios veia todo lo que pasaba en el mundo. Otras veces, para sim- 
bolizar su justi"ia, lo repre^^ent.ibnn sentado en un banco, circundado de un 
paño rojo, donde estaban figurados cráneos y huesos humanos, teniendo ©n 



?i7^ - 



la mano izquierda un escudo con cuatro flechas y la diestra levantada en ac- 
titud de lanzar un dardo; el cuerpo pintado de negro y la cabeza coronada de 
plumas de codorniz. » 

Tehuacan tampoco puede significar « Lugar de culebras ó de sabandijas, » 
porque lo primero se dice en mexicano coa-pan ó co-hua-caii , y lo segundo 
yoyolcan. 

Ya hemos visto al principio de esta nota que no puede significar « Vamos 
con aceleración 6 vamos presto. » 

Por último, no significa « Piedra porosa, » pues esto se dice en mexicano 
Tezonectic, y como nombre de lugar, Tezoveccan ó Tezonecpan o Tezonectln. 

El pueblo de Tehuacan ha sido celebre desde la antigüedad, y hoy muy 
frecuentado, por las aguas minerales que posee y que curan la litiasis biliar. 

8. — El P. Sahagún hablando del viaje de Qvetzalcoail de Tallan ( Tula ) 
á Coatzacoalco ( Guazacoalcos ), dice: « Llegó á otro lugar en el camino don- 
de descansó, y se sentó en una piedra, y puso las manos en ella, y dejó las 
señales de las manos en la misma. Estando mirando áci Tulln comenzó á 
llorar tristemente, y las lágrimas que derramó, cabaron y horadaron la dicha 
piedra donde estaba llorando y descansaba Quelzalcoatl puso las manos tocan- 
do á la piedra grande donde se asentó, y dejó señales de las palmas de sus 
manos en la misma piedra, así como si pusiera las manos en lodo, que ligera- 
mente se quedarán señaladas; también dejó señales de las nalgas en la dicha 
piedra donde se había sentado, y estas señales parecen y se ven claramente, 
y entonces nombró el dicho lugar: Terrncpalco y se levanto. » 

Este nombre es netamente mitológico, pues QuetzalcoaÜ, solo como dios, 
pudo hacer tantos prodigios en su viaje. 

El Lie Borunda transcribe un pasaje de la « Monarquía Indiana, » relati- 
vo al origen dé Temnírpnlco. Dice así: « llego á otro » ( lugar ) que es un Cerro 
junto al Pueblo de Tlalnrpantla, dos legtias de esta Cuidad de Áléxico, donde 
se semto en una piedra, y puso las manos en ella, y las dexo estampadas, que 
hasta el dia de hoy se ven ias señales de todo en ella, y tienen ¡lor cosa ave- 
riguada los moradores convezinop de este Ingar averias hecho Quetzalrohnutl, 
y yo lo he preguijtado con particular inquisición, y assi me la an certificado 
demás de tener lo escrito con mucha puntualidad de muy fidedignos autore.«, 
y assi se llamó entonces af|uel lugar, y se llama de presente Temacpalco, que 
quiece dezir, en la palma da la mano. » Después de insertar el nasaje agrega: 
i< Aunque vano se conoce tal monumento, no es de extrañar que sabiendo algu- 
nos de los naturales principales su alusión, lo ocultasen quando ya advertían 
que lo adiniraban los españoles, " 

Debo tenerse presente lo que hemos dicho en otras notas, á saber, que 
según Borunda, Quetzal coatí fué el apóstol Santo-Tomás, que vino ú predicar 
el Evangelio á Améri('a. 

9. — En una de las lomas de la hacienda de Temisco hay una piedra con 
un gato ó leopardo esculpido. 

10 — Borunda, hablando de las lavas de los volcanes, dice: v á 

la de póines ( llaman ) Apa.ractii, esponja, pnxactli, de piedra ó sierra, tetl, 
anotación del Tepiuacco, de situación donde hay tal pomes. » 



-- 373 — 

LECCIÓN LXXXIV 
Tlalli, tierra; bajo la forma Tlal. 

Talamate (Tlal amatl: tlalli, tierra; ama-cua- 

hviél árbol del papel, amate ( V. ): 
« Amate silvestre ó de la tierra. » 
Árbol cuyas hojas sirven de emético. 
1 1 Yerba medicinal, llamada también 
Üacimatl^ cimatl silvestre. ( 2 ) 

Talayote (Tlal-ayotli: tlalli, tierra; ayotli, 

calabaza: « Calabaza de la tierra ó sil- 
vestre. » ) Calabacita silvestre. 1 1 Los 
írutos de algunas asclepiádeas, cuya 
forma en algo se parece á la calabaza. 
II Pl. Los testiculos. ( i ) 

Talcacaguate Tlal-cacahuatl. ( Véase Caca- 
huate. ) 

Tlalaje Clalaje- (Tlalaxin. « Chinche pequeña » 
(Molina). Tlal-axin: tlalli^ tierra; 
axin, axin ( V. ), producto animal del 
árbol axcuahuiti. « Axin de la tierra. ») 
Piojo de cochino. Se le da el nombre 
de « axin de la tierra, » porque se 
cria en la tierra y se parece al « axin 
de árbol. » 

Tlalantaoacuita- ( Tlallan tlacua cuitlapilli: 

1 pÍl-Clalantaca-¿/'z//í?«, bajo de tierra; Üacuatzin tla- 

CUitapil cuachi ( V. ); cuitlapilli, cola: « Cola de 

tlacuachi subterránea.») Planta medi- 
cinal cuyas raíces parecen colas de cla- 
cuachi. — La raíz de Jalapa pur^ante.(8) 

TlalasiU'hil Tlal-lan-X(>chitl: tlallan, debajo 

tlalasuchil de tierra; xochitl^ flor: « Flor subterrá- 
nea ") Planta medicinal de propieda- 



— 374 — 

des carminativas, diuréticas y sudorí- 
ficas. ( 13 ). 

Tlalcapulin (Tlal-capulin: tlalH, tierra-, capu- 

Clalcapulin Un, capulin ( V. ): " Capulín de la tie- 
rra ó silvestre.») Planta medicinal cu- 
yos frutos se parecen á los capulines, 
aunque son más pequeños. ( 5 ). 
TlalcOCOl-ClalCO- ( Tlal -cocol: ÚalH, tierra; cocol, 

col. ..apócope de cocoltic^ muy torcido: « La 

torcida de la rierra, ó silvestre.») «Rayz 
llena de hondas — dice Ximénez — por 
la qual forma le pusieron el nombre. "(3) 

TlalcOCOlchi Tlal-cocol-tz i n: tlalli^ tierra; cocol- 

ClalcOCOlclli tic muy - torcido; tzintli^ expresión de 

diminutivo: « Yerba pequeña y tor- 
cida—dice '^imhnez — la rayz es larga 
y en lo postrero de ella retorcida. >» ) 
Planta cuya raíz y hojas son antivené- 
reas. ( 4 ) 

Tlalcoguate ( Tlal-cohuatl: tlal/i, tierra; co- 

ClalCOgUate huatl, culebra- " Culebra de la tierra, n) 

Planta medicinal cuyas raíces parecen 
culebras. ( 6 ) 

Tlalcoyote ( Tlal-coyotl: tlalH, tierra; coyotl^ 

coyote (V. ): " Coyote de la tierras") 
« Cierto adive que se esconde debajo 
de la tierra, y la cava como la tuza. » 
( Molina. ) 

Tjalchf olote ( Tlal— ? )La planta llama- 

Clalchíote da « Flor de San— Andrés. (11) 

Tlaliyol-Tlaliyo. ( Tlaliyolot tlalli, tierra; i, su ( el ); 

yolotli, corazón: Su corazón de la 

tierra. » ) Nombre de la diosa Toci 

( Nuestra Abuela ). como productora 

* de los temblores ó terremotos. (15) 



M. 



— 375 — 

Tlalmemejan.... (Tía/— ?) La Celedonia ó 

Clalmemejan yerba de la golondrina. (7). 

Tlalllietate ( Tlal-metlatl: tlalli, tierra; metlatU 

Clalmetate* metate ( V. ): " Metate de tierra, m es- 
to es, en que se muele la tierra de los 
colores. ) n Piedra ó molino de moler 
tierra " — dice el P. Álzate. 

Tlftlocopetate ( Tlal-qco-petlatl: tla/H, tierra; 

Clalocopetate ocotl ocote ( V. )\petlatl, petate ( V ): 

" Peíate de ocote de la tierra. >• ) Plan- 
ta ( de la que no conocemos ni su§ 
usos, ni su descripción ). ( 9 ) 

Tlalpopolotd ( Tlal-popolotl: llalli^ \\<txx2.\ popo- 

Clalpopolote lotl,. .....?) Planta ( cuya descripcií^n 

y usos no conocemos ) . ( 10) 

Tlalquequesal (Tlal queqüetzalli: tlalli^ tierra; 

quequetzalli^ plural de quetzalli^ pluma 
hermosa: •' Plumaje de la tierra, n es- 
to es, planta que parece plumaje. ) 
La planta conocida con el nombre de 
« mil en rama, » « ciento en rama » y 
" plumajillo II— « Tomó el nombre — : 
dice Ximénez — de las ojas que se pa^ 
recen mucho á las plumas de las aves. " 

(.2) 



NOTAS. 



1. — El Dr Urbina, tratando de loa « Ayotli » de Hernández, dice: « El 
llallayotli da una raíz larga cilindrica y fibrosa con tallos volubles, genicula- 
dos y rastreros; las hojas, en figura de corazón, medianas y acuminadas; el 
fruto es una calabacilla del grueso y largo de una pulgada, con manchas ceni- 
zas y verdes en la superficie, llenas de semillas velludas: son comestibles. 
Su sabor es amargo y de temperamento caliente. Tomadas do« dracmas de la 
raíz, en agua, se recomienda parapur¿ar los humDres; madurar y romper los 



— Z7^ — 

tumores y curar las úlceras. Nace en lugares cálidos como en Yecapichtla» 
donde acostumbran los indios estregar las hojas sobre los párpados hasta pro' 
ducir sangre, para curar las hinchazones de los ojos. » 

2. — De la última dice Ximenez: « Hay otro que se llama tlalamatl, tiene 
las hojas muy verdes, y de tres en tres en cada pezón; las flores son amarillas 
y arpadas, no son de provecho; la raíz es blanca por fuera, y por dentro es 
vermeja y larga: es buena para curar las quemaduras, poniéndola encima 
molida, y también para las podredumbres es buena poneiedola encima: en 
toda parte se hace. » 

3. — « La raíz majada y desecha en orina humana y destilada en los ojos, 
sana sus indisposiciones, deshace las nubes, y aquellos males que llaman loa 
griegos arxemata, que quiere dezir ceguera. » ( Ximenez ) 

Latín técnico; Ipomcea capillacea, Don. Jí 

4. — Ximenez después de describir la planta y exponer algunas de sus vir- 
tudes curativas agrega: « , tienenlaalos yndios en grande estimación 

las rayzes y ojas de esta yerva, para evacuar todos los humores tomando 
peso de una drama para curar el mal francés, de tal manera que lo guardan 
por gran secreto, y no lo descubren sino con mucha dificultad. Esta es vn 
admirable purga para bubas dada de la rayz dos dramas y para empeynes, y 
consumir almorranas. Hallase en Tizayuca, Vn muy honrradoviejo Benefi- 
ciado de aquel partido llamado luán Gomez la guardaua todo el año, seca 
la rayz para remediar gente pobre de semejantes maleay enfermedades. 

5.— rLatín técnico: Rhamnuo humholdtianus, R. y S. 

6. — No hemos visto clasificada esta planta. 

7. — Latín técnico.- Euphorbia maculata, L. — Euphorbia thymifolia, Burm. 

8. — Latín técnico: Tpomoea jalapa, Pursh. Los indios llaman también á 
esta planta tacuache ( tlacuatzin ), que es una abreviación de su nombre. 
Los tarascos la llaman puscua. 

Ponderando el P. Clavijero las yerbas medicinales de los indios, dice, ha- 
blando del tiallantlácuacuitlapiUi: « Díola á conocer un médico del rey de 
Michuacán á los primeros religiosos que fuerou á predicar á aquellos paises, 
curándolos de las dolencias que padecían. De los religiosos se comunicó la 
noticia á los españoles, y de éstos á toda la Europa. » 

9. — Latín técnico: Cnriaria thymifolir, H. B. K. 

' 10. — Latín técnico fíelianthiiK, sp. ? 

11. — Latín técnico: Levnvu maúveporoides, llav. y Lex. 

12. — Latín técnico: Achilea miñefolinn, L. 

13. — Ximenez, después de describir la planta y de decir que es una espe- 
cie de poleo pequeño, ó de ti-agorégano, dice.- « quema más que 



— 377 — 

todos los otras de su género, luego que se toma en 1% boca escalienta la lengua 

y luego de alli á poco, la enfria notablemente » 

Latín técnico: Mentha puUgium. L. 

14. — El P. Clavijero, hablando de los animales, dice: « El tUdmototh 6 
ardilla de tierra, llamado ardilla suiza por Buffon, es semejante á la verdadera 
en los ojos, en la cola, en la ligereza y en todos sus movimientos; pero se 
diferencia de ella en el color, y en el tamaño, en la habitación y en alguna» 
propiedades. El pelo del vientre es blanco, y el del resto del cuerpo, blanco, 
manchado de gris. Su tamaño es doble del de la ardilla común, y no habita 
como ésta en los árboles, sino en los agujeros que labra en la tierra, ó entre 
las piedras de las tapias de los sembrados, en los que hace muchos estragos, 
por la gran cantidad de grano que consume. Muerde furiosamente á quien 
se le arrima, y no es posible domesticarlo; pero tiene elegancia en las formas 
y gracia en los movimientos. » 

15. — En algunos pueblos de Acapulco hemos oido decir á los indios 
cuando tiembla: ¡ Tlaliyo! ¡Tlaliyo ! y es que invocan en su auxilio á la dio- 
sa de los temblores. 



LECCIÓN LXXXV. 

Tlalli, tierra. 

( CONTINUACIÓN ) 

NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

Contlalco CoM-TLÁL-co: comiíl, olla; ílalli-, 

tierra; co, en: « En la tierra de ollas. » 
esto es, de barro propio para hacerlas. 

( ' ) 

Istatlala Iztac tlal-la: iztac, blanco; tlalh^ 

tierra; /a, particula abundancial: «Don- 
de abunda la tierra blanca. » 
Izta-tlál-la: iztatl , sal; í/íí//2, tierra; 
/«, particula abundancial: « Donde 
abunda la tierra de sal, » esto es, las 
salinas de tierra. 

Teotlalco Teo-tlal-co. ( Néase en la lección 

* 79^) 



- 3/8 - 

TeiltlaJc©.. . . V . . . Teuh-tlal-co: teuhtli^ pclvo; tlalli, 
tierra; co, en: «En la tierra polvo. » (5). 

TlalancalCO Tlallan-cal-co: tial-lan^ hacia el 

interior de la tierra; calli^ casa; co^ en: 
« En la casa subterránea. » 

Tíalatlaco. Tlal-atlauh co: ¿la/H, tierra:, a¿/a- 

uhili, barranca; co, en: « En la barranca 
de tierra. » 

TlalCOngO. .Tlal com co: tlalU^ tierra; ccmit/^ 

olla¿ co^ en: n En la olla de tierra. " 
♦ • — Esta palabra no es castiza, porque 

los nombres acabados en //, como co- 
viitl^ excepto tíetl^ no toman por sufijo 
la posposición co, sino c, así es que el 
nombre propio debe ser Tlal-comi c, 
como Te-amii c^ nombre de otro pue- 
blo. 

Tlalcosailtla Tlal-cozauh-tla: tlalH, tierra; co- 

zauqui^ amarillo; lia, partícula abun- 
dancial: Donde abunda la tierra 
amarilla,-iiesto es, el ocre amarillo. (2) 

Tlalcuaya Tlal-cua-yán: síncopa de tlal- 

CUAlo-yan: tlalli tierra; cualo^ voz 
impersonal del verbo cita, comer; yan^ 
seudoposposición que expresa el luí::^ar 
donde se ejecuta la acción del verbo: 

^ II Lugar donde comen tierra, 'i 

Tlaílmapan Tlal-huac-pan: ÜaUi tiérrai'huac- 

gui, cosa seca;/¿2??., en: n En tierra, 
seca ó estéril, 'i 

TlalÍSCOy«n ...... tlal-ixcoyan: tlalU, tierra; iznoi/nn, 

propio, personal, particular: «Tieiras 
propias ó de particulares.» 

Tlalistaca. tla-lizta c: t/ all i\t\erra.] iztac^ blan- 
co; c, en: 'lEn tierra btanca.it 



— 379 — 

Tlalin<aiialCO 'ii.al-manal-co: tlal-manalh, «tierra 

allanada ó igualada» ( molí na ); co, en: 
« En las tierras allanadas ó igualadas. » 

Tlalpujaglia tlal-puxahuac: tlalU^ tierra; /z/.ra- 

Jmac^ cosa esponjada; la c hace veces 
de posposición, en: « En las tierras 
esponjadas ó fofas. » ( 3 ) 

TlaltenailgO " Tlal-tenam-co: ¿lalH, útrra; tena- 

mitl^ muralla; w, en: En la muralla de 
tierra. » 

Tlaljico Tlal-xic-co: ilalíi, tierra; xicili, 

ombligo, y figuradamente, centro, co^ 
■ en: « En el centro de la tierra,» n El 
Infierno. " ( 4 ) 



NOTAS. 

1. — El P. Sahagúu hablando de las varias clases de tierras, dice/ «Hay 

barro en esta tierra para hacer loza y bnsijas, es muy bueno y muy pegajoso; 

■ amábanlo con aquellos pelos de los tallos de las espadañas, y llamase tezoquitl, 

y conikilli: de este barro se hacen comales, escudillas, platos, y toda manera 

de loza. » 

2. — El Lie Borunda dice: « En el Diccionario se asienta al oro con dos 
distintivos: uno M'cozaiiqui; (jue aunque debido escribir tocosauki, equivale al 
que amarillea cofmili, la piedra tetl;y es rayz de la anotación topográfica Teco- 
santla, que señala alli el tía, ia abundancia de oro. El otro tlistintivo de él, 
es cuKtideocuülat', correspondiente áVlAta, teocv.itlatl, amarilla c?/.s/íc. Al oro_ 
en polvo se expresó también en el Diccionario por ieocuitlatlalli, que fué tra- 
tarlo de tierra tlalli, de plata levcvitlutl; y al de arenas por íeocnitln.mlU, que 
vale arena ralli, de plata ieocmllatl. Ambos son ágenos del estvlo de tecomnH 
con el qual concuerda no sola la anotación Tecosautla, sino también la de Tlal- 
coxfmiülan, cerca itlan, del que amarillea cosojíí?, la tierra ilalli, Población 
comprehendida en distrito jurisdiccional del Vulgarizado Chüapn. » 

Todos los autores están conformee sn que tc-cozavqni, es el ocre amarillo 
en piedra, y en que tlnl-co-rauqui es el verde amarillo en polvo ó tierra. Al 
oro y íí la plata se le's dan otros no;uV)res en los que no entran, como elmen- 
tos, iPtl, piedra, ni tlalli, tierra. ( Víase Teocuitlapan en la leedor. 79^ v üii, 
nota rrtrrmpondiente. ) 



— 38o — 

S. — Borunda dice: « Al Mineral Tlalpuxauac, lo ministra su compuesto, 
en lo esponjoso xauac, de la tierra tlalli, quando entre ella i^e cncuenra el 
oro. » 

4. — Borunda dice: " el distintivo de la situación del Ynfierno, es tlalxicco 
dentro co, de la oquedad céntrica xictU de la tierra tlalli, advertida en lugares 
volcánicos. » En otro lujrar dice que la ciudad de México era el infierno, y 
lo explica diciendo: « Tal lugar cóncavo del cuerpo humano xictle, es común 
al distintivo que hasta dan á aquella eminente oquedad de la serranía; pero 
como á otra parte componente ó el Maguey metí, que es la del infierno Tlal- 
xicco, adentro co, está la oquedad céntrica xictli, de la tierra Tlalli, symbolizada 
en la de la antigua Capital México. » 

5. — El P. Sahagún, hablando de las diversas clases de tierra, dice:~^n Ala 
tierra seca donde no se dá nada por ser ella naturalmente seca, la llamau 
teuhtlalli que quiere decir tierra seca, ó tierra polvo. Al polvo que se levanta 
de la tierra, llaman teuhtli, » 



LECCIÓN LXXXVI 
Tlaxcalli, pan de maíz, tortilla; bajo la forma Tlaxcal. 

Tlascal. Clascal. { Tla-xc allí: tía, cosa, sigo-, ¿ccalH, 
aféresis de ixcalli, cocido,hervido: «Co- 
sa cocida, » « Lo cocido. ) Tortilla de 
maíz — Como las tortillas de maíz eran 
la base de la alimentación de los nahoas' 
les dieron, por antonomasia, el nombre 
de « lo cocido ». — También nosotros 
llamamos «el cocido» al puchero ó car- 
ne cocida que se sirve con vitualla. 

Tlascalatole ' ( Tlaxcal-atolli: tlaxcalli, pan de 

maíz; aíoUi, atocle ( 8.): « Atole de pan 
de maíz; bebida fortificante. » 

Tlalscal ó Cías- (Tlaxcal-chiquihuitl: tlaxcaUi^ tor- 

Cal chiquigüite... tilla de maíz; chiqaihuitl^ chiquigüite 
(V.); cesto; « Cesto de las tortillas. » ) 
Cesto ó canasto donde la tezqui ( mo- 
lendera ) va echando las tortillas á me- 
dida qwe las hace. 

TlaXCalteca Tlaxcal-tecatl: l ¿axcalla ó Tlax- 

caí/an, Tlaxcala ( V. ), antiguamente 



reino de una tribu nahoa, y hoy Estado 
de la República; tecali, desinencia gen- 
tilicia que significa, el que está, el habi- 
tante de « Oriundo, ó habitante 

de Tlaxcala, ó lo perteneciente á este 
lí lugar. » ( 2 ) 

Zaca<ias(*al Zaca-tlaxcalli: zacatl, zacate ( V.); 

Zacatlascale tlaxcalU^ pan: iiPan de zacate. » ) Plan- 
ta paj ásita de la familia de las convolun- 
láceas. — Se usa para pintar de amarillo 
los pisos de madera. — Se le da el nom- 
bre de « pan de zacate , » por la forma 
de panecillos que se le da á la planta pa- 
ra su expendio. ( i ) 



NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

TlaXCalnamacO- Tlaxcal-namaco-yan: tlaxcalU^ pan; 

y an namaco^se vende ó venden; .yaw, expresa 

el lugar donde se ejecuta la acción del 
verbo á que se junta: m Lugar donde se 
vende pan. " 

Tlaxcalplalojan Tlaxcal-pialo-yan: tlacccalhy pan; 
pialo^ voz impersonal de pia^ guardar 
¿/an, partí cu la que expresa el lugar don- 
de se ejecuta la acción del verbo á que 
se junta: II Lugar donde se guarda pan " 

Tlaxcala ( Tlaxcal-lan: tlaxcalli^ pan; lan^ 

junto á: « Junto al pan. » ( 3 ). Nombre 
del Estado y ciudad capital del antiguo 
reino ó república de Tlaxca/lan. (Véa- 
se Tlaxcalteca y la nota 2* ) 

TlaXCalatiloyan Tlaxcal-latilo-yan: tlaxcalU^ pan; 
tlaíilo, voz impersonal de tlalta, que- 



- iZt - 

marse; yan, lugar en que se ejecuta la 
acción del verbo: «Lugar en que se 
quema pan.» 

Tlaxcaltecapa...( Véase la nota 2^ ) 

Tlaxcaltongo..... ( Tlaxcal-ton-co: tlaxcalU, pan, ó 
tortillas; /o«¿//,expresión de diminutivo 
despectivo, co^ en: En ( donde hacen ) 
el pan, ó tortillas corrientes. » ) Nom- 
bre de una plazuela de la ciudad de 
México. 



NOTAS. 

1— Sahagún dlce:« H«y un color que es amarillo claro que llaman zacatlaxcalli 
quiere decir pan de yerba, que se amasa de unas yerbas amarillas que son 
muy delgadas, y usan de ellas para teñir ó pintar. » 
Latín técnico: Cuscuta americana, L. 

2. — Los tlaxcaltecas, después de librar batallas terribles contra los Con- 
quistadores, en las que al fin fueron vencidos, hicieron alianza con H. Cortea 
y lo auxiliaron eficazmente en la conquista de México.- Por este servicio los 
reyes de España les concedieron grandes privilegios, y fueron escogidos para 
formar colonias en los pueblos conquistados en diversos lugares de la Nueva 
España, A estas colonias ó pueblos se lea dio el nombre de Tlazcaltecapan. 

3.~E1 P. Sahagún dice que antes se llamaba Texcalla. Si es así, el sig- 
nificado del nombre es muy distinto. — A este propósito, después de referir 
suscintamente la batalla que libraron los tlaxcaltecas á Hernán Cortes, en el 
pueblo de Tecoac, en que fueron derrotados los primeros, agrega: « Como loa 
de Tlaxcak oyeron lo que había acontecido á sus soldados y otomies, espantá- 
ronse y comenzaron á temer: luego se juntaron á consejo, y confirieron todos 
sobre el negocio para ver si saldrían de guerra contra los Españoles 6 si se 
dañan de par, y dijeron: sabemos que los otomies son muy valientes y pelean 
riciamente y todos son destruidos ninguna resistencia hubo en ellos, que en 
nn abair y cerrar de ojos los destruyeron; ¿qué podemorf hacer nosotros ?¿ será 
bien que loa recibamos de paz y los tomemos por amigos ? esto es mejor que 
no perder toda nuestra gente, y así acordaron los sePores de Tlaxcala de reci- 
birlos de paz y tomarlos por amigos. Salieron luego los señores y principales 
con gran multitud de tamemes cargados de comida de todas maneras. Lle- 
gando á ellos saludaron de paz á D. Hernando Cortes, y él los pregunto di- 
ciendo ¿de donde soifi vosotros? ellos dijeron, somos de la ciudad de Tlaxcala 
y venimos á recibiros por que nos oigamos de vuestra venida: habéis llegado 
á tuestra tierra, soais muy bien venidos, es vuestra casa y vuestra tierra donde 



- 38J - 

eetaifl, qn« te riama Quauhteaxalla. La ciudtd que ahora ae llama Tlaxoala, 
*nteB que viniesen los Espafioles se llamaba Texcalla. » 

No estamos de acuerdo con la observación de Sahagiln, por que Bernal 
Diar, que entró con Cortes á Tlaxcala en veititres de Septiembre de 1519, en 
todos los pasajes referentes á Tlaxcala ( que son muchos ), siempre emplea el 
nombre Tlaxcala. Además, el jeroglifico de este lugar ( V. ) da la significación 
de Tlaxcal-la, ó Tlaxcal-lan, y no el de Cuauhtexcalla ó Texcalla que trae Saha- 
gün. 

El P. Clavijero confirma nuestra aseveración, pues dice; « Por la abun- 
dancia de maíz » se dio á su capital el nombre de « Tlaxcallan, esto es, tierra 
de pan. » 



LECCIÓN LXXXVII. 

Tletl, lumbre, fuego; bajo la forma Tle. 

CleCUil. Tlecuil.. Tle-cuilli: tUtl, fuego, lumbre; cui- 

Ui^ ? ) Brasero de los indios, que 

consiste en una fogata rodeada con los 
tenamascles ( V ), sobre los cuales des- 
cansan los trastos que se ponen al fue- 
go.-~El Pensador Mexicano dice: 
« Hogar ú hornilla formada con tres 
» piedras sobre las que se coloca el co- 
» mal para las tortillas, ó la olla para 
» guisar la comida; en el espacio que 
* dejan las piedras se acomoda la leña 
» ó el carbón. » 

Clemole Tle-molli. (Véase en la lección 55^) 

Teocuil. Toeuil. Tle-ocuilin: tletl. fuego; ocuilin, gu- 
sano: Gusano de fuego ó cáustico. ») 
Especie de cantárida, que se emplea 
como remedio contra la lepra. 

Tepacle ( Tle-patm: tletl, fuego; fa//¿, me- 
dicina: 11 Medicina de fuego; «• pero 
advierte Ximénez: « Llámase á esta 
planta tkpatli, no porque sea de natu- 
raleza de fuego, sino por la conocida 



— 384 - 

virtud que tiene de socorrer á los ma» 
les de causa fría ») Planta medi- 
cinal á la que se le atribuyen muchas 
virtudes curativas. ( Véase en la lec- 
ción 70* ) 

Tlema ( Tle-maitl: tletl, lumbre; maitf^ 

mano: «Lumbre manual. ») Braserito 
de barro, manual, en que se quema el 
copal para incensar á los santos en los 
oratorios ó santoscali (V.) de los indios. 

NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

TleCO. Tle-co: tletl, íuego; co', en: « En el 

fuego. ») 

TIeCOac Tle-coa-c: tletl, fuego; coa¿¿, culebra; 

c, en: « En la culebra de fuego. » (Vé- 
se Tlecoate en la lección 26^) 

Tlecuilhnacán... Tlecitilhua-can: tlecuillu clecuil 
( V.); hua, expresión de tenencia; can^ 
lugar: n Lugar de los que tienen cle- 
cuil ó fogón. — ^Como todos las casas de 
los indios tenían clecuil ó fogón, no se 
percibe el sentido etimológico de la pa- 
labra. 

TlemaCO Tlema-co: tlemaíU, incensario de 

mano, tlema ( V); c^, en: « Kn (don- 
de están) los incensarios de mano. » 



LECCIÓN LXXXVIII \ 

TocHTLi ó TucHTLi, conejo; bajo lo forma TocH ó Tucii. 

AyotOSte Ayotochtli. (Véase en la lec- 
ción 1 4^ ) 



- 385 - 

Tochomite ( Toch-omitlí tochtli, conejn; omit/^ 

pelo: « Pelo ée conejo. »*) Hoy se dá 
este nombre á una especie de estam- 
bre de lana de colores, con que se ador- 
nan las indias su tocado, y bordan sus 
camisas, huipiles y chincuiles. ( i ). 

NOMBRES GEOGRÁFICOS. 



GnatusCO — Huai- (Cuauh-tuch-co: cuahuitU árbol; 

tuSCO tuchtli, conejo; cí>, en: « En el cone- 
jo; de los árboles.») Llamaban los in- 
dios cuauhtochtli á una especie de ar- 
dilla que vive en los árboles. ( 2 ). 

OmetUSCO. Ome-toch-co: ome\ dos; tochtli, co- 
nejo; CO, en: « En dos conejos,» lite- 
ralmente; pero Ometochtli era una 
fecha del Tonalamatl, de que hicieron 
los nahoas una divinidad; así es que el 
nombre es hagiográfico y significa: «En 
( donde está ) Ometochtli. (V). (7). 

Tochapa Toch-a-pan: tochtli, conejo; atl, 

a.^m; />an, en: « En agua del conejo.» 

Toclltlaco TüCH-ATLAUH-co: tochtH, conejo; 

atlauhtli, barranca; co, en: « En la 
barranca del conejo ó de los cone- 
jos ( 3 )• 

Tocll-COngO ToCH-coM-co: tochlH, conejo; comitl^ 

olla; co, en: «En las ollas de los co- 
nejos. » ( 4 ). 

Tochimilco Toch-i-mil-co: tochtli^ conejo; i, su; 

inilli, sementera; co, en: « En su ( la ) 
sementera de los conejos. » ( i ) • 



- 386 - 

% 
ToclltlineteCO- Tochtl-i-netecoyan: tochth^ conC": 

yail. jo; i, su; nelecoyan. lugar donde se es¿ 

conden: « Su madriguera de los con 

jos. » ( 5 ) 

Tuxpan.... Tuch pan: tuchtli, conejo; pan, evé 

« En los conejos. » 

TuXtla.. .,.....'. Tüch-tlan: tuchtli, conejo; flan jun- 
to, cerca: « Junto del conejo » ( 8 ) 

TuxtepeC TuCH-TEPE-c: tuchth, conejo, ^6';/!?//, 

cerro; c, en* " En el cerro del cone 
JO- "(9) 




I 



NOTAS, 



1. — Sólo en la palabra tochnmitl tiene omití la significación de « pelo, » pue 
significa « huefío; » « alesna, i> « punzón. » Aunque obscuramente, algo explica 
el Lie Borunda esta diversa significación, en el pasaje siguiente/ «Al torzali 
Üamallutli, lo fabrican hoy las mujeres naturales con lana cardada por ruedi<^ 
de la cabeza espinosa del cardo sylvestre, distinguida por uitzkiUzontecomaÜÁ 
cávela tv-onlecosnaíl, del cardo uitzJcilifl, siendo esta ultima parte compuesta del 
yerba apreciable kUit.1, de espina tútzlü, con que se anotó á la Población Tlfz-]^ 
kiiucan, en dos partes ó lugares licúan, hai cardo uilikilitl. Así cardada la lla- 
man torjwinitl, significativo de pelo de conejo, ó contraposición de suavidad i.] 
la dureza que supone su compuesto de hueso omití, de conejo tochtli: descu-' 
briendo también la aplicación de1 frasisino al torzal, que de tal pelo se fabri- 
caba el mugeril quando aqui no se conocía lana. » 

2. — En nuestro opúsculo « Nombres Geográficos Mexi'. anos del Estdo «If 
Veracruz, » dimos la siguiente etimología de Huatusco: " Probablemente i's 
Huetochco ó Hueytnchcñ, qne se compone de Jmey, grande, de tochtli, conej >, 
V de CO, en; y significa.- « En ( donde está ó se venero ) el gran conej l » 
ti Tochtti era, entre los nahoas, por ser el nombre de uno de sus años, un;i 
divinidad. 

El Dr. Peñatiel traduce.- « Graude lugar del conejo. » 
Alguien nos dio la siguiente etirología: Huactochco, cotnp. (^e huiicpi. 
seco, de tochtli, (;onejo, y de co, en.- y significa. « En ( donde está ) el corK-j<i 
seco ó disecado. » Ño nos parece castiga la palabra, porque los voctblos que 
terminan en qui convierten en ca esta silaba, al entrar en composición; de 
surjrte que el nombre debería ser líuaccatochco, como se observa en }fÍQC<ixo- 
chitl. i> flor lie loí muertos, » comi^ueiíto de niicqui, muerto, y tie xocIiUl. flor " 



- 38; - 

3. — Toch-atlaiih-co tiene la misma estractara que Xal<itlauh-<}0, Jalaclaco 
(V). Es pues inexacta la etimología que el Dr. Peñufiel da diciendo que 
Toch-atla-co se compone de tochtli, conejo, atla, aguas, co, final de lugar. 

4. — La etimología del Dr. Peñafiel es: tochtli, eonejo, conetl, hijo, co, en. 
Cuando conetl entra en compos^ioión, sólo pierde las íinal^s ti y toma por eu- 
fijo la posposición c y no co, de suerte que el nombre debería ser loch-cone-c, 
« En el conejito ó gazapo. » 

El jeroglifico de Tuch-congo 'tiene un signo sobre el tochtli que no corres- 
ponde á ninguna de las significaciones dadas. 

5. — En este nombre conserva tochtli las letras ti por que sigue la voc«i i y 
entonces puede suprimirse ó no la silaba final. 

6.-t-Borunda dice; t'Tochmilco, dentro co, de la sementera m^/íi, del co- 
nejo tochtli; alude á los Jos picachos nevados vistos desde aquella Poblacióu, 
cuio pian tratudo de sementera de ellos, lo fecundan sus vertientes. » 

7. — Borunda dice « Como el hueso también es symbolo de duración, y el 
conejo de habitadores en Cuevas, y algunos picachos verticales igualas, y vis- 
tos á distancia competente se asemejan á las orejas del conejo, se trató ú algu- 
nas de las serranías que los presentan de T¡uc}itevec, dentro c, de la tierra 
tepetl, del conejo tuchtli, ad virtiendo juntamente libertad-is algunas personas 
en cuevas, en aquella era memorable.» — Pasaje ininteligible, como todo lo de 
Borunda. Hemos puesto ésta y otras muchas etimologías, aunque erróneas, 
de tal autor, para que no se crea que nos desenti^ndemos de ellas, y no las exa- 
minamos para combatirlas, por que seria necesario escribir un libro mas volu- 
minosío que el presente. A'iemás, para el que esté iniciado en esta clase de 
estudios, saltará á su vista, en la mayoría de los caso», la inexactitud en la 
interpretación de los nombres. 

8. — Por que e? descorocida y por que lo seguirá siendo, ponemos en esta 
nota la curiosa descripción que de Ih primera erupción del volcan de Tuxtla 
hace Don Carlos M Bustamante en la Historia de las cosas de Nueva-España, 
del P. Sabagún, oVira lei^'a r or muy pocas personas. 

Dice el Sr. Bustamante: « El día ?2 do Mayo de 1793, reventó el volcan 
de fuego de Tnxtla en el obispii.lo de Oaxaca, á Sotavento de Veracruz. A 
poco de haber .salido el sol, se notó en Oaxacíi donde yo me hallaba, que el 
dis;o de é^xe astro í^e pres'^ntaba tie colos amarillo, según lo describe Mr Rollin, 
cnardo refiere la muerte de Julio Cesar en Roma.- fue aumentándose la opaci- 
dad d*;- modo, que á las di)S de la tarde apenas se veía como un crepúsculo, 
De.-de bien temprano comenzó á e.^parcirse una ceniza muy sutil, la cual ae 
auTiientó tan extraordinin-'aniente, que en los campos del Valle grande de Zu- 
natlán, subió á cuatro dedos, y en el pueblo de Exutla se consternaron sus 
moradores en términos, de hacer procesión de penitencia, sacando á iN'traSra 
d • la Soledad; ignoraban aquellca campecinos que aquella que lloraban como 
una calamidad, era un beneficio del cielo, romo les mostró después la espe- 
riencia, pues aquella ceniza abonó tanto la tierra, que jamás han recogido una 
cosecha mas abundante de semillas. 

Al hacer la exploción el volcan, se oyó en el castillo de Perote una de- 
tonación tan terrible y continua, que el gobernador de aquella fortaleza pue» 
un extraordinario al viray 0<)n le iá Kn-illa Gi'zedn, dii-úéndole q':e pre.=u:nia 
fudáe efecto de un dc!S3.nodroo de iranceses en l<tCüái;Vi^( pae*«uc,ouc<íátí«taaa 



— 388 — 

España en guerra con aquella nación, por la dec«pitación de Luis XVI. ) Sú- 
pose dentro de breve la verdadera causa de aquellos truenos, y el gobierno 
mandó que D. Mariano Moziño que entonces estaba en Oaxaca, y pertenecia 
á la expedición botánica, fuese á reconocer dicho volcan. Efectivamente prac- 
ticó el reconocimiento con exactitud, y formó una relación muy circunstan- 
ciada en castellano, y en unos versos latinos bastante bellos. Yo pusei este 
precioso documento, pero cayó en manos de los enemigos de nuestra Ynde- 
pendencia, cuando me sorprendió con el Gral Rayón el coronel D. Luis de la 
Águila con mil caballos en Zacatlán, la mañana del 25 de setiembre de 1814, 
donde todo lo perdimos, menos el honor. Debe notarse, que de Oaxaca al 
lugar del volcán, bien hay 130 leguas, y por aqui se conocerá lo fuerte de !• 
explosion. Esta cesó á poco de su primitiva fuerza, y los daños habia'i sido 
grandísimos, á no haber tenido el cerro de la erupción otro inmediato donde 
caian las lavas que arrojaba. Cuando se aprocsima un temporal de aguas, se 
oyen graode*» retumbos hasta Zacatlán de las manzanas, sin duda por que ha- 
brá alguna orripila del mar, 6 por las quiebras de las montañas en euya épo- 
ca hace sus revoluciones periódicas. ^ 

9.— Vewe la not» 7. 



LECCIÓN LXXXIX. 
ToMÁTL, tomate; bajo la íorma Toma. 

Tomate Tomatl. Frute muy usado como con- 
dimento, y principalmente para mitigar 
los ardores del chile ( V.), prodiácido 
por una planta de la familia de las solá- 
neas- — 8. Jitomate. ( i.) 

Costomate ■ (Coz-tomatl: coztic^ amarillo; tomatl^ 

tom;:.te (V ;< Tomate amarillo.») Planta 
medicinal de flor amarilla. ( 2 ) 

Coyotomate (Covo tomatl: ^o?/í>//. coyote (V.); 

tomatl^ tomate ( V.): « Tomate del 
coyote. ») Especie de tomate cuya raíz, 
sumamente amarga, se emplea ei\ los 
partos. ( 3 ) 

Jaltomate (Xal-tomatl: xalii. arena-, tomatl, 

tomate ( 8.): Tomate de arena ó areno- 
zo. ti) Planta de la familia de las sola- 



— 3^9 — 

náceas, cuyos frutos del tamaño y forma 
de un tomate pequeño con muchas y 
menudas semillas ó pepitas como arena 

«J son comestibles, y las hojas tónicas y 

anodinas. ( 4 ) 
Ifitomate (Xic-tomatl: xictH^ ombligo; tomatl, 

|>| tomate ( V.): " Tomate de ombligo, n) 

El fruto de este nombre presenta, en 
efecto, una especie de ombligo en el 
lugar de la inserción del pedúnculo.) 

|f| Fruto de una planta i«digena de la fa- 

milia de las solanáceas, muy usado co- 
mo condimento. ( 5 ) 

Tepetoniate (Tepe-to^iatl: tepetl, cerro; tomatl^ 

tomate (V.): « Tomate del cerro ») 
Madroño, cuyas raíces se emplean para 
excretar los malos humores; y la made- 
ra, en la ebanistería. ( 6 ) 

NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

Tomatepec Toma-tepe-c: tomatl, tomate (V.); 

íepetl, cerro; c, en: « En el cerro de 

los tomates. » 
Tamatla Toma-tla: tomatl^ tomate ( V.); tla^ 

particula colectiva: " Tomatal, n 
Tomatlán Tojía-tlan: /í?waí/,tomate (V.); tlan^ 

junto ó cerca: «Junto á los tomates.» 

(7) 

DERIVADOS. 

Tomatal Plantío de Unnates. 

Tomatera La que vende tomates^ y, en gene- 
ral, la que vende verdura ú hortaliza. 






— 390 — 

Tomatillo Especie de tomate que llaman " de 

culebra." 
Tómatelo El cisticerco de algunos animales, 

por la apariencia que tiene de pepitas 

ó semillas de tomate. 

Entomatado Guisado en salsa de tomate. 

Ji tomatal- Plantío á!t jitomates. 

Jitomatera La que vende jitomates. 



Mnm } taciics faiiiifes 

Parece tomatera. Parece placera ó verdulera; aludien- 
do á los altercados frecuentes y escan- 
dalosos que tienen tales mujeres, en- 
tre sí y con sus marchantes. 
Fundillo de jito- Se dice de la persona que tiene 

mate muchas almorranas. n 



PsOTAS. 



1. — El Lie. Borunda en su afán de comprobar el paso del apóstol Santo 
Tomás por el J^nahuac, dice del «tomate:» «De esta producción usan los '< 
naturales en sus alimentos especialmente para amortiguar el ardor ó acrimo- 
nia del chilli, pero asándola primero en las 1. razas; y siendo sabido que su ju- 
go es lenitivo, ya en dolores de parfíanta, ya en ardores de espaldas y de 
ríñones, y ya en otra dolencias. Si el distintivo tomaíl se descompone, resul- 
ta, agua atl, torn de Tome. » Esto es agua de Tomás. ( V. Tizar ). 

Latín técnico: Physalis vulgaris, L. 

2. — Latín técnico. Pht/salis coztomatl, Moc y Sessé. 
3; — Ivatín técnico: ]'ilfr inotlis, H. B. K. 



— 391 — 

Se conoce también con los nombres de ahuilote ( V. ) y de uvolano, El 
Sr. D. Melchor Ocampo dice que coyolomate es lo mismo que coscomate y que 
L como adjetivo, eignitíca: « lo que tiene color ayescado. » Una y otra asevera- 
' ción son falsas. Coscomate significa un objeto muy distinto, como se verá en 
BU lugar. Coyote, como adjetivo, es lo que significa "color ayescado,» esto es, 
«color del animal coyote; » así es que coyotomate significará « tomate color da 
coyote. » [ V. coyote. ] 

El P. Sahagún, hablando de las yerbas que se comen crudas, dice: « Hay 
una yerba que se llama coiotomatl, nace en ella una frutilla, que es como los 
tomates chiquitos, que se Uatnan mütomatl, tiene la cobertura amarilla son 
dulces, traban un poco de la garganta, son comestibles: la raíz de esta yerba 
bí se bebe, no mucha, sino templadamente, es medicinal, limpia los intestinos 
las muge res que crian la beben, purifícaseles la leche con ella. » 

4. — El P. Sahagún, hablando de las yerbas que se comen crudas, dice.- 
« Hay una frutilla que se llama xaUomatl, ó xaltotomatl, que es fruta que se ha- 
ce en una yerba que se llama xalioniaxihuitl: esta frutilla alguna de ella es 
blanca, y otra negra, es muy zumosa, dulce y redonda: la raíz de esta yerba es 
comestible, cruda, asada y cocida. » 

El Sr. Calero dice: "Sus hojas cocidas en manteca de puerco, y machaca- 
das en la forma de cataplasma, se aplican para ablandar los tumores y mitigar 
los dolores. » 

Latín técnico: Saracha jaliomata schl. 

5. — D. Jesús Sánchez, refiriéndoce ni jitomate, dice: " En Europa se le 
llama " " tomate " dándole el nombre que corresponde al fruto de otra plan- 
ta de la misma familia, Physalis vtilgaiis, L. ambos frutos son bayas, el tomate 
es blanco amarillo, liso en su sujerficie, cubierto con un cáliz acrescente ó 
indiiviu)ii, de forma esférica y de 2 á 4 centímetros de diámetro: el jitomate es 
casi siempre de un color rojo, deprimido en el sentido de la dirección del pe- 
dñnculo que lo sostiene; su superficie, aunque lisa, presenta lineas de hundi- 
miento, no tiene induviina, y su tamaño puede ser de 6 á 10 centímetros en su 
mayor diámetro. " 

' Latín técnico: Lycopersicum CRCulentum, D. C. 

(). — Latín técnico: Arctostaphylos tomentosa, Dongl. 

7. — Borunda cree que Tomatlán es el nombre de los baííos del Peñón, y 
que significa: « Aguas de Tome, « esto es, del apóstol Santo-Tomás, que vino 
á predicar el Evangelio á México. Después de decir que Santo-Tomás les en- 
señó en el Brasil de cuales manjares habian de usar sin miedo, ni sospecha 
de enfermedad, ni de muerte, agrega. "Si en aquella América se averiguó la 
tradicí'ion de tales conocimientos en la naturaleza, en Nueva España todavía 
los Instrnie semejantes el Ydioma antiguo dominante en ella, y las costu-nb^-ps 
de sus Naturales, usando de singulares Yerbas y Plantas para deterniiii: d a 
enfermedades, obstinadas á las mas delicadas Medicinas. Si en aquella se 
conservó hasta el nombre Torne del Apóstol en esta también, no solamente 
bajo el <le Gemelo, pino el mismo Tome. 

Permanece en esta Ciudad en su extremo oriental, y por ello mas cercano 
á la solitaria tumorosidad pcñaFcosa conocida por Peñón donde exikten las 
Aguas Atermales, el distintivo Tomatlán, sin que haya vestigio ni memoria 
de que el terreno que lo conserva extensivo hasta el Ho.spital de Leprosos de 
S. Lázaro, h;iya sido destinado en algún tiempo á solo cultivo del tomate, ó 
Solano pomífero de Naturalistas, y el qual siembran los Naturales entre otras 



— 392 — 

hortalizas, en Camellones aun de loa diatantes de tal terreno. Es también dé 
atender que las nomenclaturas topográticas, aluden todas á Mounmentos per- 
manentes, aun las relativas á producciones que lo son indeleblemente; sin 
aver tradición ni memoria de la anotación con que se distingía á tal Peñón, f^ 
que aquel terreno Toniallan cerca ii!/aíi, del ioniail, lo descubre tratado por 
semejaiiza á esta producción. " 

8. — Latín técnico.- Physalis angulata. L. 



LECCIÓN xa 

ToNTLi, sufijo que connota pequenez, desprecio; bajo la 
formas Ton y Tontli. ( i ). 



AguatÓll (Ahua-ton: ah'uatl^ encino; íontli^ 

pequeño: « Encino pequeño. » ) En- 
cinillo; especie de capulin silvestre. 

Ahuelmete Ahuehue-ton. (Véase en la lec- 
ción 5^ y su nota lo* ) 

Nacatón (Náca-ton: nacatl^ carne; tonfli^ ex- 
presión de diminutivo: «Carnudito,» 
si es qun puede traducirse esta palabra 
al castellano.) Pollo que no tiene plu- 
mas. ( V. chinacate.) 

Piltoncle (PiL-TONTLi: ipilli, hijo, niño; tontli^ 

diminutivo despectivo: « Hijuelo. » ) 
Muchacho. ( i ) 

Iscatón (YcHCÁ-TONí ichcatl, algodón; tontli^ 

expresión de diminutivo: «Algodón- 
cilio.») Sólo se usa este aztequismo en 
la locución « Cabeza de iscatón, » ca- 
beza DE ALGODONCiLLo, nombrc que se 
da despectivarnente á los que tienen la 
cabeza canosa. 

MuXtlatÓn (Maxtla-ton: viaxtla, braga, tontli^ 

diminutivo dcspectivoí «Bragueta. ») 
Nombre despectivo de un tirano de 
Azcapuzalco. 



s^ 



I 



- 393 - 
NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

AzCíJpOZaltoni^O.. Azc.M'utzal ton-cc: atcapufzalli, 
hormiguero, ó el pueblo Azcaputzalco; 
tonta ^ diminutivo despectivo; co ^ en: 
« En los iiormií^ueritos, » ó « En Azca- 
puzalquillo. >* ( Y- Azcapuzalco. ) . 

AtlílíongO. Atlan-to\-(o: AtUin^ pueblo de 

este nombre; tuiítii, diminutivo despec- 
tivo; r<>, en: « En el pequeño Atlan, » 
ó « Atlancillo. » 

MiztOll.. (Miz-ton: mizíli, león; ¿onili^ dimi- 
nutivo despectivo que cambia la signi- 
ficación del nombre: « Gato, » esto es 
"Leoncillo.uj Es el nombre de nn cerro. 

TepetOllgO Tepií-ton-co: iepeíl, cerro; tnrUli^ di- 
minutivo despectivo; co, en: « En el 
cerrillo. » 



NOTAS. 



1. — Tontll denota en general rliminución, pero, en muchos casaos, t-onnota 
hnnillación. menosprecio, abatimiento ó denuesto, y algunas veces humildad, 
y equivale á nuestras desinencias dio, iielo, astro, etc; v. g. tepe-ton-tli, cerrillo; 
fn(fih)U'ton, vejezuelo; tlnlípiihuacatontli, ricacho; etc, etc. Aveces muda la 
signifi -acón del nombre; v. g. miztli, león; mizton, gato. A veces connota la 
diminución i leológicamente; v. g. piltzitUli, niño; piltontli, muchacho. 

V. Tziiiíli, sufijo. ). 



LECCIÓN XCI. 

TzACUALLi, cerradura, tapón, compuerta, y fig, pirámide, 
templo; bajo la forma Tzacual. 

— NOMBRES GEOGRÁFICOS. — 

AzaClialco (A-tzacual-co: atl, agua, izamalli, 

tapón, derivado de tzactca, tapar ó ce- 



— 394 — 3 

rrar; co, en: « En ( donde está ) el tapón 
del aí^ua, » esto es, alguna compuerta ,'; 
que impida la salida ó entrada del 1 
agua . » ) ( I ) . Lugar situado en la mar -^ 
gen del lago de Tezcoco, que existe 
todavia al norte de Guadalupe-Hidalgo, 
donde moraron los Aztecas, en su pere- 
^ gri nación, en 934 de nuestra era, — 

También se llamó Alzacna/co uno de 
los cuatro barrios en que dividieron los 
Mexicanos la ciudad de Tenochtitlán, % 
que corresponde al actual barrio de •. 
San — Sebastián. Como estos lugaies 
estaban situados en las márgenes del 
lago, ha de haber existido en ellos al- - 
guna obra hidráulica de tantas á que 
daba lugar la hidragogia de los Tezco- 
canos y de los Mexicanos, y de esa obra 
toHiáron nombre los lugares. 

CoazaClialcos Coa-tzaíhíál-co coatí, culebra; /ca- 

OuasilClUllcOS mal 11, lugar donde se encierra, ro, en: 

« En ( donde está ) el lugar que encierra 

ú oculta la culebra, » esto es, el dios 

. Coatí. ( 2 ) ,*¿ 

Zacualco... Tzacual-co: tzanialH, templo cerra- 
do; CO, en: « En el templo que eneie- 
rra algún dios. » ( 3 ) 

ZaCUalpa Tzacual-pan: tzacimUi, lo que tapa, 

oculta ó encierra algo, derivado de tza- 

. t'//cí, « atapar ó cerrar algo » ( Molina.); 

panden: «En el encierro ó tapadero. »(4) 

Zacualtipail Tzacual-t-icpac: tzacuaUi, encierro 

/, ligadura, (í. letra diacrítica; irpac, so- 
bre: « Sobre el encierro, » aludiendo 
á algún templo. ( V. Zacualpan. ) 



— 395 — 

DERIVADOS 

ZaCUaltipiína Acción desleal ó alevosa !| Hacer 

una zacualtipana: cometer una desleal- 
tad ó alevosía.— I c^noramos la tradi- 
ción por la que se haya hecho prover- 
bial la mala fe de los naturales del 
pueblo de Zacualtipan. 

INOTAS. 

1. — Al escapar los Aztecas de la «ervidunibre «le C'olhuaoaii, se fueron á 
nn punto que existe todavía al Norte de Guadalupe Hidalgo, que entonces 
estaba á la orill i del lago de Texcoco, y esto pasaV)a en 934 de nuestra era. 

El Sr. Orozco y Berra, interpretando un jeroglfico del Sr. Sigüenza y 
Oóngora, sobre la peregrinación de k)S Aztecas en el Valle de México, ha lla- 
mado á ese pueblo Azacnnlro. El jeroglifico lo forma un grupo compuesto de 
una garza, axtatl, del simbolo del agua, atl, y de una olla, coinitl; y el Sr. Cha- 
vero, juzgando sobre la interpretacióu del Sr. Orozco, forma el vocablo en el 
siguiente orden: garza, nz; agua a, orilla en, y el final alen: Az-a-cn-alvo: Sal- 
vo el respecto (jue se debe a estos dos inexicanistas nos atrevemos á asegurar 
que la interpretación no es exacta. Los signos del jeroglífico son puramente 
mnemónicos ó recordativos de las silabas iniciales de las palabras que forman 
el nombre, y los Sres. Orozco y Chavero los toman por fonéticos y aun ideo- 
gráficos. 

El Sr. Olaguibel, eñ su Onoivatologia del Estado de México, dice que se 
forma el nombi-e de nlzacna, tapar ó cerrar el agua por medio de compuerta, 
de CO, lugar, y que significa: n Donde se detiene el agua. » En el fondo es 
acertada la interpretación del Sr. Olaguibel, pero no satisface los requisitos 
gramaticales. S¡ el verbo atzacua fuere elemento de la palabra, su estructura 
sería ésta Atzanuiloijan. 

La voz izítnuiUi ha dado mucho que hacer á los etimologistas. 

E! Sr. Olaguibel íice: tzaciialli, pirámide. » Teniendo en cuenta que la 
forma de los tzacualli es casi ciempre piramidal, puede admitirse esa traduc- 
ción. 

El Sr. Orozcó y Berra, interpretando el jeroglífico de Zacualpan dice: 
"Compuesto ( el jeroglífico ) de nn tzacualli, pirámide con una mano encina, 
ideográfico derivado de zaloa, <i hacer pared ó engrudar, » y de cualli, «cosa 
buena » Zacualpan, « donde se hacen buenas paredes, donde se construye bien » 
Tuicnalpan, "Sobre la pjirámide. » 

Parece increible que el sabio ( )rozco y Berra haya dado tal interpretacióu. 

La significación de « lugar dnmJe ,sy hacen hnenaK paredasn se dice en me- 
xicano: CultepauchUiiialonan, ó Hnelzalolni/aii. 

_ El Sr. Eufemio Mendoza dice que Tzanialpan significa: " Sobre el escon- 
dite ó sepulcro,» porque tzacnalli signifit'a escondite " y á veces» sepulcro. 
Una cueva, nyJotl, puede servir de sepulcr(.i, ó escondite, y no i;or eso signifi- 
ca una ú otra cosa. 



- 396 — ^ 

El Dr. Peñafiel es el que más se acerca á la verdadera interpretación del/ 
vocablo; pero incurre en algunas inexactitudes en la estuctura de la palabra/J 
Dice así: «Debe escribirpe Tely.ücualco, de origen mexicano " lugar de cárcel, '^j 
compuesto de IcIz^icnrUzlll, priáión, y de la final de lugar; el jeroglítico es ideosl 
gráfico: " un lugar fortificado. " r 

Los verbos activos ó transitivos en el idioma mexicano van siempre pre-" 
cedidos de las particulas Ha ó ir, según que su acción se ejecuta en cosa ó eiij' 
persona; estas particulas significan fia, algo ó alguna cosa, y i'e algún. El verbaí. 
tj.acna, por ejemplo, se conjuga müalv.ncun, yo encierro algo, 6 nitcfzacna yo^ 
encierrp á alguno. Cuando se expresa la persona j)acicnte se suprimen las 
piifcilas !la y te, v g. /,■ coalzaiif, yo encierro la ciile])ra. L-is pirticipios, 
sustantives y adjetivos derivados de estos verbos activos, conservan las jmrli- 
culas lia y le v. g. lelzaniani, "el que encierra ú alguno, " tlaty.antdni, "el que 
encierra algo" thttzacn.ali'/AU, "el acto de encerrar ó tapar algo, " lelzaoiulizUi 
" el acto de encerrar á otros ó encarcelarlos. " ( Molina ) llatzacualU, " donde 
se encierra alguna cos-^; " leizactialli, " donde se encierra á alguno. " 

Molina le da á tlafzacualli la significación concreta de « cerca de estacas 6 
de ramas, » que generalmente sirve para encerrar algo. 

Cuando no se puede determinar si el paciente es cosa ó persona, entonces 
se suprimen las particulas y por eso se dice, tzacnalizlli, el acto de encerrar, 
ízacudUi, encierro; y por eso en los nombres geográficos Tz"Cíí<í/;'a/í y Tzitcnul- 
CO s'.' usan sin lae particulas; pues en los edificios que dan nombre al lugar 
pueden encerrarse indistintamente cosas ó personas, ó unas y otras. 

Conocida la significación de lelzacaahzlti " el acto de encerrar, etc.; ete. ; 
se comprende fácilmente que no puede ser el elemento principal de T/.acHalco 
ni de Telzacuaico, como dice el Dr. Peñafiel, por que los edificios que dan 
nombre al lugar no .son " actos de encerrar " sino " lugares de encierro, " y 
á estos lugares se les llama izacaalli, como veremos después. 

Ademas, si Izacualiztli ó letzacuallztli fueran el elemento de Tzacualco ó 
Tetzaciialcí}, los nombres correctos serian Tzacvali/.co ó Tetzaetializco, por que 
los nombres acabados en tli, al entrar en composición, solo pierden el </•', y el 
Dr. Peñafiel les hace perder las finales iztli, lo cual repugna á la morfología 
náhuatl. 

Los participios pasivos mexicanos se forman de la voz pasiva del presen-' 
te de indicativo, mudando en tli, la final, ó en ¡i, si á otra precede /, así de 
naniaco, soy vendido, se deriva tkuiatjiactii, \-endido; y de t'/jicKulco, soy en- 
cerrado, se forma tzacnalU, encierro. Casi todos los particij)ios })asivo3 hacen 
veces de sustantivos; por esto tzaciialli se traduce "encierro, " " tapadera, " 
etc., etc., derivado de t'/Mcna, " tapar ó cerrar. " 

Los nahoas construían monticulos en forma de conos, de pirámedes, de 
torres poligonas, etc. etc y los dejal)an huecos para encerrar joyas, Ídolos, ob- 
jetos del culto, y á veces cadáveres. A estos monticulos huei'os llamaban 
IzaciKtlli. Algunos de estos tzacnalli eran co:istru;dos desde su base con pie- 
dras y argamasa, y les daban g.Mieralmente la forma de pirámides con escalo- 
nes, en todos ó en algunos de sus lados; y en el jeroglifico de estos ponian al 
lado de la pirámide un brazo, ])ara significar la obra de mano que habían 
empleado, y para distinguirlos de los otros tzcu'natU que formaban, aprove- 
chando un cerro ó montecillo natural. A los pueblecillos situados en torno 
de la pirámide, cuando estos no tenían un nombre propio, como Teotihuacan, 
Cholula, Xochícalco, etc. etc. les daban el nomljre genérico de Tznnuilpan y 
al pueblo en que estaba el tzacualü, el de Izncunlco, y por eso hay tantos 
j)ueblos en la República que llevan el nomVjredeZacualpan, Zacualco.- Cuan- 
do el Izacaalli estaba dedicado á una deidad particular llevaba el nombre de 



— 39^ t)is — 

ésta, tal era Coatzacoaleo. 

2. — Loe que sostienen que Santo Tomás apóstol predicó el evangelio en 
Anahuac dicen que QuetzalcoaÜ fué Santo Tomás y que cuando se fué á la ori- 
lla del mar para marcharse, se escondió en un lugar cercano á la playa, y que 
por eso se le dio el nombre á ese lugar de Coatzacualco, " Donde se c-condio la 
Culebra, estoe», QuetzalcoaÜ, pero añaden que Coatlno tiene aquí el significa- 
do de I' culebra, » sino el de mellizo, que eso significa también Coatí, « Coate, » 
pues que Sto-Tomás se llamó Dydimus, el mellizo, el gemelo; y por esto el 
P. Servando Teresa de Mier, siguiendo á Sigüenza y á Borunda dice: ^< Luego 
á Cholollan, adonde por fin persiguiéndole entró Huemac con un ejército y él 
( Quetzacoatl) se embarcó para Campeche y las Islas en Coatzacualco, que des- 
de entonces se llamó donde se esconde el mellizo, esto es, el « cuate, >• coatí. 
( Véasa nota 1^ ) 

El P. Servando Teresa de Mier dice: « Si el barón de Humboldt 
hubiese sabido que el nombre verdadero era Coatzacoaleo, hubiera dicho que 
significa donde se esconde la culebra, porque allí se embarcó y desapareció 
Quetzalcahuatl.» En otro lugar, refiriendo la persecución que Hiielmac hizo á 
Queízalcoatl, dice el mismo P. Mier: <i Luego llegó á Cholollan, adonde 
por fin persiguiéndole entró Hueimac con un ejército, y el «e embarcó para 
Campeche y las Islas en Coatzacoaleo, que desde entonces se llamó donde 
se esconde el mellizo. » 

3 — Hablando el P. Sahagún de la creación del Sol y de la Luna en Teo- 
tihuacan, dice: «A cada uno de estos (Tecucistecatl y Nanahuatzin, dos dioses 
que ofrecieron arrojarse al fuego para convertirse en sol y en luna ) se le edi- 
ficó una torre como monte; en los mismos montes hicieron penitencia cuatro 
noches, y ahora se llaman estos montes, tzacuaüi, están ambos cerca del pue- 
blo de San Juan que se llama Teuhtioacan >• Este pasaje nos ha 

autorizado á traducir tzacuaüi, templo donde está encerrado algún dios. 

4 — Loa nahoas costruian montículos en forma de conos, de pirámdes, de- 
torres, etc. y los dejaban huecos para encerrar joyas, Ídolos, objetos de culto 
y á veces cadáveres. A estos montículos huecos llamaban tzacuaüi. Algunof 
de estos tzacuaüi eran construidos desde su base con piedra y argamasa y les 
daban la forma de pirámides escalonadas, y en el jeroglífico de estos ponian 
al lado de la pirámide un brazo para significar la obra de mano que hablan 
empleado y para distinguirlo de los otros tzacuaüi que formaban aprovechan- 
do un cerro ó montículo natural. A los pueblos que estaban cerca ó al rede- 
dor de \ostzacualli, cuando estos no tenian un nombre propio, como Teotihua- 
can, Cholula, A'ochicalco etc. les daban el no.nbre genérico de Tzacualpan, y 
por eso hay tantos pueblos en la República que llevan este nombre. 



Por descuido del corrector de pruebas se 
omitió esta página 



— 397 



Zapote. 
Sapote- 



Cliicozapotc. 



Melonzapote 
Tesonzapote. 



LECCIÓN XCII. 

TzAPOTL, zapote; bajo la forma Tzapo. 

(TzAPOTL. Abreviación de cuauh- 
.Jzapot/,^^ árbol de zapote. u Las radicales 
de izapotl son desconocidas. ) Árbol 
de diferentes especies, aborí(^enes de 
América, las cuales producen frutos de 
determinada clase. ¡| Fruto de esos ár- 
boles. ( I ) 

( Xico-tzapotl: «peruétano, fruta 
conocida » — dice Molina: comp. de ori- 
cntli^ jicote ( V ), y de tzapoti, zapote 
( V.): 11 Zapote del jicote.») ( 2 ) Árbol 
de cinco á ocho metros de altura, que 
se cría en la zona tórrida de América, 
con el tronco lechoso, y fruto con la 
figura, tamaño y color, de un mamey 
tierno ó pequeño, y de un sabor ex- 
quisito; la corteza es blanquizca; la pulpa 
blanca, con visos de color de rosa; los 
huesos duros, negros y puntiagudos. 
La madera del árbol es bastante buena 
para construcción. Nace sin cultivo, y 
en algunos lugares forma bosques ente- 
ros de quince á veinte kilómetros = 
Las semillas descortezadas, administra- 
das en emulsión, son diuréticas. El 
tronco y el fruto producen el chicle (V.) 

(3) 

(Voz compuesta de la castellana me- 
lón y del aztequismo zapote. ) Nombre 
que dan en Jalisco á la papaya. ( V.) 

(Tetzon-tzapotl: ietzontli, tesoncle 
( V.); tzapotl, zapote ( V.): « Zapote- 



- 398 — 

tesoncle, » aludiendo á que el ep; carpo 
de este fruto tiene el color y la aspere- 
za del tesoncle.) Mamey. — Este azte- 
quismo sólo es usado en el Sur de Mé- 
xico, porque los Conquistadores traje- 
ron de las Antillas la voz mamey, y es 
la usada generalmente. 




n 



Zapotílceo cea... Aplícase á la planta de la familia da 
los zapotes. |¡ íem. pl Familia de estas 
plantas. 

Zíipotal Lugar poblado de árboles de zapote. 

Zapotazo Golpe tuerte y con estruendo que da 

una persona cuando cae, como los za- 
poten prietos cuando se desprenden de 
las ramas altas del árbol. 

Zapoteo, tea Perteneciente ó relativo al zapote. 

Zíipotera.. Luí^ar donde se guardan zapotes pa- 
ra madurarlos. I i La mujer que vende 
zapotes. 

Zapotillo.. Planta de la familia de las verbená- 
ceas. ( 4 ) 

Tener más valor Se emplea esta locución vulcjar para 
(jue el que se ponderar el valor de alguien que afron- 
COllliÓ el prí- ta un peligro, aludiendo á q-ie el ¿apote 

lliej' zapote prieto, verde oscuro en el exterior y 

muy netrro en el interior, parece un fru- 
to venenoso, y debió haberle infundido 
. temor al primero que lo comiera. 



— 399 — 

NOTAS. 



1. — Las principales especies son: el chicozapote, chidzapotI,( zapóla achras ) 
que contiene el cliicUi, chicle, mascado por las mujeres del pueblo: zapote 
blanco, iztaclzupotl, ( Casimiroa edulis ) destinguiéndose el cochiztzupotl })or- 
que provoca ú dormir, {cochi/.tli, sueño) : zapote borracho ó amarillo, cnztzapatl, 
\c(i7.l.ic, amarillo,] \_Lncnina salicifuliwn.} zapote ilama, ilamatzapotl, [ iln- 
matl, vieja,].- una especie de anona: cuauhzapotl, [ciiahuitl, árbol,): chiri- 
moya, zacnaltuipotl, {zaruatli, pirámide) zapote en forma cónica ó de 
pirámide, que es la de la chirimoya; este nombre fue tomado del idioma 
qtñcht, «Chirimuya;» \^ Anona tripétala, Tschuddi; atiorn^n cheriinvlia, Raimond]: 
zapote prieto, llillzapoll. [Ililtic, nf^ro], ó iotolcuitlazapotl; \_t(/tvtl, pájaro, 
cnitla, caca; zapote caca de pájaro]. [Dio.'i])iro>! ahreí^ifulia]: mamey, tetzonízapotl 
ó tdxapotl; {tezontli, tezonÚe Jetl, piedra; zapote como piedra ó tezontle); ma- 
mey es palabra que trajeron de las Antillas los españoles; Lticuma mamvm 
sum). 

El Diccionario de la Academia y el de Barcia, copiando al Enciclopédico, 
describen una eola especie de este árbol, como descripción del género, y tam- 
bién el de la especie chicoTapote; y entre otras co^s inexactas, dicen que el 
fruto tiene tres lineas de largo: ninguno de los zapóles conacidos ea México 
produce frutos tan pequeños. 

Sahagún, hablando de los árboles, dice: « Hay unos árboles que se lla- 
man tzapiitl, es liso, tiene la corteza verde, ias hojas redondas, la madera 
blanca, blanda y liviana: hacen de ella sillas de caderas: la fruta de estos es 
como manzanas grandes, por fuera son verdes ó amarillos, y por dentro blan- 
dos y blancos: son nmy dulces, tienen tres ó cuatro huesos blancos, y si se 
eomen muchos dan cámaras. Hay otros zapotes que se llaman cucltiztezajiotl, 
porque provocan á dormir, son como los de arriba, sino que son menores: hay 
otros como los de arriba, pero son muy grandes. Hay otros árboles que se 
llaman atzapotl, son lisos, el fruto de estos se llama atzaputl, y son amarillos 
de dentro y fuera, son muy dulces tiesos, á mar.era de yema de huevo cocida, 
tienen huesos de color castaño obscuro. 

Hay otros árboles que se llaman x'icotzapiál, llíimanlos los españoles pe- 
ruétanos, son muy dulces, y muy buenos de comer, hácense en tierra caliente. 
Hay otros árboles qu« se llaman tvtolcaitlatzaputl: hacense en tierra caliente, 
Ja fruta de estos se llama de la misma manera, son grandes, por fuera son 
verdes, y por dentro neííros, son muy dulces, y muy buenos de comer. Hay 
otros árboles que se llaman tezontzaputl, son de la hechura y grandor del co- 
razón de carnero, tienen la corteza áspera y tiesa, son colorados por dentro, 
eon muy dulces, y muy buenos de comer, y los huesos negros muy lindos, y 
relucientes. Hay otros árboles que se llaman et/.ajndl, y la írnía. eciutzapiiÚ, 
son las anonas, que tienen muchas pepitas negras como frisóles: también es- 
tos se llaman qua¿htzapuil. » * 

2. — Molina escribe: xü'onapotl, que puede descomponerse en xicotl, «ji- 
jeóte » ( V.) 't abeja grande de miel que horada los árboles» ( Molina ); tzapotl, 
f Zapote» ( V.): vzanote del jicote» acaso parque anide en él preferentemente. 
— El diccionario de la academia dice. ^' chicozapote, zapote chico ó pequeño. » 
Esto es un disparate. 



— 4<^o — 

CnicozAPOTE. Árbol de cinco á ocho metros de altura, que se cría en la 
zona tórrida de América, con el tronco lechoso, y fruto con la fignra, tamaño 
y color de un mamey tierno ó pequeño, j' de un sabor exquisito; la corteza es 
blanquizca; la pulpa blanca, con visos de color de rosa; los huesos duros, ne- 
firos y puntiagudos. La madera del ¡írbol es bastante buena para construcción 
Xace sin cultivo, y en algunos lugares forma bosques enteros de quince á 
veinte kilómetros. De este árbol se extrae el chicle [ V ] — Latín técnico Ac/i- 
rufi zapata, L. — Las semillas descortezadas, administradas en emulsión, son 
diuréticas. La corteza del tronco la emplean en las Antillas, según Jacqui, 
en lugar de la quina, como antiperiódico. 

1. — Etim. « Los aztecas designaljan este árbol con el nombre áe\ricoiza- 
y)poíl, cjue significa «zapote de aveja; » con la palabra tzapoll designaban los 
» frutos carnosos de sabor dulce.- á este nombre genérico anadian otra voz pa- 
)) ra distinguir las diversas especies: así por ejemplo, á la anona la llamaban 
» cuauMznpoÜ, al zapote prieto, flilzapoíl, al mamey, tezontzaputl, etc. » ( Al- 
fonso Herrera. 

En el número 8, del tomo ITI, del El Despertador, correspondiente al 28 
de Febrero del año de 1897, escribimos un largo artículo impugnando la an- 
terior etimología del Sr. Herrera, y sosteniendo que el noml)re mexicano del 
cJiicozapotl era chictzapntl, compuesto de chictli, de que se ha formado el azte- 
quismo chicle ( V ), j' de tzapotl, de que se ha formado el aztequismo zapote 
( V ). Seducidos por la autorizada voz del P. Clavijero, por la no menos 
atendible del anticuario mexicanista Don Jesús Sánchez, y por la reconocida 
erudición de otroí= autores, sustanta nos la opinión enunciada; opinión que 
parecía tanto más ser la vwrdadera, cuanto que del tallo y del fruto del árbol 
ge extrae el chictJi, cuyo nombre se señalaba como primer elemento del árbol 
Chic-fzapofl, También nos afirmaba en nuestra opinión la circunstancia de 
que la sílaba inicial xi de los vocablos mexicanos se cambia, en les aztequis- 
mos, en j(, de manera que xicotzapotl debería convertirse en //coz(í;;o/e, como 
xicotli se ha mudado en « jicote. » Empero, al hacer un estudio mas escru- 
puloso de la palabra chicozapote, para colocarla, como aztequismo, en este 
diccionario, lo comenzamos por donde debíamos haber empezado la vez pri- 
mera, por buscar el vocablo mexicano en el diccionario de Molina, en las tres 
letras Cli, Tz y A', y no lo encontramos sino en la A', en esta forma: « Xicotza- 
potl peruétano, fruta conocida." Siendo Molina el nahuatlato español mas 
autorizado entre los antiguos misioneros, no cabe duda que el vocablo xicotza- 
potl es el genuino, tanto más cuanto (] la o del aztequismo en chico se explica 
con' el elemento xico-tli, mientras que no tieno ra^on de ser siendo el elemen- 
to c/ííc-///, pues con él debería haberse formado c/i'c-zrfpo/f y no c/ítco-zo/joíe. 
Resulta pues, de todo lo expuesto, que la etimología dada por el Sr. Herrera 
es la exacta, y lo hacemos constar en este artículo, como tributo debido á la 
verdad y al sabio naturalista. Qué relación hay entre los árboles chicozapotes 
y los abejones jícoíé'.«, que, observada por los indios, impuso para la formación 
del nonibre de los árboles, lo ignoramos absolutamente. 

La Academia Española, que tanto se cuida de los americanismos, como 
nosotros del idioma de los lapones, dice en su Gran Diccionario que Chicoza- 
pote es lo mismo que / Zapate diico. ! 

Como en el artículo Chicle nos referimos á éste para la explicación de su 
etimología, reproduciremos aquí lo que escribiiífos en El Despertador sobre el 
origen de dicha palabra. 

« La palabra cJiicle denota el jugo concreto q. se obtiene por incisiones he- 
chas en la corteza del chicozapote, ó que se proiluce sobre el grano ó semilla: 
al primero se le llama cíñele coinnn, y al segundo chicle vínjen. Este jugo es 



— 40í — 

una substancia adhesiva como la cera de Campeche, y las indígenas la masti- 
can para obtener una salivación abundante, y el común de las mujeres, para 
limpiarse los dientes ó por distracción baladí. Esta propiedad ó virtud sia- 
lagógica nos sirve de guía para investigación de la etimología de la palabar 
chiclii. En mexicano existe el verbo chicha, escupir, derivado de chichitl, sa- 
liva, y de estos dos vocablos se derivó el substantivo chiclii, « que hace escu- 
pir, » ."alimdor, si se nos permite el término, que en la técnica médica equivale 
ú sialagogo. » 

Al hacer el nuevo estudio de la etimología de chicozapote, estudiamos 
también la de chictli, nos hemos inclinado á creer que el vocablo mexicano es 
tzicüi, derivado de tzicoa, pegar, adherir. Los indios han de haber observado 
primero la propiedad adhesiva de la substancia, y después la sialogógica, v la 
primera propiedad, y no la segunda, ha de haber determinado la imposición 
del nombre. Otra consideración nos hacía creer que la ortografía Xicotzapoll era 
errónea, y es que los conquistadores, al castellamizar las ])alabra8 mexicanas, 
sustituyeron la X en la silabas directas con la /ó con la -S", y nunca con la C7i, 
así vemos que Xalpan y Xalapa se pronunci \n Jalpan y Jalapa; Xiiaútl Xtca; 
Ih y México, jegüite, jicara y Méjico; Arolotl, Huexolotl y Xochitepec, ajolote- 
guajolote y Juchitepec ó Sochitepec; Kohuilin, Axnchill y 'XnchipiUa, juil, 
asuchil y juchipila. Siguiendo esta regla, Xicotzapjotl se debería haber pro- 
nunciado Jicozapnte, con tanta más razón cuanto que su primer elemento xico- 
tli ya se pronunciaba y se pronuncia hoy jicote. 

3.— Latín técnico: Sapola achras, Mil.— Clavijero, hablando de las frutas, 
dice: «El chicozapote ( llamad-) por los Mexicanos chiczapotl, ) es de figura 
casi enteramente esférica, y tiene una y media ó dos pulgadas de diámetro. 
La corteza es blanquizca; la' pulpa blanca, con visos de color de rosa; los hue- 
sos duros, negros y puntiagudos. De esta fruta, cuando está verde, se saca 
una leche glutinosa y fácil de condensarse. Los mexicanos llamaban á esta 
sustancia chicili, y los españoles chicle. Suelen masticarlo los niños y las mu- 
jeres, y en Colima se hacen con ella pequeñas estatuas y figuras curiosas, El 
chicozapote, cuando está en fu madurez, es fruta de las más exquisitas, y seguu 
muchos europeos, superior a todas las del antiguo mundo. El árbol es de 
mediana altura; su madera bastante buens para construcción; las hojas son 
redondas y semejantes á las del naranjo en color y consistencia. Nace sin 
cultivo en" las tierras calientes, y en algunas provincias forma bosques enteros 
que cubren espacios de diez a doce millas. » 
4.— Latín técnico: Laatanapali/acuntha,Sch!iuer,-Eryiroxilon elhpfirwn, Ramz. 



• LECCIÓN XCIII. 

TZAPOTL. 

= ( Continúa. ) — 

NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

Teozapotlán (Teo-tzapotlan: teot/^ dios, deidad; 

Teozapotla Tzapotlan^ Zapotlán ( V.): « Zapotlán 

de la deidad. » ) Capital de la provincia 



— 402 — 

Tzapotecaprin^ que comprende lo que 
hoy íorma el Estado de Oajaca. 

Tilzapotla Tlil-tzapo-tla'/ZZ/OV, negro, prie- 
to; tzapotl, zapote; tía, partícula abun- 
da ncial: « Donde abundan los zapotes 
prietos. » 

Ziipoapail Tzapo-a-pan: tzapoil, zapote ( V.); 

af¿, agua, y por extensión, r\o\ pan en: 
« En agua, ó río de los zapotes. » 

Zapopail.... . . . . . TzAPo-PAN: tzapotl, zapote; /'/7/ en: 

« En los zapotes. » 

Zapotecapan Tzafotfca pan: tzapotem^ plural de 

tzapotecutl^ habitante ó natural de Tza- 
potlan\ pan, en: " En ( donde están ) 
los zapotecas, ti ó « Región ó comarca 
habitada por zapotecas. » 

ZafOlítláll Tzapo-titlak: tzapo¿l,zdi\)Ote\ tifian, 

entre: « Entre los zapotes. » refirién- 
dose á los árboles. 

Zapotlán Tzapo-tlan: tzapotl^2diT^oX.Q\ tlnii; jun- 
to: « Junto á los zapotes. » 



DEKIVADOS 



ZapotanitO Diminutivo castellano de ^Zapotan 

(V.) 

Zapoteca; Zapote- Tzapotecatl. Habitante de Oajaca, 

CO, Ca esto es. de la región que ocuparon los 

x^y&s di^'X^eotzapoilan (V.), ó T zapo- 
lian. ( V.) 

Zapotlaiiejo Diminutivo castellano despectivo de 

'LapoÜan. 



— 403 — 

NOTAS. 

(*) "Esta diopa se llamaba Tzapothüenan, porque se decía que había na- 
cido en gl pueblo de Tzapotla, porque fué ¡a primera que inventó la reí-ira que 
se conoce con el nombre de o:n7/, que es un aceite sacado por artificio de la 
resina del pino, que aprovecha para sanar muchas enfermedades; y contra 
otras muchas enfermedades es bueno; y como esta muo:er debió ser la primera 
que halló este aceite, contáronla entre las diosas, y hacíanla fiesta y sacrificios 
aquellos que venden y hacen este aceite que se llama oxitl » — ( JiI^iménez. ) 



LECCIOX XCIV. 
TziNTLT, prefijo; bajo la forma Tzin. ( i ) 

Cinco. ZillCO (TzíN-co: izintl'u ano, culo, trasero, 

fundillo; co, en: «En el fundillo. ») El 
culo, el fundillo. — Todavía los feroces 
maestros de escuela de la primera mi- 
tad del siglo pasado amenazaban á los 
discípulos díciéndoles: « Si no me das 
la lección te doy doce azotes en el 
chico. » ( 1 ) 

Clliuaiia Cala ó calilla que se introduce en el 

ano para curar ciertas enfermedades, 
particularmente de los niños. — Los es, 
pañoles tomaron por substantivo el ver- 
bo mexicano tzinana ,(\\iz significa: «Cu- 
rar enfermedades del ciezo cuando se 
sale fuera. « ( Molina. ), y formaron el 
aztequísmo chinana. 

ChinCUcal.. (Tzin— ? ízintli, ano; 

? ) Inflamación ( eritema ) en la 

piel de los muslos y al rededor del ano, 
que aparece casi siempre á los niños 
recién nacidos, y que les causa grande 
inquietud ( 2 ) 



— 404 — 

Chinelagitila (Tzin tlahuili.o: tzintli, culo; tía- 

huillo, claro, luminoso, relumbroso: 
« Culo relumbroso, » subentendido el 
nombre tocatl, " araña, u ) Ajraña de 
culo brillante ó relumbroso, pequeña y 
venenosa; es la conocida generalmente 
con el nombre de « araña capulina, » 
por ser negra y relumbrosa como un 
capulín.» En una reseña geográfica 
de Tlalnepantla — Cuautenco, hemos 
leído lo siguiente: « La araña nom- 
» brada tocatl^ y p(jr otro nombre siii- 
» tlahnil, abunda en aquel suelo, y se 
» dice que restregándose sobre la parte 
» que intenta dañar, arroja en ella su 
» ponzoña. La curación del mal que 
» causa se hace comúnmente encerran- 
» do al paciente en un temascal lleno de 
» humo hasta por ¡ veinticuatro horas !» 
— Hoy se curan esas picaduras con unas 
gotas de ácido fénico aplicadas en el 
punto picado. ( Véa.se la nota 29 de la 
lección 94^ ) 

Chincuete, Chin- (Tzin-cueitl: tzintli, parte inferior, 
CUil, Cllincuey. lo de abajo, fundillo; C2:e'i¿, faldas na- 
guas: Faldas que cubren la parte in- 
ferior del cuerpo ó el fundillo. ») Manta 
que se enredan las indias, á manera de 
naguas, y se ciñen con una faja en la 
cintura. || India de chincuil: india bron- 
ca qne no viste todavía naguas. ( 3 ). 

Chinchayote Tzin-cháyotli: (Véase en la lec- 
ción ( I sS 

Chintamal (Tzin-tamalli: tzintli, trasero,fun- 

dillo; tamalli, tamal ( V.): « El tamal 



i 



— 405 — 

del fundillo, » esto es, « las nal^^as ») 
La región glútea del cuerpo humano. 

Chíntatlahlia (Tzin tlati.auhqui: ¿zintli culo; 

tlataufpii^ rojo, colorado: « Culo co- 
lorado. » subentendido el sustantivo /o- 
catl^ II araña ".) Nombre de unas ara- 
ñas que tienen en el fundillo una man- 
cha roja; grandes y venenosas. ( 4 ). 

Machincuepa Vuelta que se dá apoyando la ca- 
beza y las manos en el suelo y empu- 
jando el cuerpo con los pies para caer 
de espaldas. Los Españoles tomaron 
T,]or sustantivo el verbo mexicano mat- 
Tincuepa. que significa « voltear la par- 
te posterior del cuerpo sobre las ma- 
nos,» que se compone de rnaífl, mano; 
hincurpa^ voltear el trasero, y. fi^, 
cambiar de bando político. Tzinciie- 
pa. se deriva de tzincueptli^ que se 
compene de tzintli^ trasero, y de riiep- 
tli^ vuelta, y significa: " vuelta del tra- 
cero..' ( 5 ). 





Azotar el cinCO.... 

Echar una china- 
na 



Dar azotes en las nalgas. 
Poner una calilla ó supositorio en 
el ano. 



Todas las china- Equivale á decir: n todas las ca- 
nas son para mí. lillas, todas las molestias son para mí. 



4o6 — 



Mientras menos pa- 
rias, más cliin Ji- 
ñas 

Chine lia ludo 



Parece que no le cu- 
raron el chili - 
cual — 

Yo te curaré el 
chincual 



Dar la niíichlu- 

cuepa 



Locución familiar con que se dá 
á entender que al que disfruta de 
menor salud, ó tienen menor coni-* 
pensación, se le carga más el trabajo. 

Se aplica á los muchachos inquie- 
tos y traviesos. 

Se dice de la peisona inquieta y 
de la que frusta de andar en fiestas. 

Equivale .í la lolución castellana: 
« Yo te curaré el alhorre, » que se 
usa para amenazar con azotes á los 
niños traviesos. c<.i 

Cambiar de i;jfctndo político. 



NOTAS. 



1. — Zineo. O el ano; — Etim. Tzlntli, el ano. Suprimida la última sílaba y 
sustituida con la posposición cu, en, sii.'nifica, eii el ano. 

« Tz'udli y su síncopa ( apócope, debería decir ) (z¡n son una misma cosa 
— dice el Sr. "Orozco y Berra:- — por algo que podríamos llamar una aberración 
del mejicano y conforme al Vocabulario de Molina tzwili significa " el ojo del 
i<alvu honor, » es decir amit!; y su radical tzinse emplea para denotar la reveren- 
cia, el amor, el aprecio, la compasión, la cortesía: » 

Tzintli, como prefijo, significa el ano, y figuradamente, fundamento, parte 
posterior ó trasera, cimiento, bajo etc. etc. etií. 

2. — El Sr Jesús Sanchez dice: TzinquaUi f Después agrega. «La palabra pa- 
rece derivarse de t7Anfli,ano,y de A'acuaZocr, estregarse rascándose.» Por ultimo 
dice: « ]\Iuy parecida es la palabra izinoiayo, con la cual se designa Una es- 
pecie de chile ó pijniento que produce escozor al excretarlo. » — Ninguno de 
los tres pareceres del Sr. Sanchez es aceptable. La palabra tzlncualU signifi- 
ca: « culo bueno, » y no percibimos la relación que tonga con « chincual » que 
supone un » culo malo. » — Si xacualoa fuera el segundo elemento de la palabra, 
ésta sei'ía l/.inxarualo, pues no hay ra/.f)n para que al entrar en composición, 
pierda la sílaba xa. — Por último, el chile a que se refiere el Sr. Sanchez no se 
llama Izincnai/o sino fzincuauhijo, y lleva este nombre, dice el P. Ximénez, 
» porque es silvestre. » Además, tzinctutiiJiyu es un adjetivo derivado de tzhi- 
ciiatifii/i)tl, que significa « pezón, pedúnculo, rabo leñoso de los frutos. » 



— 407 — 

3.— El P. Clavijero hablando de los tragfts de los indios dice: «El ciieitl 
irán la?; enasruas ooimines de qne sé servían las mujeres; se redncia á una pie- 
a cuadrada, con ¡ue se .envolvían dtr-sde la cintura hasta media pierna. » 

Borunda dice que (vÁncueítl significa » enaguas dei orificio; » pero hace una 
xplicacióh simbólica del trage, que no reproducimos porque es ininteligible. 
VUtie general de (leroglifiros Ayiiericaiios pág. 43» 

4. —Hubo una época en México en que se creyó (jue una poción del coci- 
niento de estas arañas, era un remedio eficaz contra el tifo. 

El P. Sahagún, hablando de sabandijas dice: «Hay unas arañas en esta tierra 
)onzonosas, son negras, y tienen colorada la cola, pican y la picadura di gran 
atiga portres ócuittrodias,annque'no matan con su jiicadiira; el aceite de estas 
rañas es niuy medicinal para muchas enfermedades, como está en la letra: 
alian por medicina para aplicar este dolor, el beber pulpre fuerte, que lla-^- 
nin' TJt'AiU. ■> ■ ■ , ; i ; < . 

D. Carlos M- Bnstamante, en una nota al pasaje anterior, dice: •< Lla- 
n*n!a9 en Oaxaca ClñnUiththuatl, su picadura es mortal, ciiranse con álcali, y 
os Yndios con un frixolillo de igual configuración á la araña, mitad negro y 
nitad blanco, que reumelen y beben en atole. » 

5. — El Sr. Jesús Sanchez dice que "machincuepa» e? adulteración de 
/ifjízííicíif/j^íí/, « voltereta. » No existe esapalabra. « Voltereta se dice: ¿to- 
■ueptli. 11 

Eu México hay una calle llamada de la "Machincuepa. " Es digna de 
eerse la leyenda que sobre el origen de este nombre escribió el distinguido 
joeta Juan de Dios Peza. 



LECCIÓN XCV. 
TziNTLi, sufijo; bajo la forma Tzin, ó Tzintli. 

(1) 

Cacalmaníinclli.-. Cacahua-nan-tzin. (Véase la lec- 
ción 56=^. 

GuatemOCiíl ( Cuau-temoc-tziN: cvaiUlí, águila; 

temoc, que baja; tzin^ expresión de re- 
verencia: « S. M. el águila que baja ») 
El último rey de los Aztecas ( 4 ). 

GüegtteilClies Plural castellano de huehuentzin, 

compuesto de huehuetl^ viejo; tzintli^ 
expresión de diminutivo reverencial, y 
significa: « Viejecito. ») Hoy se lia- 



— 4o8 — I 

man oxufijueiirJus á los indios viejos 
que dirij;en las danzas de los indios, 
en los templos católicos, particularmen- 
te en los Santuarios á donde van t^n ro- 
mería, como el de Guadalupe , Chalma, 
Sacro- Monte y otros. || Danza de 
(jüezyxenckeH: cierto baile de los indios 
en que los danzantes están vestidos y 
|)intados de viejos. 
HllistlaCUachi. ... (Huitz-tlactatzin: hvitztU, espi- 
(jlüiselacuachi....na; tlacuaizin^ tlacuachi (V.): « Tlacua- 
chi de espinas ") El pwerco espin. (3) 
Teopisrachi Teo pixca tzin: (Véase en la lec- 
ción 80^) 

Tlíimachi (Tlacua-tzin: tlama ó ilacuatl 

Ciacuaclli ( ? ) ? i^in, expresión de 

diminutivo: « ?») Ma- 
mífero que tiene una bolsa formada 
con la piel del vientre, en la cual lleva 
la hembra á sus hijos hasta su comple- 
to crecimiento. (2 ). 

Tolochi ( ToLO-TziN: tolc^ torcido, inclinado; 

ízintli, expresión de diminutivo reve- 
rencial: « El torcido.") Tolotzin es 
el nombre de un cerro que se halla en 
las goteras de Toluca, donde los ma- 
tlatzincas adoraban al dios 'Yolo ó To/o- 
tzin, quien dio nombre al cerro y á la 
ciudad, bajo las formas "Xolotzintepetl, 
'I Cerro de Toloízm ( hoy Tolochi ), y 
Tolocan ó Tí>/«aí?i, " (hoy Toluca), 
•' Lugar de To/c," esto es, donde está 
su santuario. 



— 4-09 — 



Locuciones Familiares. 



Chupa más que la Kquivale á la locución castellana: 
cola del tlacua- " chupa más que el ungüento ama- 
flli rillo, I' y ambas se aplican á la per- 
sona que fuma ó chupa cigarros con 
mucha frecuencia. 
Fulano es de Tía- Se dice de la persona inculta, que 
CUathotla no tiene buenas maneras y que em- 
plea un lenguaje burdo ea la con- 
versación. Equivale á la locución 
castellana: '• Fulano es de las Ba- 
tuecas " 
Hacer la tlaCIía- Familiarmente se llama, entre es- 
clia tudiantes, hanr la tlacuai'ba, á fin- 
girse enfermo para no estudiar; y es- 
ta locución tiene su explicación en 
la siguiente observación de Audobón, 
citada pr, el Dr. D. Jesús Sánchez: 
" Si es sorprendido este animal por 
' e dueño de un corral, en el mo- 
'* mentó de devorar una gallina, se 
" enrosca en bola y rec be con pa- 
'' ciencia los golpes, que sabe que 
' ' no puede oponer resistencia Cuan- 
" to más se enfurece el hombre, me- 
■' nos manifiesta el animal intcnci^'-n 
" de vengarse;muy lejos de esto per- 
'• manece inmóvil sin dar señales de 
" vida, con la boca abierta y los ojos 
" cerrados, hasta cjue su verdugo se 
" aleja, convencido de que ya no 



— 410 — 

" existe. Pero no es así: el animal se. 
" finge muerto, y apenas vuelve suj 
'' enemigo la espalda, se pone depiéí 
" poco á poco y huye con la mayor 
" rapidez posible para ganar el bos- 
que."— Ignoramos por qué se alude 
en la locución á la hembra y ^ no^^^al 
macho. 
Tiene más mañas Se dice de las personas hipócritas 
que un tlacuíl- y disimulada.^, aludiendo á que el 

chi tlacuachi se finge muerto cuando lo 

persiguen. 



NOTAS. 



1- — TziNTLi, cotno sufijo, denota respeto, afecto, gracia, gentileza y com- 
pasión, dice Remi Simeón, y nosotros diremos un poco mas. Los antiguos 
gramáticos llamaban á lo8 nombres terminados en izin » reverenciales, » pero 
los modernos los llaman «estimativos, » porque no solo expresan reverencia ó 
veneración, sino lástima, ternura,- amor, cortesia. ó respeto, y en general, la 
estimación ó respeto en sus diversas fases. Es tan varía la significación délas 

desinencias Izin y ízintH queel P. Molina dice: " ú los 

nombres se les añade tzin ó tzintli. Y esto acaece para denotar buena crian- 
za, cortesía, ternura de amor y afabilidad ó reverencia. Exemplo: ve.ientzi 
(hueliuentzin ) viejo honrado ítem para demostrar afabilidad y njansedumbre. 
Exemplo: í/c/iptttón/íí, bendita doncella, /¡'^'¡n para denotar compasión y piedad. 
Exemplo.- cocoxcatzintli, enfermo al qual tenemos voluntad y nos compadece- 
n)08 del. » 

En castellano se traducen generalmente estos nombres, empleando un di- 
minutivo; ejemp.- TrpHzintli, cerrito; Troca Itzhiro. Eti la igeexiUi. 

2. — Tlaruatl es el nonib''e }iriniitlTO del animal, cuya significación ignó- 
rame!?. El Sr.Ferraz dice (]Ue se compone de tía, algo; cuati, derivado de caá, 
comer, y que tal vez signifique.- « el que come mucho, glotón. » Nosotros no 
lo creemos, porque hay once vocablos en niexicano para decir '< glotón, » y 
ninguno tiei.e .semejanza con tlacuatl. Ademús, la estructura de la palabra no 
está ajustada ;í las reglas sobre derivación de los nombres verbales. La desi- 
nencia tzin debe significar en este caso reverencia, })orque los mexicanos tenian 
en gran precio y estima á este animal, pues lo empleaban, como se ver ú ade- 
lante, como una medicina heroica en muchas enfermedades. 

Es curiosísima la descripción que de este animal hace el P. Ximénez: 
• Es vn -«nimal de la figura, tamaño de un perro pequeño, tiene dos palmos 



— 411 — 

irjío, y el ozicio tlelpado y prolijo, sin pelo tiene la cabeza muy pequeña, con 
lelicadísimas orejas, en extremo blandas, y casi traaparentcp, tiene el pelo 
planeo y largo poro en los fines pardo, y negro, la cola redonda, de dos pal- 
ios de largo, nniy semejante á la d» las culebras, parda y al cabo negra con 
qual se tiene con mucha fuer.^.a y firmeza, todo el cuerpo, quando quiere, 
pies son negro?, paré quatro y cinco yjnelos los quales después de salidos ;v 
iz los encierra y trae mientras son pequeños en cierta concauidad que tiene 
[n el vientre que es vn lugar señalado, particularmente por la naturaleza, pa- 
este efecto desatado y naturalmente abierto el cuero, cerca de las tetas, con 
lantaygualdad, y parejamente que quien lo viera cerrado juzgara sin ninguia 
luda que e- t do de una pieza y que no hay en el cuero tal abertura: Karo 
50r cierto y admirable artificio de naturaleza y que jamás se ha visto en otro 

^iiimal en el mundo, baya corriendo y sus hijos mamando ' 

(En el Brasil existe un animal semejante ó el mismo, con el nombre de za- 
'igueya, de donde se ha formado el español mr'xjn ). — Hablando de las cofe- 

punibres del claraarln, dice el misiuo Xiniénez; « sube á los árbols, 

jn yncreible belo( idad estase mucho tiempo escondido en cuebas, come 
ivea domésticas que suele degollar, con'o las zorras, y comadrexas '-ilvestrea 
Je las quales solo btue la sargre, en todo lo demás,es vn animal simplicissimo, 
|y poco perjudicial, aunijue con cierta astucia artificial se finge algunas vezea 
luerto, conviene á saber quando no puede escapar de otra manera de las ma- 
los de los hombres ó quando quiere morder sobre siguro á los que lo tienen 
asido. " — Ponderando el mismo lego Ximénez las propiedades medicinales 
de este marsupial, dice: " La cola, de este ani nal es un singular y estrema- 
do medicamento porque molida y dada á bever en agua en cantidad de una 
drama, muchas vezes en ayunas, limpia admirablemente las vias de la orina y 
la provoca y atrae, espelierd;» las piedras, y qualquiera otra cosa, provoca á 
luxuria, y engendra leche, y curan los que padecen cólico y á los quebrados y 
abrevia el parto, provoca los meses, y maxandola, y poniéndola sobre las es- 
pinas que están incadas las saca fuera y ablanda el vientre y podría ser que 
no se hallase en esta nueva España, otra medicina que para tantas cosaa sea 

vtil y provechosa » 

Latín tácnico.- Didrl/thys rirgimaiia, Kerf. 

El P. Sahagün, hablando de como asistían á las preñadas en los partos 

difíciles, dice: h y si los dolores eran recios, aun todavía 

dábanla a beber tanto como medio dedo, de la cola del animal que se llama 
tlaqvaizln molida, con esto paria fácilmente, f)orque la cola de este animal 
tiene gran virtud para empeller. Una vez un perro á hurto comió uno de es- 
tos animales que se llam m Ünquntzin. y luego ecl ó el perro jior el sieso todas 
las tripas y los hígados que no le quedó nada en el cuerpo; de la misma mane- 
ra si alguno comiera ó bebiere molido una cola entera de uno de dichos ani- 
males, luego echará por debajo todos los estantinos; » 

Todavía hoy se aplica la cola del (lacnachi á las prrtnrienta?, y se hace 
también un parche que tiene los mismos efectos (jue el de Monopolis. 

El P. Clavijero es el que mejor describe el ilacnachi entre los escritores 
antiguos. Dice así.- «El tlacvatzin, que en otros paises se llama c//wrc//a, .sa- 
ngua ú opsuum, ha sido descrito por muchos autores, y es célebre por el saco 
de piel que la hembra tiene en el vientre, y que le coge desde el principio del 
estómago hasta el orificio del útero; el cual le cubre las tetas, y tiene en me- 
dio una abertura, {)or la que mete á los hijos, después de haberlos parido, 
para tenerlos bien (us'odiados. Cuando anda ó salta por las paredes, extien- 
de la piel y cierra la abertura, á fin de que no puedan escaparse los cachorros. 
Pero cuando quiere echarlos fuera, ú fin de que coman, y volver ú guardarlo, 



— 412 — 

par* darles de mamar ó pieservarloB de «Igun peligro, afloja la piel y abre la 
boca del saco, imitando la preñez cuando lleva en él á los bijos, y el parto 
cuando lea da salida. Este curioso cuadrúpedo es el extermimo de los galli- 
neros. » 

Es mas interesante la descripción que bace un autor anónimo moderno. 
Dice así: " Tiene un carácter de conformación singular, y. que acaba de dis- 
tiuguir este animal de todos los demás cuadrúpedos: este es una hendidura de 
sargo, que la hembra tiene en el vientre, la cual está cerrada y forma una bol- 
la vellosa en lo esterior, y menos poblada de pelo en lo interior: esta bolsa 
contiene las tetas, los hijuelos recien nacidos entran en ella, para mamar, y 
contraen ya tal costumbre de esconderse en ella, que aunque grandes se refu- 
gian en su centro cuando los espantan. — Esta boisi se abre y cierra á volun- 
tad del animal ¡la máquina de este movimiento se ejecuta por medio de varios 
músculos y de dos huesos que solo pertenecen á esta est ecie! estos dos huesos 
están colocados delante del hueso pubis al cual están pegados por la base: 
tiene cerca de dos pulgadas de largo y van en diminución desde su base á su 
extremo: e los sostienen los músculos que hacen abrir la bolsa, y le sirven de 
apoyo los contrarios de estos músculos para comprimirla y cerrarla tan justa- 
mente, que en el animal vivo no se puede ver la abertura sino deíantándola 
fuertemente con los dedos. — Lo interior de esta bolsa está lleno de glándulae 
que destilan una sustancia amarilla de un olor tan malo y penetrante que se 
comunica á todo el cuerpo del animal: sin embargo, cuando se deja secar esta 
materia, no solamente pierde su olor dsagradable, sino que adquiere un per- 
fume que se pnede comparar con el del almizcle. Esta bolsa no es el lugar 
en que conciben los hijuelos, porque la hembra tiene una matriz interior, di- 
ferente á la verdad á la de los demás animales, en la cual se formiin los hijue- 
los y los lleva hasta que nacen, — Puédese abrir fácilmente la bolsa de la madre, 
mirar, coi t ir y aun tocar ks hijuelos sin molestarlos. No dejan el pezón que 
tienen en la boca hasta tener bastante fuerza para andar.- entonces se salen de 
la bel apara paf^earse y buscar su subsistencia, y vuelven á entrar dentro para 
dormir y mamar, y aun para » 8 onderse cuando algo les asusta; la madre hu- 
ye entonces y los lleva todos: nunca parece tener más vientre que cuando ha 
largo tiempo que ha parido y que sus hijos son ya grandes; porque en el pe- 
riodo de la verdadera preñei se percibe poco que esté llena. — El Didelfo an- 
da mal y corre lentamente; por eso se dice que puede un homl)re cogerle sin 
apresurar el paso; pero trepa por los árboles con grandísima facilidad: se es- 
conde entre las hojas para coger pájaros, ó bien se suspende de la cola, cuya 
estremidad es muscclosa y flexible como una mano, de sueite que puede apre- 
tar, y aun dar más de una vuelta al rededor del cuerpo que agarra; algunas 
veces permanece largo tiempo en esta situación sin movimiento: el cuerpo col- 
gado cabeza abajo, espía y aguarda la presa al paso; otras veces se balancea 
pare saltar de un árbol á otro. Aunque carnicero y sediento de sangre, que 
gusta chupar, come también de todo; reptiles, insectos, cañas de azúcar, pa- 
tatas, raíces y aún hojas y corte/as. Se le puede mantener como un animal 
doméstico, porque ni es feroz, ni cruel, y se domestica fácilmente; pero dis- 
gusta por 8u mal olor, y desagrada por su asquerosa figura. Su cuerpo pare- 
ce siempre sucio, porque el pelo, que ni es liso ni rizado, es deslucido y pare- 
ce que esiá cubierto de lodo. Su mal olor reside en la piel, porque su carne 
no es mala para comer, y es uno de esos animales que los salvajes cazan coa 
preferencia, y del que se alimentan con más gusto,» 

3. —El P. Clavijero, hablando de los cuadrúpedos, dice.- " El huiutla' 
cua(z\n es el puerro espín de México. Es del tamaño de un perro mediano. 



- 413 — 

al que se asemeja también en el rostro, auüque tiene el hocico aplastado. 
Tiene los j)iés y las jiiernas gruesas, y la cola proporcionada al cuerpo. Todo 
éste, excepto el vientre, la parte po-^sterior de la cola y lo interior de las pier- 
na.*, eetü armado de espinas huecas, agudas y de cuatro dedos de largo. En 
el hocico y en la frente tiene cerdas largas y derechas, que se alzan sobre la 
cal)e7a, formando una especie de penacho. La piel, entre las espinas, está 
cubierta de un i)elo negro y suave al tacto. No come mas que frutas. » 

4. — A todos los nombres de los reyes acostumbrab-an poner los Mexicanos 
la desinencia reverencial tziti; pero, bajo la forma de aztequismo, sólo la con- 
serva el rey Cuauhtemoc, y por eso no ponemos aquí los nombres de los 
otros reyes, los cuales se estudiaríin en otra lección, 



LECCIÓN XCVI. 

TzíN, sufijo. 

( Conthiúa. ) 

NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

I) 

AcacingO. Aca-tzin-co: aca-tzintl{,c2Lñitz; co, en: 

«En las cañitas.» 11 Nombres agrado. 

AcmgO A-TziN-co: a-tzintli, agüita; co, en: 

« En la agüita. » || Nombre sagrado. 

ApancingO Apan-tzin-co: ayf>(27¿,el pueblo Apan; 

tzintli, expresión de diminutivo; co, en: 
« En el pequeño A pan. 

Apan-tzin-co: apan-tzintli ^ cañito; 
Cí>, en: « En el cañito ó cañitos. » 

Aj^acingán Apán-tzin can: apan-tzintli, cañi- 
to, can^ lugar: « Lugar de cañitos. » 
( V. Apancle. ) ( 2 ) 

CuaOUaointla Cuacuauh-tzin-tla: cnacualmhl, 

cuerno; tzhitli^ expr. de diminutivo; //a, 
particula abundancial: « I3onde abun- 
dan los cuernitos. » 



— 414 — 

CoIcíngO CoL-TziN-co: Col tzin, el dios tore 

dito; r<9, en: « En (donde está) el die 

Co¡t:in. » ( V. Tolochi. ) 
CliaucingO Chiauh tzik-co: chiahuitl, vibor; 

ó pulgón; tziutli^ expr. de diminutive 

CO, en; « En las viboritas, ó los pu 

goncitos. » 
EcacingO Eheca-tzin co: Eheca¿/, dios át 

viento; ízin, diminutivo reverencial, c< 

en: " En (donde está) el dios Kheca/, 
líuejOCÍngO Huexo-tzin-co: huexotl, sauz; tzinU 

expr. de diminutivo; co, en: « En e 

saucillo. » 
JalacIngO Xalla-tzin-co: xalla, arenal; tzin 

ill, expr. de diminutivo; co, en: « E 

el arenalito, » 
MatlacingO Matla-tzin co: matlatJ^ red; tziitth 

expr. de diminutivo; co^ en: •• En la 

redecillas. ) 
NopalcingO Nopal-tzin-co: nopalli, nopal ( V.) 

tzintli^ expr. de diminutivo; co, er 

« En los nopalitos. » 
Ocing'O 0-TziN-co: OTLi, camino; tzintli, ex 

presión de diminutivo; co^ en: « En e 

caminito, » esto es, « En la vereda. » 
PetalchlgO Petla-tztn-co: petlatl^ petate ( V-] 

estera; tzintli^ expr. de diminutivo; a 

en: « En los petatitos. » 
Quesalcilitla Quetzal-tzin-tla: quetsalU, que 

sal (V.); tzintli^ expr. de diminutivo 

í/(7, partícula abundancial: « Dond 

abundan los quesales. » 

TepccillgO Tepe TziN-co: ¿"^/^^í/, cerro ó monte 

tzintli^ expr. de diminutivo; co, en: «E: 
el cerrillo ó montecillo. » 



— 415 — 

Usillliacinta üzumá-tzin-tla: iiztiwatli, l1 ozo- 

itiatii, mona; tzintli^ expr. de diminu- 
tivo; tla^ particula abudancial: «iJon- 
de abundan las mónitas » 

i\\ XÍl0CÍ;iíí0 XiLo TZIN-CO: xilntl, jilotc (V.); tzin- 

JilocingO- til, expr. de diminutivo; co, en: "En 

los jilotitOS. II 

YetlalcingO Yetla-tzinco: yetla, tabacal ó se- 
mentera de tabaco tzinth\ expr. de di- 
diminutivo; co, en: '* En los tabacali- 
• tos ó sementeritas de tabaco. " 

ZoQUi illi^'O ZoQUi-TZiN-co: ár¿>^f¿2V/, zoquite ( v.), 

lodo barro; tzÍ7iili, expr. de diminuti- 
vo estimativo; co, en: '' En el lodito, 
ó donde hay barro fino. " 



NOTAS. 



1. — Con loe nombres acabados en tzin 6 tzintli se forman muchos nombres 
de lugar 6 geográficos, tomando una posposición 6 sendoposposición, perdien- 
do los segundos la sílaba Üi, ejem: de acatzintli sale Acatzinco; de apantzintli, 
Aparttzvtcan, 

Algunos nombres geográficos se convierten en diminutivos tomando la 
desinencia tzin ó una po6po.<(ición ó sendoposposición; ejemp: Acapan, Aca- 
pan-tzin-co, el pequeño Acapan. CoUinacan, Colhuacan-tzinco, el pequeño Col- 
huacan; Tullan, Tullan-tzia-cu, el pequeño Tullan. 

Los nahoas daban estos nombres diminutivos á pueblos nuevo', en me- 
moria de otros que hablan abandonado, ó qu-^ nenian semejanza con aquellos, 
como se observa en Volhuacantzinco, el Colnuucan que formaron en el Valle, 
en memoria del Colhuacan ó Jlueycolhuacan de Sinaloa, de donde hablan 
emigrado. 

2. — En Apacingán promulgó el primer Congreso mexicano, el 22 de Octu- 
bre de 1814, lo Constitución de Mélico Independiente. 



— 4^6 — 

LECCIÓN XCVII. 

TzoNTLi, cabello, pelo; cabeza, y, fig. 

cima, altura, cuatrocientos. 

Censoncle. Cen- Centzon-tlatol-tototl. (Véase en 
ZOlltli. CiriZOnte. la lección 38*) 

GuansOllfles (Cuauh-tzontli: miahuitl, árbol; 

tzoiitli^ cabellos: «Cabellos de árbol») 
Planta comestible de la familia de Jas 
chenopodiáceas, que produce en la ex- 
tremidad un ramillete de florecitas 
blancas, bajo las que nacen las semillas 
en forma de espiga, y que son las co- 
mestibles. Se puede guardarlas hasta 
un año, dejándolas secar y colgándolas, 
y cuando se quiere hacer uso de ellas 
se echan á remojar durante un dia, y se 
puede guisarlas al siguiente. ( i ) 

Soilipancle (Tzon-pan-cuaiiuitl: tz<ynili, cabe- 

Zoilipantle líos, pantli^ bandera; cv akiiií I ^ kr:ho\: 

« árbol de banderas de cabellos, » alu- 
diendo á la figura de las flores.) Plan- 
ta leguminosa, conocida con el nombre 
de colorín, cuya madera blanca y livia- 
na se usa para hacer tapones, esculturas 
y otros objetos. ( 2 ) 

Sonde í^en-tzontli: cen, uno; izontli, 400; 

« ün cuatrocientos. » — Los Mexicanos 
tenian por unidades numéricas: ce, uno; 
ccmpoalli, veinte; centzontli, cuatro- 
cientos: á este último le daban el nom- 
bre de cabeza ó cabellera, porque 
suponían que tenia tantas unidades co- 
mo pelos tiene urna cabeza. ) Los co- 



— 417 — 

merciantes en leña cuentan todavía por 
tzontli^ II sonde, n equivaliendo cada 
uno á 400 leños, y dividido en 20 bul- 
tos de 20 palos. 

TesoilCle., Te-tzOxNtli. (Véase en la lección 

de tetl ). 

Zoilipantli (TzoM-PANTLi: tzQntU, C3.heza;pa7itli^ 

hilera: "Hilera de cabezas. -t) Edifi- 
cio que había en los templos en que, 
ensartadas en hileras, colocaban las ca- 
bezas ó cráneos de las victimas sacrifi- 
cadas. — Este aztequismo sólo lo usaron 
los historiadores y croni.stas. ( 3 ) 



NOMBRES GEOGRÁFICOS. 



Azompa (A-tzon-pa: at/, agua; tznntli, cabello, 

cabeza, y, fiír., cima, cumbre; /?r/, en: 
« En la cumbre del agua »') Se da el 
nombre de Atzompa á los lugares más 
altos por donde pasa el agua. 

Oziimlba... 0-tzon-pa. (Véase en la lección 64^.) 

Sailtecomapail... Tzox-Trc ma-pan: tzon-tecomatl, «ca- 
beza cortada y apartada del cuerpo » 
( Molina ); pan, en: « En las cabezas 
cortadas. » — Se ha de referir tal vez el 
nombre á algún degüello ó decapitación 
verificado en el lugar. — Tzon-tecomatl 
se compone de tzontli^ cabellos, y de 
tecnmatl^ vaso; y significa: « vaso de los 
cabellos,» « cráneo. » 



— 4i8 — 

NOTAS. 

1. — Algunos dan la etimología siguiente; huan-tzontli: huautli, bledos, 
tzontli, cabellos. « bledos como cabellos. » 

Latín técnico: C/ienopüdium bonus Henricvs, L. 

2. — El P. Álzate dice. « El zumpantle, tan conocido por su madera es- 
ponjosa y dócil es aquel árbol que da los frijoles colorados ó chocolines; su flor, 
que es roja, y llaman pitos, la usan en muchas partes por alimento: un árbol 
de estos se baila en las inmediaciones dwl recogimiento de niñas de Belem, 
por tan particular en esta ciudad, merece se haga mención, para que los curio- 
sos se instruyan á su vista. » 

Latín técnico: Erythrina coralluides, D. C. 

3. — El P. Sahagún, describiendo los edificios del templo mayor de México, 
enumera varios zompantlis distinguiéndolos con el nombre del dios á que es- 
taban dedicados, y, en todos, hablando de su configuración, dice: » 

éste era un edificio en que espetaban las cabezas de los que mataban 

)) á honra del dios ; eran unos maderos que estaVjan hincados, 

» de altura de dos estados, y estaban ahugerados á trecho.., y por aquellos 
» ahugeros estaban pasadas unas bastas ó barales, del grosor de bastas de lan- 
» zas ó poco más, y eran siete ú ocho en estas espetaban las cabezas de los que 
» mataban á honra de aquel dios: estaban las caras puestas acia el medio-dia. » 

El P. Clavijero, descubriendo el templo mayor de México, se refiere al 
Zompaníli en estos términos: «Era un vasto terraplén cuadrilongo y medio 
piramidal. En la parte más baja, tenia ciento cincuenta y cuatro pies de lar- 
go. Subíase á la puerta superior por una escalera de treinta escalones, y enci- 
ma estaban erigidos mas de sesenta vigas altísimas, con muchos agujeros prac- 
ticados en toda su longitud y colocadas á cuatro pies de distancia una de otra. 
De los agujeros de una viga á los de otra, había bastones atravesados, y en 
cada uno de ellos cierto número de cráneos enfilados por las sienes. » 

4. — El Sr. Olaguibel traduce: « lugar de palmas. » Eso se dice: Zoiollan ó 
Zoya'lan. También dice que probablemente es corrupción de Achiompa, que 
significa: « Más allá. » Achi-ompa significa: « un j)Oco allá, » y con esta signi- 
ficación indeterminada no puede formar un nombre de lugar. , 

El Sr. Galicia Chimalpococa dice que Atzompaii, hoy Ozuiíiba, significa: 
«lugar en que hay mucha lama. » Eso se dice.- Tccuitlatla, ó Cuauhc^dllaila. 
Además, « Ozumba» no es adulteración de Atzompan, pues su nombre propio 
es Otzompa. ( Véase Ozumba. ) 



LECCIÓN XCVIII. 

Xalli, arena; bajo la forma Xal. 

"al, Jale ( Xalli, arena ). Pedazo de piedra 

pómez. 



— 419 — 

JalatOCle... ( Xal-atoctli: xalli^ arena; aiocili, 

atocle ( V. ), tierra íertil: " Tierra fér- 
til de arena.") Tierra arenosa que el 
agua baja de los montes. ( i ). 

JalcOCOtO.. ( Xal-xocotl: xall'i^ arena; xocotl^ 

fruta acida: "Fruta acida de arena, ó are- 
nosa, " aludiendo á las semillas del me- 
zocarpo, que parece arena.) Guayaba. — 
Como los conquistadores conocieron es- 
ta fruta en las Antillas, trajeron su nom- 
bre, y el aztequismo no se generalizó, 
pues sólo lo usan algunos indios. ( 2 ). 

Jalmichi-- ( Xal michin: xalli^ arena; michiii^ 

pez: " Pez de la arena.") Es una de 
las cuatro especies de pescado blanco 
de los lagos de México. — Clavijero ha- 
bla además de un jal michi de Cuerna- 
vaca, del que dice que no tiene esca- 
mas y que está cubierto de una piel tier- 
na y blanca. 

Jalocote ( Xal-ocütl: xal/i, arena; ocot/^ oco- 
te ( V. ): « Ocote ó pino de la arena.») 
Especie de ocote, cuya madera se usa 
en la fabricación de muebles corrien- 
tes. 

Jaltomate Xal-tomatl. ( Véase en la lección 

de tomatl. ) 

Tenejal ( Tene-xalli: tenextli^ cal; xalli^ are- 
na: " Arena de cal.") La cal en pol- 
vo. 

XaleS ( Plural castellanizado de xalli^ are- 
na. La X se pronuncia en esta pala- 
bra como ch írancesa. ) Zurrapas de 
las frituras del cerdo, que parecen tie- 
rra ó arena per lo menudo. — Gordas 



— 420 — 

de ocahs: tortillas gordas rellenas de 
zurrapas de chicharrón. 



NOMBRES GEOGRÁFICOS. — 



Jílla Xal-la: xaili, arena; la, variante de 

¿la, que significa abundancia: « Are- 
nal. » 

Jalac Xal-a-c: ¿ra///, arena; «//, agua; r, 

en: '' En agua de arena," esto es, are- 
nosa, 

JalacingO. Xalla tzin-co: xalla-tzin^ arenalito; 

c'í?, en: '■ En el arenalito." 

Jajalpail Xaxal pan: xaxalh^ plural de xalli, 

arena; ;?rtw, en: " En las arenas." 

Jalapa-.... Xal-a-pan: xalli, arena; aü, agua; 

jjan^ en: '' En agua de arena ó areno- 
sa." (4). 

JalatlaCO Xal-atlauh-co: xalU^ arena; atlaiith, 

JalacluCO.. barranca; co, en: " En la barranca de 

arena. (5 ). 

Jalisco Xal-ix co: ( Véase en la lección 

45') 

Jalinimilolco..... Xal-mimilol-co: .to//¿, arena; tla- 
mimiloUi, montículo ó altozano, que, al 
entrar en composición con ¿m//^^ pierde 
la sílaba tía; co^ en: ''En el montículo 
ó altozano de arena," El jeroglífico 
confirma esta interpretación. ( 6 ). 

JalostOC Xal-ozto-C: xa¡Í2\ arena; oz¿oU, cue- 
va; c^ en: " En la cueva de arena." 

Jalmoloilga Xal-molon-ca: (Véase en la lec- 
ción 19'^) 



— 421 — 

Jalípatlahuayan Xal-t-patlahuayan: xalH, areno; /, 

su; paüahuayav, anchura, ensancha- 
miento: « Su ( el ) ensanchamiento de 
la arena, » esto es, la parte más ancha 
de un arenal. 
Jaltepec Xal-tepe-c: a^alU^ arena; tepetl^ ce- 
rro; c, en: « En el cerro de arena. » 

JaltÍangllÍ8 Xal-tianouiz-co: ¿calli, Rvem; tian- 

quiztli^ plaza, mercado; co^ en: «En 
el mercado de arena, » esto es, donde 
se vende. 
Jaltoeail. JhUo- Xal-tozan: <ra//?, arena; /r):««. tuza 

Zail ( V.); cierta especie de topo: « Tuza 

de la arena. ) ( 7 ) 

Jaltipa. Xal-t-icpac: (Véase en la lección 4 5 *") 

Tejalpa Te-xal-pa: te xalli^ « piedra arenis- 
ca como mollejón para amolar herra- 
mienta» (Molina), ;>a, sobre, en: «So- 
bre piedra arenisca. » — Te-xalli: tetl^ 
piedra; xalli, arena. 



NOTAS. 



1. — El P. Sahapún hablando de late diversas cualidades de tierra, dice: 
« Hay otra manera de estas ( tierras ) muy fértil que llaman xalatoctli, porque 
» es tierra arenosa que el agua la trae de los altos, y es suave de labrar. » 

2. — Latín técnico: Psidium pomiferum, L. 

3. — Latín técnico: Alhies religiosa, Cham, y Schl. Este es el llamado 
« pinabete, » « abeto h y « oyamel »: Pinns ieocote, Cham, y Schl. í^ste es el 
llamado teocote (V),: Prionosciadium mexicuniim, Wals. Este es lo mismo 
que el primero, 

4. — También puede ser el nombre Xalla-pan.- xalla, arenal; pan, en: •< En 
el arenal; » pero los jeroglificos del Ingar no autorizan este nombre; sino el que 
hemos puesto en el texto. — El Dr. Peñafiel traduce Xallapan, «En arenales, » 
porque dice que xalla es plural de xalli, arena. Véase sobre este pretendido 
plural la noia de la lección Só*? 



— 422 

5. — El Cura de Jaladaco, locución con que se designa á la persona que se 
mete en cuidados ajenos. Se ha perdido la tradición de quien haya sido ese 
cura. 

6. — Un reputado etimólogo dice que este nombre significa: «Donde rue- 
da la arena por el suelo. » Para que tuviera esta significación, el nombre de- 
bería ser Xalnioviimiloi/an. 

7.~ El Sr. Orozco y Berra dice; « Toxan, tuza ( geomix mexicanus ) xalto- 
zan, tuza arenera, y con la preposición can, lugar: Xalto-can, lugar en que hay 
tuzas en la arena. » 

El Sr. Dr. Pefiafiel dice: « De Xaltozan, cierta rata ó ratón, llamado tuza 
( orden roedores, familia circetidas, Geomix mexicanus; ) lugar de tuzas. » 

Molina dice.- Xaltncan, cierta rata ó ratón. » En otro lugar de su Vocabu- 
lario dice: « Tocan, topo animal ó rata. » 

Xalto-can, como escriben los Señores Orozco y Peñafiel, no es nombre 
geográfico correcto, porijue can, no es aquí la posposición «lugar, » sino la síla- 
ba gan ó zan de logan, que los interpretes tomaron por can, porque es muy fá- 
cil confundir gan con can, y confirma esta aseveración el que Molina traduce 
Xaltocan, « cierta rata ó ratón, » y no «lugar de ciertas ratas ó ratones. » Se 
dirá que Xaltocan ó Xaltozan, al entrar en composición, pierde la sílaba can ó 
z(,n y toma la posposición can, lugar; pero esto no es exacto, porque esa sílaba- 
no se pierde, según las reglas de comjiosición, sino que siempre se conserva, 
como se advierte en los siguientes vocablos que trae Molina: togan-y-cka)i, 
cueva de tocan; togan potzalli,e\ montón de tierra que echa fuera un cierto ani- 
malejo que se llama togan. Si pues no se pierde la sílaba can, el nombre es 
'Xal-tozan y no yial-to-can. Ahora bien, XaUogan ó Xaliozan no es nombre de 
lugar, sino de una especie de tuza, la tuza de arena ó que se cría en la arena. 
El nombre geográfico propio, cuya lectura da el jeroglífico, es Tozampulzalco, 
que se compone de tocan ó tozan, tuza ( aztequismo), de putzalli, terrero, y de 
CO, en; y significa « En el terrero de las tuzas. >> Este nombre eíi tan correc- 
to como Azca-pn-tzal-co, que, como se ha visto, se compone de azcatl, hormiga, 
de putzalli, terrero, y de co en; y significa.- « En el terrero de las hormigas ú 
hormiguero. » Por eso dice el Sr. Orozco y Berra que es fácil confundir el 
jeroglífico de Azcaputzalco con el de Xaltocan, pues como se ve, ambos con- 
sisten en el signo figurativo de xallt, arena, sobre el cual está un animalejo; 
pero si se examina detenidamente, se observa que en el de Azcaputzalco hay 
unas pied recillas, que no están en el otro. 

El pueblecillo de Xaltocan es una islita en el lago de su nombre, y, por 
6u apariencia monticular y pequeña, les ha de haber parecido á los moradores 
un « terrero de tuza, » y de aquí el que lo llamaran Tozanputzalco ó Xaltocan, 
que es el nombre que ha prevalecido. » 



LECCIÓN XOIX. 
XiHUiTL, yerba, año, turquesa; bajo la forma X«w/f. 

Jegüite. Jigüite. (Xihuitl. « Año, cometa, turquesa 
é yerva » ( Molina ) En los aztequismos 



— 423 



Jerogi.i Fieos. 



Lección XCVIII. 



^ 



If 



— XALAI'AN. 




XALAPAN. 




.T^-.:'..-'-^*. 
:•-'*; -\'.^ r 



-XALIXCO. 




XALIXCO. 




-XALTOCAN — 






XALTEPEC 




XALATLAHUCO 




XALTICPAC — I 



— 424 — 

sólo tiene la significación de « yerba. » 
( I ) Yerba silvestre que nace espontá- 
neamente en las sementeras, como el 
acagual. 

ClaCOJegttite (Tlaco xihuitl: tlacotl, vara; xihvitl^ 

yerba: «Yerba de vara» Planta me- 
dicinal que cuenta varias especies. Sns 
flores blancas servían ( y aun sirven ) 
para adornar los templos. La raíz, un 
tanto azucarada, se emplea contra las 
hemorragias y para facilitar la secreción 
de la orina. — Se conoce también con 
los nombres de " chicalote de árbol, n 
« guachili, » « llora sangre » y « palo 
amarillo. » ( 2 ) 

Cocojogüite (Cococ-xiHUiTL: cococ, picante; .n- 

A7¿z7/, yerba: "Yerba picante. n) Yer- 
ba purgante qwe tiene el gusto y el olor 
del tomillo. ( 3 ) 

JÍQUÍlite..- (Xiuh-quilitl: xihuítl^ yerba; qtii- 

¿itly verde: « yerba verde. » « Pastel 
para teñir » ( Molina ) La yerba que 
produce el añil. — " Planta verde de que 
se servían las mujeres para teñirse el ca- 
bello. " (Remi Simeón )• (4 ) 

NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

JílltepeC XiUH-TEPE-C: xihititl^ turquesa; tepetl^ 

cerro; c, en: m En .el cerro de las tur- 
quesas. II — Hoy sólo se han encontrado 
en ese cerro canteras de marmol de 
kaolin y de piedra fina de cal. 

XiullCOaC XiUH-coA-c:a.7At¿zV/, turquesa, ó .viuh- 

tic^ color de turquesa, esto es, azul; 
coatí, culebra, c, en: « En ( donde es- 



— 4:^5 — 

tá ) la culebra azul. » — Esta culebra era 
la flecha del dios Huitzilopochtli. ( V. 
Coatepec. ) ( 5 )• 

XiuhpaCOyáll Xiuh-paco-vAn: xifinitl^ turquesa, 

paco, se lava; yon, lugar donde se eje- 
cuta la acción del verbo: «Luf^ar don- 
de se lavan las turquesas.» ( 6 ) 

XiullteCO.. XiUH-TEUC-co: y<inkteii(.tli ó X.iuk- 

teuctli, el dios señor del año; cn^ en: 
« En ( donde está ó se venera ) y^iuh- 
¿euc¿/i, el señor del año. »=— El manojo 
, de yerba que empuña una mano en el 

jeroglífico es símbolo del año, porque 
la yerba, xihuitl^ se renueva cada año. 

Xíulluacail Xiuii-hua-ca>:: dihidil, turquesa; 

hiia, que tienen; can, lugar: "Lugar de 
los que tienen turquesas, n 

Xiuhcllimalco... Xiuh-chímal-co: xihuitl, yerba (?); 
chimalli, escudo; co, en: «En ( donde 
está ) el escudo de yerbas ( ? ). » Por 
lo que se verá en la nota, es muy difí- 
cil determinar la significación de xihuitl 
en este nombre. ( 7 ) 



ISOTAS. 

1. «La primera gran division-dice Flores-que formaron los indios botú- 
nicop de las yerbas de los campos fué en dos grandes grupos: Quihíl f quelite ) 
que llamaron ¡í toda clase de plantas que podian servir de alimento al hombre 
y 'S.ihiiUl ( jegüite ) ;i aquellas que solo podian servir de pasto íi los animales.» 
Al xlhititl lo llamaban también inazathinialU, " comida de los animales » — Co- 
mo cada año se renueva la yerba, al año lo llamaron xihuitl. ¿Cuantos años 
tienes? equivale á decir: ¿ Cuantas veces has visto renovar la yerba. ? 

2. — Latín técnico.- Bocconia arbórea, Wats. Boccoma frutescens, L. 

3. — Latín técnico.- Los Sres. Eamirez y Alcocer le dan los mismos nom- 
bres que al Tlucuxihuitl en la nota anterior. 



— 426 — 

4. — El P. Sahagún, hablando de los mercados dice; « La que embarra las 
cabezas con unas yerbas llamadas .ciuhqniHil que son buenas contra las enfer- 
medades capitales, tiene por oficio buscar el barro negro, y traerlo al tianguiz 
para ponerlo en la cabeza á los (jue lo quieren, y echar encima las dichas yer- 
bas estando molidas y mezclandas con las hojas de un árbol que se dice vixn- 
rlii ( ó huizachi, ) y con la corteza llamacía (juanhlepuztli: á veces vende elbarro 
mezclada solamente con las dichas hojas y con la corteza sin las dichas yerbas. » 

En otro lugar, hablando de los colores, dice: « Hay una yerba en las tie- 
rras calientes que se llama .ruihquilitl, majan esta yerba y esjirímenla el ziuno, 
y échanlo en unos vasos: allí se seca ó se cuaja. Con este color se tifie lo azul 
obscuro y resplandeciente, es color preciado [ Xiquilite ó yerba del añil. ] » 

Latín técnico: Indigojera anil, L. 

5. — El Sr. Paso y Troncoso traduce xiuh-coatl por « culebra del año. El 
jeroglífico no apoya esta traducción, y además, cuando .rt/ííííí/ significa uaño,» 
se expresa en los jeroglíficos con un manojo de yerba, como puede obserbarse 
en el jeroglífico de 'S^hüitencco. 

6. — Un etimologista dice que el nombre propio es ^ixúi-Üapacoijan; T^ero no 
es verdad, porque los verbos transitivos van precedidos de la partícula tía, 
cuando no expresa la cosa a que pasa la acción del verbo,y como en el nombre 
de que se trata se expresa la cosa, que son las turquesas, xihuitl, basta decir 
^mhjKicoyaa. 

7. — El P. Sahagún, hablando de las idolatrías que hacían los indios en las 
aguas, dice: «En el medio de la laguna donde llaman es 2Cinhch¡malco dicen 
que eztá un remolino donde se sume el agua de la laguna, allí también se ha- 
cían sacrificios cada año, echaban un niño de tres ó cuatro -años en una canoi- 
ta nueva, llevábanla al remolino, y tragábala á ella y al niño. Este lemabno 
dicen que tiene un respirador acia lulkm, donde llaman A pazco, [ Santiago ] 
donde está un pozanco profundo, y cuando crece la laguna crece él, y cuando 
mengua, mengua él: allí dicen que muchas veces se ha hallado la canoita don- 
de el niño había sido echado, » 



LECCIÓN C. 

XiLoTL, bajo la forma 

XlLO. 

Jilote. .-. (XiLoTL. « Ma2orca de mayz tier- 
na y por quajar » ( Molina ). «Espiga 
de maíz todavía lechoso, pero ya comes- 
tible » ( R, Simeon ) cabellitos de la 
mazorca tierna del maíz. 



— 427 — 

Guajilote Cuauh-xilotl. (Véase en la lección 

29*. ) 

JilobálSíllllO Algunos creen que esta palabra híbri- 
da es xilobáli^amo, compuesta de ailotl, 
cabellitos de la mazorca tierna del maíz, 
y de la palabra castellana " bálsamo; m 
y se fundan en que Clavijero trae ó usa 
esta palabra; pero tal creencia es erró- 
nea, porque el nombre mexicano es hui- 
tziloxitl, comp. de liuitziHn^ colibrí, y 
de oxitl^ ungüento de trementina, ojite 
(V.) — Creemos que el nombre de hiii- 
tziloxitl, " ungüento del colibrí, n se re- 
fiere al ungüento ó emplasto con que 
• pegaban los sacerdotes á HuitzilopocJi- 
tli las plumas de colibrí que tiene en la 
pierna izquierda. (V Huitzilopochtli) (i) 

JilOSUCllil (Xilo-xochitl: xilotl, cabellitos del 

maíz; xochiti, flor: "Flor de cabellitos 
ó como la espiga del maíz ") Flor que 
se compone de estambres sutiles, igua- 
les y derechos, pero flexible y de cerca 
de seis dedos de largo. Unas de estas 
flores son color de rosa, otras entera- 
mente blancas, y el árbol que las pro- 
duce, yiilo-KOchicuahuitl^ es lindísimo. (2) 



DERIVADOS 

•Jilotear. Empezar á cuajar la mazorca del 

maíz, que se conoce porque empiezan 
á salir los rahellitos ó xilotl de la espi- 
ga del maíz. 



— 428 — 

— NOMBRES GEOCIEAFICOS. — 

JilocingO. XiLo-TziN-co: yiilonen, diosa del 

maíz tierno; ¿ziii, partícula reverencial; 
CO, en: « En (donde está) la diosa X¿- 
lonen. ( Véase y^ilonenetl. ) 

JilostO XiLO ozTO-c: -Kílonen, diosa del maíz 

tierno; oztotl, cueva; <:, en: "En la cue- 
va de 'Pilonen." (Véase Xilonenetl. ) 

JilotepeC.. XiLO-TEPE C: ^ilotl, jilíite, ( V.); ie- 

pei¿, cerro; co en: " En el eerro de 
los jilotes. " — XzYf puede ser Xiloneii^ y 
entonces el nombre es mitológico y tie- 
ne la significación de los dos anteriores. 

Jilotlai) Xilo-tlán: xilcmen^ diosa del maíz 

tierno; tlan, junto:» n Junto á XáVrzí^n^ii 
esto es, cerca de donde está su templo. 

JiloXOChitlán. ... Xilo-xochi-tlan: xilü-xnchit/, jilo- 
suchil (V.) tlan, junto: " Junto á los 
árboles de jilosúchil. " 



NOTAS. 



1. — El P. Clavijero, hal)lando de las plantas resinosas, dice. «'Elhuitzi- 
loxill, que destila el famoso bálsamo, es un árbol de mediana elevación. Sua 
hojas son semejante á las del almendro, aunque algo mayores. La madera es 
rojiza y olorosa; la corteza cenicienta, pero cubierta de una película del color 
de la madera. Las flores, que son de un color pálido, nacen en las extremi- 
dades de las ramas. La simiente es j)equeña, blanquisca y en corbada, y 
pende de un filamento delgado y de media pulgada de largo. En cualquier 
parte que se haga una incision, especialmente desjiues de llover, se ve manar 
aquella exquisita resina, tan apreciada en Europa, y que en nada cede al fa- 
moso bálsamo de Palestina. El de México es de un rojo negruzco ó de un 
blanco amarillento; el sabor es acre y amargo, y el olor intenso, jiero suma- 
mente agradable. El árbol del bálsan)o es común en las orillas de Panuco y 
de Chiapan, y en otras tierras calientes. Los reyes mexicanos lo hicieron 
trasplantar al célebre jardín de Huaxt(>pec, donde prendió felizmente, y de 
allí se propagó en todas aípiellas montañas. Algunos indios, para sacar más 
cantidad de bálsamo, queman las ramas del árbol, después de hacer la inci- 
sion. Como estas preciosas plantas son muy comunes vm aquellos paíces, no 



— 429 — 

se curan de la perdida de algunas de ellas, por tal de no aguardar la óestila- 
ción, que suele ser lenta. Los antiguos Mexicanoe no solo sacaban el opobál- 
samo ó lágrima destilada del tronco, inas también el xilobálsamo, por la decoc- 
ción de las ramas. » 

2. — El P. Sahagún, hablando de loe arbustos, dice: « Hay unas flores que 
se llaman xilóxuchitl, son coloradas á manera de bolas deshiladas, háeense en 
una yerba que se llama xiloxuchitl, no son olorosas, pero muy hermosas. » 

Latín técnico: Calliandra grandiflora, Bcnth. — Caesalpinm pulch/^rñma, 
Sn — Pachira iiisignis Savign — Los Señores }iamirez y Alcocer comprenden en 
el Xiloxochitl las plantas conocidas con los nombres de " cabellitos de ángel. >• 
« yerba del ángel » " pambotano, " " tepachera, " " timbrillo, " " flor del ca- 
marón, " " tabachin, " "apompo" y " clavellina. " Nosotros, aun quepro- 
fanos en botánica, creemos que algunos de estos nombres se refieren á especies 
diversas del xiluxochiü. 



LECCIÓN CI. 
XiOTL, sarna; bajo las formas Xio y Xiotl. 

Jiote. (Xiotl. «Sarna ó empeyne» (Moli- 
na.) Roncha ó mancha en la piel, par- 
ticularmente en la cara ó en las manos. 

Cuajiote CuAUH-xit»TL. (Véase en la lección 

29».) 



DERIVADOS. 

Cuajiotera Campo poblado de árboles de cua- 
jiote. 
JiotOSOS El que tiene mucho% j'w/es. 

NOMBRES GEOGRÁFICOS, 

Cuajiotla Cuauii-xio-tla: cnahvitl, árbol; ¿pío- 

¿/, jiote (V.), sarna; ó cucaih-xiotl^ cuajio- 
te ( V.), árbol sarnoso; íla, partícula 



I 
— 430 — 1 1 

colectiva: «Donde abunda el cuajiote,» 
« Cuajiotera. ) 

Jiotes PluJal castellano de jiote ( V )" 

Xiotla... Xio-tla: ociotl, jiote ( V.); tía, partí- 
cula colectiva: « Donde abundan los 
jiotes ») Pueblo del Estado de Guerre 
ro, donde hay muchos enfermos del 
7tial del pinto. 



LECCIÓN CIL 
XocoTL, fruta acida; bajo la forma Xoco. 

CopaljOCOte. ...... (Copal-xocotl: copalli^ copal ( V.); 

CopalsOCOtO xococ, agrio: « Copal agrio.) Árbol 

cuya fruta empleaban como jabón los 
indios. ( I ) 

Chocolate....... (Xoco-atl: xocc c , 2igr\o\ atl acjua; 

« Agua a^ria; » porque el cacao con 
agua y sin dulce, es muy amargo, y así 
lo toman los Mexicanos, quienes tam- 
bién lo llaman cacauatl atL « agua de 
< cacao, » ( ^ )• Pasta de cacao, azúcar y 
canela. El chocolate ordinario tiene 
huevo y biscocho. ( 3 ) ,, 

CllOCOteta (Xoco tetl: xocotl^ fruto ácido; Ví^í'/, 

piedra, y, por extensión, cosa dura: 
« Fruto verde, todovía duro. ») Este 
aztequismo sólo se usa aplicado á la 
guayaba, y por esto tiene la terminación 
femenina: guayaba chocoteta. 

OuaSOCOte (PIuac-xocotl: huacqid, seco; xocMl, 

fruta acida: «Fruta acida seca.» ( Cier- 



— 431 — 

ta frutilla a.i^ridulce; se emplea como 
astrini^ente eficacísimo ( 4 ) 

JocOíltolo.. (Xoco-ATOLu: xococ^ agrio; ololli^ 

atole (V.): n Atole agrio, i») Bebida 
de atole acida. 

Jococuistle (Xoco-iiüiTZTíJí xocotl, íruto ácido; 

Jocilistle- huíztli^ espina- «Fruta-espina, ó pun- 

JoClliste... zante; » llamada así porque escalda y 

hace sanj^Tar las encías, como si se pi- 
caran con una espina, que era con lo que 
se sangraban los indios. ) 

(Xoco-iCHTLT: .vvcofl, íruto ácido; ü/i- 
til, iscle (V.), fibra del maguey: n Fru- 
to ácido íibroso ó que tiene hebras. " 
También es aceptable esta etimología, 
porque el pericarpio de este fruto está 
íoriiiado de fibras longitudinales.) PVuto 
del género de la pina, que lleva también 
los nombres tarascos de « aguava » y 
•' timbirichi, .1 y el castellano de « pi- 
ñuela. » — Se usa como antihelmíntico, 
ya crudo, ya asado, en ayunas. — Se ase- 
gura que, como el álcali, quita la em- 
briaguez. ( 5 ) 
Jocoqui (Xococ. « Cosa agria «) Prepara- 
ción alimenticia, de gu.sto ácido, hecha 
con leche. 

JoCOSllchil (Xoco-xocHiTL: xocotl^ íruto ácido; 

Xóchitl, flor: " Flor de fruto ácido, u) 
Pimienta de Tabasco. ( 6 ) 

Jocoyol (XocoYOLLí, derivado de jcocoya, 

Socoyol.... acedarse: ti Yerba acedera. " Yerba 

Sosocoyol ■ acedera de varías especies. ( 7 ) 

Soconoscle (Xoco-nochtli: iococ^ agrio; rioclttli, 

tuna: 1' Tuna agria, n) Tuna agria 



— 432 — 

que sólo se emplea en la confección de 
dulces en almíbar, ó cubiertos. 

TejOCOte (Te-xocotl: ¿¿íí/, piedra, y, por ex- 
tensión, cosa dura; xocotl^ fruta acida: 
«Fruta acida dura.») Árbol de la fami- 
lia de las rosáceas, aborigene de Méxi- 
co, que crece hasta ocho metros, de ra- 
mas cortas y frágiles, con espinas, hojas 
angulosas, flores blancas y frutos redon- 
dos, encarnados ó amarillos, carnosos, 
duros y agridulcei^ y dentro de los cua- 
les hay de dos á seis huesecillos juntos, 
muy duros. — El cocimiento de los fru- 
tos se usa vulgarmente como pectoral, 
y el de las raices como antidisentérico y 
diurético: los primeros dan abundante 
jalea que es muy usada como alimento. 

Xoeoyote (Xocoyotl. El último, el más joven 

Socoyote de les hijos. Sirve también para de- 
signar un personaje que es el último del 
nombre, como Motevczuma '^ocoyoil^ ó 
reverencialmente, ^ocoyotzin^ Moteuc- 
zuma el joven, el último, ó Moctezuma II. 
Aeste propósito dice Clavijero: — " Los 
» Mexicanos llamaron al primer Mo- 
» teuczuma Wuehue ( Viejo ), y al se- 
» gundo ^ocoyoízin\novs\hrQs equivalen- 
» tes al senior y junior de los latinos.» 
— Xocoyotl se compone de xocotl-, fruto 
ácido, agrio, y de yo¿¿, desinencia con 
que S2 forman nombres abstractos que 
significan el ser de la cosa ó lo que 
pertenece ó es anexo á ella; así de teotU 
dios, se forma teoyotl^ divinidad, lo per- 
perteneciente á dios; de la misma ma- 



- 433 — 

ñera, de xocotl^ se forma xocoyotl^ fruc- 
tificación. De un matrimonio que ha 
tenido prole, se dice en mexicano que 
es xocopo^ esto es, que ha sido fructuo- 
so, y el último de los hijos es el com- 
plemento de la fructuación, y de aquí 
vienen las ideas de último hijo, el más 
joven. 



DERIVADOS 

CllOCOlatera La que hace, ó vende chocolate. \ \ Va- 
sija en que se hace y bate el chocolate. 

Chocolatería Lugar donde se fábrica, ó vende [el 

chocolate. 

Chocolatero Pequeña cocina que había en los 

conventos de írailes y en los Colegios 
de estudiantes, donde se hacía la h^\- 
ás. á.€\. chocolate . || El que fabrica, - ó 
vende chocolah . 

('hocolatada Especie de merienda en que se sir- 
ve chocolate.^ como única, ó principal 
bebida. 

Jococada-- Comida en que se sirve, como plato 

único, ó principal, €ijocoqui. 

TejOCOtal.. Lugar poblado de árboles de teco- 
lote. 

TejOCOtera Lugar en que se guarda te jocotes. 

¡I La que vende tcjocotes. 

— NOMBRES GEOGRÁFICOS. — 

JocoríngO Xoco-tzin-co: xoco-tzintli^ frutita 

agria; co^ en: « En los frutitos agrios.» 



— 434 — 

JoCOtitlílll. Xoco-titlan: xocotl^ fruto agrio; 

titlaii y entre: « Entre frutos agrios.» 

JoCUistita. Xoco-HUiTz titlán: a-oco hnitzfti, 

jocuiste ( V.); titJdn entre: " Entre 
los jocuistes » 

Soconusco Xoco-NOcH-co: xnco-nochtli, soconos- 

cle ( V. ); CO y en: « En los soconoscle?.» 

TejOCOtítlán Texoco-titlan: tcvncotl, tejocote 

(V.) titlan^ entre: «Entre los tejo- 
cotes. » 

XoCOCUatle Xoco-cuauhtlá: xocotl, fruto atirió; 

cnauhtlay bosque: « Bosque de ( ár- 
boles de ) frutos agrios. » 

XoCOtla Xoco-tla: xncotly fruto agrio; tla^ 

partícula abundancial: " Donde abun- 
dan los frutos agrios.» 

XocoyOCan Xocovo can: xocoyo^ lleno de frutos 

agrios; cr/?/, lugar: " Lugar lleno de 
frutos agrios." 

XoCOyolatenCO... Xocovol-a-ten co: xocoyolüy socoyol 
(V.); at I, agua; tenÜU orilla; co, en: 
« En la orilla del agua del .socoyol,» 
esto es, donde nace esta yerba. 

XoxOCOtla Xoxoco tla: xoxocotl ^ fruta muy aci- 
da; tía, partícula abundancial: « Don- 
de abundan las frutas muy acidas.» — 
En el pueblo de este nombre, del Es- 
tado de Morelos, hay gran cantidad de 
ciruelos. 



Locuciones Familiares. 

Sacar ( á alguno ) el Producir una hemorragia nasal dan- 
cllOCOlatí) do un golpe en las narices. 



— 435 - 

No valeun tojocotíí Locución con que se expresa que 
una cosa no tiene valor alguno. 



IS OTAS. 



1. — YA P. Clavijero dice; « No conocían lo8 Mexicanos el modo de hacer 
el jal ón, aunque trnían en abundancia las materias amimalesde que se saca; 
pero suplían su falta con una fruta y una raíz. La fruta era la del cnpoxocotl, 
árbol de mediana altura, que nace en >Tichoacán, en Yucatán, en la Mi.vteca 
y en otras partes. La pulpa, que está bajo la corteza, es viscosa y demasiado 
amarga; pone blanca el aofua, forma espuma, y sirve como jabón para limpiar 
la ropa.» — En una nota al pasaje j)reinserto, se dice: « El Dr. Hernández la 
llama rojuilxucotl, pero nada dice de su virtud. Betancourt habla de ella con 
el nond)re de árbol de jabón, que es el que le dan los españoles. Mr. Val- 
mont la describe con el nombre de saronnier, ó saponaria americana. La raíz 
se usa como jabón, pero no es tan buena como el fruto.» 

Latín técnico Sapindax sp ? 

D. Eufemio Mendoza dice: « Chorolatl. Bien dificil es la etimología de 
" esta ]ialabra. (xeneralmente se le da el significado de agua que ghve, por 
" el ruíilo que hace al ser batido, formando la palabra de choca, llorar, y de 
" o//, agua. Sería mejor composición, si se adopta este significado, hacerla 
" de cJinca, llorar, co/oa, rodear, dar vueltas, y aíl, agua, en cuyo caso queda- 
" ría chocnlatl, «gua que gi ne al dar vueltas ( el molinillo ): muy impropias 
" nos parecen ambas. Conocida la manera que tenían los a.^tecas para pre- 
" parar el chocolate y sus ingredientes, tan distintos de los actuales; ¿no se- 
" rá nuestro chocolate el xocatl [ pronunciado shocoatl ], que Molina traduce 
" cierta liebida de maíz? Nos hace creerlo así la circunstancia de que la pa- 
" labra chocolate, no se encuentra en este autor ( ri'i la ieiúan lo.tindlos ), y si la 
" de cacahnaat!, bebida de cacao. En todo caso, xocoaü significa agua fermen- 
" tada, át'ida, picante de xocoyac, acedarse, fermentarse, hacerse picante, y 
" at I, agua.» 

Todas esas suposiciones de «gemir,» «llorar.» «dar de vueltas » que se 
hacen entrar en la estrucmra del vocablo chocolate, revelan en el que las hace 
un desconocimiento completo del idioma náhuatl. 

Si impropias le parecieron al Sr. Mendoza las dos primeras etimologías, 
¿que le parecerá la que da D. Joaquín Bastus, en su obra « Sabiduría de las 
naciones?» Dice este autor: 

" Se supone que el nombre chocóla!, que daban los mexicanos á la bebi- 
" da ó infusión del cacao, del cual hicimos nosotros chocolate, se formó de 
" choco, que en antiguo dialecto mejicano [ ni antiguo, ni moderno ] signifi- 
" caba cacao, y de late, agua, es decir, cacao disveltoev agua, ó agua decacao.'^ 

Choco nunca ha significado cacao; late no es palabra mexicana, ni puede 
serlo, porque en este idioma ninguna dicción coniieni:a por Z; y " agua de ca- 
cao " se dice en mexicano: cacaJivaaíl. 

D. Jesús Sánchez dice lo siguiente: 

'' Chocolate- Pozóla ti f Bebida de cacao. "Presento, aunque con duda, 
» la palabra pozolatl, bebida de maíz cocido, como la que más probablemen- 



— 436 — 

» te dio origen á la rastellana chocolate. Lo? indios preparban esta bebida de 
)> muy distinta manera de la actualmente usada, mezclándole varias gustan 
)i cias, entre las que se contaba casi siemjire e! maíz; tal vez esto influyó en 
» que de la palabra pozolate ( pozolatl ) derivaron los conquistadores la muy 
)) semejante chocolate. » 

El viajero Gage dice lo siguiente: 

" La palabra chocolate es india, compuesta según algunos, de ate. ó según 
)) otros de atle, que, en lengua mexicana, quiere decir agua, y del ruido que 
» hace el agua en la vasija donde se echa el chocolate, que al hervir parece 
» que repite choco, choco, choco, cuando se bate con el molinillo hasta que su- 
)) be la espuma á borbotones. » 

El jesuíta Clavijero da a la bebida de cacao el nombre chocolate, con el 
cual lo conocían, según él, los indígenas. El Sr. Sanchez, dice á este propó- 
sito.- « A pesar de tan respetable autoridad, creo dudoso este origen, pues el 
» Vocabulario de Molina no trae esta palabra, y el desacuerdo mismo en que 
» están los que se haii ocupado del asunto nos indica que no ha prevalecido 
esta opinión. » 

- . Reseña histórica. — Descubrióse la America, entró Cortes á México, y, por 
primera vez tomaron chocolate los Españoles en la corte de Moteuczuma, el 
aiio de 1520, en la que se usaba por el emperador y demás señores de ella, des- 
de tiempo inmemorial. Aquel chocolate, sin embargo, distaba mucho de ser 
como el que nosotros tomamos. Aunque tenía también por base la almendra 
tostada y molida, ó machacada del cacao, el chocolate mexicano no era más 
que una fuerte infusión teiforme de dicha almen(.ira, batida hasta el extremo, 
en una especie de chocolatera, y servida en seguida, transformada casi en es- 
puma, en unas grandes jicaras ó tecomates, al final de la comida. Había otras 
preparaciones del chocolate, de las que hablaremos después. 

El árbol del cacao, privativo un día de América, á cuyo fruto daban los 
naturales el nombre de cacahnatl, y del cual hicieron los españoles el de cacao, 
era un signo monc tario de que se servían muchos pueblos en sus transacciones 
mercantiles. 

Pertenece este árbol á la clase poliandelphia decavdria del sistema sexual 
de Lineo, y á la familia de las malcáceas del sistema natural de Jussieu. 

Dio Lineo al cacao el nombre mas pomposo que pudiera aplicársele; ]\a- 
móle theohroma, es decir, " comida de los dioses. » 

Conocido el chocolate por Hernán Cortés y sus compañeros, hicieron en 
nn principio uso de él sólo los españoles, hasta que luego lo fueron propagan- 
do; y variada y perfeccionada hasta cierto punto la bebida con la adición de 
la canela, de la vainilla y del azúcar, era ya común en el continente europeo, 
á mediados del siglo XVI. 

Con el conocimiento de este precioso fruto y la propagación del chocola- 
te, fueron cambiando insensibleuiente las constumbres en Europa, pues ya 
desde el siglo XVII el desayuno general era el chocolate, en cuya fabricación 
se consumían anualmente veinte millones de libras de cacao; y lo seguiría 
siendo actualmente, si no se hubiera introducido ?u émulo el café; y, esto no 
obstante, una sola fábrica de Paris, la de Menier, consume anualmente toda la 
cosecha de cacao de Costa-){ica y Nicaragua. Sólo el tabaco, al que se le de- 
bería llamar daimonobroma, «comida del diablo, » tiene mayor consumo que 
el " manjar divino " de Lineo. 

El P. Ximénez describe dos modos de hacer el cacahiiaad, bebida de ca- 
cao, y después die»; " el otro es el que llamamos cliocolate, ya por la miseri- 
" ordia del cacao bien conocido y trillado en todo el mundo, assí en Yngla- 
" terra como en Alemana hasta Constautinoiila, el qual le compone de la manera 



.J 



— 437 - 

" que gusta, y por ser esto ver<la<J, no diremos mas de que engorda notable- 
" mente, y pí pe vsa dello muy á nienudo enílaqueze, y avn acarrea otros 
" muchos daños, de los qnales tocamos y^ algo otras, dexaremos de dezir la 
" ])lat¡caeii el modo de liazer, pues cada vno como dizen en tierra pinta como 
" quiera solo diremos como se ve, lo qual se haze desta manera ])onese á ca- 
" lentar vn ca/.illo de agua hasta (¡ue esté hirviendo, y luego tomase de las 
" tablillas del chocolate lo que (juisieren hazer, y enfundeido en vn l)aso de 
" barro y hechanle vir» parte del agua caliente, y con vna manecilla de palo 
" que llaman molinillo, lo menean nuiy bien, hasta que las partes pingues y 
" oleaginosas con toda su grassa sube arriba, la qual sacan y ponen a{)arte, 
" y con lo restante mezclan el atole, y luego que se ha repartido en sus te- 
" comates que llaman á vnos cocos muy labrados para el propósito y de todo 
" junto que esté ya para bever, buelven á mezclar aquella grassa que se apartó 
" primero, íinalmente lo beven ó lo bevemosassí tibio ó lo dan á bever á otros, 
" quando la tal !)evida es simple de solo cacao, mayz, es en estremo vtil :í los 

" que ¡)adezen liel)res hetii'as, y á los consumidos " Describe en se- 

" guida otra bebida de cacao que llaman los indios tzene, y concluye diciendo; 
« y el que quisiere saber mas de bevidas de chocolate, vea el libro del Doctor 
"Barrios, donde hallarií gusto á su gusto, de modo que le venga á gusto.^ " 

Por este pasage de Ximenez se viene en conocimiento dft que todavía en 
1615, año en que escribió su obra, noventa y cinco años después de la Con- 
quista, el chocolate se hacía de muy distinto modo del que se hace en laactuah- 
dad. Era mas bien una especie de champurrado. 

3.- El P. Clavijero hablando del cacao, dice: «Con el cacao formaban 
varias l)ebidas comunes, y entre ellas las que llamaban chocolnll. Molían igual 
cantidad de cat-ao y de semilla da poc//o<¿: ponian todo junto en una vasija, 
con una cantidad proporcionada de agua; alli lo meneaban y agitaban con el 
instrumento de madera, llamado ?)ío/í«/7/f) en español: hecho esto; ponian a|>ar- 
te la porción más oleosa que queda1)a encima. En la parte restante mezclaban 
un puñado de pasta de maíz cocido y lo ))onian al fuego hasta darle cierto 
punto, y después de apartado, le anadian la parte oleosa y esperaban á que 
se entiviase para tomarlo. Tal es el origen del famoso chocolate que, con el 
nombre y con los instrumentos i)ara su elaboración, han adoptado todas la na- 
ciones cultas de Europa, aunque alterando el nombre y los ingredientes, según 
el idioma y el gusto de cada cual. Los Mexicanos solían perfumar su chocolate 
y las otras bebidas de carao, ó para realzar su sabor, ó para hacerlas mas sa- 
ludables, con tlil.vochifl ó vainilla, con flor de xochinacaztli , ó con el fruto del 
■mecaxoehitl, y las dulcificaban con miel como nosotros hacemos con azúcar. » 
La palabra chocolat que emplea Clavijero no es del idio na mexicano, pues no 
se encuentra en ningún diccionario, ni la usan los indios como palabra genui- 
na, sino como aztequismo formado por los Españoles. 

«La maquinaria para hacer chocolate ha sido introducida en nuesta Repú- 
blica por el Sr. D Manuel Gutierres de Rozas, residente en México, quien pidió 
el privilegio exclusivo para usar de ella en 28 de setiembre de 1853. Su ma- 
quinaria se compone de varias máquinas especi iles destinadas á pulverizar, 
tamizar, mezclar y hacer la pasta que se entablilla en los moldes correspon- 
dientes. Toda eila es movida por un motor de la fuerza de cuatro caballos, y 
para que al tiempo de hacer la molienda se conserve la pasta con el calor ne- 
cesario, se colocan on huecos hechos á propósito unas cajas de fierro con lum- 
bre de carbón vegetal. Esta maquinaria tiene la ventaja de hacer el chocolate 
con mucha limpieza, y de poder extraerle al pasar por la prensa, la cantidad 
de grasa que pueda ser nociva á la salud. Se pueden elaborar diariamente de 



- 438 - ; 

300 á 400 libras, según la clase de las nioliemlas. Una de las máquinas mas 
importantes entre las que componen el todo de la mat^uinaria, por sus resul- 
tados saludables, es una prensa que proporciona el poder extraer la parte de 
manteca ó grasa su[)eral)nndante que contienen los cacaos linos, dañosa para 
ciertos estómagos delicados. » 

4. - No hemos visto t^lasiñcada esta fruta. 

5. — Latín técnico: Brotnelia piuyi'iin L. — Karatas phimifri F,. Morr. 

6. — Clavijero dice de esta planta.- « El xoco.rorhitl, vulgarmente conocido 
con el nombre de pí/nieiUa de Tahuaco, por ser muy abundante en aquella pro- 
vincia, es un grano mayor que la pimienta de Malabar. El árbol que lo produce 
e.s corpulento; las hojas tienen el color y el lustre como las del naranjo, las 
flores son rojas, algo parecidas en la forma a las del granado y exhalan un 
olor suavísimo,del que porticipan las ramas. YA fruto es redondo y nace en ra- 
cimos, verdes al princi|)io y después casi negros, Esta pimienta de que hacían, 
uso los Mexicanos, puede suplir la falta de la común de Malabar. « 

Latin tícnico: Pimienta ofjicimalis, Bergy Myrtus pimienla. . ^ 

7 — Latín técnico: í. Oxalis AugiiRtifoUa, H. B. K. 11 O. Corniculata, L.| 
III. O. crinata J&cq. IV. O. decaphyllñ, H. B. K. V. O.latifolia, H. B. K.; 
VI. O. letmphylla, cav. VIL O. reriicillata, D. C. VIII. O violaceal L. IX.! 
Osp.^^Las I. II. y VII. se conocen también con el nombre tarasco xarim- 
pacua; » la III. es conocida con el nombre de « Oca del Peru; » — la IV, se lla- 
ma tandMen « agritos color de rosa; » las V y IX se llaman agritos;» la VI 
es conocida con el nondire de «chirlos; » la VIII lleva el nombre de « soso- 
coyol,» xoxocoyolli, por ser la mas agria. — La forma xoxocoyol es reduplicativa 
de xocoyol. 

8. — El P. Sahagún, hablando de las frutas menudas, dice." «Los árboloí 
en que se crian las manzanillas de la tierra, son árboles medianos y acopados : 
tienen recia madera, el fruto de ellos se llama como el árbol texncoü, son aiii;i- 
rillas, y coloradas por fuera, y por dentro blancas y los huecilUos de dentK 
son muy buenos de comer.» 

Latín técnico: Cratvegiis mexicana. 

En la gramática del P. Caballero se dice.* « debe decirst 

tecojoie y no tejocote, pues viene de tecoxocotl.» No creemos que esté en li 
justo el P. Caballero, pues Molina trae en su diccionario texucoqnauitl, imi; 
designar el árbol, y texocotl, para nombrar el fruto, y ni como variante ti;u 
tecoxocotl, y ya vimos que Sahagún lo llama también iexocoíl. 



LFXCION CIII. 

Xóchitl ó Xuciiitl, flor; bajo la forma Xochi ó Xüchi.;! 

Ascasúcllil AzcA-XLTCHiTL. ( Véase en la lección 



I6^) 



i. 



— 439 — 

Asúchil AxiH'HiTi.. (Véase en la lección 2^.) 

Ayosochiqueliíe Avo-xociu-quilitl. (Vacase en la 

lección I 5^.) 
Ayosúchil Ayoxuciutl: (Véase en la lección 

15^) 

CílCíllosÚcllíl (Cacalo-xuchitl: cacaloth cuervo; 

a-iicliÁií, flcr: «Flor del cuervo.») «Ár- 
bol de I 5 á 20 pies de alto; corteza lisa, 
nec^ruzca; brazos numerosos curvos; ho- 
jas semejante á las del laurel-rosa; flores 
en el extremo de las ramas de muchos 
pétalos, con uno de los bordos longitu- 
dinales rosado y fondo amarillo y el 
limbo blanco, éste en forma de rodaiue- 
la. y el cuerpo de la flor en la de embu- 
do » (Ocampo.) ( I ) 

Ceilipasuchil (Cempoal-xochitl: ('empoal¿¡\ve'mte; 

xochitl\ flor: «Veinte flores,» aludiendo 
á las muchas flores que da cada planta, 
porque « veinte » era entre los mexica- 
nos número ponderativo ó hiperbólico, 
como entre nosotros lo es « • mil » . ) 
Planta de la familia de las sinantéreas, 
cuyas flores, muy amarillas, se usan en 
la medicina vulgar como estomacales 
febrífugas y antihelmínticas. — Esta flor 
transportada á Europa, es conocida en 
ella con el nombre de clavel de Indias. 
Es comunísima en México, donde tam- 
bién se llama flor de los Muertos, por- 
que con ella cubren las tumbas. Tiene 
muchas variedades que se diferencian 
en el tamaño, en el número y en la fi- 
gura de los pétalos ( 2 ) 

CoasontecoSÚchil Coa-tzontecoxuchitl. Véase en 

la lección 26^.) 



— 440 — 

CoyolsÚchil íCoyol-xociiitl: coyoUi^ coyol 

( V.); Xóchitl^ flor: « Flor del coyol.») 
II Planta que produce llores muy her- 
mosas. { 3 ) 

Coyosúcllil CoYO-xociiiTL. (Véase en la lección 

Cuetla.SÚcllil (Cuetla-xochitl: cuetla^ derivado 

de cALiÜahui ^ marchitarse; xocJiítl^ flor: 
'I Flor que se marchita, n) Planta que 
no conocemos, ni hemos visto descrita 
ni clasificada. ( 4 ) 

ClialcasÚchil (Chacal-xochitl: cJiacalin^ cama- 
rón; Xóchitl, flor: nFlor de camarón.") 
í]l tabachín amarillo. ( 5 ) 

ChiconieSÚchil... (CHiEOME-xocuiTr-: chicóme, siete; a:o- 
chitl^ flor: "Siete-Flores.") Nom- 
bre de una divinidad que personificaba 
una fecha del Calendario. Era el dios 
de los pintores. 

EsquisÚchil ( Izqu i-xochitl: hqiiíli, esquite (V.) 

grano de maíz tostado; xochitl^ flor: 
« Flor como esquite,» esto es, como 
grano de maíz tostado.) Árbol grande, 
cuyas florecillas, blancas, son semejan- 
tes k la mosqueta en la íorma, yá la 
rosa cultivada, en el olor, aunque el su- 
yo es mas fragante. ( 6 ) 

JílOSlícllíl Xi LO XÓCHITL: (Véase en la lección 

100."^) 

JoCOSÚchil. . . . . . Xoco-xocHiTL. (Véase en la lec- 
ción 102. ^ ) 

MacuilsÓcllil (Macuil-xochitl: macuilli^ cinco; 

Macuile.... xochUl, flor: n Cinco-Flores. n) Nom- 
bre de una deidad que personificaba una 
fecha del Calendario. Todavía lo in- 



— 441 — 



Míipasililiil 



Mecasiícliil 

Ocosücliil 

Omisócliil (O 

Ocelosuchil 



Soíhicahiiite 



vocan algunas tepatianas cuando curan 
á los sifilíticos. { 7 ) . Con el nombre de 
inacuite se conoce una flor roja de cin- 
co pétalos. ( 8 ). 

Macpal-xochitl: wacpalli^ palma 
de la mano; xochitl , flor: « Flor como 
palma de mano.») Flor parecida al 
tulipán, cuyo arbusto, macpalxochu'ua- 
luútl, llamaron los Españoles « árbol de 
manitas, » por tener las flores la forma 
de una mano. ( 9 ) 

Meca -XÓCHITL. (Véase en la lec- 
ción 49. ^) 

Ocü-xociiiTL. (Véase en la lección 

55 ^) 
MI -XÓCHITL: omití, hueso; xochitl^ flor: 

« Flor de hueso,» porque es amarilla 

color de hueso.) Especie de li.iio. (10) 

..( OcELO-xoCHiTL: ocAoll^ ti.ííre; .rochitJ^ 
flor: « Flor de tigre.») Flor grande 
y compuesta de tres pétalos puntiagu- 
dos; de color rojo aunque variado en la 
parte media, con manchas blancas y 
amarillas, semejantes en su dibujo á las 
de la fiera que le ha dado el nombre; 
las hojas se parecen á las del iris; la 
raíz es bulbosa .(11). V. Cacomite. 

... Xochi-cuahuitl; síncopa de a-nchi- 
cual-cuafuátl: xochi-cnalli, ívuta.; cnahuitl^ 
árbol: « Árbol trutal.»-X(;c/tz-f2/rt/- 
//: Xóchitl, flor; <nialli^ cosa buena: « flor 
buena. » Los nahoas llaman « flor 
buena » á la fruta. ) Árbol frutal, par- 
ticularmente los que se cultivan en las 
huertas, ó en los jardines. 



442 



So I* hi 111 era te 



Soclilnaciiscle. 



Sochfoeozot ... 
Socliipiza^ua. 
Sucliicopal 



Súchil 

Tecomasitchil 



( Xocin-MF.CATL: Xnchitl^ fior; inf- 
(•<ill^ cuerda, mecate ( V. ): « Cuerda 
de Hores. ) Lazo ó cuerda vestido de 
flores que llevan las mujeres en las ma- 
nos, asidas por un cabo por una y el 
otro por otra, en las danzas que bailan 
en los santuarios á que van en romería. 
( SocHi-NACAZTi;f: Xóchitl ^ Hor; luiaiz- 
t//\ oreja: « Flor-oreja.») Flor que 
consta de seis pétalos, color de púrpura 
en su interior, verdes por de fuera, y 
suavemente olorosos. El árbol que las 
produce tiene las hojas larcas y estre- 
chas y de un verde oscuro. El fruto es 
ant^üloso, color de sangre, y viene den- 
tro de una vaina de diez y seis centí- 
metros de largo y de dos de ancho. 
De la figura de la flor, semejante á una 
oreja, proviene el nombre mexicano y el 
de«orejuela»que le dieron losEspañoles. 

{ Xochi-ocozot-l: xocliiü, flor; oc-o- 
zotl, liquidambar: « Liquidambar flor.») 
Véase Ocozol. ( 13 ) 

( XoCHi-PiTZAHUAc: xochíil, flor; 
pitzahuac, delgado; « Flor delgada » 
{}) La polígala mexicana. ( 14 ). 

XoCHi coi'alij: Xóchitl^ flor;'Copalli, 
incienso, copal ( V. ): « Copal ó incien- 
so flor.») Nombre de uno de las diez 
especies de árboles que producen el co- 
pal ó incienso. (15). 

(Xóchitl. Flor.) Nombre que, 
por antonomasia, se dzidX ¡/olosorliil. 

( Tecoma- XÓCHITL: tccomatl, tecoma- 
te ( V.); Xóchitl, flor: « Flor como teco- 



— 44 3 — 

mate. ») Flor amarilla, muy olorosa, 
en forma de vaso, producida por una 
enredadera ó trepadora. ( i6 ). Se co- 
noce con el nombre de « copa de oro.» 

TlacayoloSÜCllil (Tlaca-vo^o-xochitl: t/((catl, gen- 
te, hombre, persona; i/olotl'i, corazón; 
¿cochid ) flor: « Flor como corazón de 
las í^entes.») Árbol de la familia de 
las Mof/ho/ias, cuyas flores tienen la 
forma de un corazón, son muy hermo- 
sas y esparcen un olor muy agradable. 
Se le llama « de las gentes » para dis- 
tinguirlo de otra especie conocida con 
el nombre de itzniiiiydloxockitl, ' 'yolo- 
sóchil de los perros." ( 17 y 22 ). 

TlílOOSÚCllil ( Tlaco-xochitl: tlacntl^ vara; .w- 

cJiitl, íior: '' Flor de vara." ) La con- 
trayerba. (18 ). 

Tlilsü<'llil.. ( Tlíl-xochttl: tliltic^ cosa negra; 

.riirhitl, ñor: " Flor neora ") La vai- 
nilla. ( 19 ) 

XÓclliL... (Xóchitl. "Flor." Nombre de la 

inventora del pulque, que fué reina de 
Tula. (20). 

Yelo.vÓcliil ( Yelo-xogiiitl: Yeiotl ó el(d/, ma- 
zorca de maíz verde, elote(V.); jcochitl^ 
íior: "Flor como elote.")' "Flor 
muy olorosa, de hechura de mazorca 
de maíz verde con sus hojas." (Moli- 
na) (21), 

YolosÓcllil ( Yoi.o-xochitl: iiolo¿ii^ corazón; 

Xóchitl^ flor: '' Flor-corazón," esto es, 
que tiene la figura de corazón ) Flor 
blanca, y sonrosada ó amarilla en lo 
interior, y de tal modo dispuesta, que 
abiertos y extendidos los pétalos tienen 



— 444 — 

la fií^Lira de estrella, y cerrados, la de un 
corazf'm, de donde viene el nombre que 
tiene. í^'on tan olorosas estas llores que 
una sola basta para perfumar una -casa. 
El árbol que las produce es muy grande 
y sus hojas largas y ásperas (22). 

SllCllipal ( XocHi PALLi: Xóchitl, flor; ;;«///, 

color: '' Flor-color," ó '- Color de 
iior.) Yerba cuya hoja se parece á la 
artemisa, y sirve para teñir las telas de 
amarillo, rojo ó naranjado. 



NOTAS. 



1. — El P. Clavijero, tratando de las flores, dice; " El candoxocliitl, 6 flor 
del cuervo, es pequeña pero olorosísima, y manchada de blanco, rojo }' ama- 
rillo. El árbol que produce estas flores se (uibre enteramente de ellas, for- 
mando en la extremidad ramilletes naturales,^ no menos a,!j;radal)les al olfato 
que á la vista. Esta ])roduccióii es conuuiísima en las tierras calientes Los 
indios la emplean en adornar los altares y los españoles hacen con ella conser- 
vas exqusisitas. P]s probable que el racaio.roclñtl es el árbol que Mr. de Bomare 
describe bajo el nombre de Fraiiyipaiiier. » 

El r. Sahagún distingue esta flor que se da en árbol de otra que se da en 
tierra, y dice: " Esta flor que se llama cacaliinichltl, es de dos maneras, unas 
de ellas que se hacen en arboles, y en tierras calientes, tienen iiniy suave olor; 
pero esta que se llama tlalcaaAoxurJiíll de que aquí trata, nace |)or el campo y 
no tiene olor ninguno, aunque tiene la apariencia como la de arriba, que nace 
en arboles. La flor de la yerba que se llama tolciiiintl, es muy hermosa, y no 
tiene olor ninguno.- esta yerba que se llama caxtlatlapav, hecha en un nn'smo 
pie flores de diversos colores, son blancas, amarillas, coloradas y ametaladas, 
no tienen olor. » — Después hablando de los arbustos, dice: " lldy un arbusto 
que se llama cacaloxiichitl, tiene las hojas anchuelas larguillas y vellosas, las 
ramas derechas y bofas, y éstas y las hojas cuando se cortan m^nan leche, y 
ésta es pegajosa como miel. Las flores de este árbol son hermosas.- liámanse 
también cacaloxnchitf, son de sua\e olor, y confortan el corazón con él. Por 
estas comarcas de México se hacen estas flores, pero son mejores las que vie- 
nen de tierra caliente que algunas .s-o;¿ ¡wr/ras; eran reservadas estas flores anti- 
guamente para los señores. De las (]ue vienen de tierras 'calientes, unas se 
llaman necuxucJiUI, son cortas.- oti-as se llaman ritzintzilleiitH, estas son muy 
]>reciadas: otras se llaman caxitcJtitl. y otras que tienen diversos nombres. » 



— 445 — 

Vn naturalista dice ijUu lu plaiita ch lechosa y se cree corroí-iva, y le ex- 
I traña (luc los españoles hicieran cuns'.>rvas de su tlor, sejíUii refiere Clavijero. 

Latín técuico; Md/Tmíi/jlioiiia l)r<irlii/xlp}¡oii, A iir ~ J'ínnifrid mhra, L. — 
ha segundii es conocida cou los nombres c^e » alejaiidria » « caujpechaua, » 
« cainpotonera » }' « flor de Mayo. " 

2. — Latín tccnií-o.- Tugi'ie» eraton, L. - T. vm't'ncUi, D C. A esta ultima se 
le llama cempasúchil (thiqíiito. Tal vez á esta diferencia alntle S-'a[ia<rún en el 
pasaje siguiente: « Estas flores <|u'e se llaman cfíitpoalxiicJiiU, son amarillas y 
de buen olor, anchas y hermosas (¡ue ellas se nacen, y otras (jue las siembran 
en los huertos: son de dos maneras, unas que llaman hembras cen'po tlxnchUl. 
y son grandes y hermosas, y otras que hay se llaman uvAchofcinpnalxitchUl, 
jio son tan hermosas ni tan grandes. » Por la escritura del nombre mexicano no 
se advierte la diferencia del nombre, pues es el mismo. 

'A. — Latín técnico: Honiarní liirtclla. Herb. 

4. — El P. Sahagún, hablando de las ahiic¡o)^ef: de los indios dice: « Hay 
una flor que se llama niellnxnfhitl. con hojas de.un árbol muy coloradas, hay 
tandiien entre las mugeres una emfermeilad que se les causa en la clitoris 
nuigeril, que también la llaman mella.vuchitl. Det-i in los supeticio-os antiguos, 
que esta enfermedad se usaba en las mujeres por haber paí-a lo sobre est- flor 
arriba dicha, ó por haberla olido, ó por haberse sentado sobre ella; y por esto 
avisaban á sus hijas que se guardasen de olería, ó de sentarse, ó de pasar so- 
bre ella. 11 

5. —Latín técnico: Cn^mlplim puldierrinia Sro, 

6. — Latín técnico: Bourrcira lunmltn Heinsl 

7. — Boturini dice qne }facuil.ioc}i ¡ti era la Venus pro ituha. 

8. — Latín técnico: Tecomn f:p. ? 

9. — El P. Sahagún, hablando de las flores, dice: o También hay unos ár- 
boles en las florestas, (jue se llaman map'dxncJilU, en que se hacen unas flores 
que son á manera de mano con sus dedos, quiere <\e<:iv floreRclcdoK, tiene las ho- 
jas gruesas y muy espesas: -también éste árbol se llama macpalxiicliitl, porque 
sus flores son como la palma de la mano con sus dedos.- toma nombre de la palma 
y dedos. » 

El P. Clavijero dice: « El macpalrochill, ó flor de la INIano, tiene mucha 
semejanza con el tulipán; pero la figura del pistilo es como el jiié de un ave, ó 
más bien como el de un mono con seis dedos que terminan en otras tantas uñas. 
Li gente vulgar española del país da al árbol que produce estas flores curiosas, 
el nombre de árbol de las Manilas. » 

I^atín técnico: ChelvoMcntu)! platarwidcx, Humb. y B. 

10. — El P. Sahagún, hablando de las ahuríones de los indios dice.- « Hay 
una flor que se llama omixiichil de nuiy buen olor, que parece al jazniin en la 
blancura y en la hechura.- hay también una enfermedad que ])ai-ece como al- 
morranas que se cria en las ])artes inferiores de los hombres y de las mugeres, 
y dicen los superticiosos antiguos, que aquella enfermedad se causa, de haber 
olido mucho esta flor arriba dicha, de haberla orinado, ó de haberla pisado. » 



' — 446 — 

Laeín técnico: Tris germámra, L — Polianthea tvhcropct, L. — La última es 
conocida con los nombres de «amiga de noche » « margarita blanca, » « mar- 
garita olorosa, » « nardo, » « vara de San-José. » 

11. — Latín técnico: Tiriridla purun'nt Ker. Es conocida con los nombres 
de " cacomite, " " yerba de la Trinidad " " trinitaria. " 

12. — No hemos visto clasificada esta planta. Entre los Mexicanos era muy 
apreciada y la mezclaban en sus belñdas de cacao, y después en el chocolate de 
los Españoles. 

13. — El P. Clavijero describe un árbol distinto del que hemos descrito en 
el artículo Ocozol; no sabemos si h resina de estos árboles es también distinta, 
no obstante que á ambas daban los Españoles el nombre de liquidambar. El 
P. Clavijero dice lo siguiente: " El xochiocotzotl, vulgarmente liamdo liqui- 
dambar, es el estoraque líquido de los Mexicanos. El árbol grande ( y no ar- 
busto como dice Pinche ) ; las hojas, i)arecidas á las del acebo, son dentadas 
dispuf ^tas de tres en tres, blanquizcas de un lado y oscuras del otro. El fruto 
es espinoso y polígono, con la superficie negra y los ángulos amarillos. La cor- 
teza del ái'bol es en parte verde y en parte leonada. Del tronco sale por inci- 
ción aquella preciosa resina que los españoles llamaron lirjnidumhar, y el aceite 
de! mismo nombre que es aun más oloroso y apreciable. También .se hace el 
liquidambar con la decocción de las hojas, mas éste es inferior al que procede 
de la destilación. " Parece, según lo que dice la Farmacopea Mexicana, que 
el ocozotl es la trementina del ocote, y el xochiocomtl es el verdadero liquidiam- 
bar. 

14.- Latín técnico.- Polygala nie.rlania^ D C. 

15. — Latín técnico: Bursent mexicana Eng!.— Es conocido con los nom- 
bres de " aceitillo " y " copal santo. " 

16.— El P. Sahagün, hablando de flores, dice.- " Hay unas flores que se 
llaman tecotnayiuchiü,son amarillas y están hinchadas como vegigas: son oloro- 
sas y hermosas, y bébenlas en cacao: también la yerba en que se hacen se llama 
tecomaxuehitl, encaramase ésta por los árboles y paredes. También esta flor 
se llama chichioaliíuchitl, porque es á manera de teta de muger. La flor que 
se llama tonacaxuchitl es colorada y morada, hácese de una yerba que se en- 
carama y para por el campo, no tiene olor, sino buen parecer. " 

Latín técnico.- Sokmdra guttata, Don. 

17.— Latín técnico: Magnolia glanca, Moc. y Sesé. 

18. — Latín técnico: Bouvasdia triphylla, Salisb. 

19.— Latín técnico: Vanilla plamfolia, Andr. — V. pompona, Schie.— La 
segunda es la vainilla boba, ó vainillón; la tercera es la vainilla escarchada, ó 
mansa; y la cuarta es. la cimarrona. 

20.— Bajo el reinado de Tecpancaltzin, un noble tolteca llamado Papán- 
tzhi describió y preparó el pulque ó jngo fermentado de maguev, y como un sin- 
gular presente, lo ofreció al Monarca, por mano de su hija Xóchitl, joven pu- 
dorosa y agraciada, de la que el Rey se enamoró con locura, Por medio de 
personas de confianza hizo saber su amor á la doncella, logrando su correspon- 



«! 



- 447 - 

denoia y que se le entregara, siendo el fruto de esta unión un hijc, al que ee 
llamó Mec(met¿i)i, que significa el hijo del maguey. 

21. — No hemos visto clasificada esta planta. Acaso porque se le confunda 
cotí el i/oloxoclntl. Creemos que á ella se refiere el P. Sahagün en el pasaje 
siguiente; « Hay taml)ien en las florestas otros árboles que se llaman aloxo- 
chiíjKdritl, en los cuales nacen unas flores grandf s, son de la hechura de las 
mazorcas de maíz, cuando están en (íañas; son muy olorosas y también se be- 
ben con el cacao, y si echan mucha emborracha, hace de echar poca. Tam- 
bién echada en el agua la hace sabrosa. » El nombre que le da Sahagún sig- 
nifica.- yolíjgócliitl del papngallo, y en el que sigue: «También hay otros arboles 
que se llaman rjiuinheloxorltitl, son pe(]ueños los árboles y las flores son como 
las arriba dichas, pero de menos olor y hermosura», significa.' " fior de elote 
de árbol." 

22. — El P. Sahagún, hablando de las flores que se dan en los árboles, dice: 
« Esta flor llamada y<iluxitclii<juarill, hacese en arboles grandes como los noga- 
les, llámase también el árbol ¡julluxuchitl, son estas flores preciosas, y ile muy 
suave olor, tienen la hechura de corazón, por dentro son muy blancas. Son 
estas flores de dos maneras unas que se llaman tlacaiolloxuehitl son grandes muy 
hermosas úsanlas los señores y gente de arte: hay otras que se llaman itzcni- 
yolloxochitl, como está dicho es ijiuy medicinal, y la beben tandjien en cacao, 
que le da muy buen sabor. » 

Un autor anónimo dice lo siguiente: « El nombre YuloxochiÜ pertenece á 
una planta cuya flor cuando está abierta tiene la figura de una estrella; pero 
el botón de ella se pareoe á un corazón: formaron, pues, el nombre de esta plan- 
ta du xocliitl y f/(>¡< t' que significa corazón, y por esto llamaron también yolotl ó 
como decimos ahora, olote, al eje en que se forma la mazorca del maíz. Para 
conocer cuan hermoso es el (/oloxnrhjfi basta decir, que es la planta que tanto 
han admirado los botánicos y ja. di leros europeo.?, y á la que se ha dado el 
nombre de magnolia grandijiora. tenemos á la vista los botones de esta flor, 
como se venden para usos medicinales. Aun cerradas estas flores exahalan 
un olor muy parecido al azahar de chirimoyo, pero mucho mas fuerte y pene- 
trante. » 

Latín técnico: Eupatnrium collinutn, D. C.-—.Talanmi macrocarpa, Succ- — 
T. mexicana, Don.— La primera es la llamada " yerba del ángel; " la segunda, 
"corteza de yoloxochitl; " y la tercera, " yerba de las mataduras; " " laurel 
tulipán" y " magnolia. " 

23. — Esta planta no está clasificada. 



- 4+8 - 

LECCIÓN CIV. 
Xóchitl ó Xuchitl, flor. 

( Continúa. ) 

— NOMBEES GEOGRÁFICOS. — 

AjUClntlcln A-xochitlan: ü xocMÜ^ asúchil (\') 

tlan^ jnnto: « Junto á los asúchiles . » 
Axoclliíipan A-xocn i -a-pan. (Véase en la lección 

Juchipila Xochi-píl-lan: X.o('hi-pilh^ nombre 

de un dios; lan, variante de /■/«?/, junto: 
« Junto á X.o<:hipilli. » ( V.) 

JucllíquesillcO.... Xochi-QUETzal-CO: Xr chiquetzaUi, 

Soclliqíiezalco.... nombre de una diosa; co, en: «En (don- 
de está) ILochigvetznlii. >* ( V.) 

Jucllítán... XocHi -tlan: Xóchitl, flor; tlan, junto: 

Sochitláll « Junto á las flores. » 

JuchiteniíO Xochi-ten-co: xocliitl, flor; tentli^ ori- 

Sochiteilg'O lio; co^ en: «En la orilla de las ílores.» 

Juchitepec Xocni-TErE-c: xorhitl, flor; íepeí/, 

SO(;lutepec cerro; r, en: « Kn el cerro de flores. » 

Xoclli topoe ( Véase el artículo anterior. 

Xocllfacán Xochi a-can: .wf/iZ-íz//, agua de flores 

ó rosada; can, luj^ar: « Lugar de agua 
rasada. » 

XocllicalCO Xochi-cal-co: (Véase en la lección 

2 1^.) A lo dicho en e.sa lección hay que 
agregar que Xochicalco, metafórica- 
mente quiere decir: « En la casa del 
baño de vapor,-» pues el temazcalli lla- 
mábase también xochicalli; cuando le 






— 449 — 



daban este último nombre llamaban al 
numen del baño Xochicaltzin. 

XochiCUnutítlán Xochi-cu^UH-titla^: jrochitl, flor; 
cuahuitl, árbol; titlan^ entre: « Entre 
los árboles de flores. » 

XochichíUCan.... Xochi-chiü-Ca: .roMzV/. ñor, chincjui^ 
el que hace, ra, lugar: « Lugar de los 
que hacen flores.» esto es, que hacen los 
ramilletes. 

Xochihuacán Xochi-hua-cAN: xochitl, flor; hua\ 

que tiene; can, lu^ar: « Lugar de los 
que tienen flores, ó de floreros. » 

Xochimancas Xochi-man-caí ( Véase en la lec- 

Sochimancas ción 19». 

Xochimilco XocHi-MiLco. (Véase en la lec- 
ción 25*. ) 

XoC'hipala Xochi pal -la: xochi-jjalH^ ó xuchi- 

palLi^ suckipal ( V.); la, variante de tla^ 
partícula abundancial: « Donde abun- 
da el suchipal. » 

Xochila.... XocHiTLA: xúchilt^ flor; tla^ partícula 

abundancial: « Donde abundan las flo- 
res,» « Floresta,» « Jardín. » 



LECCIÓN CV. 

XoLOLT, personaje mitológico; bajo la forma Xolo. ( i ) 

Ajolote. A-xolotl. ( Véase en la lección 2*.) 

Guajolote (Hue-xolotl: huey^ grande; xolotl^ 

nombre de un personaje mitológico: 
«Gran Xolotl^» «Gallo.») ( 2 ) Pavo de 
Indias. Ave doméstica de sesenta cen- 



— 450 — 

tí metros de longitud, que tiene el cuello 
largo, ci cuerpo horizontal, ovalado, de 
color ne^fro, ó blanco, ó amarillo oscu-, 
ro [cua pande). En la cabeza tiene, en 
lorma de cresta coligante, una piel ruj/o- 
sa, que se ext'ende debajo del cuello, y. 
que es de color más ó menos encarnado, 
blanco ó azul, según la sensación que 
experimenta el animal. La parte col- 
gante de esta piel sobre el pico, se lla- 
ma moco^ y la que rodea el cuello, e.orn- 
les. A cierta edad tiene un Heco de 
cerda en el pecho, que los indios llaman 
encoheta. En el tiempo de celo extien- 
de en círculo su cola y arrastra las alas 
por el suelo con* gran ruido. !| Fig. 
Tonto, soso, pesado. ( 3 ). 

Mesolüte-, ( Me-xolotl: metí, maguey; xohíl ^ 

nombre de un personaje mitolóoico: 
" Maguey -X! 0/0//,) Nombre que se da 
al maguey doble. ( i ) 

SoloisCUincIe ( Xold-itzcuintu: X(dotl., nombre 

de un personaje mitológico; itzruhuH , 
perro, escuincle (V. ):. " Perro -X.0/0//.") 
Especie de lobo ( H<?n/.), ó de perro 
enteramente pelado que los indios abri- 
gaban con un lienzo para guardarlo del 
frío durante la noche ( Sa/¿. ) ( i ) 



NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

Xoloc ( XoLO-c: 'Yólotl, nombre de un per- 
sonaje mitológico; c, en: '' En (donde 
está Xolütl " ) ( I ) 'X.olotl significa: plu- 



— 451 — 

mas de los pencos llamados toznonc; ca- 
ña de maíz; caudillo chichimeca; perso- 
naje mitológico ( I ). Probablemente el 
pueblo de que se trata, que es del Es- 
tado de México, se refiere al caudillo 
chichimeca. 

XolOí'O ( XoLo-co: Xo/o//^ nombre de un 

p'-rsonaje mitológico; co, en: '' En (don- 
de está X'>¿otl.'" ). Lugar situado en la 
calzada llamada hov de San Antonio 
Abad. 

Xolotláll XoLOTLAN: Xo/ot/, nombre de un 

personaje mitológico; lian, junto: "Jun- 
to á X.0/0//." 



NOTAS. 



1 . Para la inteliaenfia de esta leociún véanse las notas r?y 2Me la lección II. 

2. — Comn .co/oí/ sigi.ifica también " paje, » «mozo,» alfíunos creen que 
^ífe.coíííí/sienifica, etiinolóoricH mente, " gran paje. ■> ó " ¡íran muzo." alutlien- 
do k que cuando está en celo anda tra.s de la hembra durante muchu tiempo y 
con gran maojestad y pouijia. como un criado ceremonioso tras de su ahia. Es- 
ta interpretación es muy aceptable. — El Sr. E. Mendoza, dice, qwe luí exolotl 
significa etimoló>:icamente el gran plegador, el que se arruga mucho; y descom- 
pone la palabra en huei/ grande, y xnllnchoa, plegar, arrugarse. Pero el guajo- 
lote no se pliega ni se arruga cuando hace la rueda ó está en celo, antes bien 
despliega las alas y la cola y e?ponja todo el cuerpo. 

3.— A título de curiosa, insertamos la descripción, que del "guajolote" 
hace el P. Sahagún. Dice así: " Las gallinas y gallos de ésta tierra se llaman 
totolli: son aves domésticas y conocidas, tienen la cola redonda, y plumas en 
las alas, aunque no vuelan: son de muy buen comer, y es la mejor carne de 
todas las aves. Comen maíz mojado cuando pequeñas, y también bledos coci- 
dos y molidos, y otras muchas yerVws: por.en hue\'os, sacan pollos, y son de 
diversos colores, unos blancos, otros rojos, otros negros, y otros pardos: los 
machos se llaman vexolotl, tienen gran papada, pechuga, y pescuezo, unos co- 
rales colorados, ( texcates ),la cabeza de un azul especial.- cuando se enoja es 
cejijunto, tiene un pico de carne que le cuelga sobre el otro, bufa hinchase, ó 
enherizase; los que quieren mal á otros, danlos á comer ó á beber aquel pico 
de carne y iDlandujo que tiene sobre el otro, para que no pueda armar el 
miembro gentil. " 

El P. Clavijero, refiriéndose á las gallinas, dice.- '• Además de la gallina 
común, trasplantada de las Canarias á las Antillas, y de éstas á México, habia 



— 452 — 

y hay en la actualidad otra gallina propia del pais, que por ser semejante en 
parte á la gallina de Europa, y en parte al pavón, fue llamado por los españo- 
les pavo ó gallipavo, y por los Mexicanos, huexolitl ó totolin. Estas aves tras- 
portadas á Europa, en cambio de las gallinas, se han multiplicado excesiva- 
mente, particularmente en Italia, donde en atención á sus caracteres y tamaño, 
se les ha dado el nombre deyalliiiaceo; pero ha sido mayor la propagación de 
las gal inss europeas en México. " 

Latíu técnit o; Molleagiris gallo pavo. 



LECCIÓN CVI. 
Yan, lugar en que donde. ..... 

(O 

Tlalpiloya Te-ilpilo-yan: ¿e, alguno; ilpilo^ 

Terpiloya- voz impersonal de ilpia, atar, prender; 

?/aw,lugar: "lugar en que se ata ó pren- 
de á alguno," " Cárcel." 

NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

Acaltecoyail Acal-teco-yan: aca//í, canoa, nave; 

teco, voz impersonal de teca, colocar; 

í/an , lugar en que : " Lugar en 

que se colocan las naves," " Puerto," 
* Embarcadero." 

Atlihuayán Atlihua-yan: atlihua, se bebe agua 

voz impersonal de atli, beber agua; 

yan^ lugar en que : *' Lugar 

donde se bebe agua," '' Manantial de 
agua potable." 

Atlacholoayan... Atl i-choloa-yan: /i//, agua; 2, su; 
choloa-yan, chorreadero ó escurridero: 
'* Donde está ( el ) su chorreadero del 
agua/' (2) V. Acholóles. 



— 453 



aüatl^ especi- 

a 



=tt 



^ 



[Tacubaya Atla-cuihla van. 

de trabuco 
ó de cerbata -■ — 

na con que 
disparaban 

los dardos, los que todavía, una vez 
Brrojados, podían recobrarlos por me- 
dio de un hilo atado al brazo; ridhua^ 
se toma, se coge, voz impersonal de cui^ 

tomar algo; yati^ lugar en que : 

« Lugar en que se toma ( ó maneja ) el 
atlatl^ aludiendo, según 1). Fernan- 
do Ramírez, á que allí se inventó esa 
arma. 

Atlacuihua-yáN: atlacuihua^ todos 
van por agua al río, voz impersonal del 
verbo « atlaaii^ ir por agua al río » 

( Molina ); yan^ lugar en que : 

« Lugar en que se va por agua al río. » 
Ksta idea queda perfectamente expresa- 
da con un « jarro rebozando agua,» que 
es el signo ideográfico del' je- 
rcglífico. 

Llama mucho la atención 
qi e con elementos tan distin- 
tos, en los dos jeroglíficos, se 
forme una misma palabra or- 
tológica. 

\is muy difícil av^eriguar cual de los dos 
jeroglíficos es el primitivo. ( 3 ). 
TepailOaja .... ( Te-panoa van: tetl^ piedra; /^anoa, 

pasar el río; yan^ lugar en que : 

« Lugar en que se pasa el río por pie- 
dras.») Vado de piedra del río que 
pasó Quftzacoatl cuando tuvo que huir 
y refugiarse en Tlnpa/an. ( 4 ). 




— 45.4 — 

Tlnpacoya ...... Tla-faco-van: t ¿a-paco^ se lava algo. 

voz impersonal del verbo tla-pa^ lavar 

altio; yan^ lugar en que : « Lu 

izaren que se lava, » " Lavad iros." 



NOTAS. 



1. — Esta partícula i^an o? una seudoposposieión que se une á lo8 nombres 
combinados con los verbos en sentido impersonal, y significa el lugar en que 
se ejecuta la acción del verbo. Algunas veces se une solamente con el verbo, 
y entonces este va precedido de las partículas te ó iLa, según que la acíüón re- 
caiga en persona ó cosa. Los nombres de la lección servirán de ejemplo. 

2. — El jeroglífico consiste en una pata de gato montes, ó de tigre que aga- 
rra el signo nfí/,agua,que protluce la escritura ideográfica del verbo choloa, cho- 
rrear. Un etimoíogista interpreta erróneamente el jeroglífico cuando traduce, 
« En la catarata.» Los chorros de los cam[)()s de riego, que son los atlicholoii/, 
no forman una catarata, ni en el pueblo de .lílacholoai/an, que conocemos per- 
fectamente, hay caida de agua que se pare/ca á una catarata. Esta se llama, 
en mexicano Ahuetziztli, y el nombre del pueblo sería Ahiiftzizco; 

3. — El Sr, Paino dice: «Tacubaya existía antes de la venida de los chi- 
chimecas al país de Anahuac; su nombre indio era Atlaroloayan que significa 
lugar dnnde tuerce un arroyo.» 

El Sr. Riva Palacio dice: « Tacubaya, «corrupción de Atlavhtlacoloayatl, lugar 
en donde da vuelta ó tuerce el agua de la barranca, a, radical de agua, eoloa, 
torc;er, v yun, terminación de lugar. » 

El fer. Orosco y Berra dice: « En la historia de la [¡eregrinación mexicana 
se mira escrito el nombre [ Atlacaihuayan'}, con una mano empuñando un 
madero, doblado en la parte superior y un atravesaño en la inferior. El Sr. 
D. José Fernando Ramírez en la nota primera pág. 21 tom. I del P. Duran 
dice: «Refiérese probablemente al arma mexicana llamada allatl, " especie de 
*' ballesta que, según la tradición, fué inventada en Tacuballa, dando origen 
" á su nombre Atlacuihuayan, que quiere decir donde se tomó ó cogió el atlatl.» 
Esta etimología es buena y la confirma la pintura v4ubin, en que el nombre 
está expresado por el atlatl mismo; pero no corresponde á la pintura que exa- 
minamos, compuoí-ti de un jarro del cual sale el agua. Dice el P. Carochi en 
su gramática, (jue i4tlicuihuayan significa, lugar en que se toma el agua. En 
esta acepción se deriva de atlacuic, aguador, ó del verbo utlacui, ir por agua 
al rio, ó filialmente de atlacuihuani, herrada ( cubo ó jarro ) para sacar agua. 
Los tres signos indicados pertenecen al género de los ideográficos >' 

La etimología del Sr. Paino no tiene fundamento ninguno filológieo.ni jero- 
glífico, porque la idea de « torcer el agua » la expresaban los nahoas pintando 
el atl, agua, muy encorbado y hasta formando ángulo recto, como se advierte 
en los jeroglíficos de Acalco y de Acocolco. 



— 455 — 

La etimología del Sr. Riva Palacio es una invención de D. EufeniTo Men- 
doza de cuyo Vncabníario la tomó al pié de la letr-i fin examen ninguno. En 
ninguna crónica se encuentri la palabra Atlavfitlaroln<u/aii, ni en ninjruna ])in- 
tura se halla algún jeroglifico que autorice esa lectura, adeiujís, el vocablo es 
incorrecto, pues debería ser Atl/iuli-eoloa-yan, coniyiuesto úu (itlauhlli, barran- 
ca, de colon, se tuerce, y de //an, que expresa el lugar donde se ejecuta la ac- 
ción del verbo. 

La etimología que interpreta el Sr. Ramírez y la que explica el Sr. Orozco y 
Berra son las unicafs dignas de atención, porque ambas proceden de jeroglí- 
ficos, y por que la lectura del nombre del lugar corresjionde á los signos ideo- 
gráticos de que aquellos se componen. De los dos jeroglíficos surge la lectura 
AtlaciiUiuai/un, pero los elementos de la palabra son distintos; y por eso los 
hemos adoptado en el texto de U lección. 

4— El P. Sahagún, describiendo el viaje de Qiietzalcodll del .liuíhuac á 7lu- 
jiallaii, dice: " Y yéndose de camino llegó á otro lugar que se llama I'l'/janon- 
'■ //a/í, por donde pasa un río grande y ancho, Quetzalcoatl mandó hacer y 
" poner una puente de piedra en aquel río, y por ella pasó, y s • llamó el lugar 
" Tepauoalla." 



LECCIÓN CVII. 
YoLOTLi, corazón; bajo la forma Yo lo. 

Meyolote... ( Mk-volotí.i: met/^ majsjuey; yolotli, 

corazón: " Corazón del maguey " ) 
Coj^ollo del macruey antes de que ta- 
llezca 

Teyolote. (Te volotli: tetJ, piedra; yoiot/i, 

corazón: " Corazón de piedra.") Nom- 
bre que dan los albañiles k las piedras 
de cierto tamaño que emplean para re- 
llenar los intersticios que quedan entre 
las piedras íji aides de las paredes,y que 
sirven como de coraz()n en tales cons- 
trucciones. 

Tlacayolosúchil. Tl.\ca yolo-xochitl: ( Véase en la 
lección 103*.) 

Yolo (Yólotl ó Yolotlt. Corazón.) Nom- 
bre cariñoso que se da á la persona 



— 456- 

amada. — ■ Yolo mío ! equivale á ¡ Mi 
, alma ! ¡ Mi vida ! ¡ Mi corazón ! 

Yolocllichi ( YoLO CH j CH I c: yolotli, corazón; 

rhirlñc^ amargo: »' Corazón amargo ") 
La planta conocida con el nombre de 
" yerba del ángel." ( i ). 

Yolomiquilispa- ( Yolo miquilíz-patli: yolotli^ co- 
de razón; miquiHzt/i, muerte; pafli, medi- 
cina: » Medicina d 5 la muerte del co- 
razón.") Planta que se usa contra los 
síncopes, desmayos, desvanecimientos, 
etc. — Ximénez, á propósito de los usos 

de la yerba, dice: " tomada 

*' por la boca en peso de tres dramas 
'' dizen que cura la síncope y desmayo, 
" nacidos de humores gruesos, por lo 
*' qual le pusieron este nombre que tie- 
" ne " ( 2 ). 

Yolopaclo ( YoLO-PAir.i: yolvtli^ corazón; pntli, 

medicina: "Medicina del corazón.") 
Planta medicinal, de la que hay dos 
especies; una es cordial, y la otra febri- 

íuga- ( 3- ) 

Yolosdchil YoLo-xocHiTL. ( Véase en la lección 

103a) 



NOTAS. 



1. — Latín técnico.' Mujialorlum coUiíiaiii, J). V.—E. sd/iclmii, F. M. I. En 
la tesis (le farmacia presentada por el estndiante Agnstín Payiú se leda á esta 
planta el nombre mexicano de Yolochkhiü, que traduce el autor « corazón de 
perro.» No es exacta esta interpretación, pues " perro " no es chicliitl, gino 
chichi, y aún con esta palabra, el nombre no significaría " corazón de perro," 
sino « perro de corazón. » La traducción que hemos dado nosotros de " cora- 
zón amargo » está fundada en que las hojas de la planta sou cordifnnnes y muy 
utnargas, tanto que ee emplean como succedáneas del lúpulo en la industria 



- 45^ - 

de eerveíi. Para que el nombre significara " corazón de perro," sn estruc- 
tura debería ser; chichiyolotli ó '^tzcumyolotli. 

2.-=No hemos visto clasificaila epta planta. 

3. — Ximénez, después de distinguir las dos especies que hay de esta plan- 
ta, dice: Nace en C4uaoh¡niingo cjue es tierra caliente en la? quebradas de los 
montes las rayzes beui<las en peso de una onza; dicen que cura el dolor de co- 
razón y las demás yndispusiciones suyas, cura las fiebres y es particular reme- 
dio para los heridos que cayeron de algún alto, y para los azotados. .41gunos 
dizen que sana el cyiicope desmayo y las triste.^as, y demás enfermedades del 
p'.'cho, tomándola quando se van á dormir, es fría y húmida de naturaleza, 
no tiene olor ni sabor notal:)le, la otra especie se dize iiallopatH pitzalivac, la 
qual es vna yerua que no tieue taüo ni ílur ni írulo, produce las ojas semejan- 
tes á las del llantén,, pero n)asgruessas y mas tenaces, y mas angostas, y que 
nacen vna ó dos solamente de vna rayz. Nace también en la dicha región 
caliente en lugares pedregossop, la qual molida y beuida, sánalas calenturas de 
qualquiera manera que se aplique al cuerpo, le resfría admirablemente.» 

No hemos visto clasificada esta planta. 



LECCIÓN CVIII. 
Zacatl, zacate; bajo la forma Zaca. 

Acíizacaíiüísclo.-. Aca-zaca-huitztli. (Véase la le- 
cción 7^ ). 

Arazacate Acá zácatl. ( Véase en la lección 7^) 

('uazacamocate.- ( Cl'auh-zaca-mecatí>: cua/nñt/, ár- 
bol; zara-meca ti, zacamecate ( V. ): 
»Zacamecate de árbol. » Le dan este 
nombre para distinguirlo de los demás 
zacamecates, pues suponen que el be- 
juco que forma la planta es un árbol. ) 
Fruto de una planta, conocido también 
con el nombre de « estropajo » por te- 
ner sus fibras formando una red tenaz 
y resistente, usada por esta circunstan- 
cia como zacate para el lavado, estre- 
gándole con jabón. ( i ). 

Zacagüispacle (Zaoa-huitz patli: r^m//, zacate 

( V. ); huitzo^ espinoso; patli, medicina: 
« Medicina de zacate espinoso.» Xi- 



— 458 - 

ménez traduce: « Medizina de pasto es- 
pinoso ») Planta cuyas raíces « ma- 
xadas y heñidas en vino de maguey 
í pulque ), ó en agua en peso de tres 
dramas, heuaquan según dizen la cóle- 
ra, y la flema por arriba y por abaxo,... 

...» ( XlME^EZ. ). (2 ). 

Zacamecate Zaca-mecátl. (Véase en la lec- 
ción 49. ) 

Zacamiscle Zaga-miztli. (Véase en la lec- 
ción 54^ ) 

ZacnpalO.. ( Zaca-palli: zacatl^ zacate ( V.); jxi- 

Illy color: « Color (sacado ) de zacate.)» 
Tintura de una planta que en algo se 
semeja al zacate, y es una especie de 
con vólvulo, ó enredadera que se da re- 
gularmente en los árboles de huamu- 
chi!. (3). 

ZacapelosÚchil... Zaga-pilo xochitl: zacatl, zacate 
( V.) ó yerba; pilo^ colgado; xochitl^ 
flor: « Flor de yerba colgada.» — Xi- 
ménez traduce: « Planta de yerua coK 
gada.») « Planta cuya corteza de la 
raíz se emplea como febrífuga. ( 4 ). 

Zacate Zacatl. Pequeña planta gramínea 

que cuj^re los campos y sirve de ali- 
mento á los ganados || Paja; cañas 
secas de maíz, trigo, etc. || Estropajo 
hecho con fibras vegetales y que sirve 
para lavar. ( 5 ) . 

Zacatecomate... ( Zaca-tecomatl: cc/^í??/, zacate; ie- 
coniatl^ yaso, tecomate ( V. ): « Vaso 
ó tecomate de zacate.») Especie de 
vaso que se hace con los frutos del 
cuautecomate. ( 6 ). 



— 459 — 

Zacatccllfchi ( Zaca-chichic: zamtl^ zacate ( V ); 

cldchii\ amar<,ro: « Zacate ainarao.») 
Yerba medicinal que, se.i^iin Ximénez, 
« aproLiecha notablemen- 
te á los que se les aceda la comida en 
el estóma^yo por taita de calor natural, 
sana la pomezón de los ojos, y es acó 
modado remed o para resoluer las ven- 
tosidades. ( 7 ). 

Zacatepacle (ZacaTí.e patli: zacatl, zacata ( V ), 

yerba; tletl fueteo; patli. medicina: 
« Yerba medicina de fuego. » Ximé- 
nez traduce: . « Medicamento que que- 
ma de yerua.») Planta medicinal vul- 
neraria y emoliente. 

ZüCaclascale Zaca-tláxcalli. ( Véase en la leo- 

Zacatlascal ción 80*^) 



DERIVADOS. 



Zacatal.. ■• Lugar lleno de zacate ó yerba. 

Zacatera Depósito de zacate. || Hacina de 

zarate. 

Zacatillo Nombre de una planta de las um- 

béliferas. ( 8 ). 

Zacatón Nombre de una planta de las gra- 
míneas. II Raíz de zacatón. \\ Nom- 
bre de un insecto que, por su figura y 
color, se contunde con el zacate. ( 9 ). 

Zacatona] Lugar lleno de zacatón. 



— 46o — 

NOMBRES GEOGRÁFICOS. ' 

Zacamistla Zaca-miz-tla- (Véase en la lec- 
ción 54^) 

ZaCHpGChco. Zaca-petz-cü ó Zaca-petzpan: za- 

Zacapechpail rati, zacate (V. )\f€tztu^ liso, co, en, 

ó fan^ sobre: « En 6 sobre zacate 
liso.» 

Zacatecas ( Véase el número XII de los ejer- 
cicios de la lección yj* ) 

Zacatepec . . . . . . Zaca-tepe-C: 2;ac(7//, zacate ( V; ). 

tepetl, cerro; ¿r, en: « En el cerro del 
zacate. ^> 

Zacatiang'Uis Apócope adulterado de Zaca-tian- 

QUiz co: zacatL^ zacate ( V.); tianqniz- 
tli^ mercado; co^ en: « En el mercado 
ó plaza del zacate.» 

Zacatla.... Zacatla: .'^m^/, zacate ( V. ); tin, 

partícula colectiva ó abundancial: « Za 
catal.» 

Zacatlán Zacatlan: zaratl^ zacate ( V.); tlan, 

junto ó cerca: « Junto al zacate.» 

Zacatilla ZaCa-tul-lan: zacatl^ zacate ( V.); 

tidlin, tule ( V. ); lav, variante de tlan, 
junto ó cerca: « Junto al « tule-zacate. » 



NOTAS. 

1. — El naturalista UrVjina á quien mandé á México ejeniplareí; de esta 
planta, dice « El fruto de la Lxiffa cyUndi-ica es fusiforme, de 15-80 centí- 
metro>i de larpo por 6-10 de grueso, cilindrico 6 ligeramente trígono, cubierto 
de lineas longitudinales de un verde obscuro y verrugas muy superficiales, 
con una red fibn 8i y muy tenaz que llena casi todo el fruto, con semillas pe- 
queñas comprimiHíis. de un blanco sucio, y de margen alado; cuando están se- 
cos se despega con fac lidad la piel, descubriéndose el armazón reticulado, 
que, golpeándole, ai roja las semillas que contiene, v queda formado el estro- 
pajo. 



— 4^'^ i — 



2. — Xo hemos visto clas-iticada esta planta. 

3. — El 1\ Álzate, explicando coiuo hadan los indios los colorea, dice: 
n Árnnrillo. — Se cnece la planta gr'.'ñosa que llaman xacaparle en un poco de 
aijiia, y estrujándola después con las manos, se mezcla la tinta que da con di- 
chos polvos y un poco de alumbre, y en este estado se pone otra vez al fuego 
par.1 <iue bien incorporado, de todo se haga una pasta que desecándola al sol 
se reduzca después á polvo en un metate, para cuando se necesite usar de ella.» 

4. — Xo hemos vista clasificada esta planta. 

5. — Los l)otánicos distinguen las clases siguientes: Zacate de agua: Ses- 
li'ütut pirlu; VAicate amargo, ó altamisa, cicutilla: rarlhrnlinn liiisíernphorit.t, 
11. B. K. Zacate camelote, Oplixincjins hulcifonniK, H. B. K.; Zacate limón, 
t(' limón: Andropogon cllratus f I). C. ; Zacate de manatí, tzrania de agua: Opíis- 
íiu'iiiitt cnis-fjalli, Kunth; Zacate de la muela Hisgrinchiuin sfhnfueri, Wats.; 
Zacate sedoso.- Setaria glauca, kunth. 

6.— El P. Álzate dice: Asimismo el árbol que produce el tecomate se lla- 
ma 7'(a'í/eí"o//iaí/, es en todo semejante al de la jicara, con la sola diferencia 
de ser el fruto más pequeño, del que se disjfouen otras diversas piesas como 
S(in aliituuikx, zucalccomateí^, cuhileles ij cocón. 

7. — Latín técnico: Calea zacatetrrJiicJtt Schl. — Se conoce con el nombre de 
« 8imonillo.li 



!-;.— Latín técnico.- Crautzin linéala, Nutt. 

9.- Latín técnico: Machlenberefm dií<t¡rhop}t>/Ua, k. — Sporobolas wriglttu, 
Munro. — Raíz de zacatón: Epieampcft mucroum, Beuth. 

10. — ^acapesco.—'EA nombre propio es Zacapetzro, q\ie se compone de 
zaca//, «zacate.» de 7)rt2/!c, cosa lisa, v deco, en; v significa: «En el zacate 
liso." 

El Dr. Pefiafiel dice que el nombre propio es ZaraperJccn, compuesto de 
zacaperhtli, cama de paja, y de la terminación ;Kn/;yque significa. " En don- 
de hay camas de paja." Dice que el jeroglíco 
es un círculo de tela de palma ó petate con 
huellas humanas para indicar la acción verbal. 
Xo estamos conformes ni con li estructura 
del vocablo, ni con su significación, ni con la 
inter[iretación del jerogh'fico. 

«Cama de paja» no es zacapecltll!, que no 
significa nada, sino c zactijieprelitli» ( Molina), 
de modo que el nomlire debería ser Zacajie- 
l ^^iS^%S/ «''^Y^-tA \\^^''''-^ />pr/íC(A El jeroglífico lo forma, no un círculo 
^^"*""^ .,<¿v\\\ y»í y de tela de palma ó petate, sino un pedazo de 
tierra cubierto de zacate; y las huellas huma- 
nas, que no forman senda, s-iiio que están en 
desorden, revelando pasos inciertos ó vacilan- 
tes, representan la acción de resbalarse por lo «liso» ( petztic ) del zacate. 
El primyr signo del jeroglífico es fonético, y el segundo ideográfico. 




4^2 

LECCIÓN CIX. 

Zahuatl, sarna, roña, erupción cutánea; bajo la forma 

Zahua. 

CaSftg'Uate Cuauh-zahuatic. ( Véase en la lec- 
ción 29^ ) A lo expuesto en aquella 
lección agregamos aquí la descripción 
que del árbol hace el Sr. D. Melchor 
Ocampo: « Arbusto ramoso, de cor- 
'' teza lisa, blanquizca y esponjosa; ho- 
" jas lanceoladas, felposas por ambas 
*' partes, verdes por encima y grises 
^' por debajo; flores monopétalas, blan- 
" cas terminales.» 

Clalsa^uate (Tlal-zahuatl: tlalH^ tierra; zahuatl, 

Tlalzahuate sarna: "Sarna de la tierra;" estoes, 

acarus de la tierra que produce sar- 
na, ó comezón como la de la sarna.) 
Insectos pequeñísimos que abundan en 
los campos de Tierra Caliente, y que 
cuando pican producen, por su gran 
cantidad, el escozor de la sarna. 

MatlazallUal ( Matla -zahuatl: matlatl^ red; za- 
huatl, sarna, erupción: " Erupción 
como red.") Fiebre eruptiva que pa- 
decían los Mexicanos y demás pueblos 
del Anáhuac, que los Españoles llama- 
ron tabardillo, y hoy se llama tifo. 
Por la figura de red que forman las 
pústulas en el cuerpo de los enfermos, 
le dieron el nombre los Mexicanos. — 
El Sr. Ocampo dice que matlazahuatl 
sionifica " diez granos," porque creyó 
que el primer elemento de la palabra 
era matladli, " diez." 



— 4(33 — 
NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

^aluiatepec........ Zahua tepe-c: zalmatl^ sama, virue- 
la; tepetl, cerro, c. en: " En el cerro de 
la sarna.") 

^illiuatlán Zahua-tlán: zaJmatl^ sarna, viruela; 

tlan, junto á '' Junto al lu^ar 

de la sarna ó viruela." 

^aliuayo Zahua-yo-can: zahua-yo^ sarnoso, 

VlgUíiyo... derivado de zahuatl^ sarna; can, lugar; 

" Lugar sarnoso," ó donde da la sarna. 

LECCIÓN ex. 

ZoLLi Ó ZuLLi, viejo, gastado, usado; bajo la fcrma 

ZOL ó ZUL. ( I ). 

.Vguasol ( Oua zoLLi ú Ohua-zolli: oiiatl ú 

ohuatl, caña tierna del maíz; zolli, vie- 
jo, inservible: " Cañas secas. ") Ca- 
ñas de rastrojo de milpa. 

Cli^ZOl (Tla-zolli: ila, cosa, dXgO] znlH, 

viejo: '' Cosa vieja," y, por extensión, 
« Basura, estercolero, etc.») Basura 
que deja la caña después de molida; 
basura, en general. 

Petasol.... Petla-zolli: jjetlatl, petate ( V ); 

zolH^ viejo: « Petate viejo.») Petate 
cuyas orillas se han destejido y roto. 

TlaZOlmÍQui ( Tla-zol mique: tla-zolli^ suciedad, 

mancha sucia; micquey muertos, plural 
de mirqui, muerto: « Muertos por su- 
ciedad.») Nombre que dan los indios 
á los pollos que mueren al nacer. — 



ÉL 



— 46-1- — 

Dice Sahagún que era señal de que en 
la casa había amancebados. 



NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

AllUasolcuailtla. Ahua-zol-cuauhtla: ahuaÜ, en- 
cina; :r (>///, cosa vieja; cuauhtla^ bos-i 
que: « Bosque de encinas viejas.» 

CalzolcO Cal zoL-co: calli^ casa; zoíli^ cosa 

vieja; co, en: « En casas viejas.» 

CuaSOltitlán Cuauh-zol-titlan: cua/mül^ árbol; 

zolliy cosa vieja; titlan, entre: « Entre 
árboles viejos.» 



NOTAS. 



*-— YiiUí ó ijulli es nna desinencia que indica (jue el objeto que se desig- 
na, y á cuyo nombre va agregada, ha perdido su mérito por estar viejo ó de- 
teriorado; ó, como dice el P. Molina, « significa alguna cosa des- 

j)reciada, ya tiayda, y vieja; » ejcni.: de íecomatl, vaso, se forma tecoinazolii, 
vaso viejo. 

No debe confundirse esta desinencia con zolin, codorniz, que también se 
usa, cuando entra en composición, bajo la formado/ ó zíí/; ejem; Zol-lu, « Don- 
de abundan las codornices;» SnUepec, adulteración de ZiiKepre, " En el cerro 
de las codornices.» Znllc ó ZiiJh se usa siempre como desinencia, y Zolin ó 
Zulin, como elemento princij)al de la palal^ra. 



LECCIÓN CXI. 

ZoQUiTL, cieno, fani^o, lodo, barro; bajo la forma 

ZoQUI. 



Zocjlliaijui ( Aunque hay el verbo zoquiagui^ es- L 

te aztequismo no se formó de él, sino 



— 4^5 — 

de ZoQUi-A-c, que se compone de 
zoquitl^ fan^íío, lodo, de all^ agua, y de 
c, en; y sis^nifica: « En agua de lodo 
ó fango.») Lodo podrido. — De los pa- 
tos y otras aves acuáticas comestibles, 
se dice que « huelen á zoquiaqiá^^ es- 
to es, á la agua cenagosa en que se 
crían. 
Zoqulto.... ZoQL'iTL. Lodo, fango. 



DERIVADOS. 

Zoqilital Donde hay mucho zoquite, 

Zoquitera. Donde hay lodo, zoquite permanente. 



NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

Zoquiapail Zoqui -a-pan: zoquitl^ zoquite ( V. ); 

atly agua; pan, en: « En agua de 
zoquite ó lodo,» esto es, donde hay 
ciénegas. 

Zoquipan ( Zoqui-pan: zoquitl, zoquite ( V. ): 

/'<7w, en, sobre: « Sobre el lodo ó zo- 
quite.) Los Franciscanos edifica- 
ron, en México, un templo en un lu- 
gar, llamado Zoqniapan porque había 
en él una fuente cuyos derrames for- 
maban un lodazal en los alrededores. 

Zoquitla Zoqui TLA: zoquití, zoquite (V. ); 

tía, partícula que expresa abur dancia: 
« Zoquital, » « Lodazar. » 



— 466 — 

ZOQllicillgO Zoqvi-Tzi^-co: zoquitl, barro; tzintli, 

desinencia estimativa; co^ en: « En 
( donde hay ) barro fino.»==En el je- 
roglífico, el color negro de la pelota 
de barro significa su buena calidad, 
pues en los demás jeroglíficos que se 
refieren al lodo, el color de éste es 
pardo. 

Zoquiíinaloyan.. Zoqui-ANalo yán: zoqtátl^ lodo; 
analo^ se extiende; j)'an, lugar en que... 

« Lugar en que se extiende 

el lodo.» 



LECCIÓN CXII. 
ZoYATL, palma; bajo la forma Zoya. 

Azoyate ( A-zoyatl: ath agua; zoyatl^ pal- 
mera, palma: « Palma de agua.») 
Nombre de una yerba medicinal. 

ZoyatanatO Zoya-tanatli: zoyatl, palma; tana- 

tii\ tanate ( V. ) bolsa, saco: « Bolsa 
de palma.» 

Zoyate ( Zoyatl. Palmero, palma ) El az- 

tequismo soyate no se refiere al árbol, 
sino á la materia textil que se saca de 
sus hojas, y á la más ordinaria. En 
este sentido se dice: « sombrero de 
zoyate, » « hamaca de soyate^ etc. 

NOMBRES GEOGRÁFICOS. 

Soyata Zoya-tla: ^royaí/, palma; iia^ par- 
tícula colectiva: « Palmar.» 



— 467 — 

SoyílteilgO ZoYA -TEN-CO: zoyatU palma; tentli^ 

orilla; w, en: « En la orilla de las 
palmas.» 

Soyílltepec. ..,.•• Zoya-tepe-c: znyntl, palma; íepeil, 
cerro; c, en: En el cerro de palmas.» 

Soyatlán.. Zoya-tlan: zoyatl, palma; ¿¿an^ jun- 
to: « Junto á las palmas.» 

ZoyaCcll... ZoYA cal-la: zoyatl^ palma; calli ca- 
sa; la, variante de tla^ partícula abun- 
dancial '' Donde hay muchas casas de 
palma." 

Zoyacan Zova-Can. zoyatl, palma; can, lugar: 

"Lugar de palmas." 

ZoyacingO Zoya tzin-co: zoyatl^ palma; tzintli^ 

desinencia estimativa; co, en; '' En las 
palmas finas," ó '' En las palmitas." — 
Algún etimologista dice que este voca- 
blo es diminutivo de Zoya ¿la; pero no 
es exacto, porque el diminutivo es 
XoyaÜatzinro. 



LECCKJN CXin. 
PALABRAS AISLADAS 

A 



Acaloeagüite ( }—cuahuitl:. ? 

cuahuifí, árbol: " Árbol de ?») 

Pino real, ocote blanco. ( i ). 
AcapulqiieflO. a ( Nombre híbrido gentilicio, com- 

Acapulcano puesto de ^Crt/??¿/or> y de la desinencia 

castellana eño^ ña) Nativo ó mora- 
dor de Acapulco. Lo perteneciente 



— 468 — 

á Acapulco. — El Sr. Miguel Macías, 
en su Diccionario Cubano, trae el adj. 
gentilicio " acapulcano." No repugna 
á las reglas de derivación este adjetivo, 
y creemos que la palabra es castiza, pe- 
ro es inusitada. 
AcaXCS- Acajes... Indios de una tribu de filiación na- 
hoa, que habitaba, antes de la conquis- 
ta, la sierra de Topia, entre Durango y 
Sinaloa. 

Etim. Topia, el nombre de la sierra 
que habitan, se deriva de to/dli^ ídolo 
ó efigie de una divinidad. El misio- 
nero Hernando de Santarén, escribien- 
do á su provincial, le dice: " La pro- 
" vincia de Topia tomó el nombre^de 
*' una tradición fabulosa,muy semejante 
" á la de las metamóríosis de los grie- 
" gos. Dicen que una india antigua 
" de este nombre se convirtió en pie- 
" dra, que hoy ellos veneran en forma 
*' de "jicara," que llaman en su idioma 
" topia, de donde tomó el nombre el 
" valle " 

Don Fernando Ramírez dice: *' La 
palabra acaxes parece ser la misma que 
la de acajcftte^ nombre de un pueblo 
perteneciente al Estado de Puebla, 
ambas corrupción de la palabra mexi- 
cana acamtí^ compuesta de atL agua, 
y de cnxiti^ cazuela ó escudilla, hoy 
también corrompida, '' cajete:" el todo 
significa aUterca^ nombre perfectamen- 
te adecuado á la cosa " 

En la palabra hca.vee hay algo más 
de lo que vio el sabio Ramírez. La 



— 4^9 — 

palabra genuina azteca es AcnTe, que so 
compone de acaociti, alberca, fuente, pi- 
la, y de la desinencia e que denota te- 
nencia ó posesión, y si<,mifica: «el que 
tiene alberca, pila ó tuente.»> Ivsta sig- 
nificación debe refe;i se á la india vieja 
que se convirtió en piedra, en íorma de 
jicara, de que habla el P. Santaren, y 
en la cual ha de haber habido a;:.ma de 
que se aprovecharían los moradores del 
pueblo ó comarca de Topia. 

Como el nombre ^U'^■r(>.■ es netamen*-e 
náhuatl, se lo han de haber puesto á los 
ind:os de Topía los toltecas ó los azte- 
cas que fu.-ron los qne extendieron el 
idioma nahuad, por sus peregrinaciones 
L conquistas, en la mayor extension del 
Anáhuac. Los misioneros al conocer la 
palabra ^ím.r^, la castellanizaron ponién- 
dola en plural, pero no se limitaron a 
a'^egarle la s-, sino que le añadieron la 
sílaba ev, y formaron Araxee^, que, co- 
mo hemos visto, debe traducirse: « los 
que tienen alberca.» 

Debemos advertir que no es lo mis- 
mo Aca]eUi que kcnxe, como dice el 
Sr. Ramirez; porque hrajde, en correc- 
to idioma azteca, se escribe Kcaxit/,y 
s'crnifica '-Alberca," y como nombre de 
pScblo se escribe \caAr, que se com- 
pone de arax'tl. alb-.tca, y de r, en, y 
significa: «En la alberca » esto es, lu^ar 
donde lay ó está la alberca. 
Aoío-nsiíe {^rxihnniic. «Undoso, lo que tiene 

^^^'^' ^ ondas.») No conocemos la palabra, m 



— 670 — 

'Sns elementos- p«^3Xim¿ne2, al descri- 
bir la yerba de este nombre, dice: « 
« ... la qual es una rayz llena de hondas, 
« por la qual forma le pusieron el nom- 

« breque tiene )» Verba que los 

Españoles conocieron con el nombre dj 
Ñuño de Chavez. — Ximénez dice: «, 
... la ray'¿ majada y desecha en orina 
humana y destilada en los ojos, sana sus 
indispusiciones, deshaze las nubes, y 
aquellos males que llaman los griegos 
arxemata, que quiere de'/ir ze<^uera. 

(2) 

Áclsp&tlaCOtC (Axix-patlacotl: aa'ijctli, « meados 

ó orina» {"Mo/ina):, patlarof/, lo que en- 
sancha, derivado de patlahua^ ensan- 
charse lo anj^osto y estrecho: «Que di- 
^ lata (el caño de) la orina.» — Confirman 

esta etimología las siguientes palabras 

de Ximénez: « y aunque tiene 

« esta planta todas estas virtudes, le pu- 
tt sieron nombre de sólo provocar 
« orina, porque este es el más principal 

« y señalado eíTecto que ha/.e ») 

Planta medicinal por sus propiedades 
diuréticas, y además, porquí^, como di 

ce Ximénez: « las rayzes maja- 

« das quando están verdes y aplicadas, 
« sacan afuera las espinas, y qualquierí 

« otras cosas hincadas de la carne > 

líefir, endose á las propiedades diuréti- 
cas de la yerba, dice el mismo Ximénez: 

« beuidas (las raices) en pese 

« de tres dracma--^ provocan admirable- 
« mente la orina, abren sus vías y 1< 
« mundifican » (3) 



— 47t — 

A copas. ....♦.,. t^^f^ofx: r7r^, arriba;/^, de: "De arri- 
ba"') Esta palabra sólo se usa en las 
locuciones "caer, venir, ó llegar n co- 
pas, n y .«-ignifican "lief^ar ó venir de im- 
proviso, pero oportunamente n Se une 
á todos los tiempos d^ los verbos caer, 
venir y llegar La locución "caer á co- 
pas" equivale en el sentido literal, á la 
castellana "caer de las vio;as.'« El vulgo, 
creyendo que acopa se compone de la 
preposición castellana á y del substan* 
tÍAO ¿•^>/<'?,. pluraliza b pahbra y la escri- 
be como si fueran dos: á copas. 

El Sr. E.. Mendoza dice que acnpa es 
un verbo mexicano quí significa ncner 
de lo a'to'fi Molira sólo lo trre como 
adverlio, si^jnificando "de arriba, m uha- 
cia arriba. II 

AcuispaSOl AcUETZPAL -tapazollt: acíictzpa^n^ 

lagartija acuática; tapazoüu nido: ''Ni- 
do de la lagartija acuática." — Ximénez 
llama á esta yerba acuur-pazollí^ y tra- 
duce "nido de lagartija." Esta signifi- 
cación se expresa con el vocablo ciietz- 
paltapazüllv 

Acsoyate.. a c x o y a t l. ( Etim . desconocidr.) 

Planta de muchos tallos derechcs, de 
hojas largas y tuertes y dispuestas con 
simetría. De esta plar.ti hacían, y hacen 
hoy, buenas escobas. (4) 

Arhiilíüísclarsc... (V. Chagüiscle.) 

Achichinar Este verbo, dé estructura castellana, 

se compone de la preposición castellana 
á y de la supuesta íorma verbal chichi' 
fiar, formada del verbo mexicano cM^ 



clilnoa^ quemar, tostar, . cbamuscar.— 
Chamuscar. 

Aclliote. AcHiOTL. (P'timo1o,^ía desconocida.) 

(5) Árbol de poca altura, hojas alternas 
con lai'^os peciolos y fíores rojizas. De 
su fruto se hace una bebida refi i «^erante 
y una pasta roja para teñir. |1 Pa.sta tin- 
tórea que se saca del fruto de este ár- 
bol. (6) 

Aclioque Achoqiten. El Dr. Peñafiel dice: «De 

oritren desconocido; parece palabra jne- 
xicana.» A.'-í lo creemos también noso- 
tros, aunque no hemos acertado á dis- 
tinguir sus radicales. El P Saliaoún ha- 
• bla del axnqiten^ y dice: «Hay una ave 
en esta tierra, que se llama aduxjuen, es 
del color de las ¡^Tullas; pero mucho 
menor: tiene las piernas y el pico lar<^o, 
anda en la a.ííua como pescado, y tiene 
el alar de éste » Tal vez achoquen sea 
adulteración de í7.;i:í'í/w<?;?.) Nombre que 
dan en las cercanías de Pátzcuaro al 
iiajolote.il Tal vez por la fi_L:;ura rara de 
este animal, por su métame irfos's, le die- 
ron el nombre del ave axoi]W)i^ que, 
como dice Sahagún, «anda, en el a^ijua 
como pescado,» pues describe el «ajo- 
lote» entre los pescados. 

Arliotlín..: ( ?) Nombre que dan en Co- 

Arliiotlin lima al mático. Tal vez sea una adulte- 

r ic'ón d ^ achiof/^ aunque las plantas son 
muy diversas. (7) 

Agua ate (Atiuaga - CUAHUITI.: ahimcatl, tes- 
tículo; citdhiíitl. árbcl: h Árbol de tes- 
tículos.») Árbol de la íamilia de las 



— 473 — 

lauréaceas, de echo á diez metros de 
altura, muy frondoso, de hojas blancas 
amarillosas, y cuyo fruto tiene la fií^u- 
ra de un testículo de borrego. I] Fru- 
to de este árbol. El mezocarpo ó pul- 
pa del fruto se usa como alimento, y 
goza la reputación, entre el vulgo, de 
aumentar la secreción de la esperma. 
El jugo de la semilla sirve para marcar 
la ropa de una manera indeleble. El 
epicarpo ó cascara se usa como vermi - 
fugo. (8). 

Agüeyacle (Ahueyactli. Radicales descono- 

Ahuey ac la.... cidas. ) Serpiente de tres á cuatro píes 

de largo, de diversos colores, y sin cas- 
cabeles. Según el Dr. Hernández, es- 
ta culebra comunica aquella especie de 
vacuna que los griegos llamaban /le- 
morrhoos, con el cual el herido echa san- 
• gre por la boca, por la nariz y por los 
ojos. 

Ag'üichlclü ( Ahuiac cHiCHic ó Ahuiyacchi- 

CHic: ahuiac ó aliuipac, cosa olorosa; 
c/iickic, amargo: « ( Yerba ) olorosa y 
amarga.)» Planta que produce una ca- 
labacilla, especie de coloquintida, muy 
olorosa y amarga —= El vulgo la usa co- 
mo drástico, pero es muy peligrosa- 

(9)- 

Agüilote ( Ahuilotl. Radicaos desconcM- 

das. — EhSr. Dr. Peñafiel dice que li- 
teralmente se compone de atl, agua, y 
de huilotl, paloma. Es verdad, pero 
« paloma de agua » nos parece un nom- 
bre inadecuado para una fruta.) Nom- 



- 4'4 - 

bre que le dan en Jalisco al coyotowate 
( V. j. II « Agiiilotes. » entre rufianes, 
los testículos. ( lo ). 

Alacílte... ( Allacatl. Radica/es desconoci- 
das. « Auenencia para sacar miel de 
los macrueyes.» (Molina.) Acocote. 
II Bule, ( II). 

Alacie ( Alactic: deleznable, resbaladizo,) 

Planta herbácea muy fibrosa, cuyos ta- 
llos son tan resistentes que, antes que 
romperse cuando se tira de ellos, se 
resbalan y escurren de las manos. — 
Últimamente se ha ensayado en la fa- 
bricación del papel. ( 12 ). 

Amilote ( A-milotl: afi, agwa; milotl, 

? ) Pescado blanco de los lagos 

de México, de un pié de lar^^o, y cin- 
co aletas: dos sobre la espalda, dos á 
los dos lados del vientre, y una debajo 
del mismo vientre. * 

Aiuozoqueño. ña. Derivado castellano de Amozoc con 
la desinencia gentilicia eño, eña. Na- 
tural de Amozoc. II Lo perteneciente 
á este pueblo. Espuelas amozoqneñas^ 
espuelas de muy buena calidad que se 
hacen en ese pueblo. 

A pachurrar ( Este verbo, de estructura castella- 
na, está formado de la preposición cas- 
tellana (7, y de la supuesta forma ver- 
bal pacfiurra]\ íormado del verbo me- 
xicano patzna, apretar á otro, abollar 
algo, ablandar fruta ó cosa semejante. 
Los diccionarios españoles traen el vo- 
cablo despachurrar. La Academia no 
da ninguna etimología . Monlau dice 



— 475 — 

que es voz jocosa y familiar de orif^jn 
desconocido; pero que se formó proba- 
blemente teniendo en cuenta el verbo 
despanzurrar. Más bien creemos que 
al darle forma castellana al verbo me- 
xicano patzoa ( pachoa ó pachua ) , se 
tuvo presente la desinencia urrar de 
despanzurrar. — El Sr. Macías dice que 
se compone de a y de po.chorra, voz 
derivada de pachón, procedente del 
latín pactum^ supino de pangere, clavar 
en tierra, fijar, plantar Nos parece 
menos forzada la etmiolos^ía mexicana, 
en la que no hay necesidad de alterar 
la significación de los verbos.) Aplas- 
tar una cosa estrujándola ó apretándo- 
la; y también, simplemente, como dice 
el Sr. Ocampo, apretar, comprimir, 
aplastar. 

Apasotíí Véase Epasote: 

ApíiyíiUíir. '. Véase Payanar. 

A|jO semillarse .... ( Este verbo, de estructura castellana, 
está formado de la preposición caste 
llana «, y de la supuesta forma verbal 
poscaliuar^ derivado del adjetivo tí\q.- 
yixcdiao poxcauhqui^ cosa mohosa ú ori- 
nienta ) Enmohecerse, oxidarse, crear 
orín al^^una cosa. 

Apochinarse ( Este verbo, de estructura castella- 
na, se compone de a, preposición cas- 
tellana, y de pochina, cardar lana ó al- 
godón.) Deshilacharse una tela; gas- 
tarse por el uso el borde de un vestido. 

Apoyomate ( A-poyomatli: ? poyomntU^ 

flor semejante á la rosa: ?) La 



— 476 - 

yerba llamada « camelote,» gramínea. 
Sep^ún Ximénez « majan los in- 
dios esta yerba entre dos piedras, cuan- 
do quieren bañarse fregándose con ella 
todo el cuerpo, porque dizen que les 
aprieta las carnes y las coníorta con su 
buen olor » ( 13 )• 

Atecate (Atec-atl: «¿é-c ? ? 

atl^ agua: « Agua turbia,» según el 
Sr. M. Ocampo.) Agua en que la mo- 
lendera se está humedeciendo las ma- 
nos mientras hace las tortillas. 

Atecolotarse Véase Tecolote. 

Atecomate. ( Atecomatl: atl, agua; tecomatJ^ 

tecomate ( V. ), vaso: « Vaso para be- 
ber agua.» 

Atetepiz ( Ate-tepitztic: atetl, huevo; Upitz- 

tíc^ cosa dura: « Huevo duro:) Escara- 
bajo que se cría en los pantanos, seme- 
jante al escarabajo volátil, en el tamaño 
y en la figura Se le da el nombre de 
« huevo duro,» por la figura ovoide y 
por la dureza córnea del caparazón de 
este animal. 

Axca, áxcale,... ( Axcan; ahora; axcan quema, alio- 

axcan quema... ra sí.) ¡Ahora! ¡ahora sí! i eso es! 

Estas expresiones mexicanas s''>lo se 

usan entre los indios y la gente grosera. 

Axi. Aji ( AxiN. «Cierto ungüento de esta 

tierra,» — dice Molina.) Substancia gra- 
sa producida por un insecto hemiptero, 
que se encuentra en varias localidades 
de la República, tales como llruapan, 
Yucatán, Tlacotalpan, etc.; vive sobre 
el jobo, el ciruelo y el palo mulato. 



I 



- 47^7 - 

Los indios de Uruapan forman con el 
axi^ para entresi^arlo al comercio, ma- 
sas como de 3 50 gramos de peso, que 
envuelven en hojas de maíz Los in- 
dígenas lo usan en las erisipelas, y co- 
mo resolutivo y vulnerario; también lo 
aplican á las hernias, mezclado con hu- 
le, suelda, trementina y arrayán; y, 
en bizmas, para las metrorragias y otras 
enfermedades del útero. En las artes 
lo emplean como un excelente barniz 
para la madera y metales: es el que 
usan para barnizar las jicaras. — No de- 
be contundirse el aztequismo axi ó aji 
con la misma voz axi ó aji con que 
designaban los Españoles al cJiilli ( chi- 
le ), la cual voz trajeron á México de 
Haiti. ( 14 ). 

Ayacahuite { Aya-cuahuitl: aya ? 

cuahuitl^ árbol: « Árbol de ?») 

Árbol de la familia de los pinos. (15)- 

Ayate ( Avatl. E/¿m. desconocida. ) Man- 
ta tejida con raleza hecha con fibras de 
maguey. — Sahagún, hablando de los 

jóvenes educandos, dice: « y 

vestíanse con las mantas de maguey, 
que se llamaban ayatl^ las cuales eran 
tegidas de hilo de maguey torcido, no 
eran tupidas, sino flojas y ralas, á ma- 
nera de red » — Hoy los indios 

del campo usau el «ayate,» pero no co 
mo vestido, sino como manta para car- 
gar varias cosas. (16). 

Ayocote ( Ayacotli. « Frijoles gordos,» di- 
ce Molina. No hemos podido fijar los 
elementos de esta palabra.) Especie 



- 478 - 

de frijol, casi del tamaño de una haba, 
ordinariamente morado; los hay negros 
blancos y pintos. ( 17 ). 

Azayacatc (A xayacatl: «¿/, agua; xayacatl^ 

cara, rostro: « Cara del agua.») Una 
mosca de los lagos de México, de cu- 
yos innumerables huevecillos que pone 
en los juncos y en los gladiolos ó iris 
del lago se forman grandes costras que 
los pescadores venden en el mercado 
con el nombre de agiiaude. ( V* ) Los 
huevecillos y las moscas cubren gran- 
des partes del lago, de suerte que for- 
man su cara ó superficie, y de ahí vino 
el nombre del animal. 



DERIVADOS. 

Aciguatarso Derivado de aciguate. — ^No hemos 

podido fijar la significación de esta pa- 
labra; pero si podemos afirmar que no 
tiene la que da el Diccionario de la 
Academia, pues aquella, como dice el 
el Sr. Macías, en su Diccionario cuba- 
no, es distinta, así como su origen ó 
derivación; y, por consiguiente, tiene 
razón el mismo Sr. Macías, cuando di- 
ce que el vocablo que registra la Aca- 
demia no viene del idioma mexicano, 
como lo asienta Monlau. 

Achiotillo Derivado de achiote. Granos del fru- 
to del achiote^ con los que se prepara 
la materia colorante que lleva el nom- 
bre de achiote. 



— 479 — 

Aguacatal Derivado de atjuaeate. Terreno sem- 
brado de árboles de aguacate. 

Afiíliacatera La mujer que vende aguacates. 

Aguacatero El árbol que pjoduce el aguacate. 

También se le da el nombre del fruto. 

Aguacr.tillo Diminutivo despectivo de aguacate^ 

por la semejanza que tiene con esie át - 
bol y porque su fruto no es comestible 
como el de aquél, — Árbol silvestre de 
la familia de laureáceas, de diez á doce 
metros de altura, sus flores de un color 
blanco amarilloso, y su fruto negruz- 
co, (ig). 

Ayatada Derivado de ayntar. — El acto de 

a^flf^ar á una cabalgadura. j| La can- 
tidad de frutos ó semillas que cabe en 
un ayate atado por las cuatro puntas . 

Ayatar Este verbo, de estmctura castellana, 

se deriva de ayate. ( V ) Limpiar el 
lomo de las cabalgaduras estregándo- 
las con un ayate. 



\ém 




n 



Guacamole ( Adulteración de ahuaca-mo/li^ ahua- 

catl, aguacate^ mo/li, manjar: « Man- 
jar de aguacate») Ensalada de agua- 
cate. 



Aguarate maduro, Refrán que alude á las virtudes 
pedo seguro carminativas que tiene el aguacate. 



— 4Bo — 

AgUA pasa por mi Adivinanza con la que, todavía á 
casa» mediados del siglo pasado, divertían 

Cate de mi corazón; k los niños sus candidas abuelas. 

AI que me lo adivi- 
nare 

Se le parte el cora- 
zón. 

Es aguacate con Se dice de las p)ersonas sosas, alu- 
pan. diendo á lo insipido del aguacate 
comido de esa manera. 

Tener cara de Aya- Ser cacarizo. 

te 



NOTAS. 



1. — Latín técnico: Puius ayocáhuite Ehrenb. 
2. — ^No hemos visto clasificada esta planta. 
3' — No hemos visto clasificada esta planta. 

4. — Borunda dice que el acxoyatl es el árbol del Perú, que se le da á co- 
mer á los censondez. 

Clavijero dice que los sacerdotes mexicanos la sangre que se sacaban por 
penitencia la recogían y guardaban cuidadosrmente en ramos de Acxayatl, y 
hace de la planta la descripción que htm )s dado en el texto. 

Latín técnico: Los Sres. Alcocer y Ramírez, al acxayatl lo llaman Abies 
religiosa, que es el abeto, jalocote, pinabete ú oyamel; y á la campanilla sil- 
vestre, que llaman acxoyatic, la denominan pomcea capillacea. Creemos que 
ninguna de las dos es el acxoyatl que describe Clavijero 

5. — Dice el Sr. E. Mendoza qué esta palabra, que él convierte en aquiotl, 
se compone de atl, agua, y de quiotl, vastago de maguey; pero nosotros cree- 
mos que es arbitraria esta etimología, por que ningún autor trae la palabra 
aquiotl, y por que nada hay de común, najo ningún aspecto, entre el achiote 
y el maguey, ó su vastago y el agua. La verdad es que la etimología es des- 
conocida. 

6.— nEI P. Sahagún, hablando de los coloree dice: «Hay una color do- 
rada blanquecina que se llama chiotl, nácese en tierras calientes, es flor que 
se muele, es medicinal para la sarna; y si se mezcla con el ungüento que se 
llama axi, se hace de color dé vermellón. 



— 4^1 — 

A título de graciosa, por la originalidad del estilo, y de titil, por loa di- 
versos usos que le asigna á la planta, insertamos la descripción de Fr. Fran- 
cisco Ximriies: «El árbol llamado achinll, que llaman algunos changuarica, y 
otros pamaqua, es en grandeza y tronco, y en toda su forma muy semejante 
al naranjo, tiene las hojas como fas del olmo, en la figura, aspereza, verdor y 
color, en la corteza, tronco y rramas es rojo intrínsico y que inclina más á 
verde el madero mismo, es espinoso y blanco, tiene las flores grandes á n\a- 
nera de estrellas de cinco hojas, que de blanco tiran á rojas, la fruta es seme- 
jante á los erizos, del tamaño y grancleza de pequeñas almendras, que discu- 
rren de largo á largo, esta fruta cuando está madura se abre y muestra dentro 
de fí ciertos granos muy rojos, semejantes en la forma á los granillos de las 
bubas algo mas redondos. Nace en lugares calientes como en Guaxaca, Te- 
guantepec, Huazaqualco, en lugares más secos que húmedos, como aquellos lo 
eon, resfría en 3 grado con parte de alguna sequedad y astrinción, estiman en 
mucho los yndio5 este árbol, y así le siembran cerca de sus casas, tienen ojas 
todo el año, produce la fruta á la primavera, en este tiempo se suele cojer la 
madera, que es vtil para sacar fuego, como de pedernal, fregando vn palo con 
otro, la corteza es muy acomodada para hazer sogas y maromas que sean mas 
recias que las de cáñamo, la simiente es vtil para los pintores porque se toma 
della vn famoso color de grana, enfnndido en algún licor que sea tainbien 
frió, y no es de menor provecho para el vso de la medicina, por que bevido y 
aplicada por de fuera mitiga los ardores de las calenturas cura las cámaras de 
sangre, repele los tumores é hinchazones, por lo qual se puede mezclar como- 
dadissimamente en las hepitimas y heñidas refigerantes, y apoBsimas y jule- 
pes y en qualesquiera otros medicamentos fríos y mantenimientos, y se he- 
cha también en aquella viciosa beuida del cacao, para refrigerar, y dar buen 
gusto gracia, y color á las tablillas, mitigua los dolores de los dientes, naci- 
dos de causa caliente conforta y proboca la orina, y mitigua la sed, y no falta 
quien lo vsa en lugar de azafrán en la comida, adrezaule para dar color, desta 
manera tomanse los granos bien maduros, y hechandolos en agua caliente me- 
neándolos siempre á vna mano sin cesar hasta que hayan dejado todo el color 
en el agua, y luego lo dcxan assentar y hazen dellas vnas tortillas, casi de 
la misma manera que suelen hazerse en el añir, ó muitli 6 xiuhquiUil, para 
vsar del quando se ofrece la necessidad, es tan tenaz y pegajoso, este genero 
de color, que vntado con el qualquiera cosa vna vez, no es posible quitarse, 
cura la sarna y las Higas, conforta el estomago, detiene el fluxo de las cama- 
ras, mezclado con las cortezas del cacao, acrecienta la leche, y haze que el 
chocolate no haga daño en cualquiera cantidad que se beva por que por su 
causa se suele dixerir fácilmente sin perjuycio de ahito, y supresión esta mis- 
ma color si la meiclan con orines, y vntan algún lienzo, es imposible quitar- 
se aunque con mucho cuydado loestreguen aviendose secado primero al sol.» 
El P. Clavijero, hablando de las planta.«< notables por su fruto dice: el fruto 
del achiote servía antiguamente para los tintes, como sucede en los tiempos 
presentes; con la corteza del árbol se hacian cuerdas, y de la leña se sacaba 
fuego por medio de la fricción, como acostumbraban los antiguos pastores de 
Europa. Esta planta se halla bien descrita en el Diccionario de Mr. de Boma- 
re. — El erudito Alcedo dice: «Semilla indígena de la América, que la gente 
vulgar suele mezclar en el chocolate: se produce en la Miteladijíla, que es del 
genero de la Decandria digynia, cuyo cáliz consiste en cinco segmentos, la co- 
rola en otros tantos pétalos insertos en el cáliz, y la cápsula de dos bálbulas 
iguales: entre los pequeños íilamentog ú hojas de este árbol está el fruto, que 
eon unos granitos CTicarnados como el vermellón y de figura cónica, en un 
erizo blando de tres dedos de largo, del cual haceu pasta; se usa también pa- 



— 482 — 

ra los condimentos en lugar de especie, y se trae mucha cantidad de Europa 
para los tintes: es el Rocón délos franceses, y Urucú de log botánicos.» 

7. — Latín técnico: Piper augmtifolium, Ruiz et Pav. El vulgo le da los 
nombres de «cordoncillo» y «soldadillo.» 

8. — Es curiosa la descripción que hace del aguacate Alcedo, en su Dicción. 
Geográfico de América; dice así: — «Árbol que se mantiene todo el año frondoso 
y da el fruto dos veces: es parecido en el tamaño y color á la pera de D. Guin- 
do, con la diferencia de tener más prolongado el cuello; la médula es blanda y 
verde gai, semejante á la manteca y de sabor insípido, por lo qual se come 
con sal: la corteza es consistente como la de la naranja cuando está seca, el 
hueso es grande, de figura elíptica que remata en punta lisa y de color de cas- 
taña, estregando con ella un lienzo blanco le da un color acanelado permanen- 
te y fino: en el Perú se llama Palta. «Los franceses le llaman avocat y al áb- 
bol abocatier, que un autor de diccionario traduce: abogado y abogado. So- 
bre esto dice el Sr. M. Maclas» nada decimos del abogado de que habla 

Chav, por que se nos antoja, que el tal abogado no tiene clientela por ser una 
traducción del francés criollo avocat, fruto del avocatier, de donde el ahogadero 

de los galiparlistas » Los indios distinguían la especie grande, /¿acoíín- 

huacatl, y la pequeña quilahuacatl. Los botánicos modernos distinguen cuatro 
variedades: vulgaris, oblonga, microphyla y uch^edana. Además de la especie 
Persea gratissima, se encuentran en la República las siguientes: pesca drimifolia 
Schiende, conocida con el nombre de aguacate oloroso; per.s«a a.rnplexicaide, 
Sch. ; persea pachipoda, Eremb. ó aguacate cim&TTÓTi; persealigtie, Sch.; y per- 
sea butyracea, que es la que lleva el nombre vulgar de pagua 6 palta manteco- 
sa, como la llaman en el Perú y en Acapulco. Un diccionarista español dice 
que lo que se come de este fruto es el almendrón y que se tira el mezocarpo 
como cascara. D. Melchor Ocampo, refiriéndose al pasaje anterior, dice: «Ad- 
vertimos de paso que el hueso de que habla el Diccionario no es hueso y que 
nunca ha sido un manjar agradable. Omitimos la corrección sobre el grandor 
de una pera grande y otros particulares á que suponemos alude el Sr. L N., 
porque nuestro objeto no es corregir el Diccionario cosa de la que nos juz- 
gamos muy poco capaces.» 

9. — Latín técnico: había sido clasificada como Brionla variegata, pero 
el Sr. Urbina dice: que corresponde á la Cayaponia racemosa, Cogn. — Se co- 
noce también con los nombre de chichicayotl, ayotectl, azazal, agualachtl y 
tololonchi. 

10. — Latín técnico: Vitex mollis, H. B. K. 

11. — Latín técnico: iMguaria vulgaris Ser. 

12.— No hemos visto clasificada esta planta. 

13. — Latín técnico: Cyperus articulatus L. 

14. — El P. Sahagún, hablando de los que vendían medicinas en el tianguis 
dice: «El ungüento amarillo axin tiene lo siguiente.- que es muy amarillo, 
blando y cálido; este (mn se hace de unos cuquillos como moscas que na- 
cen en el árbol que se dice axguamil, cuyas moscas las comen, y ponen huC' 
vos de que se engendran los dichos, y como van creciendo páranse redondi- 
llos, y siendo grandecillos, pacúdeuloa del árbol y cógenlos para cocerlos, y 



~ 483 - 

y estando rocidoe, de ellos eeprimen el arin que es como ungüento amarillo, 
y lo envuelven con cáFraras de mazorcas de maíz. La calidad de este axiri es 
B er caliente, gegún dicen los que lo han eeperimentado, y tan caliente que 
parece fuego, con él se untan los pief? los caminantes para guárdalos del frió, 
y que no se hagan grietas; ablanda ó aplaca la gota, poniéndolo sobre la par- 
te donde se siente tal dolor: nntan también los labios con el, para que no se 
hiendan. Para que sea bueno contra la gota, mézclase con una yerba molida 
que se dice co/o^2¡7rica2í/í, y para que sea bueno contra el frío, mézclase con 
cisco por que nose derrita.» El P. Ximénez trae algunas novedades acerca 
del axi; dice así: «Nace en ciertos árboles que los naturales llaman quopalli, 
ó en otros, que por similitad que tienen llaman los nuestros españoles cirue- 
los, el cual árbol sino me engaño, se podría reducir á las especies de los mi- 
rabolanos arábicos cierto genero de gusanos, pelosos y ásperos; que llevan 
Axxi de color rubios y apenas de dos dedos de largo del gordo de vn grueso 
cañón de ganso, los quaks gusanos quitan los yndios de los arboles, y loe po- 
nen á cocer al fuego, en agua hasta que se deshazen de manera queda nadan- 
do la grosura por encima de la misma color la cual guardan y recoxen para 
muchas cosas, y lo hacen bolas, como las que suelen hazer, de la mantec-a de 
bacas, en :iue se alia color y blandura de azeite, y las mismas comodidades, 
y provechos que puele aliarse en el aieite aunque asta aora no sea intentado 
echallo en la comida, mitigua qualeequiera dolores que aya en cualesquiera 

Í)arte del cuerpo relaxa y modifica los nervios encogidos, y rebeldes, resuelve 
os tumores y apostemas y si naturaleza inclina mas á e=to las madura aprove- 
cha á las llagas y á los pasmados y acava de sanar la yrisupula, quando vaya 
en declinación y mezclada con tennentina y tavaco es muy hutil álos que pa- 
decen hernias, por que relvuelve brevissimamente los ajuntamientos de hu- 
mores, de qualquiera manera que sean.-» El naturalista Llave hizo la descrip- 
ción y clasificíción técnica del ari, en un artículo publicado en el primer to- 
mo del Apéndice al Diccionario HiMárico Geográfico de México, que no inserta- 
mos por ser muy extenso. El sabio D. Alfonso Herrera termina un estudio 
que hizo de este iu.seeto, con las siguientes palabras: «Si se procúrasela pro- 
pagación de este insecto en vez de destruirlo, cnmo se ha hecho hafta hoy, 
se crearía una industria que libraría al país, cuando menos, de pedir al extran- 
jero el aceite de linaza que se consume y se recibe adulterado las mas veces 
con aceite de pescado, lo que hace mas lenta su desecación.» 

15. — Latín técnico: Pinus ayacahuitee, Ehrenb. 

16. -^El Sr. E. Mendoza dando la etimología de este nombre, dice: «Qui- 
za sea de ayac, ninguno, nadie, negación, y atl, agua. Lo que sirve para 
librarse del agua, para enjugarse.» Lo primero se expresa con amopalti, y lo 
segundo, con huaquiltía ó huatza: de estos verbos se podría formar un substan- 
tivo, sin necesidad de recurrir á la f>erifraais ó circuloquio empleado por el 
Sr. Mendoza. Además' es tan rala la tela del uyate, que apenas sirve para li- 
brarse del agua. 

El aztequismo ayate no comprende las telas de algodón, como dice el Se- 
ñor Jesús Sánchez. 

17. — El P. Clavijero dic«: «La legumbre más apreciada de los Mexicanos 
era la judía ó habichuela (frijol), de la cual hay mayor número de varieda- 
des que del maíz. La mayor es la llamada ayacotli, que es del tamaño de un 
haba y nace de una hermosa flor encarnada.» 

Latín técnico: Phaseolus mnltiflorus, L. 



— 484 - 

18. — Latín técnico: Pereea carolinensis ó Lauras borbonia, L. — Hay 
especies que no están determinadas. 



LECCIÓN CXIV. 
PALABRx\S AISLADAS. 



C 

Cacalosuchil...... cacalo-xochitl. (Véase en la lec- 

Jacalosuchil ciónCIII.) A lo expuesto en aquellalec- 

ción hay que agregar lo siguiente:Ximé- 
nez dice: « Del árbol que llaman cacalo- 
xochil^ que quiere decir flor de maíz 
tostado.» Molina trae en su Vocabu- 
lario las palabras « tostar, » « tostar 
maíz, » « tostada, » y ninguna de las 
corespondientes mexicanas tienen la 
menor semejanza, con cacalo, que es 
el primer elemento de la palabra, que 
pudiera traducirse « maíz tostado » 
En el artículo cacolotl^ dice Molina: 
cuervo, ó tenazuela de palo para des- 
pauiar candelas, ó para comer granos 
de mayz tostado en el rescoldo. » Se- 
gún esta tradución, las tenacillas y no 
el maíz tostado llevarán el nombre de 
cacaloél, y cacaloxochitl será « flor de 
tenacillas con que se come el maíz tos- 
tado. » No obstante lo expuesto, cree- 
mos que cacalotl puede significar « maíz 
tostado, » porque en un pasaje de la 
Historia escrita por Bernal Diaz del 

Castillo, se lee lo siguiente: » y 

« también Sandoval me dixo: pues yo 



— 485 — 

juro á tal tampoco ten^o un puño de 
maíz de que tostar, y hacer cacalote ....^^ 

Cacalote Cac^^lotl. Cuervo, ave del tamaño 

del 'zopilote, de color negro, como vi- 
sos pavonados. 

EsTi.vi. Creemos que cacaloü se de- 
riva de cacalli^ reduplicativo de colli ^ 
casa, y que si<:^nifica algo así como « ca- 
sero, » pues este animal se domestica 
fácilmente y anda en las casas robándo- 
se, como las urracas, todo lo que en- 
cuentra; y confirma nuestra opinión lo 
siguiente que dice Sahagún: « Hay tam- 
bién cuerbos como los de España, llá- 
manlos cacaíutl, ó calli ó cacalli. » (i) 

Cacalote Cacalotl. «Maíz tostado. { Véase 

el artículo anterior. ) 

Cacalotel (Cacalo-tetl: cacalotl, cuervo; ietl, 

piedra: « Piedra del cuervo. » aludien- 
do á su color, pues la piedra de que se 
trata es muy negra.) Piedra negra que 
estalla cuando se le pone en el fuego. 

(2) 

Cácasele (Cacaxtli. « Escalerillas de tablas 

para llevar algo á cuestas el tameme. » 
dice Molina). Especie de ¡macal^ y de 
alacena portátil, como dice la Acade- 
mia en que los indios transportan va- 
rias mercancías y otras cosas. — El Se- 
ñor Ocampo determina muy bien este 

mueble, pues dice: « diferenciar- 

se del tinacal en ser mayor y de distin- 
ta figura, como dispuesto para cargarse 
sobre la espalda, mientras aquél se car- 
ga sobre el lomo de animales y ordina- 
ria mente acompañado de otro igual. » 



— 486 — 

Cacigüi ele... (CoACiHUiZTLT, derivado de coacihai, 

enter niarse de gota, estar paralítico ó 
reumático.) Gota, reumatismo ó pará- 
lisis. 

Cacle (Cactli. « ^-'ipatos, sandalias ») San- 
dalias que usan los indios, más ó menos 
finas. — La Academia dice: « Sandalias 
toscas de cuero, muy usadas por los in- 
dios y también por la tropa cuando ca 
mina. » Esta difinición no es exacta, 
por que sólo es aplicable al calzado lia 
mado « guarache » ( V. ) El calzado 
de los reyes aztecas consistía en sanda 
lias formadas con planchas de oro, y, 
sin embargo, se llamaban cacles. — Es 
menos inexacta la definición del Dr J 
Sánchez, que dice: « ^apatos usados 
por los indios, que consisten en una sue- 
la de piel, con un talón, sujetos á la gar- 
ganta del pié por medio de correas 
El Sr. Ocampo, en términos más gene- 
rales, y, sin embargo, más exactos, di- 
ce: « Especie de calzado que deja casi 
todo el pié descubierto, pues la suela 
sólo se sostiene con dos anchas fajas. » 

(3) 

CaCOíllite Cacomitl. « Ciertas raices que tie- 
nen sabor de castañas. » ( Molina).' 
( Radicales desconocidos). ( 4 ) F^lantal 
que vive en la mesa central del territo 
torio mexicano, de flores muy hermo 
sas, á mauera de lirios, en forma de co- 
pa, por lo común rojas en la periferia 
amarillas en el centro, pero con man 
chas también rojas. La raíz o tubércu 
lo de esta planta es rica en fécula, y se 



48; — 



Oí iniisürliil 

TV 



usa como alimento, cocida en agua. La 
ílor se conoce también con el nombre 
de " flor del tigre, h úc'elomcliil ( V. ). 
y " flor de la maravilla, n y la planta, 
con el de yerba de la Trinidad. ( 5 ) 

Cajete Caxitl. " Escudilla, m dice Molina. 

( Radica/es desconocidas). Vasija ancha 
de íorm.a semiestérica, de barro cocido, 
sin vidriar. 

Cí-slanfuniiclnpii, (Tlallan-tlacua cuitlapilli: t/a/- 

Talaiicacuiílai»il lan, debajo de la tierra; ilacuatziii^ 
clacnachi ( V. ); ndüapilíi, cola: " Co- 
la de clacuachi subterráneo," aludien- 
do á que las raices de la planta, parecen 
colas de clacuachi.) Raíz purgante, de 
las que hay varias especies. ( 6 ) 
.. (tlallais-xochitl: tlallan^ debajo de 

raíansÜCÍlil la tierra; ococh.itJ, flor: "Flor subterrá- 
nea, n En la descripción que hace x^" 
ménez de esta planta, no hay alí:íuna 
circuntancia que justitíque este nombre.) 
Planta que emplean los indios como 
diaforético y diurético. — " Especie pe- 
regrina de poleo ó de tragoregano, " 
dice Ximénez. ( 7 ) 

Ciileglial (No conocemos la palabra azteca de 

donde sf haya formado c.He vocablo). Es- 
pecie de morillo delgado, de madera de 
oyamel^ que se emplea en la construc- 
ción de las casas, ya en los techos, ya 
como puntales para íormar la armadura 
de las cabanas. 

Calzonzi (cal-tzol-zin: cactli^ sandalia, zapa- 
to; zolli^ viejo, gastado por el uso; tziiitli 
expresión de diminutivo reverencial: 
« S. M. el de los cacles viejos. » ( 8. ) 



-^ 488 — 

Isiombre ó apodo del rey de Michua- 
cán, que vino á visitar á H. Cortés á 
México, después de consumada la con- 
quista de esa ciudad, y á quien asesinó 
vilmente Ñuño de Guzman { 9 ) (Es 
muy curiosa esta nota. ) 

Camaclial ( Cama-challi: camatl^ boca; challi^ 

cuya significación no ha podido deter- 
minarse en ninguna de las palabras en 
que entra en composición, como Ohal- 

cOy chai cki-huitl^ etc. etc,. « ? 

de la boca. »— Molina traduce: « qui- 
xada. ») La parte de la cabeza de hom- 
bres y cuadrúpedos que comprende los 
maxilares. || La barba. 

Camote (Camotli: lladíca/es desconocidos. 

Algrunos dicen que se formó de camotic^ 
cosa tierna ó blanda; pero esto no es 
exacto, porque camotic se deriva de 
camotli^ del mismo modo que, en cas- 
tellano « acamotado >' se deriva de « ca- 
mote. ») Planta de tallo rastrero y ra- 
moso, hojas acorazonadas y flores .í^ran- 
des, de figura de campanilla y color en- 
carnado. II Cada uno de los bulvos 
que acompañan á las raices de esta 
planta son cilindricos, rectos ó curvos, 
de color de castaña claro por defuera; 
y amarillo, blanco, ó morado por den, 
tro. Cocidos, asados ó en confitura 
tienen un gusto muy agradable. || Bul- 
vos de varias plantas. |! Camote cu- 
bierto, el cocido y compuesto con almí- 
bar, y secado al sol ó al aire. || « Mo- 
rado camote, el color que de ordinario 



- 489 — 

tiene la película, color que ha vuéltose 
tipo. II — ( Ocampo.) ( lo) 

Canchalagua {No conocemos la verdadera palabra 

mexicana. La Farmacopea trae los nom- 
bres tlanchalahua y cacha/ohuai\ pero 
ni éstas, ni otras parecidas se encuen- 
tran en los Vocabularios, ni en los libros 
de Hernández y Ximénez; deben estar 
muy adulteradas ) Planta que se usa, 
aun por los médicos, como tónica y es- 
tomacal. ( ii) 

Capulín i ( Capulín. tiCei^zc, el árbol ó la fru- 
ta del II — dice Molina. — Radicales des- 
conocidas. ) Especie de cerezo que da 
una frutilla de gusto y olor agradables. 
!| Fruto de este árbol. || Madera de 
este árbol, que se emplea en la fabrica- 
ción de muebles. (12) 

CapulUcle (Capul-izquitl: capulín, capulín; 

izquitly grano tostado: — n Grano tosta- 
do ó esquite (V. ) de capulín, u ) Hue- 
so de capulín remojado en sal muera y 
tostado después en el comal. 

Capultanial (Capul-tamalli: capulín, capulín. 

(V.) tamalli, tamal (V.): «Tamal 
de capulín. " ) Tamal hecho con la pul • 
pa ó sarcocarpo del capulín. 

Capisúchil { Hu I laca-pi-xochil: huilacapitz- 

tli, planta; xochitl, flor: « Flor planta. » 
« Jazmín de vergel, » dice Molina. — 
Los elementos de huilacapitztli no es- 
tán claros; Remi Simeón da los siguien- 
tes: « ? acatl, caña; pit2a^ tocar 

un instrumento de viento. * Tal vez los 
tallos de esta planta sean canutos que 
puedan tocarse como pito ó flauta; pe- 



— 490 



ro no se comprende la estructura de la' 
palabra, sobre todo no conociendo el 
primer elemento de ella. ( 13 ) 

Cascalote. Nacas-COLOtl: nacaztU, on ja; colotl, 

Nacascul torcedura, derivado de coloa^ torcer: 

« Torcido como oreja. » — « Agallas pa- 
ra hacer tinta, » — dice Molina. ) ( 14 ) 
Se da este nombre á la legumbre de 
una planta que se emplea en la indus- 
tria paia curtir pieles.— La planta que 
produce esta legumbre es la can^alpínm 
i'.oriaria de Wild. ( 15 ) 

Castilian. ....... ( Caxtillan, que se pronuncia como 

si sólo tuviera una /, no es un aztequis- 
mo, sino un hispani-mo introducido al 
idioma azteca ó mexicano. ) « Con fre- 
cuencia se encuentran en México, obje- 
tos designados por de castilla^ y cpmQ 
esto sea una reminiscencia de la Con- 
quista, la consignamos dando su expli- 
cación. Siendo la lengua mexicana 
esencialmente descriptiva, las cosas in- 
troducidas á México por los Españoles, 
recibieron nombre mexicano, precedido 
de la palabra Caxtillan, esto es, caste- 
llana 6 de Castilla; y así al rosal se lla- 
mó, caxtillan xochitl « flor ^e Castilla, » 
y hasta hoy se le dice vulgarmente « ro- 
sa de castilla; » al vino de uva, casíillan 
ocí//, etc , etc. »—( É. Mendoza). 

Cicimate ( Ocimatic, adj. derivado de cimaíl 

( V. Cimate.) « Planta medicinal pare- 
cida al cirnatly que se usa principalmen- 
te contra las úlceras, de donde le viene 
el otro nombre de palancapatli. * — 
(Hernández.) (16) 



— 4-91 — 

Cimate (Cimatl, Radicales desr.imorAdos.) 

Pjanta cuyas raices se emplea como 
condimento en las salsas y guisados. — 
Los clachiqueros la echan en la agua- 
miel para darle buen gusto al pul- 
que. ( 17.) 

(yLlCaniel- ( Tlaca-metl: ¿lacatl, hombre, per- 
sona; 7netl^ maguey: « Maguey del hom- 
bre » Se le dio este nombre en opo- 
sición al teometl, « maguey de Dios. ») 
Especie de maguey de quiote ( V. ) 
muy largo, cuya aguamiel se usa mu- 
cho como medicina. — Especie del a¿ave 
'potatorum di& Hert. ( ig) 

CluCarc'Uayo ( Tlatla\-cua-ye : tlatlancuaitl^ plu- 
ral de Üancuatl, rodilla; ye^ que tiene: 
« ( Planta ) que tiene rodillas, » aludien- 
do á los muchos nudos que tienen les 
tallos, y que afectan la forma de una ró- 
tula en flexión. — Ximénez dice: 1, 

•hecha los troncos retorcidos á manera 
de sarmientos; » é Ibáñez dice: « Tallo 
subtructicoso, rollizo cuando joven, des- 
pués rugoso y nudoso » ) Plan- 
ta medicinal que produce la pimienta 
llamada huye-buye^ de la cual hay trcs 
especies. — Se emplea como febrífugo, 
paiticularmente en el tifo. — Es conoci- 
da con los nombres de « yerba del ta- 
bardillo, de la calentura y de la Pue- 
bla. » ( 19 ) 

Clacacote ( Tlatlacotic, « que tiene muchos 

tallos; n deriv. de tlacotl^ vara ó tallo — 
Ximénez, describiendo esta planta, di- 
ce: « tiene muchos troncos ro- 
llizos. » ) Planta medicinal que em- 



— 492 — 

pican los indios para curar las purga- 
ciones. ( üanh. ) (20) 

ClaclaUJO ( Tlatlaollo, formado de tlaollo, en- 

maizado, derivado de ílaoUi^ maíz, y du- 
plicada la primera sílaba para expresar 
abundancia. -Molina, traduce naca-tlao- 
yoy «pastel de carne,» y el tal pastel no 
es mas que un tlatlaoyo relleno de car- 
ne molida. ) Tortilla oblonga, rellena 
de maza de maíz, de frijol, ó de alguna 
yerba comestible. El equivalente ideo- 
lógico castellano de tlatlaoyo^ puede 
« ser empanada. » 

Claco. TlaCO (Tlaco, mitad, medio.) Moneda 

ínfima de cobre que era la 64 ava par- 
te del peso de plata, la octava parte del 
real de plata, y la mitad de otra mone- 
da de plata, ó de cobre, que se llamaba 
cuartilla, por ser la cuarta parte del 
real. (21) 

ClacOCOlchi ( Tlal-cocol-tzin: tlalli^ tierJa; co- 

coltici retorcido; tzinüi, expresión de 
diminutivo: « ( Planta ) torcidita terres- 
tre. » ) Yervecita cuyas raíces emplean 
los indios para curar la sífilis y las al- 
morranas. — Ximénez traduce: « 

yerva pequeña torcida. » — Hernán- 
dez, al describirla, dice: « es cierta 

yerba pequeña, la raíz larga y en 

lo postrero della retorcida y hebrosa. ...» 
Abreviando el nombre por aféresis, 
la llaman también cocoUzin, « cocol- 
chi. » ( 22 ) 

ClaCOChichi (Tlaco-chichic: tlacotl, vara; chi- 

chic, amargo: « Vara amarga. » ) Gor- 
dolobo del país. ( 23 ) 



— 493 — 

Clacuatilispacle (Tlacuauhtiliz-patli: tlanmnhti- 
liztli^ erección; ereciio pénw\ patli, me- 
dicina. Ximénez dice: « quiere de'/ir 
medizina para el acto venero. ») « Plan- 
ta que provoca al amor y sirve para cu- 
rar la diarrea de los niños » — ( Hkrx. ) 

(24) 

Clacuilotótol ( Tlacuilol-tototl: ilacuiloUi^ co- 
sa pintada; íototl, ave, pájaro: « ave pin- 
tada. » ) ( 25 ) Pájaro de plumaje bri- 
llantísimo en que lucen los colores, rojo, 
a'/ul turquí, morado, verde y negro. 
Tiene los ojos negros con el iris amari- 
llo, y los pies cenicientos. 

Clachípil (Tlal-chipillin: //¿z//2, tierra; c/zi- 

pülin^ ? ) Yerba cuya raíz es 

amarga y se emplea para curar los ab- 
cesos. ( 26) 

Claclliqíie Pulque du'ce, producido de mague- 

Tlaehique yes de mala calidad, ó de buena, antes 

de que fermente bien la aguamiel — 
ETiM. II verbo mexicano ílachiqíii 
signific.i " ra pu', rce.' alguna cosa, w 
El pulque se saca c .trayendo del cajete 
del maguey el aguamiel por succión con 
el acocote, y " se raspa 6 rae h ensegui- 
da con una cuchara de metal el cajete ó 
depósito, para facilitar el que brote des- 
pués nueva aguamiel. El pulque tía- 
chique tiene casi el sabor del aguamiel, 
esto es, del líquido que acaban de ex- 
traer cuando " raspan el maguey n y de 
hay viene su nombre. 

Clalcoguate (Tlal-cohuatl: tlnl/i, tierra.', cohvaíf, 

culebra: n Culebra de la tierra, n Xi- 
ménez traduce: h humilde culebra la 



— 494 — • 

tierra, n aludiendo á las raíces de esta 
planta, que son largas y delgadas, como 
culebritas)Planta que emplean los indios 
como diurético desinfectante. (27 ) 

ClalCllitascole... ( Tlal-cuitlaxcolli: tlalli, tierja; 

TAllCUÍtlasCote....rw2V/arw//2, tripas: «Tripas de la tie- 
rra. » Hernández la llama en latín vis- 
cera terrae, que Ximénez traduce: « en- 
trañas ó tripas de la tierra. » ) Plan- 
ta que emplean los indios como vomi- 
purgante muy eficaz. ( 28^) 

Clalisa ( Véase Clanizal ) Gente baja, ruin, 

ordinaria; canalla. 

Clatolo ( T/aío//¿, « plática, palabra, ó habla » 

— dice Molina. ) Plática reservada y 
sostenida. 

Clalmiscle ( Tlal-miztli: tlalli, tierra; miztli^ 

Tillniiscle león: « León de la tierra, » aludiendo á 

que vive debajo de la tierra. ) Especie 
' de leoncillo, muy feroz, que vive en 

hoyos que labra en la tiena. 

ClalmotOCle ( Tlal-motolli: Üalli. tierra; wvA^- 

Talmotocle ///, ardilla: « Ardilla de la tierra ») i^s- 

pecie de ardilla que se diterencia de la 
común, en el color, en el tamaño y en 
la habitación. El pelo del vientre es 
blanco, y el del resto del cuerpo, blan- 
co manchado de gris; su tamaño es do- 
ble del de la ardilla común; y no habi- 
ta, como ésta, en los árboles, sino en los 
agujeros que labra en la tierra, ó entre 
las piedras de las tapias ó cerca de los 
sembrados, en los que hace muchos es- 
tragos. Muerde tunosamente á quien se 
le arrima, y no es posible domesticarla; 
pero tiene elegancia en las formas y 



— 495 — 

gracia en los movimientos. Abunda en 
Michoacán. 

Clalocelote ( Tlal-ocelotl: tlcdli, tierra; oce- 
lot l^ tigre: « íigre de la tierra.» (Especie 
de tigre pequeño y muy feroz, que ha 
ce su guarida debajo de tierra. 

(laSOCOte. ( Ximénez, traduciendo á Hernán- 
dez, y Remi ^imeon, copiándolo, traen 
la palabra tlal-.vocotl^ (jue el primero 
traduce « tierra aceda, » pero para que 
tenga esta significación, la palabra de- 
bería ser tlal-xococ, comp. de tlítlíi^ 
tierra, y de xococ^ agrio, ácido Cree- 
mos que ésta es la palabra propia, pero 
debe haberse usado la primera, porque 
el aztequismo corresponde á su ortogra- 
fía, mientras que el aztequismo íormado 
de ilalxococ debería ser « clalsocoqui » 
ó « claljocoqui. » ) Alumbre. 



DERIVADOS. 

Cacasclero ( Deriv. castellano de cacasc/e.) In- 
dio que transporta mercaderías en cá- 
casele. 

Camotal (Deriv. castellano de camote. ) Te- 
rreno sembrado de camote. 

Camotera (Deriv. castellano de camote.) La 

mujer que vende camotes. 

Camotillo (Deriv. castellano de camote.) Ma- 
dera de color violado con veteo ne- 
gro. 



— 496 — 

Capulina (Deriv. castellano de capvlm.) Ara- 
ña negra del tamaño y brillo de un 
cajndin. ( 29 ) 

Clatolear ( Verbo de estructura castellana forma- 
do de datóle. ) Hablar mucho y reser- 
vadamente; consfiar, intrigar. 

Enclachicarse . . . Emborracharse con clachique. 



Locuciones familiares, 

Buenos CamotOS Adagio que significa la bondad de 

los queretanos ese fruto en Queretaro, y la broma 

que con tal nombre se da á sus habi 
tan tes. 
Tragar Camote.... Se aplica á la persona que tiene di- 
ficultad al leer, ó al decir un discurso 
Ya ese capnlín se He aplica á la persona que, por des- 
heló gracias que le sobrevienen, pierde la 

posición, la fortuna, ó la vida 

Es claco talso Se dice de la persona que es ex 

traña en la sociedad ó grupo en que 
se encuentra. 



NOTAS. 



1. — El P. Clavijero dice: « Los cuervos del país, llamados por los Mexi- 
canos cacalotl, no se emplean en limpiír los campos de insectos y de inmundi- 
cias, como hacen en otros países, sino más bien en robar el grano de las es- 
pigas.» 

2. — El P. Claviiero, tratando de Ins diverpos modos que tenían de razar 
los Mexicanos secrún la naturaleza de los animales, dice: « Para cazar monos, 
hacían fuejío en el bosque y ponían entre las brasas una piedra llamada por 
ellos cacalotefl [ piedra negra ó del cuervo ], la cual tiene la i)ropiedaJ de es- 
tallar con gran estrépito cuando está bien inflamada; cubrían el fuego co» tie- 



— 497 — 

rra y esparcían en torno un poco de niaí.^ Acudían atraídas por el grano las 
monas, con h-ns hijos en brazos, y mientras estaban tranquilamente comiendo 
eptiillaba la i)iedra. Entonce? echaban á correr despavoridas, dejando á sus 
hijos en el peligro, y los cazadores (jue estaban en acecho, los tomaban antes 
que volviesen por ellos las madres. ■> 

3.— El Dr. F. Flores, hablando del calzado de los indios dice: Veamos lo 
relativo al culzado. Ya lo? toltecas usaban sandalias de i.vtli entre los pobres; 
los mayas acostumbraban las sandalias de henequén ó de cuero de venado y las 
damas una especies de borccguies, que les cubrían todo el pié; los mixtecas usa- 
ban también los vaclliú sandalias, y poríin los chichimecas tenían también san-r 
dalias de jiieles y sus damas se calzaban con fino cacili de suave piel. Los me- 
xicanos usaron como calzado, ó bien suelas de cuero ó de piel de ciervo at idas 
con cordones á semejanza de los » guaraches » que hoy les vemos, ó bien espe- 
cie de alpargatas de hilo de maguey sujetas de la misma manera. En clase de 
tropa la gente baja sólo podía calzarse únicamente en el camino, y eso con 
eacíll de esparto; en cambio los señores y reyes calzaban cactli cocidos con hilo 
de oro, sujetos con trenzas de oro y piedras preciosas. 

4. — Una persona que posee con perfección el idioma mexicano nos ha di- 
cho que el vocablo no era cucomitl, sino tlacomitl, compuesto de tlaUi, tierra y 
de coiiiitl, toda figura cónica hueca, y también las ovoidales. No obstante el 
respeto que nos merece la persona á que nos referimos, no juzgamos exacta la 
etimología, porque la palabra caeoinitl, no es adulterada, sino genuina, como 
se ve en el Vocal>ulariode Molina, y en ningún diccionario ni texto hemos vis- 
to la voz tlacoinitl ó tlalcomxü, quesería la correcta ó propia. Además, la signi- 
ficación que se da á comitl, no es aplicable á los tubérculos, porque tienen otra 
figura, y si se aplica á las flores, por la figura de copa que af cta'\ entonces no 
tiene conexión lúnguna con tlalli, tierra, pues sería más propio c«a/mt<¿, madera 
ó palo, y la palabra sería cuauhcondtl. 

5. — Es muy interesante la descripción que de esta planta, de sus flores y 
de sus bulvos hace el Sr. G. Urueña, y será de! ag'rado'de íos lectores el cono- 
cerla: — " CacumiteK, Tahuiqne: ( Tigndia pavonia), género de la familia de las 
irideas, aunque yo entiendo que debía coloca*-.8e entre las libáceas: originaria 
de México y llevada á Europa en 1785: de unas flores bellísimas: el tallo es 
verde, desnudo, de como cuarenta centímetros de altura, terminado por una 
epata verde, que, abriéndose da paso á esas flores grandes, de color de esarla- 
ta, á veces acoletadas, y aun azules, según el Sr. D. Melchor Ocampo me in- 
formó haberlas visto: la corola está salpicada de otro color, á manera de piel 
de tigre ( tiqrídia, ) y con unas manchas semejantes á las que tienen las plu- 
mas de los pavos ( paronia ). Estas flores se abren como á las ocho de la ma- 
ñana, y se marchitan y cierran como a las cuatro de la tarde » 

«Él buho es de cascos {tuniccatm^) como el de la cebolla común, que no son 
sino hojas abortivas, siendo las exteriores negruzcas, secas y papiráceas: im- 
propiamente se tiene á estos bulvos por raíces, pues las plantas de este género 
tienen éstas abajo de aquellos. El bulvo del cacomite, quitadas las capas cor- 
ticales, contiene otras succesivamente más gruesas, blandas, pulposas, de un 
blanco aperlado, de sabor dulcecillo, acastañado, agradable aunque algo soso, 
los bulvos contienen abundante fécula, un principio azucarado, gluten vegetal, 
agua poca etc., Se comen cocidos y no de otra manera, solos ó con leche, 
tiernos, y no trasnochados; son alimento sano, nutritivo, fácilmente digerible.' 



— 498 — 

811 moderado uso no trae inconveniente y ni aun despierta la sed. Debería 
propagarse su cultivo. 

6. — Latín técnico Ipoiivuea jalapa Pursh. 

7. — No hemos visto clasificada esta planta. 

8. — Son varias las versiones sobre el origen y significación de este nom- 
bre. Según Herrera, cuando Zinzicha vino á México á dar obediencia á Cor- 
tés, mientras sus nobles venían ricamente ataviados, él traía vestidos humil- 
des y plebeyos,los mexicanos,apodándole,por ser su enemigo y venir de su vo- 
luntad á rendirse, le llamaron alpargate viejo y este nomVjre se le quedó para 
siempre, sin que jamás le llamasen otro. » (Dec. Ill lib. Ill cap. VIII.] 

Según Moreno, en la V¡da de D. Vasco de Qniroga, pá;/. 37, nota, le lla- 
maron CaUzontzm, que significa, el que nunca .'-r quitó el calzado, porque jamás 
rindió homenaje al Emperador de México quitándose el calzado como era de 
costumbre. 

El Sr. Orozco y Berra, de quien hemos tomado las citas anteriores, cree 
que Cazoncí es el verdadero título de dignidad, y que, los Mexicanos, por en- 
cono y desprecio, jugando con la palabra, formaron Caczoltzin, introduciendo 
la radical de cactii, zapato, el diminutivo despectivo, y el tzin reverencial. 

La versión de Moreno no es aceptable, por que la palabra Canznltzi no sig- 
nifica ni puede significar la larga oración " el que nuncii ;-e quitó el calzado. » 
Además, el rey Zinzicha nunca fué á México a visitar ú. Moctezuma, pues des- 
de la época del rey mexicano Ahnizotl, hnbo implacable enemistad entre los 
reyes mexicanos y michuacanos. 

El concepto del vSr. Orozco y Berra tampoco es ¡idiiiisible, por que si Ca- 
zonci hubiere sido título de dignidad de los reyes de^iichuacaii, los cronijutas é 
historiadores lo hubieran empleado en sus historias y crónicas, y ni una sola 
vez se encuentra este título en el Códice Janer, que es la Relaci'ni más impor- 
tante de las cosas de Michuacán. 

Queda la versión de Herrera, que es, en nuestro concepto, la más vero.=¡- 
mil, porque está justificada con la significación y etiuiología del nombre. En 
efecto, Caczoltzin se compone de cactii, sandalia, zapato, alpargata, como dice 
Herrera, de zolli, viejo, gastado por el uso, y de izintli expresión de dindnu- 
tivo reverencial: « S. M. el de los cacles viejos. » 

Consumada la conquista de la gran ciudad de INIéxico, Cortés tuvo cono- 
cimiento, por las conversaciones de los mexicanos, del gran reino de Michua- 
cán, y envió á un soldado apellidado Villadiego á que fuese á explorar aque- 
llas tierras, y le dio por compañía algunos naturales amigos, y lo proveyó de 
objetos de los que acostumbran regalar los españoles y eran de tanto aprecio en 
el país, como presentes ó como rescates de oro;pero Villadiego partió y no vol- 
vió nunca á saberse de él ni de los que lo acompañaban, quedando sólo como 
refrán hasta nuestros dias «el tomar las de Villadiego,» que se dice de uno que 
parte sin que haya seguridad de que vuelva. 

Pocos dias después mandó Cortés á Francisco Montano acompañado de tres 
españoles, de veinte señores mexicanos y de un intérprete. Seis dias hicieron 
de camino para llegar á Tintzuntzan, que era la capital de Michoacau, situa- 
da á setenta y ocho leguas de México, y residencia del rey, á quien los antiguos 
cronistas llamaron Tangajuan, y sus vasallos Tzintzicha, que en opinion de al- 
gunos, quiere decir « voz dulce, ó palabras -agradables, ó bellos dientes,» como 
quieren otros. Alojados convenientemente los embajadores, los visitó el rey, y 
después de variíjs días y de grandes vacilaciones, ofreció su amistad á Hernán 



— 499 — 

Cortés por medio de los enviados. Hizo á estos grandes presentes, y envióles 
aconipañftdos de muchos vasallos que llevaban cargando todos los regalos; y en 
cambio de tan fácil condescendencia no exijió nuís que un -lebrel que uno de 
los castellanos llevaba consigo, y el cual perro fué sacrificado por los michoa- 
canos en el altar do sus dioses como victima exjúatoria de la triste debilidad 
del rey y de sus consejeros. 

Al regresar la embajada á México vinieron ocho señores principales que 
enviaba T/intziclia para hacerle presentes á Cortés y comunicarle su resolución 
de presentarse ante el conquistador para darle pruebas de 'en buena voluntad 
y del deseo que él y sus vasallos tenían de conocer al verdadero Dios y la verda- 
dadera religión. 

Ala vuelta de sus emliajadores quedó T/'ii:t;',icha espantado con la relación 
que le hicieron do lo que habían visto en el campo de los españoles. Por gra- 
titud de los ofrecimientos, ó mas bien [¡or el temor cpie se había aqoderado de 
su ánimo.quizo Tzintzicha partir en el acto á presentar su homenaje al conquis- 
tador, pero sus cortesanos lo convencieron de que tanta diligencia era indigna 
de un gran monarca; y entonces resolvió enviar á su hermano Uhitzimengari 
(cara de perro), el qne con njuy grande acompañamiento llegó hasta Coyoacán, 
donde le recibió Cortés con mucho miramiento, haciéndole simulacros de gue- 
rra, paseos á las ruinas de la Ciudad de México y recíproco-' regalos. Los me- 
xicanos, porque Uhiizimtugari venía del país de los colibríes, le llamaron Huit- 
zitzin, Colibrí; y los historiadores adulterando el nombre, lo llamaron Uchi- 
chilzi. 

Toruó Uhitzimengari muy satisfecho á la corte del rey su hermano, y por 
la relación (jue le hizo, ya Tzintzicha no pudo resistirse, y después de grandes 
}ireparativos, partió de Tzintzuntzan adelantando mensajeros para prevenir á 
Cortés que ya iba á comenzar el viaje. 

Al aproximarse á Coyoacán encontró á Cortés que había salido á recibirlo con 
gran ]X)nipa. La primera entrevista de Tzintzicha ton Cortés, en medio del cam- 
j.o, produjo mala impresión, no sólo en los mexicanos, sino entre los españoles 
y entre los señores de Michoacán, porque Tzintzicha se humilló tanto á Cortés, 
que más i'aiecía un súbililoen presencia de su soberano, que un monarca de- 
lante de un capitán. 

Lujosamente vestidos y ataviados iban todos los señores que acompañaban 
á Tzintzicha, y hacíase por eso más notable el humilde traje en que se presentó 
v con el que andal)a sieuijire en coinpañia de Cortés, suponiendo todos los que 
le veian que aquello, mas (¡ne modestia ó sencillez, provocaba em]iero de mover 
en el ánimo del Conquistador un sentimiento de lástima ó de benevolencia. Tan- 
to por esto, como j)or el respeto que mostraba en todas sus acciones, los mexi- 
canos, quede antiguo tenían mala voluntad á Tzintzicha y de peor talante lo 
veian pasear con los dominadores de Tenochtitlán, pusieron al rey de Michoa- 
cán el apodo de Caczolfziu, que quire decir en el idioma nrhuatl Calzado viejo 
y los españoles, por serles más fácil pronunciar esa palabra, llamáronle Calzon- 
eí y asi lo nombran la mayor parte de los historiadores. Los cronistas reli- 

giosos, queenzalsan la sumisión de Tzintzicha, aseguran que el apodo de Caczol- 
tzin con que los mexicanos le llamaban, significa que podía andar calzado de- 
lante del emperador de México, cuando á todos los demás señores de la corte 
y tributarios les estaba prohibido. Ya vimos que esto no es exato. 

Tzintzicha volvió á su capital, y poco tiempo después llego allí Cristobal 
de Olid con tropas españolas y aliados, en busca de nuevos descubrimientos de 
las costas del mar del sur. Así quedó conquistado y sometido, en 151:2, el reino 
de Michoacán. 

Veamos ahora el desgraciado fin del pusilánime y desventurado rey de loa 
tarascos. Cuando el feroz Ñuño Guzman, presidente de la Audiencia de Mé- 



— 500 — 

xico, resolvió expedicionar por el interior del pais, la cual expedición dio por 
resultado la sangrienta conquista de la Nueva Galicia, hoy Jalisco, mando Ua^ 
mar á México á Caczoltzin, y salió con él el 22 de Diciembre de 1529. Al llegar 
á Ixtlahuaca le hizo poner grillos y al llegar á Tzintzuntzán lo encerró enca- 
denado en un cuarto inmediato ú la cámara en que el dormia. Asi encerrado 
le pidió Guzman con gran exigencia diez mil hombres que sirvieran como Ta- 
mames, ( cargadores ), en el ejército, viveres en gran abundancia y todo el oro 
que tuviera guardado y pudiera conseguir. 

Después de permanecer Caezoltzin varios días engrillado en estrechísimo 
aposento, contestó á los emisarios de Guzman que ya había mandado recoger el 
oro y que fuesen á desengañarse á su casa; fueron en efecto, y encontraron allí 
una gran cantidad de rodelas y platos de oro y plata que fueron entregadoR á 
Ñuño de Guzman; pero nada satisfacía la insaciable codicia de este hombre, y 
después de quince días de haber tenido preso al rey, para más urgirle y sacarle 
mayor cantidad de oro, mandó que le dieran tormento. Lo llevaron á otra ca- 
Ea, y allí, ya atado y delante del brasero en que debían quemarle los pies, lie 
garon dos frailes é impidieron que se llevase á cabo aquella bárbara disposición. 
y Caczoltzin volvió á su cárcel donde fué encerrado. Pasaron así siete días 
durante los cuales llegaron los indios que Ñuño de Guzman había pedido para 
Tamanies; repartiéronse entre |os españoles, pero temiendo que se fugasen, á la 
mayor parte de ellos se les puso una cadena al cuello, como fieras y así carga 
ron con el fardaje del ejercito. 

Salió Ñuño de Tzintzintzan llevando prisionero á Caczolt'/in, y l'c<ó ;í Pu 
ruándiro, último pueblo del reino de Michuacán. A tres leguas de Puruándirr 
estableció Guzman una colonia, en la orilla del río de Congnripo; que llamí 
Santa María de la Purificación. Allí plantaron cruces, oyeron misas y sacaron 
procesiones. / Qai' cristiano¡i era)} e.'^tof: h'irhdroít ! 

Al establecer el campamento mandó Ñuño de Guzman construir en un lu 
gar apartado un cuarto que destinarse debía á las ejecuciones de justicia, qnt 
tenía ya el pensamiento de hacer; á ese lugar mandó llevar, en dos días distin 
tos, á dos intérpretes de Calzonzi, indios. Tres alguaciles dieron tormento 
aquellos desgraciados exigiéndoles que confesasen los cristianos que había ma 
tado Calzonzin y en donde tenía ocultos sus tesoros y sus mujeres; pero con» 
nada confesaron con el tormento del potro ni con el del agua, aplicáronles 
del fuego con tanto rigor que les consumieron los tobillos; sin haber conseguí 
do que alguno de ellos declarase algo de lo que se les preguntaba. 

Al otro día aplicóse tormento á dos parientes de Calzonzin, sin que de ámbp 
hubiera podido obtenerse tampoco confesión alguna. Pero no era Guzm^ 
hombre de detenerse ante la inutilidad de todas aquellas horribles ejecuciones 
ni de tener compasión de los sufrimientos de aquellas víctima.s. sobre todo d 
los intérpretes, que habían quedado tan maltratados del tormento, que era pre 
ciso llevarlos siempre en camillas. 

Eesuelto, como estaba, á obtener de Calzonzin hasta el ultimo grano de or 
que pudiera encontrar en Michoacán y además todas las mujeres de su famili 
quiso tentar el último extremo. Buscando pretexto para atormentar á Ca 
zonzin, inventó en su contra varias calumnias, y una de ellas fué que siend 
bautizado había tornado á la idolatría volviendo á la adoración de los ídolos 
sacrificándoles víctimas humanas. Exigióle pues que entregase las pieles ( 
esos españoles que había mandado adobar, para colocarlas como ofrendas e 
los adoratorios. 

Un día, después de haber atormentado á los amigos y á los intérpretes di 
rey de Michuacán, fué llevado éste á la casa que estaba fuera del campo, y all 
con asistencia de cuatro alguaciles, dos intérpretes y un escribano, diose to; 



mentó al monarca. Cada vez que en fuerza de los dolores se pentía Calzonzin 
fallecer, j)edía hat)lar con Ñuño de (xuzmán; apartábanse todos los demás, 
hablaba el intérprete, y continuaba la ejecución. Por fin, la víctima fué re- 
tirada del tormento, por haber prometido más oro á Nuíio de Guzman. Las 
mujeres de la casa de Calzonzin fueron traídas en seguida al campo, y la suer- 
te que corrieron— dice un historiador — se conijjrende con lo que dice un cro- 
nista anónimo de las jornadas de Ñuño de Guzman: — « Esto yo lo vi, porque 
" como á río revuelto, yo hube dos señoras, la una muy principal, parienta de 
Calzonzi, que rae dio .Juan Pascual, len<2;ua, á excuso de Ñuño de Guzmán- 
por no la ver andar maltratada, la cual envié en una hamaca luego á su tierra 
con sus criadas y ciertos indios s^us vasallos » 

Luego que regre.^aron los que habían ido á Michuacán atraer oro y plata, 
al día siguiente Ñuño de Guzman mandó envolver á Calzonzin en un petate, 
estera de los indios, y así envuelto lo hizo atar á la cola de un caballo, que 
lo arrastró por todo el real; después, aunque muy maltratado, lo sujetaron á 
un madero, y rodeado de leña, se le puso fuego hasta que se convirtió en ce- 
nizas, que fueron arrojadas al río. 

Así terminó su vida el último de los reyes de Michuacán. Su asesino. 
Ñuño de Ga¿:máu, murió en -vi Mina con todos lo» auxilios espiritvale.% como 
dicen los devotos, desmintiendo una vez más las palabras que los cristia- 
nos atribuyen al Espíritu Santo: el gue á fierro mata afierro muere. 

La capital de la provincia de Michuacán, encontráronla los conquistado- 
res en Tzintzuntaii; allí estableció el obispado D. Vasco de Quiroga, su primer 
obis{)0. Trasladó después su silla á Pátzcuaro, y en 1580 se pasaron definiti- 
vamente la capital y la silla apostólica á Valladolid. 

íznitzuntzan fué fundada por los íecos, en la ribera sudeste del lago de 
Pátzcuaro; y por la asombrosa cantidad de colibríes que hay allí, le pusieron 
ese nombre, que, como hemos visto, equivale al nombre mexicano iíutízi- 
tzilla. 

Carlos V, por cédula de 28 de Septiembre de 1534 declaró que Tzintzuntzan 
se llamase « Ciudad de Micboacán con el goce de primicias,^ privilegios é in- 
munidades de ciudad, » pero como los de Pátzcuaro, en razón de haberse pa- 
sado de allí el asiento del obispado, pretendiesen la preeminencia, el rey Fe- 
lipe II confirmó los títulos y antigüedades de Tzintzuntzan como ciudad de 
Michoacán. 

10.- El P. Sahagún, hablando de las raizes comestibles, dice.- « Hay otras 
raíces buenas de comer, que se hacen como nabos debajo de la tierra, á laa 
cuales llaman camotli: estas son batatas de esta tierra, cómense cocidas, cru- 
das y asadas. » 

'El P. Clavijero dice: « El camote es otra raíz comunísima en toda aque- 
lla tierra. Hay de tres especies, blanca, amarilla y moldada. Los camotes son 
de buen gusto, especialmente los de íiuerétaro, que gozan de gran estimación 
en todo el imperio. 

Latín técnico: Bátala edulis, Ehoy s sy. 

11. — Latín técnico; Erilhrea stricta, Sche. E. chilensis, Persoon. E. jo- 
rulletisis, Kunt. 

12. — Latín técnico; Cerasus capulín, D. C; El P. Sahagún, hablando de 
lasfrutis menudas, dice: «Hay unos árboles en esta tierra que llaman capulí 
y los españoles los llaman cereros por que son algo semejantes á los de España 
én la hoja y en el fruto; la fruta se llama capulí que quiere decir cerezas, de 



— 502 — 

esta tierra: las hojas y grumos de este árbol son medicinales para los ojos, 
echado el zumo en ellos. Son dañosas estas cerezas cuando se comen muchas, 
por que causan cámaras, los meollos de los cuescos cómenlos tostados. » 

13. — No hemos visto clasificada esta planta. 

14- — El Sr. E. Mendoza dice que, en mexicano, es cacallotl, que significa 
« cascara de nuez » y sus semejantes; y agrega que quizá la palabra cascalote es 
111 castellana cascara mexicanizada. 

No estamos conformes con esta opinión, porque el cascalote no es una 
cascara. Creemos que la palabra mexicana nacaz-colloil se fué adulterando 
en la forma siguiente: nacascolote, cazcolote, cascalote, contribuyendo á la última 
forma la palabra casca, nombre de una substancia que también se emplea en 
el curtimiento de pieles. 

La Farmacopea Mexicana dice que el cascalote se llama, en mexicano, 
patlahoachoixachin, Esta palabra, como la mayor parte de las mexicanas 
que emplea la Farmacopea, está muy mal ortografiada; la palabra correcta es 
patlafiaahuixachin, « huisache extendido. » No conocemos este árbol, ni lo 
hemos visto descrito ni clasificado. Si tal es el nombre del árbol ó planta, 
esto no obsta para que la legumbre que produce tenga el nombre particular 
de nacaz-colotl por la figura de oreja que tiene. 

El Sr. Herrera y Perez, citado por el Sr. F. Sánchez, dice que cascalote. 
es corrupción de tlaxcalotl, « cascara que da color. 

Ningún dicionario trae la palabra tlaxcalotl, ni los indios la emplean para 
significar cascalote; pero, admitiéndola como palabra azteca, se advierte des- 
de luego que no hay en ella ninguno de los elementos que expresa «color,» tía- 
palli, ó »c&sca.ra,,» cnauhehuatl ó tlaxipehualU, que combinados, podrian formar 
las palabras cuauhehtuxtlapaloan, ó tlaxipehuallapaluan. Sobre todo, el cascaloXe 
no ea cascara. 

15.— El Señor Melchor Ocampo dice: uCascaloie, corteza de árboles que sir- 
ve para curtir,» — El ilustre sabio confundió el cascalote con la casca, que, como , 
dice la Academia, es la cascara de la encina y la segunda cascara del alcorno- 
que, de las cuales se usa para curtir las pieles.» 

16. — Latin ténico: Senecio vulneraria. 

17. — No hemos visto clasificada esta planta. 

18. — Ximénez dice: «También es especie» de maguey la planta qne llaman'; 
tlacametl, que quiere decir, maguey amarillo, la cual es casi de la misma figu- 
ra y facultades que las demás, y vale para las mismas cosas, pero tiene entre 
todas las demás particular virtud para dar vigor y fuerza, á las mujeres flacas 
y á las que padecen desmayos, pusesele el nombre por la grandeza.» Noes 
exacto que el tlacametl signifique «maguey amarillo;» éste se llama inecoztli 6 
mecoztic. Entre los dos orígenes que trae Ximénez, es más aceptable el segun- 
do, esto,ee,el que expresa con las palabras «pusosele el nombre por la grandeza,» 
aunque no se comprende el sentido etimológico. Es el conocido con el nom- 
bre de maguey manso. 

19. — Latin técnico: Fíperlongwi, L,.- Achyrantes caloa, !ba. :! resine tpf. 
El P. Sahagún dice; «Hay otra que se W-Amdítlatlanquaye, ea larguilla y uo 



— 503 — 

tiene mas de una rama como árbol, arriba tiene algunos gajos y muchas raya- 
das; de la parte de abajo son anchas; y de la de arriba son agudas; tiene flores 
entre las hojas, leonadas, larf^uillas, y redondillas, hacen semilla blanca seme- 
jante á los bledos: moliendo las flores juntamente con las hojas, son de buen 
sabor; esto se hierbe con agua, y se "oebe antes de comer, es provechosa para 
Tos que tienen cámaras de sangre, y con esto se restriñen; es también contra 
flujo de vientre, y contra el vomito como arribase dijo. También es buena 
contra el dolor de hijada. tomándola como está dicho. Es asimismo provecho- 
sa para la perlecia bebiendola y lavándose con ella: para esta enfermedad no 
se ha de moler, sino cocerse entérala rama y la flor, y labar con el agua todo 
el cuerpo. También es provechoso para los que tienen cámaras de materia; 
tiene esta yerba una raíz sola y gruesa, con algunas raíces qequeñas que salen 
de ella, pero no es provechosa para nada. También es medicinal esta yerba 
para los que tienen hinchada la barriga: bebiendo el agua cocida con ella co- 
mo arriba se dijo sanan y deshechaa el humor dañoso, y purifícalo interior, 
es también buena contra unas frialdades que metidas en el cuerpo, dan dolo- 
res en todo el y angustias en el corazón: hacese esta yerba en las montañas 
en tierras templadas es rara.» 

20. — No hemos visto clasificada esta planta. 

21. — El Doctor Flores, hablando de las monedas de los Mexicanos, dice: 
«' De las metálicas, que sí parece eran unas verdaderas monedas, tenían unaa 
piececillas de estaño ó de cobre, pedazos en forma de T^-aunque parece que 
esta monedas eran mas bien peculiares de Tiachco y otras provincias, según 
el dicho de Cortés en sus cartas, aunque Torquemada dice que también lo 
eran del imperio mexicano — que servían para comprar objetos de poco valor. 
Clavijero se inclina á creer que ambas monedas eran acuñadas y que te- 
nían algún sello ó señal autorizada por el rey ó por los señores feudatarios, 
Probablemente de estas monedas de Tiachco deriva la etimología popular del 
nombre de nuestra antigua moneda de cobre llamada « tlaco. » » 
No creemos que éste sea el origen de la palabra tlaco, porque tiachco, nombre 
del pueblo donde se usaba la moneda de cobre, sólo aparece adulterado bajo 
las formas de Tiasco y de Tasco, y uno de estos nombres se le hnbiera dado á 
la moneda, al adulterarse su nombre. 

22. — Hernández dice que esta yerba se puede reducir á la planta Elios- 
copia ( heliotropo ó girasol. ) 

28. — Latín técnico: Juaphalium canescen, D. C. 

24.— No hemos visto clasificada esta planta. 

_ 25. — Este aztequismo no sigue las reglas de formación, porque los voca- 
blo» mexicanos terminados en ot¡, cambian esta terminación en ote, como pa- 
palotl, papalote Tal vez para evitar la adulteración que resultaría de totote, 
el pueblo instintivamente dijo tótol, haciendo el vocablo grave, para distin- 
guirlo de los terminados en ol agudo, como totol de totoUin. La misma ob- 
servación puede hacerse respecto de los vocablos quezaltototl y tlauIUoioll, que 
se han transformado, como aztequismos, en quesaltotol y clautotol. 

26. — No hemos visto clasificada esta planta. 



— 504 — 

27. — No hemos visto clasificada esta planta. 
28. — No hemos visto clasificada esta planta. 

29. — En un estudio que se hizo de la araña capulina en el Inafitntn Médico 
Nacional, leemos lo siguiente: « Según los datos que se encuentran en el per 
riódico Insect Life, I, núm. 7, la araña capulina de México es probablemente 
Latrodeclus mactans, Fabr. variedad desconocida. La araña capulina de 
Guanajuato es L 'mactans { curassavica, var nigra), según el Dr. A. Dugés. 
He remitido un ejemplar á los Estados Unidos pidiendo su identificación. » 

« Me parece de interés hacer notar que la forma, disposición y número de 
las manchas rojas del abdomen varían de tal manera ( como puede verse en 
el dibujo adjunto, copia del que se encuentra en el perióciico citado ), que la 
distinción especifica no puede basarse en esos caracteres: parece, además, que 
hay razas locales con maculación especial.» 

«Mucho tiempo se ha dudado de las propiedades tóxicas de la ponzoñas 
de estas arañas, pero en la actualidad están bien comprobadas. En el resu- 
men que se hace en el Estudio, se establecen las conclusiones siguientes: 

I. La araña capulina ó chintallakua es el Latrodeclus mactans, Fabs 
var. " 

II. La maculación del abdomen varía de tal manera que no puede uti- 
lizarse para la distinción de las especies. 

III- Los Latrodectus secretan una ponzoña que á muy pequeña dosis 
puede causar la muerte del hombre, si penetra in natura en el torrente cir- 
culatorio. 

IV. El piquete es mas funesto en los meses mas calurosos del año. 

V. Se ignora la composición química de la ponzoña. 

VI. El polvo de estas arañas, administrado por la vía gástrica, no pa- 
rece tener acción fisiológica. 

VIL Los síntomas locales que produce el piquete son graves. Se pro- 
duce una anestesia pernanente en el punto picado, que no sabemos si podría 
ser de utilidad médica. 

VIH. La ponzoña del Latrodectus provoca perturbaciones graves en las 
funciones del sistema nervioso, en las secreciones y en la calorificación. Los 
síntomas generales son.- dolor muy intenso, hiperestesia cutánea, contractu- 
ras, convulsiones clónicas y calamtares; ruidos en el intestino, tenesmo y có- 
licos; paresia de los miembros inferiores, insomnios, perturbaciones intelec- 
tuales, sordera, visión difícil, midriasis; pulsaciones aumentadas en un prin- 
cipio; pulso fuerte y después débil é irregular; hipersecreción lacrimal, 
enrojecimiento de la conjuntiva; repleción de las venas y edema generalizado. 
Según el Dr. Graello, hay tumefacción de los ganglios axilares é inguinales; 
manchas lívidas que siguen el trayecto de los vasos linfáticos; insensibilidiid 
en algunas partes del cuerpo; sudor abundante, frió y viscoso, y á veces man- 
chas lívidas en todo el cuerpo..) 

«Ignoro si estas noticias podrán ser de alguna utilidad para los médicos que; 
estudian á la araña chintatlahua, pero si puedo asegurar que el macerado de 
Latrodecrus, en el caso de que contenga la cantidad necesaria de ponzoña, 
puede no tener acción funesta sobre el organismo cuando se le administra por 
la vía gástrica.- la mayor parte de las ponzoñas animales presentan esta par- 
ticularidad. Pero si accidentalmente la ponzoña penetra en la sangre tn íío- 
tiira, pufde ocasionar perturbaciones muy graves, aun la muerte que, como 
hemos visto, ocurre en medio de espantosos sufrimientos.» 



— 503 — 
LECeiON cxv. 
PALABRAS AISLADAS. 

C 

( Continúa. ) 

ClíimacasCOZOte. ( Tlamacazca-zotl: tlamamzm., plu- 
ral de tlamacazqui^ sacerdote; zoíl^ su- 
ciedad de san^t^re: « Sangre sucia de 
sacerdotes. ) jsjombre que se da tam- 
bién á la yerba tlacoxiloxochitl. ( V. cla- 
cojilosuchil ) — Los sacerdotes aztecas 
tenían el pelo muy lar^o y lleno de san- 
gre, de suerte que tenían la cabellera 
roja y sucia; y como la planta de que 
se trata, según dice Ximénez, tiene « las 
flores á manera de cabellos largos y ro- 
jos, » como los de los sacerdotes, y co- 
mo los cabellos de éstos están sucios por 
la sangre, de ahí vinieron los nombres 
de la planta: tlatíauhca-xilo-xochitl y 
tiamacazca-zotl. ( i ) 

Cliimacasipíipa... (Tlamacaz-i-papa: tlamacazqid^ 
sacerdote; f, su; papaüí, cabellos largos 
y desordenados: Ximénez dice que la 
yerba de que se trata tiene « la rayz ca- 
belluda, tirante á roja, » y como los sa- 
cerdotes indios tenían la cabellera larga 
y roja por la sangre de los sacrificios, 
se le dio tal nombre. X.¡, (,? )p 

•Ciiincllicliol (No hemos podido' averiguar la pa- 
labra germina mexicana. ) 
Casa de poco valor. |1 Pequeño comer- 
cio; como tendajo, bodegón, etc. 



— 5o6 -^ 

ClanecillO (Tlanexillo: claro, trasparente. 

« es vn género de goma amarilla 

blandissima y lubrica que se halla pega- 
da á las piedras donde el agua vate con 
ímpetu es vtilissimo jemedio para la as- 
pereza y tose del pecho y no deseme- 
jante á la que suele destilar la planta 

que llaman potetic (?) » — ( Xi- 

niénez. ) Hernández la llama giwimi 
luiei oenus. 

Clanizal Tlanuczalli (?) derivado de tlaniina 

verbo que sólo trae Oviedo, con la sig- 
nificación de « sobajar, despreciar á al- 
guno, pisotearlo, » ) Nombre que se 
da á los léperos en Oajaca — En una re- 
lación anónima hemos leído lo siguiente: 
« Entre las clases en que se divide la so- 
ciedad oajaqueña, sólo una es de notar, 
y es la componen los clanizales qi e qui- 
valen á los que léperos mexicanos, aun- 
que ciertamente son superiores á estos 
por su extremada limpieza y su traje 
esmerado, especialmente las mujeres, 

que son seductoras » — La gente 

baja de los pueblos siempre es la des- 
preciada, la pisoteada por las clases su- 
periores, máxime en los funestos tiem- 
pos de la Conquista; de ahí el nombre 
clanizal que se dio en Oajaca al hom- 
bre del pueblo, y tal vez el de claliza 
que se aplica en otros lugares á la plebe. 

ClapA- Tapate... Tlapatl. {Radicales desconocidas.) 
Planta que se emplea contra las calentu- 
ras y la gota. ( 3 ) 

Clacisque ( ? ) Especie de pal-j 

ma de las chamd^dorea, de cuya made-| 






— 507 — 

Tttciste ra, muy dura, se hacen s^arrotes y bá- 
culos para los caminantes. 

Cliipalole { n Carne de res 

compuesta de músculos y de tendones, 
llamados vulgarmente rompe-camisa. 

ClautÓtol.. ( Tlauh-tototl: t¿ahui¿l^ almagre; 

iototl, pájaro: « Pájaro rojo: ) Pájaro se- 
mejante al clacuilototol ( V. ), pero más 
pequeño. 

Coco ( Apócope de Cocoliscle. V. ) Enfer- 
medad. Sólo se emplea esta palabra ha- 
blando con los niños de corta edad. G co, 
coro^ te ha de durar poco., dicen las ma- 
dres á los niños untándoles saliva, cuan- 
do tienen un araño, una picadura de 
mosco, ó alguna ligera escoriación. Tie- 
?ies coco, esto es, « estás malo. » j| Per- 
sonificación de la enfermedad para de- 
signar un ser fantástico con que se asus- 
ta á JOS niños. Áhi viene el eoco y te 
/leva^ se les dice á los niños de corta 
edad para obligarlos á que guarden 
quietud, ó silencio, ó para cjue se duer- 
man. — La Academia dice: « Ccco. Fan- 
tasma que se figura para meter miedo 
á los niños. » pero forma el vocablo del 
griego /6"kí?5, feo, deforme. — No obs- 
tante la opinión de la Academia, expo- 
nemos nuestra etimología mexicana co- 
mo más probable. 

Coco ( CocüTo, « tortolilla; ó cuco. » (Mo- 
lina. ), diminutivo de cocotH, tórtola, 
onomatopeya de la voz de estos anima- 
les. ) Cierta especie de tortolitas Ge- 
neralmente se les llama «coquitos,» 



— 5o8 — 

diminutivo castellano del aztequismo 
cncn. 

Cocol ( CocoLLi. Tamal de maiz y frijol ama- 
sado con miel, que usaban los indios en 
sus comidas religiosas. Radicales desco- 
nocidas. ) Cierta especie de pan que 
tienen la fij^Uxa de rombo. |! La figu- 
ra geométrica llamada rombo, en forma 
de losange. — El Sr. Jesús b anche 2 sólo 
llama coí:o¿ al rombo y no al pan. Tam- 
bién el Sr. Ocampo dice que se le dio 
el nombre al pan por su figura. Noso- 
tros creemos que la primera denomina- 
ción fué al pan, y por la semejanza con 
la figura del losange se le dio después á 
éste. Fundamos nuestra opinión en que 
el fer. Paso y Troncoso, después de de- 
cir que los indios llamaban cocol I i k unos 
tamales de maíz y írijol amasados con 

miel, agrega: « siendo digno de 

raparo que aun damos en México ese 
nombre á un pan de figura romboi- 
dal. » ( 5 ) 

Cocolía. ( Cocolía, aborrecer ó querer mal á 

otro. El verbo mexicano se usa en cas- 
tellano como substantivo. ) — El Sr, J. 
Sánchez dice: « Ojeriza que una perso- 
na tiene á otra, odio y mala voluntad. » 

CoCOliscle ( CocoLizcLi, « enfermedad ó pesti- 
lencia » ( Molina ), derivado de cocoa, 
enfermarse, doler alguna parte del' cuer- 
po. ) ( 6 ) Enfermedad, epidemia. ( 7 ) 

CoCOCllla ( CococHiATL, reduplicativo de co- 

chiatl^ las pestañas, derivado de cochin, 
dormir. ) Ximénez, después de des- 



— 509 — 

cribir la planta que lleva este nombre, 
dice: « dizen que causa amor en- 
tre dos personas, si les preguntan por 

qué ó como no lo saben proboca 

sueño esta es aquella mata cuyas 

ojas en tocándolas se encojen con qual- 
quiera tocamiento ó soplo de hombre 
humano, y se jnntan entre sí mismas, y 

se marchitan » Creemos que los 

indios compararon la sensibilidad de es- 
ta planta con la de las pestañas, que se 
cierran y se aprietan al sentir un soplo n 
otro movimiento por ligero que sea, y 
de ahí le vino el nombre. ( 8 ) 

Coconete ( Coconetl, reduplicalivo de co 

Conconcte '^tetl, niño, hijo. ) Chiquito, pequeño 

hablándose de niños. 1 1 Chaparro, ha- 
blándose de hombres y despectivamen- 
te. II En las labores del campo un 
surco pequeño que se relaciona con otro 
grande para combinar las operaciones 
del riego de las sementeras. A ese sur- 
co le llaman comunmente onconete. 

COf OSUCllipacle.. ( Cocoz-xochi-fatli: cocoztic, muy 
amarillo; xochitl^ flor; paíli^ medicina: 
« Medicina de flor muy amarilla.» — Xi- 
ménez dice: « una yer- 
ba que tiene las flores amarillas, de don- 
de le vino el nombre ») Planta 

medicinal que se emplea como hermos- 
tático. ( 8 ). 

CocllOte ( CocHOTL, perico, papagayo; deriva- 
do de cachi, dormir. — Estas aves, cuan- 
do no gritan 6 hablan, parece que están 
dormidas. ) Una de las cuatro especies 
de aves parleras que hay en México. 



Clavijero ' divide esta especie en tres 
subalternas, diversas en el tamaño y en 
los colores, que son todos hermosísimos, 
y el dominante, el verde. El mayor 
de los cochotcs es del tamaño de un pa- 
lomo; las otras dos especies, llamadas 
por los españoles caíalinas^ son meno- 
res. 

Cochino ( Cochin I, el que duerme, dormilón; 

derivado de cochi^ dormir.) Nombre 
que dieron los mexicanos á los cerdos 
traídos de España, al observar que casi 
siempre estaban durmiendo. ( 9 ). 

CogOtfi. GogOte.. (CocoTLÓ cocoTLi, esófago, gargüe- 
ro. ) Parte posterior de la cabeza en- 
tre el cerebro y la nuca, Qar^anta, pez- 
cueso del hombre, del animal. {10). 

CogUayela ( Ximénez dice: « cDhiinyclH, cjue 

quiere decir culebra hedionda.» E.sta pa- 
labra no se halla en ningún diccionario; 
su primer elemento rolniatl^ es culebia, 
el .se^ijundo, i/flli, es desconocido, y «he- 
diondo » se dice hiíjac^ potoni^ de suer- 
te que « culebra hedionda » se dice ^.o- 
huühniac ó cohiiapoton (¿ohmtyelli de- 
be ser un barbarismo muy antiguo en- 
tre los mismos indios. ) Es una de las 
especies de la yerba del sapo. La raíz 
se asa como emenagogo, afrodisiaco, 
diurético y antiséptico. ( 1 1 )• 

Cojolite ( CoxoLiTLi. Faisán Radicales des- 
conocidas. ) Especie de faisán, del ta- 
maño del ánade, con un penacho en la 
cabeza, que extiende y encoge á volun- 
tad; tiene la ; plumas leonadas. Su car- 



— 5IÍ — 

ne es muy sabrosa. Los españoles lo 
llamaron /6/'¿V(i/¿ real. (12). 

Colote ( CoLOTi.i, « armadura de manga de- 
cruz, ó de andas etc. ó coroza.» ( Moli- 
na ). Canasto cilindrico. || Troje para 
guardar maíz, en forma de cilindro. 
Tal vez el primitivo co¿o¿l¿ ( troje ) de 
los indios tenía forma cónica de coroza 
ó cucurucho. 

Comal ( CoMAi.Li, « comal adonde cuezen 

tortillas de maíz etc. el bazo. « ( Moli- 
nn ) Como se ve, desde que escribió 
Molina su Vocabulario, se usaba el az- 
tequismo co?na¿ sus radicales son des- 
conocida?. ) Disco de barro cocido, 
muy delirado, ligeramente cóncavo-con- 
vexo, de 30 á 60 centímetros de diá- 
metro, el cual usan principalmente las 
indias para cocer las tortillas de maíz y 
para tostar al^^unas cosas. ( 13 ). 

CoillialquelitC (Comal qui litl: comal li^ comal (V.); 

í/?///?7/, quelite ( V.): «Quelite ó yer- 
ba del comal. >' ) Planta con que curan 
los indios las almorranas. Llámase 
también totoíixitl^ « pata de gallina.» 

Copíd (CoPALLi, «incienso.» (Molina). 

Radicales desconocidas) (15). Cier- 
ta especie de goma ó resina que, refi- 
nada, se destinaba entre los antiguos 
mexicanos al servicio de los templos, 
y hoy, al de sus oratorios, y de clase 
inferior, para otros usos: actualmente se 
aprovecha como succedáneo de la goma 
elemi y entra en la composición de va- 
rios ungüentos y barnices. II El árbol 



— o 12 — 

que produce esta goma. ¡1 Goma de 
limón ( i6 ). 

Copalchi ( CoPAL-CHiCHiC: copalli^ copal (V.;) 

chichic, amargo: « Copal ó resina amar- 
ga.) Cortezas amargas de varios ár- 
boles. Cuando se quema la corteza pro- 
duce un olor semejante al del almizcle, 
y por esto le llaman también « palo de 
almizcle; » y de la corteza se saca una 
resina, y por esto la llaman copa/. (17) 

Copalillo.. ( CoPAL-HiYAC: copalli, copal ( V.); 

Copaliyo... hiyac, hediondo: « Copal ó resina he- 
dionda.» — El vulgo y algún dicciona- 
rista cree que copalillo es diminutivo 
castellano de copal; para evitar esta con- 
fusión debe escribirse el aztequismo con 
y gí"'^^^-) « Este es un árbol grande 
que tiene las ojas redondas, produce el 
kuto en los principios délos pimpollos 
de sus ramas pequeño redondo, y roxo 
lleno de simiente semejante á las pepi- 
tas del durazno » ( Xim.) ( 1 8). 

Copalocle. ...... ( CoPAL-ocTLi: copalli^ copal ( V. ); 

Copalote octli^ vino: « Vino de copal,» esto es, 

beb'da resinosa. ) Licor muy usado 
por los indios en Celaya y Teotitlán 
del camino, Se forma de semilla del ár- 
bol del Perú ó Pirú, cuando está colo- 
rada, fermentada con pulque clachique, 
por espacio de uno ó dos días. Es muy 
dañoso. 

Copal jocote ( Copal -xocotl: capalli, copal (V.), 

resina; xocotl, fruta acida. « Ciruela re- 
sinosa. » ) « es vn árbol que tie- 
ne las ojas semejantes á los ciruelos de 
España, y la fruta á las manzanas peque- 



— 513 — 

ñas, la qual es dulze y muy astringente 
glutinosa ...... la madera deste árbol 

es la mejor, que se sabe para hazer 
y magines, por que de mas de ser fácil 
para labrar no se hiende ni se pudre 
en mucho tiempo, huele mucho, saue 
á la goma que llaman copahpiahuitl^ 
de donde le vino el nombre que tiene.» 
( X 1 M, ) La pulpa, que está bajo la 
corteza de este árbol, es biscosa y de- 
masiado amarga; pone blanca el agua, 
forma espuma, y sirAe como jabón pa- 
ra limpiar la ropa. 

El frecuente uso que hacen los es- 
cultores de Michuacán, de la madera 
de este árbol, dio origen á la siguiente 
plegaria de un aldeano: 

Glorioso San Sebastián, 
Qimelo te conocí; 
No dejes de darme pan, 
Y no te olvides de mí. 

Copinar ( Este verbo, de estructura castella- 
na se formó del verbo mexicano copiva^ 
« sacar una cosa de otra, ó por otra, 
ó sacar algo con uiolde, assi como 
adobes, ó vasos.» ( Molina. ) Salirse 
una cosa de otra, || Desollai anima- 
les sacando la piel entera, sin cisura. — 
El Sr. Ocampo dice que copinar signi- 
fica: « Empajar ó armar animales pa- 
ra su conservación.» Se empaja á los 
animales después de copinarlos^ esto 

• es, de desprender la piel del cuerpo sin 

cortarla. El ilustre michoacano con- 



— 514 — 

fundió la operación previa con la final. 
Además, no sólo se compina á un ani- 
mal para empajarlo pues á los cochi 
nos y á los borregos se les i'opina la 
piel para hacer con ella las botas en 
que se guarda sebo, manteca, ó se tras- 
porta pulque, etc. 

COSCaCUaUCle ( Cozca-Cuauhtli: cozcatl^ collar; 

cuauhüi^ áfjuila: « A^ila de collar.», 
Molina traduce: « águila de cabeza 
bermeja.» — Era el nombre ó símbolo 
de un día de las veintenas ó meses del 
calendario mexicano.) Especie de aura 
que los indios llaman « rey de los zopi- 
lotes.» Como éstos, tiene el pico y 
las uñas encorbadas, y en la cabeza, 
lugar de plumas, una membrana lisa 
con algunos pelos rizados Tiene la ca- 
beza y los pies rojos, el pico blanco en 
su extremidad y en el resto de color 
de sangre. Su plumaje es pardo, ex- 
cepto en el cuello y en las inmediacio-; 
nes del pecho, donde es de un negror 
rojizo. Las alas son cenicientas en la 
parte inferior, y en la sup rior mancha- 
das de negro y de leonado. ( 1 9 • ) 

Coscomate..., (Cuezcomatl: « Troxa de alholí 

de pan.» (Molina). Eadicales de 
significación desconocida.) Troje de 
madera que hacen los indios en los 
patios de su casa para guardar en ma 
zorca el maíz de su cosecha. 

Costomate ( Cocoz-tomatl: cocozíic^ muy ama 

rillo, reduplicativo de coztic, amarillo;! 
tomatl^ tomate ( V. ): « Tomate muy] 
amarillo.» — Ximénez, describiendo e 



— 515 ~ 

ta planta, dice: «* una mata vo- 

luble, que tiene las ojas gruesas y ama- 
rilla.^^ de donde le vino el nombre,») 
Planta que se emplea como diurético, 
y cuyos frutos son comestibles. ( 20) 

Coyamel ( Covametl. « Puerco » ( Molina). 

Radicales desconocidas.— Cuando los 
mexicanos conocieron al « cerdo, » le 
dieron el nombre de coyametl^ que 
aplicaban al «puerco-espín,» que era al 
que ellos conocían, y al puerco-espín y 
al «jabalí» los llamaron después qaauh- 
coyantetl, «puerco-montes,» ahiiayo co- 
yametl^ « puerco-espín, « huitzo-coya- 
metl^ « puerco espinoso. ») " Este cua- 
drúpedo, que los españoles llaman ja 
valí, por su semejanza con este animal, 
se llama en otros países de América 
pécari^ saino y tayassn. La glándula 
que tiene en una cavidad de la espalda, 
que destila abundantemente un líquido 
fétido y espeso, indujo á los primeros 
escritores de América á creer que ha- 
bía puercos que tenían en aquella par- 
te el ombligo; y aún hay todavía quien 
así lo crea, aunque hace dos siglos que 
se ha destruido aquel error por la ana- 
tomía. La carne es buena de comer; 
pero inmediatamente que se mata es 
necesario cortar la í{lándula y lavar to- 
do el líquido que de ella ha salido, pues 
de lo contrario infestaría toda la carne." 
(Clavig ) 

Coyol (Coyol I. ''Cascabel" (Molina.) Ra- 
dicales desconocidas.) Fruto comesti- 
ble de un palmero. Se le da el nombre 
de ''cascabel" por su forma y porque 



— Si6 — 

^a seco, al agitarlo, la almendra produ- 
ce un sonido semejante al de un casca- 
bel. (21.) 

Ciiachalalá (Cuauh-chachacuachtic: cuahtiilí, 

Cuachalalate árbol; chachacuachtlc, áspero: "Árbol 

áspero ó astringente." Árbol del géne- 
ro ratania, cuyas cortezas se usan como 
astringentes. (22. ) 

Ciiacllií'Ml (CuACHiciiiL apócope de cua-chi- 

G uachichil chUtic. cuauítl, cabeza; cfíichíltzc, muy 

colorado, reduplicativo de cfíilttc, colo- 
rado, color de chile: "Abeja cabeza 
colorada ") Especie de abeja melera, 
de dos ó tres centímetros de largo, muy 
colorada, y cuya picadura es muy do- 
lorosa. 

Cuaclliclliles (Plural castellano de c?í^zc/¿/f/n7. V.^ 

Guachichilcs Tribu salvaje de indios, hoy extinguí 

dos, que tenía su asiento entre los irri 
tales y los coahuiltecas , y que vagaban 
además por el territorio de los Estados 
de Zacatecas y Coahuila, bajo el ncm- 
bre^de guacluchües. 
Clianiiagua........ (Cuauh-miahuatl: cuahuitl^ ájbol; 

7niahuatl, espiga del maíz: "Espiga de 
árbol. "=Ximénez traduce: ''espigada 
los árboles " Al describirla, dice: ".-.. 

es una yerva, que tiene la rayz 

cabelluda túiante á roja ") (V. 

Clamacasipapa.) ( 23. ) 
Cliapascle ..... fCuAUH-PACHTLi: cuahuül^ árbol; 
pachtli, parásita (planta); Ya sea el he- 
no ó la lama de los árboles, ya el muz- 
go de las piedras.) Color leonado ó 
medio morado. || Heno. Esta significa- 
ción está tomada de la lama que se cría 



— 517 — 

en los árboles, que tiene ese color. (V . 
Pásele.) 

Cuascle (Cuachtli: « Manta grande de algo- 
dón.» {Molina) Manta de filamentos 
de coco, de iscle, ó de otras materias 
semejantes, que sirve de abrigo á las ca- 
ballerías cuando se ensillan ó aparejan. 

CuastaSÚchil (Ximénez escribe piaztazoc/iid; pe- 
ro la palabra propia mexicana es CuA- 
iztac-xüCHITl: ruaiil, cabeza; iztac, 
blanco; xochü/, flor: " Flor de cabeza 
blanca. " ó " de cabeza cana, " como 
dice Molina.) Uno de los nombres de 
la planta Axochiaíl. La raíz tiene el co- 
lor y figura de las cedollah. ( 24. ) 

(!uata1ata. (Cua-talachi: cuaitl^ cabeza; ¿ala- 

chi, grande {?): «Cabeza grande (?): — 
Talar hi no se halla como vocablo sim- 
ple en los diccionarios, ni lo hemos oido 
usar entre los indios. 

Cuatapalcate (Cua-tapalcatl: amit¿, cabeza-, ta- 

palcatl, tepalcate (V.) tiesto: "Cabeza 
como tepalcate.") Especie de lagartija, 
parecida al camaleón; pero se diferen- 
cia de él en que tiene orejas, que son 
grandes, redondas, y muy abiertas, y 
en que carece de cresta. ( 25. ) 

Cuatataclli....^ ... (Cuauh-tlatla tzin: cuahuitl, ár- 
bol; tlat/atzin, que truena: « Árbol que 

truena. » — Ximénez d¿ce : quiere 

decir árbol que haze ruido por causa 
de su fruta que cuando llega á madu- 
rarse, se rompe y estalla con tan gran • 
de ympetu y ruydo, salta del árbol tan 
■ lejos, como si la hechasen con una pie- 
za de artillería, " es una de las 



- 5>8 - 

cuatro especies del cuauhayohuacJitli — 
En las boticas la conocen con el nom- 
bre de " habilla ó pepita de San-Igna- 
cio. " ( 26. ) 

Cuatezón. . (Cuate-zon, apócope de cua-tezon- 

iic, '* motilón, " dice Molina, esto es, 
pelón; compuesto de cuaiily cabeza; y 
de tezontic, '* áspera cosa, así como pie- 
dra, ó cosa semejante. " ( Molina: ) 
« Cabeza rasposa. » V. Tesoncle . ) Dí- 
cese del animal que, debiendo tener 
cuernos por su especie, carece de ellos. 
I i La persona que se pela al rape ó á 
peine. (3.) 

Cuanchile . ..... Cuauh-chilli: cuahmtl, árbol; chilli^ 

chile ( V. ) No se percibe el sentido 
etimológico de esta palabra. Tal vez, 
se le de este non\bre porcjue la savia 
del tronco y hojas de este árbol pica 
como chile; de suerte que la traducción 
propia sea "árbol-chile," ó ''árbol- 
picante. " Los indios le llaman también 
ulcuahuHly árbol del hule. ) El árbol 
que produce el hule. ( 27. ) 

Cuíco. . . , ( Derivado del verbo mexicano cui- 
ca^ '' cantar. ") Nombre que el pueblo 
bajo da á los policías y á los guardianes 
del orden público* || Chismoso. — D. 
Carlos M. Bu^tamante en una de sus 
» extravagantes notas á la obra del P. 
Sahagún, dice: *' Es modismo mexica- 
no decir, V. es cuico^ quiere decir no 
sólo cuenta lo que se le confía en secre- 
to, sino que lo cuenta cantando. " — D. 
Jesús Sánchez, dice: " El pueblo bajo 
impuso el nombre de cuíco al guarda 



— 519 - 

nocturno ó celador de ciudad, porque 
éste tenía en otro tiempo, la obligación 
de anunciar las horas de la noche (y el 
estado del tiempo ) por medio de un 
grito tuerte y prolongado. "—Esta ex- 
plicación es muy satisfactoria. 

Cufclacochi « Algunos opinan, — dice el Sr Jesús 

Güitlacochi Sánchez — que el nombre del pájaro se 

deriva de cuica^ cantar, y cochi, dormir, 
tanto como decir cantor-nocturno, " y 
agrega: — * más el Sr. Herrera y Pérez, 
persona competente á quien consulté 
acerca de esta etimología, dice lo si- 
guiente: «Su nombre Cuitlacochi y no 
Cutcagochiy significa, el que se acuesta 
ó anida en la basura, no el que canta 
en la noche ó dormido. Obsérvese á 
este pájaro, como lo observaron los in- 
dígenas, y se verá que, para hacer su 
nido, busca trapos viejos, lana, cerda, 
etc., y CO» esto forma su nido (cuttla,) 
y allí descansa ó se acuesta ( cocM. ) 
Yo así lo he observado y también que 
no canta en la noche, haciéndolo en la 
tarde y más comunmente en la maña- 
na. " — No estamos conformes con la 
etimología del Sr. Herrera y Pérez. 
Cuitlacochi sería un barbarismo en me- 
xtcano. La palabra correcta es CuUla- 
cochini ó Quitlacockin^ y ésta, como se 
ha visto en el artículo Cuiclacochi ( lec- 
ción ) tiene una significación pro- 
pia, muy distinta de la que le atribuye 
el Sr. Herrera. Además, cuiíla no sig- 
nifica « basura » sino « caca, » y el vo- 
cablo significa: « el que se acuesta ó 



— 520 — 

anida on la caca. » « Basura » se dice 
en mexicano, tlazolli , que traduce Mo- 
lina: « vasura que echan en el mula- 
dar, » tales son les trapos viejos, lana, 
cerda, etc., con que forma el pájaro su 
nido; de suerte que el vocablo debería 
ser tlazolcochi. Por último, la estructu- 
ra de las palabras compuestas del idio- 
ma mexicano no admite oraciones que 
tengan hasta complemento indirecto, 
como se pretende en el presente caso, 
que una sola palabra diga: « el que des- 
cansa ó duerme en la basura » Para 
expresa) este concepto se dice en me- 
xicano: tlazolpan cochini. Sólo las pa- 
labras acabadas en yan expresan una 
oración entera, y esto sucede porque 
son un sustantivo verbal; v. g.: Tiafa- 
coyan, « lugar en que se lava » « lava- 
dero; 1 1 cacci/maloyan, "zapatería;" 
pdnamacoyarii, " donde se venden me- 
dicinas, " " botica; " tlacualoyam, ''lu- 
gar donde se come, " '' comedor. " 
Finalmente, casi todos los pájaros do- 
mésticos y muchos de los silvestres ha- 
cen su nido con basura, i por qué los 
indios se habían de fijar en esta cir- 
cunstancia, solo respecto del cuiclacochi^ 
y no de los demás? — D. Eufemio Men 
doza dice que el nombre del ave es 
cuicacochi] y lo descompone en cuicai/, 
canto, y en cccM, narcótico, significan- 
do que el canto de esta ave es soporíte- 
ro, porque es monótono y triste. !Si se 
tratara del tecolote^ puede que tuviera 
razón el Sr. Mendoza, prescindiendo de 



— 521 — 

ia falsa y viciosa estructura de la pala- 
bra.— Si no hubiéramos leído en el P. 
Sahagún !a etimología de la palabra de 
que s^ trata, hubiéramos expuesto otra 
que creímos casi cierta, y en la que en- 
traban los elementos riucani^ cantor, y 
cochini, dormilón; pero afortunadamen- 
te el ilustre franciscano puso término á 
las dndas y á los errores, en el siguien- 
te pasaje: — « Délos pájaros que cantan 
bien y 

« Hay una ave en esta tierra que se 
llama cuitlaccchtototl ^ ó cuitlacockin^ 
tiene los pies larguillos y delgados, el 
pico delgado, agudo y algo corbo, es 
de color ceniciento tirante á morado, 
canta muy bien, llámase así por razón 
de su canto: dicen ciiitlacoh. aátíacoch^ 
taratitarat^ taiatati ect:. tómanlos chi- 
quitos, y críanlos en jaulas por amor á 
su canto que es muy suave: cantan tres 
meses del año y en todas partes se 
crían: hace nido en los árboles, también 
en los ahugeros de las piedras y luga- 
res altosí coiuen gusanos, moscas, car- 
ne, y maíz molido: en el invierno no 
cantan pero sí en el verano, y pónense 
siempre el pico á viento para cantar. » 
(28.) 

Cuiclapil. í (xMcuiTLAPiLLi, colas, plural de 

cuitlapiUi, cola — « Llámase cnicnitla- 
pile esta yerua, dice Ximénez, y no por 
otra causa, sino porque hecha dos ó 
tres vellotas ó rayzes del tamaño de pe- 
queñas vellotas y de la misma figur:i , 
de las quales salen unas hebras seme- 



— 522 — 

jantes á colas, porque cuú'uitlapiU, no 
quiere decir otra cosa sino cola de tla- 

quatzin enterrada » cvitlapilli 

no significa cola de ctacuntzin^ sino 
« cola, » en general. Ximéne/í confun- 
'de esta planta con la llamada tlallan- 
lldcuaczíiüapiíli, cuyo nombre sí tiene 
esa significación: ( V. Calancacuicla- 
pil. )'=La forma cuicuitlapüe que trae 
Ximénez, le da otra significación al vo- 
cablo, pues se descompone en ciiiad- 
tlapiUi, colas, y en e, desinencia que. 
expresa tenencia ó posesión, y sic^nifi- 
ca: « ( raíz ) que tiene colas, n 

Cuija ..-• ( CouixiN. Eadicales desconocidas. 

— Hernández, hablando de una lagar- 
tija llamada tecouiocin, dice: « Lacertae^ 
genufí^ est innoxíus te'>qi<e insicirátinfíi- 
candida, ande nomen^ » lagarto inofen- 
sivo que toma su nombre de la blancu- 
ra de su cuello. Ninguna de las palabras 
con que en mexicano se dice «blanco,» 
tiene algún parecido con comxin ó t<i- 
couixin, así es que no entendemos 16 
que dijo Hernández.— El P. Sahagún 
habla de una ave llamada couLnn, y di- 
ce que la llaman así, porque cuando! 
canta dice ccmixicotiix. Tal vez á la la- 1 
gartija llamada «cuija,» coiiimn^ le die-j 
ron también este nombre poique cuan- 
do silba emite un sonido semejante .áj 
su nombre- ) Lagartija pequeña qu< 
anda en las paredes y en los techos de 
las casas, á caza de insectos y sabandi-| 
jas. — La hemos visto en Acapulco, 
observamos que tiene un silbido ó eéin| 



— 523 — 

to agudo y prolongado ( tal vez seme- 
jante al del ave de que habla el P. fea- 
hagún; ) y no es tan inofensiva como 
dice Hernández, pues una que cayó del 
techo sobre una persona ^ormida y des- 
cubierta, le mordió en el brazo dere- 
cho, y la mordedura le causó un dolor 
a^Tudo. 

Clisancle ( Cuexantle, «haldas para llevar 

en ellas al^jo, » — traduce Molina. Ea- 
dicales desconocidas. ) Lo que se car- 
ga por delante en la falda de las na- 
guas, en la orilla de la frazada, ó en 
otra cosa semejante . ¡ | El espacio de los 
pies á la cintura. 
Cuiloilf.-CuilÓF,. ( CüiLONi, « puto que padece, » — 
traduce Molina. Radicales desconoci- 
das.) Sodomita; puto; amujerado. (24.) 
CozaiilílCO. Ca Natural de Cozamalu.ap.*n; lo per- 
teneciente á este lugar. — Adj. gentili- 
cio derivado de cozama^ apócope de 
Qozmualoapan ( V. ) 
OiiernaYíííjueiíse. Natural de Qnernavaca\ lo pertene- 
Clieriiaya(|Ueño. ciente á este lugar. — Adj. gentilicio 
CliernaA'aQUCñ ?. derivado de Cueanavaca, adulteración 
que hicieron los conquistadores del 
nombre mexcmo Qxniuhnahaac — Fl 
gentilicio. Cuei^naz'acuono que trae Ma- 
cías en su Diccuynariü Crbano^ no se 
usa en México. 



Cocolera Nombre que se da á la tórtola llama • 

da coco ( V., ) porque en su canto pare- 



— 524 — 

ce que dice co-col^ co-col. Derivado 
casteliano de cocol, 

CocolerO Panadero que sólo hace ó vende co- 
coles. ¡I Se aplica despectivamente á 
los dueños de panarería.= Derivado 
castellano de cocol. ( V. ) 

Comalería Lugar donde se hacen ó venden los 

co??í<2/^,5'.— Derivado castellano de co- 
rnal ( V. ) 

Comaluda Conjunto de comales que salen de 

una hornada. !| fig. Conjunto de perso- 
nas, ó cosas empleadas sucesiva, o al- 
ternativamente en algún acto ó labor. 
— Derivado castellano de comal. ( V. ) 

ComalerO El que hace, ó vende comalen. — De- 
rivado castellano de comal. ( V. ) 




I 



Tener comal y me- Expresión familiar con que se da 

tate á entender que en la casa de alguna 

persona se tiene lo indispensable pa- 
ra vivir. 



El comal le dice á 
la olla: culo tiznado. 

Estar como un cua- 
chichil 

Baile y cOChino en 
casa del vecino 



Se aplica á la persona que repro- 
cha á otra los defectos que ella tiene. 

Tener la cara muy colorada. 



Refrán que enseña que las fiestas 
dadas á otros en la casa propia, más 
molestan que complacen á sus due- 
ños. 



— 525 — 

NOTAS. 



1. — Bernal Díaz del Castillo, hablando de la rccepdón que se le hizo á 
Cortés en Tlaxcala, dice: «Y luego vinieron los Papas de toda la Provin- 
cia y traían braseros con brasaf», y con sus inciensos zahumando 

á todos nosotros, y traían vestidos algunos de ellos ropas muy largas, á ma- 
nera de sobrepellices, y eran blanca?, y traían capillas en ellos como que que- 
rían parecer diasque traen los canónigos y loHCdbellos muy 

enrreñachx, que no se pueden desparcir, si no se cortan, y llenos de sangre. 

Latin técnico: Calliandra grandiflora, Reuth. — Es conocida esta planta con 
los nombras de "cabell( 8 de ángel," "cabellitos de vara,» «Yerba del ángel,» 
«Lele,» «pambotan ),» «'tepachera,» y «itimbrillo.» 

2. — Bernal Díaz del Castillo, hablando de los sacerdotes del templo mayor 

de México, dice: estabm Papas con íns vestiduras Inrgas de mantas 

prietas, y las capillas como de Dominicos, y el cabello muy largo, y hecho, 
que no podía desparcir ni desenredar: y todos los mas sacrificados las orejas 
é en los mismos cabellos mucha sangre.» 

No hemos visto clasificada esta planta. 

3. — Ximénez dice:» las ojas echadas en agua y destilada en las ore- 
jas aprovechan i la sordera y puestas en el almohada provocan sueño á los que 
están desuelados y i la fruta se comiese demaf=iada;iaeute causaría locura, 
Latín técnico: Ricinaa commimis: L.,— ia Fimnacopea Mexicana confun- 
de esta planta con el toloachi, Datura stramonium, olvidándose de qne el toloa- 
chi es una de las especies del tlapatl. Ximénez describe éste en la página 222, 
tratando de la=' yerba* agdas y de las insípidas; y el toloachi lo describe en la 
página 87. tratando de las matas y de sus frutos. Los indios r.unca confundían 
Q\io\úachi,Dí Uira slramoniun con la higuerilla ó paluia christi, Riciiiu^ comunit. 

4. —El P. Sahagnn hablando de las aves, dice: Hay unas avecillas en esta 
tierra que se llaman cocolli, y todos los españoles las llaman tortolillas, no son 
tan (/raiidea como las de Ca'stilla; pero son de aquella color y bajuelas, tienen 
las alas rubias, son pintadillas, y la pinta muy lisa los pies colorados y bajue- 
Jos: llárnanse cocotli, porque cuando cantan diceu coco, coco, comen semillas de 
las yerbas, y también chian no s=í casan mas de una vez, y cuando muere el 
uno, ó el otro siempre auda como llorando, y solitario diciendo oca, cico, 
dicen que la carne de entas aves, comida es contra la trizteza. A las muge- 
res celosas, danles á comer de estas aves para que olviden IcB celos, y también 
los hombres.» 

5. — El Señor J. Sánches dice que cocol viene de coltic, torcido. Nada tor- 
cido tieTien los cocoles. 

6. — D. E. Mendoza dice: "CocoUxlli, áe cocoloti, enflaqrecer, ydeixtli, ca- 
ra.» Esta etimología es errónea: primero, porque la palabra mexicana es coco- 
liztli y no cocollMli; segundo, porque "cara flaca ó enflaquecida» ee dice iarco'ío. 
La Academia española dice cocoliste. No se usa en México esta palabra. 



— 5^6 — 

7. — D. J. M. Diaz refiriéndose á k terrible epidemia qae estalló en Méxi- 
co en 1573, dice: «Estalló, pues, en las inmediaciones de México el terrible Co- 
colistli. 

¡ CocoUsili ! Si, Esta es la voz patria en el mexicano dialecto. Palabra que 
compite en elegancia y poesía con la del célebre escritor de la Iliada. Allá 
nos pinta el sabio griego airado á Apolo encendiendo sus rayos contra los ejér- 
citos que ú combatir fueran al Paladión. 

«Toma el arco. — dice en sus bellos versos. — cars^a al hombro la aljaba, en 
la que al pa^o de sus movimientos y también al violento compás de su enojo, 
resuenan las flechas. Camina asemejnádose á la noche. Plántase de proposito 
á abrasarlos, midiendo el tiro á sus naves, víbrales en una sola muchas saetas, 
en una sola pestilencia dispárales muchos dardos.» 

" Cacon Belos. He aquí la palabra que encierra tan hermosA alegoría. 
Míssilia Dei, traduce brillantemente otro posta del Lacio, trasladando á su 
idioma el mismo pensamiento. Griegos y latinos pintan al vivo con los mis- 
mos rasgos los funestos pestilentes colores de la epidemia que destruye á los 
vengadores de Menelao. (Joci)lisÜi,<\\cñn con igual primor los mexicanos 
usando de una voz, qne á mas de indicar ciega enemistad, expresa las guerre- 
ras puntas que vibra con no meno? destreza y odio que Apolo á las tropas de 
Ulises, el feroz caribe á los aztecas." 

Asi !o cantara un jesuíta bastante conocedor de nuestro idioma, en una 
rimí harto célebre.- 

«Picante enemistad, odio caribe 

El CocolistU en nuestro idioma suena. 

Que Átropos tiene alli con lo que vive.' 

No en la ciudad que Picn viva almena, 

«O muralla dejó que no derribe 

«La mas fuerte salud, playa de arena, etc. etc. 

8. — No hamos visto clasificada esta especie de senistiv;»; ¿sera la Mininsa 
púdica de Lineo.? El vulgo la llama también »cfc;>rmilond,ii «sin vergüenza" 
"ten vergüenza.» 

8. bis.- No hemos visto clasificada esta planta. 

9. — La Academia y muchos diccionaristas repugnan el aztequismo cachi- 
no, pues dicen que se deriva de cocho, del que es diminutivo, que sitrnifica co- 
cido; pero que designó al cerdo ó marrano desde antes del siglo XIII, esto es, 
tres siglos antes de la Conquista de México. No negamos que cocho, en espa- 
ñol, y cochon, en francés, hayan significado cerdo antes de la conquista de Mé- 
xico. Pero si negamos que cochino sea diminutivo de cacito, y que se haya 
usado en esa forma diminutiva ante? del siglo XIIL La afirmación de una 
cosa no es la negociación de otra: la afirmación de qne cocho, haya significado 
cerdo y marrano, no excluye que los Mexicanos hayan llamado cchino á ese 
animal cuando lo conocieron, tanto m;ís, cuanto qne cochini es una forma muy 
castiza en mexicano, mientras que cochino, como diminutivo de cmho, es una 
forma sospechosa, pues la desinencia ino, como diminutiva de un -ustantivo, 
realmente connota á éste, disminuyéndolo ó empequeñeciéndolo, cumio se ad- 
vierte en cebollino, cebnllita, palomino, valomito etc. etc. Si cochino fuera dimi- 
nutivo de coc/ir), diberia significar cfrcííVo, mirranito, lo cual no ha s'icedido, 

{)ues cualquiera que sea el tamaño del ceráo 6 marrano, se le llama cochino. Pa- 
omino no La sustituido á palomo, ni cebollino á cebolla, ¿porque cochino U» 



— 527 — 

de haber sustituido á cocho.'- Mientras no se pruebe que la palabra cochino se 
usaba en España antes de la Conquista de México, puede afirmarse con gran 
fundamento (\we. cncJduo es una adulteración de cochini, el que duerme, dormi- 
lón. Al>riííando esta creencia eF ilustrado gramático, Macario Torres, dice: 
«Algunas veces estos participios (los activos) no se u=an para designará la 
persona que ejecuta une acción, sino á la que tiene hábito de practicarla como 
cocldni que significa precisamente el que duerme, sino el que duerme con fre- 
cuencia, y de aqui es que con ese nombre, trasíormado en cochino se designa 
en México generalmente al cerdo. » 

10. — Los diccionaristas españoles dicen que viene de cocote, y que éste 
viene de coca, cabeza, ó de concha, concha. Es tan natural fonética é ideoló- 
gicamente la- formación de cocote ó cogote del mexicano cocOtli, que llama la 
atención que los etimolo^istas españoles an